Capítulo 35
"Tu médico se está demorando mucho con sus otros pacientes. Ya deberíamos haber pasado hace tres minutos." Sheldon jugueteaba nervioso con el asa de la maleta que llevaba al hombro. Estaba impaciente por aquella decisiva visita al médico.
En el ultrasonido anterior, a las 16 semanas de embarazo, les habían informado que uno de los bebés (el de la izquierda) era un varón, con 100% de certeza, y aunque el bebé que estaba en el lado derecho, parecía ser también un varón, solamente tenían 95% de certeza de ello. Y ese 5% de probabilidad de que ese bebé sea una niña, era bastante para Sheldon.
Ahora a las 23 semanas de gestación, Sheldon mantenía la ilusión de que sus gemelos sean en realidad un niño y una niña; para ser sincero le parecía que una niña le daría un mayor equilibrio a su familia, que por el momento estaba demasiado sobrecargada de andrógenos para su gusto. Amy no parecía tener preferencia, ella siempre le decía que lo que más le importaba era el bienestar de los bebés y no su género. Si ambos bebés estaban bien, todo estaba bien.
"Amor, creo que ellos también están impacientes por su visita al médico porque no paran de moverse ni un minuto." Amy tomó la mano de Sheldon y la colocó sobre su vientre. "¡Siente! Hasta parece que se están peleando." Amy sonrió con ternura. "Estos dos niños son un terremoto. Nicky era mucho más tranquilo".
"Hey! Espero que se calmen un poco antes de entrar al consultorio o de lo contrario el médico no va a saber cuál es cuál y no podrá determinar si Oliver es en realidad un niño o una niña." Sheldon acarició el vientre de Amy, como pidiéndoles a los bebés que se comporten a la altura de las circunstancias.
"Mira, parece que ya van a hacernos pasar a nosotros." Amy le dijo a Sheldon cuando vio abrirse la puerta del consultorio. Sheldon y Amy se levantaron de sus sillas.
Los pacientes con los que el Dr. Bowen parecía tardarse más de lo habitual eran Penny y Leonard. Las grandes sonrisas que ellos tenían al salir del consultorio, hicieron que sus amigos se alegren de igual manera.
"¿Cómo estuvo todo?" Sheldon le preguntó a Leonard con empatía. Él sabía lo emocionante y sobrecogedor que puede resultar ver a tu primer hijo en la pantalla del ultrasonido.
"Todo estuvo perfecto. La nena está muy sana y muy linda. Se parece a Penny." Leonard respondió, tratando de no llorar. No quería parecer tan cursi, aunque ya todos sabían quién era el sensible en esa relación.
"¿Dijiste la nena?" Amy quería confirmar que oyó correctamente. "Bestie… ¿vas a tener una niña?" Preguntó con gran emoción.
"Sí, es una niña. Vamos a tener una hija. El doctor nos lo acaba de decir", Penny abrazó a Amy, conmovida por la noticia. "Y no se va a llamar Katniss" le dijo a Leonard mientras se secaba unas lágrimas escurridizas con la manga de la blusa.
Sheldon miraba impaciente el reloj y aunque no quería ponerle fin a aquella escena tan emotiva, tenía que hacerlo porque moría de ganas de confirmar sus sospechas.
"Felicitaciones a los dos! ¡Es una excelente noticia! Ya nos veremos en casa para conversar sobre esto y celebrar juntos. Ya estamos un poco tarde para nuestra cita." Sheldon le dio una amistosa palmada en la espalda a Leonard, mientras Amy y Penny se despedían cariñosamente.
Sheldon tomó la mano de Amy y juntos entraron en el consultorio del Dr. Bowen quien los recibió amablemente.
Melissa caminaba por los pasillos de Caltech haciendo gala de su impresionante dominio de los tacones altos. Su cabello aún más rubio que el día anterior, su elegante belleza y su actitud desafiante de siempre, atraían las miradas de todos los que se cruzaban en su camino.
Pensando en lo descortés que había sido el Doctor Cooper cuando lo llamó por teléfono hace unos minutos, Melissa llegó a la oficina del Dr. Siebert, a paso acelerado y tratando de calmar sus ánimos. "Buenas tardes", anunció su presencia.
"Melissa, ya era hora de que llegara", le dijo el Dr. Siebert al verla. "¿Habló con el Dr. Cooper? ¿Le dijo que hemos confirmado sus conferencias en MIT y en Harvard, y que debe viajar a Massachusetts mañana mismo?" preguntó el Presidente de Caltech.
"Umm, sí", respondió Melissa con poco convencimiento. "Sí hablé con él". Sheldon colgó el teléfono tan abruptamente que Melissa no tuvo tiempo de decirle que también habían planificado visitar Harvard.
"Muy bien, entonces supongo que ya está todo listo para mañana" Siebert sonrió, confiando en la eficiencia de la relacionista pública. "MIT y Harvard son muy importante para difundir el trabajo del Dr. Cooper. Estoy seguro de que ese Premio Nobel está cada vez más cerca. El Dr. Cooper es uno de los candidatos con más opciones de ganarlo. ¿Lo sabía?".
"Sí, claro que lo sabía", Melissa anunció con una mirada sagaz. "Espero que no cambié de parecer de repente y decida no ir. El Dr. Cooper tiene que concentrarse en ganar el Premio Nobel. Esa debe ser su prioridad." Melissa ya se imaginaba, acompañando a Sheldon en su viaje a Estocolmo para recibir el Nobel de Física. "Descuide Dr. Siebert, yo me encargaré de que todo salga bien. Ya le llamaré más tarde para confirmar los detalles del viaje." Melissa confiaba en tener las armas necesarias para ganar cualquier batalla.
Acompañar a Sheldon a Massachusetts sería una nueva oportunidad para estar a solas con él, y Melissa no iba a desaprovecharla.
"Doctor, por favor. ¿Podría chequear otra vez? Sólo para estar seguros" Sheldon le preguntó al médico que atendía a Amy. "Los bebés se estaban moviendo mucho y quizá confundió al uno con el otro. Eso puede pasar, ¿verdad?".
"Amor, ya nos dijo que los dos bebés son varones. No es necesario que chequee otra vez. Ya tienen 23 semanas y eso se nota claramente. Ya los vimos". Amy trataba de razonar con Sheldon. "No importa que los dos sean niños. Ya hablamos de esto antes".
"Sí, Thomas es claramente un niño, pero aún tengo dudas sobre Oliver es un poco tímido y no me quedó tan claro. Quisiera que dé otro vistazo." Con su mirada, Sheldon parecía pedirle a Amy que Oliver sea una niña, aunque ella no pudiese hacer nada al respecto.
"Podríamos examinarlos de nuevo. Aunque no creo que cambie el resultado". El Dr. Bowen estaba dispuesto a colaborar con Sheldon.
"No doctor, no es necesario." Amy negó con la cabeza. "Shelly, son dos varones y ya está. Debemos estar contentos de que todo está bien. El doctor tiene otros pacientes. Vámonos a casa, hay que alistar tus cosas para el viaje a Massachusetts. Debes estar en MIT mañana. Gracias por su tiempo Doctor Bowen, nos veremos el próximo mes." Amy tomó la mano de Sheldon y se levantó de la silla.
"Hasta pronto", Sheldon dijo adiós también. "El próximo mes podremos confirmar este hallazgo".
Sheldon y Amy caminaron hacia el auto. Amy se sentó en el asiento del pasajero y se colocó el cinturón de seguridad. Sheldon se puso al volante, pero antes de encender el auto, Amy lo tomó suavemente del brazo y empezó a decirle:
"Sheldon, yo sé que tu sientes que nuestra familia no está balanceada o está incompleta porque tenemos tres niños y aún no tenemos una niña. Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre esta patológica necesidad de encontrar equilibrio en todos los aspectos de tu vida, pero en este caso… no es necesario que sea así." Amy le dio un dulce beso en la mejilla. "Yo creo que nuestra familia es perfecta como es. Thomas y Oliver son niños y así los quiero. Nicholas va a divertirse mucho con sus dos hermanitos".
"Sí, tienes razón, pero con una niña, nuestra familia estaría completa." Sheldon suspiró. "Siempre he pensado que necesitas a alguien de tu mismo género, una pequeña Amy con quien identificarte, con quien compartir… cosas de niñas."
"¿En verdad te preocupa eso?" Amy le preguntó a Sheldon con ternura. El asintió para responder afirmativamente.
"No te preocupes por eso, yo estoy muy feliz con mis niños." Amy le dijo. "Además… Oliver te está escuchando y va a pensar que estás decepcionado de que no sea una niña."
"Amy, tienes razón, Oliver va a pensar que no estoy contento con él. Y por supuesto que estoy contento de tenerlo." Sheldon colocó una mano sobre el lado derecho del vientre de Amy. "Oliver, no pienses que estoy decepcionado de que no seas una niña. Estoy muy feliz de tenerte, al igual que a tus hermanos. Además, después de un tiempo prudencial, tu mamá y yo les daremos una hermana."
"¿Qué? Sheldon… tres niños son suficientes" Amy se sorprendió al escuchar los planes de Sheldon.
"Amy, me parece que debo enseñarte nuevamente la presentación de PowerPoint que hice para explicarte el aporte que nuestra admirable mezcla genética le hace a la humanidad. No podemos negarle un regalo así al mundo. Una nueva homo-novus es indispensable." Sheldon afirmó mientras encendía el auto.
"Me temo que si lo intentamos una vez más, vamos a terminar con otro muchacho." Amy rio cariñosamente al escuchar a Sheldon. "Un Sheldon grande y tres mini-Sheldon son suficientes".
"Es cierto, tres pequeños homo-novus son suficientes", comentó Sheldon con resignación. "Además, debo admitir que tú haces la mayor parte del trabajo. No es un trabajo sencillo ser madre. Sabes Amy, siempre pensé que si pudiera fusionarme con algún otro ser vivo, me fusionaría con un liquen."
"Porque así serías humano, hongo y alga al mismo tiempo. ¡Muy bien pensado!" Amy mencionó, sonriente. "Pero… ¿eso que tiene que ver con nuestra conversación?".
"Tiene mucho que ver. Antes hubiese escogido fusionarme con un liquen pero ahora escogería fusionarme con un caballo de mar." Sheldon le dijo a Amy con gran determinación.
"Creo que no estoy entendiendo. ¿Por qué te gustaría fusionarte con un caballo de mar?" Amy miraba fijamente a los ojos de Sheldon, cuando se detuvieron por la luz roja del semáforo.
"Amy, tú eres bióloga y sabes que en los caballos de mar o hipocampos, el macho es quien se ocupa del desarrollo de los huevos." Sheldon respondió como si fuese la respuesta más obvia del mundo.
"Sheldon, yo nunca había pensado en esto." Amy le dio un tierno beso en los labios. "Pero en verdad es una idea muy dulce." La luz verde del semáforo obligó a Sheldon a poner el auto de nuevo en marcha.
"Amy, tú decisión de quedarte en casa con los niños, aunque me parece necesaria en este momento de nuestras vidas, no me pone contento". Sheldon admitió. "Apenas tenga la oportunidad, yo me encargaré de los niños por el tiempo que necesites, para que tú puedas volver al laboratorio. ¿Trato hecho?"
"Trato hecho", respondió Amy, muy feliz y agradecida de contar con Sheldon.
Después de dos semanas en Cambridge, Massachusetts, para sus conferencias en MIT y en Harvard. Sheldon se sentía feliz de poder regresar a casa. Aunque no tenía pensado quedarse tanto tiempo allí, las conferencias fueron mejor de lo que había esperado. Sin embargo, para Sheldon lo único bueno de viajar era volver a su hogar, junto con Amy y los niños.
"Dr. Cooper, sus conferencias fueron todo un éxito. Tuvimos más asistentes de lo planificado inicialmente. La exposición que hizo de todas esas teorías fue estupenda." Melissa Thompson no dejaba de alagar al Dr. Cooper. "Usted es el mejor, sin duda. Me siento muy orgullosa de trabajar con usted".
Ella cada vez se sentía más atraída hacia él. Sheldon era un hombre muy interesante al que Melissa no había logrado descifrar por completo. Era cautivante verlo hablar de sus teorías con tanta pasión por la Física teórica, que aunque no entendiese una palabra al respecto, Melissa no podía dejar de escucharlo.
A pesar de que durante estos quince días en Massachusetts, Melissa pasaba gran parte del tiempo con Sheldon, él parecía completamente inmune a su presencia y a sus coqueteos.
Sheldon cumplía a cabalidad con todas sus obligaciones laborales y por la tarde se iba directamente a su habitación del hotel, casi sin cruzar palabras con Melissa. Ella en lugar de sentirse enfadada o despreciada por la actitud del físico teórico, se sentía cada vez más cautivada por él. Como una polilla atraída por el fuego, Melissa irremediablemente se acercaría a él, aunque se quemara.
"Solamente cumplí con mi trabajo, Melissa", Sheldon añadió, acomodándose en el asiento del avión que lo llevaba de regreso a Pasadena. "No veo la hora de volver a casa", susurró mientras contemplaba la foto de Amy y Nicky que tenía en su celular, ver esa fotografía se había convertido en un ritual cada vez que viajaba.
"Lo entiendo, debe extrañar mucho a sus hijos", añadió Melissa, con esa sonrisa que bien podría servir de anuncio para el consultorio de un dentista.
"Sí, me han hecho mucha falta. He extrañado tanto a Amy." Sheldon confesó sin darse cuenta.
Melissa reprimió un gesto de disgusto al escuchar ese nombre. "Amy Farrah Fowler", Melissa repitió, sintiendo la garganta seca de repente.
"Sí, Amy Farrah Fowler", añadió Sheldon.
"Gracias por acompañarme Raj". Amy mencionó al llegar al aeropuerto.
Raj, Amy y Nicholas caminaban hacia la sala de desembarque, esperando a que el avión en que venía Sheldon, aterrizara por fin.
"No tienes de qué agradecer. Solamente quería ayudar." Raj contestó.
"Sheldon, está un poco sobreprotector últimamente." Amy añadió. "Cree que es inseguro que yo conduzca sola en la autopista, y cuando le dije que Leonard y Penny habían ido a Nebraska para visitar a sus padres, se preocupó mucho porque Leonard no podría acompañarme."
"Sí, apenas supo que Leonard y Penny estaban en Nebraska, Sheldon me llamó para pedirme que cuidara de Nicky y de ti en su ausencia." Raj levantó en brazos a Nicky para que pudiera divisar a su padre con mayor facilidad.
"¡Papá!", Nicholas no tardó en encontrar a su padre, quien los veía a lo lejos.
"¡Sheldon!" Amy lo llamó amorosamente, sin reparar en la presencia de cierta relacionista pública.
Sheldon corrió hacia Amy y la abrazó con fuerza. Sin perder más tiempo, besó sus labios como si fuese un náufrago sediento. "Tú y los niños me hicieron mucha falta" le dijo al oído. "Gracias Raj por estar pendiente de Amy."
Melissa los miraba a lo lejos, sintiéndose incómoda al observar aquella empalagosa escena del reencuentro familiar de los Cooper. Al ver a Amy, Melissa se preguntaba si 'Dedos de gorila Fowler' recordaba que ya se conocían de antes. Sólo había una manera de averiguarlo.
"Dr. Cooper, ¿no me va a presentar a su familia?" Melissa se acercó a Amy, dulcificando el tono de su voz. "Su novio es todo un genio pero a veces es algo distraído, ¿verdad?"
"Sí, mi novio… es un poquito distraído", Amy respondió mientras tomaba a Sheldon del brazo, mirando a Melissa de los pies a la cabeza. En realidad se parecía a aquella malvada muchacha que Amy conoció en sus años de secundaria.
Melissa estiró la mano con determinación. "Soy Melissa Thompson. Es un placer conocerla".
"Amy Farrah Fowler, el placer es mío." Respondió Amy con cortesía.
"Yo trabajo también en Caltech, y aunque la he visto ahí, nunca nos han presentado. Mi nombre es Rajesh Koothrappali" Raj saludó a Melissa, ruborizándose al dirigirle la palabra. Melissa asintió para devolver el saludo, mientras trataba de no perder de vista a Sheldon y Amy.
"Bueno, es momento de regresar a casa", dijo Sheldon, tomando a Nicholas en sus brazos. "¿Vinieron en tu auto o en el auto de Raj?" Sheldon le preguntó a Amy, dispuesto a salir del aeropuerto.
"Vinimos en mi auto, pero Raj condujo", respondió ella. Quería alejarse de Melissa, lo más pronto posible. Algo en ella le hacía sentirse nerviosa.
Al notar que Sheldon y Amy querían pasar tiempo juntos. Raj decidió que lo mejor sería dejarlos a solas. "Tomaré un taxi para volver a mi casa, si le parece bien, podemos compartirlo", Raj le dijo a Melissa, en un gesto de caballerosidad.
"Mmm, está bien", la reacción inicial de Melissa fue decir no, pero al final decidió acompañar a Raj. Quizá conocer un poco más a los amigos del Dr. Cooper, podía serle útil.
