Capitulo 34: Nervios
Bella POV
Tocamos el timbre, Suyi miraba todo y Nari aplaudía excitada por ver a sus abuelitos. Se escucharon los pasos danzarines de mi suegra hasta que se abrió la puerta. Esme nos miró sorprendidos una y otra vez.
Podríamos entrar porque las niñas se pueden enfermar- le dijo Emmett.
¿Qué hacen acá?- sonrió a más no poder y en un abrir y cerrar de ojos me quitó a Suyi de los brazos y de la manito a agarró a Nari- mis bebitas hermosas- dijo ella sonriendo- mi bellita- besó mi rostro. Entramos de la mano con Emmett quien sonreía mucho.- Carlisle ¡BAJA!- gritó llevando a las niñas hasta el sillón grande de la sala.
Gracias por lo que me toca má- le dijo él.
Mi bebé, sabes que amo que estés aquí, pero mis nietas son mi vida- todos nos reímos y vimos a Carlisle bajar tranquilamente mirando un periódico que tenía en sus manos.
¡Abelito!- gritó mi hija y él automáticamente levantó la vista, sus ojos brillaron de alegría, fue cómico verlo tirar el periódico y correr a su encuentro.
Mis bebés- tomó en brazos a Nari y se sentó con ella en sus piernas e hizo que Esme se acercara más para poder besar a Suyi. Me hacía tan feliz que ellos quisieran tanto a mi Suangie, que la hubiesen aceptado con tanto amor.- gracias por venir- dijo él con los ojos llorosos, sabía que esto para él era lindo, de un minuto a otro su casa quedó vacía, Emmett se separó de mi hermana y se fueron de casa ambos, Alice se casó con mi hermano y se fueron a vivir a su casa y Edward se fue a la ciudad, así que ellos quedaron completamente solos, sabía que para ellos era muy importante que viniéramos.
De nada- dije sentándome en el mismo sofá que mi prometido.
¿Por qué no avisaron que venían?- preguntó Esme- los abríamos ido a buscar.
Esta señorita quería que fuese rápido y de improviso- dijo picándome la nariz.
Es maravilloso- dijo Carlisle besando los cachetitos de mis hijas.
¿Cómo está nuestro varón?- preguntó Esme.
¡Perfecto!- dije con alegría. Vi a Nari decirle algo en el oído, miré extrañado a Emmett quien se encogió de hombros.
¡NO LO PUEDO CREER!- gritó Esme se posó una gran sonrisa en sus labios. Mi hija era una bocona, tenía sus manitos en la boca y sonreía tímidamente.
Así es- dije poniéndome en pie porque ella también lo había hecho.
¡Muéstramelo!- me pidió y yo levante mi mano, a ella se le pusieron los ojos llorosos- es hermoso ¿te ayudó alguien?- Emmett la miró con fingida pena.
¿acaso no podría haberlo elegido por mi solito?- preguntó haciendo pucheros.
¿Qué pasa?- preguntó Carlisle.
Mami e papi se casan- dijo mi hija con gran felicidad.
Dios… que alegría- se paró también, después de cariñosos abrazos y sinceras felicidades nos sentamos a comer un poco, a Carlisle le sorprendió mucho que me estuviese saliendo leche, dijo que aún no era posible de hecho porque solo tenía 4 meses y por otra parte porque ni siquiera se me notaba el embarazo, pero dice que a lo mejor mis grandes ganas de poder sentirme tan madre con ella me hizo producir el alimento, realmente por lo que fuese me sentía feliz…
¿Dónde se piensan casar hija?- preguntó Esme acompañándome a acostar a las niñas que estaban exhaustas.
Aquí en Forks- dije.
¿verdad cariño?- preguntó sorprendida.
Si, le pedí eso a Emmett y él con mucha alegría acepto… aquí comenzó todo, aquí tiene que ser, no hay un mejor lugar- le sonreí. Después de un rato bajamos y nos encontramos a los hombres Cullen conversando con una copa de vino en mano, Esme se acurrucó en los brazos de su marido y yo en los de mi prometido.
Emmett me contó que tienes ganas de hacer el matrimonio acá- dijo Carlisle.
Lo haremos acá- confirme Emmett me dio una copa con vino pero casi vacía, rodé los ojos, era solo para probarla, bueno igual me gustaba que me cuidara arto.
Me alegra cariño- dijo también muy feliz.
Me encantaría ayudar, pero se que todo lo hará Renee ¿No?- me puse sería y suspiré profundo antes de contestar.
Eso era lo que quería conversarte específicamente- dije seria.
Dime, tienes una cara Bella que me asusta- dijo riendo pero de nervio.
Digamos que… no todos aceptan nuestro matrimonio- dije.
¿Qué? Pero… pero… ¿Por qué? Ustedes se aman, ya tienen familia, es lo lógico ¿no? ¿Quiénes no lo aceptan?- preguntó extrañadísima.
Bueno partiendo por Jazz…
¿Jazz? Pero ¿Por qué?- Emmett bajó la vista.
Yo…- pero Emmett se interpuso.
Engañé a Bella- dijo rápido.
¿Qué?- preguntaron ambos.
Pero ahora estamos bien, ambos cometimos errores, pero ahora estamos bien y felices- agregué.
Pero… ¡Emmett!- le reprendió su padre- ¿Cómo pudiste hacerle eso a tu mujer?- se paró sulfurado.
Lo sé… soy un mal nacido, un bastardo, pero le pedí perdón y le juré que jamás la dañaría, le juré que trataría de ser el mejor padre del mundo- se defendió.
Pero… pero la engañaste- dijo su madre- bellita…- me tomó las manos con pena.
No me tengas pena- le pedí- ambos cometimos un error el mío fue olvidarme de mi familia. Esme me iba a las 6 de la mañana y llegaba en la madrugada, ya ni llamaba a mi hija y me despreocupaba al saber que Emmett estaba con ellas, no me preocupé de mi casa y realmente no me interesaba hacerlo- Emmett me miró atentamente como si estuviese confesando algo que no le había dicho.- él me perdonó y yo a él, tengo 2 bebés y uno viene en camino ¿Qué esperan todos? ¿Qué nos separemos cuando no lo queremos? ¿me van a obligar a dejarlo?- Esme negó y Carlisle estaba un poco alejado.
Yo sé que cometí un error, pero ya superamos ese momento y ahora estamos mejor que nunca- dijo mi prometido.- Alice no nos va a apoyar y la madre de Bella tampoco y ella no quiere hacer todo así que estoy esperando que tu si nos quieras apoyar- le dijo Emmett.
¿están seguros de ello?- preguntó Carlisle.
Nos amamos… estamos seguros- le dije.
Si es lo que ustedes quieren los vamos a apoyar, pero no me pidas que acepte tu falta y que no me sienta tan malditamente decepcionado- dijo Carlisle mirando a su hijo y después se fue de la sala.
Yo estoy feliz por esto- dijo Esme tomando mis manos- pero, porque estoy siento un poco egoísta, no quiero que mi hijo sufra por una estupidez, pero si estuviese en tu lugar, no sé realmente si casarme es lo que haría- nos besó cariñosamente y después también se fue tras su marido. Miré a Emmett y tenía los ojitos llorosos.
Ellos tampoco lo comprenden porque no están en nuestra situación, pero créeme cuando te digo que yo te amo y que quiero casarme contigo- acaricié su rostro.
¿por las niñas?- preguntó.
En parte, pero la otra mitad por mi, porque lo deseo, porque quiero ser la señora Cullen, porque quiero llevar un anillo igual al tuyo, porque quiero aceptarte para siempre ante dios, Emmett- aferré más mis manos a su rostro- te amo, te amo mucho, no quiero y no puedo vivir sin ti- me abrazó.
Júrame que esto es lo que quieres- me pidió.
Emmett, esto es lo que quiero- le aclaré. Después de eso nos fuimos a dormir con las niñas en la pieza de Emmett.
Desayunamos todos juntos porque Carlisle pidió unos días en la Universidad para poder dedicárselos a sus nietas, hoy las iba a llevar a la playa de la Push para que disfrutaran del lindo día que había. Emmett fue a ver un lugar donde pudiésemos hacer la fiesta de compromiso, porque dijo que era lo que deseaba así que lo iba a tener, a pesar de que le rogué que no fuese que mejor solo la ceremonia y una recepción luego no hubo caso, Esme comenzó a preguntarme lo que me gustaría para ese día de la fiesta de compromiso y luego para la ceremonia y se lo hice saber. Me propuso la idea de que la fiesta fuese la noche antes, porque como la ceremonia iba a ser aquí y muchos de los invitados vendrían de New York sería menos complicado venir una vez que venir 2 y yo lo encontré perfecto.
Me vestí porque andaba con pijama.
Me fui hasta la boutique para poder comenzar con los arreglos de mi vestido de novia, llevé unas fotos que había encontrado en Internet donde estaba mi vestido de novia perfecto. Subí al auto y les prometí a las niñas que nos encontraríamos en la playa en un rato. Resultaron ser las modistas un amor y el diseñador era un en canto, tenía un tono y unos gestos un tanto particulares, pero era muy, muy simpático, además mi rostro le era conocido y le habían gustado muchos algunas presentaciones que había hecho, así que prometió que mi vestido sería espectacular, mejor aun que los que estaban en las fotografías. Fui por unas tiendas para distraerme un poco, quería comprar algunas cosas y más que nada pasear, ya había llamado a mi suegra y me dijo que las niñas estaban pasándolo espectacular. Llamé a un restaurante que organizaba las fiestas de boda, le dije a Esme que de eso me encargaría yo, así no se tendría que preocupar. Le dije a Emmett que teníamos hora a las 12 y eran las 11 así que me prometió que estaría ahí que solo faltaba ultimar algunos detalles. Me senté en una heladería donde pedí una copa pequeña de pistacho y castañas y encendí mi notebook para buscar lo que tenía en mente. Encontré algunos vendedores pero ninguna casa me llamaba tanto la atención para comenzar los tramites de compra y tener alguna propiedad acá, los bienes raíces siempre son una buena inversión y así el día de mañana le quedan a las niñas. Busqué con el mismo vendedor al que le compré la casa de Jazz y Ali, pero tampoco, así que dí mi búsqueda por terminada, con más paciencia la retomaría más tarde. Levanté la vista y automáticamente mis ojos se pusieron llorosos, ahí, frente a mi estaba mi hermana, mi Rossi con una panza grande y de la mano de Jacob, se veía bien, estaban comprando un helado y el vendedor le daba de probar algunos. Estaba tan linda, parece que el embarazo la tenía bien y más radiante. Lo más rápido que pude guardé en mi portafolio mi notebook y dejé en la mesa el dinero de mi cuenta y le hice una seña al muchacho que me atendió, quería irme, no quería tener una discusión con ella, porque la extrañaba mucho y su rechazo me rompería el corazón. Jacob la abrazó y fue cuando sus ojos se posaron en los míos y se sorprendió pero le hice una seña para que no dijera nada, y rápido me fui.
Como me abría gustado ir y abrazarla tal y como lo harían las hermanas normales, contarle que estaba embarazada de nuevo y preguntarle como iba el de ella, como me abría gustado hacerla participe de mi vida.
¡BELLA!- me gritó la voz que conocía tan bien.
No, devuélvete- le grité sin mirarlo.
Hey para- me dijo tomando mi brazo- ¿Por qué lloras?- no me había dado cuenta hasta que toqué mi rostro.
No es nada- le dije zafándome de su agarre.
Ven a saludarla, ella a estado mucho mejor, se esta haciendo un tratamiento- me dijo.
No puedo Jacob y menos que sé que está tratando de mejorar, no quiero que se ponga mal- le dije.
Bella, ella ha cambiado, ya no es esa Rosalie que viste hace tiempo, ella es diferente ahora, ven- pero yo no accedí.
¿sabe que estoy aquí?- pregunte.
No…
Entonces ¿Cómo lo dejaste sola?- me extrañó.
Le dije que iba al baño- sonreí cuando él lo hizo.
Sean felices- corrí el cabello que me caía en el rostro y fue cuando preguntó.
¿se casarán?- preguntó.
Si- sonreí- estamos acá por eso, será aquí en Forks- dije.
Oh… pues, felicidades- me abrazó.
Y estoy embarazada- sabía que le decía mucho, pero quería que otros supieran y me felicitaran.
Wow…. Ustedes si que no pierden tiempo- bromeó, después del abrazo nos quedamos muy serios.- ¿nos invitarás?- preguntó.
¿será buena idea? Digo… por Rose…- me puse nerviosa.
Quizás sea difícil, pero parte de la terapia es aceptar las cosas, ella entendió que por su culpa pasaron todas las cosas, así que eso es un cambio ¿no?- sonreí y solo lo abracé, lo abracé muy fuerte.
¿tienes el mismo número?- pregunté y él asintió, nos quedamos unos minutos abrazados- No quiero que ella sufra…- besé su mejilla- hazla feliz y a los bebés por favor- después de eso me alejé, ya no podía retenerlo más y a mi se me estaba haciendo tarde. Me fui mirando el suelo porque no quería que los demás me vieran llorar, choqué muy fuerte con una persona y si no hubiese sido por sus manos yo abría terminado en el suelo, miré y se trataba de Emmett, lo abracé muy fuerte y él también a mí.
¿Qué te hizo ese perro?- preguntó con odio, negué para hacerle ver que nada- hijo de perra, que no le basto lo que me hicieron con Rosalie ¿ahora qué? ¿te quiere a ti también?- se alejó y lo vi con intenciones de ir por él. Me fijé que Jacob sonreía, pero no era por burla, era con pena, con cariño y a la vez con un poco de emoción.
No me hizo nada- tomé su mano para retenerlo aquí- es solo… solo- volví a llorar.
¿Qué paso amor mío?- preguntó con dulzura.
Junto a él estaba mi Rossi- le dije.
¿fue grosera contigo?- preguntó interesado.
No… ni siquiera me pude acercar- volví a llorar.
Amor- me acurrucó en su pecho.
Jacob me vino a pedir que la fuese a saludar que ella a cambiado- dije hipando- pero me dio miedo, puedo soportar que todos me rechacen pero no ella, si me decía algo o si me insultaba yo… yo… voy a quedar peor- me abrazó tiernamente y besaba mi rostro no sé cuanto estuvimos ahí parados.
Tenemos 3 opciones; 1 ir a saludarla, 2 ir a la playa con las niñas o 3 ir a la degustación, tú eliges- picó mi nariz.
Elijo la 3, no podemos dilatar eso, después vamos con las niñas- lo tomé de la mano para que nos fuésemos pero él me tironeó y me atrajo hasta su cuerpo para abrazarme fuertemente- ¿Qué pasa?
No dejes que nadie influya en ti- beso- no dejes que nadie te deprima- me beso tiernamente que me hizo sonreí- no dejes que nadie te dañe- me beso pero más intenso- ¿te dije lo maravillosamente bella que te ves hoy?- preguntó pícaramente.
No…- sonreí fingiendo molestia.
Te ves endemoniadamente hermosa y sexy- rodé los ojos.
Este vestido no es sexy y me lo puse por tus constantes arranques de celos- le dije pasando mis brazos por su cuello.
Nunca dejes que nadie te diga que hacer… bueno y en este caso usar- volvimos a reír. Abrazados nos fuimos a la degustación. Emmett comió de todo, creo que el encargado del banquete estaba de miedo viendo como Emmett lo devoraba todo. Al final nos decidimos con un pastel muy lindo de panqueque con salsa de frutas silvestres y crema de castañas, estaba realmente delicioso. Nos fuimos a la playa para disfrutar del día, Carlisle aún estaba enojado con Emmett así que casi nada le hablaba lo que notaba que a él le dolía mucho. Poco a poco fueron pasando los días, mi madre me llamaba pidiendo perdón por no haberme apoyado y mi padre estaba muerto de rabia porque sin aviso nos habíamos traído a las niñas ¿Quién lo entiende? Primero quiere que las traiga ahora que están acá… bueno, él de por si es complicado. Jazz y Alice venían viajando porque ya tenían que volver a sus deberes y porque Ali quería venir a ayudar con los preparativos, primero le dije que no la quería ayudándome porque sabía que solo lo haría por compromiso, así que no quería sentimientos plásticos en esto, pero después de rogarme un millón de veces, después de gimotear y chillar le di el ok… Emmett estaba extraño, casi ni estábamos juntos porque él nunca estaba en casa, pero sabía que era por esto de la fiesta de compromiso, él quería encargarse de eso. El vestido iba de maravilla Larrey era un gran profesional así que a él mismo le encargué mi vestido para esa noche, bueno, para mañana por la noche. Mandé las invitaciones donde se pedía explícitamente que nadie usara el color rojo de vestido, ese color solo lo quería llevar yo, era mi pequeño capricho. Estaba tan nerviosa porque mañana era la fiesta y pasado el matrimonio… dios casi ni podía dormir.
¿en qué piensas?- preguntó Emmett entrando a nuestro cuarto, me asusté un poco.- lo siento cariño no quise asustarte- dijo.
¿Cómo estuvo tu día?- pregunté.
Muy bueno- sonrió y se acostó a mi lado. Esme y Carlisle acondicionaron un dormitorio aparte para las niñas, así tendríamos más privacidad.
Pero se pondrá mejor- dije poniéndome sobre él.
Cariño- susurró poniendo sus manos en mi cadera.
¿Qué pasa?- me preocupé ¿Por qué no quería hacer el amor conmigo?
Es que… estoy cansado amor- dijo cerrando los ojos.
¿cansado? Y… ¿Por qué tan cansado?- me acerqué para besarlo y mientras lo hacía me restregaba contra su intimidad.
Bella…- dijo serio- hoy no, estoy cansado- zanjó. No pude evitar abrir la boca, era yo quien algunas veces alegaba cansancio, en cambio él aunque yo casi no pudiese abrir los ojos igual se ponía sobre mi y me daba el mejor de los placeres.
Yo…- me bajé frustrada, desde hace días que no lo hacíamos, esto ya me estaba pareciendo muy extraño.- ¿no me deseas?- pregunté con curiosidad.
Amor, no seas extremista, es solo que… no quiero ahora, quiero descansar, se nos viene un día agotador para mañana y pasado otro peor, quiero descansar, solo eso… hoy no por favor- se quitó los zapatos y se acomodó en la cama para dormir. Me fui hasta la cocina para tomar un vaso con leche y de esa forma poder conciliar el sueño. Me iba a ir a la pieza con Emmett, pero estaba tan frustrada de tenerlo a mi lado y no poder tocarlo que me fui hasta el dormitorio de las niñas y me acosté en la cama con Narita… estaba emocionada con el matrimonio, juro que esta idea era perfecta, pero a veces me entraba pánico y ¿si era esto lo que me esperaba el resto de mi vida? Quizás Emmett me estaba sintiendo segura y por eso ya no tenía que fingir algo que no era, quizás noche tras noche pasará lo mismo, quizás él llegue cansado de la oficina y jamás tengamos tiempo para nosotros, quizás hasta salga con otras mujeres. Dios mío… ¿era esto lo que quería? Desde que nos comprometimos siento que ya no nos mueve esa misma pasión de antes, ya no siento que seamos los mismos que antes de que le pusiéramos nombre a esto. Miré mi anillo de compromiso y luego a mi hija, quizás debimos habernos quedado así… quizás debimos haber estado sin mayores ataduras, solo conviviendo. No quería fracasar y que después todos me dijeran "era de esperar" o "Emmett es así hija" o un maldito "te lo dije"… me puse a llorar, quería casarme, pero a la vez no… me puse en pie y dejé a la niña bien acurrucada en la camita y me fui a la habitación donde estaba Emmett. Entré y estaba todo oscuro solo alumbraba la luz de la luna, me acomodé en la única máquina de ejercicio que dejo Emmett, era una para hacer abdominales las otras las guardó porque dijo que era peligroso para Narita, tenían cosas y se podía apretar un dedito. Me senté mirando hacia fuera, pero no miré el paisaje, miré el anillo que me había regalado Emmett por nuestro compromiso. Jugué con él entre mis manos, pedir casarnos no fue una buena idea, quizás nunca quise hacerlo realmente y fue el miedo a que él se fuese con otra que me cegó… fui una idiota, ahora si que me dejaría por querer romper el compromiso.
Dios mío…- susurré. No me quiero casar, no ahora pensando que esto es lo que me esperara todos los días de mi vida.
¿Qué estás haciendo ahí cariño?- preguntó Emmett bostezando.
Pensando…- susurré con voz muy apagada.
¿pensando? ¿Qué haces pensando a las… 3 de la madrugada? Mañana estarás muy cansada… bueno más tarde- arrugué al pensar que ya no abría un más tarde… ya no abría una fiesta… dios mío ¿los invitados? ¿Qué haría con la gente que viajó hasta acá? Dios mío y los obsequios… dios…- ¿Bella?- Emmett se sentó frente a mi, en el espacio que hay en la ventana, me gustaba ese espacio…- ¿Qué sucede Bella?- preguntó serio.
Yo… lo siento…- susurré.
¿Qué sientes?- frunció el seño.
Yo… Emmett, yo creo que esto no va a funcionar- dije bajito.
¿Cómo?- creo captó el mensaje.
Eso, no puedo decir que el matrimonio no me emociona, pero… no esta funcionando, creo que fue un error esto- solté ya por fin.
¿no te quieres casar?- preguntó sonriendo.
No- y la sonrisa se le borró del rostro.
Dios… pero… mujer ¿Por qué?- me miraba intensamente.
Porque… porque pienso que estábamos mejor sin compromisos, ambos poníamos más en esto, yo… no quiero que nuestra vida sea así…- le dije.
¿hice algo malo? Bella solo dime si hice algo malo…- susurró.
Nada… solo… tengo miedo- le confesé.
Pero ¿miedo a qué amor?- me estiró la mano y yo le di la mía, me acomodé con él donde estaba sentado.
Al fracaso…
Y ¿Por qué piensas que vamos a fracasar?- se extraño.
Porque… Emmett si nos casamos y la vida va a ser así como esta última semana no podremos sobrellevarlo y nos alejaremos, no quiero arriesgar lo que teníamos porque ambos nos sentimos seguros casados- le dije con sinceridad.
Yo jamás me sentiré seguro a tu lado, porque se que en el mundo te podría esperar algo mejor, quiero luchar para ser lo que tú deseas y necesitas, jamás dejaré de luchar aunque estuviésemos casados Bella- agregó sonriendo tiernamente.
Yo… yo creo que nos equivocamos- dije.
Tu me pediste matrimonio o ¿no lo recuerdas?- preguntó un poco enojado.
Porque tenía miedo- ¿Por qué se lo dije? Dios mío…
¿A qué?- me sujetó el rostro para poder mirarlo.
A perderte…- me cayeron unas lágrimas- en lo más profundo de mi alma o en mi subconsciente tenía miedo de que te fueras y nos dejaras- por fin lo tiré, bueno ya estaba hecho.
¿A eso se resume todo? ¿A qué te pueda volver a engañar o dejar?- asentí.- ¿Por qué siempre me hiciste creer que eso ya no te importaba?- preguntó enojado.
Porque… porque eso fue lo que creí- le dije.
Dios mío… a 1 día de la fiest de la boda…- cerró los ojos.
Lo siento, pero quiero que no perdamos lo que teníamos antes de comprometernos- le dije.
¿Cómo qué?- preguntó con ironía.
Como pasión- abrió unos grandes ojos.
¿Cómo?- me paré y él también- ¿Cómo pasión?- me gritó.
Bueno eso… pasión, vida, alegría, tiempo… no sé, todas esas cosas, no quiero que las perdamos, antes de esto hacíamos el amor casi todos los días, de vez en cuando más de una vez en el día… ahora ni siquiera nos tocamos… ya no estamos juntos… ya nada…- agregué frustrada.
O sea… ¿todo se resume a que hoy te dije que no lo hiciéramos "por favor"?- recalcó.
Se resume a que me rechazaste, a que me has rechazado toda esta semana… y no quiero eso, quiero que no nos sintamos seguros de tenernos… quiero poder tocar a mi esposo y no que un día o después quizás todos los días llegue de la oficina cansado o que quizás cuando tú quieras yo sea la que no pueda porque entre la Universidad, trabajar y las niñas no tendré ánimo… no sé tu, pero eso no es lo que quiero yo de esto- dije indicándonos.
¿te das cuenta por la pequeñez que me estás diciendo que no quieres casarte?- preguntó riéndose.
Es que tu no ves más allá del ahora, no ves las consecuencia, no velas por el futuro, te tiras a la piscina y punto, total, el mañana que se pudra- dije frustrada y sentándome en la cama.
¿Qué te pasa Bella?- preguntó.
No me quiero casar, es eso y punto- solté de golpe.
¿Por qué?
Porque no te quiero perder, si seguimos con esta locura fracasaremos, eso es lo que no quiero- le volví a repetir.
Bella, si me plantas me perderías, no puedo estar con una mujer que no está segura de lo que siente por mi… o es lo uno o es lo otro, quiero que elijas, solo con una de las decisiones realmente me perderás ¿entiendes las consecuencias verdad?- me miró intensamente, si eso era lo que él quería, esta bien, asentí.- Nos casamos y vivimos felices o nos alejamos… decide- agregó.
Quizás dejarlo sea lo correcto, no quiero que suframos- dije.
¿así de simple? ¿esa será tu respuesta?- preguntó anonadado.
¿Qué te extraña tanto?- no entendía.
Bueno, creí que ibas a decir "pero Emmett no todo es negro o blanco, podríamos encontrar un punto medio, tomarnos las cosas con más tiempo"- dijo con sarcasmo.
Lo siento…- bajé la cabeza.
Bella… ¿Qué pasa por tu cabecita loca?- me puse a llorar.
No lo sé Emmett, solo se que esto era lo que más quería en el mundo pero… dios… no sé que es lo que me ocurre- hipé.
Estás nerviosa, además tus hormonas tienen que estarte jugando una mala pasada… Bella mírame- pero no lo hice, se me acercó y me abrazó fuerte.
¿Qué estuviste haciendo hoy?- pregunté.
Estuve arreglando los últimos detalles en el hotel para que la fiesta sea maravillosa, ir con unos corredores de propiedades para comprarnos una casita aquí- dijo.
El otro día yo estuve buscando pero no encontré nada- dije sonriendo un poco.
Bueno yo si encontré una casa hermosísima- me besó en los labios tiernamente.
No debiste- le dije.
Pues ahora que veo que las cosas están feas, pues creo que no…- sonrió pero no con alegría, ahora fui yo quien lo besé.
Emmett, que no quiera casarme ahora no quiere decir que no te ame- le aclaré- porque te amo con mi alma, yo no puedo vivir sin ti- le recordé.
¿entonces por qué dijiste que lo dejáramos así mejor?- preguntó sentido.
Porque soy una perra- sonreímos.
¿cásate conmigo?- pidió.
Emmett…- susurré tratando de alejarme pero no me dejó.
Ya compre los pasajes para nuestra luna de miel- dijo y yo volví a sonreír.- ¿acaso piensas que no te amo?- preguntó.- ¿acaso piensa que por gusto te dije que no hace un rato?- ¿Cómo?
No entiendo el punto- dije.
¿desde hace cuanto que no te hago el amor?- preguntó sugestivo.
Pues… desde la noche que te pedí que nos casáramos- recordé.
Eres tan poco perceptiva para algunas cosas… aunque creo debí preguntarte primero… pero creí que sería perfecto que no nos tocáramos hasta el matrimonio, así todo sería más intenso, pero y en vista que mi futura y próxima esposa pensó que yo no la deseaba, tendré que demostrarle como reacciona mi cuerpo con su sola cercanía- Emmett restregó su pelvis contra mi muslo y pude sentirlo muy excitado.
Emmett- susurré.
Te deseo… siempre lo e hecho y jamás dejaré de hacerlo- me besó pero lo separé.
Esto no se trata de sexo Emmett…- le dije.
¿de qué se trata entonces cariño?- preguntó.
De que tú nuevamente estás usando estrategias conmigo- abrió grandes ojos y se apuró para después negar enérgicamente.
Bella… te amo ¿no es lo que importa?- preguntó levantando y bajando las cejas.
Te amo, pero no sé si esto es lo que quiero Emmett ¿podrías intentar comprenderme?- quería que por último me diese un poco más de tiempo y que no se alejara por no querer ahora.
Comprendo…- pude respirar tranquila- comprendo que estas sumamente nerviosa e insegura, pero quiero dejarte claro que ya no puedes estarlo de mi, te amo… te amo con mi vida mujer, me diste lo que jamás pensé tener y jamás pensé amaría tanto, eres la mujer que quiero en mi vida, la que quiero llevar al altar para que todos los presentes vean que tan solo me pertenecerás a mi de por vida bajo la ley del hombre y la de dios… solo por favor, piénsalo por lo que queda de noche, por la mañana lo volvemos a analizar si es que sigues en negativa ¿lo harías? ¿me darías esa dicha?- no pude evitar sonreír al ver su rostro manipulador, pero asentí, ya no pude hacer nada para evitarlo.
¡Hola a todos! Espero que me regalen un RR me motivan mxo… besos… BYE BYE
