Azul Eléctrico
Rubia de Arena
Que molesto, Chouji no dejaba de quejarse porque había tardado dos horas en convencerme de dejar de ver las nubes y venir a comer barbeque para que su restaurante favorito estuviese cerrado.
—Podemos ir a cualquier otro.- dije cansado, había caminado bastante para llegar aquí
—Ninguno se le compara al sazón de este maravilloso barbeque.- dijo con tristeza
—Nunca cambias.- dije suspirando aunque a decir verdad estaba aliviado de no tener que seguir caminando para encontrar otro
—Bueno, iré a cenar a casa entonces, seguro que mi madre me preparara una gran cena de consolación.— dijo despidiéndose, lo cierto era que su madre cocinaba maravillosamente
El restaurante estaba justo frente al edificio de la Hokage y cuando me giré para irme a casa me encontré con la rubia más problemática que conocía, incluso más problemática que Tsunade, con su cabello siempre recogido en esas cuatro coletas, su piel blanca ligeramente bronceada por el sol del desierto y esos inusuales ojos verdes de un color que no tenía nadie más que ella, igual que ese carácter tan rudo pero ahora estaba saliendo por la puerta principal mientras su rostro mostraba desconcierto. Estaba distraída y camino un par de pasos, evidentemente no se sentía cómoda en Konoha después de todo lo sucedido y cuando estuve a punto de girarme para irme a casa nuestras miradas se encontraron. Que problemático, ahora tendré que hablarle o todo se volverá más raro
—Aquí no es tan áspero, quizá por eso no te guste.- dije molestándola mientras sin pensarlo mis pues avanzaron hacia ella
—Por supuesto que no me gusta, aquí hasta el clima es facil, por eso existen débiles como tú.- dijo contraatacandome, sin duda era una chica fastidiosa
—Como sea.— dije mirando al cielo —Voy a mirar las nubes un rato, deberías venir.— dije y me tomo un momento darme cuenta de que la había invitado
—Kankuro tardará un rato más en salir así que da igual.— dijo nerviosa ¿acaso se había sonrojado?
Por alguna extraña razón no quería mirarla a la cara y ella tampoco me miraba a mi, solo me siguió en silencio hasta que llegamos a la azotea donde acostumbraba a mirar las nubes.
El sol se ponía sobre el cielo dándole aires rojizos a las nubes, era una apacible tarde de finales otoño y aunque habían corrientes frías en el aire libre, acostarme aquí y no hacer nada más que mirar era lo único que deseaba.
Me senté en suelo y Temari se sentó junto a mi, sentía como mi ritmo cardiaco subía teniéndola tan cerca y cerré los ojos, en parte estaba molesto conmigo mismo por dejar que me alterará estar simplemente a su lado, era una mujer tan parecida a mi madre y definitivamente no quería seguir el camino de mi padre, yo definitivamente no toleraría que me gritaran todo el tiempo y así era Temari, dominante y energética. De pronto una voz me llamo sacándome de mis pensamientos.
—¿Te sientes bien Shikamaru?— preguntó Temari mirándome preocupada con sus ojos verde marino
No pude contestarle y ya como debí de haberlo hecho, sino que me quede mirando sus ojos verdes, ese color marino le quedaba perfectamente porque era ruidosa y agitada pero de vez en cuando casi parecía bonita y tranquila.
—No me mires fijamente idiota.— dijo sonrojada mientras me miraba
—Lo mismo digo.— conteste
—Ya quisieras que yo te mirara.— dijo fingidamente ofendida
—Y tu desearías que te prestará atención en todo momento.— respondí, discutir con ella era interesante y a veces casi gracioso
—Morirías por que alguien como yo estuviera enamorada de ti.— dijo y por su esa sonrisa leve en los labios sabía que pensaba lo mismo de nuestras díscusiones
—Y tú sueñas con que yo fuese tu príncipe azul.— respondí
—Ni en tus sueños podría besar a alguien como tú.— contesto
—Ni en un genjutsu querría hacerlo.— dije
—Preferiría morir antes de besar un perdedor.— respondió mirándome
En realidad no se porque lo hice, me gustaría decirme a mí mismo que lo hice por puro espíritu competitivo y para no perder ante esa arrogante mujer pero no podía engañarme a mí mismo con eso, Naruto definitivamente me lo creería pero yo no podría hacerlo. En un pestañeo, porque si se hubiese prevenido me habría mandado a la pared de un solo golpe, logre unir mis labios con los suyos y para mi sorpresa eran tan suaves, contrastando su áspera personalidad al parecer. Ya que yo había iniciado comencé a mover mis labios contra los suyos y para mi sorpresa respondió sin violencia. Tan pronto como me acerqué, me separe lentamente de ella para encontrarme con su confundida mirada verde y un sonrojo que la hacía ver tan inocente, definitivamente verla así era algo fuera de lo común.
—¿Que se siente estar muerta?— pregunte alzando la ceja y supe que había arruinado el momento pero aún así estaba complacido de haberle ganado
Tardó un momento en salir de su desconcierto y ese rostro inocente no se volvió enfurecido como esperaba, sino que me imito y levantó una ceja también mientras me miraba divertida. Temari era una caja de sorpresas.
—¿A eso llamas un beso, perdedor?— me contesto y ahora era yo el sorprendido.
Mi sorpresa no hizo más que aumentar cuando me tomo del chaleco de Chunnin que Tsunade me había obligado a vestir y tomo sus labios contra los míos, ahora era ella quien marcaba el ritmo y por más que me costará admitirlo, me gustaba mucho más que fuera ella quien lo hiciera. Estaba inclinada sobre mi y aunque no pudiera verlo, con solo saber que tenía su cuerpo sobre mi me volvía loco. Temari tenía esa figura que me gustaba hasta perder el control y yo mismo sabía que difícilmente algo podría llamar mi atención tanto como ella lo hacia. Era obvio que Naruko había enamorado tanto al Jinchuriki del Shukaku, al heredero del Sharingan como al Prodigio Hyuuga pero a mí no me llamaba la atención en lo absoluto, ella muy delgada para mi gusto y menor que yo mientras que Temari tenía ese cuerpo con las proporciones que me derretían y un carácter Maduro como nadie más. Nunca le diría cuan embrujado me tenía.
La Kunoichi de viento finalmente se separó de mi y juro que nunca había tenido frente a mi una imagen tan...excitante. Su cabello estaba revuelto, su blusa color lila me dejaba ver un escote que volvería loco a cualquiera y su rostro sonrojado era la combinación perfecta. Estaba seguro que después de esto no podría evitar pasar tardes enteras pensando en este momento. Nos quedamos en silencio, ella era bastante segura de sí misma pero no dejaba de ser una chica y por la manera en que me miraba sabía que están esperando una reacción mía, pero que va, no iba a ponérsela tan fácil a la problemática rubia.
—Ese no fue más que un beso de novatos.— Afirme mirándola a los ojos, si fuera una chica sensible seguro se habría entristecido pero ella era exactamente lo contrario así que me sonrió y por un segundo pensé que iba a golpearme
—Entonces como es un beso según tu, cerebrito.— Contesto retándome con su mirada verde
Sonreí también, era imposible no hacerlo cuando me miraba así. La empuje despacio hacia atrás obligándola a recargarse en sus brazos sobre el suelo, sabía que era algo rudo pero ella no iba a salir corriendo, Temari estaba hecha de un material mucho más resistente que eso, probablemente incluso más resistente que yo. Me coloqué sobre ella poniendo una mano sobre su rostro para unirlo al mío mientras con el otro brazo me sostenía para mantenerme sobre ella. Está posición me permitía besarla más profundamente y no dude en hacerlo, comencé a besarla como antes pero ahora mis labios le pedían permiso para introducir mi lengua en su boca y no puedo negar que me complacio mucho cuando accedió. Uni nuestras lenguas con lentitud pero no por eso contuve la necesidad que tenía de ella, solo que igual que cualquiera de mis otras facetas, me gustaba tomarme el tiempo para disfrutarla. Nos mezclamos en una danza intensa mientras acompasábamos nuestras respiraciones agitadas, era evidente que jamás la habían besado como yo lo hacía y eso me hizo sonreír, aunque sabía que por más inexperta que fuese Temari no me iba a dejar sin dar batalla, porque ella jamás iba a dejar de ser mi complicada rubia.
Nos separamos cuando se quedo sin aire y de nuevo me miró divertida. Sonreí también pero no podía evitar sentir como mis latidos bombeaban mucho más fuerte y rápido de lo normal,
—Que problemática.— dije sonriendo antes de besarla otra vez.
•/•/•/
Lawliet-Senpai, ¡Tu fanfic suena SÚPER INTERESANTE! Ten piedad de mí y continúa por favor, he buscado un ItaNaruko por años y se que si tú escribes uno va a ser maravilloso. Estoy completamente segura de eso.
Abyss-Chan ¡Espero que este a la altura de tus expectativas! En realidad jamás había escrito desde la perspectiva de Shikamaru ni me había planeado hacerlo pero dicen que alguien realmente vale la pena cuando te hace intentar cosas nuevas, así que sígue haciéndome experimentar más en mis fanfics. Lo hice con mucho amor Dattebane! Matane ;)
Genesis ¿Que te pareció este ShikaTema? Si piensas que algo pudo ser mejor me complacería mucho que me ayudaras a corregirlo, ¡Siempre me gusta mejorar!
