Bueno...ya casi llegamos al final. El proximo capitulo sera el ultimo! Quizas haga un epilogo o dos...ya veremos.
CAPITULO 36: Tras la tormenta, viene la calma. O eso dicen...
Hermione suspiro. Habian pasado tres años desde el juicio de Draco Malfoy. Ese dia, era el aniversario. Se levanto de la cama vacia y se desperezo. Sin ponerse las zapatillas, camino descalza por el pasillo hasta llegar al cuarto de baño. Siempre se ponia nostalgica y triste en el aniversario.
Miro por la ventana del aseo, y vio los tonos purpuras del horizonte, en esos momentos magicos y perezosos antes del amanecer. Suspiro de nuevo, y se metio en la ducha. Dejo que el agua caliente barriera su piel como una reparadora cortina que la tonifico y la relajo al mismo tiempo. Dejando que el agua chorreara por toda la extension de su ser, salio sin coger la toalla. Y se planto delante del espejo. Como muchas otras veces cerro los ojos, y penso en Draco. Y como muchas otras veces, lo llamo.
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Draco caminaba dando vueltas por una habitacion vacia. Sabia que dia era. Siempre pasaba igual. Y eso lo sacaba de sus casillas. Hacia ya tres años del juicio. Y esta vez, era una diferente. Esa noche no habia podido dormir. Y por enesima vez, se paso las manos por el pelo apartandoselo de la cara. No sabia porque se lo estaba dejando largo. Pero no le importaba. Lo unico malo es que molestaba mucho si no se habia tomado su tiempo para arreglarselo o recogerselo.
Se dio cuenta de que si seguia dando vueltas como un poseso en aquella habitacion desolada, acabaria dejando un surco con forma de circulo en el suelo. Pero le daba igual, era lo unico que parecia calmarle un poco.
En algun momento, justo antes del amanecer, o quizas mientras amanecia, lo sintio. Como tantas otras veces. Hermione llamandole desde el espejo. Sonrio para sus adentros. Ella ya debia estar despierta.
Moviendose como un gato, abrio la puerta de aquella habitacion y cruzo hacia el cuarto de baño. Abrio la puerta, y se acerco a la pica. Y sonriendo como un satiro, rodeo con sus brazos la empapada fugura femenina que le esperaba chorreando delante del espejo.
Draco inclino la cabeza y beso el hombro de Hermione mientras le acariciaba divertido la cintura y el vientre.
-No sabia que estabas ya despierta...
-No sabia que te habias ido mientras dormia...no habias dejado ya esa fea costumbre?-le dijo ella molesta
-No podia dormir y no queria despertarte...
-Nervioso?- Ella sonrio mientras ronroneaba juguetona por las caricias matutinas de las que estaba siendo objeto
-Si me lo preguntara cualquier otro diria con orgullo y arrogancia que por supuesto que no...pero dado que tu me conoces mejor que nadie en este mundo y seria una estupidez por mi parte mentirte dado que siempre me pillas...-comento el como recriminandole algo- La verdad es que estoy aterrado...
Hermione solto una alegre carcajada y se giro abrazandolo, y empapandole de paso el pijama.
-Venga Draco...hoy es el dia del final de tu condena...
-Hummm...dejame ver...-Draco puso cara de teatral concentracion- Se me condeno a tres años de arresto domiciliario en el que no podia salir del recinto de la mansion,...y la personita responsable de que no fiera con mis preciosos y bien formados huesos en Azkaban, que curiosamente es la unica mujer del mundo a la que podria amar...se los ha pasado aquí encerrada conmigo...exactamente...donde esta la condena?
Draco sonrio con lascivia, como solo el podia hacerlo. Como a ella justo le gustaba que sonriera. Y luego se inclino para besarla con suavidad, jugando con la boca de Hermione a atraparla y dejarse atrapar. Ambos ronroneaban.
-Entonces porque estas tan nervioso?
-Porque el mundo ha cambiado en tres años, Herms...y volver a salir ahi fuera despues de todo lo que paso...puede ser duro.
-Para ti o para ellos?
-Para mi. Y para ti...ya lo sabes. San Potter y la comadreja no estaran muy contentos despues de tu decision, y mas sabiendo que en tres años solo te has comunicado con ellos por carta...
-Draco...fue mi decision...
-Y no sabes lo mucho que me alegra de que la tomaras Herms...-Dijo el con total honestidad- Pero reconoce que tu y yo no empezamos precisamente bien las cosas...
-No...supongo que todos cometimos errores...
Ambos juntaron sus frentes y se abrazaron frente al espejo. Recordando como el juez Ignatius Archer habia regresado a la sala, despues de haber visto los recuerdos de Snapes, despues de haber escuchado en privado todas las declaraciones. Despues de haberse tomado unas horas para meditar. Su sentencia fue tan sonada que hizo eco hasta en la prensa. Draco Malfoy fue declarado inocente de todos los cargos. Pero dado su turbio pasado, fue condenado a pasar un periodo no inferior a dos años y no superior a cinco, dependiendo de su conducta, bajo arresto domiciliario, tiempo durante el cual, no solo no podria salir bajo ningun concepto de los limites de la finca de Malfoy Minor, si no que se le retiraria la varita, y no podria hacer uso alguno de la magia. Tras ese periodo de prueba durante el cual seria visitado periodicamente y siempre por sorpresa por aurores o agentes del ministerio para verificar el cumplimiento de la condena, se reabriria la vista para poner fin a la misma y devolverle su plena libertad y su varita, asi como las licencias pertinentes para realizar magia y reincorporarse a la sociedad.
Tras aquella declaracion, Muchos quedaron satisfechos. Otros no tanto. Y cuando despues de eso, Hermione declaro que ella iria con el, que no pensaba dejarlo solo, Unos pocos armaron un escandalo.
Durante esos tres años, Harry se tomo su tiempo para aceptar el hecho de que su mejor amiga y su enemigo declarado en el colegio habian acabado...bueno, Harry no sabia exactamente que habia pasado entre ellos, pero se tomo esos tres años para aceptarlo sin tratar de comprenderlo.
Ron fue otro tema. Ron armo un escandalo de proporciones biblicas. El primer año, lo paso mandando Howlers y insultando a todo bicho viviente. El segundo, lo paso en un sepulcral silencio huraño. El tercero, se dio cuenta de que no iba a salirse con la suya y opto por hacer lo que siempre se hace en esos casos: correr un tupido velo, y aquí no ha pasado nada.
Quizas no fuera la actitud mas madura...pero fue la unica que se le ocurrio para poder recuperar a su amiga. Ya que era lo unico a lo que podria acceder con Hermione dado lo sucedido.
Draco no pudo evitar dedicarle al juez una sonrisa ladeada para ver si podia aumentar ese tic que tenia en el ojo. Y vaya si lo consiguio. El rubio tuvo la impresion de que mas que liberarlo por que le hubiera creido, lo que queria era no tener que aguantar ni un minuto mas el acoso y derribo al que le estaba sometiendo Hermione. Por no decir, que Harry se tomo como proposito personal que lo soltaran libre. Igual que Theo...y Blaise. Y por algun motivo que no logro comprender, Ginny y Luna...y varios aurores, y varios otros mas. Draco nunca lo comprendio, ni aun cuando Hermione trato durante tres años de explicarselo.
Aun asi, el rubio solo estuvo unos dias solo con su madre en aquella inmensa mansion. Por que no habia pasado ni una semana desde el comienzo de su "condena" cuando Hermione llamo a la puerta de su casa, con las maletas tras de si.
-Recuerdas lo que me dijiste cuando te pregunte por el espejo porque te estabas arriesgando?- Le dijo nerviosa en el humbral de la mansion
-Si...te dije que lo hacia por ti.-Contesto el, incredulo por lo que veia.
-Ahora me toca a mi, Draco...- Hermione le rodeo el cuello con los brazos y lo beso sin reprimirse. Narcisa Malfoy, cuando vio por donde iban los tiros, decidio hacer mutis por el foro, acordandose repentinamente, que se habia dejado el te en la salita azul...que oportunamente estaba en el ala mas alejada de la mansion- Si te tienes que quedar aquí unos años cumpliendo condena...yo me quedo contigo.
-Hermione...si te quedas aquí conmigo sera de todo menos una condena...eres consciente de ello...no?
-Crees que me importa?-Hermione volvio a besarle y le paso las manos por el pelo, dejando que sus dedos se hundieran y pinaran aquellos deseados mechones platinados- Una vez...estuvimos juntos, muy juntos...no quiero tener que volver a separarme de ti...
-Hermione...-Draco sonrio con suficiencia y la miro con las cejas arqueadas de uno modo acusador- Te me estas declarando?
La castaña le solto un manotazo en el hombro poniendo morritos.
-No estropees el momento...imbecil...
-Ya decia yo que tardabas en insultarme...-Rio el abrazandola de nuevo y arrastrandola dentro de la casa, llamando despues a los elfos y pidiendoles que entraran el equipaje de su visita, y que le prepararan una habitacion, que se quedaba indefinidamente
-No les hagas hacer ese trabajo! Ya entro yo las maletas...
-De eso nada...-Le dijo el agarrandola mas fuerte y llevandola en volandas al salon- Ya te pondras luego a revolucionar las ancestrales tradiciones de esta casa y esta familia con tus proyectos de activismo social...ahora eres mia!
Narcisa habia pasado los tres años mas raros de su vida. Habia visto como una "impura" ocupaba el lugar que le habia pertenecido a ella desde que se casara con Lucius, quien ahora cumplia cadena perpetua en Azkaban.
Narcisa habia visto como su hijo, era sencilla y puramente feliz con ella. Como hablaban hasta tarde, y como discutian temas academicos, politicos, economicos o sociales con una pasion y entrega que no le habia visto a Draco desde...desde nunca, ha decir verdad. Tambien habia visto como su hijo se habia visto obligado en mas de una ocasión a ir a las cocinas a rescatar a los aterrados elfos domesticos de las interminables charlas y discursos que les daba Hermione sobre sus derechos y sobre sus libertades. Y como la pareja luego tenia unas broncas en las que Narcisa tenia que intervenir para que no se sacaran los ojos y se despellejaran mutuamente.
Narcisa vio, como cuando uno estaba triste, el otro lo sabia de manera instintiva, como cuando uno era feliz, el otro lo era. Como terminaban cada uno las frases del otro, como se complementaban. Eran tan diferentes como la noche y el dia, y aun asi...aun asi...estaban unidos de una forma que ella no podia comprender...por atardeceres interminables y amaneceres radiantes, se eclipsaban mutuamente cegandola con la radiante felicidad que ellos mismos creaban solo por estar juntos.
En lo bueno y en lo malo. Cuando discutian y cuando se acurrucaban juntos en el salon delante del fuego en silencio, solo mirandose a los ojos y sonriendose como bobos. Cuando paseaban por el jardin y cuando se enzarzaban en acalorados debates sobre una insignificante formula de aritmancia o una traduccion de runas.
Narcisa Malfoy comprendio en esos tres años, lo que era tener realmente un hogar. Y fue ella la que acabo llamandolos a los dos e instandolos a que Hermione se mudara al cuarto de Draco, cuando les dijo que estaba mas que harta de las carreritas nocturnas por los pasillos cuando cualquiera de los dos decidia ir ha hacer una visita intempestiva al dormitorio del otro de madrugada. La dama no pudo evitar sonreir al ver las caras ruborizadas de aquellos dos jovenes, y como se removian incomodos al saberse pillados. Pero esa misma tarde, entre risas y un follon tremendo de baules y cajas, los dos se dieron prioridad a la mudanza de la leona al cubil de la serpiente.
Lo peor que tuvo que soportar Draco fue su prohibicion en el uso de la magia. Le ponia de los nervios. Y Hermione tuvo que lidiar mas de una vez con su mal humor y sus arranques de furia pueril. Pero conto con una aliada inesperada en la madre de su pareja. Y la perfecta prefecta tuvo una maestra a la hora de enseñarle como capear el mal humor del rubio de mirada acerada cuando tenia sus pataletas.
Aquellos tres años no fueron una condena. Fueron una liberacion. Fueron un descubrimiento. Y para Narcisa, y tambien para Draco, fueron una epifania,
Y cuando el tiempo hubo pasado, y los aurores, asi como los agentes del ministerio que periodicamente pasaban por alli consideraron que Draco Malfoy habia cumplido su deuda para con la sociedad, en el aniversario de su juicio, decidieron que seria el ultimo dia de su enclasutramiento.
Aun asi, una de las cosas que peor llevo Hermione fue el distanciamiento con sus amigos y sus padres. Aunque el correo, casi diario con las lechuzas, fue un gran alivio para ese problema. Pero saber que no participaria en la reconstruccion del colegio, fue bastante mas dicil de llevar.
-Que es lo primero que quieres hacer cuando salgamos de aquí?- le susurro Draco en el oido mientras la cogia de las caderas y la sentaba en el frio marmol de la pica, haciendole dar un respingo y quejarse del frio.
-Hummmm. Es tu dia Draco...no deberias elegir tu?
-Digamos que te cedo el honor...le dare un voto de confianza a tus extraños gustos...-Draco comenzo a mordisquearle la humeda piel de los hombros y separandole las rodillas se colo entre sus piernas.
-Vaya...asi que te fiaras de mis gustos? Podrias arrepentirte...-Hermione le lamio el lobulo de la oreja haciendo que el soltara un quedo gemido.
-Lo se...soy un temerario...-La sensual voz del rubio arrancaba ecos graves desde el hueco de su cuello. Hermione suspiro, el muy bastardo sabia como resultar irresistible...
-Y si te dijera que lo primero que me gustaria hacer es ir a Hogwards?
-Anda ya!- El se incorporo y la miro a la cara riendo- Es mi primer dia para poder salir de mi casa en tres años y me quieres llevar al colegio?
-No participamos en las reformas y la reconstruccion...quiero ver como ha quedado...
-Y luego dices que yo soy un caprichoso...-Draco hizo un puchero inreciblemente sensual y agarrandola de nuevo por la cintura se apreto contra ella, rozando su abultado sexo contra el de ella.
-Es que eres un caprichoso...
-Entonces me dare un capricho antes de bajar a desayunar...
La leona rio hechando la cabeza hacia atrás mientras el se quitaba el pantalon de pijama y cogiendola en volandas la volvio a meter en la ducha. Pero esta vez con el.
-Eh! Que yo ya me he duchado!
-Despues de lo que planeo hacerte...te va a hacer falta otra ducha si pretendes ir limpia al colegio...
-Eres un pervertido...
-Y bien que te gusta que lo sea...
Aquella mañana, la primera en la que Draco podria volver a ser un ciudadano de la sociedad magica, le hizo el amor a la mujer de su vida por primera vez como un hombre libre. Esa mujer que llego a su vida casi por accidente.
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Molly Weasley se llevo el peor sofoco de su vida a los tres dias del juicio de Draco Malfoy. Su hija le habia presentado a Blaise Zabini, y le habia dicho que el muchacho pasaria unos dias con ellos en la madriguera. Molly no puso objeciones. Pero al tercer dia, cuando Molly se levanto mas temprano de lo normal, porque sabia que Luna y Theo vendrian a desayunar, al volver al salon se quedo de una pieza. Bajando las escaleras desde el cuarto de bajo, estaba Blaise, como una escultura de ebajo, todo chorreando agua por todas partes, completamente desnudo y con una unica toalla envolviendole la cintura. Para colmo, el muchacho llevaba una cajita de confites de naranja en la mano e iba comiendo dulces distraidamente.
Para asombro de la matriarca de los Weasley, el slytherin se encamino como si tal cosa hacia el sofa y se espatarro cara a la chimenea, cerrando los ojos y disfrutando del calor del fuego sobre su empapada piel, dejando que las llamas lo secaran, sintiendose en armonia con los elementos en su momento zen del dia.
Molly boqueo intentando encontrar el aire que subitamente le faltaba en los pulmones al ver como aquel torso musculado y aquellos abdominales perfectamente esculpidos iban soltando volutas de vapor mientras pequeños hilillos de agua se iban evaporando de aquella piel que parecia bañada en chocolate humedo y brillante. Para colmo, Zabini seguia comiendo distraidamente naranjas confitadas, que cogia con total naturalidad y lamia antes de meterse en la boca.
Pasaron casi 10 minutos antes de que Blaise diera por terminado su momento perfecto de equlibrio entre el agua y el fuego, y silvando como si aquella fuera su casa, y asegurandose antes de que estaba totalmente seco, se recoloco la toalla y subio trotando las escaleras para ir a su cuarto a vestirse. Molly seguia con los ojos como platos.
Cuando un rato despues, bajo Ginny a ayudar a preparar el desayuno, se encontro a su madre en estado catatonico, en la misma postura en la que se habia quedado desde que vio bajar al slytherin practicamente en cueros.
-Mama...te encuentras bien?
-Quien diablos es ese chico que nos has metido en casa, Ginny?
La pequeña peliroja miro escaleras arriba preguntandose que diablos habria hecho Blaise para dejar a su madre en ese estado.
-Zabini? Pues seguramente algun dia sera el padre de tus nietos, pero aun no lo hemos decidido...por que lo preguntas mama?
Molly no respondio. Molly sencillamente subio a su cuarto y se tumbo en la cama un rato. Molly tuvo la sensacion de que ese...era uno de esos dias en los que casi que valia mas no salir de la cama...
Pero poco despues de eso, Blaise decidio volver a su mansion. Su madre habia sido encarcelada por sus malas compañias y su participacion en asuntos relacionados con magia oscura y mortifagos. Y ahora el era amo y señor de una casa vacia. Aunque no lo estaria por mucho tiempo. Se habia llevado a Ginny.
-Zabini...porque me has traido aquí?- Le pregunto ella al ver la recargada decoracion de aquella inmensa mansion.
-Para que me digas que hay que cambiar.
-Y por que tendria que decirtelo yo? Es tu casa...
-Nuestra casa, peliroja. Pluraliza- La sonrisa de Blaise fue radiante. Podria haber iluminado una habitacion entera.
-Zabini...me estas pidiendo que me quede a vivir contigo?- Ginny no sabia si reir o llorar.
-Eh! No te enfades conmigo peliroja...es todo lo romantico que puedo llegar a ser...-dijo el a modo de escusa- Bueno, que? Te quedas?
-Merlin …..-Susurro Ginny llevandose la palma de la mano a la cara- Eres un caso perdido...
-Lo se...-Blaise se hincho de orgullo.
-No era un cumplido...
-No me importa...-el le guiño un ojo y la llevo a visitar toda la casa. Habria que hacer muchos, muchos cambios. Y Blaise sabia con quien queria hacerlos. Tenia una peliroja a quien malcriar, a quien darle lo que pidiera, y Blaise pensaba derrochar esfuerzos en cumplir todos y cada uno de sus caprichos.
Desde aquel dia en el que Ginny paso a ser la ama y señora de la mansion Zabini, habian pasado casi tres años. Ahora, ambos estaban sentados en una pequeña montaña de cojines y almohadones frente a uno de los enormes ventanales de vidrieras que daban al jardin trasero.
Ambos estaban desnudos, Blaise sentado con la espalda apoyada contra una de las paredes tapizadas, y Ginny sentada entre sus piernas, con la espalda apoyada en el pecho de el, mientras el moreno la abrazaba posesivamente, y acariciaba con un mimo infinito el abultado y redondo vientre de la peliroja.
-Zabini...
-Algun dia me llamaras por mi nombre?
-Algun dia me llamaras tu por el mio?
-Humm...puede que si
-Cuando tu lo hagas...lo hare yo, Zabini...pero no es eso lo que te queria preguntar,...
-Que quiere saber mi preciosa peliroja?
-Recuerdas lo que paso en la batalla del colegio?
-Como olvidarlo...
-Te queria preguntar algo...porque lo hiciste?
Blaise ladeo la cabeza para mirarla. Ella parcia seria. Seguia mirando el jardin. La estatua del gato que le habia pedido que hiciera. El suspiro. Aquel fue el capricho mas estrambotico que ella le pediria jamas. Y la muestra de amor mas grande que el podia darle, fue concederselo.
-Por que hice que. Exactamente?
-Por que luchaste conmigo...por que te quedaste...por que mataste...- Ginny se ponia muy sentimental cada vez que se acercaban las fechas de la batalla y el juicio de los mortifagos que sobrevivieron. Blaise suspiro y penso en la respuesta unos segundos.
-Preciosa...sabes bien que no soy un hombre romantico. Yo no regalo bombones, o flores...no recuerdo nunca los aniversarios, ni el dia de san valentin...ni hago dramaticos gestos de romanticismo...ni soy detallista...eso ya lo sabes. Y tambien sabes, que solo me he enamorado una vez en la vida. Solo tengo un corazon, asi que solo amare una vez. Y no creo que necesites que te diga a quien quiero...por que no soy un hombre de palabra. Creo que te lo demustro todos los dias...
Ginny sonrio y se inclino para verlo. Se sorprendio al ver que Blaise estaba serio. El continuo hablando.
-Me preguntas porque luche contigo... aquella no era mi causa. Pero era la tuya. Y si tu luchas, yo luchare contigo. No me preguntare si esta bien, o esta mal...por que si es a tu lado, las razones no me importan. Me preguntas por que me quede...simple. Me quede por que tu te quedaste. Me preguntas por que mate...mate por que tu me lo pediste. Es asi de simple
Ginny casi se queda sin respiracion. El comenzo de nuevo a acariciar el vientre donde crecia su primogenito.
-Peliroja...si tu me dices que mate, yo matare. Si me dices que muera, me faltara tiempo para quitarme la vida. Si me dices que vaya al infierno por que quieres que te traiga un pelo de los testiculos de satanas, yo te preguntare que de que huevo quieres que se lo arranque. Te dare siempre lo que me pidas. Y aunque no me lo pidas, te dare siempre lo que crea que tu querrias. Y ademas te conozco...y ni aunque tu misma lo sepas, me esforzare el resto de mi vida en darte lo que necesites. Si quieres silencio, no dire nada, si quieres llorar, sere el tu paño de lagrimas. Si quieres hablar, te escuchare siempre...
-Para ser un hombre de pocas palabras hablas mucho...-susurro Ginny aun conmocionada por lo que acbaba de oir.
-Tu me lo preguntaste, preciosa. Y yo respondo. Ya te lo dije una vez...siempre a tus pies...
Ginny se acurruco en los brazos de su amante. No se habian casado. No les hacia falta formalizar su relacion. Dentro de pocos meses, naceria su primer hijo. No necesitaban mas ceremonia que esa para saber que estaban unidos por algo a lo que ninguno de los dos se habia atrevido a ponerle nombre pero que en sus fueros internos estaban felices y agradecidos de tener.
Zabini volvio a mirar la estatua del jardin. La gata de piedra. Sin ningun lema, sin ninguna placa. No hacia falta. Era el pequeño altar al que todos los dias, Ginny iba a deshagoarse de sus traumas de aquella fatidica noche. Lo que nadie sabia, es que bajo aquella estatua, a un par de metros, dentro de una caja de plata enterrada en el jardin trasero de la mansion Zabini, estaba la cabeza de Mcgonagall, envuelta en una tunica de slytherin, y con los escudos de las otras tres casas, arrancados por la propia Ginny de las tunicas de compañeros caidos.
Ginny no habia vuelto a Hogwards desde entonces. No podia hacerlo. Se sentia incapaz. Pero todos los dias iba ha hacerle compañía a su antigua profesora, a la que le debia la vida. Quizas algun dia se sintiera preparada devolver los restos mortales que se habia llevado. Pero aun no. Era su terapia contra lo que habia pasado. Se sentia incapaz de separarse de aquella anciana profesora. Y Zabini se lo habia consentido. Zabini la miraba desde lejos cuando ella salia por las tardes a sentarse junto a la gata de piedra. Y sonreia. Ella sabia que el la observaba. Y de pronto lo comprendio. "te dare siempre no solo lo que quieras, si no tambien lo que necesites, lo sepas o no" le habia dicho en mas de una ocasión. Y entonces lo comprendio.
-Sabes peliroja...
-Que?
-Si es niña...deberiamos llamarla Minerva. Minerva Zabini Weasley. Que te parece?
-Y si es niño?
-Si es niño...elije tu...
Ginny sonrio y girandose lo abrazo con ternura.
-Sabes Zabini...si es niño...me gustaria llamarlo Blaise...
-Como?- El moreno la miro casi molesto, pero sonriendo de igual modo- Asi que si es un niño a EL si lo llamarias por MI nombre de pila?
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Neville Longbotton se sentiasfrustrado. Le encantaba ser el nuevo ayudante de la profesora de Herbologia, y saber que algun dia, el puesto seria suyo. Pero le frustraba horrores ser el unico "profesor" al que los alumnos veian lo suficientemente joven como para que no solo lo tutearan, si no como para que se tomaran las confianzas de hacerle todas esas preguntas morbosas que no se atrevian ha hacer al resto del profesorado.
-Profesor Longbotton...-inquirio una niñita Hufflepuff con un entusiasmo al levantar su brazo que le recordo a Hermione Granger en sus primeros años.
-Si, Ariana?- suspiro Neville.
-Que son esas cuatro gargolas tan raras que hay en el invernadero grande?
-No son gargolas...son estatuas conmemorativas.
-Y que conmemoran?
-La batalla del invernadero. Hay una en cada esquina, por los cuatro estudiantes que por si solo, hicieron posible ganar la escaramuzaa que hubo aquí.
-Pero en que diablos van montados?
-En thestrals. Unas criaturas magicas muy especiales que estudiareis en clase de cuidados de criaturas.
-Y quienes son quienes los montan? Por que hay dos chicos y dos chicas...una chica lleva una espada! Y los dos chicos son slytherins!- chilloneo un pequeño ravenclaw con entusiasmo
Neville volvio a suspirar. Todos los años pasaba lo mismo.
-A ver...el norte es Theodore Nott. El Sur Blaise Zabini...y Este y Oeste son respectivamente Ginny Weasley y Luna Lovegood. Todos heroes de la batalla de Hogwards. Los conmemoran en el invernadero por que aquí tuvieron su aparicion mas espectacular. La del sable de caballeria, es Ginny Weasley, de la casa de Griffindor. Nadie sabe por que cogio ese arma ademas de la varita, pero os puedo asegurar que hizo estragos con ella...
-A nosotros tambien nos enseñaran a luchar con espada?- susurro con expresion de extasis un hufflepuff
-espero que no...lo que faltaba...que os dieran armas cortantes...-mascullo Neville.
-Y la estatua del pasillo?- Canturreo otra niña de griffindor
-Cual de todas?- Neville se masajeo las sienes.
-La del muchacho del pelo rizado
-Dean Thomas. Tuvo una muerte horrible. Fue brutalmente herido en combate y tuvo la desgracia de no morir. Le pidio a sus compañeros que le mataran por que sabia que no sobreviviria mucho tiempo, y el dolor era insoportable. Le conmemoran por el coraje que mostro hasta a la hora de morir.
Aquello aprecio silenciar a los niños durante unos minutos.
-Profesor Longbotton!- Chillo un jovencito de Slythein- Es cierto que dicen que la cabeza de la antigua profesora de trasnformaciones vaga por los pasillos regañando a los que llegan tarde a clase?
Neville suspiro agotado. Todos los años lo mismo. Si algun dia pillaba a los listillos que exparcian esos rumores se lo iba ha hacer pagar muy muy caro...
-No...La profesora Mcgonagall no es un fantasma. Aunque si es cierto que cuando la enterraron junto al director Dumbledore y al profesor Snapes, solo enterraron su cuerpo. Nunca se encontro su cabeza...
-Asi que hay una cabeza de bruja dando vueltas por el castillo?- dijo alguien de las filas de atrás
Se armo un escandalo entusiasta entre todos los de primer año. Neville hundio los hombros. Todos los años lo mismo. Tendria que volver a avisar a los prefectos de que mas de un alumno de primero se lanzaria otro año mas a la busqueda de la cabeza de Mcgonagall a altas horas de la noche.
