Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic y ahórrense los reviews venenosos. gracias n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas. "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
Con Sango y su pervertido esposo lejos, nuevas visiones atraviesan el ojo de mi mente y me empujan a lugares donde realmente no quisiera ir, ni hoy ni mañana, ni NUNCA, pero al parecer algo me fuerza a ver en esas oscuras direcciones… me niego y lucharé con todas mis fuerzas pues no sé en qué estado mental regresaré de allí… simplemente "nop… no need"
El hermoso regalo de mi padre me emociona y alimenta de esperanzas e ilusiones a la niña que siempre soñó con un padre, que aparentemente AUN vive en algún rincón de mí y se ha estado manifestando con más fuerzas desde el día que pude ponerle rostro y voz al hombre que me engendró, su deseo de protegerme solo me dice que no encontraré rechazo de su parte… tal vez tengo a toda una familia esperando aceptarme… aceptarnos… Sango y Kirara van en el lote les guste o no.
Esta "protección" no parece ser una baratija cualquiera ni algo echo con apuros o al azar… necesitaré investigar este regalo más a fondo aun así me encuentro con dificultad para separarme de él es simplemente hermoso.
Sé en algún nivel instintivo que estoy en el ojo del huracán y la vida parece empeñada en demandar cosas de mi… no sé si estoy en capacidad o si tengo la bondad suficiente para colocarme a mí misma en tan precaria posición, después de todo tengo años señalando que no soy una maldita mártir y no estoy muy apurada en cambiar eso… aun así… si está en mi capacidad ayudar lo haré mas no creo que esté dispuesta a pagar mi ayuda con mi vida… sinceramente gracias, pero NO gracias.
¿Cómo explicarle reglas que yo misma he ido descubriendo por ensayo y error? (Terribles errores) sería añadirle más leña al fuego y sinceramente no quiero ir a allá muchas explicaciones, muchos malos recuerdos, malas experiencias.
Escuchar las palabras de Irasue, y luego la detallada explicación de lady Kaede me hace sentir mucho más vieja de lo que ya soy (en términos aplicados más a la experiencia de vida que "edad" en sí) estoy emocionalmente agotada, pero sé que por ahora no hay otra forma… aunque ya me encargaré junto a Sesshomaru de cambiar eso.
Y ahora me veo forzada a buscar la ayuda que por años trate de dejar en paz… pero para casos desesperados medidas desesperadas y si la MUY posible destrucción de este mundo no es una situación desesperada entonces ¿Qué diablos lo es?...
Aquí vamos ahora…
Mi tormenta no termina jamás, mi destino esta al viento, a la voluntad del rey de corazones y el bufón… ¿Qué hacer?... ¿qué hacer?
Kagome Higurashi
Cap. 36: De cosas por hacer.
Cuando Sesshomaru despertó aquella mañana apenas contuvo un gruñido dividido entre la frustración y la mofa hacia sí mismo, por su parte Yakko solo murmuraba por lo bajo unas cuantas puyas en su dirección mientras se burlaba sin contemplación alguna sobre la importancia que se daban, recalcando como de alguna u otra forma aquella mujer se las arreglaba para bajarles los humos y ponerles los pies sobre la tierra, especialmente en asuntos de intimidad y cama, después de todo ellos "JAMAS" habían dormido junto a alguna de sus antiguas amantes y ahora que finalmente habían encontrado en Kagome a la compañera que habían esperado durante tantas vidas, la mujer simplemente los dejaba despertar solos en la cama en la que la noche anterior (y buena parte de la madrugada) la habían hecho gritar de éxtasis al mundo entero.
¿Acaso ella no comprendía aun el concepto de un MUY alegre despertar aka "sexo mañanero" o el simple hecho de que ellos siempre estaban deseosos de tenerla? Pensó él con un deje de frustrada mofa. Aparentemente no… en fin ya le enseñarían…
— Terca miko cabeza dura —Murmuró por lo bajo estirándose antes de levantarse como Kami lo trajo al mundo dándole un vistazo general a la habitación solo por inercia, (pues su presa no estaba dentro de la habitación) mientras contenía el impulso de gruñir audiblemente mientras apartaba las largas hebras de cabello plateado de su rostro… ¿Acaso La mujer no sabía que él aún no había terminado con ella? Pensó con una nota de risa que hizo eco en Yakko, tomándose el tiempo justo para ponerse un par de pantalones de pijama de algodón blanco cubriendo su absoluta desnudes y dedicarle una sonrisilla jactanciosa al MUY ilustrativo y detallado retrato realista, que su atrevida compañera había hecho de él, y que había encontrado durante su instintivo sondeo de la habitación.
El retrato "REALISTA" lo mostraba a posando (sin intensión real de posar para su artista personal) completamente desnudo y relajado bajo el dulce sopor de los saciados, el retrato lo mostraba acostado sobre la cama de sabanas revueltas que acababa de abandonar sin dejar a la imaginación las actividades previas a ese estado de "descanso", Sesshomaru sonrió lenta y ladinamente dando un vistazo general al retrato una última vez, antes de seguir el rastro de su olor combinado íntimamente al de su Kagome, saliendo de la habitación que compartían lanzándose de inmediato en su búsqueda.
Sesshomaru podía sentirla dentro del área del amplio apartamento en el que vivían, como podía decir sin duda alguna, y teniendo en cuenta que él jamás había regresado a su propio apartamento en la torre Taisho (ni tenía planeado regresar allí en un futuro próximo y con el historial de Kagome, Yakko y él tenían muy claro que a ella le costaría mucho abandonar lo que había conseguido tan duramente y ellos no podían más que respetar eso) más en ese momento apartó ese pensamiento, por ahora él estaba deseoso de tenerla al alcance de sus manos para "castigarla" por abandonarlos cuando estaban seguros que aun podían arrancarle varios orgasmos más, antes de tener que enfrentar al resto del mundo además simple y llanamente siempre se encontraban deseándola.
¿Quién podía culparlos? Habían esperado mucho por ella.
Aquel día era un soleado domingo, y el Kitsune macho se encargaría por completo del negocio de su terca y voluntariosa hembra y al día siguiente ambos retomarían sus rutinas con la sola variante del incremento de trabajo que Kagome supervisaría al frente de su negocio, y el de su recién casada hermana (entre el millón de cosas que la mujer siempre estaba haciendo) por su parte él estaría cubriendo a Miroku hasta su regreso (lo cual no era algo nuevo para el teniendo en cuenta los años de ausencia de Miroku en sociedad) no que alguno de ellos le importara realmente el incremento de responsabilidades, después de todo ¿No habían tenido un camino lleno de ellas? Además, como alfas era parte de sus obligaciones velar por todas las necesidades de la manada, más cuando se trataba de una manada en crecimiento como la de ellos.
Así que aquel domingo en particular ambos estaban robándoselo al tiempo con premeditado descaro y sin vergüenza alguna, y era mucho más relevante cuando estaba el delicado asunto de salvar la vida de su terco padre, su amiga de la infancia y en términos generales a el resto del mundo.
Sin presiones como siempre (agregar sarcasmo)
— Era él — Lo saludó Kagome sin volverse a mirarlo, su postura era tensa y sus manos aferraban el borde romo del cuarzo de Onni del balcón panorámico.
Por su parte Sesshomaru se tensó comprendiendo por su tirante tono de voz, que ella estaba hablando de algo serio, pero el aun no captaba de que estaba hablando ella.
— ¿El? — Preguntó Sesshomaru colocando sus grandes manos con sumo cuidado sobre los delicados hombros cubiertos por el satén de la bata que ella vestía en ese momento, empujando a un lado sus deseos carnales y el hecho de saber que bajo aquella bata su compañera estaba gloriosamente desnuda tentándolos a arrastrarla de regreso a la cama. La tensión en la voz de Kagome era una clara señal de la gravedad de lo que estaba diciendo (su compañera no era dada a histrionismos por nada, cuando señalaba algo había que detenerse y escuchar o arriesgarse a una desagradable experiencia) y él no era tan tonto como para dejarlo pasar por alto, había mucho… demasiado en riesgo para cometer alguna estupidez.
— El hombre en mi visión… aquel que esparcía este virus tocando a todos, el monje falso… es él — Dijo Kagome haciendo un ligero ademan ausente hacia la silla de extensión más cercana, en donde Sesshomaru pudo ver el cuaderno en donde ella había dibujado con trazos rápidos una parte importante de la visión que había tenido días atrás, en esta imagen se mostraba al monje ligeramente reconocible en sus líneas rápidas y apuradas, y junto a este una nueva página con el mismo dibujo en trazos más calmados, precisos y repleto de detalles que solo reforzaban la confirmación de la identidad del hombre que con expresión taimada, maligna y saturada de fanática locura, extendía sus manos hacia los Hanyou y Youkai desde los confines del dibujo a mano alzada mirándolo con ojos llenos de fanática locura, dentro de él Yakko rugió y el odio y repugna instantánea por aquel hombre se incrementó aún más.
— Este se encargará de eliminar la amenaza que él represente — Dijo Sesshomaru fulminando la imagen al carboncillo con su mirada colmada de gélida furia.
— No — Respondió Kagome secamente aferrando el borde de su balcón panorámico con tal fuerza que sus nudillos se marcaban blanquecinos en sus manos, viendo sin ver realmente la vasta ciudad frente a sus ojos, su vista estaba más allá de lo que cualquiera podía ver en aquel plano, mientras ante sus ojos las capaz de energía se levantaban una a una, observando con silenciosa angustia la frenética creciente fluctuación de energía abajo en la ciudad frente a ella y como en esta ocasión esta parecía estar más alterada que nunca, como si "algo" estuviese a punto de suceder, y teniendo en cuenta la amenaza de aquel virus en puerta, ella no descartaba que ese algo estuviera atado al mal contenido dentro del cuerpo de Inu no Taisho, pues si un virus podía acabar con tan poderoso espécimen, este virus tendría que haber evolucionado muchas veces hasta ser lo suficientemente poderoso como para acabar con el perro general del Oeste y entonces ¿Qué resistencia podría suponer el resto del mundo?.
— ¿Por qué? — Preguntó Sesshomaru con calma "casual" mientras contenía el rugido de negativa de Yakko y el propio, y esa parte de él que exigía justicia rápida y sin demora ante las palabras de Kagome, y a la vez aplacaba la confusión que tanto él como su bestia sentían en ese momento, sospechando que si daban rienda suelta a su furia, ella simplemente callaría y no se explicaría mejor, optando en cambio por esperar hasta hablar frente a su poderosa y honorable madre y dar así las explicaciones pertinentes que ellos querían escuchar en ese mismo instante; Kami sabía que aquella mujer no era de las que se dejaban intimidar, Daiyoukai o no ella lo haría sudar sangre si eso significaba mostrarle SU punto de vista, después de todo ¿No lo había hecho antes ya, que le impedía hacerlo una o mil veces más?
Si, ellos estaban felizmente condenados. Solía murmurar Yakko con humor negro de vez en cuando y a Sesshomaru no le quedaba más que encogerse de hombros y darle la razón.
Kagome cerró los ojos y tomó una profunda bocanada de aire para calmar sus nervios, antes de dejarla ir lenta y temblorosamente con un profundo deje de profundo cansancio y hastío, volviéndose hacia él obligándolo a soltarla, y mirarlo fijamente a los ojos mientras ella se recostaba pesadamente de la dura plancha de cuarzo de Onni que había estado sujetando con fuerza segundos atrás, la mirada dura y vacía que ella le dedicó fue para Yakko y para él como un balde de agua helada.
— Hay cosas… que simplemente no deben cambiarse o las consecuencias podrían ser peores de lo que originalmente se previó Sesshomaru, no todas mis visiones pueden o deben cambiarse… créeme, yo lo sé de primera mano mejor que nadie — Dijo finalmente Kagome dedicándole una mirada neutra cargada de solemne seguridad de lo que estaba diciendo, mientras por un instante Kagome sintió el metálico y dulzón hedor a sangre, mezclado con la putrefacción asaltarla y casi tuvo que contenerse las arcadas mientras ignoraba la sensación de resbalosa viscosidad en contacto con sus manos y su cuerpo, apenas conteniendo el temblor de profundo asco y terror que aun aquel día seguía sintiendo ante los recuerdos que se había esforzado por enterrar en lo más profundo de su mente y de vez en cuando regresaban a atormentarla.
Sesshomaru sintió su sangre helarse en sus venas ante la mirada vacía y lejana que Kagome tenía mientras decía aquellas palabras con un claro deje de profunda amargura.
Esto… Esto tiene que ver con "eso" en su pasado… "eso" que no ha compartido con nadie… ALGUIEN LE HIZO DAÑO A NUESTRA COMPAÑERA… ESTE YAKKO GUSTOSO LE DARÁ CAZA Y ACABARÁ CON "ESE" ALGUIEN, ESTE SE BAÑARÁ CON SU SANGRE Y SUS ENTRAÑAS Y LO DISFRUTAREMOS ENORMEMENTERugió Yakko furioso forcejeando contra las "ataduras" que lo mantenían asentado y en reposo en algún rincón de la atadura entre su alma y la de Sesshomaru, quien a su vez estaba luchando contra la intensa furia que aquella sola idea le causaba, y podría significar la liberación de su bestia y él en medio de la ciudad en una devastadora y mortífera lujuria de venganza sangre y muerte, que echaría por tierra todo por lo que estaban luchando en ese momento.
— A veces… incluso interpretar una visión correctamente es difícil Sesshomaru… se pueden cometer errores fatales, errores que pueden costarnos la vida, y esta es una de "esas visiones" que no se debe ni se puede cambiar; solo nos queda observar y esperar hasta que se muestre con claridad los posibles resultados según la acción que tomemos, para alterar la visión original que se haya cumplido hasta ese punto estratégico y fugaz en el que puede ser posible un cambio que no cause estragos. — Decía Kagome en tono neutro, sin traslucir emoción alguna enviando a Yakko a un furioso forcejeo con Sesshomaru por el control.
— Veo… — Respondió Sesshomaru conteniendo a duras penas la furia de Yakko que solo era reflejo de la propia, sabiendo perfectamente que debían ser pacientes, aun así era difícil contenerse de rugir la furia que los embargaba y exigirle la información que ambos codician, después de todo ambos eran machos despóticos acostumbrados a que sus palabras eran ley, y encontrarse ahora esperando y pidiendo por cualquier cosa, aceptando sus errores y las penitencias impuestas a causa de esos errores, era algo nuevo para ambos y solo la mujer humana frente a ellos había logrado que ellos reaccionaran de aquella forma y aceptaran todo aquello sin objetar, y a esas alturas no les avergonzaba reconocerlo SOLO ante ella.— ¿Que debemos hacer entonces? — Preguntó él finalmente atrayéndola hacia el incapaz de tenerla a su merced y negarse al contacto físico que pudieran compartir, más aún en aquel momento en el que ambos sentían que ella necesitaba del consuelo que pudieran proporcionarle.
Kagome se dejó arrastrar al consuelo de los brazos de Sesshomaru hundiendo su rostro contra su pecho desnudo aspirando profundamente, llevando el olor de su compañero profundamente a sus pulmones espantando el terrible hedor que los recuerdos de sus pesadillas pasadas traían a ella, permitiéndose rodearse de su calor y su poderosa energía que derretían el hielo que en ese momento congelaba sus venas, pues fuera de los inoportuno e (indeseados) vestigios de su pasado, mientras dibujaba nuevamente al monje corrupto, muchas habían sido las posibilidades que su ojo interno le había mostrado en el desenlace del reto al que se enfrentaban, y si bien por alguna razón (que luego estudiaría) ella aún estaba consciente, sí se sentía algo abrumada y agotada con tanta información bombardeando su mente continuamente, aun empeñada en conseguir una solución a cada "posibilidad" presentada sin pena ni gloria ante ella.
— Mantenlo bajo vigilancia, tenemos que saber a dónde va, con quien habla y cuántos monjes están al tanto de esto... Cuántos templos están corrompidos con su retorcido ideal... Sólo así podremos solucionar esto de raíz y sin necesidad de llegar a una pandemia pública... O a la última guerra interracial que terminará acabando con todo incluso antes de levantar la primera arma — Dijo Kagome aceptando el silencioso apoyo que Sesshomaru le daba, sintiendo tal alivio embargarla que el doloroso nudo que tenía en la garganta se relajó y las lágrimas de angustia que había estado conteniendo corrieron libres por sus mejillas mojando el pecho desnudo del macho que ahora la abrazaba con fuerza casi bordeando el dolor gruñendo por lo bajo de alguna manera calmándola poco a poco, más ella no se quejaba, él era su compañero, su amor, su anclaje más firme a la realidad y en aquel momento la comprensión de aquello caía sobre ella tan pesadamente, (como Kirara la primera vez que se había transformado a medio salto cayendo de lleno sobre ella aplastándola contra la mesa y el desafortunado pastel de fresa, la noche que había celebrado con Sango sus 17 años) lo cual era una suerte que Sesshomaru estuviera sosteniendo prácticamente todo su peso, de lo contrario se habría ido de espalda ante la magnitud de aquella epifanía.
— Está hecho. Yuemaru-san Informó a este que estaba haciendo seguir al falso monje después de sus acciones, él no podrá ir a ningún lado sin este saberlo — Respondió Sesshomaru con calma levantando el rostro de Kagome y lamiendo con lentos lengüetazos las lágrimas que corrían por el amado rostro de su compañera, su mujer. Nuestra Gruñó Yakko en tono aburrido y ligeramente exasperado. Nuestra Aceptó el con resignada calma.
— Debemos reunirnos con tu madre, Yue y unos pocos más... Tenemos que intervenir a tu padre esta misma semana y sacar lo que sea que esté dentro de él, e iniciar su sanación junto a Mika-san lo más pronto posible. — Dijo Kagome hundiendo sus manos en la lujuriosa cabellera platinada de Sesshomaru y deslizando sus manos por las siempre sedosas hebras platinadas, permitiendo la tensión drenarse de su cuerpo mientras repetía aquella acción una y otra vez.
— Eso… es algo que no habías dicho antes — Señaló Sesshomaru mirándola fijamente a los ojos azules, buscando señales del profundo agotamiento que venía tras sus poderosas visiones sin encontrar más que preocupación.
— Lo sé… pero ahora se ha puesto ante mis ojos… tu padre debe estar en pie y saludable cuándo el falso monje cumpla mi visión, verlo en pie será un duro golpe a todo aquel que esté detrás de esto, la caída de Inu no Taisho es el más cotizado trofeo del enemigo… nosotros graciosamente se lo arrebataremos — Dijo Kagome con un deje de determinación que no dejaba lugar a dudas de que de alguna forma lo lograrían y ella vería que así fuera, lo cual les anunciaba a Yakko y a él futuros dolores de cabeza, su dama era condenadamente terca y se había propuesto aquella meta y algo le decía que haría lo que fuera por cumplir su objetivo y a ellos les tocaría protegerla lo más que ella permitiera y apoyarla o enfrentar su furia.
— ¿Tu plan inmediato? — Preguntó Sesshomaru en tono tan casual que parecía estar discutiendo el estado del clima y no algo tan delicado como el futuro de todos.
— Intervenir a tu padre y retirar lo que sea que esté dentro de él, ese es el plan inmediato, pero dudo mucho que eso sea suficiente para salvar su vida aun así será un avance, necesitaremos a una miko sanadora con experiencia con heridas de reiki en Youkai… necesito saber cómo se extrae el reiki de un portador de Youki sin matar al paciente, creo que con eso podremos ubicar a alguien capacitado para extraer el reiki contaminado de tu padre y Mika-san — Explicó Kagome con calma sin dedicándole una mirada avergonzada que a su vez lo retaba a criticarla por sus acciones.
Sesshomaru solo la miró unos segundos antes de dejar escapar el aliento que estaba conteniendo mientras la dejaba hablar, ambos sabían que lo que les venía no sería nada fácil.
— ¿No estas planeando hacer esto tu misma? — Preguntó Sesshomaru conteniendo las ganas de suspirar audiblemente manifestando el alivio que eso le causaba. Porque aun sonando egoísta e insensible, a pesar de Toga ser su padre y Mika una de las pocas hembras que podía llamar "amiga", ellos no deseaban que Kagome se expusiera a si misma a aquella enfermedad.
— No, las miko sanadoras tienen entrenamiento medico detallado a parte del rígido entrenamiento espiritual, yo aprendí sobre la marcha a sanar cosas pequeñas, un golpe, un moratón, un dolor de cabeza, estomago o de vientre, lo máximo que he sanado fue un hueso roto y estuve inconsciente por horas y cuando desperté Sango me hizo jurar que nunca haría eso de nuevo… pude haber muerto, también pude haberla matado por accidente — Explicó Kagome encogiéndose de hombros. — Pero si no hay otra opción y de alguna manera aprendo como hacer esto… lo haré — Añadió dedicándole una mirada retadora en la que le recordaba que ella no estaba pidiéndole permiso, solo le estaba informando que si la situación lo requería ella simplemente lo haría.
— No tienes que ser tu —Dijo el con un gruñido bajo.
— Lo sé… pero si no hay de otra… — Mascullo ella dejando la frase en el aire.
— Ya veremos… — Respondió el contra los cabellos de Kagome conteniendo el temor que lo embargaba ante la idea de perderla.
— Sessh… si todo falla... hay que salvar a todo los que podamos, Sango, Miroku… — Dijo Kagome por lo bajo.
— Ellos vivirán junto a la isla media Luna y a las islas Mitsuki, la barrera ya está activada, y el vórtice se cerrará sobre ambas apenas logremos enviar allí a los que podamos — Finalizó Sesshomaru mirándola a los ojos mientras ella asentía en silencio.
— ¿Es justo decidir quién vive y quien muere? No somos dioses no nos corresponde... Aun así... ¿Qué más podemos hacer sino salvar a tantos como podamos? Que Kami nos perdone la osadía y nos ayuden a enfrentar tanta injusta maldad. — Dijo Kagome mirándolo fijamente mostrándole durante un segundo el conflicto que aquello le causaba.
— Ellos saben que no lo hacemos con la intención de retarlos, sino de al menos salvar parte de este mundo de una batalla que nadie sobrevivirá. — Respondió el con un calma que no sentía, ignorando sus instintos que demandaban que tomara a su compañera y la resguardada como fuera, pues tanto Yakko como él sabían que su voluntariosa hembra no saldría huyendo dejándolos solos enfrentado aquella amenaza, después de todo y aún hoy el no sólo era el último Daiyoukai por capricho, su bestia sagrada había sido el primer guardián y él era el último, sólo que aquella información no había sido ni sería compartida con nadie más allá de su compañera ahora frente a él, su poderosa madre y su verdadero compañero.
— Iba a decirte sobre ese hombre anoche, pero me distrajiste— Señaló Kagome dedicándole una diminuta sonrisa.
— Este no recuerda que te quejarás. Que gritas tu placer y el nombre de este entre demandas y súplicas por más, eso sí podemos recordarlo, además tú también distrajiste a este Sesshomaru y ayer este solo deseaba poseerte por completo mujer. —Susurró Sesshomaru a su oído antes de lamer y mordisquear el suave y delicado lóbulo disfrutando del picante aroma que sus palabras habían despertado en ella.
— Malo… muy malo — Murmuró Kagome dándole un manotazo juguetón en el pecho, notando por primera vez aquella mañana que no se había quitado todas las joyas, aquella en particular que colgaba flojamente en su muñeca, era la pulsera de lo que al principio creía que era plata, pero viendo la más de cerca y con cuidado parecía ser un torque Vinkingo de oro blanco de tres dedos de grueso con hermosos e intrincados nudos, y dentro de estas bandas entrelazadas en intrincados nudos habían lo que parecían ser runas talladas y en ese momento parecían irradiar un fulgor ligeramente azulado al igual que cada diminuta runa tallada sobre cada centímetro del metal precioso y las gemas; con calma Kagome estudió las tres grandes gemas principales rodeadas por un intrincado nudo infinito tripe, deslizando su dedo por la fina y pulida superficie donde podían verse dibujadas en luz, las tres runas dominantes sintiendo el poder de estas resonar con ella en armonía perfecta, decidiendo de inmediato que pronto tendría que acudir a "San-Google" para poder averiguar lo que significaban, más aun cuando una vez más las piedras parecían emitir un zumbido bajo y tranquilizador.
Extrañamente aquel había sido un regalo de su padre, el había deslizado aquella joya en su muñeca justo cuando estaba a punto de tener una terrible y poderosa visión frente a aquel monje corrupto (posiblemente habría purificado al malnacido también) y milagrosamente la visión había retrocedido, se había desecho del monje y había pasado el resto de la velada tratando de no perder aquel brazalete y había optado por subirlo por su brazo hasta la altura de su pecho donde había encajado como si perteneciera allí desde siempre, había sido una suerte que las joyas fueran azul rey rodeando a la gema principal tan plateada que parecía estar echa del mismo material donde estaba engastada, pero un estudio más cercano mostraba que no era así.
— Una poderosa protección es la que tienes allí… aunque este opina que el torque va mejor donde la usabas ayer — Comentó Sesshomaru que también estaba estudiando la poderosa joya, sondeándola ligeramente para asegurarse que no fuera peligrosa (Tallón Warhammer padre o no, era SU derecho cuidar de ella, aunque la mujer se resistiera)
— ¿Eso es lo que es? — Dijo Kagome en un susurro reverente, tratando de calmar su corazón que se había desbocado ante el simple significado de aquel regalo… "protección" su padre… su familia buscaba protegerla a "ella". Kami-sama… ¿Acaso ellos… EL… me quiere? Se preguntó a sí misma la niña dentro de ella, sintiendo su corazón revolotear como una mariposa desesperada por alzar vuelo.
— Lo es… — Confirmó el mirándola con profunda comprensión.
— Kami… no voy a llorar… — Masculló por lo bajo dando un ligero hipido mientras pestañeaba con fuerzas y buscaba una forma rapidez de cambiar de tema antes de que estallara en lágrimas. Espabila mujer y deja tu acumulación de cinco segundos sensibleros del último año y vuelve en ti Se gruño a si misma abofeteándose internamente.
— ¿Crees que Miroku y su flamante dama estén bien? — Dijo Sesshomaru notando de inmediato a través del vínculo que tenían, la necesidad de distracción que ella tenía, su dama odiaba mostrarse vulnerable y el tema de su padre y su familia era un punto delicado para ella y ellos no deseaban verla sufrir, aunque todo apuntaban a que los Warhammer estaban tan deseosos como ella en formar vínculos.
— Ellos van a estar bien… — Dijo Kagome agradecida por la salida que Sesshomaru le tendía, apoyando su rostro en el amplio pecho desnudo de Sesshomaru mientras lo abrazaba con tal fuerza que le habría hecho daño de haber sido él un humano común y silvestre.
— Hnnn — Murmuró él en respuesta mientras Yakko se concentraba en rodear a la mujer entre sus brazos con su energía sintiendo en ese instante crucial su vulnerabilidad ante la situación que enfrentaban, irónicamente no por temor a lo que el futuro traería para sí misma sino para aquellos a quienes ella tenía en alta estima, porque no había duda en su mente que aun cuando ella, la Nekomata y la Taijiya no compartían una gota de sangre, Kagome Higurashi las amaba profundamente e incluso Yakko no podía sentir celos de aquel vinculo especial, que sospechaba era lo que había sostenido a su compañera desde siempre y aun cuando el vínculo que ella compartía ahora con él y Yakko-sama fuera más íntimo ( y una vez completado lo que los anclaría a los tres a aquel mundo ) él no podía pedirle que desconociera los vínculos que ella había creado a lo largo de su vida, después de todo el mismo tenía vínculos que sabía que ella jamás le pediría que dejara atrás.
=== S S ===
No sabía qué hacer, finalmente había podido comunicarse con su maestro, pero no había tenido el valor de confesarle por teléfono lo sucedido con la Miko Higurashi y aquellas condenadas bestias inmundas, en medio de aquella blasfema unión entre la hermana de la miko y la otra bestia maldita de la casa de la Luna a la que había tenido que asistir para guardar las apariencias.
Ahora con la cabeza fría podía ver con claridad lo hundido que estaba en sus propias heces, su actuación el día anterior había sido pobre y podía poner en riesgo la sagrada misión de su secta, su maestro aquel que lo había acogido en su seno no estaría para nada feliz y sabía que merecía el castigo que este le impusiera (y se lo impondría de eso estaba seguro) él pagaría con sangre y dolor su estupidez, pero a cambio él estaría a un paso de la inmortalidad.
Su maestro se lo había prometido cuando le había otorgado su bendición y su regalo en muestra de su afecto en la forma de aquel hermoso rosario que aquella bruja había destruido declarando que él no tenía poderes y solo era un vulgar "conductor" un monje falso… el SI tenía poderes, habían sido estos los que lo habían hecho especial ante los ojos de su maestro y él se lo demostraría a aquella condenada mujer, que seguro debía ser una Kuro no Miko al igual que la bruja de Midoriko quien antes que ella había traicionado a toda su raza a favor de aquellas condenadas y sucias bestias infernales.
— Goro-sama es hora de iniciar nuestra purificación del templo para meditar — Escuchó el monje Goro decir a uno de sus discípulos más jóvenes a través de la sólida puerta de madera.
— Encárgate de que así sea Benji, desde hoy me someteré a una meditación profunda e iniciaré con un ayuno en mis habitaciones, solo saldré al templo de los ancestros de nuestro difunto gran maestro en busca de una visión cuando se el momento correcto, estos días muchas son las cosas que están fuera del cauce natural y es necesaria una rápida acción. — Dijo Goro en tono grave inyectando en su voz la inflexión suficiente para sonar deliberadamente dramático y profético, enviando al fiel pupilo en un fanático frenesí a cumplir sus órdenes, completamente convencido de que el monje Goro se estaba elevando espiritualmente a un nivel más cercano a la "iluminación" de camino a convertirse muy pronto en el sagrado Buda que su secta había estado esperando desde hacía casi quinientos años cuando había sido vaticinado por uno de los últimos videntes de la secta, tal y como su gran maestro el difunto Ginza-sama y luego Goro-sama les habían instruido a todos ellos.
Aquella mañana el Templo budista "Seijō-ki" estalló en una actividad frenética y cuando sus muchos discípulos iniciaron los cantos para purificar el lugar sagrado donde estaba emplazado, al igual que el resto de los templos budistas de todo el mundo a aquella hora, la red de energía que desplegaron al unisonó en Nipón fue más fuerte que nunca.
En su genuina algarabía ante lo que ellos creían era la cercana iluminación de uno de los suyos, ninguno de ellos vio como la red de energía espiritual parecía emanar de algunos pocos de ellos (de los muchos objetos sagrados que el templo coleccionaba o de las reliquias que colgaban de sus cuellos y manos) atravesaba los límites de las fronteras del templo hundiéndose profundamente en la tierra, perdiéndose entre las viejas cloacas y las antiguas bases de la ciudad mientras se alejaba más y más de los templos, hasta centrarse en un antiguo templo a las afueras de Tokio de poco más de cuatrocientos ochenta años donde otros monjes reforzaban aquella misma energía, que se filtraba por debajo del templo concentrándose en una habitación profundamente oculta en las entrañas mismas de la tierra donde a media luz, un anciano monje tosía con fuerza estremecedora entre ahogadas carcajadas sin importarle las marcas de sangre y saliva sobre el dorso de su mano, labios resecos y barbilla, mientras observaba con maligno regocijo el rosario en las manos del cuerpo encerrado en la capsula de duro cuarzo de Onni, recibir aquella energía ligeramente alterada a causa de la corrupción de algunas de sus "dudosas" fuentes y brillar sutilmente, mientras el poder mutaba hasta mostrarle la contaminada y opacada luz que prometía ser el fin de todos los Youkai y aquellos corruptos por sus genes, celebrando desde ya el triunfo de su sagrada misión, pues estaba seguro que el Inu no Taisho estaba convaleciente o muerto (y teniendo en cuenta su ausencia en la corrompida alta sociedad estaba casi seguro de que estaba muerto), y si el gran perro del Oeste podía morir, entonces eso quería decir que su hijo, "el poderoso Daiyoukai" el más grande enemigo a vencer, también caería y con él todas las bestias inmundas, el mundo sería purificado de la inmundicia de aquellas bestias, su misión estaba casi lista y aparentemente él viviría lo suficiente para presenciarlo.
Que bendición…
=== S S ===
— Deja a esta resumir para confirmar que esta entiende bien lo que quieres decir sin margen de duda — Dijo Irasue con un leve ademan desdeñoso que desmentía la rojiza mirada afilada que estaba dedicándole la hembra frente a ella — No solo quieres realizar una cirugía en Toga, una de alto riesgo de contaminación para los sanadores en primera línea y TODOS en general, sino que también deseas que la Miko Kagome Higurashi, la compañera del hijo de esta Irasue esté allí durante la intervención expuesta a el virus que está matando a Toga… ¿Dime querida… de paso no quieres también la luna, el sol y las estrellas? — Agregó Irasue destilando sarcasmo en su más pura expresión, mientras le dedicaba una mirada cortante.
— Mi lady, sé que es mucho… sé que es demasiado pedir, pero ¿A qué otra sacerdotisa del nivel de lady Higurashi podemos pedir apoyo, en quien podemos confiar lo que está sucediendo a puertas cerradas, quien puede iniciar un proceso de sanación con tan solo estar en presencia de los afectados y sin siquiera intentarlo conscientemente? Lady Midoriko está indispuesta por ahora y no tenemos el lujo del tiempo para esperar por ella, además lady Kaede ya ha admitido que Lady Higurashi supera con creces a su madre… Solo ellapuedeayudarnos ahora mi lady — Explicaba la sanadora Minami mirándola un instante antes de bajar nuevamente la cabeza en clara señal de sumisión y respeto notando que la bestia de su señora aún estaba presente como era de esperarse, después de todo lo que estaba pidiendo no era algo fácil de aceptar o de conceder y ella sabía bien que este era solo el inicio de la discusión de este tema, después de todo aún faltaba enfrentarse al desafío mayor "convencer a lord Sesshomaru de aceptar colocar a su compañera en una posición delicadamente comprometida frente al virus que amenazaba con destruirlos a todos" Una nimiedad sin importancia alguna se dijo a si misma destilando el más puro y cínico sarcasmo.
— Ciertamente —Murmuró Irasue con un delicado gruñido bajo aplacando a su bestia, sabiendo que la hembra frente a ella era fiel a ella y a la casa de la Luna y no habría pedido jamás lo que estaba pidiendo, si existiera una solución mejor y que no supusiera un riesgo tanto para la Miko humana como para el resto del mundo. No es que Minami (o cualquiera) lo supiera claro está, después de todo no era de conocimiento público que aquel que representaba el fin del ciclo de la vida era también el último guardián de aquel mundo, prácticamente abandonado a su suerte por los dioses. — ¿Cuál es el plan? Si esta va a jugarse el cuello y soltar algo así sobre su cachorro, esta debe tener una idea MUY clara de lo que sucederá para defender este caso… esta te recuerda que ella no es cualquier hembra Minami, ella es la legítima compañera de Sesshomaru, aquella a quien su bestia ha esperado por vidas enteras, el cachorro de esta no cederá fácilmente, por lo que es más seguro negociar directamente con la hembra, pero dejándolo creer que tiene poder de decidir por ella, kami sabe que la mujer no acepta ordenes de nadie, compañero o no. — Añadió Irasue dejando ir un suspiro exageradamente sufrido y afectado, pero sin ocultar su regodeo ante ese hecho después de todo no todo los días podía ver a su terrible y poderoso hijo ceder ante nadie, menos aún una Miko humana que no tenía ningún problema en darle unas buenas dosis de humildad y realidad. Ahhh el duro trabajo de una madre nunca termina Pensó Irasue con un deje de risa, coreado por Kimi-sama, dejándose caer contra el espaldar acolchado de su trono, con una diminuta sonrisa maliciosa bordeando las comisuras de sus labios, haciendo temblar internamente a Minami y al fiel escriba de la casa de la luna, discretamente apostado hacia un lado de la habitación, después de todo las pocas veces que su señora había sonreído de aquella manera habían hecho falta varias cuadrillas de sirvientes para limpiar los restos de algún iluso de los intrincados y antiguos repujados de techos y paredes y muchos meses de duro trabajo para restaurar alguna habitación.
— Bien mi lady, primero que nada… — Dijo la sanadora Minami con suma cautela, iniciando lo que estaba segura era una legitima pre-defensa de argumentos en el caso clínico más duro que estaba segura le tocaría defender en toda su larga vida (y siendo Youkai su vida sería larga, muy larga) después de sortear este reto arrojado a ellos por el destino, ella ciertamente necesitaría vacaciones (unas largas MUY largas vacaciones), tal vez acariciaría la idea de buscar a su compañero en algún rincón del planeta y asentarse, pues en su mente no había ni un ápice de dudas, sus señores cumplirían con sus deberes y salvarían a todos, por lo que planear a futuro no estaba fuera de lugar en su mente.
=== S S ===
Tallon Warhammer siempre había sido conocido entre muchas cosas como un hombre íntegro y paciente tanto en su vida privada, como en el ámbito político/social que acompañaba su carrera.
Nacido en el seno de un clan antiguo de tradiciones arraigadas a las mismas raíces de su patria, su crianza había sido tradicionalmente estricta, rodeado de amor, guía y comprensión y si bien era descendiente directo de la guerrera raza Vikinga, nadie podía levantar su dedo y señalar a su clan como a muchos otros clanes que habían seguido una vida de pillaje, violaciones, infanticidios y diferentes barbaries con las que por lo general se asociaba el concepto de "Vikingos" por el contrario, sus ancestros habían descartado por completo aquellas acciones desde el mismo inicio de su clan (Odín los habría destruido al instante con sus manos desnudas)
Había crecido con la profética visión del nacimiento de la última y más poderosa Seidkona y desde la primera vez que había escuchado las palabras en las rodillas de su padre, se había prometido a si mismo ayudar y proteger a aquella mujer, si esta nacía en su época.
Entonces ¿Qué podía saber él que ella nacería de su simiente, que sería su primogénita negada a él, por quien fuera la mujer que la había traído al mundo? Ni en sus más locos sueños el mismo podría haberlo adivinado, aun sabiendo que la Seidkona nacería dentro del poderoso clan Warhammer, como Odín así lo había dispuesto y Loki simplemente había jugado su parte como se había sido predicho que sucedería.
"De la simiente de la casa Warhammer, denegada y apartada de su parentela vendrá a este mundo la última de las Seidkonas, expuesta a la vileza más baja de este mundo lleno de heridas se forjará en fuego, aquella con la visión que el padre Odín legó a la noble casa del martillo de guerra, ella se levantará de las cenizas de un noble y antiguo clan bendecido por la Diosa del astro rey y el clan guerrero bendecido por el padre Odín.
Destinada a proteger y defender todo bajo la luna, ella se avanzará sobre sus obstáculos y sus enemigos triunfante y poderosa, pues será a su disposición que la más antigua oscuridad, oculta por siglos bajo falsas fachadas "nobles y bondadosas" sea expuesta a la luz y finalmente sea completamente erradicada para no volver jamás, pues en esta lucha furtiva, sin ella pedirlo en la paz o en la guerra la seguirán desde la más fiel guerrera cazadora, hasta la más poderosa bestia sagrada.
Reivindicando así a sus nobles clanes en declive, y a una poderosa bestia agonizando en las garras de la muerte, cerrando un siclo de odio destinado a desaparecer por su mano.
Oíd hijos Warhammer pues de nuestra simiente ella vendrá y deberá ser buscada y protegida de aquellos quienes codiciaran su poder y si la oportunidad se presenta ante ellos, tomaran de ella todo este poder y con él su vida, condenando así a su clanes paterno y materno de corazón y derecho y con todos nosotros, eventualmente al mundo entero, que el padre Odín y la madre Frigg nos ayuden y nos guíen… a ella"
Resonó una vez más las palabras proféticas que tantas veces había escuchado sobre las rodillas de su padre cuando era apenas un niño.
Tallon Warhammer emitió un profundo suspiro restregándose con fuerza el rostro con sus enormes manos, y atusándose el cabello rubio como los mismos rayos del sol, mientras miraba con sequedad el informe ante el controlando a penas su furia; desde la intromisión de aquel monje corrupto interrumpiendo el que debió ser su primer contacto con su hija, el Berserek oculto en él durante casi toda su vida no había hecho más que maldecir y prometer el infierno al condenado hombre, y cuando esté atentó contra ella ante sus ojos, solo la presencia y la calmante energía combinada de su hija y su compañera lo mantuvieron en línea, a pesar de que todo en él demandaba enroscar sus grandes manos alrededor del cuello del hombre y quebrar cada hueso de aquel cretino y disfrutar cada crujido de cada hueso al ceder bajo la presión de su fuerza bruta (lo cual era alarmante, teniendo en cuenta su pacifica naturaleza)
Y a esa hora de la mañana en ese preciso momento, su furia no era poca al recibir de los Einherjer el reporte de un despunte de energía, en el templo del falso monje que había atacado a su hija (y fallado miserable y milagrosamente, razón por la cual el maldito hombre no estaba AUN en las cámaras de Hella) desde entonces se lanzó de inmediato a averiguar lo que estaba sucediendo investigando desde varias fuentes las posibles razones, hasta entonces se había filtrado la noticia de que el falso monje se había lanzado a una meditación "profunda" y sus discípulos decían que este estaba camino a la iluminación, el dudaba mucho que un alma corrupta como la de él pudiera siquiera entrar en las primeras etapas de meditación básica.
— Debes tranquilizarte cariño, todos estamos aquí para ti, y estamos dispuestos a proteger a aquella a quien se nos ha negado durante todo este tiempo, pero debes conservar la calma — Dijo su madre atrapando su mano en el aire antes de una vez más hacer contacto con sus rubios cabellos.
Tallon se volvió ligeramente y bebió de la imagen de su madre encontrando inmediato consuelo y paz en ella, después de todo ¿No había estado ella allí para sostenerlo cuando había tropezado y caído practicando sus primeros pasos, cuando había enfermado, cuando se había deprimido con su primer inocente amor no correspondido, cuando había regresado de Japón tantos años atrás, humillado y avergonzado con lo que increíblemente le había sucedido, cuando había descubierto en Anabelle lo que su alma siempre había buscado y finalmente cuando la noticia de la aparición de su hija había llegado a él? Claro que sí, mil veces sí, ella siempre había estado allí sin juzgarlo o condenarlo, siempre dispuesta a escucharlo, aconsejarlo y si lo ameritaba regañarlo como a un niño aun a la edad que tenía, su amada madre era una poderosa fuerza que había que reconoce por las buenas o por las malas.
— Es difícil no sentirme frustrado y angustiado… ella… ya no es una niña… técnicamente no me necesita, pero no puedo simplemente cerrar los ojos ante alguna posible amenaza, y no me importa que el Daiyoukai esté dispuesto a dar su vida por ella… es MI hija… sin importar que, estaré allí para ella… no estuve antes… ahora estoy aquí — Respondió Tallon en tono ronco lleno de emoción tomando con delicadeza las diminutas manos de su madre, que lo había observado refulgiendo de candoroso orgullo mientras desahogaba sus pensamientos.
— Es hermoso ver que mi trabajo contigo fue un buen trabajo… — Dijo Su madre dedicándole una brillante y conocedora sonrisa antes de tirar de él exigiendo en silencio un abrazo que obtuvo de inmediato sintiendo tal regocijo en su corazón que por un instante tuvo que luchar con las lágrimas de genuino regocijo muy a pesar de la situación en la que estaban. — Ella tiene suerte de tenerte como padre, si bien no han tenido la oportunidad de explotar ese vínculo, el día vendrá hijo mío, entonces comprenderás que esa frustración y angustia es propia de todos los padres y sin importar la edad que nuestros hijos tengan, el sentimiento siempre estará allí presente, es parte integral de ser padres, es nuestro amor reflejándose de la manera más básica en nuestro deseo de proteger lo que amamos y que podemos proyectar instintivamente — Señaló la mujer mayor palmeando con cariño la ancha espalda de su hijo, antes de separarse de él y tomar su guapo rostro en sus delicadas manos. — Aun así, no creo que tu compañera, tu hija o alguno de nosotros aprecie mucho que te enfermes de preocupación, te necesitamos fuerte y sano así que tranquilízate y pensemos en cómo podemos ayudar a nuestra chica a enfrentar a ese mal hombre.
— Es obvio que ella no es de las que permite a otros colocarla en una caja de cristal, esta mujer toma al toro de los cuernos y lucha contra el con fiereza digna de un guerrero, como ya pudimos ver ayer querido — Añadió Anabelle dedicándole una ladina sonrisa.
— No sé si eso me preocupa más de lo que enorgullece, o me enorgullece más de lo que me preocupa — Respondió Tallon finalmente suspirando profundamente y sonriendo burlonamente. Pues la verdad era que su muchacha no parecía estar interesada en presentarse a sí misma como una mustia flor de invernadero, ella era una exótica y peligrosa flor llena de espinas venenosas para quien no sabían cómo tratarla, según pudo ver con sus propios ojos.
— Bien… aplacada esta tormenta, ¿Aun quieres hacer esto? — Preguntó Thor quien había permanecido en silencio hasta ese momento.
— Sí, quiero estar allí, quiero ver lo que ella vio y presentar mis respetos a estas dos mujeres… ellas la aceptaron y protegieron y no merecen más que nuestro eterno agradecimiento, es una lástima que no pudiéramos conocerlas en vida. — Dijo Tallon con una expresión de terca convicción, sin saber que esa misma terquedad se la había heredado a su única hija.
— Bien, en realidad tu si llegaste a conocer a Yuriko Higurashi; la dama de noble cuna fue infante de marina, estratega y parte de la inteligencia de la fuerza naval nipona, coincidieron en varios eventos antes de su retiro de la fuerza naval y la concepción de Kagome Higurashi, nuestra nieta, tu hija — Señaló Balder Warhammer sobresaltándolos a todos con aquellas noticias.
— ¿Cuándo? — Preguntó Tallon mirando a su padre desconcertado, mientras este le extendía una carpeta y tras echarle una ojeada se pudo ver a si mismo junto a una mujer mayor vestida con todas las galas del uniforme naval formal, recordando a la mujer de inmediato. — Lady Yuri… fue una dama interesante, muy inteligente y una persona ejemplar… los dioses miraban en dirección de mi muchacha cuando la pusieron en su camino… loados sean los dioses de su casa y la nuestra. — Dijo entonces Tallon bajando la cabeza con reverente humildad ante el recuerdo de la noble mujer. — Con más razón… quiero… tengo que ir allí — Añadió cerrando la carpeta con un elegante ademan dejándola sobre la mesa con patente respeto, mientras su amada familia solo sonreía con aire comprensivo dándole entender que ellos irían allí a donde él fuera, pues al final ellos también debían presentar sus respetos a aquellas quienes protegieron a aquella que les había sido negada.
=== S S ===
— Si hago un desastre TU vas a limpiarlo — Amenazó Kagome apuntando a Sesshomaru con la espátula que tenía en la mano desde donde estaba frente a la cocina, donde Sesshomaru insistía en intentar seducirla (por segunda vez) aquel día.
— Este no tiene ningún problema — Respondió Sesshomaru sonriendo ladinamente ganándose una mirada de advertencia mientras Yakko reía burlonamente cuando tras mordisquear la oreja de Kagome una vez más, Sesshomaru terminó tomando asiento en uno de los bancos altos que estaban frente a la isla de la cocina.
— Claro… como seguramente tienes idea de cómo funciona una escoba o kami no lo permita un simple trapeador ¿hun? — Señaló Kagome riéndose abiertamente de él mientras daba la vuelta con natural inercia a los vegetales que estaba salteando con carne para ella, dejando que la carne de él se marinara en un cuenco sobre el mesón.
— Este no es tan inútil — Respondió Sesshomaru mientras Yakko literalmente aullaba de risa en el rincón donde sus almas se fundían en una.
— Una palabra "Tostador" — Escupió Kagome señalando con un casual ademan la tostadora de pan de acero inoxidable nueva de última generación (que prácticamente hacia al pan tostado andar solo hasta el plato bailando y cantando el GANGNAM STYLE) con la que Sesshomaru había reemplazado la que él había fundido tratando de tostarle pan.
— Un completo mal entendido — Respondió el en tono plano lanzándole una mirada afilada al mencionado electrodoméstico.
— Uhum, uhum, uhuuummmm — Respondió Kagome conteniendo las ganas de estallar en carcajadas y restregarle en su aristocrática cara "su accidental" ataque a su tostadora que terminó con el mencionado electrodoméstico derretido sobre el mesón de cuarzo de Onni (lo cual impidió la destrucción de su cocina y un Daiyoukai apaleado gracias) jugo derramado sobre el susodicho mesón, con los restos chamuscados de lo que inicialmente había ido un intento de desayuno.
— Insolente — Siseó el por lo bajo.
— Terco — Rebatió ella antes de ceder y echarse a reír sin ver como los ojos de Sesshomaru tomaron una tonalidad de oro derretido lleno de calidez.
— La madre de este Sesshomaru, Yuemaru-san y lady Kaede estarán aquí en dos horas — Dijo Sesshomaru mirando con desdén desde su lugar en la isla de la cocina, el reloj antiguo que adornaba la sala de estar.
— Lo sé… si me dejas terminar tal vez podamos tomar una ducha juntos, sino tendrás que ir tu solo y te aseguro que será más aburrido sin mi allí — Dijo Kagome dedicándole una sonrisa maliciosamente picara por encima de su hombro antes de volver su atención a lo que estaba preparando.
— ¿Cómo de aburrido? — Pregunto él en tono ronco y los ojos refulgiendo de genuina curiosidad.
— No tendrás quien te enjabone la espalda y te ayude a lidiar con tu mokomoko-sama destilando litros y litros de agua y luego voy a tener que pensarme seriamente en matarte cuando tenga que lidiar con ese desastre — Dijo ella chillando indignada y luego riendo a carcajadas junto a Yakko, cuando Sesshomaru apareció de la nada tras ella y le dio un firme pellizco en la oreja con sus colmillos.
— Insolente — Susurró él indignado.
— No lo olvides cariño… con los años seré mucho peor —Aceptó ella sonriéndole con abierta confianza y mofa obligándolo a él a sonreír con ella de inmediato, pues ambos sabían que ni bajo esa amenaza/promesa él la dejaría ir, ellos estaban irrevocablemente atados de una forma que nadie podía explicar, para una pareja que no estaba formalmente apareada y marcada.
— Hmm ya veremos qué tan malo será —Dijo Sesshomaru por lo bajo dejándola ir y regresando a su lugar en el mesón, decidiendo revisar su correo y confirmar la ubicación y el estado de los recién casados con el equipo de seguridad que debía seguirlos a "una-distancia-prudente-no-invasiva".
Kagome solo echó la cabeza hacia atrás y soltó una genuina carcajada cantarina, mientras seguía afanada cocinando para ambos, pues los dos sabían que por mucho que el otro empeorara en carácter, los dos estaban atados y completamente perdidos el uno por el otro así que ¿Qué más quedaba sino reírse a mandíbula batiente de sus propias excéntricas personalidades?
Después de un desayuno tardío y una rápida limpieza, Kagome cumplió su promesa de un nada aburrido baño compartido.
Después de hablar un rato con Sango y Miroku, Kagome había salido a ordenar el pequeño refrigerio de carnes frías y bebidas que había preparado para sus invitados, y luego Sesshomaru la había arrastrado hasta el sofá más cercano donde ambos se habían limitado a revisar sus celulares realizando diferentes diligencias virtuales y luego simplemente quedarse allí en paz uno junto al otro, permitiéndose el pequeño lujo de olvidarse del resto del mundo y todo lo que estaba en una precaria balanza ante ellos.
— Supongo que no debería extrañarme que esos dos sospecharan que trataremos de hacer algo sobre tu padre aprovechando que no estarán aquí — Dijo Kagome finalmente dejando caer a un lado el celular que anunciaba los escasos treinta minutos de intimidad que le quedaban con Sesshomaru, antes de tener que tomar las riendas de todo lo que habían dejado pendiente sin poder evitar sentir el deseo de simplemente quedarse allí sobre el sofá en el que estaba acostada con la cabeza apoyada en el regazo de Sesshomaru, quien hacía rato había abandonado su teléfono a favor de deslizar sus garras una y otra vez por los largos cabellos de Kagome.
Ella no podía más que reírse internamente de sí misma al recordar como Sango le había dicho sin dudar que ya se imaginaban que algo estaban planeando, confirmándolo apenas detectaron a dos guardias reales escoltándolos desde el inicio de aquella semana, mas ambos habían elegido dejarlos ser, sabiendo que tarde o temprano sabrían de que iba todo, demás estaba decir que Sango y Miroku estaban irritados mas no ofendidos, después de todo, todo alfa esta instintivamente inclinado a proteger a sus manadas y ellos eran parte de una variopinta manada.
— Nuestros betas no son completamente estúpidos — Respondió Sesshomaru con calma sin sorprenderle para nada que su primo y la Taijiya identificaran de inmediato lo que estaba sucediendo apenas regresaran.
— Supongo… en fin, aunque no quisiera decírtelo — Dijo Kagome tomando el teléfono que había empezado a vibrar y a sonar con las notas mezcladas del "Under Pressure" (en esa versión editada por un genio de DJ decidido a escuchar a Freddy Mercury y David Bowie juntos aquel éxito de canción) y mostrándole la pantalla donde aparecía "Lady Irasue llamando" junto a una foto favorecedora que la dama en persona había escogido (entre las varias fotos que le habían tomado para tal fin)
— La madre de este a llegado con sus invitados — Finalizó Sesshomaru con un ligero deje de resignación que solo le arrancó un torrente de carcajadas a Kagome antes de contestar el teléfono y empezar a hablar con la ladina dama, quien en efecto ya estaba en el estacionamiento a la espera de que le dieran acceso a "su casa" como ella solía decir mientras miraba con los ojos cargados de mofa a su igual de ladino hijo.
=== S S ===
— No — Siseó Sesshomaru tajantemente horas después de escuchar en remoto silencio (gruñidos bajos y amenazadores acompañadas de distintas versiones de su mirada asesina) lo que sin pena ni gloria su honorable madre había expuesto ante ellos en nombre de la sanadora Minami y el amplio equipo de sanadores que trabajaba arduamente en mantener a su padre y a Mika-san con vida (la última puesta en estado de éxtasis para salvar su vida) mientras a su vez contenían lo mejor que podían aquella terrible enfermedad que amenazaba con destruirlo todo sin distinción de razas (aunque claro ese detalle no todos lo sabían).
Sesshomaru se irguió cuan alto era, rígido como un roble antiguo dedicándoles una mirada helada a los tres, mientras Kagome se mostraba silenciosa y pensativa tamborileando sus dedos sobre sus rodillas y mirando de vez en cuando fijamente la lista de contactos de su celular.
— Es la única forma segura de hacer esto y evitar no solo un escándalo Sesshomaru, sino una histeria en masas… no podemos confiar en nadie más, Midoriko no está en capacidad para ayudarnos ahora mismo y no hay tiempo que perder — Dijo Irasue con afectada calma, mientras Yuemaru solo colocaba una mano sobre su hombro izquierdo y apretaba ligeramente en respetuosa señal de apoyo y consuelo, que la gran dama internamente necesitaba y agradecía.
— Este dijo que no — Cortó Sesshomaru a su madre con un gruñido bajo y mirándola con los ojos destellando en rojo sangre, mientras Yakko gruñía maldiciones en todos los idiomas conocidos y un par de lenguas muertas, caminando de un lado al otro con una verdadera bestia salvaje presa de su furia, pues en el fondo ambos sabían el resultado de aquella "discusión", su ladina madre no había discutido eso allí por "descuido" ella sabía bien lo que estaba haciendo aun así no podían evitar negarse instintivamente.
— Supongo que ya han revisado todas las opciones posibles antes de venir a discutir esto con nosotros ¿Verdad? — Dijo Kagome finalmente en un tono de voz tan calmado que casi los hizo pasar por alto el deje de resignación que prácticamente goteaba en sus palabras.
— Esta no habría permitido exponerte a esto si hubiera otra opción viable — Respondió Irasue con mortal seriedad, viendo a la mujer suspirar pesadamente antes de levantarse, dejar su celular a un lado y caminar hasta quedar justo detrás de Sesshomaru que ahora miraba hacia el atardecer (expuesto ante ellos por la vista panorámica que ofrecía el amplio balcón frente al comedor, donde habían estado discutiendo por horas toda la situación del monje falso, las visiones de Kagome y finalmente la petición de Minami) y deslizar sus manos por sus costados y abrazarlo con fuerza por la espalda mientras apoyaba su cabeza contra él, y observando con indulgencia como la rigidez se diluía de inmediato del cuerpo de su cachorro respirando en paz internamente, sabiendo que todo estaría bien por ese lado, pues cuando quería la mujer ejercía un efecto inequívocamente calmante en su cachorro.
— Sabes que no podemos dejar de hacer esto… sabes bien que voy… vamos a ayudar Sesshomaru. — La escucharon murmurar contra la espalda de Sesshomaru, que simplemente suspiró con lo que podría ser descrito como "agotamiento" o "resignación" nadie podía estar completamente seguro con él.
— Si te sucede algo...
— Ya podrás desatar toda tu furia sobre mi maltrecha persona y solo después que deje de dolerme todo… Y solo si es que al final tengo que hacer algo más que observar, por ahora necesito tu apoyo en esto… — Dijo Kagome — Dejemos algo claro, no me gusta, no sé cómo diablos voy a ayudar saben que no tengo experiencia suficiente para esto, y NO, no estoy feliz de tener que ser yo… pero hay algo de lógica en esto por muy loco que sea… — Dijo Kagome antes de levantar su mirada directo a los ojos de Irasue que observaba muy entretenida aquella escena y tirando ligeramente de él hasta lograr que él se girara para abrazarlo con fuerza mirándolo directo a los ojos — Seamos BIEN claros yo habría preferido tener allí a alguien que supiera con exactitud qué-demonios-hay-que-hacer, y sobre todo cómo rayos hacerlo sin meter las patas, pero no lo hay y no hay tiempo que perder para encontrar a esa persona ideal que TODOS queremos allí… además mientras actuemos lejos de la vista pública y la histeria colectiva mejor para nosotros, quienes sean que estén detrás de todo esto estarán desprevenidos… no podemos darnos el lujo de una fuga de información y esa será nuestra mejor arma contra ellos — Dijo Kagome mirándolo con seriedad.
— Este tampoco está feliz de que seas tú…— Admitió Sesshomaru finalmente en tono neutro mirándola con tal intensidad que sus ojos dorados parecían refulgir aún más de lo normal. — Solo entraras allí si es estrictamente necesario y nada mas de eso — Añadió en tono seco que no admitía discusión alguna sobre esa condición mientras taladraba con la mirada a Kagome que simplemente asintió secamente, ambos sabían que en algún punto ella tendría que estar activamente ayudando en lo que pudiera, pues Kaede y Minami no estaban pidiendo su ayuda solo por pedirla, de alguna forma ellas necesitaban la ayuda de una sacerdotisa y en ese momento solo ella estaba disponible teniendo en cuenta las condiciones de estricto secreto de aquella situación en la que estaban.
— Llegando a este punto de concesión, creo que lo más aconsejable es discutir cómo vamos a proceder — Dijo Irasue recordándoles que no estaban solos.
— No es "concesión" es compromiso de ambas partes — Siseó Kagome de inmediato lanzándole una mirada afilada a la ladina dama que solo estallo en carcajadas aparentemente muy complacida con su reacción.
— Creo que eso le corresponde a lady Kaede aquí presente explicar bien todo el plan en ausencia de la sanadora Minami y cómo vamos a hacer todo eso — Señaló Yuemaru mirando a la mujer humana echar fuego por los ojos mientras miraba a su dama, sintiéndose genuinamente complacido de no ser el blanco de tal furia apenas contenida, sonriendo internamente ante las manías de su amada camorrista.
— Bien… — Dijo Kaede suspirando intensamente y maldiciendo la ausencia de Minami que la colocaba a ELLA en la nada agradable posición de explicar todo aquello no solo a lady Irasue y lord Yuemaru, sino también a Lord Sesshomaru y lady Higurashi. La suerte de los tontos Se burló sé si misma mientras su bestia solo se reía por lo bajo. — Porque definitivamente igual si voy a necesitar de alguien que sepa qué diablos está haciendo… para no terminar yo matando a Inu no Taisho…
— No tan rápido… Este Sesshomaru puede estar obligado a ceder en esto… pero este tiene condiciones "no negociables" de lo contrario no estarás allí bajo ninguna condición — Dijo Sesshomaru cortando en seco a Kaede quien parecía lista para empezar a explicarle los finos detalles a todos.
— Bien… entonces señores... ¿Les parece si tomamos un refrigerio antes de entrar al segundo round? — Sugirió Kagome con un suspiro sabiendo que aquella discusión/negociación no terminaría rápido y no es que ella fuera a negarse a poner ciertas condiciones ella ayudaría, pero no se sacrificaría por Toga.
=== S S ===
Tallon Warhammer observó con atención la fachada del local comercial frente a él ignorando los varios sonidos de puertas cerradas que indicaban que el resto de su familia ya estaba fuera de sus autos y como el observaban el lugar con clínica atención.
— Este es el lugar —Dijo Anabelle a su lado entrelazando sus delicados y mortíferos dedos con los de él y dándole un ligero apretón que él devolvió con cuidado, ellos aun podían hacerse daño entre ellos sin querer.
— Vamos… — Dijo Tallón tirado ligeramente de ella y atravesando la calle con la calma de quien hace algo como eso todos los días del mundo lo cual era risible, porque ¿Cuándo había estado él o Anabelle en un lugar así? Simplemente jamás y desde lejos el desentono de vestuario y comportamiento era dolorosamente obvio.
— Buenas tardes bienvenidos a Hina's Supermarket — Saludó una joven empleada con coletas cortas dedicándoles una sonrisa de bienvenida que dio paso de inmediato a la curiosidad.
Aquella noche durante el cierre de caja Hina se llevaría una enorme sorpresa al revisar el cierre de ventas en TODAS sus cajas y su distribuidor tendría un nuevo pedido a primera hora de la mañana.
=== S S ===
El lunes había llegado demasiado pronto, Kagome lo había repetido infinidades de veces mientras hacia el desayuno, revisaba su e-mail y monitoreaba la hora en su reloj antiguo y esperaba la llegada de los empleados de Sango y los propios, Sesshomaru se había limitado a gruñir por lo bajo mientras sorbía una taza de té verde y la observaba en silencio meditativo.
— Este no vendrá a almorzar hoy, este tiene asuntos que resolver con la corte Youkai y no podrá estar aquí, este lo siente — Dijo Sesshomaru finalmente viéndola titubear un instante antes de continuar como si nada.
— Ok… espero que todo te vaya bien hoy — Respondió Kagome con calma antes de entregarle la bolsa térmica con comida y bebida para aguantar el día.
— ¿No estas molesta? — Preguntó Sesshomaru con un deje de curiosidad.
— No, tienes cosas que hacer y yo también, y si voy a ponerme histérica por cada comida que no tomes conmigo entonces me espera una vida MUY miserable, eres un lord Youkai, tienes compromisos que has estado dejando de lado para estar aquí conmigo y aunque lo aprecio no quiero que hagas cosas que afecten a tu gente — Dijo Kagome dedicándole una sonrisa antes de inclinarse por encima de la isla que los separaba y le daba un rápido beso en los labios — Vete… tienes que hacer y yo también. — añadió en tono imperioso riendo por lo bajo cuando no conforme con ese "simple" gesto Sesshomaru rodeo la isla y saqueó su boca. Para cuando el condenado macho se hubo ido ella estaba mascullando maldiciones y pensándose seriamente en tomar una ducha helada.
Tal como había esperado el día había sido tan ajetreado como había prometido ser, fuera del café y la fábrica, ella aún tenía que terminar de finiquitar cosas de la boda de Sango, pagar algunas facturas y detalles de último minuto, reunirse con el asistente de Miroku para la recolección de los regalos que los invitados habían estado enviando a la torre Taisho y él envió del traje de novias a la tintorería (más cara del mundo) entre otras cosas.
— Hey Kir… ¿Te vez un poco más… grande o estoy exagerando? — Dijo Kagome después de tomar su almuerzo a solas aquel día, mientras observaba atentamente a Kirara estirarse perezosamente luego de tomar su almuerzo, la mencionada felina solo le dedico una mirada fija y sin pestañear antes de desviar su mirada con altanería digna de ella y empezar con su rutina de acicalamiento "antes" de su siesta. — Oook… ahora… hacerlo o no hacerlo… he aquí el dilema — Murmuró Kagome fijando su mirada en el celular sobre la isla de la cocina junto a una agenda de piel y una copa de vino tinto, que se le antojaba demasiado suave para lo que estaba pensando hacer, al final había enviado un mensaje a Sesshomaru antes de continuar con su lista de quehaceres de aquel día dejando la decisión final en manos de él, porque al fin de cuentas en este caso necesitaba de su aprobación para tomar aquella decisión y ella no podía ignorar eso.
=== S S ===
— A esta le parece justo — Señaló Irasue mirado fijamente a la comitiva de la corte Youkai presente en su palacio aquel día. — La sanción que se prometió aplicar sobre aquel que abordara a lady Higurashi antes de hacer una petición "formal" siguiendo los protocolos establecidos, este… "monje" no solo tuvo la osadía de abordarla en medio de un evento público-social, sino que se atrevió a colocar sus manos sobre ella y a tratar inútilmente de "someterla" con sus… dudosos poderes espirituales.
— Lady Irasue — empezó a decir el joven monje de la secta budista que habían enviado en representación de Goro quien según el joven se encontraba en una meditación profunda, camino a la iluminación.
Irasue dudaba que el monje en cuestión tuviera en él lo suficiente para cargar un ofuda, pero el pobre hombre frente a ella hedía a ciega convicción de que el monje era un hombre "santo" así que no perdería su tiempo tratando de quitarle la venda de los ojos.
— No… la orden del consejo fue clara monje Shin, y el "monje" Goro desobedeció esa única orden, ofendió a la líder de un clan noble, a una sacerdotisa poderosa consagrada al templo del atardecer y al Goshinboku… no tengo que señalar lo que eso significa — Dijo Lady Azakura dedicándole una mirada cortante al joven que simplemente suspiró y bajo la cabeza sonrojada de genuina vergüenza lo cual mostraba que no todos en el templo Seijō-ki estaban por completo corruptos por los ideales del difunto Ginza.
— Solo se le está informando la decisión del consejo monje Shin, infórmele a Goro que desde este día su posición dentro del templo ya no es más el de líder, sino el de novicio hasta que podamos confrontar este tema y se decida si él tiene o no la humildad, la bondad y la fe necesaria para ser realmente un monje. — Dijo Lord Yamatone líder y jefe de la corte mixta en Japón y miembro de la corte mundial en representación de Asia dedicándole una mirada firme al ahora silencioso y abochornado monje budista.
a 1152 kilómetros de Tokio un viejo teléfono celular que había visto mejores días sonaba
— ¿Moshi moshi? — Contestaron en tono dudoso finalmente dedicándole una mirada a su acompañante.
— Mi taza aún está vacía Yoon Shin Hye — Respondieron después de un segundo de contención y reconocimiento haciéndola tensarse de los pies a la cabeza.
— ¿Manzanilla, lavanda o té verde? — Preguntó la mujer mirando a su acompañante a los ojos, mientras este a su vez solo asintió en silencio.
— Ginseng es más apropiado — Respondieron con calma.
— Mi lady… — Dijo la mujer sonriendo con calma.
— Maestra…
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
N.A 2: Antes que nada, tengo que agradecer profundamente a todos aquellos que se mantuvieron en contacto durante mi ausencia aun cuando dejé de responder los mensajes, desde ya me disculpo por la tardanza realmente estos últimos meses han sido muy difíciles para mí y mi familia, para aquellos que no lo saben soy Venezolana y mi país atraviesa la peor de las crisis económicas en nuestra historia y me vi forzada a regresar al campo laboral activo, por lo que estoy despertando a las 3:30 am ayudar en cada y prepárame para irme al trabajo a las 5:00 am y viajar por 3 horas a mi lugar de trabajo, salir a las 5:00 pm para llegar a mi casa TODOS los días de Lunes a Sábado a las 8:00 pm tan agotada que apenas me mantengo despierta para ver a mis hijos terminar de cenar y dormir… en pocas palabras, los veo muy poco y la ironía es, que el sueldo no alcanza AUN cuando gano mucho más que cualquier empleado en el país.
El punto es que se me hace muy difícil sentarme a escribir como antes; no es falta de inspiración o de ideas de cómo va a terminar este fic, es la falta de tiempo y energía para mantenerme despierta y escribir un párrafo que tenga sentido, sinceramente estoy trabajando poco a poco en mas cap como recordaran mi última pc murió con todo el fic TERMINADO y otros que no pude recuperar así que es un trabajo lento y tedioso, pero estoy robándome el tiempo para seguir solo les pido comprensión y paciencia.
Y por último "A aquellos que NO les guste es o cualquier otro Fic de MI autoría simplemente cierre la ventana y busque una historia más a su gusto "
Atte.
Yo.
