Capítulo XXXVI: Las fuertes explosiones causaron que todo el perímetro temblara como si fuera un gran terremoto, causando un verdadero incendio seguido, Reimu vio que en el pueblo, el lugar empezaba a arder.
- Temo que hemos llegado tarde. Dijo ella, mientras que veían las primeras columnas de humo elevarse por los Cielos.
- ¿Por qué lo dices? Le preguntó Marisa y ella mostró las grandes columnas de humo elevarse.
Eddy se quedó pensativo, al estar a las puertas de su antiguo hogar, él quería buscar a Mokou, pero la gente lo iba a linchar si ponía un pie en Peach Creek.
- Debo hacerlo. Les dijo él a las chica.
- ¿Qué cosa? Le preguntó Alice, mientras que sus pequeñas muñecas estaban sobrevolando alrededor de su Ama.
- Debo ir a enfrentar a mi pasado, debo hacerlo solo, ustedes no podrán detener a Mokou, su furia es interminable, podría llegar a destruir a todo este pueblo. Les dijo Eddy, mientras que iba a dar un paso adelante, pero Rinnosuke lo detuvo.
- No podrás solo, ella te podría confundir con algún enemigo. Todos te vamos a ayudar. Le dijo el chico de lentes.
Eddy vio no estaba solo, estaba rodeado de verdaderos amigos que lo ayudarían para luchar contra esta serie de problemas pasados que tuvo y no iba a escapar, sino que todo lo contrario: Iba a pelear para encontrar su solución respectiva.
- Bien, andando. Pidió Reimu y todos cruzaron la entrada de Peach Creek, entrando en el centro de la pequeña ciudad, la cual aún no había recibido los ataques de Mokou como parte de su venganza contra la gente que una vez amó a Eddy y que luego lo echaron como si fuera un animal a las calles frías del Mundo.
A su vez, Mokou, rodeada de una poderosa energía amarilla del fuego, se elevó en los Cielos, como un dragón milenario y se preparó para descargar su odio contra esa gente, por motivos de venganza y pasión, ese día, la gente de Peach Creek iba a conocer su castigo por lo que hicieron con su chico, ellos pagarían sus pecados personales y graves.
- ¡¿Qué va a hacer?! Preguntó aterrado Rolf, mientras que trataba de apagar el incendio en sus cultivos.
- ¡Cúbranse! Pidió Kevin.
De pie frente a todo el pueblo, la Princesa del Fuego, se preparó para atacar con todos sus poderes.
- ¡Ardan, malditos! ¡ARDAN! Gritó ella, descargando una lluvia de proyectiles de fuego contra los hogares y uno de ellos, provocó una fuerte explosión, por el contacto con las cañerías del gas y de una estación de servicio cercanas al lugar de los hechos.
- ¡Dios, está loca! Gritó Johnny, mientras que huía de allí.
- ¡¿Loca?! ¡USTEDES LO SON: HABLAN DE RESPETO Y EXPULSAN A ALGUIEN COMO SI FUERA UN ANIMAL POBRE A LAS FRÍAS CALLES DE ESTE MUNDO, MISERABLES. VEAMOS QUÉ SENTIRÁN CUANDO SIENTAN EL FUEGO EN SU PIEL! Les gritó Mokou.
En una maniobra, dirigió el primer "bombardeo" contra las casas de los antiguos amigos de Eddy: Doble D y Ed, los cuales estaban tratando de escapar.
- ¡Incendio! Gritó la Princesa del Fuego y con su ataque arrojó un potente hechizo que dio en los blancos que les asignó, como aviones de guerra en un país de conflictos.
El fuego dio en el blanco y la primera casa en arder fue la de Ed.
Justo en ese momento, cuando Mokou iba a lanzar su gran ataque para destruir todo Peach Creek, vio a lo lejos avanzar a Eddy.
- ¿Eddy? Preguntó, mientras que el chico se acercaba, ante la mirada de sorpresa y de odio de la gente, el chico le tomó de las manos a su novia y las besó.
- Por favor, Mi Amor, no hagas esto, te lo pido. Le pidió Eddy que no destruyera Peach Creek, de qué serviría si estaba feliz en Gensokyo con ella, pero cuando ambos se tomaron de las manos, la gente que se había reunido para ver qué pasaba, formaron de vuelta la misma turba que lo expulsó y le tiraron varias piedras a Eddy, una de ellas, le dio en la cabeza, haciéndole sangrar.
(Nota: Esta parte será de clasificación "T", prudencia).
Mokou lo vio caer al piso ensangrentado y corrió para socorrerlo, lo tocó por la cabeza y estaba inconsciente, el piedrazo fue fuerte que lo desmayó y ella sintió como todo estaba por explotar, los gritos, los insultos, humillaciones y las piedras finalmente la hicieron ver quién podía ser cuando se enojaba.
- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! Se escuchó el frío que heló la sangre de la gente y sabían que ahora estaban verdaderamente comprometidos con lo que iba a venir a continuación.
