CAPITULO 35
Cuando Candy llego al colegio Juilliard aun su cuerpo temblaba al sentir la sensación de aquel beso tan abrumador inconscientemente roso sus labios con el dedo índice mientras sonreía como tonta, porque cuando besaba a Erianth jamás se sintió así.
- Candy – se escucho detrás de ella la voz preocupada de Erianth, Candy enseguida se dio vuelta.
- Erianth llegas rápido – estudio su semblante y su pecho subía y bajaba.
- ¿Que pasa? me dejaste preocupado con esa llamada – él se acerco a ella con ceño fruncido.
- Vamos a sentarnos – apunto uno de los banquitos donde había sombra gracias a un gran árbol.
Él suspiro. – Y bien ¿que sucede?
Candy se mordió el labio pero ya no iba a poder seguir con esta falsa. – Perdóname Erianth se que desde que llegaste no te he dado el trato que te mereces por ser tu novia, estuve ausente y siempre has tenido una paciencia infinita para conmigo – Candy le tomo la mano. – Por eso te pido que me perdones…
Él le devolvió el apretón de mano. – Candy siempre te voy a apoyar se que tienes problemas como todo el mundo confía en mi llevamos mucho tiempo juntos.
Candy negó. – Erianth no quiero agobiarte por cosas mías lo que trato de decirte es que nos demos tiempo para ver a donde nos lleva todo esto, me has pedido que me casara contigo y siento que es muy precipitado necesito tiempo para mi misma para poner en orden muchas cosas.
Erianth se soltó con brusquedad de la mano de Candy y se puso de pies con el ceño fruncido. – ¿Que estas diciendo? ¿Estas terminado conmigo? – se apunto el pecho. – ¡Porque eso no lo acepto Candy llevas un maldito anillo en tu dedo por lo tanto me perteneces!
Candy se puso de pies. – No me grites, solo te estoy pidiendo tiempo para estar sola.
Erianth rio sin humor. – ¿Tiempo para estar sola? y todo este tiempo que llegue no has estado sola, cuando llamo no atiendes y cuando voy a tu casa estas fuera o con esa bola de chismosas que llamas amigas – señalo con desdén.
Candy se enfureció. – Basta de insultarlas de esa manera, respeta, son mis amigas y ella me conocen mejor que nadie.
- Yo también te conociera si no fueras tan cerrada, acaso no de di suficiente para que confiaras en mi, por Dios que pasa por tu estúpida cabeza.
Candy le dio una bofetada. – No me hables de así.
Erianth la tomo de los hombros. – No me vuelvas a pegar – Candy observo que en sus ojos había fiereza y así como la agarro la volvió a soltar suspiro con frustración y se llevo las manos a la cabeza despeinándose. – Perdóname Candy no se que pasa conmigo lo único que deseo es hacerte feliz que me ames tanto como yo te amo, me desespera saber que te voy a perder para siempre.
Candy trago en el fondo él solo fue una victima. – Perdóname tu a mi Erianth por no saber corresponderte, pero por favor dame tiempo es lo único que pido – Candy se quito el anillo y se lo entrego.
Erianth lo tomo y lo observo con ceño fruncido. – Esta bien Candy te daré el tiempo necesario, pero volveré por ti – había determinación en su voz, le tomo la barbilla y le dio un casto beso en los labios.
Candy se quedo observando su espalda mientras caminaba, porque se sentía tan mal, lo había lastimado pero era lo mejor ella no podía estar con alguien a quien de verdad no amaba pero tenia tantas cosas que agradecerle como a ver estado con ella en los momentos mas difíciles y ahí estaba dándole la espalda y dejándolo por no saber corresponder sus sentimientos, a veces el amor apestaba pero no seria ella quien luchara esta vez. Se limpio una lagrima y entro a al colegio.
Chicago
Melisa después de hablar muy amena con Annie que la había llamado para invitarla a su casa en Nueva York cortó la comunicación sin saber que una mirada de ojos azules la estaba fulminando.
- ¿Con quien hablabas? – en su voz se escucho algo de celos ya que desde que Melisa había estado con él las veinticuatro horas del día jamás lo había ignorando para ponerse a hablar con quien sabe quien y lo que mas le molesto fue esa sonrisa de coqueta que llevaba en su rostro.
- Eso no es de tu incumbencia – Melisa guardo el celular en el pantalón de yoga y lo trato igual como él había estado haciéndolo todo este tiempo tratarla con brusquedad.
- Pues dile a esa persona que no este llamando en horario de trabajo que me molesta estar aquí como un pelele viendo como tú sonríes ridículamente.
Melisa sonrió con ironías. – Oh el señor arrogante ¿esta celoso?
- Cállate no digas estupideces, mejor vuelve a tu trabajo, ya que deseo tomar una siestas y mientras mas rápido termines mas pronto estaré acostado en mi cama.
- Un momento a mi nadie me dice que hacer y menos un paciente, aquí la que da las ordenes soy yo y si tome esta llamada en horario de trabajo es porque era muy importante.
Anthony la miro con furia sus ojos se oscurecieron de la rabia. – No todas las jodidas ordenes las das tú y por hoy esto se acabo – como pudo se arrastro hasta la silla y se impulso hasta sentarse en ella, Melisa admiraba la fuerza de este, que por mas que deseaba que dependiera de ella él no lo hacia, Anthony empezó a mover la silla cuando ella se le paro en medio.
- No vas a ninguna parte, ¿que pasa contigo? ¿Amaneciste de malas hoy?
- Eso no es de tu incumbencia – repitió las misma palabras de ella
Melisa se cruzo de brazos y se iba arrepentir por esto pero ya no había marcha atrás. – Candy quiere verte – Melisa vio como el semblante de Anthony cambiaba, de feliz, a triste y de triste a furioso.
- No quiero ver a nadie.
Melisa se inclino y coloco ambas manos en cada apoya brazos de la silla de Anthony y quedo con su cara unos centímetros de su rostro, Anthony en ningún momento se puso nervioso pero si se tenso y eso era un logro para ella.
- Escúchame bien porque no lo voy a repetir este fin de semana vamos a viajar a Nueva york y no voy a aceptar un no por respuesta.
Anthony alzo la comisura de los labios con una leve sonrisa arrogante. – No te pases de lista conmigo Melisa si a mi no me da la gana de salir contigo no lo hago que eso te quede claro.
Aquí iba de nuevo una pelea que Melisa iba a ganar así jugara sucio. – Oh no señor tú vas a ir conmigo así me cueste lo que me cueste, aquí no te vas a quedar dándote lastima – se incorporo y volvió a cruzar los brazos por encima de sus pechos. – Eso es lo que quieres quedarte aquí amargándole la vida a Albert, a Karen y a tu pobre abuela, la vas a matar con tanto coraje.
Anthony la miro furioso. – Y a ti que te importa mi familia metete en tus asuntos.
- Este también es mi asunto me contrataron para ayudarte y eso lo voy a ser, en Nueva York hay un especialista en tu caso y quiero que te chequee quiero saber que tan bien van nuestro avece.
Anthony no dijo nada mas, tomo su silla de rueda y dio la vuelta dejando a una Melisa parada viéndolo marchar. Todo esto la empezaba a frustrada, no sabia en que momento Anthony iba a explotar, daban un paso hacia delante y dos hacia atrás, era peor de lo que pensó y su humor cambio drásticamente con la llamada y la mención de Candy.
Nueva york
Erianth estaba desesperado llego a su departamento y lanzo todo lo que había en él como diablos pudo perder a Candy la tenia en sus manos y se le fue como la misma agua, se maldijo mil veces por haber sido tan manso con ella, le había dado espacio y tiempo y ahora ella le había pedido suspender la relación por mucho mas tiempo, sabia que esta era la maldita manera para terminar una relación no era estúpido muchas veces él mismo lo había hecho y ahora se encontraba tomando una cucharada de su propia medicina, que pensaría su padre al darse cuenta que él también había fallado, no esto era algo que él mismo iba a resolver sin decirle nada a su padre, no por ahora, si no lograba volver con Candy entonces su padre tendría que ayudarlo.
…
Terry salió de una reunión de ultima hora con los ejecutivos cuando su secretaria le informo de la llamada de su padre, este suspiro y le devolvió la llamada en seguida.
- ¿Que sucede? – sonó frio.
- Terry ¿puedes reunirte conmigo? Ricardo me informo sobre los avance en la investigación y esto es algo que quiero contarte.
Terry observo su reloj. – Almorcemos juntos, en media hora nos vemos en el restaurante Ruby Foo's
Richard acepto y con eso quedaron en verse en el restaurante, Terry pensó en lo importante que seria la reunión algo se estaba cocinando y el quería se participe de todo y si tenia que robar una porción lo haría solo por saber que peligros podría Candy estar enfrentando sin ella saber, si la tendría que proteger con su vida lo haría.
Terry llego al restaurante y ya su padre lo esperaba con una sincera sonrisa, le tendió la mano y este corte la estrecho se sentó justo enfrente de su padre.
- Espero que no te moleste pedí una botella de vino.
Terry negó y tomo el menú que estaba encima de la mesa, una vez que miro y supo lo que pediría miro a su padre con intensidad.
- Y bien ¿que averiguaste?
Richard suspiro. – Terry es muy importante que sepas esto, Neil es hijo del hombre apodado Abaddon el mismo es de apellido Leagan y es hermano del difunto Rafael Leagan el que estuvo sentenciado a varios años de prensión gracias a George.
Terry frunció el ceño procesando la información. – ¿Que? ¿Esto es enserio?
Richard se veía frustrado. – Si, Terry yo también pensé lo mismo pero es cierto Ricardo me lo confirmo, Sonia la muy amiga de tu madre es la esposa del bastardo y es la madre de Neil. Puedes creer que todo este tiempo estuvo ahí a unos pasos de nosotros – Richard se oía preocupado.
Terry bebió un sorbo de su baso de agua. – ¿Crees que ellos también estén involucrados?
- No lo se, pero es algo que debemos averiguar sin levantar sospechas, ¿sabes donde puede estar Neil?
Terry negó. – No se de él desde hace ocho años.
- Pregúntale a los demás amigos tuyos ellos pueden saber donde esta y si logras localizarlo házmelo saber por favor. Pero que nada se vea sospechoso.
Terry asintió y conversaron mientras traían su comida, Terry empezó a analizar la situación Dios quiera que Neil no tenga nada que ver con las marramuncia de su padre sino él mismo se iba a encargar de hacerlo pagar, que querían esos malditos hijos de perra ya no tuvieron suficiente dejando una niña huérfana y ahora la quieren a ella pero para que y porque esperar tanto tiempo. Esa misma tarde cuando llegara a su casa se iba a poner en contacto con Archie y Stear si ellos no sabían nada, él mismo contraria a uno de los mejores detectives para que lo buscaran hasta por debajo de las piedras.
Terry junto a Richard salían del restaurante unas pocas horas después cuando se percato de una rubia que pasaba a su lado sin reconocerlo si quiera, este automáticamente la tomo del antebrazo y la mujer chillo por la sorpresa pero su semblante palideció al ver quien la tomaba con tanta brusquedad.
Te… Terry. – la mujer lo miro de arriba a bajo.
El sonrió con malicia. – Susana que sorpresa – la soltó. – Y digo sorpresa porque he soñado en encontrarte de nuevo.
Richard veía la escena en un segundo plano aun la rubia no se había percatado de su presencia pero conociendo lo tenso y furioso que estaba su hijo se iba a cercar antes que cometiera una locura.
Susana sonrió. – En serio me has estado buscando – ella llevo una de sus manos a la solapa de su chaqueta y Terry se la detuvo agarrándole la mano con tanta fuerza que Susana cambio el gesto de coqueta a uno de dolor.
- Si te he estado buscando para preguntarte ¿porque mierda le llenaste la cabeza a mi padre con basura? – Susana chillo mientras observaba aquellos ojos furioso que tenían ganas de desintegrarla viva.
- Por favor Terry me haces daño - volvió a quejarse.
-Terry suéltala. – Richard llego detrás de él y le aparto la mano de Susana.
Susana se la sobo mientras los observaba a los dos padre e hijo.
Pero esta con altanería le dijo. – Lo que le dije no fue basura, es la verdad, siempre has gustado de Candy una niña inocente que no…
- Cállate – Terry la tomo de los hombros y la sacudió. – Vueles a mencionar a Candy y me voy a olvidar que eres mujer, te arrancare la lengua – Susana sabia que esa manaza era cierta al ver sus ojos que pasaron del azul al negros llenos de tanta furia que en ese instante deseo salir corriendo y esconderse para siempre nunca antes había visto esa mirada en Terry en esa había una amenaza de muerte y estaba segura que la cumpliría. Terry la soltó empujándola y tropezando con el cuerpo de Richard que la sujeto para que no cayera al piso.
- Es mejor que te vayas Susana – Richard hablo. – Y por tu bien no te vuelvas a meter con mi hijo y con Candy.
Susana frunció el ceño pero no dijo nada más pero antes que se marchara Terry la volvió a amenazar.
- Más te vale que no te vuelvas a meter en mi camino Susana, porque si hace ocho años no te puse en tu lugar como merecías, ahora si lo voy hacer, ve bien por donde caminas y con quien te metes.
Susana se estremeció de pies a cabeza y camino lo mas rápido posible.
- Señor ¿esta todo bien? – pregunto un hombre rubio, alto y musculoso, el mismo se paro detrás de Richard con mirada impasible detrás de él venia otro, era un moreno mas alto pero menos fornido.
- Si, gracias Lucas, Terry quiero presentare a Lucas y a Matías ellos son tus guardaespaldas.
Terry frunció aun mas el ceño pero solo asintió en forma de saludo no estaba de humor para socializar con nadie.
- Ellos son los que te han seguido desde hace tiempo – prosiguió Richard un poco apenado.
- Entiendo – dijo Terry sin humor. – Supongo que Candy también esta custodia ya que ella es la mas afectada de todo esto.
- Así es, pero ellos cuando les conviene se mantiene al margen dándole su espacio, sabes que no deseo que ella se entere – advirtió Richard.
- Bien ya me tengo que ir – Terry le estrecho la mano a su padre y sin mas paso al lado de los hombres ignorándolos.
Richard asintió a los dos guardaespaldas e intercambio unas palabras luego los mismo ingresaron en la camioneta negra para seguir a Terry como siempre.
…..
- ¿Que dejaste a Erianth? – Annie pego un grito con el celular aun en la mano, Candy la había llamado para informarle lo que había pasado, Annie no pudo evitar reír, y saltar de felicidad por la buena noticia por fin Candy se había desasido de ese bueno para nada que nunca le cayo bien.
Candy le siguió relatando lo sucedido.
- Pues me parece maravilloso, pero te tengo también una buena noticia, Melisa viene este fin de semana y en compañía de Anthony – la voz de Annie sonaba eufórica.
- Que bueno deseo tanto verlos a ambos.
- Si ese día voy a celebrar por dos razones, una que voy a ver a Melisa después de tanto tiempo y otra que tú estas soltera de nuevo – y rio.
Eso no es motivo de celebración Annie aun me siento mal.
- Pues yo no y te dejo porque tengo que contárselo a Patty luego te llamo, te quiero – y corto la comunicación. Escuchando el timbre Annie se puso de pies dejando el teléfono aun lado.
- Terry – Annie le dio un beso en la mejilla y lo dejo pasar.
- Disculpa que venga a molestar pero necesito hablar con Archie.
Annie frunció el ceño. – ¿Esta todo bien? él no esta pero no tarda en llegar si quieres puedes pasar y esperarlo así me haces compañía.
Terry sonrió sin gana y Annie supo que algo no andaba bien.
- ¿Quieres beber algo?
- Un whisky estaría bien.
Annie sonrió y fue por el, lleno un vaso de whisky y se lleno una copa con vino para ella, se lo entrego a Terry y tomo asiento enfrente.
- Stear ¿tampoco esta?
- No, salió con Patty.
- Entiendo, ¿estas segura que deseas que me quede?
- Claro que si, así nos ponemos al día, se que no hemos sido amigos de toda la vida y que recién empezamos a conocernos pero créeme me caes bien.
Terry asintió y le dio un sorbo a su whisky. – Gracias ¿cuando regresan a Italia?
- Dentro de quince días – Annie suspiro dejar a su amigos de nuevo era algo que no deseaba mas cuando se necesitaba mutuamente. – y ¿como van las cosas con Candy?
Terry se encogió de hombros. – No muy bien que digamos, pero lo estamos intentando – se sincero.
Annie bebió un sorbo de su vino. – ¿Te enteraste que ya termino con Erianth?
Terry dejo de mirar el vaso de su mano para observar a Annie con una muestra de interés y sorpresa. – Si, ¿dejo a ese cabeza de zanahorias?
Annie se ahogo con el vino y luego de toser se hecho a reír como una loca. – Cabeza de zanahoria – decía entre risas una vez que se calmo observo a Terry. – Dios me has hecho reír como nunca nadie, no se como no pude verlo antes.
Terry sonrió. – Su color de cabello es llamativo – dijo con fingida inocencia.
- Si eso es cierto, en fin si Candy dejo a ese tipo y me alegro mucho – Annie miro a Terry pero ante ella se mostro impasible sea lo que sea que este tramando ella lo iba ayudar basta que sigan sufriendo cuando los dos están perdidos de amor el uno por el otro.
- Bien – dijo Terry al fin. – Si es lo que deseaba pues hay que apoyarla.
- Terry no sigas mintiendo se perfectamente que te gusta Candy tanto que babeas por ella.
Terry frunció el ceño. – No vine aquí a hablar de mis sentimientos – se termino el whisky y dejo el vaso en la mesita. – Será mejor que me vaya.
Annie lo tomo del brazo. – ¿Vas a huir de nuevo?
Terry se soltó de su agarre. – ¿Huir? de ¿que hablas?
- Mira Terry se lo que le dijiste a Candy y porque según tú te fuiste hace ocho años, pero porque no te sinceras conmigo y me dices el porque realmente te fuiste, ¿será porque te gustaba Candy? la amabas y no querías quedarte y enfrentar tus sentimientos. – Annie se cruzo de brazos retándolo con la mirada a que respondiera.
Terry resoplo furioso. – No permito que nadie se meta en mi vida estoy siendo demasiado respetuoso por ser la mujer de mi amigo pero te estas pasando de la raya Annie y eso no me gusta.
Annie sonrió. – Terry no soy tu enemiga, entiende que estoy tratando de ayudarte, quiero que Candy y tú se den por fin una oportunidad, pero conociendo lo caprichosa y orgullosa que es te va a dar una buena pelea antes de aceptar que aun te ama mas que antes.
Terry negó con la cabeza eso era absurdo. – Mírame Annie ya no soy un adolescente hemos madurado, tanto Candy como yo, esas son cosas de adolescente lo de nosotros es cariño y amistad, mas que todo de mi parte.
- Bien me harte se que no voy a llegar a ningún lado, pero te voy a decir algo, si quieres a Candy, esta es tu oportunidad demuéstrale que te importa lucha por ella y por su cariño, mira que ahora no hay nadie que se interponga en medio de los dos, Erianth ya no existe mi nunca existió.
Terry salió de la casa de Archie peor que cuando entro, tenia tantas cosas en su cabeza por resolver, algo dentro de él se alegro cuando Annie le dijo que Candy había terminado con su prometido pero otra parte de él se lleno de miedo y frustración si alguien estaba haya afuera para hacerle daño a Candy, él tenia que tener la cabeza fría para enfrentarse a lo que fuera por el bien de Candy. Si no la llegaba a tener a su lado por lo menos se iba a conformar con protegerla y mantenerla a salvo. Pero de algo si estaba seguro quizás lo intentaría una vez más sino renunciaría a ella para siempre.
…..
Candy esa mañana se levanto temprano metió la ropa sucia en la lavadora e hizo el desayuno ese día tenia una cita con Eleanor y Dylan, de solo pensar que tenia que ir a la casa de Terry se le erizaba a los vellos de la nunca, aun no había podido olvidar aquel beso en el parque. El teléfono sonó y Candy se sobresalto.
- Hola – respondió sin prestar atención al número.
- Hola Candy – la voz aterciopelada y varonil de Terry hizo que todo el cuerpo se le tensara.
- Terry… que sorpresa – trato que la voz no la traicionara.
- Disculpa si llamo muy temprano, era para decirte que puedes pasar a buscar a Dylan a la 11:30 am Enrieta lo tendrá listo para que salgan.
- ¿No vas a estar en casa? – la voz desilusionada de Candy a Terry lo hizo sonreír, o sea que ella quería verlo.
- No, lo siento ¿querías verme? – pregunto con arrogancia.
Candy frunció el ceño porque siempre era tan transparente, Terry se había dado cuenta de la desilusión que se llevo al saber que no lo iba a poder ver.
- No, digo pensé que no estabas trabajando – mintió.
- Si, tenía que estar en la oficina, tengo que cortar Candy, dentro de unos minutos tengo una reunión.
- Si, esta bien adiós – trato de sonar desinteresada.
- Candy espera.
- Si – ese "si" salió mas emocionado de lo que quiso así que corrigió. – Si
Ella podía escuchar como Terry se contenía para no reír, se maldijo por estúpida y lo maldijo a él por ser un arrogante.
- ¿Te gustaría cenar esta noche conmigo?
Candy se mordió el labio pensando si declinar la invitación o no
- ¿Candy estas ahí?
- Si, si – fue lo único que pudo decir.
- Muy bien te paso a buscar a las ocho.
- Oh no, no Terry – pero este ya había cortado. – Demonios – se dijo, había pensando en decirle que no pero cuando él le pregunto que si ella estaba ahí, entonces había respondió que si pero no por la invitación, en realidad no deseaba salir con Terry él la ponía nerviosa y odiaba eso, esta noche tenia que practicar, no se la iba a poner tan fácil, ya no es mas una chiquilla estúpida.
CONTINUARA…
¿Sera que Candy usara la ley del hielo con Terry?
Hola chicas, gracias a todas como siempre por su infinito apoyo que le dan a esta historia que simplemente la hago para ustedes, de verdad muchas gracias.
Ivonne Saldana, nekito1, Sandy, Ana, Abby Maddox, Conny G. Veruck, Carito Andrew, Amy C.L, Ebelinangon, Zafiro Azul Cielo 1313, LizCarter, maria1972, Key, Ebelinangon, Marie Kleisse, Malena, LUZRICO, annnie, geraldin, Lilianly Ardley.
