AMOR

Capítulo 36

Final

Mientras lo observaba dormir no dejaba de pensar en todo, desde la primera vez que lo había visto, hasta el momento que lo escucho decir que la amaba. Sabía que había amor entre ellos, pero ¿eso podría soportar lo diferentes que eran? — Te amo... —murmuró sin dejar de mirarlo.

—Serena —murmuró al abrir sus ojos lentamente sonriendo al poder visualizarla.

Se incorporó para acercarse a su lado— Hola ¿cómo te sientes?

—Mucho mejor y más ahora que te veo

Sonrió sutil tomando su mano— El doctor dijo que debes descansar aun, quizá más tarde o mañana te den de alta

—Descansare lo necesario te lo prometo

—Eso espero —lo miró por un instante oprimiendo su mano— no te vayas a ir inmediatamente a trabajar como sueles hacer ¿quieres que llame a Nephrite? seguro tendrá mucho que decirte

—¿Es que ya te quieres ir? —haciendo un puchero, notándola un poco extraña.

—Es que no quiero que me regañes porque me estoy malpasando, además quiero ir a buscar a Michiru —Dijo oprimiendo su mano— no he tomado mis clases y sigo siendo igual de torpe que siempre

—¿Y tiene que ser ahora? —manteniendo la mirada fija en ella— Michiru y Haruka no están en la ciudad

—Ah no sabía que no estaban en la ciudad —sonrió sutil— bueno tendrá que ser después. He postergado muchas cosas y creo que debo hacerlo todo antes de que nazca Hotaru, después me será más complicado

—Serena, no te estoy exigiendo que hagas nada. Solo quiero que estés a mi lado ahora

Asintió sentándose a su lado— Me quedare un poco más, no puedo dejar a Chibi Chibi tanto tiempo sola con Molly y Nephrite. Seika seguro volverá en un par de horas

—¿Por qué tienes tanta urgencia por irte Serena?

—¿Urgencia? no para nada, es solo que ya tengo un par de horas aquí, solo que estabas dormido —Sonrió sutil— por cierto ¿desde cuándo roncas?

—Yo no ronco —haciendo un puchero— acabo de despertar y mi esposa quiere dejarme solo

—No quiero dejarte solo. Me quedare contigo hasta que llegue Seika o quizá para cuando ella venga ya te hayan dado de alta —Dijo peinando su cabello.

—Ella debe descansar. Pídele que duerma ¿sí? se quedó toda la noche despierta

—De acuerdo, le llamare entonces para decirle que se quede a descansar ¿algo más que desee el señor Kou? —preguntó suspirando.

—Mmm si un beso de mi esposa

—Que consentido está señor Kou —dijo inclinándose a darle un pequeño beso— debes descansar ahora ¿sí?

La acercó hacia él tomando sus labios entre los suyos besándola con más intensidad.

Suspiró entre sus labios ¿por qué Seiya tenía ese efecto en ella? Con un beso él podría conseguir lo que quisiera, tal como lo había hecho la primera vez. Correspondió a sus labios teniendo cuidado de no lastimarlo, solo dejando que la besara.

Jugó un poco con sus labios acariciando su nuca— Te extrañe

—Yo también y mucho. Te amo Seiya y quiero ser más que la madre de tu hija —murmuró entre sus labios— quiero ser más que la mujer que cumplió tu sueño de ser padre

—¿No te das cuenta que eres más que eso? ¿que eres la mujer que conquisto mi corazón de una forma irracional?

Se separó lo suficiente para poder mirar sus ojos— Es que quiero ser capaz de hablar contigo por horas de todos los temas que gustan. Quiero ser capaz de acompañarte a esos eventos elegantes y que no tengas que estar cuidando de que cometeré alguna torpeza

Sonrió tomando su mano— Yo no quiero que cambies porque, así como eres me gustas y mucho mi amor

Derramo unas lágrimas— ¿Estás seguro? porque la otra noche que me hablabas muy emocionado de unas construcciones me quedé dormida y en la comida que te acompañé termine asqueada con esos caracoles tan famosos que pediste

—Completamente mi amor. Me gustas como eres, me gusta estar contigo y me gusta verte

—¿Me amaras, aunque sea una pésima estudiante? —dijo con unas lágrimas— aunque no tengamos muchas cosas en común

—Claro que sí, ¿a qué viene todo esto amor?

—No tiene importancia —dijo limpiándose las lágrimas— solo quiero que sepas que te amo, que no importa como siempre quiero estar a tu lado

—Siempre estaré a tu lado y quiero que tu estés a mi lado alegrando mi vida

Sonrió sutil— Te amo Seiya, perdóname por no haber estado contigo cuando despertaste —dijo dándole un pequeño beso.

—Estas, ahora eso es lo que importa amor

Asintió abrazándolo con cuidado— Tendré que irme para cuidar de Chibi Chibi

—Si mi amor y también debes descansar —colocando la mano sobre su vientre acariciándolo.

—Sí, ya te habías tardado en mandarme a descansar —sonrió colocando la mano sobre la de él— Chibi Chibi dice que Hotaru estaba triste porque yo también lo estuve

—¿Por qué mi amor? a mí tampoco me gusta verte triste

—Porque estaba preocupada por ti, porque no dejaba de pensar en ti y en ese miedo que tenia de no poder enamorarte cada día más

Sonrió ligeramente— Ay mi amor que cosas piensas a estas alturas ya deberías saber cuánto te amo

Hizo un puchero— Ya sé que soy muy tonta, pero es que pensé que solo nos unía pastelito

—¿Y por qué pensaste eso amor? —murmuró divertido.

—Pues porque mmm Nephrite dijo que nos unía pastelito y yo pensé que solo eso hacía que estuviéramos juntos —dijo bajando la mirada— porque tú eres tan diferente de mí, soy muy torpe amor ¿y si llega una de esas mujeres que tanto te gustaban?

—Mmm quizás tomaste mal el concepto al que se refería. Nephrite sabe que nos une mucho más que pastelito

—Pues sí, pero pensé que a eso se refería porque no hay nadie que te conozca mejor que él —dijo recostándose a su lado con cuidado— él sabe todos tus secretos

—Estoy seguro que estaba tratando de animar a Seika, lo ocurrido la afecto mucho

—Sí, lo sé, me pidió perdón, pero no hay nada que perdonar, por eso la dejé contigo, para que te cuidará. Ustedes necesitan recuperar el tiempo perdido

—Gracias, estaba preocupado por ella. Yaten estaba dispuesto a matarla nuevamente

—¿Nuevamente? —preguntó extrañada acomodándose a su lado.

—Sí, yo no me fije ese día, pero Seika si lo vio fue quien nos atropelló

—Debe ser difícil para Seika, más ahora que Diamante no está a su lado, pero lo estarán ¿verdad?

—Si lo estarán, aunque siento que lo ocurrido con Yaten le duele después de todo —desvió su mirada— con él creció

—¿Qué fue lo que paso? —pregunto con interés— ¿Cómo fue que terminaste herido?

—Iba a matarla porque digamos que está enamorado de ella. Aunque previamente amenazó con tomarte a ti entre sus brazos

—¿Que? —se incorporó un poco— ese hombre está loco ¿a mí por qué? ¿Cómo puede estar enamorado de su propia prima? que horror

—A ti por hacerme sufrir. Le pidió a Seika que nos diera un somnífero

Sintió escalofríos de solo imaginar de lo que se había salvado— Ese hombre está loco, al menos todos estaban prevenidos

—Sí, creo que algo quería hacerle a Seika estaba muy insistente en ir a su habitación. Luego nos escuchó hablando

—No imagino lo que Seika sintió, que horror más siendo su primo, que ella lo consideraba mucho más que eso. Creo que ella necesitaba más consuelo ayer y no supe verlo —dijo bajando la mirada.

—Sí, aunque no ha mencionado nada al respecto

—Quizá deba platicar un poco con ella —murmuró volviendo a recostarse junto a él— ahora todo eso ya acabo ¿verdad?

—Si todo acabo, solo falta el juicio

Suspiró abrazándolo con cuidado— Me alegro que todo eso terminará, por fin Seika podrá ser feliz con Diamante, espero que ahora si tú también puedas disfrutar de mi embarazo y por supuesto la boda de Molly y Nephrite

—Del embarazo estoy disfrutando mucho amor ¿no te das cuenta de ello?

—Sí, pero no hemos tenido realmente un momento de paz. Sobre todo, tu siempre preocupado y tenso, no creas que no me daba cuenta

La abrazó con cuidado— Perdona, pero en verdad si lo he disfrutado. Sobre todo, el estar cabeceando en la oficina y las náuseas en la mañana

Sonrió un tanto divertida— Yo ya no tengo nauseas, ni sueño. Solo tengo muchas ganas de helados, pasteles y de los besos de mi esposo, quizá por eso te contagie mis síntomas

—Si por tus labios que me vuelven loco y que se han hecho mi adicción —murmuró buscando sus labios.

Sonrió cerrando lentamente los ojos— Te amo Seiya, tú también eres mi adicción. Tus besos pueden hacer maravillas conmigo

Tan solo sonrió besando con suavidad sus labios.

Sonrió entre sus labios— ¿Cuándo tendremos una luna de miel? —preguntó en medio de pequeños besos.

—¿A donde te gustaría ir?

—Mmm un lugar con nieve, si eso me gustaría. Una linda cabaña ¿crees que podamos ir solo nosotros? que sea una verdadera luna de miel, no la hemos tenido

—Claro mi amor, nos iremos mmm ¿qué tal a los Alpes suizos?

—¿De verdad? —preguntó entusiasmada— si eso me gustaría mucho. Quiero ver un hermoso bosque nevado abrazada a ti porque tendré frío y una humeante taza de chocolate con muchos bombones —sonrió aún más al imaginar ese momento.

—Sera maravilloso mi amor y te ayudare a esquiar

—¿Iremos después de que nazca pastelito? porque de lo contrario no sé cómo podría esquiar con tremendo vientre

—Si después de que nazca pastelito iremos mi amor

Sonrió dándole otro pequeño pero marcado beso— Te amo Seiya, perdón por ser tan miedosa y torpe

—Te amo con todo lo que eres ¿y tú me amas?

—Mucho —sonrió sin dejar de darle pequeños besos— aun si eres un hombre horrible o si haces pucheros, o si me haces tuya con toda tu pasión

Sonrió sonrojado ante esos detalles— Te amo Serena sin importar el cómo llegaste a mi vida

Sonrió acariciando su rostro— ¿Aun si nos forzaron a mirarnos?

—Aun si nos forzaron. Aun si no fue por casualidad. Te amo llegaste a mi vida y me disté lo que nunca pensé tener y eso es una familia

—Una hermosa familia —sonrió recostándose nuevamente a su lado— oye amor ¿y si te vuelves a hacer los estudios? quizá podamos encargar otro bebé después de pastelito

—Bueno eso ya lo veremos después de que pastelito nazca mi amor

—De acuerdo —sonrió refugiándose en sus brazos— extraño hacer muchas travesuras contigo, porque ahora pastelito nos ve y se lo puede contar a Chibi Chibi

—Ya tendremos tiempo de hacer muchas cosas sin que pastelito nos vea —rozando suavemente sus labios.

—Te amo —murmuró entre sus labios— tendrás cuidado ahora, con tu herida ¿qué le diremos a Chibi Chibi? Porque seguro se asustará de verte así

—Mmm que me caí de las escaleras

—Creo que será una buena idea ¿cuándo podemos ir a casa? se siente rara sin todos sus juguetes y sin sus conejos

—Solo un par de días mientras se aseguran que no haya nada extraño

—De acuerdo, por mientras iremos al hotel y ahí te cuidaremos mucho —Murmuró comenzando a dormirse— no quiero perderte, te amo

Sonrió al verla, abrazándola un poco más— Te amo descansa un poco amor

—Si, como ordenes —sonrió en medio de un bostezo— hombre horrible

X-X

No dejaba de pensar en su amada Seika, en sus lágrimas, el terror en su mirada por el temor de perder a su hermano— Mi amor —Murmuró esperando que su amor llegara a ella— yo te protegeré, te lo prometo

—Ja que vas a estar protegiéndola. Eres un idiota todo esto es culpa tuya

Resoplo al escucharlo— Es tu culpa Yaten, todo por tu maldita ambición ¿qué esperabas? que nadie descubriría tus planes

—Obvio, pero gracias a tu impertinencia todo mi plan fracaso buscaría a Seika después de que matarás a Seiya y me quedaría con todo, pero no, tenías que meter más estorbos

—Pensabas matarnos a todos —dijo con seriedad— tu solo querías quedarte con la herencia, eso no fue lo que me dijiste la última vez

—Sí y parte de esa herencia es ella

Alzo la mirada— ¿Cómo que ella? no seas idiota Yaten, Seika es tu prima

—¿Y? Todo habría sido perfecto si no hubieras aparecido en su vida

—Pero aparecí y Seika me ama. Eres un imbécil Yaten te vas a hundir en la cárcel, ya lo verás

—Y tu conmigo. El dolor cegó tu juicio he hiciste cuanto quise salvo matar a ese idiota

—Quizá, pero Seiya y Serena me han perdonado. Tu tendrás que pagar por todo el daño que causaste —dijo con coraje— te vas a refundir en la cárcel

Fijó la mirada en él— Algún día saldré e iré por ella. No te lo dije, pero hice mía a Seika hace mucho tiempo, aunque es una lástima que ella no lo sepa seguro me habría pedido mas

—¿Que? —se puso de pie pegándose a los barrotes— ¿qué rayos estas diciendo? eso es mentira. Seika jamás se habría acostado contigo

—Solo un par de somníferos bastaron, ahora habría sido diferente, pero me traicionó

—Eres un desgraciado Yaten, abusaste de tu prima, eres un maldito violador y te matare en cuanto pueda, como te atreviste a lastimarla

—¿Tu a mí? Si no pudiste con ese idiota por el cual fue atropellada

—Creo que no me conoces Yaten, tenía dudas porque Seiya nunca fue malo conmigo, pero tú, tu lastimaste y te aprovechaste de una mujer inconsciente

—Y la habría hecho mía. Sus labios son muy dulces

—Cállate —grito desesperado sacudiendo los barrotes.

—Tienen visita —murmuró un policía dejando entrar a Seika.

Diamante volteó observando a su amada entrar— Mi vida —derramo unas lágrimas de tan solo pensar en cómo se sentiría si supiera la verdad.

—Diamante —corrió hacia el con lágrimas en sus ojos.

—Mi vida, no llores —dijo acariciando su mejilla— ¿qué haces aquí?

—Quería verte y saber cómo estabas —disfrutando su caricia.

—Mucho mejor ahora que estás aquí, pero debiste esperar para verme. Yaten está aquí

Volvió la mirada hacia su primo.

—Hola querida prima —dijo al sonreír al recorrerla con la mirada— que hermosa estas hoy, vienes de negro ¿ya se murió Seiya?

—Para tu desgracia no, mi hermano está a salvo —por alguna razón esa mirada la hizo sentir incomoda.

—Es una lástima, pero no importa, ya saldré y poder terminar con lo que inicie —Sonrió sin dejar de mirarla— así que más te vale que me esperes Seika. Tendré que esperar un poco más para poder tenerte por fin, de nuevo

—¿De nuevo? ¿De qué estás hablando? —sintió un escalofrió recorrer su cuerpo— ¿qué pretendías hacer Yaten?

—Seika. Mi vida, no le hagas caso está loco, está hablando solo por coraje —Dijo tomando su mano para llamar su atención— mírame mi vida, todo estará bien, solo mírame

—¿Recuerdas aquella noche que te pusiste ebria? cuando Seiya volvió y no querías verlo. Bebiste hasta perderte ¿lo recuerdas Seika? —preguntó Yaten sonriendo.

Volvió la mirada hacia Diamante por un instante para enseguida volver la mirada hacia el— ¿Qué?

—Despertaste con resaca y te di un par de pastillas para el dolor de cabeza —sonrió dándole la espalda— te quedaste profundamente dormida con aquel camisón que no dejaba nada a la imaginación. Esperabas que llegará Diamante ¿verdad?

—Si esperaba que llegara. Y me quede dormida

—Sí, así fue —murmuró volteando a verla— y lo disfrute mucho. Tus labios son tan dulces, tus piernas wow realmente son perfectas y tus senos, Seika, deberías pensar en ser modelo, con esas curvas volverías loco a más de uno, claro nadie como yo

Abrió sus ojos completamente desconcertada— Tu... ¿Abusaste de mí?

—En realidad debo decir que lo disfrutaste mucho. Si estabas un poco inconsciente, pero no por eso estuviste tranquila —sonrió volteando a verla— colaboraste y muy bien, tus labios hacen maravillas

Derramó unas lágrimas— ¿Por qué Yaten? —se giró hacia Diamante deseando no ver a su primo.

—No le hagas caso Seika —murmuró Diamante conteniendo el coraje que las palabras de Yaten le hacían sentir.

Comenzó a sollozar— ¿Por qué? Si para mi tu eres muy importante

—¿Y entonces por qué lloras? fuiste mía Seika. Si tan solo hubieras visto un poco más allá, juntos hubiéramos hecho grandes cosas, como deshacernos de todos los estorbos. Eso es lo que tu querías, lo que ambos queríamos

Presionó los barrotes comenzaba a tener vagos recuerdos— Creí que eras tú mi amor. Yo no...

—Shhh —tomo suavemente su rostro— tranquila mi amor. No lo escuches, no importa que haya pasado. Te amo Seika

—Lo pasaste muy bien Seika, gritabas llena de placer y pedías más —dijo sonriendo al ver lo que le hacía.

Cerró sus ojos con nuevas lágrimas— Basta Yaten. Ya basta

—¿Que es este escándalo? —preguntó uno de los oficiales que entraba seguido de otro— Yaten Kou será enviado a una prisión de máxima seguridad donde aguardará el juicio en su contra

Diamante se sentía tan impotente de no poder consolar a su amada— Seika mi vida, no llores

—Oficial quiero agregar abuso sexual a la lista de cargos en su contra —respiraba un tanto agitada comenzaba a sentir que le faltaba el aire.

—No hay manera de que lo compruebes querida prima

—Seika ¿te sientes bien mi vida? —preguntó tomando su mano— por favor, traiga un médico

—Me siento un poco mareada. Tengo como testigo a Diamante y... —saco su celular— tu confesión grabada —mirándolo con sumo coraje.

—¿Que? —la miro molesto— eres una maldita Seika, te vas a arrepentir. Voy a volver y entonces no habrá escapatoria

Ya no respondió nada solo sujeto la mano de su amado.

—Llévenselo —dijo el oficial abriendo la celda de él.

—Todo estará bien mi vida —la tomó del rostro limpiando sus mejillas— te amo, te amo Seika

—Perdóname por lo que paso yo no sabía

—Señorita, le permitiré entrar, pero solo unos minutos —dijo sacando la llave para abrir la celda.

—Si por favor —miro de forma suplicante al oficial.

—Solo unos minutos —dijo abriendo la celda.

—Gracias oficial —murmuró Diamante en cuando la pudo abrazar lo hizo sujetándola con fuerza— mi vida

Se acurruco en sus brazos buscando consuelo al dolor que sentía en su corazón.

—Ya mi vida, olvida todo lo que dijo, desde hoy tu vida será diferente —dijo abrazándola con fuerza— estaremos juntos mi vida. Te amo, ya no llores porque me lastima no poder evitarlo

—Pensé que eras tú más por qué cuando desperté tú estabas a mi lado. Nunca pensé que él quisiera algo así conmigo yo lo quería mucho. Porque de niña fue un refugio ante la ausencia de Seiya

—Lo sé mi amor. Sé cuánto te importaba y lo decepcionada que estás —dijo besando su frente— te ha lastimado mucho, pero debes salir adelante mi vida. Ahora tienes a tu hermano cerca él te protegerá lo sé muy bien

Derramó un par de lágrimas, sentía su mirada nublándose— Diamante mi amor

—¿Te sientes bien mi vida? han sido días muy pesados para ti

—No me siento bien —aspiro su aroma.

—Por favor traigan un médico, mi prometida se siente mal —dijo llamando al oficial al tiempo que la tomaba en sus brazos.

—¿Qué ocurre? —murmuró el oficial al ver a la chica demasiado pálida.

—Se siente mal, por favor un médico ¡ya! —grito desesperado tenia horas pidiendo un médico y no lo atendían.

—Enseguida —se apresuró para llamar al médico.

—Mi vida por favor ¿por qué viniste? debiste esperar, esto es demasiado para ti

—Tenía que verte y quería saber por qué Yaten había hecho eso. Pensé que era mentira y que se trataba de una tonta broma

—¿Y qué esperabas que te dijera? —la recostó en la fría manta de la celda.

—Cualquier cosa —sollozando— menos eso

Resopló con molestia— No te quiero cerca de él nunca más. No importa que quieras escuchar de nuevo sus motivos te quiero lejos de él

Desvió la mirada de la de él— No volveré a verlo jamás

—Más te vale Seika, no quiero saber que lo volviste a ver porque quieres obtener respuestas

Se sentó en la cama, tenía tantas cosas en su mente— Quizás tenga que verlo en el juicio

—Pero no a solas con él, ni tampoco porque tú lo busques —dijo con seriedad— Seika, te amo más que a mi vida y por eso es que no quiero que me vuelvas a visitarme mientras esté en prisión

—¿Que? ¿por qué me pides eso? —dijo con seriedad, derramando un par de lágrimas.

—Porque te amo Seika. Porque no quiero que pases días sufriendo por mí, debes recuperar tu vida, volver a ser la Seika fuerte y segura. La mujer de la que me enamore —dijo hincándose frente a ella— te amo mi vida, pero no quiero que me veas así

—Por favor no me pidas eso, pase mucho tiempo sin ti y ahora me pides no verte

—Pero sabemos que al final de todo volveré a tus brazos. Nos casaremos, pero no vuelvas a visitarme, me avergüenza que me veas así mi vida, hecho una piltrafa humana y no un hombre capaz de protegerte

Comenzó a sollozar— Diamante te amo. Me enamoré de ti y tenía miedo de lo que pudieras hacer y no me di cuenta que en realidad era él de quien debía cuidarme

—Nadie lo imagino —dijo acariciando su rostro— pero todo eso ya termino. Dentro de poco podré estar a tu lado, pero no quiero que me veas así. No soy el hombre del que te enamoraste

Fijo su mirada en el con sus ojos llenos de lágrimas— Diamante mi amor —se abalanzo sobre sus brazos.

—Te amo mi vida, mi hermosa Seika, déjame volver a ser el hombre capaz de protegerte y amarte —dijo abrazándola con fuerza— déjame volver a recuperar mi dignidad

Asintió ocultando el rostro entre su cuello, abrazándolo con fuerza— Bésame, bésame como tú sabes hacerlo para poder resistir tu ausencia

—Mi vida —murmuró tomando su rostro para besarla lenta y profundamente aumentando poco a poco la pasión en entre sus labios.

Correspondió a sus labios sin dejar de llorar, pero sabía que debía darle ese tiempo que le pedía, y ella también debía recuperarse. Le costaría mucho poder reponerse al dolor que ahora sentía— Te amo —murmuró entre sus labios mordisqueándolos un poco.

—Te amo —murmuró estrechándola entre sus brazos— te veré cuando sea un hombre digno de ti

—Te esperare te lo prometo esperare por ti mi amor —respiró profundamente, acariciando su rostro.

—Señorita, debe salir —dijo el oficial y tras de él un médico— deben revisarla

—Ya escuchaste mi vida, debes estar bien ¿de acuerdo? debes ser la hermosa mujer que siempre has sido

—Lo estaré para ti mi amor es una promesa —rozo sus labios de nueva cuenta— te amo con todo mi ser

—Te amo mi vida. Volveré a tus brazos, te lo juro —dijo volviendo a besarla.

—Señorita, tiene que marcharse —dijo con impaciencia.

Se puso de pie, no quería irse y dejarlo, pero confiaba en él. Lentamente se acercó a la reja— Nos vemos mi amor se fuerte ¿sí?

—Lo seré mi vida —dijo sonriéndole— te veré pronto mi amor. Mi futura señora, Black

Salió en cuanto le abrieron la reja, enviándole un último beso, dedicándole una sonrisa conteniendo sus lágrimas para que no la recordara de esa forma.

Sonrió poniéndose de pie, erguido y orgulloso como sabía a ella le gustaba. Le dolía dejarla ir, pero era lo mejor, pronto volverían a reunirse y sería para siempre.

X-X

Al salir de ese lugar miro por última vez sintiendo un gran vacío en su corazón. Subió al auto que esperaba por ella el medico había insistido en revisarla, pero ella se había negado. De esa forma llego al hospital para ver a su hermano, tratando de mostrarse tranquila.

Nuevamente Seiya se había quedado dormido y aunque no quería dejarlo también tenía que ir a cuidar de Chibi Chibi. Solo dio un pequeño beso como despedida y salió sin hacer ruido. Aprovecharía también para comer algo, a últimos días pastelito requería más alimento y tenía hambre a todas horas. Al salir se topó con Seika que se veía muy triste y ella sabía que le debía una disculpa— Hola...

—Hola ¿cómo sigue?

—Está durmiendo de nuevo —sonrió sutil— aproveche para salir a comer algo ¿quieres acompañarme?

Asintió con la cabeza— ¿Y Nephrite y Molly?

—Me enviaron un mensaje que estaban en la cafetería que está en la esquina. De hecho, ya iba por ella, le prometí un pastel, pero seguramente ya se lo devoró

—Es seguro que esa pequeña tendrá mucha pila durante el día

—Sí, estará como loquita con tanta azúcar, así que ¿qué te parece si vamos por ella y vamos a comer algo?

—Está bien, la verdad es que me siento un poco mareada. Quizás porque no he comido nada

—¿No desayunaste? —preguntó tomándola del brazo— debiste comer algo

—No, la verdad es que no tengo hambre

—Pero debes comer. Anda vamos y comes algo y también Chibi Chibi porque de pastel no se debe alimentar —sonrió sutil encaminándola hacia la salida.

Se dejó guiar por ella hacia la salida— Si lo sé. No solo se vive de pastel

Asintió— Seika, te debo una disculpa por cómo me comporte

—Entiendo tu molestia, después de todo lo que paso fue por mi causa

Negó bajando la mirada— No era eso Seika, era más bien mi temor, no sé cómo explicarlo

—Por mi causa Seiya fue herido y por mi causa Diamante está en la cárcel —murmuró sollozando.

Se detuvo abrazándola— No digas eso Seika. No tienes la culpa de nada, solo fueron malas decisiones que cada uno tomo

Al sentirse abrazada comenzó a llorar a un mas, dejando salir la rabia y el temor que sentía.

Tan solo la abrazo para confortarla. Sabía que para ella debía ser difícil toda esa situación.

La abrazó aún más sin poder parar de llorar— Hoy fui a ver a Diamante y a... Yaten

—Seika —murmuró comprendiendo porqué estaba así— ¿y qué ocurrió?

—Me entere de algo muy sucio y me siento sucia Serena —sin atreverse a verla a los ojos.

—¿Qué cosa Seika? —preguntó tomando sus manos— ven vamos a sentarnos aquí —la condujo a una de las bancas que estaba fuera del hospital.

Asintió con los ojos llorosos, tenía que decirlo o morirá por dentro.

—¿Qué fue lo que ocurrió Seika? por favor, dime puedes confiar en mi

—Yaten... abuso de mi... —murmuró con vergüenza y dolor.

—¿Que? —preguntó asombrada y sin duda molesta— Seika... —Sin pensarlo la volvió a abrazar.

—Sí, hoy me lo confeso frente a Diamante —sollozando aún más.

—Ay Seika, pero eso no puede ser, es tu primo, quizá solo lo dijo para lastimarlos a ambos ¿cómo pudo pasar eso?

—Fue en una ocasión que discutí con Seiya y se me pasaron las copas estando en casa. Esa mañana tenía mucho dolor de cabeza. Yaten me dio unas píldoras y me quedé dormida, cuando desperté me sentí rara y pensé que había estado con Diamante, más porque él estaba a mi lado. Se extraño un poco cuando le dije que había sido maravilloso —los recuerdos llegaban a su mente— Diamante se extrañó, pero en ese momento ninguno le tomo importancia

—Ay Seika —murmuró con tristeza— no sé qué decirte, solo que tú eres una mujer fuerte. Mucho más fuerte que ninguna así que esto no te debe vencer. Al contrario, toma fuerza de todo lo que te paso y vuelve a comenzar

—Me siento tan mal Serena. No pensé que Yaten hiciera algo así y mucho menos conmigo. Lo quería como a un hermano y me duele

—Lo sé Seika. Sé que te duele, que te sientes decepcionada, pero él no puede destruirte. Eso es lo que quiere, verte sufriendo. No le des ese gusto, ya no estás sola —dijo tomando sus manos— estamos contigo

—Gracias Serena —bajo su mirada.

—No Seika, gracias a ti por tener la confianza de contarme todo esto —sonrió oprimiendo sus manos— no te dejes vencer

—Quiero ser fuerte. Diamante no quiere que vaya a verlo mas

—Pero ¿por qué? ¿es que acaso tiene que ver lo que hizo Yaten? ¿por qué no quiere verte?

—No. Por el contrario, espero no lo lleven al mismo lugar que a él o terminaran matándose el uno al otro y no quiero perderlo. Él no quiere que lo vea en un lugar así

—Ah ya estaba pensando en ir a buscarlo y decirle unas cuantas cosas, pero si es por eso entonces quizá es lo mejor, he escuchado que esos lugares son muy feos

—¿Crees que este mucho tiempo ahí?

Se encogió de hombros— Quisiera decirte que no, pero la verdad es que no se mucho de eso —Sonrió un tanto avergonzada— pero lo que sí sé es que tu estarás esperándolo para poder ser feliz con él ¿no es así?

—Si. Lo esperare sin importar cuanto tiempo pase. Esperare por él

Sonrió al ver su determinación— Eso está mucho mejor ¿te sientes mejor?

—Sí, me siento mucho mejor, gracias Serena en verdad sentía que iba explotar

—No tienes nada que agradecer, para eso está la familia ¿no es así? —sonrió al verla más tranquila— además yo fui muy grosera estos días y te pido que me disculpes

—Serena —respiró aun con los ojos llorosos— perdóname ¿sí?

—Pero no tengo nada que disculparte. Al contrario, es que la verdad me sentía un poco insegura a tu lado, bueno no tanto así, es solo que, escuche la conversación que tenías anoche con Nephrite

Fijo su mirada en ella— Serena no quiero que sientas celos de mí. Tu eres la mujer que Seiya ama, yo solo soy su hermana

—Es que no son celos, bueno quizá un poco, pero lo que más sentí y que me hizo pensar es que él y yo somos tan diferentes. Que aún me parece un sueño que se haya fijado en mí y cuando Nephrite dijo que nos unía mi embarazo pensé que solo era eso

—Él no lo dijo en ese sentido —bajo su mirada— él trataba de hacerme sentir mejor, por mi causa Seiya está así porque se interpuso y el día que me atropellaron también lo hizo al menos alcanzo a protegerme. Le dije que sentía celos de él porque, bueno él ha estado más como su hermano que yo. Porque pensó que tenía celos de ti por tener más atención de Seiya que yo

Enarco una ceja— ¿En serio? —comenzó a reír— que tontas somos. Pobre Seiya con razón se incapacito, está loco por ambas

Sonrió un tanto divertida— Se volverá loco con ambas mi hermanito

—Sí, eso me temo y peor será con Chibi Chibi y pastelito, porque ellas también querrán su atención. Pastelito se vuelve loquita cuando él le habla

—Sera un papá muy consentidor

—Sí, eso me temo —sonrió sutil acariciando su vientre— creo que ya tiene hambre porque se me acaba de antojar un omelette con atún y mucha mayonesa ¿vamos? —sonrió poniéndose de pie extendiendo su mano hacia ella.

—Si vamos —tomo su mano con una sonrisa.

—¿Te gustaría que iniciáramos cuanto antes con la habitación de Hotaru? quiero cielos azules y nubes en las paredes

—Si se verá muy linda. Sera preciosa, iremos hacer compras ¿sí? hay mucho que falta

—Sí, tenemos mucho que comprar y seguro Chibi Chibi se pondrá muy feliz —sonrió al ver la cafetería y su pequeña hija jugaba con su amiga y Nephrite— mira, está muy contenta

—Si esa niña es muy alegre, es un angelito

—Sí, mmm quizá te haga bien dormir un poco con ella, te traerá mucha paz

—Si la verdad es que si —entrando a la cafetería relajándose un poco.

—¡Tía! —apenas la vio bajo de la silla corriendo hacia ella— te quiero mucho

—Chibi Chibi —se agacho para cargarla— ¿qué haces traviesa?

—Una casita con waffles —sonrió abrazándola— ¿me ayudas?

—Claro será un placer —acercándose a la mesa.

—Gracias por cuidar de ella, espero que no les haya dado problemas —dijo Serena a su amiga y prometido.

—No más de lo normal —sonrió guiñando un ojo— ¿cómo sigue Seiya?

—Mucho mejor, se quedó dormido ¿le pueden decir que voy a comer con Seika y que no nos tardamos?

—Claro, iremos a verlo, dejaremos a Chibi Chibi con ustedes, ya que tenemos un asunto que resolver —murmuró Molly tomando la mano de su amado sonriéndole.

—Gracias por cuidarla. Chibi Chibi vamos a comer

—Si Chibi Chibi—sonrió volviendo a armar su torre de wafles.

—Bien entonces nosotros cuidaremos de Seiya y las veremos más tarde. Vamos mi amor —dijo inclinándose a besar la frente de la niña.

—Si vamos —sonrió saliendo detrás de su prometido.

—Vamos, primero iremos por los resultados de los análisis —Dijo Nephrite— necesito saber cuánto antes si estamos embarazados

—Que desesperado mi amor —presionando su mano.

—¿Es que tu no lo estás? —sonrió casi corriendo a la clínica— Molly, no sabes cuánto deseo tener un hijo contigo

—Y yo contigo, aunque Chibi Chibi escucho algo dijo que aún era muy pequeño

—¿De qué hablas? —pregunto extrañado— ¿que escucho?

—Dijo que parecía zumbido

—¿Un zumbido? —pregunto aún más extrañado— ¿iremos a tener abejas o mosquitos? —sonrió divertido— es una niña, seguramente estaba jugando

—Pues dijo que aún era pequeño y quizás aún lo sea —murmuró más que ilusionada.

—¿De verdad crees que sea posible que estemos embarazados? —pregunto al llegar a la clínica.

—Si —tomando con fuerza su mano.

Sonrió atrayéndola hacia él para rodear sus hombros— Eso espero, de lo contrario tendré que trabajar horas extras para que nuestro bebé llegue pronto

—Eso me encantaría sin duda alguna

—Entonces está decidido. Buenas tardes señorita, venimos a recoger unos análisis que le hicieron a mi prometida ¿sabe si el doctor ya los recibió? son a nombre de Molly Osaka

—Permítame un momento —sonriéndole de forma coqueta al caballero.

—Gracias —volteó a ver su prometida que parecía seria— ¿ocurre algo? ¿te sientes mal?

Se acercó a él besando sus labios sin decirle nada.

Sonrió sujetándola de la cintura— Amor, si continuas así alguien más tendrá que cuidar de Seiya

Sonrió entre sus labios— No creo que necesite más cuidados que tu mi amor

—Creo que ya no me necesita —dijo volviendo la mirada a la recepcionista— ¿tiene los resultados?

—Si. Aquí tiene —extendiendo el sobre hacia él, rozando su mano.

—Gracias y señorita le pediré de favor que tenga un poco más de respeto a mi prometida. Vamos cariño, tenemos una respuesta que encontrar

Le saco la lengua a la recepcionista— Vamos estoy ansiosa

Sonrió llevándose a su prometida— Mi pequeña Molly, por eso me gustas. Anda ¿quieres leer el resultado o lo leo yo?

—¿Qué tal si los vemos juntos?

—De acuerdo —sonrió sentándose junto a ella abriendo el sobre— ¿estás lista? lo que sea no cambiará mi amor por ti

—Ni el mío por ti —respiro profundamente tomando la hoja para desdoblarla.

—Te amo Molly —colocó la mano en su rodilla para darle la fortaleza y comenzar a leer la hoja.

Le sonrió para ver la respuesta, llevando la mano a su vientre— Mi amor

—Mi pequeña Molly tendremos un hijo —sonrió feliz abrazándola con fuerza— me haces tan feliz mi amor

—Te amo, te amo —murmuró buscando sus labios.

—Un bebé tuyo y mío —murmuró sonrojada cerrando sus ojos sentir su calidez.

—Nuestro hijo —murmuró besando suavemente sus labios. Se sentía tan feliz que quería que todo mundo lo supiera.

Lo abrazó con fuerza sonriéndole— Te amo Nephrite te amo

—Vamos mi amor. Debo contarle a Seiya y ni creas que te salvaras de ser mía, de ser mi esposa, de ser todo para mi

—Quiero ser todo para ti mi amor absolutamente todo —se puso de pie más que feliz.

—Ya lo eres mi amor, lo eres todo —se puso de pie tomando su mano— ¿te sientes bien mi pequeña?

Asintió entrelazando sus dedos con los de él después de guardar la hoja con mucho cariño en su bolsa.

—Vamos, iremos a ver a Seiya, esperaremos a que vuelvan Serena y Seika. Nos iremos al hotel, tengo que saciar mi sed de ti y descansar claro

—Si yo también quiero descansar entre tus... —se detuvo al ver a sus padres en la acera.

Había sonreído, pero se puso serio al ver a los padres de su prometida— ¿Quieres ir a hablar con ellos?

Asintió sin soltarlo— Solo saludamos

—De acuerdo, vamos —dijo oprimiendo su mano— señores Osaka, buenas tardes

—Hola mamá, papá... —murmuró sonrojada.

—Molly, hija —Murmuró su madre— te ves, muy linda ¿te sientes bien? ¿qué hacen en el hospital?

—Pues —bajo su mirada sonriendo— venimos a recoger los resultados de unos estudios que me hicieron

—¿Estudios de qué? —preguntó con seriedad su padre.

—Estoy embarazada —sonriendo a su prometido, no dejaría que nada empañara la felicidad que sentía.

—¿Que dijiste? —resoplo molesto— cómo pudiste Molly

—Papá, amo a Nephrite y tendré un bebé. Si no lo aceptan no me importa. Vamos amor para darles la noticia a Serena

—Hija —Murmuró tomando su mano— no te vayas mi amor, yo quiero felicitarte, iré a tu boda

—Mamá —murmuró abrazándola con fuerza— serás abuela

—Y estoy muy feliz mi amor, mi hija —la abrazó hacia ella.

Sollozo acurrucándose en brazos de su madre— Te extrañe mucho, mamá. Nephrite me ama y yo lo amo con todo mi corazón

—Lo sé mi amor, lo veo en sus ojos —volvió la mirada hacia su esposo que se alejaba— dale tiempo a tu padre. Lo aceptará solo espera un poco, tenemos mucho que hablar mi pequeña, cosas como de tu boda

—¿Quieren ir a comer con nosotros? —murmuró esperanzada.

—Mmm dudo que tu padre quiera hija, pero yo con gusto iré, mmm ¿quieres presentarme formalmente a tu prometido?

Asintió tomando su mano— Mamá él es Nephrite Kou mi futuro esposo y padre del bebé que espero

—Mucho gusto señora, antes que nada, quiero disculparme por las malas impresiones que le he dado, pero créame que amo a su hija con toda mi alma —Dijo tomando su mano.

Sonrió ligeramente— Mucho gusto señor Kou. Espero usted pueda perdonar nuestra intransigencia

—Comprendo su preocupación. Molly es una mujer muy valiosa, pero no tienen de que preocuparse, yo la protegeré se lo aseguro

—Espero que lo haga, solo quiero que mi pequeña sea feliz

—Y lo será señora —dijo rodeando los hombros de su prometida— la amo y la protegeré a ella y a nuestro hijo

—Hija, será niña —murmuró divertida Molly.

—¿Y cómo puedes estar tan segura? —preguntó besando su frente.

—No sé, tengo la impresión —cerrando sus ojos.

—De acuerdo, será mi pequeña princesa y tu mi reina —sonrió abrazándola más— entonces mmm creo definitivamente Seika o Serena deberán quedarse a cuidar de Seiya

—Sí, vamos a comer ¿sí? —sonrió a su madre— además debemos ir a ver las flores ¿recuerdas?

—De acuerdo, iremos a donde tú quieras. Le llamare a Serena para que sepa que tuvimos que irnos —dijo alejándose un par de pasos para hablar por teléfono.

Sonrió un tanto sonrojada— Es muy atractivo, me gusta verlo hablar por teléfono

—Discúlpame por no haber podido ver el amor que le tienes a ese joven —dijo tomando sus manos— sé ve que te hace muy feliz

—Sí, ya estaba enamorada de él desde hace tiempo. Porque siempre iba a comprar joyas

—¿De verdad? —sonrió interesada en escucharla— ¿por qué nunca me dijiste nada?

—Bueno es que él era mi amor platónico y no quería decepcionarlos

—Ay hija —murmuró volviendo a abrazarla— lamento haber sido tan intransigente con tus sentimientos, pero ya aprendí mi lección, quiero estar contigo hija y verte feliz

—Soy feliz mamá, pero hoy lo soy aún más por que al menos cuento contigo. En verdad te extrañaba mucho

—Y yo a ti mi pequeña —sonrió besando su mejilla— pero esto no volverá a pasar, así que disfrutemos de este día ¿de acuerdo? dime ¿te sientes bien?

—Si mejor que nunca, mamá estoy muy feliz tendré un bebé. Un pequeño bebé del hombre que amo

—Y será muy hermosa

—Pues ya está todo listo, podemos irnos a comer y después a ver las flores

—Entonces vamos, será un gran día. Vamos mama —fijo la mirada en su padre que estaba lejos suspirando.

—Vamos, tenemos mucho que ver de la boda y poco tiempo —dijo muy animado Nephrite guiándolas hacia donde estaba el auto.

—Sí, vamos, estoy emocionada

X—X

—¿Estás nervioso? —murmuró a su amigo, ayudándole con el saco.

—Mmm no, más bien ansioso. Ya quiero ser su esposo, no sé cómo explicarlo. Molly es la mujer perfecta para mí y nada me hace más feliz que estar casado con ella

Sonrió ligeramente— Me imagino, estar con ella es lo mejor que te ha pasado. Por fortuna el sacerdote accedió a venir, así tendrás ambas bodas en un solo día —murmuró pues había logrado que la boda civil y religiosa fuera el mismo día.

—Sí, la verdad es que estoy muy agradecido con él ¿y tú para cuando te casas por completo? ¿o tienes miedo que se te salga lo demonio que tienes? —sonrió divertido.

—¿Cual demonio? soy un angelito —Dijo divertido.

Lo miró con duda— Si claro, ¿o es que no quieres casarte con Serena?

—Claro que sí, pero acordamos hacerlo después de que nazca pastelito, aunque me gustaría casarme cuanto antes, pero sé que le gustaría disfrutar los preparativos

—Seguramente. Igual quiero que sientas la misma emoción que siento yo, la ansiedad por convertirla en mi esposa, aunque bueno ya es tu esposa, pero no es lo mismo. Ahora podrás disfrutar tu boda, no como antes —dijo alejándose a tomar el saco— eres más que mi amigo y quiero que seas completamente feliz

—Soy feliz hermano, en verdad que lo soy —sonrió tomando una flor para dársela.

—Quien se hubiera imaginado que ese par de niños solitarios se iban a volver en una gran familia —dijo tomando la flor para colocarla en el ojal.

—Si me lo hubieran dicho no lo habría creído —murmuró un tanto divertido— ¿estás listo Kevin?

Sonrió acompañado de un suspiró— Ay que manía la tuya de decirme Kevin, pero si ya estoy listo, vamos ¿luzco como todo un novio?

—Luces como todo un novio nervioso por recibir a su prometida —sonrió aún más divertido— vamos amigo es hora que te pongan la soga al cuello

—Con gusto —sonrió caminando hacia la puerta.

X-X

—Estas hermosa Molly —dijo una vez que termino de acomodar el velo sobre el cabello de su amiga— tienes una sonrisa radiante

—Gracias Serena me siento un poco nerviosa —murmuró sintiendo sus manos sudorosas.

—Tranquilízate, no tienes por qué estar nerviosa. Seguro Nephrite te espera con ansias, además le hará daño a tu bebé —sonrió dándole un vaso con agua.

Tomo el vaso con agua para calmar sus nauseas— Gracias en verdad no sé qué haría sin ti Serena

—Seguro volverte loca de desesperación —sonrió sentándose en la cama— ¿Cómo te has sentido con las náuseas y los mareos?

—Diría que bien pero cada día son peores ¿cómo los aguantaste? no vi que te diera tanto

—Mmm quizá porque las primeras semanas las pase en cama —sonrió encogiéndose de hombros— aunque quizá también tuvo que ver que Chibi Chibi se la pasaba platicando con pastelito, quizá la dormía

—Si es posible —sonrió acariciando su vientre.

—Un día te voy a prestar a Chibi Chibi para que se ponga a platicar con tu bebé, quizá eso la calme —sonrió al verla con ese semblante feliz y tierno.

—Seguro eso alentara a bebé —sonriéndole a su amiga— no puedo creer que por fin voy a casarme con Nephrite

—Y mucho más rápido de lo que imagine —sonrió divertida— ¿te imaginabas que estaríamos así? con un par de hombres tan apuestos

—No al menos no tan apuestos como ellos y tan grandes —murmuró puesto que Nephrite era mucho más alto que ella e incluso que Seiya.

Sonrió más divertida— Si, además de mmm un poco grandes, son unos viejitos

—Si —sonrió aún más— pero son maravillosos

—Sí, la verdad es que lo son —suspiró profundamente— y son nuestros

—Sí, hay chicas que le coquetean a Nephrite, pero él las ha puesto en su lugar

—Mmm ahí si no tengo mucho que opinar, a Seiya lo buscaban mucho y como ahora estoy en la casa no me doy cuenta. Lo más seguro es que aún lo hagan —dijo haciendo una mueca— un día de estos le daré la sorpresa de llegar a la oficina de nuevo

—Sí, lo haces yo te acompaño ¿sí?

Sonrió asintiendo— Claro, les daremos una sorpresa. Esas cosas le gustan, al menos a Seiya y que nos quedemos en su oficina —dijo un tanto sonrojada— estas hormonas me tienen loca

—Si seguro Nephrite se volverá loco —sonrió más que emocionada.

—De acuerdo, solo espero que nos podamos mover con facilidad con vientres tan abultados que tendremos, pero bueno ¿ya estás lista?

—Si estoy lista —murmuró con una gran sonrisa.

—Entonces vamos ah solo espero que Chibi Chibi se haya portado bien con tu mamá —Sonrió poniéndose de pie.

—Yo creo que sí, mi mamá está muy contenta —bajo su mirada.

—¿Qué ocurre? —pregunto acercándose a tomar su mano— ¿por qué te pusiste triste?

—Me hubiera gustado que papá estuviera aquí

—Entiendo —la abrazó con cuidado— pero hoy no es día para que estés triste, es tu boda amiga y te casas con el viejito de Kevin —dijo sonriendo para que no se pusiera triste.

—¿Tú también? —sonrió ligeramente— vaya manía de llamarlo así

Sonrió volviendo a abrazarla— Te hice reír, así que ahora vamos a que te cases con él

Asintió saliendo de la habitación respirando un tanto nerviosa— ¿Me veo bien?

—La novia más hermosa que he visto —sonrió suspirando.

—Hija, que hermosa te ves —se acercó a ella al verla salir de la habitación.

—Hola mamá —sonrió acercándose para abrazarla.

—Chibi Chibi vamos, seguro tu padre está esperando por nosotras —dijo tomando su mano.

—Chibi Chibi —tomo su mano dando pequeños saltos.

—Molly, mira te traje esto —dijo sacando de su bolso una cajita— estos aretes los use cuando me case con tu padre, me daría mucho gusto que los uses

—Mamá —sonrió al ver esos hermosos pendientes— son hermosos, ¿en verdad puedo usarlos?

—Claro que sí, son para ti —sonrió ayudándole a colocárselos— y no olvides que siempre debes ser feliz

—Gracias mamá te quiero —abrazándola con mucho cariño.

—Y yo a ti mi pequeña Molly —sonrió abrazándola— ahora vamos, que seré yo quien te entregue a ese joven que ha demostrado cuanto te ama

—Si —sonrió tomando el brazo de su madre para ir al jardín donde sería la ceremonia.

X-X

—Nephrite se ve tan ansioso por verla —murmuró Serena a Seika sonriendo coqueta a su esposo que estaba acompañando al novio.

—Si —murmuró con una sonrisa al verlos— se ve impaciente

—Ojalá el padre de Molly recapacite, estaba triste porque no está aquí

—Pues yo creo que sí lo hizo —murmuró al verlo atravesando el jardín.

Sonrió pues sabía que a su amiga la haría muy feliz.

X-X

—Molly —se detuvo al llegar frente a ella— perdóname hija

—Papá... —murmuró sorprendida al verlo.

—Sé que te lastime y que no he sido un buen padre al dejarte a la deriva —dijo acercándose un poco más a ella.

No evito derramar un par de lágrimas— Papá, te quiero mucho. No quería decepcionarte, pero me enamore de él y...

—No hija, fui yo quien te decepciono a ti —Dijo con lágrimas— no he sido un buen padre, aquel día fuera del hospital vi como ese hombre te hacia sonreír. Una sonrisa que jamás había visto, yo estaba mal

—Él me hace sonreír mucho y me cuida, es el hombre más tierno y lindo que he conocido

—Lo sé Molly, los he visto —dijo no resistiéndose mas a abrazarla— perdóname hija, perdóname por ser tan mal padre

Se acurrucó en sus brazos— Papá, me hace muy feliz que estés aquí y que lo aceptes a él como el hombre de mi vida

—Mi hija, mi princesa —murmuró abrazándola con fuerza— más le vale a ese hombre jamás hacerte llorar

Sonrió ligeramente— Jamás me ha hecho llorar salvo de felicidad y bueno quien si me hace llorar es este bebé que espero

Sonrió acariciando su cabello— Mi princesa ahora tendrá una princesa, pero creo que es hora de que haga mi trabajo como padre ¿o quieres que mejor huyamos?

—Papá —sonrió abrazándolo aún más— claro que no vamos a huir

—Bueno, tenía que intentarlo, entonces vamos ¿estás lista mi princesa?

—Dale una oportunidad papi —sonrió tomando su brazo y poniendo el otro para que fueran sus padres quienes la entregarán al hombre de su vida.

En toda la mañana no había estado nervioso, pero al ver acercarse tan hermosa a su prometida y siendo escoltada por sus padres se sintió sumamente nervioso, pero poco a poco daba paso a la felicidad de verla cada vez más cerca de él— Señora, señor... —inclino la cabeza— les debo una disculpa

—Más te vale cuidar de nuestra hija —murmuró con seriedad.

—Señor, no tiene de que preocuparse, Molly es mi vida, la protegeré a ella y a nuestra hija —dijo con determinación.

—Eso espero muchacho. Mi hija es mi tesoro aun cuando no he sido un buen padre con ella

—Señor, deja a su hija en buenas manos. La amo con toda mi alma y no habrá día que no se lo diga y se lo demuestre. Molly es la mujer indicada para mí —sonrió a su prometida— y no hay nada más que ansié que ser su esposo y hacerla mi esposa

Molly sonrió a su prometido— Yo también deseo ser su esposa y que sea mi esposo papá

—Entonces creo que no hay nada más que decir. Por favor, pueden iniciar con la ceremonia —dijo tomando la mano de su esposa— dejemos que nuestra hija se case y haga su sueño realidad

Molly tomo la mano de su amada sonriendo a sus padres, sintiéndose completa y llena de felicidad— Gracias —murmuró a sus padres.

—Gracias, por estar aquí —dijo Nephrite inclinando la cabeza en señal de respeto hacia los padres de su prometida— ahora si mi pequeña, es hora de que seamos marido y mujer

—Si es hora mi amor, de ser uno solo —murmuró con una gran sonrisa.

—Por fin —Murmuró tomando su mano para darle un beso en el dorso— podemos iniciar con la boda —dijo al juez.

Molly sonrió feliz mientras el juez presidia la ceremonia. Le dedicaba sonrisas y miradas de amor a su amor. Llego el momento de intercambiar las sortijas presionando su mano hasta que fueron declarados marido y mujer. Después de eso y de recibir algunas felicitaciones llego la hora de firmar las actas de matrimonio lo cual sería la declaración total de su unión— Por fin estamos juntos mi querido Nephrite

—Por fin mi pequeña Molly —murmuró rodeando su cintura— Molly Kou, mi esposa, dime ¿me amas?

—Te amo Nephrite Osaka —sonrió rodeando su cuello— te amo tanto

Sonrió acercándose a sus labios—¿Crees que hoy nuestra pequeña se porte bien esta noche?

—Yo espero que sí, porque quiero ser tuya —cerró los ojos para recibir sus labios y corresponder a ellos con ternura.

La estrechó más entre sus brazos disfrutando de poder besarla ahora que era su esposa— Te amo Molly, mi pequeña Molly

—Mi querido Nephrite, me siento tan feliz te amo

—Te amo —murmuró besando su frente— ahora disfrutemos de nuestra celebración y después nos iremos de luna de miel

—Si —murmuró abrazándolo con una gran sonrisa— te amo por fin soy tu esposa —rozó sus labios para enseguida volver la mirada hacia los invitados.

—Mi esposa —sonrió abrazándola con cariño al tiempo que los invitados aplaudían a la pareja.

—Pues bien, ahora se han casado. Deseo que sean muy felices —murmuró la madre de la novia— aunque se ve a simple vista que lo serán

—Gracias mamá —murmuró abrazándola— me hace feliz que estén aquí

—Como les dije hace un momento, no tienen de que preocuparse. Amo a Molly y no deseo nada más que hacerla feliz, protegerla al igual que a nuestro bebé —sonrió observándola— ella es mi vida por entero

Mantuvo su mirada fija en él— Siendo así, bienvenido a la familia —murmuró su padre abriendo los brazos para abrazarlo.

Sonrió volviendo la mirada a su esposa para luego mirar al padre de esta— Gracias señor —dijo abrazándolo— le prometo cuidar de Molly con mi vida si es preciso

—Eso espero —murmuró abrazándolo— felicidades

—Gracias señor Osaka —sonrió al separarse de su abrazo— nos alegra mucho que estén aquí, ahora si la felicidad de Molly es completa

—Papá —murmuró abrazándolo con felicidad.

—Mi princesa... —murmuró abrazándola con fuerza.

X-X

Chibi Chibi se encontraba sentada solo observando a la pareja sin perder detalle de las personas que estaban con ellos, solo ladeaba de pronto la cabecita como si pusiera más atención.

—¿Que observas pequeña? —murmuró Seika que la tenía entre sus brazos.

—Tía Molly —murmuró volviendo la mirada a su tía Seika— está feliz y su abejita también. Yo también estoy feliz

—¿Su abejita? —murmuró divertida.

—Sí, vive en su panza —se acurruco entre sus brazos— solo hace bzzzz no me quiere hablar

—Quizás aún es pequeña y aún no sabe hablar —abrazándola con cariño.

—Mmm... —se pegó más a ella—escucho otra abeja

—¿Que? —abrió sus ojos más que sorprendida— ¿cómo que otra abeja?

Asintió— Hay una abejita en tu panza tía —suspiró con un gesto triste— y tampoco quiere hablar conmigo

Bajo su mirada— ¿Hablas enserio Chibi Chibi?

—Si tía, no quiere hablar conmigo tampoco —dijo haciendo un puchero— las abejas no quieren a Chibi Chibi

La abrazó con mucho cariño derramando un par de lágrimas.

—¿Por qué lloras tía? —dijo abrazándola—no quiero que llores

La acurrucó en sus brazos— Me has dado una noticia que no esperaba. Gracias pequeña, te aseguro que esta abejita hablara contigo cuando crezca un poco mas

Ladeó su cabecita— ¿Es como Hotaru? ¿también va a platicar conmigo? —sonrió feliz— te quiero mucho tía

—Si —besando la cabecita de la niña.

—¿Les puedo contar a mis papis? —pregunto refugiándose en sus brazos.

—Si mi pequeña —murmuró más que feliz— "Diamante mi amor te prometo que lo cuidare mucho"

—Iré a buscar a mis papis —dijo la pequeña buscando con la mirada, pero sin encontrarlos.

—Si —la bajó con cuidado llevando la mano a su pecho. Se alejó un poco de la gente, observando hacia el cielo como si el viento pudiera llevar un mensaje a su amado, aunque ardía por deseos de ir a verlo sabía que debía cumplir su palabra y esperar por él. Abrió sus ojos acariciando su vientre— esperaré a que salgas para que conozcas a nuestra abejita

X-X

Se separó lentamente de los labios de su esposo— Ya basta Seiya, si sigues así tendré que llevarte a la habitación

—Shhh déjame ser —dándole pequeños besos.

Sonrió disfrutando de sus pequeños mimos— Hace mucho que no usabas ese tono mandón conmigo. Me gusta

—Es que no me habías dejado ser —murmuró abrazándola, notando a su hermana un poco extraña.

—Mmm te dejare ser así más seguido —murmuró con un suspiró— ¿Qué te ocurre? ¿te duele el brazo?

—No estoy bien amor, es Seika —murmuró en voz baja la veía de espalda observando el cielo.

—Parece muy pensativa, más bien creo que misteriosa —dijo observándola.

—Y melancólica —suspiró pues el juicio aún estaba en proceso.

—Creo que eso es normal, extraña a Diamante ¿quieres ir a hablar con ella? aunque creo que ahí viene... —sonrió sutil.

—Hagámosle compañía —sonrió también al ver a la niña correr hacia ellos— Chibi Chibi

—Y creo que ya comenzó a comerse los bocadillos —sonrió pues lucia encantadora con ese vestidito y sus pequeñas coletas— tiene suerte señor Kou, de tener una hija tan linda

—Es muy linda —se agacho para cargar a la pequeña— ¿qué comes?

—Pastel —murmuró con la boquita llena y las mejillas infladas— tía Seika tiene una abeja en la panza

—¿Una abeja? —fijo la mirada en su esposa un tanto sorprendido.

—Sí, yo la escuche —sonrió abrazándolo.

Abrazo a la pequeña sonriendo, más al ver a su hermana acercarse— Creo que voy a tener que amarrarte a la cama hermanita

—Esta pequeña ya les dijo, mañana mismo iré al doctor para que lo confirme

—Te acompañaremos si es así debemos celebrarlo. ¿Quieres ver a Diamante para darle la noticia? siendo algo tan especial seguro querrá saberlo

Suspiró bajando la mirada— No lo creo, debo respetar la decisión de Diamante

—Sí, pero... —fijo la mirada en su hermana.

—Es mejor así, porque seguramente se desesperará por no poder estar conmigo —subió la mirada sonriéndole— debo ser fuerte, no solo por él si no ahora por esta abejita

—Te apoyaremos Seika —murmuró abrazando a su hermana con mucho cariño— te cuidare mucho

—Gracias hermanito —sonrió dejándose abrazar— seré muy fuerte y seré una mejor persona

—Yo también cuido —murmuró la pequeña Chibi Chibi que había quedado en medio de ese abrazo.

—¿Y tú? —sonrió a Serena extendiendo el brazo hacia ella para que se uniera al abrazo.

—Claro —Sonrió acercándose a ellos— también te cuidare, así como tú me cuidaste cuando más lo necesitaba, además creo que ya sabemos que nos traducirá lo que los bebés quieran decirnos

Asintió con la cabeza refugiándose en su familia— gracias ahora si me cuidare mucho

—Y nosotros nos encargaremos de que así sea —dijo Serena subiendo la mirada hacia su esposo— porque ahora ustedes dos ya no están solos

—Ya no solos... —dijo la pequeña besando la mejilla de Seiya y luego de Seika— yo cuido

Ambos sonrieron a ambas. Estaban muy felices por fin tenían una familia a la cual protegerían y cuidarían con todo su ser.

X-X

Notas de Autoras:

Buenas noches, aquí les traigo el capítulo final de esta historia ¿Qué les pareció? ¿Qué tal la boda de Molly y Nephrite?

Sigo preguntando ¿un epilogo largo o en dos capítulos? Quedo muy largo, espero sus comentarios con la respuesta.

Hablando de comentarios, muchas gracias por cada mensaje que nos hacen llegar, no he contestado porque no me da tiempo, entre el trabajo y seguir editando ahora el epilogo no me alcanza el tiempo espero me disculpen.

Ahora si las leo la siguiente semana y ya descubrirán en que quedo el epilogo, hasta la próxima semana.