Capitulo 36: Cuatro Meses, Un Viaje y Mi Suegro

Edward POV

De los mejores 4 meses de mi vida habían corrido con mucha rapidez nos encontrábamos a finales del verano, con varios acontecimientos por venir.

Mi relación con bella iba de las mil maravillas, claro como todas las parejas teníamos nuestras pequeñas peleas, cosas que cuando terminábamos de discutir, yo por lo menos ni siquiera me acordaba de la razón por la que la habíamos empezado.

Nuestros por decirlo de alguna manera "encuentros íntimos" seguían, la mayoría de las ocasiones solo sucedía, sin que lo planeáramos, exceptuando el día de mi cumpleaños, que ella junto con la maniaca de mi hermana me tendieron un emboscada que disfrute completamente.

Yo prácticamente me había mudado al departamento de bella, pasábamos junto con mis hermanos algunos fines de semana en casa de mis padres –que la habían aceptado muy bien, a decir verdad, sobre todo mi madre –y salíamos con ellos cuando el horario del hospital nos lo permitía, aunque ya solamente cubrimos horas de consultorio y nuestros pacientes habituales ya que habían llegado varios doctores nuevos, principiantes que se encargaban de urgencias, de vez en cuando nos tocaba supervisar.

Había un cosa que por más quisiera retrasar no puedo; Conocer al padre de bella. Bueno no conocer literalmente ya que al vivir varios años en Forks y al sacar a emmett de la comisaria muy seguido lo conozco bien, solo hay una diferencia; antes no salía con su hija…

-bella enserio es necesario –murmure

Habíamos pedido el día para poder descansar del largo viaje que nos aguardaba hasta Forks, volveríamos el lunes después de la boda

-si edward –resoplo fastidiada de mi insistencia. Mientras sacaba ropa de su armario. El avión con destino a Seattle que abordaríamos hoy, salía en un par de horas

-pero… -intente en vano excusarme

-nada de peros… por favor no es tan malo –suspire sonoramente mientras cerraba mi pequeño equipaje y me sentaba a los pies de la cama – ¡ya! –Exclamo feliz cuando cerró su maleta algo más grande que la mía, pero nada en comparación con lo que me imagino llevara alice –podemos irnos –anuncio.

Al ver la expresión de mi rostro se acerco a mí, para sentarse sobre mi regazo, rodeo mi cuello con sus delgados brazos y me beso, pero antes de que yo pudiera hacer cualquier cosa impuso distancia entre nuestros rostros.

-podrías quitar esa cara –pidió dulcemente

-es la única que tengo –dije. Negó con la cabeza y se puso de pie

-hay que irnos –asentí

Llegamos al aeropuerto en un taxi, esto era lo único malo tener que esperar casi dos horas antes de poder abordar. Documente nuestras cosas y fuimos a una de esas incomodas sillas a esperar.

Compramos café y algo de comer mientras platicábamos hasta que anunciaron que era hora de subir al avión, en menos de 20 minutos ya nos encontrábamos en nuestros asientos mientras una de las azafatas daba las instrucciones y el tiempo estimado de vuelo.

El viaje no fue tan largo como me lo imagine, cuando salimos del aeropuerto de Seattle, al viento frio, no tan distinto de NY nos golpeo en la cara, fuimos directamente a conseguir un auto aun nos esperaban dos horas hasta Forks

-¿podemos llevar este? –pregunte señalando un volvo plateado idéntico al mío

-edward… pudiendo escoger cualquier auto de los que hay aquí y escoges uno igual al tuyo –rio

-es que míralo me llama de entre todos –

-de acuerdo –suspiro –feliz rentemos el volvo –

-¡genial! –exclame felizmente y me acerque a ella para besarla ligeramente en los labios

Realizamos los trámites necesarios para llevarnos el auto, y emprendimos el largo viaje que nos esperaba hasta forks el viaje iba relativamente en silencio a excepción de las suaves notas que salían de la radio gracias a que pude sintonizar un estación de música clásica. Sostenía una de las manos de bella entre la mía, de vez en cuando la llevaba hasta mis labios para besar su dorso

-edward no tienes un chaleco antibalas –rompió el silencio bella a mitad del viaje

-¿un chaleco antibalas? –cuestione consternado

-si, si –

-claro que no, yo para que quiero un chaleco antibalas –

-¡rayos! –Mascullo –tendré que esconder el arma de Charlie –

-crees que me dispare –exclame. Creo que ya no es tan buena idea ir a conocer al padre de bella

-tal vez no en la cabeza o en el corazón, pero tus piernas y brazos, no estaría muy segura –

-oh que gran consuelo –ahora deseaba volver a la seguridad de mi casa a muchos… muchos kilómetros de Charlie y su arma cargada

-no te preocupes no dejare que lo haga –murmuro

-¿segura? –

-supongo… pero no puedo prometer nada –trate de embozar una sonrisa. Pero en mi cabeza solo ideaba la forma de esquivar una bala

-ya era un broma –dijo, en un intento de calmar la ansiedad que de seguro salía de mi cuerpo en grandes oleadas

-¿enserio? –pregunte inseguro

-claro –aunque no le creí ni un poco

-alguna otra cosa de la que me tenga que cuidar… un perro –trate de cambiar de tema

- no, pero, te llevare a conocer a Jacob –

-Jacob –murmure, inseguro tratando de hacer memoria

-si mi mejor amigo, recuerdas te hable de él en florida –

Entonces lo recordé, Jacob su mejor amigo, aquel que la "salvo" de la garras de james, exponiéndose el mismo y saliendo herido del encuentro, aunque no lo conocía, era merecedor de todo el respeto que yo pueda darle, al igual que mi infinito agradecimiento.

-si lo recuerdo –murmure

-genial… tengo años que no lo veo… igual que a Charlie… hasta ahora no me había percatado de cuanto los extraño tendré que viajar más seguido a Forks… -

-tendremos… querrás decir –

-claro… claro –la mire unos segundos solo para ver la hermosa sonrisa que se extendió en su rostro

La platica continuo con temas banales, algunas anécdotas de los veranos de bella en forks, y de parte mía algunas de los años que viví aquí.

Cuando nos topamos con el anuncio que señalaba el inicio de Forks, la voz de Bella me saco de mis cavilaciones

-¡hola pueblo extraterrestre! –musito sin dejar de sonreír

-¿Qué dices? –pregunte riendo

-Oh… lo de pueblo extraterrestre –rio conmigo –cada vez que venía era lo primero que pensaba… es que es taan verde –secunde sus risas

Cuando la primeras casas comenzaron a aparecer, tome dirección a la que recordaba era la casa del jefe de la policía Swan

Cuando me detuve frente a la casa de dos pisos con un coche patrulla estacionado enfrente, parecía qua había retrocedido unos años en el tiempo, ya que estaba exactamente igual que en mi adolescencia, nada en Forks parecía haber cambiado. Las casas, el camino y demás cosas estaban exactamente iguales, recuerdo esta casa ya que a veces que tomaba el camino largo para ir a la escuela

-llegamos –anuncie

-¿Cómo…? –

-Bella todo el mundo aquí sabe donde vive el jefe Swan y yo tengo buena memoria –

-Ok... –

Apague el motor y baje del auto rodeándolo para abrir la puerta de Bella, le di la mano, para que bajara, así unidos por nuestras manos caminamos hasta el porche de la casa y Bella golpeo con fuerza dos veces la puerta.

Después se escucharon fuertes pisadas dentro de la casa, segundos después se abrió la puerta

-¡Bells! – Exclamo sorprendido, después la abrazo -¿Cómo has estado? – le pregunto. Todavía sin notar mí presencia.

Hice un escaneo al hombre que se encontraba frente a mí, a diferencia que en mi adolescencia los año, se le notaban más los años; las canas querían dominar su cabello y mas arrugas surcaban su rostro. Me pregunto si me recordara… tal vez a emmett si

-Hola papá –le saludo Bella mientras correspondía su abrazo

Cuando se separaron Charlie Swan noto mi presencia, miro a Bella y después a mí, anarco una ceja, esperando que alguien hablara

-buenas tardes Sr. Swan -lo salude y estire mi brazo para estrechar su mano –soy Edward Cullen – cuando dije mi nombre pude ver que el reconocimiento cruzo por su rostro

-Mi Novio –dijo bella con cautela. Su expresión se deformo unos segundos pero la recompuso rápidamente

-¿eres hijo de Carlisle Cullen? –pregunto

-si –conteste

-bueno… un gusto verte de nuevo –dijo no muy seguro –pasen –se hizo a un lado para dejarnos pasar – ¿Qué los trae por aquí? –pregunto. Sin apartar su mirada penetrante de mí y por insignificante que pareciera note que buscaba algo en su cinturón.

-venimos a la boda de Angela… la recuerdas –

-Oh si Angela Webber… me llego una invitación hace unas semanas… ¿Cuántos días te quedaras? –no pase por alto el singular de la frase. Inconscientemente o muy consciente me estaba echando

-volveremos el lunes –dijo Bella mientras caminaba hacia la sala

-demasiado pronto –murmuro Charlie

-si lo sé papá… pero el hospital nos espera… ya le debemos mucho a Carlisle por darnos el día de hoy –

-¿trabajas para Carlisle? – le pregunto Charlie a Bella

-es mi jefe… por decirlo así –contesto Bella

-¿Cómo se encuentra tus padres? –me pregunto directamente a mi Charlie mientras, Bella tomaba asiento en un sofá de tres plazas junto a su padre y yo en un individual

-muy bien… creo que estarán aquí el día de la Boda… no estoy muy seguro –

Charlie iba a preguntar algo pero el sonido de la puerta lo interrumpió. Gracias al cielo a mi parecer iba comenzar el interrogatorio policiaco y no creo que Charlie baya a ser el policía bueno

-¿esperabas visitas? –pregunto Bella

-no –dijo

-yo abro –dijo bella. Se puso de pie y camino hacia la entrada. Volvieron a tocar ahora con más insistencia -¿pero qué…? –mascullo

-¡Eddie! –el grito de emmett se escucho por toda la casa. Me golpee la frente con la palma de la mano. Escuche un risa ahogada a mi lado

-¿lo conoces? –inquirió Charlie

- si… es mi hermano… -dude un momento en contestar no es algo muy bueno que tu suegro halla encarcelado a tu hermano en varias ocasiones

Como si lo hubiese llamado entro y saludo directamente a Charlie

-Jefe Swan… ¿Qué tal el calabozo? –dijo

-Emmett Cullen ¿cierto? –dijo Charlie

-me ofende Jefe Swan tantas veces que lo visite en la comisaria y no me recuerda –

Segundos después entro Alice dando pequeños saltitos hasta quedar a mi lado

-Sr. Swan –saludo

-Hola –musito –si no mal recuerdo eres Alice ¿no? –

-sip –

-un gusto volver a verlos –dijo.

Bella volvió a entrar en la que ahora me parecía una pequeña sala seguida de Rosalie y Jasper

-buenas tardes –saludaron al unisonó. Charlie asintió como respuesta seguramente cansado ya de tanto saludo

-¿a qué viene la visita? –pregunto bella tomado asiento de nuevo

Alice se sentó en el apoya brazos de sofá donde estaba yo y Emmett al otro lado, Rosalie al lado de Bella y Jasper permaneció de pie al lado de la puerta

-eh… no lo sé… ¿a que venimos Emmett? – dijo pensativa alice

-a verificar si Eddie seguía vivo –todos rieron menos yo, a ellos les parecía muy gracioso pero mi integridad física al menos a mí, si me importaba

Continuaron platicando unos minutos, algunas preguntas de Charlie hacia bella, comentario y mohines de alice, bromas a mi costa y comentarios no necesarios de emmett como: "creímos que era gay hasta que conoció a Bella" y otras cosas que no mencionare por respeto a mi persona y de las que Charlie se rio de igual manera que emmett, lo único que me consuela es que Bella no lo hice o fingió no hacerlo de cualquier manera me hizo sentir mejor.

Mis hermanos decidieron o bueno solo emmett (que se moría de hambre) que era hora de irnos, por petición de Charlie, Bella se quedaría a dormir ahí al con algo de tristeza fui por su equipaje ella me siguió

-lo siento –murmuro

-no hay nada por lo que disculparse –dije

-claro que si… no se suponía que me quedara con Charlie – repuso

-Bella no importa solo serán un par de días –me recargue en la puerta del auto y espere que me encontrara, la rodee por la cintura y la estreche contra mi cuerpo. Apoyo su mejilla contra mi pecho y permanecimos en esa posición unos minutos –será mejor que entremos – al notar que la cortina de la sala se corría un poco lo suficiente para que los ojos curiosos de un padre celoso nos vieran

-Claro –deshicimos nuestro abrazo y yo baje su equipaje de la cajuela del auto, la tome de la mano y volvimos hacia la casa

Fuimos hasta su habitación, la cual parecía tener mucho tiempo abandonada, o por lo menos sin que le pasaran un trapo limpio encima

-Oh No –gimió por lo bajo –tendré que limpiar –reí entre dientes por la expresión que vi en su rostro

-¿necesitas ayuda? –pregunte

-No, no… yo puedo –susurro

-¡Edward ya vámonos! –grito Emmett desde el piso de abajo -¡tengo hambre… necesito que me alimentes! –

Suspire sonoramente y me acerque a la ventana que estaba cubierta por una amarillentas y algo desgastadas cortinas… las abrí dejando que algo de la poca luz solar que había afuera se colara a la habitación, en cuanto la vista quedo despejada descubrí un árbol justo frente a su ventana

-te importa si vengo esta noche –murmure si dejar de ver aquel árbol

-¿a qué hora? –pregunto Bella

-¿a qué hora se duerme Charlie? –

-¿eso que tiene que ver…? – me gire y su ceño estaba fruncido

-te parece… ¿medianoche? –me acerque ella y la estreche entre mis brazos, cada vez que lo hacía podía sentir como verdaderamente entraba el aire en mis pulmones, la sangre corriendo por mis venas y mi corazón palpitando por ella… solo por ella

-claro… aunque no entiendo –dijo sonriendo mientras me rodeaba la cintura con sus brazos

Obligue a una de mis manos a soltar su cintura para poder alzar su mentón y unir mis labios en un dulce y lento beso, mis labios hechos para estar unidos a los, como dos piezas que un día fueron separadas y hoy volvían a estar juntos

Nos separamos con las respiraciones agitadas y me obligue a mi mismo a soltarla

-te veré esta noche –musite antes de salir de la habitación en dirección a las escaleras donde me esperaba alice, con una sonrisa algo malvada en los labios

-¿necesitaras ayuda? –pregunto en un susurro

-claro tú te llevaras el auto -

espero les guste este cap cortito pero ahora que ya sirve mi compu actulizare el viernes

mil gracias por todos sus lindos reviews, sus favoritos y alerta me hacer muy feliz

besos

atte

Estefania