Naruto © Masashi Kishimoto
Vidas Sin Reglas
Capitulo 27-1
Tenía mucho tiempo sin pararse en el hospital, primero por Itachi y por los días que había estado enferma, segundo porque había tenido mucho trabajo y tercero… tercero también por Itachi. Por una parte tenía muchas ganas de verlo, pero por otra parte estaba el miedo. Miedo a que finalmente tuviera que abandonar todo lo que sentía por él. Por otra parte también había decidido ir porque tenía ganas de ver a los niños. Había tardado, pero finalmente había entendido que había situaciones en las que debía dejar de lado ciertos impedimentos y hacer lo que debía. Hinata le había dicho que ese día habría una pequeña fiesta, pues casualmente dos de los pacientes cumplían años el mismo día. Al llegar a la sala de los niños, Hinata la esperaba.
- ¡Sakura!
- ¡Hinata! –saludó Sakura con una sonrisa, mientras se acercaba hasta ella –. ¿Cómo van las cosas de casada eh? Me imagino que muy bien –comentó guiñándole el ojo –.
- Ahhh pues si… la verdad es que van muy bien. –contestó un poco sonrojada –.
- Por cierto no veo a Tim ni a Sarah… ¿Dónde están? –preguntó, cambiando el tema al ver a Hinata tan avergonzada –.
- Ellos… ellos Fallecieron Sakura… Tim hace tres semanas y Sarah ya van a ser diez días –.
- ¿Cómo? –preguntó Sakura atónita – ¿Pero no habían dicho los doctores que estaban respondiendo muy bien al tratamiento?
- Pues así parecía ser…
- Vaya pues sí que son tristes noticias –comentó Sakura, mientras se decía así misma que debía doler mucho perder a un hijo. Pensó en su madre que había decidido no tomar tratamiento para que ella naciera sin problemas. También pensó en su abuelo, quien sabía muy bien lo que dolía perder a una hija. –los gritos de los niños al reconocerla la sacaron de sus pensamientos al instante –.
- ¡Sakura! ¡Vino Sakura! –gritaban todos mientras corrían a abrazarlas a ella y a Hinata –.
- ¿Me extrañaron? –preguntó Sakura con una sonrisa –.
- ¡Mucho! –respondieron al unisonó – ¡Y también a Sasori y sus títeres!
- ¿Quieren que lo traiga conmigo la próxima vez? – preguntó un poco más animada –.
- ¡Siiiiii! –.
Después de pasar más de seis horas en el hospital se dispuso a marcharse. Justo cuando se dirigía hacia el elevador se topo con Itachi saliendo de uno de los consultorios. Ambos se miraron por unos segundos para después dedicarse una tímida sonrisa –.
- Hola Sakura…
- Hola Itachi…
- ¿Cómo has estado?
- Creo que bien… se que esta situación es difícil para ti y… creo que será mejor que me marche –habló la pelirrosa mientras pulsaba el botón para subir al elevador, pero antes de que subiera, la voz de Itachi la hizo dar un paso atrás –.
- Te he extrañado Sakura…
- ¿Extrañado? –habló en voz baja mientras caminaba hasta él – si me has extrañado… ¿Por qué entonces no me has buscado?
- Porque no puedo… – respondió mirándola a los ojos –.
- Itachi… si en estos momentos me pides que estire mis manos, aun creo poder alcanzarte. Pero, si das otro paso atrás, las puntas de mis dedos apenas si te rozaran y pronto mis ojos no podrán ignorar la distancia. .. ¿Qué vas a hacer si mi amor por ti acaba? –preguntó con voz dolida; evitando las lagrimas. – ¿Por qué Hanabi… ella por que? –.
- En estos momentos ella es importante para mi… tiene algo que necesito. No puedo dejarla… Sakura... por favor discúlpame por todo. A pesar de que te estoy lastimando como nunca, mis sentimientos por ti nunca cambiaran… siempre estarán aquí…
- ¿De que me sirven tus sentimientos Itachi? –preguntó con la voz temblorosa y triste – ¿De que me sirve si eres tu él que los siente? Tus sentimientos estarán contigo… tu lo has dicho…no junto a mi…meses atrás me pedías que esperara. Que te esperara, pero ahora ni siquiera eso… –Itachi camino hasta ella y coloco ambas manos en su rostro –.
- Sakura… discúlpame
- Debo irme Itachi –la pelirrosa llevo ambas manos para retirar las de Itachi de su rostro. Al sostenerlas las apretó; jugueteando un poco con sus dedos. –No sé cuando podre volver a tomarte de las manos y sonreír porque no hay nada que te aleje…. Cuídate Itachi… quizás esta sea la última vez. –se despidió Sakura mientras lo soltaba para de nuevo pulsar el botón del elevador. Mientras las puertas se cerraban Itachi le miraba fijamente tratando de encontrar una forma de reconfortarla con su mirada, mas ambos sabían que era imposible. Al bajarse del elevador comenzó a caminar despacio, olvidándose de Itachi mientras trataba de recordar el rostro de los dos niños que habían fallecido durante el tiempo que no fue al hospital. No era como que ella hubiera podido hacer algo, mas sin embargo le deprimía ser solo una observadora. Quisiera poder hacer más para ayudar a esos niños. De pronto al darse cuenta que no había mucha gente a su alrededor se percato de que había presionado el botón equivocado; terminando en otro piso. Al darse la media vuelta, noto un estante con un montón de volantes informativos que llamaron su atención. Al ver de que trataban una chispa se encendió dentro de ella y tomo uno de cada uno antes de volver al elevador.
Pronto y adormecida llego a su departamento. No había ninguna señal de sus amigas. Sola… ¿En verdad se estaba quedando sola? –se preguntó al acostarse bajo la cama. Apretó con fuerzas una de sus almohadas, después de hacer a un lado todos los volantes que había leído. Estaba cerrando sus ojos cuando su móvil comenzó a sonar – Ni siquiera cuando te sientes sola Sakura, el maldito teléfono te deja en paz… ¿Soledad? Bah maldito teléfono que en lugar de quedarse serio y calladito haciéndome compañía se atreve a sonar– renegó al salir de la cama y tomar la llamada –.
- Diga…
- Señorita Haruno. Habla la enfermera de su abuelo.
- ¿Sucede algo? – preguntó preocupada –.
- La presión de su abuelo subió durante la tarde, pero ya está estable. Llamo por que él me pidió que lo hiciera… desea verla.
- Está bien voy para allá.
- Sakura te llamo por que escuche que Seiichi no se sentía muy bien –habló Sasuke con voz preocupada –.
- Ya está mejor. Regrese a mi departamento tan pronto se estabilizo. Dice el doctor que si descansa durante estos días, estará perfecto para asistir al baile de la corporación.
- Ya veo… supongo que debo tomarlo como buenas noticias.
- Si, supongo que sí.
- Sakura tú voz se escucha distante, pero con un extraño eco en el fondo. ¿Tiene buena recepción tu móvil?
- Supongo que es porque estoy bajo mi cama…
- ¿Bajo tu cama? Olvidaba que tenías esas mañas tan raras…
- No son raras…
- Lo que tú digas Sakura. Bueno en realidad solo llamaba para preguntar por tu abuelo. Tengo una junta en cuarenta minutos debo prepararme.
- ¿Quieres que vaya?
- Sí eso deseas no veo por que no… se suponía que pasarías más tiempo en la empresa, pero por tu trabajo como modelo no has podido hacerlo.
- Quizás no haya ido pero créeme que he leído todos los libros que me diste… y bueno te dejo para cambiarme… estaré allí en treinta minutos–.
Para su sorpresa no lo había defraudado. Sakura no le había mentido cuando le aseguro que había estudiado los libros, no solo parecía entender el tema que estaban tratando, incluso dio sugerencias, una de las cuales fue aceptada por los socios.
- Debo admitir que has estado haciendo tu tarea –le comentó al quedarse los dos solos en la sala de juntas–.
- Te lo dije. A pesar de mi trabajo he leído todo cuanto he podido… y hablando de eso debo ir con Tsunade a checar el calendario y ver que días del mes que viene estaré fuera de la ciudad. Si hay otra junta házmelo saber. Quizás también pueda asistir –aseguró la pelirrosa poniéndose de pie –.
- Pensaba invitarte a cenar, pero la verdad es que aun debo quedarme a trabajar.
- No te preocupes por ello… tengo cosas que empacar.
- ¿Ya has encontrado departamento?
- No, pero hoy que visite a mi abuelo… él me pidió que me mudara a la mansión y yo acepte.
- Ya veo. A decir verdad creo que fue bueno que aceptaras… Seiichi sin duda estará muy contento.
- Eso espero…
- Sakura espera –le detuvo antes de que saliera de su oficina –.
- ¿Qué sucede?
- No pienses que me he olvidado del asunto de Madara. No hemos hablado mucho sobre ese asunto ya. Además supongo que aun estamos sobrellevando el hecho de que mi hermano nos ignore a ambos.
- ¿Qué sucede con Madara? –preguntó evitando hablar sobre Itachi, quién se apareció en su cabeza repitiendo las palabras que le había dicho durante la tarde –.
- Quizás te molestes conmigo, pero preferiría no decírtelo en estos momentos…
- ¿También tú piensas alejarme del asunto?
- No es eso. Es solo que aun no concreto nada, pero todos los viajes que he estado haciendo no son solo para mejorar la empresa. También son estrategias que usaremos en contra de Madara, pero aun no es seguro. Lo sabré en unas semanas. No quiero ilusionarte. Es por eso que no menciono nada. Pero te lo diré pronto… en fin solo quería que supieras que no es asunto olvidado.
- Por favor dímelo pronto… no quiero quedarme sentada y esperar a que el asunto se resuelva por si solo o que alguien más lo resuelva por mí.
- Prometo decírtelo pronto.
- Bueno debo irme – la voz de Sasuke la paro de nuevo –.
- Espera Sakura.
- Dime.
- Recuerda que el viernes es el baile de la corporación…
- Ya lo sé, incluso ya tengo el vestido. Por cierto has hecho que recuerde que estoy molesta contigo.
- Vamos Sakura creí que ya te habías olvidado del asunto…
- Pues no. Gracias a ti lo he recordado… si ese día aun no lo sabes créeme que me la pagaras.
- Disculpa la tardanza, es que el abuelo no podía decidir que corbata debía usar – se disculpó Sakura mientras bajaba del brazo de su abuelo por las escaleras del recibidor. –Sasuke sonrió ligeramente al ver su vestido. Era muy hermoso, con patrones orientales, ella no había olvidado lo que él le había pedido para complacer a sus clientes. Se acerco apresurado para auxiliar a Seiichi a subir al auto con cuidado.
- Muy bien muchacho. Puedo darme cuenta que ambos se robaran las miradas de todos.
- Te equivocas Seiichi la que robara las miradas será tu nieta –aseguró genuinamente mientras le ofrecía la mano a Sakura quien se acerco a susurrarle algo al oído –.
- ¿Ya sabes porque estoy molesta?
- No puedo creer que sigas con eso…
- ¿Entonces aun no lo sabes?
- Me temo que no…
- Bien entonces no me hables –pidió con un respingo al tiempo que se subía en el auto.
- Si sigues enojada no disfrutaras el baile.
- Y tu mucho menos… sobre todo porque no bailas –.
- Porque no me gusta…
- Pues que aburrido eres –tan pronto llegaron al evento, Sasuke paso más de una hora presentándola con los invitados. Después de eso tuvo que dejarla, pues los inversionistas lo llamaron a su mesa para conversar. Conocer a tantas personas la había dejado mentalmente exhausta. Lo único que la salvaba es que en verdad disfrutaba los bailes. Desafortunadamente su abuelo solo había bailado con ella dos canciones y se había ido a sentar junto con Sasuke y los inversionistas. Ambos, Sasuke y su abuelo se habían quedado a cenar en la misma mesa, dejándola sola y en compañía de las molestas esposas que también estaban siendo ignoradas. Podía entenderlos, pues sería un negocio importante y algo que antes la corporación no había intentado.
A pesar de estar molesta miraba con interés todo cuanto sucedía a su alrededor; viendo muchas cosas interesantes suceder en las cercanías. El aburrimiento comenzaba a inundarla, pero sabía bien que eso era su culpa. Desde que había aceptado asistir sabia que esa noche seria así. Muy a pesar de todo realmente estaba deseando que algo interesante pasara… y por andar deseando, algo se le concedió, pero no exactamente lo que esperaba.
A lo lejos vio que Itachi y Hanabi se sentaban junto a unos empresarios que venían de Australia y amaban los pays americanos. Bueno eso le había asegurado la esposa de uno de ellos. Ambos, Itachi y Hanabi la miraron desde el otro lado del salón lo que comenzó a inquietarla. De nuevo comenzó a pedir que algo sucediera y pronto. No quería seguir viendo que ellos la miraran.
Afortunadamente esta vez la suerte estuvo de su lado, pues en cuestión de segundos un joven se acerco a sacarla a bailar. Tan pronto estuvo en la pista pudo olvidar todo al dejarse llevar por la música. Pronto se vio acompañada por otro joven y después por otro hasta que finalmente uno de ellos ya no quiso compartirla con los demás e inicio una plática con ella. Media hora después la hubo fastidiado, pero pensó que era mejor escucharlo que estar sentada sintiéndose ignorada.
Un profundo agradecimiento la inundo cuando finalmente hubo cambiado el tema a algo más interesante. Muy a pesar de ya no estar aburrida no podía evitar preguntarse ¿Cuánto tiempo más debía escucharlo? De pronto una canción que le gustaba bastante resonó en el salón; haciéndola sonreír genuinamente. Gracias a la canción podría tolerar a su acompañante un poco más.
- Parece que te encanta ignorar a tu futura esposa – comentó Hanabi al acercarse a Sasuke que finalmente había logrado finalizar su charla con el otro empresario –.
- No me di cuenta en que momento llegaron tu y mi hermano.
- Llegamos hace más de una hora… justo cuando tu querida Sakura se paró a bailar –al escuchar esto el pelinegro comenzó a buscarla entre la multitud que bailaba en la pista y para su sorpresa la encontró bailando con el hijo del empresario con quien justo había estado conversando – ¿No te pone celoso verla bailar con alguien más?
- No, a ella le gusta mucho bailar. No veo por que no pueda hacerlo… Hanabi te agradecería que no te me acercaras. No tengo nada que hablar contigo. Aunque sería bueno aprovechar la situación y decirte de nuevo que no intentes nada –al ponerse de pie checo su reloj y vio que pronto sería media noche, lo que lo hizo abrir los ojos en sorpresa. Si bien recordaba, se había sentado a charlar con su próximo socio a las nueve de la noche. Ya habían pasado tres horas y él había ignorado a Sakura por completo. Ya estaba enojada desde que llegaron y sin duda ahora lo estaría más.
Paso quince minutos observándola desde el bar pensando en cómo acercarse. Fue hasta que uno de los invitados se quejo de que su esposa le había dicho que no volviera a invitarla un baile si la dejaría sentada toda la noche, que comprendió por que Sakura estaba molesta con él. Si mal no recordaba su enojo había sido más evidente cuando le dijo que quizás tendría que bailar con algunos de los socios. Sin darse cuenta en que momento se había puesto de pie, se encontró caminado hasta ella esperando poder aminorarle el enojo. Enojo que noto ligeramente en sus pupilas cuando sus ojos se cruzaron.
- Disculpen que los interrumpa –se disculpó Sasuke al pararse junto a Sakura y su pareja –.
- Ohhh Sasuke ¿Qué tal? Veo que tu y mi padre seguramente llegaron a un acuerdo… aunque supongo que para ello, primero tuviste que convencer a mi madre.
- Si así fue, pero afortunadamente ella también acepto los términos.
- Bueno pues felicidades, deberías celebrar bailando también. Seguramente mi compañera conoce alguien para que bailes con ella – al escuchar esto Sakura ahogo una leve risita mordiéndose el labio inferior. En cambio la cara de Sasuke se torno seria. –Anda Sakura preséntate con Sasuke fue él quien organizo el baile.
- Mucho gusto en conocerlo, mi nombre es Sakura Haruno. Una pelirrosa ligeramente aburrida, algo molesta, con una pizca de neurosis y aparentemente también tu prometida –habló Sakura ofreciéndole la mano a un Sasuke ligeramente perplejo –.
- ¿Prometida? –preguntó el joven con sorpresa –.
Quiero dedicar una oración (y si ustedes quieren también) no solo a los niños que han fallecido a causa del cancer, también a los adultos.
De que serán los volantes que encontró Sakura?
Tenia pensado escribir una escena con esta canción, pero al final no lo hice o bueno no fue una escena extensa. Pero pensaba utilizarla para describir lo que siente Sakura después de hablar con Itachi en el hospital. Así que si quieren darse una idea aquí esta se llama swelling (inflamación) de Sarah Jaffe. Amo esta canción pero ahora que salio la de Hello de Adele, la cual también amo, me es muy difícil cantar la una o la otra sin terminar mezclandolas. Empiezo a cantar esta y termino con la de Adele y todo por el bendito Hello. Aunque la canción de Sarah es del 2010.
El vestido de Sakura en el baile. El cual si tuviera el dinero compraba en este instante. Link en mi pagina de deviantart en el capi correspondiente. También lo pueden encontrar como Bee Schaffer Met gala 2015 es rojo con cerezos.
No se que tipo de música pondrán en estos eventos haha ademas de clásica.
Pero yo me los imagine a todos bailando estás canciones que me gustan mucho.
Show me the face de chinawoman
Koop island blues
Halie Loren Perhaps perhaps perhaps
Bueno espero les gusten las canciones
