Ok, el capítulo final por fin está listo, pero anuncio que me salió demasiado largo y debí cortarlo en dos partes. Esta es la primera. Subire la siguiente el sábado y entre tanto estaré trabajando en el epilogo.

!Que lo disfruten!


36.- Sin Mañana. Parte I

MARS POV

No fue necesario que girara el rostro. El amargo grito de Uranus me hizo saber que la vida de Neptiun había sido tomada por esa maldita mujer que tenía frente a mí.

Una nueva flecha de fuego apuntaba directo a su corazón. Ella se encontraba apenas a un par de metros.

El afligido lamento de Uranus que logro erizarnos la piel a todos, en ella logro tan solo ampliar su sonrisa. Y la odie aun más.

Mis dedos liberaron la flecha que ansiaba detener su corazón al tiempo que los ataque de Fighter, Plut, Maker y Júpiter, fueron lanzados en su contra desde diferentes posiciones. Ella ya no podía volar, pero su velocidad, a pesar de haber disminuido a causa de la herida provocada por Artemis, seguía siendo superior a la nuestra.


JUPITER POV

Una vez más había logrado esquivar nuestros ataques, y de un momento a otro, aquella densa niebla que había logrado cegarnos al inicio de la batalla, había vuelto.

Nos tomo desprevenidos. No estábamos agrupados, y ahora no podíamos saber dónde estaba el enemigo, Artemis, o el resto de nosotras.

Me sentí sola, desesperada. En medio de aquella niebla podía escuchar las voces de todas, los fuertes pasos de Artemis, el llanto ahogado de Uranus, y en especial, las sínicas carcajadas de esa mujer.


SATURN POV

Un par de lagrimas escaparon de mis ojos al tiempo que debí ahogar mis lamentos en mi garganta. Neptiun había muerto, y eso solo significaba que yo seguía fallando en mi misión. Me sentí furiosa conmigo misma. ¿Cuántas vidas más debían perderse antes de que yo pudiera cumplir el último deseo de mi princesa?

Dolía tanto, que por un momento me sentí ajena a todo aquello. Por un momento desee con cada célula de mi cuerpo que aquello fuera tan solo una cruel pesadilla. Desee poder dar media vuelta y alejarme. Desee poder soltar mi alabarda y renunciar de alguna manera a este cruel destino que me había tocado… pero no podía. No permitiría que mi dolor emocional y mis remordimientos se interpusieran en mi deber.

Estaba decidida. Nadie más debía morir. Entregaría mi propia vida para asegurarme de ello. Acabaría con Kya a cualquier precio, aun a costa del secreto de mi princesa.


FAYRES POV

— Necesitamos a sailor Saturn. —dijo él mientras que yo permanecía atónito ante aquella revelación. Serenety aun estaba viva. Aun podíamos salvarla.

Laryus se acerco al sabio— Recién he defendido tu vida tan solo por respetar el deseo de mi princesa. Pero si las palabras que tu boca ha proferido son mentiras…

— ¡No miento!—afirmo el sabio— en verdad es posible salvarla

—Entonces habla…—pidió Amberes— haremos cualquier cosa para recuperarla… incluso confiar en ti—le aseguro

Me acerqué a él, y con la misma espada que había penetrado su vientre, cure la herida que su acero llameante había causado. — Si intentas de alguna forma engañarnos al brindarnos una falsa ilusión de recuperarla… te aseguro que no habrá poder suficiente en el universo para salvarte de nuestra furia— Él asintió

Fije mi vista en Geo. No fueron necesarias palabras. Desapareció, y segundos después volvió con Saturn a su lado. —Neptiun ha caído— informo

— ¿Qué está pasando? ¿Por qué me han traído aquí?— pregunto confundida, y fue en ese momento que noto la presencia del sabio— ¿Por qué continua con vida?— su voz se torno molesta.

—El asegura que aun es posible salvarla.


SATURN POV

Clave mi vista en la de Maryus — ¿Te engañas a ti mismo, o solo intentas engañarnos a nosotros?

Su mirada denoto molestia ante mi pregunta— ¿Tan fácil te ha resultado renunciar a ella?

Tuve deseos de abofetearlo— ¿Renunciar a ella? No tienes idea del dolor que la simple idea representa. ¡Daria mi vida por recuperarla!

El se acerco y coloco su mano derecha en mi hombro — Me alegra saberlo. — Me aseguro con una tenue sonrisa.


SERENA POV

El amargo llanto de Uranus resonaba en mis oídos. Una más de mis sailor había perdido la vida en mis propias manos. Me sentía ahogada por el dolor, desesperada, inmensamente inútil…

Había perdido de vista el rostro de mis guerreras cuando esa densa niebla nos rodeo. Podía escuchar sus lamentos, sus maldiciones, la desesperación que a cada momento aumentaba. Incluso pude presenciar poco antes de que la niebla llegara, el cómo sus rostros comenzaban a mostrar un doloroso dejo de resignación. Eso me partió el alma aun más. ¿Acaso estaban perdiendo las esperanzas?

—Michiru tiene razón—se escucho el murmullo de Uranus— Mientras nuestra princesa este a salvo, siempre existirá una esperanza.

No podía verla, pero eso no impidió que la imaginara poniéndose de pie, tragándose el dolor de la muerte de su amada, rescatando la fortaleza que por un momento creyó perdida, ignorando el dolor de su propia herida y tratando con sus palabras, de infundir la misma esperanza que Michiru había forjado en ella en sus últimos momentos. La esperanza del milagro que siempre le da la victoria a su princesa.

Pero eso no ocurriría esta vez. Ellas lo ignoraban. Y ahora me dolía incluso eso. El darme cuenta que sus últimas esperanzas estaban cimentadas en mí, quien había sido la primera en caer…


URANUS POV

—No debemos perder las esperanzas. Nuestra princesa aguarda noticias nuestras. Debemos luchar por ella y por la memoria que aquellas sailors que ya han caído en esta batalla.

—Nadie expreso su apoyo con palabras. No importo, yo sabía que tanto Artemis como cada una de las sailors que aun permanecíamos en pie, respaldaban lo que recién había dicho.

Escuche un murmullo a mi oído, seguido de una mano que tomaba la mía. Me deje guiar. El dolor que sentía en mi costado no impediría que yo siguiera en la batalla. Aun herida, yo era una de las sailors más poderosas en ese lugar, y estaba dispuesta a demostrarlo.

La mano que sujetaba la mis me soltó y esa fue mi señal para el ataque. Mi poder fue lanzado en la dirección en que Mars había indicado, y en su trayecto se había fusionado a una de las llameantes flechas de la sailor del fuego.

Un grito de dolor y furia por parte del enemigo se dejo escuchar, un grito que delato su posición, y permitió al resto de nosotras dirigir su ataque.


MARS POV

Agradecí como nunca antes el hecho de ser sacerdotisa, ya que gracias a mi poder espiritual había logrado detectar la energía de Kya, en medio de aquella penumbra, pudiendo así atacarla y revelar su posición para el resto.

Aun cuando no pudimos verla, estábamos seguras de que nuestros ataques le habían dado de lleno. Su respiración agitada y las maldiciones que proferían de su boca nos daban esa seguridad.

La niebla una vez más desapareció, permitiéndonos ver al enemigo. Rápidamente la rodeamos esperando poder acabar con ella de una vez por todas. Kya se encontraba a unos cuantos metros de nosotras, notablemente herida. El corte en su espalda aun sangraba, y podía apreciarse en nuevo corte en su costado izquierdo, su brazo derecho, y su labio inferior, sin embargo, aun así, ella sonreía.


ARTEMIS POV

Mi mirada se clavo en el rostro que alguna vez fue de mi princesa. La curva formada por sus labios delineaba una cruel sonrisa, mientras que en sus ojos destellaba un toque de cinismo y diversión.

Me sentí furioso, herido, y asqueado ante esa realidad que la mayoría aun ignoraba.

—Después de todo Serenety jugó bien sus cartas, debo admitir que no creí que llegaran tan lejos. La sangre que brota de estas heridas solo revela que he sido descuidada, supongo que es mi culpa por jugar con la presa, pero ha sido suficiente. —Su rostro giro en una dirección y después en la otra, como si estuviera analizándonos a fin de calcular su siguiente golpe. — Veo que los guardianes dejaron la batalla—Sonrió al notar su ausencia— y no solo ellos, sino que también falta una de ustedes. ¿Acaso está permitido para una sailor desertar a su deber?

No pude evitarlo, mis ojos rápidamente recorrieron el rostro de cada una de las sailors presentes, y fue hasta ese momento que note la ausencia de Saturn. Mi piel se erizo por un segundo. ¿Dónde diablos estaba? ¿Acaso… acaso ella había rehuido a su misión?

No era posible.


SERENA POV

— ¿Ves lo que pasa ante tus ojos Serenety?—Su voz llego a mí con una nueva burla— Cuatro sailors han caído, y una más a desertado ¿Aun conservas esperanzas?

¿Era posible? ¿Saturn me había dado la espalda?

Me negaba a creerlo. Esa simple idea representaba quizás la derrota. Ella era la sailor más poderosa. Mis esperanzas estaban puestas en sus manos más que en ninguna otra. Mis esperanzas se aferraban a la punta de su alabarda, que debía clavarse en mi pecho y terminar así con mi vida.

Ella no podía haberme dado la espalda. Me había hecho una promesa. ¡Debía cumplirla!

— ¿Qué es esta desesperación que surge de ti Serenety? ¿Tan importante te resulta la presencia de esa niña? ¿Por qué?

—Jamás una sailor ha desertado, y sin duda la ausencia de Saturn está justificada—Aseguro Júpiter sin poder evitar que se notara el nerviosismo en sus palabras.

— ¿Qué asunto podría apartarla de la batalla mas importante de su vida? —Pregunto con burla— La negación nunca es buena ¿Qué podían esperar de una niña temerosa?

—Niña tal vez… ¡Pero no temerosa!—Escuche a mis espaldas.

Kya giro mi cuerpo para encontrarse de frente con la sailor faltante. Mi mirada se clavo en ella, mientras que su alabarda penetro mi vientre.

El dolor me recorrió por completo, era como si hubiera recuperado el control de mi cuerpo solo para percibir con claridad el escozor de la herida.

Mis rodillas se doblaron mientras que mis manos se cubrieron de sangre al posarse sobre aquella sangrante herida. Dolía tanto… y aun así, en medio de sufrimiento, pude deleitarme con lo que parecía ser la victoria de mis guerreras.

—¡No lograras vencerme!—reto Kya aun de rodillas— Mi poder te supera, y más ahora que habito el cuerpo más poderoso que jamás ha existido.

—Te equivocas— Aseguro Saturn amenazándola con su alabarda ahora teñida de carmín— Yo soy la poseedora del mayor poder existente. Soy la sailors de la destrucción. Y cumpliré la misión que mi princesa me encomendó… seré yo quien acabe con tu vida.


MAKER POV

— ¡Mátala!—exigí sin entender por qué perdía tiempo en hablar con ella.

No se si no me escucho, o si tan solo decidió ignorarme. —Dejare que te desangres poco a poco, y veré como la vida se escapa de estos ojos que alguna vez ame. — le dijo acercando la punta de su arma hasta la garganta del enemigo.

No lo comprendí. ¿Qué significaban sus palabras?

— ¿Tu? ¿Eres tu quien posee un poder capaz de enfrentarse al cristal plateado?— le pregunto, y después fijo su mirada en el rostro de Artemis. — ¿Es ella de quien hablabas? —cuestiono al guerrero, quien tan solo desvió la mirada y apretó los puños

— ¡Déjate de estupideces y mátala de una vez por todas!— fue esta vez Mars quien apresuro la muerte de Kya.


SATURN POV

Ignore una vez más aquella demanda. Mi atención estaba del todo puesta sobre la mujer que se encontraba en el suelo frente a mí. Ella me veía molesta e inquisidora, pero de un segundo a otro su rostro mostro sorpresa. — ¿Lo sabes?—pregunto quizás al meditar las palabras que yo le había dicho— ¿Acaso fue ella quien te lo dijo? ¿Por qué?

—Porque soy la sailor más poderosa, y debido a ese poder, ella confió en mis manos el final de tu vida.

— ¿Qué clase de fiel guerrera eres al aceptar ser el verdugo de quien proteges?

Mi alabarda cerro aun más el espacio que había hasta su cuello—La más fiel— asegure al tiempo que un hilillo de sangre resbalaba por su blanca piel.

Ella alzo aun más el rostro y su mirada se mostro desafiante —Puedes hacer pedazos este cuerpo, mas te aseguro que antes de que este corazón se detenga, yo habré poseído algún otro . No será difícil encontrar un corazón dolido, un alma traidora, y unas manos manchadas de sangre en este mundo.

—Si algún dejo de duda vez en mi mirada, es solo por causa del cuerpo que hoy habitas, pero te aseguro que mas tardaras tu en abrir los ojos en un nuevo cuerpo, que yo en cerrarlos para siempre.


MAKER POV

"Es ella…sálvala…yo…" —Las últimas palabras de Amy vinieron a mi mente en ese instante. ¿Acaso…

Di un paso atrás comenzando a sentir que la sola idea me producía nauseas, y en ese momento algo mas vino a mi mente — ¿Qué se siente manchar tu espada con esta sangre?pregunto Kya a Artemis tras haberla herido, mientras que el, lejos de mostrarse dichoso ante su logro, más bien parecía triste y dolido.

Y por último las recientes palabras de Saturn—Dejare que te desangres poco a poco y veré como la vida se escapa de estos ojos que alguna vez ame. —

Sentí que el aire comenzó a faltarme. No podía ser cierto. ¡¿Cómo?

Y entonces, un recuerdo más me dio la respuesta. —He notado la complicidad en sus miradas—había acusado Neptiun a Fayres y Saturn—No sé qué es, pero sé que ocultan algo, algo referente a Serena.

Mi primer instinto fue negarlo, pero mi lógica me obligo a aceptar lo que parecía ser una cruel realidad.


URANUS POV

Empuñe mi espada y me acerque a ellas. No permitiría que esa mujer siguiera viva un minuto más. Aun cuando su herida en el vientre sangraba en abundancia, temía que por algún maligno poder pudiera ponerse de pie para seguir luchando.

Me acerque de espaldas a Saturn y fue así como escuche su murmullo —"Tomare la misma vida que tu le has quitado a mi princesa"

Sus palabras me paralizaron, y no me di cuenta en qué momento mi mano dejo caer mi espada. Saturn giro al verse sorprendida por el ruido, y fue ese momento que Kya aprovecho para lanzar un ataque que logro enviarnos lejos de ella.

El dolor de mi herida se intensifico por el golpe de la caída, y no pude evitar que un grito escapara de mis labios. Sin embargo. El dolor producido por las palabras de Saturn era mucho mayor, más profundo… me desgarraba.

Varios metros lejos de nosotras, Artemis y el resto de las sailors, a excepción de Maker, iniciaron una nueva seria de ataques contra Kya, quien a pesar de su herida, lograba esquivarlos uno tras otro.

Yo permanecí en el suelo, con aquellas palabras taladrando mi mente. Fue la figura de Saturn poniéndose de pie la que logro sacarme de mis pensamientos. —Dime que no es verdad— le pedí. Su mirada se clavo en mí mostrando confusión. —Dime que mi princesa se encuentra a salvo, resguardada por los guardianes. — La sorpresa cubrió sus rasgos, y sus ojos rehuyeron los míos.

—Debemos seguir luchando— Fue su respuesta, y sus pasos comenzaron a alejarla de mi


FIGTHER POV

Era vergonzoso que aun con sus heridas pudiera esquivar nuestros ataques. El cansancio ya se notaba en nuestros movimientos, y nuestras heridas, por leves que fueran, empezaban a disminuir nuestras fuerzas.

Debíamos acabar con ella lo antes posible. Comenzaba a dudar que fuéramos capaces de resistir mucho tiempo más.

Busque con la mirada a mi hermana, pues note la ausencia de su poder en los recientes ataques, y la encontré a unos metros de mi, de rodillas, inclinada hacia adelante y con las manos en el suelo. Me acerque rápidamente. — ¿Estás herida?—le pregunte preocupada tratando de localizar alguna herida en su cuerpo. Ella no respondió. Su mirada parecía perdida.

La tome por los hombros y la sacudí con fuerza. —Debemos seguir luchando—le recordé. Ella solo respondió con dos palabras a las que no encontré significado— Es ella…—murmuro


ARTEMIS POV

Me encontraba cerca y la escuche claramente—Es ella—le dijo a Fighter, quien obviamente no comprendió, mientras que yo, supe perfectamente a que se refería. ¿Cómo pudo saberlo?

— ¡Cuidado!—escuche la advertencia de Júpiter, y por impulso me lance en dirección de las dos hermanas, logrando derribarlas con mi cuerpo mientras que sentía el calor de un ataque rozarme la espalda.

Nos incorporamos rápidamente — ¿Qué demonios creen que hacen?— las reprendí— estamos en medio de una batalla, cualquier distracción puede costarles la vida.— Fighter se mostro apenada ante su descuido, en cambio Maker fijo su dolida mirada en mi.

Di media vuelta dispuesto a evitar las preguntas que se hacían presentes en la expresión de sus ojos, sin embargo, tras el primer paso, su mano me detuvo.

—Es ella ¿cierto?— quería mi confirmación, aun cuando yo estaba seguro de que Maker no tenía dudas al respecto.

— ¿De qué hablan? ¿Qué sucede?— pregunto Fighter . No respondí y esperaba que Maker tampoco lo hiciera.

—¡Díselo! y explícanos a ambas como es esto posible.

—Ya no importa—me solté de su agarre, les di la espalda y me aleje algunos pasos. Maker me siguió.— Yo también lo he sabido hace apenas unos momentos—le informe cuando estuvimos separados de Fighter— Ella quiso evitarnos el dolor de esta verdad.

—Pero… ¿Por qué?

—La ignorancia era nuestra mayor ventaja. Solo así podía garantizar que lucharíamos con todas nuestras fuerzas

—¿Pretendes seguir adelante? ¿Pretendes luchar contra ella?—preguntó sorprendida.— debe haber alguna forma…

—No existe. Ella lo sabía.

—Pero… no es posible… yo… no puedo.

Gire para volver a verla y esta vez fui yo quien la sujetó con fuerza— ¡Debes!—le exigí— Mira a mis espaldas ¿Qué es lo que ves? ¿Acaso ya olvidaste que fue Kya quien asesino a la mujer que amas?

—Pero ella es…

— ¡Ella fue!— la corregí— Lo que ves a mis espaldas es lo que ahora es; el enemigo. —Un par de lágrimas surcaron su rostro y por el dolor de sus facciones supe que finalmente lo había comprendido. Me acerque aun más a ella y susurre a su oído: —Si Fighter llega a saberlo, perderá la vida esperando un milagro que no llegara…

Ella asintió. Yo me separe, y dándole una vez más la espalda me aleje dispuesto a continuar con la batalla.


MAKER POV

Artemis se alejo dejándome el corazón hecho pedazos. ¿Cómo podía enfrentar esa realidad?

Vi de reojo como Fighter se acercaba a mi—¿Qué rayos fue todo eso?— pregunto. Ella no lo había comprendido, y tras las últimas palabras de Artemis, lo agradecí. Fighter no debía saberlo, yo no permitiría que tuviera el final que Artemis había descrito.

—Tuve un momento de pánico. El dolor por la pérdida de Yaten y Amy está afectando mi juicio, pero ya estoy más tranquila— Mentí sintiendo que mis propias palabras me desgarraban el interior— Debemos seguir luchando — y con esa breve explicación basada en una mentira, me aleje de mi hermana esperando evitar más preguntas.


URANUS POV

Su esquiva respuesta me lo dejo claro. No fue necesaria una afirmación. El cómo, y el porqué, ya salían sobrando…

Sentí que todo comenzó a girar en mi cabeza — "Mientras ella este a salvo… siempre habrá un futuro para nosotras"— recordé sus palabras, y no pude evitar sentir que ya todo estaba perdido.

¿Por quién luchábamos ahora? ¿Qué esperanza había en un futuro sin ella? ¿Quién regresaría a mis brazos a mi amada Michiru? ¡¿Quién?

Por primera vez me sentí por completo derrotada. ¿Qué milagro podía esperar si ella ya no existía? Mi gatita…

El dolor y la angustia comenzaron a cegarme. Me sentí caer en un abismo de miseria y soledad. Desee cerrar los ojos y que la vida se me fuera en un suspiro. Desee reencontrar a Michiru después de la muerte, y aferrarme a ella por siempre.

Mi vida había perdido el sentido y la importancia en tan solo un segundo. Por primera vez en toda mi existencia, en esta vida y en la anterior… me rendí. Ya no tenía por quien luchar…


SATURN POV

Deje a mis espaldas a una sailors Uranus que rápidamente era consumida por el dolor. No la culpaba. En realidad, de no tener una misión superior a mi propia vida, y de no haberle hecho aquella promesa a mi princesa, yo también hubiera dejado todo de lado. ¿Qué importancia podría tener ya un futuro donde Serenety no existiera? ¿Qué destino aguardaría a la humanidad sin su protección?

Sin ella, nada parece tener sentido. Sin ella, no habrá un mañana para nadie.

Mi mirada estaba fija en Kya. Yo la detendría, sin importar la forma, sin importar el costo. Ya no había vuelta atrás, las dudas y las lamentaciones quedaban sobrando. Tome impulso y me lancé al ataque.

Mi mortal alabarda cortaba el viento frente a mí. Un golpe certero, sin miramientos, sin ninguna consideración… solo un corte, profundo, sangriento… mortal…


SERENA POV

Los ataques de mis sailors me llegaban de todas direcciones, y ya resultaba notorio él como mi cuerpo podía difícilmente esquivarlos. No obstante, Kya se aseguro de mitigar las esperanzas que en mi interior surgían —No te hagas ilusiones Serenety, mi fin no está cerca, Saturn quizás logro debilitar este cuerpo, pero a cambio me otorgo una información invaluable —

Hice caso omiso a sus palabras, su voz ya no lograba lastimarme —Mira su furia —me llamo burlona— ¿Qué sientes al ver esos ojo teñidos de odio?

Kya fijo mi mirada en ella. Fighter corría hacia mí preparando uno más de sus ataques. Sus ojos destellaban furia y desprecio. Me dolió no encontrar la ternura y el amor con que sus azules zafiros solían mirarme. No podía culparla, pero aun así dolía.

Sin embargo, a pesar del dolor que su fiera mirada representaba para mi corazón, no pude alejar mis ojos de los suyos, y desee, como nunca antes en mí vida, que su identidad como sailor se esfumara, dejando frente a mí la imagen del hombre que me había devuelto la sonrisa. La imagen de Seiya, el hombre al que yo amaba.

Un destello llamo mi atención a mis espaldas, cuando Fighter ya estaba a tan solo un paso de mí. Vi a Saturn de reojo cuando el filo de su alabarda estaba por alcanzarme. La vi tan cerca, con la furia y el dolor invadiendo su mirada. La vi, y casi pude saborear su victoria. Su ataque me llegaría por la espalda, y el impulso sin duda me arrojaría a los brazos de Fighter.

¿Qué importaba el dolor de aquella herida que tendría como propósito ponerle fin a mi existencia? No, el dolor no importaba, incluso casi lo deseaba, morirá en agonía sintiéndome satisfecha por la victoria obtenida… su victoria… la mía.

Kya no podría esquivarlo. Cerré los ojos esperando aquel mortal golpe y guardando en mi memoria la imagen de mi amado. ¿Morir? Lo ansiaba… solo mi muerte garantizaba la salvación de aquellas personas a quienes yo amaba… las que aun seguían con vida.

Si, cerré los ojos, y en el espacio que ahora habitaba dentro de mi propio cuerpo, me abrace a mi misma esperando el final.

Un segundo después, un agudo grito de dolor inundo aquel espacio en que me encontraba. Un grito que logro estremecerme por completo. Un grito que fue acompañado por muchos otros. No lo comprendí.

—Una vez mas es mis brazos—murmuro quedo, y su voz me hizo saber de inmediato, que la peor de mis pesadillas recién se había tornado más oscura.

Mis ojos se abrieron y pude notar como Kya lo veía fijamente. Su mirada esmeralda y su tenue sonrisa, esta vez no me brindaron paz alguna.

Desee tener el control de mi cuerpo, para poder girar mi rostro y completar el porqué de aquellos gritos. Sin embargo, supuse que se debían a la intervención de sabio.


FAYRES POV

No estaba convencido, pero la opción que Maryus ofrecía, aun cuando implicara más de una traición, y la posible muerte de una inocente, también podría significar la salvación de Serenety.

¿Cómo ignorarlo?

—Está en marcha—informo Geo—Maryus ha intervenido, y la alabarda de Saturn se mancho de carmín con la sangre prevista. Ella está a punto de colapsar—

La estábamos traicionando y usando al mismo tiempo. Saturn era indispensable en el plan de Maryus, aunque no de la forma en que le hicimos creer a ella.

—Conoces tu deber… convierte la voz de viento en su conciencia—instruí a Amberes. El asintió.

Mis manos se hicieron puño tratando de disimular el ligero temblor que las había invadido. —Cualquier sacrificio es aceptable si la sangre derramada facilita su salvación— dijo Laryus intentando tranquilizarme.

—Lo sé, y aceptare su odio eterno consolándome al saber que su corazón palpita… pero, me duele fallarle.

—Jamás debiste aceptar sus deseos. Tu promesa y la Saturn facilitaron su rendición.

—Ahora lo sé— admití.

La explicación que Maryus nos había dado expuso nuestros fallos. Nosotros, en especial Saturn y yo, de manera inconsciente, intentando cumplir la voluntad de nuestra princesa, habíamos facilitado el camino de Kya.

¡Debía remediarlo! Sin importar el costo, sin importar las traiciones o la sangre que resultara de ellas. Esta vez haría lo necesario, aun cuando eso conllevara ganarme el repudio de mi soberana, de Serenety…


SATURN POV

Me sentí usada y patéticamente traicionada. Culpable por haber confiado.

El verlo a él, con ella entre sus brazos, después de haberla salvado del que fuera su final a mis manos… no lo soporte.

— ¡Confié en ti!—le reproche furiosa, y me sentí aun más estúpida al confesar aquellas palabras. Yo había confiado en el. Había confiado en sus palabras, en su promesa de regresarle la vida a Serenety, una vez que yo se la hubiera arrebatando junto a Kya.

Confié en el, en la posibilidad de recuperar a mi princesa aun después de penetrar su pecho con mi alabarda. El me dio esperanzas, y ahora, al mirarlo con Kya entre sus brazos, me daba cuenta del engaño…

Mis rodillas se doblaron, mi alabarda cayo a mi lado. Su afilada hoja cubierta de sangre inocente delataba mi fallo.

Debes ser tu quien lo haga—me había dicho—quítales la vida a ambas, y yo le devolveré el aliento solo a ella.

Había mentido.

La imagen se repetía en mi mente cada vez con más detalle y más crueldad. Su expresión de asombro y dolor. Su grito ahogado. La forma en que su cuerpo se desplomo una vez que la hoja de mi alabarda dejo su pecho. El rojo carmín de su sangre.

Todo a mí alrededor había desaparecido. Ni siquiera era capaz de sentir mi propio cuerpo. Todo era oscuridad y silencio… todo, aceptó mi conciencia delatora.

Le mataste… has matado la razón de sus sonrisas.

—Fue un accidente.

Prometiste ser tu quien le quitara la vida. Prometiste cumplir su deseo… ¡Fallaste!

—El me engaño. Me hizo bajar la guardia. Me hizo creer que había forma de salvarla.

Te dejaste engañar. Le has fallado a tu princesa y ahora tus manos están manchadas de sangre. ¡Traidora!

No tuve argumento que emplear en mi patética defensa. Había fallado de mil maneras. Había sido débil e ilusa. Había permitido que él me engañara. Quise creer sus palabras. Necesitaba creerlas. ¡Pero todo era mentira!

¿Acaso al solo verme supo que sería tan ingenua?

¡Fue por eso que se mostro deseoso de salvar a Serenety!

¡Fue un engaño!

¡Asesina traidora!

Si, mis manos se teñían de la sangre que mi princesa ansiaba proteger. Había fallado, y ahora solo me quedaba la culpa ante mi debilidad, la furia ante la traición, el dolor ante el resultado de mis acciones, y los murmullos de mi conciencia, que me mantenían lejos de la cruel realidad que yo había provocado, inmersa en mi propio calvario interno, deseosa de perderme para siempre en esta oscuridad… sintiéndome culpable…

Me sentí aturdida, deje de escuchar los sonidos que me rodeaban, los llantos desaparecieron, el viento dejo de tocar mi piel. Me sentí flotar en una especie de limbo…


SERENA POV

Kya llevo mi mano derecha a su rostro en una tenue caricia. Lo único que podía ver en esos momentos, era el reflejo del que fue mi rostro en las pupilas de Maryus. — Me has salvado la vida—

Los rasgos del sabio se endurecieron ante aquel contacto. —No a ti, sino a ella.

—Pronto no quedara nada de ella que puedas salvar. — sonrió divertida.

Mi cuerpo se estrecho contra el suyo, sin duda era su brazo izquierdo el que sujetaba mi cintura—Pronto no quedara nada de ambas, si persistes en su cuerpo.

— En ese caso… ¿Vienes a despedirte?

—Si…—respondió él llevando su mano derecha a mi rostro en una caricia que no pude sentir— pero no de ella…— afirmo en el segundo que su mirada se mostro desafiante, mientras que su mano con gran velocidad, dejo mi rostro y clavo en mi pecho una esfera de luz.

Su brazo izquierdo me soltó, y mi cuerpo golpeo contra el pavimento. Comencé a sentir que cada poro de mi piel ardía. Todo quedo en penumbras a mi alrededor, había perdido incluso la capacidad de ver a través de mis propios ojos.

Me sentí sola y perdida en medio de aquella oscuridad en la que Kya me aprisionaba. Una vez más, sentí que lo había perdido todo.

Tome posición fetal y abrase mis piernas. Un intenso dolor me invadía por completo. ¿Este era mi fin? Tal vez, y aun así lo único que inundaba mi mente era la imagen de Seiya.

El aire comenzó a faltarme al momento que sentí una fuerte opresión en la garganta. Abrí los ojos, y en aquella penumbra, solo su imagen era visible. Su fiera mirada cargada de odio se encontraba sobre mí. Sus manos apretando mi cuello. — ¡No me vencerás! Sin importar la fuerza o el poder que Maryus pueda brindarte ¡No vas a vencerme!

Tome sus muñecas con mis manos en un intento por lograr que me soltara. Pero ella, lejos de hacerlo, estrecho aun más mi garganta. No sé como exactamente, pero en medio de mi desesperación, logre derribarla utilizando mis piernas, y me aleje un par de metros arrastrándome mientras recuperaba el aliento.

Me incorpore un poco mientras escuchaba como su furiosa respiración se convertía en una macabra risotada. La vi ponerse de pie y caminar hacia mí con total cinismo. Incluso parecía divertida. — ¿Quién diría que serian tus guardianes quienes romperían tus propias reglas del juego?—sus pasos se detuvieron cuando frente a ella apareció una pared de cristal. —Son tan idiotas como tu —Aseguro— ¿Cuánto tiempo creen que podrán brindarte esta vez? ¿Cinco minutos?—Cuestiono en medio de su risa apoyando sus manos contra el cristal.

—Majestad… —escuche la lejana voz de Fayres al tiempo que una columna de luz aparecía a mis espaldas.

—Ve… — invito Kya— será divertido ver sus caras de sorpresa.

—Majestad…—Fayres volvió a llamarme, y esta vez, sin dudar, corrí hacia la luz.


ARTEMIS POV

No lo comprendía. ¿Que estaban haciendo ellos aquí? ¿Por qué Maryus seguía vivo?¿Qué había hecho él con Kya? ¡¿Qué demonios estaba pasando?

—¿Qué está sucediendo?—pregunto Júpiter a unos pasos de mi. Era de esperarse que la escena frente a nuestros ojos no tuviera lógica para ninguna de ellas.

Los guardianes habían aparecido de la nada justo después de que Maryus dejara caer a Kya. La habían rodeado y cubierto con una especie de energía que reunieron para ella. Su cuerpo había comenzado a brillar, su cabello se torno rubio una vez más, y el entallado traje que portaba la hechicera desapareció, dejando en su lugar la bata de baño que inicialmente cubría el cuerpo de Serena.

Mi vista rápidamente recorrió el rostro de las sailors. Me sentí alarmado. ¿Acaso no eran consientes de lo que hacían? ¡Estaban revelando el secreto de mi princesa!

Tome mi espada y corrí hacia ellos. Todo pareció trascurrir en cámara lenta, y aun así… no pude evitarlo.


SERENA POV

El dolor que hasta ahora había sentido se intensifico de un segundo a otro.

—Majestad— volví a escuchar aquel llamado. Por un segundo imagine abrir los ojos y encontrarme en aquel lugar donde los guardianes solían reunirse. Aquella dimensión a la que nadie más podía ingresar sin su consentimiento.

—Majestad… por favor… despierte.

Abrí los ojos sintiendo que incluso los parpados me dolían, y mis manos, por instinto, se unieron presionando mi vientre.— ¿Qué ha... pasado? ¿Qué han hecho?—mi voz apenas fue capaz de dejar mi garganta. El dolor era intenso.

—Hacemos lo necesario —escuche a Maryus acercándose. Distinguí su silueta llegar hasta mí, e inclinarse a mi lado. —Estás débil, has perdido mucha sangre.

"¿Hacemos?" ¿Desde cuándo Maryus tenía aliados? ¿En qué momento él y Fayres había hecho las paces? ¿Qué estaba pasado?

—Solo tenemos unos minutos—Escuche decir a Fayres. Y entonces lo recordé. —"¿Cuánto tiempo creen que podrán brindarte esta vez? ¿Cinco minutos?"

Me sentía confundida y temerosa, todo a mí alrededor carecía momentáneamente de sentido. Quizás era el dolor que me aturdía. Quizás estaba demasiado débil. Me sentía a punto de caer en la inconsciencia. Mis ojos no lograban enfocar nada con claridad. Todo daba vueltas a mí alrededor. Y entonces la escuche…

— Por favor…. no puede ser verdad— el llanto quebró su voz, y a sus espaldas unos ahogados gritos de dolor y negación se dejaron escuchar.

Mi rostro giro hacia ella quizás mostrando tanto asombro como el suyo. Vi su imagen borrosa caer de rodillas a unos pasos, y escuche su amargo llanto surgir de su garganta sin ninguna inhibición.

Y lo comprendí. —"¿Quién diría que serian tus guardianes quienes romperían tus propias reglas del juego? Ve… será divertido ver sus caras de sorpresa"

—No, no… ¡No!—Trate de incorporarme, y unas manos sujetando mis hombros me lo impidieron. —Intento sanar tus heridas —hablo Maryus.

No me importo, comencé a forcejear aun a pesar del dolor. ¡Esto no podía ser real! — ¿Por qué? ¡¿Por qué lo has hecho Fayres?—No obtuve respuesta.

Sentí mis ojos inundarse de lagrimas. Me sentí traicionada y furiosa por no ser capaz de remediarlo. El mayor secreto de mi existencia había sido revelado. ¿Por qué los guardianes me hacían esto? ¿Por qué le daban esa ventaja a Kya? ¿Por qué me estaban traicionando?

En el llanto de mis sailors se notaba el sufrimiento que esa verdad les producía. En dolor que me rodeaba era casi palpable. El como ya estaba de más. No fueron necesarias palabras para que pudieran comprender que de hecho, siempre fui yo el portador.

Sin duda, no había razón que pudiera justificar mis actos ante sus ojos, así como tampoco parecían tenían sentido ya sus reproches, sin embargo, fueron inevitables — ¿Por qué? —escuche el dolido murmullo de Mars.

No pude responder. ¿Qué caso tenían ya mis explicaciones? Su simple pregunta me destrozo la poca alma que aun me quedaba. "¿Por qué?" Como responder a eso. ¿Acaso mi motivación inicial tenía justificación ahora?

Todo parecía ser fruto de mis errores; cada lágrima, cada herida… cada muerte.


URANUS POV

Me puse de pie aun sin comprender lo que pasaba. ¿Acaso aquella imagen podría ser producto de mi desesperación? ¿Podría yo estar imaginando que mi princesa aun estaba viva?

Me acerque a paso lento, temiendo que aquella visión desapareciera en cualquier instante, y rogando con cada fibra de mi cuerpo que fuera real, que ella estuviera allí, viva, a punto de realizar algún milagro que pudiera darnos la victoria, algún milagro que pudiera devolverme a Michiru…

La blanca bata que cubría su cuerpo estaba cubierta de sangre. ¿Quién la había herido? ¿Acaso los guardianes no debían protegerla?

No pensaba con claridad. Me encontraba tan sumida en mi dolor que ni siquiera había notado lo que para todas resultaba dolorosamente obvio.

— Por favor…. no puede ser verdad— escuche el murmullo temeroso de Júpiter seguido del llanto y las negaciones de todas. Y aun así, yo no lograba encajar las piezas. ¿En qué momento me volví tan imbécil? ¿O era acaso que el dolor que sentía estaba nublando demasiado mi razón?

Su rostro giro hacia nosotras. Se veía en extremo débil, asustada y confundida. Su mirada lucia cansada, casi incapaz de fijar la vista. Pero era ella. Rodeada por los guardianes y por Maryus, estaba ella… mi princesa.

—No, no… ¡No!—grito mostrándose alarmada, intentando levantarse. Ellos se lo impidieron. — ¿Por qué? ¡¿Por qué lo has hecho Fayres?—la escuche preguntar sin obtener respuesta.

Yo continúe acercándome— ¿Por qué? — se escucho el dolido murmullo de Mars. ¿Por qué? ¿A qué se refería con esa pregunta?

A pocos metros de alcanzarla, Artemis tomo mi brazo impidiéndome llegar hasta ella. Pero mis ojos no podían apartarse de su rostro. Su mirada se encontró con la mía, y en sus pupilas encontré un dolor tan grande que me estremeció por completo, un dolor bañado en culpa, en remordimientos…

No lo comprendí.

De sus labios brotaron dos palabras a las que yo no encontré sentido. —Lo siento…— ¿Porque se disculpaba?

—Se acaba el tiempo—Escuche decir a Fayres, y casi en el mismo instante, el rostro de mi princesa se contrajo en un espasmo de dolor intenso, ajeno a mi comprensión.

—Debes luchar—Le exigió el sabio sujetándola por los hombros. ¿Por qué seguía él con vida? ¿Qué hacia aquí? ¿Por qué tocaba a mi princesa?

La única respuesta proferida por los labios de mi gatita fue un sonoro grito de agonía, acompañado de un estallido de poder que nos lanzo a todos lejos de ella.

Aquel golpe de energía pareció haber despertado mi mente. Me incorpore tan rápido como pude, tomando en cuenta mis heridas. Mi mirada se clavo en ella una vez más, tendida en el piso, con aquella aura de energía rodeándola.

Su rostro denotaba sufrimiento. Yo había visto esa expresión de dolor en sus facciones con anterioridad, yo había sentido antes esa energía. Volví a acercarme mientras mi razón unía las piezas que segundos antes no había logrado encajar.

Sentí mis piernas temblar a cada paso, sentí mis mejillas cubrirse de llanto, sentí el dolor de tantas vidas perdidas abrazarse a la furia que se desató en mi, cuando las piezas finalmente lograron unirse.


SERENA POV

— ¡Debes luchar contra ella!…—me exigió la voz de Maryus desde la distancia— porque nadie más lo hará.

Sentí el pánico superar incluso el dolor. ¿Nadie lucharía? ¿Pretendían contemplar cómo me convertía en Kya para después dejarla cumplir con sus macabras ambiciones? ¿Cómo era posible? ¿Por qué Fayres y Saturn habían permitido que las cosas llegaran a este punto?

—Al parecer ya todo está perdido para ti y los tuyos. ¡Acéptalo! Yo gane…—escuche su voz en mi cabeza

No… no pueden hacerme eso. ¡No pueden rendirse!—grite en mi interior. No podían… no debían…

—Gatita…

Intente enfocar la vista, el dolor que Kya me estaba provocando parecía incluso limitar mi visión —Gatita…— volvió a llamarme, y en su tono encontré duda, dolor… y molestia.

Distinguí su silueta distorsionada por las lágrimas que se agolpaban en mis ojos. Esperaba sus reproches. Esperaba sus gritos desafiantes acusando mis acciones, y en cambio, lo que obtuve de sus labios fue una petición— Vive, sálvate y sálvanos. Devuélvenos a quienes nos quitaste en medio de este engaño. No importa cómo, solo… hazlo. Hazlo o termina de una vez por todas lo que tus mentiras comenzaron.

Me dolió, cada palabra causo una agonía aun mayor de la que ya estaba sintiendo. Ella me pedía algo sobre lo que yo no tenía dominio. No podía salvarme a mí misma, mucho menos ser la salvación de nadie.

¿Terminar lo que inicie? ¿Provocar más muertes? ¡No era mi deseo! pero irónicamente ese prometía ser el desenlace.


URANUS POV

Ella nos mintió a la cara, con total convicción y cinismo. Con planes ocultos a sus espaldas. Nos mintió con una sonrisa en los labios, y con una dulce mirada de la que jamás podríamos desconfiar.

¡Nos mintió! Y ahora muchas vidas se habían perdido. ¿Qué importaban ya las explicaciones? ¿Qué consuelo podrían darnos sus argumentos?

—Lo siento… —Susurro tras mi pedido de reparar el daño, o terminar con todo.

Sentí la sangre hervir. ¿Lo siento? ¡Yo no quería sus disculpas!

Me incline sobre ella y tome sus hombros con fuerza— ¡Remédialo! —Le exigí— Devuélveme a Michiru, o que sean tus propias manos las que me envíen con ella.

— ¡No!—Grito tratando de liberarse de mi agarre. Sus azules ojos ahogados en lágrimas no lograron una sola pizca de compasión de mi parte.

—Por favor…toma tu espada y acaba con esto—Suplico desesperada— Ella tomara el control en cualquier instante… te lo ruego… ¡Debes detenerla!

— ¡No!—Fue mi rotunda respuesta—No moveremos ni un solo dedo para segur el juego que tu iniciaste. ¡Detenla tu misma! o contempla como ella terminara este juego con tus propias manos cubiertas con nuestra sangre.

La desesperación aumento en sus ojos tras mis palabras, y antes de que pudiera objetar, el aura que cubría su cuerpo pareció intensificarse.

Sus ojos se cerraron al tiempo que de su boca escapaba un grito de agonía. Sentí un intenso calor quemar las palmas de mis manos, pero aun eso no me impidió seguir sujetándola.

—¡Lucha gatita!—le exigí esperando que mis palabras lograran en ella algún efecto— ¿o es acaso que ya te has rendido? —pregunte dolida ante la sola posibilidad—Solo eso explicaría tu derrota.

—Dejaste de luchar y el resultado de tus errores esta ante tus ojos. Tus propias manos me quitaron a Michiru, tus propias manos hicieron añicos nuestras esperanzas. ¿Te rendiste? ¡Bien! Termina entonces con lo que queda de nosotras… ya que has elegido la derrota y la muerte, llévanos por delante. No hay vida para nosotras sin ti. No hay esperanza. ¡No hay nada!…

Me deje caer a su lado, esperando que mi petición fuera atendida… esperando morir en sus manos.

Escuche unas rodillas tocar el suelo junto a mí. Y una mano sujetó la mía. Mis ojos se encontraron a mi derecha con Plut, y a mi izquierda con Júpiter y Mars.

—Por favor— Escuchamos su dolida suplica —Deben luchar contra ella.

—¡No!—Respondió esta vez Júpiter. En su mirada se veía determinación, coraje, y aun así, también podía notarse su dolor y tristeza — ¿Qué razón tenemos para luchar cuando nuestra princesa se niega a hacerlo? —


JUPITER POV

Me sentía decepcionada y herida. Aun más que sus mentiras, me mataba la idea de que ella se había rendido. ¿Cómo perdonar una traición como esa?

—Nos obligaste a levantar nuestras manos en tu contra. Nos obligaste a herirte y odiarte. Pretendías que acabáramos con la vida que juramos proteger más que a nada en este mundo, aun más que a nuestra propia existencia.

—Pronto no quedara nada de mí.

— ¡¿Acaso no lo entiendes? En el instante en que tú te pierdas, también nuestras vidas se perderán. Sin ti no hay razón para luchar. Sin ti no hay esperanza en el futuro. No hay mañana.

—¡Deben luchar!

—No, no lucharemos contra ti, no defenderemos un solo minuto en el que tú ya no existas. Seguiremos el camino de muerte que tú misma has trazado.


MARS POV

La vi retorcerse de dolor una vez más, y era tanta mi rabia, que una parte de mi se alegro ante su sufrimiento.

—Debiste decírmelo. Debiste advertirme sobre el verdadero significado de mi visión.—Le reproche— Pero en cambio, me mentiste, y permitiste que viviera de frente las muertes de Amy, Mina y Michiru. Permitiste que mi visión se cumpliera, y que empeorara aun mas, al presenciar como Healer moría ante una espada que tu mano empuñaba.

— ¡No tienes perdón Serena! Nos quitaste todo, y de la peor manera. ¿Cómo te atreves entonces a pedir que luchemos por defender un futuro que tú misma has condenado?

— ¡Eres una maldita cobarde!—le grite con toda la decepción y el coraje que sentía—Tu iniciaste este final… ahora solo debes terminarlo.


PLUT POV

— ¿Plut?— me nombro quizás buscando el respaldo que mis compañeras le negaban.

—Ya perdimos un futuro al descubrir el engaño de Endimión—le recordé— perdimos a Rini, y perdimos la utopía por la que luchado tantos años. Y aun así, lo superamos con el simple consuelo de aun tener a nuestra princesa, con la ilusión de que usted llegara a ser feliz, y de que formara con sus propias manos un nuevo futuro… pero esto… ¿Esta es la obra de sus manos?

— ¡¿En qué forma pudimos haberle fallado para que usted nos traicione de esta manera? ¡No lo entiendo! Pero le aseguro que no moveré un dedo para remediarlo.


SERENA POV

El dolor provocado por sus palabras supero incluso el dolor físico. ¿Era tanta su decepción ante mi engaño que decidieron entregar sus vidas para castigarme?

—No te resistas. Terminemos con esto de una vez por todas. Tu pequeño secretito ha quedado al descubierto. Ninguno de ellos alzara un dedo en mi contra ahora que saben la verdad. ¡Míralos! incluso Artemis y Saturn se han rendido.

No podía ser verdad. Debía existir alguien que se negara a darse por vencido.

Gire mi rostro una vez más hacia mis sailors, enfoque mi vista buscando en su mirada algún indicio de su espíritu de lucha, y lo que encontré en los ojos de Uranus, Júpiter, Mars y Plut, fue miedo, dolor, y una amarga resignación que logro herirme aun mas.

Artemis se encontraba unos pasos atrás de Uranus, viéndome, con su espada inmóvil en su mano derecha, y una expresión de completa duda en su rostro. Vi como Amberes llego a su lado, y tomo de su mano la espada sin que el guardián lunar opusiera resistencia.

Los fieros y reprochantes ojos de Uranus taladraban los míos con insistencia. Yo intentaba resistir el dolor causado por Kya. Intentaba ahogar en mi garganta los gritos de dolor y mis inútiles suplicas.

¿En verdad nadie iba a poner resistencia a este fin que se avecinaba para todos?

¡Saturn! Ella debía cumplir la promesa que me hizo. Ella parecía ser mi única esperanza. La busque con la mirada, y la encontré a espaldas de Artemis, en brazos de Amberes.

Saturn, quien un segundo antes parecía ser mi única esperanza, ahora yacía lánguida en los brazos del guerrero, con la mirada pérdida, vacía, sin brillo….

—Bombón…—Escuche su voz, y sentí mi agonía aumentar de mil maneras.

Mi amor por el me había cegado ante la idea de verlo en peligro, que de hecho, por un momento, había olvidado que se encontraba presente.

¿Pero dónde estaba? ¿Por qué mis ojos no se habían topado con su rostro? ¿Por qué no se había acercado a mí? ¿Acaso eran tan grandes sus reproches ante esta verdad recién revelada? ¿Podría su corazón llegar a odiarme al descubrir mi engaño?

—Bombón— volví a escucharlo mientras mis ojos buscaban con desesperación su imagen. Y al encontrarlo herido, en brazos de Maker, sentí escaparse de mi pecho, la mitad de la vida que me quedaba…


Bien, como ya dije, ahora si esta el final ya hecho, y lo tendrán en la segunda parte.

Por favor dejen sus comentarios.

Besos.