Hola a todos!! Sin mas preámbulos y agradeciendo los ruegos y las felicitaciones vertidas en sus comentarios, les dejo el tan esperado capitulo… solo léanlo, y si no les gusta, bueno, ya saben, es lo que hay!!!
Capitulo 35
Confesiones
La mañana del 30 de octubre, comenzó demasiado temprano para la menor de los Weasley. Ginny se había levantado cuando las manecillas del reloj daban las 6, porque los nervios no la dejaban ni apoyar la cabeza en la almohada. Sus compañeras de habitación le habían retado feo, porque ella no dejaba de pasearse por la habitación, pensando cómo iba a hacer para aceptar lo que fuera que Harry tuviera que decirle. Y también los nervios y el terror la atormentaban, porque una parte traicionera de su mente, la obligaba a pensar que podría caber una posibilidad, bien mínima, de que Harry le mandara a freír espárragos. Se golpeó repetidas veces esa parte de su mente, que creía encontrar cerca del parietal derecho, tratando de hacer desaparecer esa nube que empañaba su ilusión. Después de darse por vencida, se acostó, pero sus ojos parecían dos piedras avellanadas, que no podían cerrarse; estaban estáticas, distantes…. En Grimmauld Place o cualquiera fuera el lugar en que se encontrara su amor. Después, se maldecía por pensar barbaridades "Y si él conoció a alguien en la academia?" Era el pensamiento más recurrente. Harry había comenzado el curso, junto con Ron, en la academia de aurores, a mediados de setiembre, según lo que le contara Hermione, en sus cartas. La amiga incondicional de la pelirroja, aun no había encontrado una carrera que la complaciera, así que aprovechando la pasantía en el ministerio, por ser la premio anual, trabajaba medio tiempo en el departamento de Cooperación Mágica… y por la tarde, en Sortilegios Weasley. Ella era la vocera oficial de todo lo que Harry hacía, y según Ginny, si algo malo ocurriera, es decir, si Harry conociera alguien que lo deslumbrara, Hermione le diría las cosas como son. Pero aun así, tenía esa duda… no en vano su amiga y su hermano ya le habían escondido, la presencia de esa tal Rebecca en la orden… de la cual, también tenía temor, porque no la consideraba peor que Cho a la hora de conquistar chicos.
A las seis treinta, sin hacer ruido decidió que lo mejor sería darse una ducha… tres horas después, ya vestida con ropa invernal, y habiendo desayunado copiosamente, salió en la fría mañana hacia los portones para tomar los carruajes que la llevarían a Hogsmeade. Si tenía que ser sincera, los nervios la devoraban… no sabía que le podría decir Harry. Otra vez los fantasmas que la atosigaban la noche anterior, volvían a aparecer tratando de empañar su encuentro. Ginny trataba de imaginarse que pasaría…. Él podría decirle que la amaba y que quería tener algo con ella… esa opción a ella le encantaba. Pero también podría decirle que todo lo pasado, era eso, algo pasado y que no quería volver a repetir… aquí dio un pequeño gruñido que hizo a Luna, su ocasional compañera de viaje hacia el pueblo, arquear una ceja. Ella no le dio importancia…. No quería hablar. A medida que llegaba a su destino, sentía que el desayuno subía por el tubo digestivo hacia la laringe…. Los primeros edificios se hicieron ver por la ventanilla del carruaje y ella suspiró. "Bien Ginevra, apenas bajes, te enfrentaras a la felicidad o a la desazón… de ti depende, así que pon lo mejor de ti". Y sonriente bajó junto a su amiga… todavía no era la hora de la cita… tendría tiempo de apaciguar la ansiedad mirando un poco de vidrieras.
A las ocho y treinta de la mañana Harry se levantó rápidamente, cuando su despertador hizo el primer sonido. Aunque no necesitaba ser despertado. Toda la noche no pudo pegar un ojo tratando de buscar las palabras apropiadas para declararse… sabía que tenía que poner todo de si mismo para que esa pelirroja testaruda diera el sí… la empresa no sería fácil… pero al menos daría batalla.
"Eso me gusta, Potter, pon lo mejor de ti". Escuchó que le dijo su mente.
"Otra vez tu?" – dijo mirándose al espejo – Pensé que ya te habías arrepentido de vivir en mi cabeza."
"Ay, si solo pudiera hacerlo… pero que va… Te he tomado demasiado cariño… idiota!!"
"Si no tienes nada bueno que decirme, mejor te vas yendo… hoy no es un día en el que voy a soportarte… hoy voy a decirle…" pensó sonriéndole a su reflejo.
"Y me lo vas a contar a mi? Por favor!! Acaso no soy yo el que te he estado diciendo cada dos por tres que te avientes a esa pelirroja?"
"Bueno… a decir verdad, si…" La voz de Tonks gritando algo sobre el desayuno, lo hizo salir de sus cavilaciones y meterse a la ducha.
Media hora después, ya bañado, vestido y muy perfumado, llegó a la cocina. Remus estaba allí, mirándolo con una sonrisa cómplice, mientras Tonks, lo miraba de arriba a abajo. El masculló un, buenos días y se sentó.
- Buenos días Harry – Dijo Remus – dormiste bien? – y sonrió burlón.
- No – dijo solamente y se dedicó a endulzar el té – Cómo ha estado todo en la escuela?
- Bien… - dijo a secas – Ginny tuvo su primer castigo. No sé como con ese carácter que tiene ha logrado ser premio anual…
- Qué?
- Si… verás…
- Pero hoy irá a Hogsmeade no? – lo miró serio – no serías capaz de prohibirle el paseo…. Justamente hoy!! – el licántropo, pausó para beber su té.- Remus!! - chilló, molesto.
- Tranquilo enamorado!! – dijo riendo. Harry se puso rojo - no le prohibí nada… ayudará a madame Pince a…
- Bien – dijo cortándolo, y mordiendo una tostada – qué hizo?
- Tuvo discrepancias con un compañero…
- Quién? – bebió un poco de té.
- Malfoy… - Harry escupió todo el té y miró a su tío con rabia. Acaso había escuchado mal?
- Quién? No será…
- Draco Malfoy – una ventana se rompió – Reparo!! – dijo Remus rápidamente, cuando Tonks iba a protestar. – Sosiégate muchacho… era algo previsible que él se salvara de un castigo…
- Acaso los del…
- Mira Harry, es algo complicado… Malfoy adujo que estaba haciendo todo lo que hizo, bajo la maldición imperio.
- Pero…
- La cicatriz no está en su brazo, si es lo que me quieres preguntar…
- Cómo….
- Bueno, cuando murió Voldemort, el contrato se rompió. Por lo tanto, la marca tenebrosa desaparece al morir uno de los "socios" por así decirlo.
- Maldito… - farfulló – se salva de todo, el infeliz… Y dices que Ginny…
- Ella lo mantiene a raya, solo que a veces…
- Se le fue tanto la mano?
- Digamos que aún no pueden quitarle el hechizo mocomurcielago… - rieron.
- Esa es mi…
- Tu quién? – dijo Tonks – acaso compraste una pelirroja? – dijo burlona.
- Hoy me veré con ella… - dijo, y Remus pudo ver un extraño brillo en sus ojos verdes.
- Vaya!!- dijo la mujer – te decidiste al fin?
- Si… - dijo suspirando – espero tener suerte.
- La tendrás… - dijo segura.
- Cómo sabes? – Tonks se puso roja,
- Eh… pues… porque tu me dijiste que ella alguna vez sintió algo por ti, no? – él asintió, sin entender – Harry… el primer amor no se olvida fácilmente…
- Entonces tu crees que yo tengo una posibilidad? – preguntó con ilusión.
- No me quepa la menor duda!! – dijo guiñándole un ojo. El sonrió – Pero… debes saber un par de truquitos para ayudar a la diosa fortuna estimado sobrino!
- Soy todo oídos…
- Harry – dijo Remus – No creo que sea buena idea que escuches a...
- Mira tu, lobito!! – dijo la mujer enojada – que esté embarazada no significa que me haya convertido en una desequilibrada mental!! Puedo darle algunos consejos a mi sobrino favorito...- miró al muchacho. – Alguna vez me dijiste que a Ginny le gustan los poemas de amor… verdad?
- Si.
- Bien… te aprendiste alguno?
- Eh… sé varios pero no sé… yo había pensado decirle algo que salga de mi… - se puso rojo – corazón.
- Bien… procura que tu corazón no tartamudee cuando te sople las palabras exactas – Rieron – Lo esencial es llevarle flores… cuales son sus favoritas?
- Jazmines… son como ella, su perfume es exquisito, es simple pero la flor mas hermosa y delicada.
- Wow… si le dices eso, caerá a tus pies… Romeo!!
- Cállate Tonks – dijo colorado.
- Bien… cuando te acepte, qué harás?
- Le daré un beso… y luego le voy a… - miró a Remus – bueno no viene al caso que lo cuente, o si?
- Si!! – dijo ella gruñendo.
- Bien…- suspiró – le daré un beso y le diré que no se arrepentirá de la decisión que ha tomado.
- Eres arrogante como tu padre. – se burló Remus.
- Viene en los genes… – dijo pasándose la mano por el cabello. Remus sonrió.
- Y si te dice que no?
- Me muero ahí mismo…
- No!! – dijo Tonks dándole una colleja.
- Por qué tendría que decirme que no? Somos compatibles… nos gustamos, nos entendemos bien… y cuando estamos solos… bueno, tenemos mucha química!!
- Bien, pero no alcanza sólo con "química"!!
- Qué quieres, que me aviente a sus pies y le ruegue amor? – Bufó- si no me quiere, no me quiere, entonces no vale la pena seguir insistiéndole!!
- Eso es lo que harás… si te dice que no… insístele una vez, dos veces, tres!! Tienes que hacerle ver que tu eres el indicado para ella!! No sé, apréndete un poema… una canción no vendría mal.
- Canto como un perro con moquillo!!! – dijo alarmado – crees que cantándole podré convencerla? Merlín!, me mandará una maldición asesina en cuanto ladre la primera estrofa!! – Remus rió con ganas, y Tonks, se sentó porque de la risa ya le estaba dando un calambre en el vientre.
- Si lo haces con amor, no te saldrá mal… ánimo Harry, ve pensando en positivo. Ve sintiendo que ella te dirá que si – Le dijo Remus y le guiñó un ojo.
- Si, tienes razón…
- De todas maneras, si te dice que si, le llevarás un regalo?
- Eh?
- Un regalo!! Algo que al mirarlo recuerde ese momento!!
- Qué puedo regalarle?
- Un anillo – dijo la mujer sonriendo.
- Eso no la confundirá? – dijo Remus. – Ella pensará que Harry la está pidiendo en matrimonio.
- No… Yo no quiero casarme aun…
- No sean estúpidos!! – dijo Tonks, chasqueando la lengua – Solo un anillo de amor… algo que recuerde que son novios…
- Mejor un colgante…
- Ya le regalé un collar de perlas para su cumpleaños… – Tonks le dio otra colleja.
- Y a mi para mi cumpleaños me compraste una crema para las arrugas!!
- Perdón!! – dijo sobándose la nuca.
- Mejor cómprale una pulsera… algo sencillo, pero bonito. – le sugirió su tío.
- Bien… eso me gusta… creo que me adelantaré a Hogsmeade… La cita es a las once y media… y luego almorzaremos con Ron y Hermione en las tres escobas… - se levantó.
- Antes de irte saca el perro al jardín.
- Pero hace frío!! Hogwy se congelará!! Míralo, pobrecito, está tan calentito en su sitio, además es tan chiquito…
- No me importa!! No quiero que ande vagabundeando por la sala…
- Pero si lo saco llegaré tarde!! – insistió Harry.
- Deja Nimph, por esta vez yo lo saco. – Dijo Remus mirando al "cachorrito" (de aproximadamente 50 kilogramos) acostado cerca de la chimenea, que babeada copiosamente la alfombra. –Si crece mas, no sé a dónde lo pondremos… - suspiró.
- Gracias Remus!! – dijo Harry – bien, me voy… deséenme suerte!
- Rómpete una pierna!! – dijo Tonks entusiasta. Los dos varones la miraron, sin entender.
- Qué?
- Así se desea suerte en las obras de teatro!!
- Ah… bueno – dijo Harry, torciendo los ojos – gracias.
- Adiós Harry, y por favor… no lo arruines!!
- Descuida tío – sonrió – estoy conciente de que esta es mi última posibilidad… no lo arruinaré.
- Está decidido, no? Dijo Remus mirando hacia la puerta de la cocina, con nostalgia.
- Cómo crecen tan rápido! – dijo Tonks con lágrimas en los ojos – apenas parecía ayer cuando fui a buscarlo a Privet Drive. Era solo un mocoso huesudo, con esos pelos todos despeinados y…
- Nimph…
- Qué? – dijo suspirando y limpiándose sonoramente la nariz…
- Se te enfría el desayuno…
Se encontró con sus amigos dentro de las Tres escobas, el lugar de encuentro de siempre cada vez que iban a Hogsmeade. Estaba tan nervioso que al entrar, se llevó por delante dos duendes que lo miraron desde abajo con odio extremo…. El masculló un "lo siento" rápidamente y levantó la mirada para buscar a sus amigos. Al fondo del salón, divisó la melena enmarañada castaña de Hermione, y a su lado su pelirrojo amigo, Ron Weasley, le hacía cariñitos en la cara. Tuvo que sortear la mirada y los intentos de coqueteos de Romilda Vane, estudiante de Hogwarts, y apresuró los pasos. Se quedó parado unos segundos, y como aquellos dos estaban tan enfrascados en su tarea, carraspeó tres veces, antes de que se dieran cuenta que estaba frente a ellos. Hermione lo miró de arriba abajo y sonrió. Ron resopló por la interrupción, y se enderezó en la silla.
- Llegas tarde… – solo dijo, mientras Harry se sentaba – me parece que oí a mi novia decirte que nos veríamos a las once… y son las once y diez…. – dijo en claro tono de reproche.
- Lo siento – dijo quitándose los guantes y tomando un sorbo de cerveza de mantequilla.- Es que tuve que pasar por otro lugar que no tenía previsto, y se me hizo algo tarde.
- Dónde fuiste?
- A la… - lo miró – de verdad no te interesa!!
- Vamos, no andes con nervios conmigo Potter! – dijo burlón – Crees que mi hermana te acepte?
- Espero que tu hermana me acepte!! – resopló.
- Mira como te mira Romilda Vane! – dijo el pelirrojo.
- Si… - dijo tratando de esquivar la mirada de la morena - casi me atrapa en la entrada, pero bueno… y ustedes hace cuanto están aquí?
- Eh… hace media hora – dijo Hermione - Ya pensaste que le vas a decir?
- Hermione… - dijo cansado – si me dieran un galeón por cada vez que me preguntan lo mismo sería millonario!! No he pensado nada… dejaré que las cosas fluyan… no quiero pensar en fórmulas, ni en poemas… sólo diré lo que ella me inspire.
- Vaya – dijo la chica sonriendo - creo que te irá bien… ella te ha enseñado bien, no crees?
- Ni que lo digas – dijo sonriendo.
- Bien… - dijo Ron sonriendo – Creo que eso lo sabremos ahorita, no?
- Por qué lo dices? – preguntó apurando un sorbo de cerveza
- Porque ella está en la puerta de entrada de la taberna… - Harry escupió la cerveza dejando la cara de su amigo llena de espuma. Hermione rió graciosamente, mientras con la varita pronunciaba el hechizo para limpiar a su novio. Ron farfulló unas palabras irrepetibles.
- Bien… - dijo nervioso, sacando un galeón y dejándolo en la mesa - deséenme suerte…
- Rómpete… - Trató de decir Hermione.
- No Hermione… si lo dices tu también, tengo miedo de salir, darme un resbalón y romperme la pierna de verdad!! Por favor, sólo deséenme suerte.
- Suerte… - dijo Ron cruzando los dedos.
- Gracias amigo!
- Si no resulta… - lo miró – siempre te queda la maldición imperio – sonrió.
- Lo tendré en cuenta…. – caminó rápidamente y abrió la puerta. Un aire helado lo atacó apenas salió a la calle. Ella estaba de espaldas, con un gorro tejido protegiendo su cabeza, y acomodándose la bufanda. El suavemente le tocó el hombro. Ella se dió vuelta y vió esos enormes ojos verdes que la miraban, junto a una sonrisa encantadora. – llego tarde? –dijo. A Ginny pareció que, de pronto, el frío había desaparecido y una extraña ola de calor le calentaba el cuerpo
- Hola Harry – dijo en un susurro – no… no llegas tarde, de hecho, es temprano…
- Bien… - tragó saliva – yo… te traje algo.
- Qué? – dijo ella sonriente. El sacó de entre su capa un hermoso ramo de jazmines, y otras florcitas pequeñas de color blanco, que contrastaban con el verde de las hojas, atado delicadamente con una cinta de raso blanca, con ribetes dorados.
- Recordé que son tus favoritas…
- Nunca te lo dije… – él la miró sin entender, mientras ella se llevaba el ramo a la nariz para oler el perfume de las flores – que los jazmines eran mis favoritos….
- Te conozco demasiado para saber sin que me digas que es lo que te gusta Ginny… - dijo sereno. Ella se ruborizó.
- Gracias por las flores…
- Sólo es un detalle… - dijo encogiendo los hombros, y sonriendo ampliamente.
- Así y todo es un detalle muy hermoso de tu parte – lo miró a los ojos –… de qué querías hablarme?
- Eh… - dijo nervioso – por qué no vamos a caminar un poco… o prefieres ir a un lugar mas calido?
- Un lugar… cómo cual?
- Eh… Bueno, no el salón de té de Madame Pudepie… el cabeza de puerco no me parece conveniente… y las tres escobas…
- Está muy concurrido, no?
- Si…
- Caminamos? – él asintió y comenzó a caminar por el pueblo. Ella se acercó a su cuerpo y lo tomó del brazo.
A medida que avanzaban por el lugar conversaron de miles de cosas. Harry le comentó cómo era la vida en la Academia de Aurores, y como debían ingeniárselas para estudiar un año en un semestre, porque tenían decidido marcharse una vez pasado el año nuevo. Ginny lo divirtió con todos sus encuentros con Malfoy y le relató detalladamente el incidente con el hechizo mocomurcielago, haciendo que Harry se destornillara de la risa, y con ello olvidara los nervios que tenía al encontrarla. A medida que la pelirroja hablaba, él la miraba detenidamente y se dio cuenta que fácil era todo a su lado. Suspiró decidido, mirando a su alrededor… estaban en frente de la casa de los gritos. Ella se separó y se sentó en un tronco caído. El se quedó parado un instante, observándola. Debía ser rápido. Habían tardado al menos veinte minutos caminando y el clima no estaba tan favorable… Se acercó con las manos en los bolsillos, pero no se sentó, se quedó parado en frente de ella. Ginny acomodó nuevamente la bufanda y luego levantó la mirada para verlo. El pensó que ella estaba encantadora. Su cara estaba blanca por el frío, lo que hacía notar mas sus pecas… su nariz, estaba colorada y sus ojos bien abiertos, lo miraban expectante.
- Eh… hace frío, no? – dijo Harry. Ella resopló.
- Dijiste que querías hablar conmigo de algo importante… - dijo secamente - no creo que me hayas citado para comentarme el clima…
- No… - dijo, moviéndose nerviosamente – solo quería distenderme un poco.
- Bien, tienes razón… hace frío, así que te agradecería que…
- Ginny – se acercó sentándose a su lado y tomándole las manos. Ella sintió su corazón latir con furia – Reconozco que he sido un tremendo imbécil… sé que no me he dado cuenta de muchas cosas… pero no puedes culparme de todo lo que nos sucede…
- Harry… – dijo ella, soltándose – creo que fui injusta ese día en mi casa – lo miró – Yo… te acusé de algo que tu no tenías responsabilidad alguna, yo fui la culpable.
- Los dos – ella se quedó callada – fuimos los dos… porque si tu lo comenzaste, yo no tuve el valor para detenerte… en cierta manera… yo quise también que pasara – ella abrió los ojos.
- Harry… no entiendes… Es que…
- Si lo entiendo… – Dijo tranquilo – entiendo perfectamente que me pasa – se acercó y la tomó de los hombros – sólo quiero que lo entiendas tu – la miró – no puedo evitarlo... cada vez que estoy contigo es mas fuerte, y no puedo controlarlo… es mas fuerte que yo.
- Qué es mas fuerte que tu? – Preguntó, con un tono agudo de voz.
- Mi amor por ti… – Ginny abrió los ojos y de la impresión dejó caer el ramo de flores.
- Qué?
- Te amo… - dijo en un suspiro – Te amo… sé que no son las mejores palabras, ni las más adornadas, pero es lo que siento. Te amo Ginny, y todo lo que pueda decirte está de mas porque…
- Estás confundido… – dijo ella, dándole la espalda, se acercó al alambrado que bordeaba la casa de los gritos y miró a lo lejos – es sólo una estupida confusión, producto de… lo que vivmos esa noche…
- Estoy enamorado de ti desde hace mucho tiempo… iba a decírtelo en el tren, lo recuerdas? –lo miró estupefacta – en el vagón cuando volvíamos a casa, te dije que te quería… pero nos interrumpieron y yo no….
- Estabas con Cho. Amabas a Cho!! Yo te dije que te amaba y tu me dijiste que te morías por ella!!
- Fui un idiota!! Ya te amaba entonces, pero mi mente libraba una batalla porque eras la hermana de Ron y yo no había obrado bien contigo… mi debilidad me llevó a cometer la torpeza de estar contigo… y me sentía una basura…
- Sigo pensando que estás confundido… las cosas que pasaron entre nosotros te llevan a una conclusión errada.
- No… lo que siento por ti, me ha llevado a estar contigo de la manera en que lo hicimos… recuerdas el beso que nos dimos antes de encontrar a Ernie con Susan? eso fue sincero…. No estábamos bajo los efectos del alcohol… ni tú, ni yo…. Sé que sentiste lo mismo que yo! – ella sintió sus mejillas arder.
- Qué quieres Harry? Para qué me mandaste a llamar?
- Para decirte que me muero sin ti… que te amo!! Y que me gustaría que fueras mi novia… - la miró tímidamente. Si Ginny tenía que ser honesta, debía aceptar que esa mirada estaba a punto de hacerla sucumbir, y admitirlo en su vida… pero aún tenía esa Ginny malvada en la cabeza… que quería mas…
- Así? – él la miró sin entender.- Sólo así? me pides que te ayude con Cho, estamos juntos… recuerdas lo que te dije? Te confesé que te amaba, pero a ti no te importó!! Me entregué a ti, sabías que eras el primero, pero no te importó, porque para ti solo existía Cho!!
- Ya te lo dije!! Yo te amo desde antes de esa noche, y lo que dije no sé por qué diablos lo dije, pero no le escapo a mi estupidez, y no sabes de cómo me arrepiento de haber dicho esas cuatro estúpidas palabras!! – dijo, tratando de no alterarse.
- Y piensas que así no mas, yo volvería a amarte? – dijo y unas lágrimas cayeron – Los chicos no hacen mas que romperme el corazón… - el se acerco y la abrazo por detrás.
- Por favor Ginny… perdóname… Perdóname por ser tan ciego y no darme cuenta de nada… perdóname por ser tan egoísta y pensar en mí, perdóname por ser tan estupido y creer que lo mejor sería estar con Cho, cuando yo sabía que eras tu – la hizo girar para quedar de frente – siempre fuiste tu – Se acercó lentamente y sin decir mas le dio un suave beso. Ginny quería tirársele encima pero no quería parecer desesperada. – Te amo… "Te pido perdón de la única forma que sé… abriendo las puertas de mi corazón para cuando decidas… porque nunca habrá nadie que pueda llenar el vacío que dejas en mi… has cambiado mi vida, me has hecho crecer, es que no soy el mismo de ayer… un día – le rozócon sus dedos el mentón – es un siglo sin ti…."(1)
- Harry… no es tan fácil sabes?
- Lo sé – se acercó y apoyó su frente en la de la pelirroja – lo sé, preciosa, pero no te estoy pidiendo que me digas que me amas, ahora… – ella se separó un poco para mirarlo a los ojos.
- Qué es lo que quieres, entonces?
- Una oportunidad… – Harry le quitó un guante y le dio un cálido besó en la mano – una oportunidad para demostrarte lo mucho que me importas… para hacer que te enamores, otra vez de mi… una oportunidad para hacerte feliz…
- Harry es muy difícil…. Yo no sé si quiera…. Estoy demasiado dolida…
- Sé que en parte es mi culpa… pero, no puedo dejar de decirte cuanto te amo Ginny. – la miró – sabes cuantas veces he estado a punto de decírtelo? Sabes cuánto me he tragado el dolor y la rabia, al verte feliz con…
- Entonces has logrado sentir lo que a mi me pasaba cuando hablabas o te veías con Cho, no?
- Si… y lo siento… pero lo único bueno de esto es que todos aprendemos de nuestros errores, y yo te aseguro que esto no volverá a pasar… jamás te lastimaría de nuevo, porque haciéndolo, me estaría dañando a mí mismo…
- No lo sé… - dijo mirando otra vez hacia la casa – Esto es algo que no pensaba… Éramos amigos… Yo ya te había olvidado sabes? desistido de ti… cuando me pediste ayuda, todo volvió… mis pesadillas, mis noches de llorar porque tu no sentías lo mismo que yo, Harry – Y unas lágrimas asomaron. El se acercó lentamente, y la abrazó, apretándola contra su cuerpo… bajó la cabeza, apoyando el mentón en el hombro de Ginny. Ella sintió un escalofrío, al sentirlo tan cerca.
- "Yo no se como empezó… – comenzó a susurrar Harry en su oído, mientras con una de sus manos le acariciaba la mejilla – solo se que sucedió… fue tal vez sin darme cuenta. No podía ver la luz, hasta que cerré mis ojos, y desperté pensando en ti – El corazón de Ginny latía a mil, y podía sentir la respiración nerviosa de Harry, a medida que recitaba estas palabras – A veces me parece… que es todo una locura… como un sueño sin sentido. Y mientras estás lejos, yo espero siempre aquí, que lo nuestro pueda ser… porque pude comprender… - le dio un beso en el cuello, y delicadamente lo rozaba con la nariz – Que eres el amor de mi vida, me lo dice mi corazón que no te olvida. Ahora tengo una razón para existir, para vivir, y puedo ser feliz, porque ahora se… - la hizo girar lentamente y la miró a los ojos, aun abrazado a ella, quien tenía las mejillas sonrosadas – Que eres el amor de mi vida… me lo dice mi corazón que no te olvida – con sus dedos secó las lagrimas que caían por las mejillas pecosas de Ginny, quien no dejaba de mirarlo – Porque tengo una ilusión para compartir, puedo decir … - tomó una de sus manos y la puso en su corazón – lo que siento es de verdad…"(2)
- Harry… - sólo pudo decir, porque él sin decir nada mas, se acercó lentamente y le dio un suave beso…
- Te amo princesa… - dijo tiernamente, y cuando Ginny lo miró, pudo jurar que sus ojos verdes estaban acuosos - por favor… no me digas que no… dame una oportunidad.
- Harry…
- Déjame demostrarte cuanto te amo… deja que borre todo lo mal que hice… dame la oportunidad de enamorarte como te mereces…
- Pero… no te importa que yo no te ame? – dijo tratando de serenar sus nervios, midiendo al chico. Harry se tensó un poco, pero luego sonrió…
- Sé que no te soy indiferente… - Ella sonrió tímidamente – pude sentirlo la ultima vez…- Se sonrojó – pero puedo entender que no me ames lo mismo que yo… - "Que iluso es mi niño", pensó la chica – Y aun así, estoy dispuesto a asumir el reto.
- Qué reto?
- De enamorarte… de lograr que me ames con la misma intensidad con que te amo yo… solo te pido eso. Dame hasta el final de tu curso… si no logro que me digas que me amas para esa fecha, no insistiré más.
- Una oportunidad… y cómo se supone que lo harías?
- Tuve una buena maestra… – dijo un poco tranquilo. Algo en su interior le decía que estaba a punto de lograrlo – sólo dame tiempo.
- Para qué quieres tiempo?
- Para conquistarte… para desplegar todo lo que aprendí de ti… a demostrarte lo mucho que me haces falta, linda – la abrazó-quieres ser mi novia?
- Por que? Digo… primero tendrías que conquistarme y luego pedírmelo… por qué quieres que sea tu novia, eh?
- Pues… porque no quiero que nadie se fije en ti… - ella arqueó una ceja – no soportaría, verte con otro…
- Así que quieres atarme el lazo, por las dudas!
- Exacto – sonrió. Ella no soportó más y rio.
- Está bien… - el abrió los ojos y una sonrisa enorme apareció en su boca.- Acepto ser tu novia…
- No te arrepentirás hermosa… – La tomó de la nuca y la acercó bruscamente para darle una apasionado beso. Ginny pasó sus manos por el cuello y acarició suavemente su cabello, mientras la mano de Harry acariciaba su espalda. Ginny volvió a sentir esa electricidad recorrer su columna. Se separó, algo sofocada.
- Bien… -dijo tratando de recuperar el aliento – creo que ese beso sella el trato, no?
- No – dijo, y sacó una cajita de terciopelo azul – esto si… – Abrió el estuche, donde descansaba una pulsera, tipo esclava, de oro macizo, en cuya unión había un corazón de rubí, y en el otro extremo uno de esmeralda.
- Harry… - dijo ella boquiabierta – es demasiado!
- Nada es demasiado para ti, mi querida princesa… - tomó la pulsera y la colocó en su muñeca izquierda. Instantes después, la pulsera se ajustó mágicamente. – Te amo – le dio un beso cortito - prometo hacerte feliz… - Ginny a pesar de estar contenta, se sintió una porquería… En media hora, Harry le había demostrado cuanto la amaba y ella lo había hecho sufrir tanto…
- Harry… debo decirte algo – dijo mientras el joven le atacaba el cuello a besos. "basta… así no me puedo concentrar!!" Pensó tratando de encontrar las palabras para confesar el plan– Harry tengo que decirte que en verdad… - El no la dejó hablar y la calló de un beso en los labios.
- No quiero que me digas nada… Sé que no me amas… pero algo de lo que sentías está muy dentro de ti – le acarició la nariz con la suya – me lo dice la manera en que te estremeces cuando te beso… - ella asintió – Déjame demostrarte que no estoy equivocado – la volvió a besar… - "bueno si me lo pones tan difícil no podré decírtelo nunca" … pensaba mientras la lengua de Harry había comenzado tímidamente a intentar colarse en su boca. Ginny suspiró. "Está bien… que te lo diga después, no creo que te afecte en nada" - Será mejor que vayamos a otro lugar…
- Eh…? - preguntó confundida. "Ey, apenas te contesto que si y ya quieres… hombre tenías que ser!!" – Qué quieres decir?
- Digo… no tienes hambre? – "Mal pensada." se recriminó a sí misma – Vamos a las tres escobas? – Ella asintió. La tomó de la cintura y caminaron por el sendero hacia el pueblo. No tenían prisa. De vez en cuando él la detenía para besarla, y ella no ponía objeción a eso. Estaba feliz… exultante, tenía al chico que había deseado tener desde niña. Sólo mirarlo la hacía sentir dichosa. Harry tenía una expresión fresca… parecía que nunca hubiera vivido los pesares de su infancia. Ella sentía la felicidad de su novio… "Mi novio!!, pensó sonriendo. " Por fin, eres mío!!"
Llegaron a la cantina y entraron aun abrazados. El gentilmente le quitó la capa de los hombros, la bufanda y el gorro. Todos los miraban sin poder creerlo. Ginny tenía el cabello levantado, debido a la lana del gorro, así que Harry le acarició suavemente la melena pelirroja para acomodarla, mientras le daba un corto besito. Debía marcar territorio. Que todos los estudiantes varones de Hogwarts, que estaban con la boca abierta por la escena, supieran que ella le pertenecía. Ella sonrió y se abrazó a la humanidad de Harry, caminando entre las mesas y acercándose hacia donde estaban sus amigos, que parecía que habían hecho detener el tiempo desde que Harry los dejó… se encontraban en la misma situación que antes, enfrascados en un tremendo beso. Harry golpeó fuerte la mesa, y se separaron. Hermione, miró a la pareja, que aún no se soltaba.
- Vaya!! Creo que hay noticias!! – dijo mirando a Ron – y a riesgo de no equivocarme… supongo que son buenas…
- No lo supongas… – dijo Harry, acercando una silla a su novia y la ayudándola a sentarse – créelo – miró a su Ginny y tomándola del mentón, le dio un suave beso en los labios.
- Ya es tu novio? – Preguntó Ron a su hermana.
- Si- dijo colorada. La miró a los ojos y sonrió contento.
- Bien… - Llamó a la cantinera – supongo que debemos celebrar…
- Hola pelirroja!! – dijo la mujer.
- Buenos días, madame Rosmerta!
- Señora – dijo Harry – cerveza para todos… y podría traernos la carta con el menú, por favor?
- Claro!!Cuatro cervezas… y el menú – dijo sonriendo, haciendo un movimiento de varita les dio el pedido – Después vengo a tomar la orden –y se alejó.
- Bien Harry… creo que debemos tener una charla de hermano a novio de la pequeña hermanita… - dijo Ron, algo serio mirando a su amigo. Ginny torció los ojos y lo miró con reproche.
- Bien – dijo Harry siguiéndole el juego.
- Mira… Ginny es la joya de la familia… y como toda joya es nuestro bien mas preciado!!
- Lo sé, Ron – dijo solemnemente.
- Si la haces sufrir, te matamos… - dijo tranquilo - independientemente de que seas mi amigo – Harry lo miró. – y haremos que parezca un accidente.
- Ronald!! – chilló Hermione, dándole un pellizco en el brazo.
- Antes muerto que hacerla sufrir otra vez – Ginny lo miró absorta… podría acabarse el mundo que ahora no le importaba.
- Supongo que ya hablaste con mis padres, no? – atacó nuevamente Ron, mientras se sobaba la zona pellizcada.
- No… - dijo colorado – lo haré en cuanto despidamos a Ginny.
- Qué? – preguntó Ginny abrumada.
- Si va a ser un noviazgo en serio… - terció Harry.
- Pero pensé que antes tenías que estar seguro… digo, para hablar con mis padres!
- Estoy seguro que será como lo planeo – le dio un beso – te amo.
- Ah, y nada de arrumacos en frente mío! – agregó Ron con cara de asco.
- Eres injusto Ronald!! – dijo Harry – yo tengo que soportar verte besuqueando a Hermione...
- Está bien… Pero solo pequeños besos… no quiero ver sus lenguas en una lucha grecorromana!!
- Asqueroso!! – dijo Ginny - Descuida… procuraré que no las veas.
- Ginny!! – Chilló su hermano, mientras los demás reían.
Estuvieron casi dos horas comiendo y disfrutando de la compañía de sus amigos, aunque a veces se perdían en su mundo con caricias y frases almibaradas. Harry parecía tomarse en serio su promesa, porque no dejó de hablarle a su novia dulcemente al oído, palabras cargadas de romanticismo, que la hacían suspirar cada dos segundos.
- No sé ustedes pero nosotros tenemos que ir a comprar algunas cosas – dijo Ron levantándose, seguido de Hermione – Qué harán ustedes?
- Bueno… creo que si tu hermana no piensa lo contrario, nos quedaremos un ratito por aquí, y luego iremos a dar un paseo por el pueblo.
- Bien – dijo Ron - a qué hora te vas? – dijo mirando a Harry.
- No sé… - miró a Ginny – por mi, no me voy nunca… – Ron rodó los ojos mientras los nuevos novios se daban un tímido beso. Chasqueó los dedos delante de la cara de Harry.
- Ey, galán!! – Harry se separó con una estúpida sonrisa y miró a su amigo – En verdad… vamos a esperarte. Así que dime a qué hora nos encontramos…
- No sé… - miró a Ginny – a qué hora te vas a Hogwarts?
- A las cuatro – dijo ella.
- Bien… a las cuatro la acompaño a los carruajes… así que estaré por aquí a las cuatro y cinco…
- Entendido… Harry recuerda comprar eso que nos faltaba para la academia.
- Por qué no lo compras tu? – dijo ofuscado.
- Pues, porque ando corto de galeones… anda luego te lo pago!!
- Okay – dijo tranquilo. – nos vemos aquí para tomarnos una cerveza.
- Hecho Harry! – dijo Hermione, y salieron. Cuando Harry estuvo completamente seguro que Ron no fuera a molestarlos, se dio vuelta mirando a su novia a los ojos y sin decir nada le dio un efusivo beso, que casi la hace caer de la silla, si no fuera porque los brazos del joven lograron atraparla, a lo que Ginny respondió con un sensual suspiro. Después de casi un minuto de estar pegados, se soltaron.
- Al fin solos!! – dijo Harry con la cara colorada. Ella asintió y sin pensarlo, pasó la mano por la frente del joven, acomodándole el pelo.
- Tienes el pelo hecho un desastre… - dijo riendo.
- Si, no tiene remedio – rió – Te conté que una vez mi tía me dejó pelado?
- Qué? – dijo ella incrédula – No es posible que ella…
- Créelo – dijo tomando un sorbo de cerveza - Estaba harta de verme despeinado… así que un día me cortó bien al ras, dejándome un horrible flequillo para tapar mi cicatriz – Ella sonrió melancólica y acarició suavemente el emblema de su novio. El cerró los ojos y suspiró – Me encanta cuando haces eso preciosa – la besó.
- Qué sucedió después?
- Yo no quería salir del armario donde dormía – miró hacia la ventana – y deseé que en la noche el pelo creciera….
- Y qué pasó?
- Al otro día, tenía el pelo igual de alborotado… - rieron – creo que a ella le dio un ataque de rabia…
- Fue la primera vez que hiciste magia accidental?
- No sé… creo que no. Recuerdo vagamente haber teñido de azul la peluca de un profesor, cuando me regañó injustamente por no hacer una tarea…. Y una vez tratando de escapar de mi primo y su banda, di un salto y terminé en el techo de la escuela – Ginny ahogó un gritito de asombro, y él soltó una carcajada.
- Vaya que eras una joyita Potter!! – dijo ella.
- Tu… cuándo fue que hiciste magia por primera vez? – preguntó, mientras le daba suaves besos en los nudillos de sus dedos.
- Creo que tenía cuatro años… Estaba enojada con Fred y George… ellos habían roto una de mis muñecas, la que más quería… entonces…
- Les hiciste un hechizo mocomurcielago? – dijo él mirándola a los ojos.
- No… - y ahogó una risita traviesa - De alguna manera agrandé la muñeca decapitada, a proporciones gigantescas, y le di movilidad – Harry miró a su novia con asombro y pánico - Y creo que Mimí, la muñeca, les hizo una visita en medio de una noche de tormenta…
- Eres cruel…
- Era mi muñeca favorita!! – dijo riendo.
- Recuerdame nunca hacerte daño – ella se puso roja – no sé que serías capaz de hacer… - se ahogó con cerveza. Harry le dio unas palmadas en la espalda. "Este es el momento de decirle la verdad" pensó ella.
- Harry debo decirte algo… - dijo ella con un tono nervioso de voz. – Yo… todo esto parece un sueño, no crees? – El la miró a los ojos, con esa mirada cargada de deseo que él solía hacerle en los momentos íntimos… ella sintió una gota de sudor bajar por la nuca. – Pero hay algo que debo decirte, en verdad…. Yo… - Harry se acercó lentamente a su cara y le acarició sensualmente los labios con el dedo índice, mientras le miraba la boca.
- "Es un sueño la vida,
pero un sueño febril que dura un punto;
Cuando de él se despierta,
se ve que todo es vanidad y humo...
¡Ojalá fuera un sueño
muy largo y muy profundo,
un sueño que durara hasta la muerte!...
Yo soñaría con mi amor y el tuyo.(3)
- Harry… - la calló con un beso. Cándido y puro un instante, que luego se fue tornando mas fogoso, mientras la mano de Harry abandonaba la cintura para tomarla de la nuca y con la necesidad de ir mas allá, introducir su lengua dentro de la cálida boca de la pelirroja. Ella gimió… él la soltó, con su respiración entrecortada…
- Suficiente por hoy no crees?
- Qué? Digo no vas a besarme mas? - dijo ella con algo de desilusión.
- Claro!! Pero no de esta manera…
- Por qué?
- Cariño - le acarició la cara – si sigo haciéndolo, no sé donde terminemos… - Se acercó para hablarle al oído – temo que de seguir con esta intensidad… terminemos cometiendo un pecado. - "Si, pequemos cuanto quieras!!" pensó ella, mientras lo miraba colorada. – y aunque me muero por "tener ese tipo de pecado contigo", no creo que sea conveniente… por ahora – ella asintió, aunque por dentro cortaba clavos de la bronca.
- Bien… -carraspeó.
- Nos vamos? – dijo él – tengo que comprar algunas cosas que necesito para la academia, y bueno… despedirme de ti.
- Despedirnos?
- Mi vida, son las tres de la tarde…
- Que rápido se va el tiempo no?
- Cuando estás con la persona que amas y te diviertes… creo que el tiempo vuela, para desgracia nuestra… - le ayudó a ponerse la capa, le acomodó graciosamente el gorro de lana, y la abrigó con ternura con la bufanda, después le dio un beso en la frente, y abrazado a ella salieron a la calle. Harry agradeció el frío otoñal. Al menos calmaría un poco el inmenso calor y excitación que le provocaba Ginny.
A las cuatro menos diez minutos, se encontraban en el lugar donde los carruajes esperaban para llevar a los estudiantes al colegio, que se hallaban dispuestos en filas, a un costado de la estación de tren de Hogsmeade. Aunque Harry había prometido no apurar las cosas entre ellos, quería tener un poco de privacidad para despedir apropiadamente a su novia. Había luchado contra su deseo de avasallar a la chica en caricias indebidas, para un reciente noviazgo, pero al final de la jornada, la había separado de su grupo de compañeros y llevado hacia un rincón apartado de la estación. Ella no había puesto objeción alguna. Se besaron con desesperación, mientras las manos de Harry le apretaban la parte baja trasera de la pelirroja, por debajo de la capa. Ella había logrado quitar la camisa y la camiseta dentro del pantalón y acariciaba con vehemencia la cálida piel de la espalda de su novio, que sólo podía responder a eso, apretándole más el trasero y apoyándola contra la pared.
- "Solo si pudiera estar contigo, tu dormida entre mis brazos, y mirarte en el silencio. Solo si pudiera dibujarte… una escena de mis sueños, donde siempre estás presente –dijo Harry, con la mirada cargada de deseo - con sólo tenerte aquí… decirte lo que yo siento. – ella sonrió cuando se separaron, y él continuaba abrazado a ella - es que me gusta tu cara – le acarició el rostro – me gusta tu pelo… - decía, mientras pasaba con dulzura su mano por la roja melena - me gusta tu voz cuando dices te quiero - los dos sonrieron – me gusta abrazarte, - y la apretaba a su cuerpo – perderme en tu aroma, poder encontrar en tus ojos el cielo… me gusta tu risa – ella sonrió más – me gusta tu boca – le robó un beso – me gusta creer que por mi tu estás loca. Como quiero que sientas conmigo la calma… y cuando llegue la noche – la miró a los ojos - cuidarte el alma…" (4) - y sus labios se unieron nuevamente. Harry levantó apenas el cuerpo de su novia, para sentirla mejor, mientras ella enroscaba sus piernas alrededor de su cuerpo…
El sonido de una chicharra los hizo separarse. Ginny tenía la cara colorada y con gotas de sudor. Harry tenía todos los sentidos alterados, aunque conservaba algo de cordura. Los labios de ambos estaban hinchados y rojos. Ginny se acomodó la ropa. El tenía razón… era difícil mantenerse fuera del pecado… suspiró resignada.
- Eh… - dijo él - estás lista?
- No encuentro mi guante…. – dijo ella, sin querer mirarlo...
- Eh… - dijo riendo – espera, está entre mi camisa y el suéter –y buscando entre sus ropas, se lo dio.
- Si… eh… - dijo más roja que nunca – será mejor que me vaya.
- Ginny – dijo él mientras caminaban por el sendero que la llevaba a los carruajes – Ginny, qué te sucede?
- Mira… - dijo seria – no quiero que pienses mal de mi, por esto que pasó – él sonrió.
- Nunca pensaría mal de ti… - dijo abrazándola. – me encanta la manera en que te comportas cuando estamos solos…
- Es que… yo te dije que no sentía nada por ti… - dijo, con su boca pegada al pecho de Harry.
- No – dijo tomándole el mentón – tu dijiste que no me amabas… aún - le dio un beso - eso no significa que no sientas… ganas de acariciarme.
- Pero tu pensarás que soy una chica fácil - dijo apenada.
- No lo pienso… además, eres así solo conmigo– ella lo miro y asintió – ves? Te dije que tu no me eras indiferente… amor.
- Harry… no me hieras otra vez… - dijo la caradura.
- Me saco el corazón, si vuelvo a hacerlo…
- Cuándo volveremos a vernos? – preguntó impaciente.
- Quizás para tu próxima salida al pueblo…
- Okay… que harás en navidad?
- Sorpresa… - dijo, haciéndose el misterioso.
- Dímelo!! – chilló impaciente.
- La pasaré contigo… en la madriguera… - la miró de soslayo. – Te parece bien?
- Bien – dijo sonriente – Creo que será mejor que me vaya…
- No!! – dijo él tomándola por la cintura y besándola – no quiero que te vayas…
- Nos volveremos a ver después, no?
- Eso dalo por hecho, mi vida… - la abrazó y comenzó a moverse como si bailara una canción romántica. Ginny lo siguió tomándolo por el cuello – "Quizás si te propongo... la mágica aventura, de estar juntos para siempre. Que seas quien espera en cada atardecer… y una estrella descubrir, y te pueda repetir…
- No vas a cantar en voz alta, no? – dijo ella sonriendo. El la miró, divertido.
- "Que eres el amor de mi vida… – Cantó en voz alta, causando la sorpresa de los que esperaban los carruajes. Le dio un corto beso – me lo dice mi corazón que no te olvida… ahora tengo una razón para existir, para vivir y puedo ser feliz….(2)
- SHHH!! Baja la voz! – dijo ella, poniendo la mano en la boca de su novio, que estaba, partiéndose de la risa- En verdad Harry? Eres feliz? – dijo ella, con ilusión.
- Apuesta tu vida en eso princesa... soy feliz, porque al fin estás conmigo. Y lo seré mucho más cuando me digas que me amas… Y te prometo que pase lo que pase, jamás dejaré que te separes de mi – la besó. Puso el alma en ese beso, porque sabía que pasarían unos meses antes de volverla a ver. Se separaron lentamente. Ella sonriendo, se subió al carruaje.
- Adiós cielo!! – dijo ella. – te veré en diciembre, la próxima salida a Hogsmeade… - fue cuando Harry cayó en cuenta, y recordó.
- No.
- Qué?
- Ginny… lo olvidé!! – dijo mientras el carruaje iba tomando velocidad, e iba corriendo a la par del vehículo.
- Qué te olvidaste? – dijo ella. El saltó dentro del carruaje y cayó a los pies de su novia. Luna, que misteriosamente estaba también allí pegó un gritito, sorprendida.
- Si, hola Luna – dijo él, y sin esperar respuesta miró a su novia.
- Será mejor que me digas que es lo que quisiste decir Harry Potter – dijo la pelirroja enfadada.
- Lo siento – dijo arrodillándose y tomándole las manos – Me olvidé… tengo exámenes la primera semana de vacaciones… así que estaré todo el tiempo estudiando.
- Harry!! – dijo ella desanimada – pero yo pensé…
- Lo siento de verdad… Pero la segunda semana de vacaciones, no habrá nadie que nos separe!!
- Seguro?
- Seguro… te lo prometo. Esa semana seré completamente tuyo…
- Está bien – se besaron.
- Disculpen… pero creo que Harry debería irse… - acotó Luna.
- Ya lo sé, Luna – dijo Ginny.
- Adiós calabacita – le dio otro beso – te amo – y diciendo esto desapareció.
- Le contaste lo del plan para darle celos? – dijo Luna a Ginny, que pataleaba de la felicidad, mientras hacía aparecer el ramo de jazmines y lo llevaba a su nariz.
- No!!
- Sabes que cuando se entere, te matará?
- Si!!
- Y cuándo se lo dirás?
- Cuando tenga la sortija en mi dedo, después de la noche de bodas… así no podrá dejarme cuando se entere!! Ya me ocuparé yo de hacerlo olvidar…
- Eres de lo peor!!
- No puedo con mi genio – dijo ella sonriendo – ey!! Viste a Neville?
- Aha – dijo dando un suspiro – Y sigo pensando lo mismo de ese hombre…
- Vaya – resopló Ginny – sigue dando disertaciones… deberías decirle que deje las charlas y vaya a los hechos!! – dijo riendo.
- Qué disertaciones? – preguntó extrañada.
- Bueno, tu dices que Neville es bueno con la lengua… así que yo pensé que era un excelente orador – Luna rió tan fuerte que aturdió a la pelirroja.
- Qué eres ingenua chica!! – dijo aun riendo.
- Ah, sí? Y qué te hace pensar eso… - la miró mientras Luna se ponía colorada – a qué te refieres cuando dices que él es bueno con la lengua? – La tarde fue oscureciendo, y el carruaje se fue perdiendo camino al castillo, mientras Luna le detallaba el significado de esa frase… el traquetear de los carruajes se perdió, cuando Ginny pegó un grito que hizo sobresaltar a los thestrals – Eres una degenerada!!
Harry se apareció al frente a las Tres Escobas. Estaba exultante. Todo había salido demasiado bien. Era raro sentirse así. Que todo estaba equilibrado en su vida, todo estaba correcto. Sólo quedaba un escollo: Snape, y luego se dedicaría a hacer feliz a su pelirroja. Al abrir la puerta, vió en la barra a sus amigos que lo esperaban. Se acercó con una sonrisa que a Hermione se le antojó petulante. Ron todavía trataba de devorarse las últimas ranas de chocolate.
- Hola... – dijo tímidamente. Ron lo miró escrutándolo – Todo bien?
- Dímelo tu – dijo su amigo arqueando una ceja.
- Maravillosamente bien!! – dijo con una sonrisa jamás vista por sus amigos.
- Vaya que no cabes de la felicidad en tu cuerpo – dijo la castaña. El rió.
- Soy el chico más feliz de la tierra.
- Ponte en la fila hermano – dijo Ron – Porque yo, lo soy mas.
- Ay Ron, eso fue… - dijo Hermione y le dio un beso apasionado. Ron enseguida, se puso rojo.
- Ey, consíganse un cuarto!! – dijo Harry riéndose.
- Eh… Harry, lo que me recuerda… – carraspeó Ron.
- Tranquilo… -dijo y luego se sentó en la barra – iré a dormir a casa de Remus…
- Harry…
- Creo que les regalaré el departamento... Hermione lo usa mas que yo – La muchacha se puso roja.
- Será mejor que nos vayamos… - dijo ella - Te vas con nosotros?
- No… - dijo sereno – termino la cerveza, y luego me voy.
- Bien – dijo ella dándole un beso en la mejilla - felicitaciones Harry. Te mereces lo mejor…
- Tengo lo mejor. Tengo a Ginny!! – dijo abrazándola – no sabes lo bien que se siente poder decirlo en voz alta!!
- Lo sé, Harry – dijo ella sonriendo – se te nota!!
- Adiós compañero… - lo saludó Ron.
- Tu tranquilo… y cuídate… - respondió, guiándole un ojo.
- Si papi!! – dijo él burlón y salieron abrazados. Harry quedó mirando una fila de botellones que había delante un espejo detrás de la barra. Podía ver entre las diferentes botellas, su reflejo. Sonrió y se preguntó si alguna vez se le iría esa cara de idiota. "ay Harry… estás completamente enamorado" suspiró. " Que haré ahora? Tengo que empezar mi plan para atrapar a esa preciosura… y si todo se da como hasta ahora… no tardaré en conquistarla… si, eso es, ese es el pensamiento que debes tener amigo!!"
- Disculpa… – escuchó a lo lejos una voz que lo dejó casi petrificado – Sin darse vuelta, trató de encontrar al dueño de esa voz a través del espejo… y lo encontró, en la mitad del salón – eres de Griffindor? – dijo el joven a una muchacha de tercero que Harry conocía de vista.
- Si – dijo la muchacha, algo colorada.
- Podrías decirme si has visto a Ginny Weasley?
- Eh… si - dijo ella – pero creo que ya se marchó al colegio.
- Oh…- dijo el joven - y yo que tenía algo importante que hablar con ella. – Harry sintió hervir la sangre. Una llamarada de furia y celos parecían emerger desde su estómago con la sola intención de incendiar el lugar…. Ernie Macmillan estaba parado detrás, preguntando por su novia…. luego se alarmó. Que Ernie apareciera, y que quisiera hablar con ella, hacía peligrar su reciente noviazgo. Se levantó con odio, dispuesto a todo… Ernie no iba a venir y arruinarle la fiesta antes de adornar el salón. – mira… si tu me hicieras un favor, podrías darle esta carta? - Harry rápidamente le arrebató la carta, haciendo que Ernie lo mirara con rabia.
- Ernie!! – dijo con una falsa sonrisa – Qué te trae por estos lugares?
- Potter… - dijo solemnemente. La muchacha al ver a Harry quedó bloqueada y sin decir nada. – estaba buscando a Ginevra.
- Ella se marchó – contestó a secas - y tu… – dijo mirando a la niña – deberías marcharte, pues los carruajes no te esperaran – ella asintió y salió corriendo. – para qué la quieres?
- Yo quiero hablar con ella… – dijo serio – acaso no puedo hacerlo?
- Después de lo que hiciste… – dijo él apretando los dientes – no lo creo… - le aventó la carta en el pecho con violencia.
- Mira Potter… necesito hablar con Ginevra de algo importante… es algo que sólo nos atañe a los dos…
- Bien… - dijo tomándolo fuertemente de un hombro – salgamos afuera.
- Qué? – dijo Ernie nervioso – por qué quieres ir a fuera?
- Tengo que decirte unas cuantas cosas – le respondió con rabia – sal ahora!! – dijo en tono imperativo.
- Y por qué no puedes decírmelo aquí…
- Porque lo que tengo que decirte no quiero que lo escuche nadie… - "además no quiero pagar lo que rompa, cuanto te descuartice a golpes", pensó.
- Sólo quiero que le des un mensaje a Ginevra!! – dijo con temor, al ver las pupilas de Harry dilatadas.
- Tranquilo… – dijo con una aparente calma – yo me encargaré de hacerle llegar los mensajes que quieras enviarle.- dijo con una sonrisa que al otro joven lo hizo temblar - pero antes… te daré unas cuantas… "Advertencias" - Lo arrastró con fuerza a la calle. " El día no puede ser mas perfecto… y ahora ajustaré cuentas contigo, amigo!" Pensó mientras lo conducía a las afueras del pueblo.
Nota de la autora:
Que será lo que quiere decirle Ernie a Ginny? Que le hará Harry? algun día lo sabremos?
Bueno… no se si se quejarán por el contenido (A mi modesto entender no es lo que yo esperaba), pero al menos no podrán quejarse de la longitud del capitulo… uno de los mas largos ( aunque si supieran de que viene el próximo, dirán, y el anterior era largo?) Tendrán que entretenerse con este, porque estoy haciendo un capitulo full, para el próximo… tendrá de todo, canciones, fragmentos de poemas, peleas, reconciliaciones… y otras cositas mas… (Si!! Habrá algo de "acción"!!!) Pero como no he tenido ganas de escribir últimamente, tendrán que esperar hasta que este convencida y pueda publicarlo (Eso de seguro será en doce días + ó -) No me apuren pidiéndome actualizaciones mas rápidas, si no quieren un producto de dudosa calidad…
Dejen reviews
(1)fragmento de la canción, "Un siglo sin ti" de Chayanne.
(2)Fragmento de la Canción, "El amor de mi vida" de Hedí Sierra y que interpreta Ricky Martin.
(3)Rima de Bécquer
(4)Fragmento de la canción, cuidarte el alma, que canta maravillosamente Chayanne.
Por supuesto salvo el ultimop fragmento de canción utilizado que Harry cantó, los demá fueron recitados de las letras...
Saludos Silvia
