Capítulo #35

Stella volvió al sitio habitual donde siempre se encontraba el grupo. Y encontró a Kevin acariciando el cabello de Carolina. Como necesitaba a Kevin, necesitaba separarlos un momento. La ayuda de Nick era indispensable en ese momento y él, estaba segura, no se negaría.

- Nick, me haces un favor…

- ¿Qué?, princesa; ¿te puedo decir así todavía o te molesta?

- Pues Alex me dice mi niña, no veo porque no me puedas decir princesa. – dijo sonriente. – Necesito que te lleves un rato a Carolina, que la distraigas porque necesito hablar con Kevin.

- ¡¿No me digas que "él" es Kevin?!

- ¡No! ¡No es Kevin! El, ya tiene dueña.

- ¿Dueña?

- No importa. Solo dile a Carolina que… su mamá la llama en la recepción para entregarle algo y que tú también vas porque tienes que hablar con un profesor o algo. Así yo retengo a Kevin.

- Okay.

- Mira… ¡Caro! ¡Caro! – gritaba Stella acercándose.

- ¿Qué pasa? – dijo dándole un piquito a Kevin.

- Tu mamá, dicen los auxiliares que te busca tu mamá en la recepción.

- Kevin, ¿me acompañas amor?

- Cla…

- Caro, - lo cortó Nick. – Mi mamá me llama por teléfono a la recepción y tengo que ir a contestar, te parece si yo te acompaño; porque creo que Stella quería hablar de algo importante con Kevin sobre la fiesta. ¿No es cierto?

- ¡Ah si! Es cierto. – Stella siguió el aparente plan de Nick.

Mientras el par se alejaba; los minutos con Kevin debían ser aprovechados.

- Kevo, necesito hablar contigo. Sé que no somos los mejores amigos. Pero, nos llevamos bien, definitivamente mejor que con Joe; así que te tengo que hacer una pregunta que está rondando en la cabeza; ¿Por qué sales con Carolina?

- Bueno Stella, si te puedo considerar una amiga, nos llevamos muy bien de hecho. Así que con sinceridad contestare tu pregunta. En casa de Alex, Carolina me besó, creo que fue algo como el amor a primera vista.

- ¿Conoces a Rosa?

- Si. Ella me cayó muy bien, pero el beso de Carolina me dejo anonadado. Estoy seguro que esto puede ser amor.

- Kevin, si quieres que te sea sincera, tengo tres cosas a decirte. Una de ellas solo la supongo. Primero, no te puedes enamorar de alguien por un beso, y si lo haces, ¿cómo sabes que es amor verdadero? Segundo, no sabes el daño que le estás haciendo a Rosa. Tercero, estoy casi segura de que no le gustas a Carolina como ella dice.

- ¿Por qué lo dices?

- Porque ella es mi mejor amiga. Y solo hablaba de Nick hasta que ella nos vio besándonos en la cocina. Que siempre nos mira raro cuando Nick está cerca mío. Creo que ella solo quiere olvidar y sacarse a Nick de la cabeza. Lo que no me gusta es como lo está tratando de hacer, Kevin, te está utilizando. Yo la entiendo, después de todas las cosas que ha tenido que pasar, pues entiendo que debe de estar pasando por un momento de inestabilidad emocional. Y lo que te decía de Rosa, ella está llorando, no sabe si volver con nosotros, dice que si los ve juntos se va a desmoronar. Ella si está más que enamorada de ti.

- No concuerdo mucho con lo de Carolina; aunque hay veces que la he visto mirar tristemente a Nick, Te prometo que inmediatamente voy a hablar con Rosa para saber que le pasa.

- Gracias. – dijo Stella mientras lo veía alejarse camino al "refugio".

- Stella, ¿te dejaron sola tus amigos? Que solitaria. No querrás ser emo como Alex, ¿no?

- Joey, déjame en paz. Estoy confundida, con problemas que solucionar, y no ayudas la verdad. Entonces vete por favor, con alguna de tus vas locas. Raro me parece que no hallan más al salir del colegio.

- Es que saben que estamos en esta ciudad, pero no saben en que colegio estudiamos, ni dónde vivimos. Por suerte aún no se enteran. Además el director dijo que al que dijera algo, lo suspendía.

- Ok, muy bien. Creo que te buscan por cierto. – Stella señaló a Joe que venía mirando a todas partes.

- Ay no. Por favor cúbreme. Te lo ruego.

- ¿Y yo que gano? –dijo retándolo.

- Mira, ganas que no te robe ese beso que me quedaste debiendo en arte y en música.

- ¡Ni se te ocurra Jonas! Te cubro pero no te me vayas a acercar después, que ni se te ocurra.

- Sabía que me ayudarías. –dijo muy sonriente.

- Solo porque si me llegas a besar, pierdo mi suerte, mi talento, y se me termina pegando lo creído. – se quedó pensando. – Mira recuesta tu cabeza sobre mis piernas y hazte el dormido.

- Como digas. – e hizo exactamente lo que Stella dijo.

- ¡Joe! ¿Joe? – llamaba a gritos agudos Nicole a Joe al verlo en las piernas de Stella.

- ¿Se te ofrece algo? – preguntó la castaña algo molesta al ver a la plástica.

- ¡Obvio! Quiero hablar con Joe.

- ¿No ves que está durmiendo?

- Si lo veo, no soy ciega. Y, ¿Por qué su cabeza está en tus piernas?

- Pues, ¿Por qué será? Porque le dio dolor de cabeza, ¡y no la iba a poner en el piso! Es decir, ¡es Joe Jonas! – dijo eso con el tono de hueca que a ella y a su hermano les gustaba imitar.

- Pues si, es Joe Jonas.

- No, si eres tonta. No es por que sea Joe Jonas. Es porque se sintió mal y yo soy una persona solidaria. – dijo esto mientras acariciaba el pelo ondulado de Joe y este dejaba escapar una especie de ronroneo. – Y yo si me preocupo por los demás porque son personas no porque son estrellas, o porque son lindos. – tocó su frente. – Al parecer ya le está bajando la fiebre – fingió.

- ¿Crees que se despierte?

- No lo creo huequita. Me pidió que no lo despertara hasta que tuviéramos que entrar a clase o hasta que no tuviera nada de fiebre, y dijo: "Sin excepciones."

- ¡Ash! ¡No se te ocurra volverme a llamar así niñita!

- ¿Cómo así? ¿Huequita?

- ¡Ush! Mejor me voy. – dio media vuelta y se fue.

- ¿Ya se fue? –murmuró Joe con los ojos aún cerrados y aún con su cabeza en las piernas de Stella.

- Sí.

- ¡Qué bueno! Eres una gran mentirosa. –rió tiernamente sin abrir los ojos.

- Lo sé, es un don que se me da. Será por la actuación.

- Nicole no deja de acosarme. Tengo miedo.

- Este Joe, muy interesante tu vida pero quítate de encima.

- Lo siento, es que estaba muy cómodo – dijo riendo pero sin levantarse.

- Aja, solo déjame. Quiero de verdad saber que pasó con los demás.