La serie Once Upon a Time, sus personajes, y demás mencionados aquí, no me pertenecen.
Hola a todos, ha sido un largo tiempo desde mi última publicación, lo siento. Espero que les guste mucho este capítulo y compense mi ausencia. Oficialmente es la recta final, solo quedan tres capítulos más por venir, un poquito de emoción y tristeza, pero ha sido un viaje inesperadamente y gratamente largo.
Gracias a todos los que leen, a los nuevos seguidores, a los que dejan mensajitos internos o en Tumblr, y a todos los que dejan esos comentarios geniales, me encantan todos, las críticas largas, las amenazas, los mensajes de odio, y los que halagan mi escritura.
Este capítulo está dedicado a franchiulla, geralove, GabyEvilRegal4Ever123, Evilmale, aquarius7, HiddleSol, MissCruella, Gloes, Guest, EvilSwanQueen21, y evazqueen.
PD: Para los que siguen y leen mi otra historia les dejo un pequeño y muy significativo spoiler: "Lily".
CAPÍTULO 36
HENRY
Obedecer las reglas, es algo que siempre me repiten, y casi siempre lo hago, pero a veces los adultos son como niños. No pueden pretender que me quede sin hacer nada esperando simplemente que ellos vengan y me cuenten lo que está sucediendo, más aún cuando se trata de mi mamá.
No fue difícil engañar a la abuelita de Ruby y escapar de su vigilancia, y por suerte en el hospital a nadie le parecía raro que yo estuviera allí, incluso una enfermera me dijo cómo podía llegar hasta la habitación en que tenían a mí mamá. Tomé el ascensor, y a penas las puertas se abrieron corrí por el pasillo. Alguien estaba discutiendo, así que me acerqué más para poder escuchar con claridad lo que estaba sucediendo, sobre todo porque era mi abuela la que estaba gritando.
—¡Basta! Esto es un hospital por favor.
Me oculté detrás de un muro, y desde allí vi a mi abuela separando a Robin y a ma. ¿Por qué estaban todos peleando? ¿Mamá estaba herida?
—¡No me importa lo que digan! ¡Regina es mi alma gemela, es mi verdadero amor! —Gritó Robin.
—¡Es mía! —Ma hizo a un lado a la abuela y se lanzó sobre Robin, el ruido de su espalda chocando contra la pared me hizo sobresaltar, eso debió doler, pero Robin no parecía herido, su cara seguía fruncida y muy roja—. ¡Es mi mujer, la madre de mis hijos!
—¡Eso no significa nada! ¡Debiste protegerla! ¡Todo esto es tú culpa!
No. Ma no tiene la culpa, ella siempre cuida de mamá y de mí. Me sentía tan enojado, él no debería estar diciendo esas cosas, pero ma no le contestó, lo soltó y dio varios pasos hacia atrás, como si lo que él dijo fuera cierto.
—De no ser por ti ella jamás hubiese bajado la guardia, incluso la obligaste a deshacerse de su magia y la hiciste un blanco fácil para todos los que la odian.
—¡Robin! No puedes decir esas cosas, todo lo que mi hija ha hecho es cuidar de Regina.
—Si eso fuera cierto ella no estaría aquí. Bien podrían haber planeado esto todos ustedes.
—¡Cómo puedes decir algo así! Nosotros somos…
—¿Héroes? Esto no se trata de héroes o de villanos, se trata de Regina, y nadie aquí parece preocuparse por ella.
—Eso no es cierto. —Dijo al fin ma.
¿Por qué ella no estaba contradiciéndolo? Nosotros nos preocupamos por mamá y cuidamos de ella, él ni siquiera la conoce.
—Creí que eras una buena persona, que la amabas, pero si tus sentimientos fueran honestos harías de todo para protegerla, para hacerla feliz. Sabes que ella no es tu verdadero amor y aun así la obligas a conformarse contigo. Hook la lastimó por tu culpa y ni siquiera pudiste estar allí para ella cuando más te necesitó.
—¡Basta! Regina es la mujer de mi hija y tú no tienes ningún derecho aquí, así que vete antes de que llame a seguridad para que te saquen.
—Está bien —Dijo Robin alejándose—. Pero no voy a renunciar a ella.
Robin se fue, y ma no fue capaz de decir nada, no luchó por mamá, dejó que sea la abuela quién lo echara. ¿Por qué?
—Emma —Intentó la abuela hablar con ma—. Lo que dijo Robin… nada de esto es tu culpa.
—Sí lo es —Dijo ma llorando—. ¿Puedes cuidar de ella?
—Regina te necesita, no puedes huir ahora.
—Solo estaré con papá, por favor cuida de ella.
La vi alejarse y simplemente lo supe. Emma iba a dejarnos, quizá no ahora, pero iba a dejarnos.
XXXSQXXX
La abuela no se enojó conmigo, incluso llamó a Ruby para decirle que no tenía que preocuparse por mí, y antes de permitirme ver a mamá se sentó conmigo y me explicó un poco lo que había sucedido, siempre asegurándome que todo estaba bien, que Hook no nos haría daño nunca más y que mamá solo estaba durmiendo porque el médico había dicho que debía descansar mucho, así que debíamos ayudarla para que ella y el bebé estuvieran bien, y que mientras nosotros cuidábamos de ella Emma iba a cuidar del abuelo porque había recibido un disparo por salvar a mamá. Pero sé que todo lo que dijo no fue cierto, lo sé por qué aunque todos me ven como solo un niño yo sé cosas, como el que la abuela sigue triste porque Emma no la llama mamá, y que mamá jamás va a perdonar a Emma si nos abandona.
Me sentí tan feliz cuando mamá despertó al fin, sus ojos apenas se abrieron y la abuela ya estaba preguntándole si sentía bien o debía llamar al médico.
—¿Qué pasó? —Preguntó.
—¿No lo recuerdas? —Preguntó la abuela.
—¿Dónde… estoy? —Miró alrededor dándose cuenta que estábamos en el hospital. De inmediato me acerqué a ella y le tomé la mano.
—Todo está bien mamá, y mi hermanito o hermanita también está bien.
—¿Dónde está Emma?
—Está con David. —Dijo la abuela y le acomodó las almohadas para que pudiera sentarse—. ¿Qué es lo último que recuerdas?
—Yo… no lo sé… fuimos a la playa.
La abuela y yo nos miramos, y cuando ella me dijo que la acompañe un momento a buscar agua para mamá, comprendí que en realidad quería hablar a solas conmigo.
—No le diremos nada aún ¿ok? No necesita preocuparse y…
—No voy a mentirle.
—No lo harás, acabamos de recuperarla, necesita descansar, no debemos preocuparla. ¿Prometes no decirle nada?
Crucé los dedos detrás de mí y le prometí a la abuela que no diría nada. Me dijo que me quedara con mamá mientras iba a hablar con los médicos, pero creo que fue a hablar con ma, así que volví a entrar a la habitación y me subí a la cama junto a mamá.
—¿En serio no recuerdas lo que pasó?
—No. ¿Vas a contármelo? Porque no creo que tu abuela quiera hacerlo.
—Ella no quiere que te preocupes, ni yo tampoco.
—Estoy preocupada porque no sé lo que pasó y estamos en un hospital.
Acerqué mi mano a su rostro, su mejilla era muy roja.
—¿Te duele mucho?
Ella mintió negando con la cabeza y besó mi mano, sus muñecas también tenían marcas, pero a mamá nunca le gusta admitir cuando algo le duele o está triste.
—¿Sabes dónde está Emma?
—La abuela dijo la verdad, está con el abuelo. Hook le disparó, pero está bien, y Hook ya no puede hacernos daño, está muerto al igual que el Hada Azul.
Mamá parecía muy confundida, quizá no debí haberle contado todo eso, pero ella tiene que saberlo.
—El abuelo te encontró y te salvó… él le disparó a Hook para protegerte.
—¿Ellos te contaron todo eso?
—No. Ruby le contó a su abuela y yo las escuché.
—¿Qué más escuchaste? —Preguntó preocupada.
—Cosas… ya sabes… sobre tu secuestro.
—¿Mi secuestro?
—Ruby dice que Hook le robó las varitas a las hadas y luego te secuestró… para poder quedarse con Emma. Y también hizo que Belle se convirtiera en Lacey, yo creo que ella sabía que él era el culpable. El abuelo Gold está tratando de devolverle sus verdaderos recuerdos. Y Tink le ayudó a ma a recuperar su magia.
—¿Emma tiene su magia?
—Quería encontrarte… creo que por eso está triste. Él abuelo te encontró pero Robin también estuvo ahí para salvarte, y Robin le dijo que todo lo que pasó fue por su culpa, porque no te protegió, y dijo que no iba a alejarse de ti porque tú eras su verdadero amor.
No debí haberle dicho todo eso, no debí. Mamá soltó mi mano y se recostó contra las almohadas, sus manos comenzaron a sobar su barriga una y otra vez.
—¿Crees que Emma va a dejarnos?
—¿Qué? —Preguntó sorprendida—. ¿Por qué dices eso?
—Porque es lo que siempre hace… correr… por eso no está aquí. Va a dejarnos ¿cierto?
—No. Ella nos ama, somos su familia.
—Yo creo que va a irse.
Agarró mi mano haciendo que me acercara a ella y no dudé en acostarme a su lado apoyando mi cabeza en su hombro.
—Solo necesita tiempo. Lo que pasó no debió ser fácil para ella, está asustada… pero ella nos ama Henry, somos su familia. Todo va a estar bien mi pequeño príncipe.
Besó mi frente y sobó mi espalda, como cuando era pequeño y éramos solo ella y yo.
—Tenía miedo de no verte nunca más. ¿Me prometes que nunca vas a dejarme?
—Nunca voy a dejarte mi hermoso bebé.
Besó mi frente otra vez y tarareó una vieja canción que solía cantarme hasta que me quedé dormido. Era bueno tener a mamá de vuelta.
XXXSQXXX
MARY MARGARET
Un solo café no fue suficiente, tuve que tomar dos, y mis nervios seguían esparcidos por todas partes. ¿Cuándo iba a ser el día en que mi familia tuviera por lo menos un mes completo de tranquilidad? David podía haber muerto, realmente muerto, unos pocos centímetros habían hecho toda la diferencia, esa bala pudo haber alcanzado su corazón en lugar de su hombro, y en lugar de tener que usar un cabestrillo yo estaría en este momento escogiendo un ataúd. El día podría haber sido terrible, mi familia arrancada de mí para siempre, pero no sucedió, dos vidas habían sido quitadas y mi familia seguía intacta. Me iba a costar acostumbrarme a no tener al Hada Azul a mi lado, y puede que Emma y Regina nunca pudieron verla de la manera en que yo lo hacía, pero ella siempre va a ser la persona que siempre estuvo allí cuando la necesité. ¿Por qué Hook había hecho algo tan terrible? ¿Por qué matarla? No debería sentirme aliviada por la muerte de alguien pero al menos tenía la seguridad de que mi hija estaría a salvo lejos de ese pirata, aun así, había una sensación extraña en mi pecho, un peso en mi estómago que no me dejaba tranquila, como si el peligro siguiera latente.
Volví a la habitación de Regina y sonreí al verla sostener a Henry como si fuese un bebé, esa era la mujer que yo tanto había admirado; me dolía admitir que era una madre maravillosa, porque después de tanto tiempo he comprendido que no era una madre lo que quería hacer de ella para mí, simplemente quería tenerla en mi vida, no en el sentido romántico. ¡Qué horror! Ya es más que suficiente para mi propio cerebro saber que mi hija está con ella en un sentido demasiado íntimo para mi gusto. David siempre ha creído que hay cierta obsesión de mi parte hacia Regina, y que es algo que me imposibilita verla realmente como lo que es, pero yo la veo mejor que nadie, la luz y energía tan atrayente que proyecta, incluso en sus días más oscuros me sentía como una polilla siguiéndola incondicionalmente. No puedo negar el montón de veces que he querido matarla. Regina tiene esa facilidad de provocar y sacar de uno los más terribles instintos. Sería gracioso si nuestras vidas no hubiesen sido tan trágicas, pero es ese dolor el que nos deja apreciar ese giro inesperado que nos ha unido definitivamente, y me hace inmensamente feliz saber que a pesar de todo he logrado al fin lo que siempre he querido: tenerla en mi vida, en mi familia.
Sé que Robin es un buen hombre, un héroe mejor que todos nosotros juntos, pero no puedo dejar que él la aparte de nosotros, y no es que sea egoísta, es la mujer de mi hija, la mujer que Emma ama, la madre de mis nietos, y uno de ellos sigue en su estómago, sé que va a ver un montón de reglas que limiten mi papel de abuela con ese bebé, pero es mi bebé también, mi nieto o nieta, sangre de mi sangre, un nuevo heredero real, no puedo dejar que otro hombre se lleve a Regina y a mis nietos lejos, porque eso es lo que pasaría si ella y Robin decidieran estar juntos, nada sería igual, dejaríamos de ser una familia, puede que incluso tengan otros bebés. No puedo dejar que eso pase. Regina es nuestra y ningún ladrón va a robárnosla.
Deje mis pensamientos a un lado cuando Whale vino a hacerle una revisión. Regina no estaba del todo de acuerdo con tenerlo como médico pero su ginecólogo no estaba de guardia, y todos necesitábamos saber cuánto antes y con total seguridad que tanto ella como el bebé estaban perfectos.
—Henry puedes ir y traerle a tu mamá un poco de agua, y una gelatina. —Le pedí a Henry después de que Whale se fue.
—A mamá no le gusta la gelatina.
—Solo dile a la enfermera que te ayude a conseguir algo que pueda comer.
Henry no estaba muy convencido pero de todas formas hizo lo que le pedí.
—¿Cómo estás?
—Puedes ir por Emma por favor. —Dijo un poco agitada.
—Necesitas descansar, Whale dijo…
—No me importa lo que dijo Whale. ¿Por qué Emma no está aquí conmigo?
—Tranquila.
—No puedo estar tranquila sin Emma, solo tráela o voy a ir a buscarla yo misma.
Sabía que estaba hablando en serio, y no es como si no pudiera llamar a una enfermera o a un médico para que la sedaran y la obligaran a descansar por su propio bien, pero la forma nerviosa en que sobaba su estómago y evitaba mirarme me rompía el corazón. Es por esa razón que fui a la habitación de David en busca de Emma.
—¿Cómo está ella? —Preguntó de inmediato al verme.
—Por suerte no recuerda lo sucedido, pero necesita descansar y no va a hacerlo sin ti a su lado.
Esa no era la respuesta que Emma quería, fue como ver a un animalito acorralado, desesperado por huir.
—Hay que ver si Tink sabe algo, si Killian borró sus recuerdos…
—Luego nos preocuparemos de eso.
—Gold está trabajando en alguna poción para devolverle los recuerdos a Belle, quizá pueda ayudar a Regina… aunque lo mejor será que no recuerde, no quiero que tenga que lidiar con un secuestro más.
—Necesitas estar a su lado Emma… ella ha pasado por mucho…
—¿Y crees que no lo sé? ¿Crees que quiero estar lejos de ella en estos momentos? No puedo ni siquiera tocarla…
Las lágrimas rodaron por sus mejillas y mi corazón dolía al verla así.
—Solo ve con ella, te necesita.
—¿No deberías estar sugiriéndome todo lo contrario? ¿Acaso no era esto lo que deseabas?
—No. Uno debería tener más cuidado con lo que desea ¿sabes? Porque cuando quise tenerte a ti y a Regina en mi vida, nunca pensé que mi deseo se haría realidad en la forma más inesperada que podría haber imaginado. Este es mi final feliz Emma, un poco loco y enredado, pero no lo cambiaría por nada.
Miró a su padre acostado en la cama durmiendo pacíficamente, los monitores indicaban que todo estaba en orden, apretó su mano, se levantó de la silla en la que estaba y salió de la habitación caminando como si llevara el mundo sobre sus hombros.
XXXSQXXX
EMMA
Cada paso hacia ella hacía doler mi corazón, quería dar media vuelta y alejarme, pero cómo podía hacerlo cuando le había prometido todo lo contrario, cómo podía ser capaz de herirla de esa manera sabiendo que todos en su vida siempre la habían dejado sola. Contuve el aliento en cuanto la vi, odiaba que esté en esa cama de hospital por mi culpa, daría lo que fuera porque Hook estuviera vivo para poder matarlo con mis propias manos, cómo había sido tan ciega, lo había arriesgado todo al creer en él.
—Emma —Dijo en un susurro roto. Sus ojos estaban llenos de lágrimas pero en su rostro había una pequeña sonrisa. Tendió su mano hacia mí y yo corrí hacia ella, deteniéndome justo a tiempo antes de tocarla—. Emma.
Su mano se mantuvo en el aire esperando a que yo la tomara pero no lo hice, y tristemente volvió a poner su mano sobre su estómago, y sus lágrimas empezaron a resbalar por sus mejillas.
—Hey. No llores. Todo va a estar bien.
—No es cierto —Dijo llorando—. Desperté y no estabas aquí, ¿por qué no quieres estar conmigo?
—No quiero hacerte daño.
—Entonces quédate conmigo, con nosotros.
—Estoy aquí.
—No lo estás. Necesito que me abraces. Te necesito Emma.
Me sequé mis mejillas y di un par de pasos acercándome.
—Estoy aquí bebé… y me mata no poder tocarte, no poder… no quiero hacerte daño.
Se secó las lágrimas y me miró con sus hermosos ojos de color chocolate. Apreté las manos en puños y me llené de rabia al ver su mejilla hinchada, sus muñecas casi destrozadas, podía imaginarla intentando soltarse de sus ataduras y se me revolvía el estómago.
—No es tu culpa… lo que pasó no fue tu culpa. No quiero que pienses lo contrario.
—¿Lo recuerdas? Mary Margaret dice que no recuerdas…
—No.
—Es mejor así. Me haré cargo de la investigación y me aseguraré de que no quede ningún cabo suelto.
—Pero no ahora, quiero ir a casa y te quiero allí.
—Regina.
—Lo prometiste. No quiero estar un solo segundo sin ti. Y si quieres que Henry y yo, y nuestro bebé estemos bien entonces vas a quedarte con nosotros todo el tiempo.
XXXSQXXX
Volvimos a casa esa misma noche. Mary Margaret se quedó acompañando a David en el hospital, él tendría que permanecer allí un día más. Tink me ayudó con Regina, nunca creí que le pediría ayuda a esa hada pero sabía que era la única persona con la que Regina se sentiría a gusto. Ella nos explicó que debíamos mantener la magia de Regina aún bloqueada porque un cambio tan repentino como ese no sería bueno para el bebé y era mejor no correr ningún riesgo.
Henry estuvo encantado de dormir en nuestra habitación, y hubiese sido perfecto si tan solo yo hubiese podido compartir ese momento con ellos. Regina se mantuvo todo el tiempo mirándome, como si el hecho de dejar de hacerlo me hiciera desaparecer, mientras que en lo único en lo que yo podía pensar era en las malditas ganas que tenía de besarla y besar su vientre, sostenerla en mis brazos todo el tiempo y susurrarle al oído lo mucho que la amaba, pero no podía hacerlo y eso hacía sentir mi corazón como si cientos de agujas se clavaran en él.
Por suerte para mí, ellos estaban demasiado cansados como para mantenerse despiertos, y sus ojos temerosos de mi posible desaparición me dieron un descanso, porque a pesar de no haber expresado en palabras lo que pensaban, sus miradas los delataban. No deberían tener que preocuparse por ser abandonados, no después de todo lo que hemos pasado.
Bloqueé cada cerradura de la casa, cada ventana, y me acomodé en un sillón a los pies de la cama. Al menos ellos estaban a salvo, eso era todo lo que importaba.
XXXSQXXX
REGINA
Mis ojos se abrieron, estaba en casa, en mi cama, y estaba sola. Entre en pánico un instante pero respiré aliviada al escuchar la voz de Emma y de Henry, estaban en la cocina, o al menos eso parecía. Ella le pedía a nuestro hijo tener mucho cuidado mientras subía las escaleras con una bandeja en brazos, debían haber preparado juntos el desayuno, quería esperarlos en la cama, pero necesitaba con urgencia ir al baño.
—¡Mira mamá! Ma y yo hicimos el desayuno —Dijo Henry muy emocionado.
—Se ve delicioso cariño.
—¿Estás bien? —Preguntó Emma preocupada.
Asentí con la cabeza y me senté en la cama junto a Henry.
—Es tan bueno estar en casa, podemos hacer una maratón de películas o jugar algunos juegos ¿qué prefieres mamá?
—Mamá necesita descansar Henry, intentemos no agobiarla. —Dijo Emma.
—Puedes elegir todas las películas que quieras cariño.
—¡Sí! —Dijo con la boca repleta de cereal.
Tenía mucha hambre, y no tenía náuseas que me impidieran comer todo lo que habían preparado para mí.
—Henry ¿quieres hablar de lo que pasó con el Hada Azul? —Pregunté sobando su espalda. Era temprano, pero habíamos terminado de desayunar y no quería seguir esperando para asegurarme que mi pequeño estuviera asimilando toda la información excesiva que había llegado a él de la manera incorrecta.
—¿Tenemos que ir a su entierro?
—No si no quieres chico. —Dijo Emma acercándose a nosotros al fin, rompiendo su propia barrera autoimpuesta y sentándose en la cama al otro lado de Henry.
—No quiero… es solo que prefiero recordarla cuando estaba viva. ¿Eso es malo?
—No. Eso está muy bien. Siempre debemos intentar recordar a las personas por medio de todas las cosas buenas que compartimos con ellas. —Besé su frente y lo atraje hacia mí un poco.
—Pero a Hook no quiero recordarlo. ¿Está realmente muerto ma?
—Sí. Nunca más va a hacernos daño, ni él ni nadie.
—Mientras estés con nosotros mamá y yo siempre estaremos a salvo.
—Emma siempre va a estar con nosotros, somos una familia, y las familias deben permanecer unidas.
Lo dije totalmente para Emma, sus ojos se fijaron en los míos comprendiendo lo que acababa de decirle y aceptando que por nada del mundo iba a permitirle apartarse de nosotros.
—Voy a ir un rato a la estación…
—Ma, prometiste que te quedarías.
—Y lo haré Henry, pero necesito hacerme cargo de lo que sucedió, Ruby está ayudando pero soy yo quien tiene que controlar que todo el trabajo esté bien realizado.
—¿Y quién se va a quedar con nosotros mientras tú te vas?
Abracé a Henry contra mi pecho intentando calmarlo un poco, podía sentir lo enojado que estaba ante la actitud distante de Emma.
—Llamé a… Robin. Él va a quedarse aquí mientras…
—Yo no quiero que él se quede aquí, no me agrada, y tú no deberías dejarlo que se acerque a nosotros.
—Henry cariño, esa no es forma de hablarle a mamá.
—Pero ella quiere dejarnos con él. —Dijo suplicante.
—No será necesario, nosotros podemos quedarnos solos…
—Por supuesto que no. Hasta que no esté por completo segura que toda esta pesadilla ha terminado ustedes no van a volver a estar solos. —Dijo Emma alterada, levantándose de la cama y caminando hacia la puerta—. Él es tu alma gemela y…
—¿Y qué? —No podía creer lo que ella estaba diciendo—. ¿Vas a obligarme a estar con él?
—Regina por favor… no voy a obligarte a nada, pero creo que sería bueno para ti conocer mejor a Robin.
—Te lo dije mamá, ella quiere dejarnos, va a irse y a dejarnos con Robin.
Henry podía estar dejando que su enojo hable, pero cada palabra que decía era exactamente lo que yo también estaba pensando y esforzándome por no creer. El timbre sonó y Emma simplemente se fue, sin contradecir a Henry o asegurarnos que volvería lo antes posible. Quería gritar y echar a Robin fuera de mi casa, no lo quería ahí, no soportaba verlo, y Henry parecía querer saltar sobre él y empujarlo fuera.
—Me alegra tanto verte bien.
Él entró en mi habitación como si perteneciera allí, con una sonrisa radiante en su rostro, su mano intentó alcanzar la cabeza de Henry y sus labios tuvieron toda la intención de besar mi mejilla, pero tanto Henry como yo lo esquivamos.
—Cariño lleva los platos a la cocina por favor. Puedes quedarte abajo viendo un poco de televisión.
—No quiero.
—No te preocupes, me quedaré aquí cuidando de tu mamá.
—Ve Henry, necesito hablar con Robin a solas.
Sonreí al ver a Henry salir dándole una mirada mortal a Robin, no es que se la mereciera, pero mi pequeño príncipe solo tenía demasiadas ganas de proteger nuestra familia.
—¿Cómo estás? ¿Te sientes bien?
—Estoy muy bien Robin, gracias. En serio te agradezco por todo.
—No tienes que hacerlo.
—Sí tengo. No muchas personas se preocuparían por mí o serían amables, no después de todo lo malo que he hecho en mi vida. Significa mucho para mí.
Él sonrió, se sentó en el borde de la cama, demasiado cerca para mi gusto.
—Tú significas mucho para mí, al igual que Henry y este pequeño bebé.
—Robin… no puedo ser la persona que quieres que sea. No muchas veces he tenido la oportunidad de seguir mi corazón y tomar mis propias decisiones, pero ahora puedo, lo he hecho, y nadie, ni tú… ni siquiera Emma va a decidir por mí. No te amo, no estoy enamorada de ti, no quiero nada contigo.
—No sabes lo que estás diciendo.
—Sí lo sé.
—Está escrito, no puedes cambiar el destino. Todo lo que hemos hecho nos ha traído hasta aquí, para que estemos juntos. ¿Ves este tatuaje? —Se arremangó la camisa y me mostró su brazo, parecía que habían pasado dos vidas completas desde que Tink me había llevado hacia el hombre que sería mi final feliz—. Los dos sabemos lo que este tatuaje significa.
—Y aun así elegí el odio en lugar del amor. Me convertí en una persona incapaz de ser amada por alguien o capaz de amar.
—Nuestro pasado no importa. Estamos juntos ahora, nos hemos encontrado.
—Pero yo no te elegí. Seguí con mi vida y te dejé atrás hace demasiado tiempo. Ese tatuaje significa mi pasado, y no lo quiero. No te quiero a ti.
—Solo necesitas darte la oportunidad de aceptar nuestro destino. Podemos ser una familia, con Henry y con este bebé.
—Emma es mi familia.
—¡No lo es! —Gritó—, ¡Ella no es tu verdadero amor, no es tu alma gemela!
—Daniel era mi verdadero amor y está muerto, mi madre lo mató para que pudiera convertirme en una Reina, y desde ese día lo único que había en mi corazón era odio y venganza, y a pesar de eso lo que más deseaba era tener otra oportunidad, deseé con todas mis fuerzas ser feliz y lo fui desde el momento en que sostuve a Henry por primera vez en mis brazos. Si el destino quería poner a alguien en mi camino era a Emma, porque cada decisión que he tomado libremente me ha llevado a ella, no a ti.
—Y sin embargo estoy yo aquí. No voy rendirme. Perdí a mi mujer, a mi hijo, casi me perdí a mi mismo y cuando te conocí supe que todo el sufrimiento había valido la pena. Yo también he cometido errores, he tomado decisiones desesperadas y sé, estoy completamente seguro que tú eres mi final feliz. De no ser por Emma… incluso ella sabe que nuestro destino es estar juntos.
Mi corazón latía tan fuerte y tan rápido, al igual que aquellas veces que la magia fluía a través de mí, solo que esta vez se sentía tan diferente, como si fuese la magia de alguien más.
—Yo hago mi propio destino.
—Regina. —Se aceró a mí y tomó mi brazo con fuerza.
—Espero que puedas encontrar a alguien que sienta lo mismo por ti, pero te quiero lejos de mí y de mi familia. Adiós Robin.
Sus ojos me miraron intensamente, fríos e indescifrables, y por un momento me recordaron demasiado a mí, a aquella joven que perdió tanto y se sumió por completo en la oscuridad. Me soltó y se fue sin decir una sola palabra.
XXXSQXXX
EMMA
Corrí hacia la casa lo más rápido que pude, me faltaba el aire. Casi había tenido un infarto cuando Henry me llamó diciendo que Robin y Regina estaban discutiendo. No debí haber llamado a Robin para que se quedara con Regina, no debí haberla obligado a ella a quedarse con él, por todas las razones, en especial porque sé mejor que nadie la forma en que reacciona cuando alguien la obliga a hacer algo que no quiere. Mis intenciones eran honestas, si Robin tenía razón yo debía ayudar a Regina a obtener su final feliz, pero lo cierto es que estaba esperando que sea ella misma quien lo aleje para siempre de nuestras vidas, que lo rechace y me elija a mí por encima de él y su estúpido tatuaje. No debí haberlo hecho, cómo había podido ser tan idiota y egoísta.
—¡Henry!
Me sorprendí al ver a Henry sentado en mitad de la escalera, con la sonrisa más grande que jamás había visto plasmada en su cara.
—¿Dónde está Robin? ¿Tu mamá está bien?
—Robin no es un problema nunca más. Y aunque no lo mereces mamá le dijo que nada ni nadie iba a decidir por ella, ni siquiera tú.
—¿Y eso es bueno o es malo?
Se encogió de hombros y siguió sonriendo como el niño terriblemente malvado que es.
Tomé respiraciones largas, y subí poco a poco las escaleras. La puerta de nuestra habitación estaba abierta, y Regina estaba sentada en el medio de la cama, con sus manos sobre su estómago, algo que se ha vuelto habitual en ella a pesar de que no hay rastros de ninguna barriga aún, y lo cual me parece lo más adorable del mundo.
—Empujé a mi madre por un espejo a otro mundo. —Dijo sin mirarme, con un tono firme que me indicaba que no debía interrumpirla. Estaba enojada conmigo y no podía culparla—. Manipulé a Sidney para que matara al Rey, luché con todas mis fuerzas contra tu madre, y lancé una maldición que nos trajo a todos a este mundo. No soy una princesa que necesita ser salvada, no quiero un héroe ni un marido, ni siquiera quiero un padre para mis hijos. Todo lo que quiero es ser libre, no puedes convertirte en todas las personas que he odiado, no puedes hacerlo porque te amo, y no he amado a muchas personas en mi vida.
—Regina.
—No quieres casarte conmigo, bien… —se quitó el anillo que yo le había dado el día en que le pedí matrimonio, y me lo ofreció—. Tómalo. No voy a obligarte a que te quedes o a que me ames, ni siquiera te pediré que me elijas.
—Póntelo… yo…
—¿Qué sentido tiene?
—Te amo… te amo y quiero casarme contigo, y… quiero ser tu verdadero amor…
—Entonces deja de empujarme lejos de ti.
Sus ojos de color chocolate estaban llenos de lágrimas al igual que los míos, pero había tanto fuego en ellos, la misma pasión que me hizo enamorarme de la loca mujer que amenazó con destruirme. La vi colocarse el anillo de vuelta, y quería ser yo quien lo pusiera en su dedo. Tenía tantas ganas de besarla y olvidarme de todos los cuentos, y las hadas y las estúpidas almas gemelas.
—Pero no quiero hacerte daño… y si no puedo tocarte o besarte sin correr el riesgo de que mueras en mis brazos… ¿cómo podemos estar juntas entonces?
Se levantó de la cama y se acercó a mi demasiado rápido, mi espalda chocó contra la pared en un intento de alejarme de ella, pero sus manos tomaron mi rostro y sus labios se unieron a los míos en un beso que me robó el aliento.
—Confía en mí. Confía en nosotras Emma. —Dijo con una sonrisa.
Sonreí y acerqué mis labios a los de ella dispuesta a besarla pero mi mirada se desvió hacia abajo y sentí mi mundo desmoronarse al ver una luz blanca brillante irradiando de su estómago.
