Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto
CAPÍTULO 33 – Buenos amigos
Era viernes, había pasado ya una semana entera desde el excelente cumpleaños de Sakura. Eran las dos últimas horas de clase antes del fin de semana. Así que los alumnos del curso de Naruto y compañía estaban en el patio principal del instituto junto al profesor Gai a punto de comenzar la clase de Educación Física.
- Como está a punto de terminar el trimestre y ya hemos dado todo el temario hoy haremos una clase más relajada. – Dijo Gai mientras meditaba que podrían hacer hoy.
Tras meditarlo durante unos segundos decidió que hoy volverían a dedicar las dos horas a hacer una pequeña liga de baloncesto. Era el deporte que dejaba que jugasen todos durante el mayor tiempo posible
Que fuese un día relajado no implicaba que como buen profesor de Educación Física buscaba que sus alumnos volviesen derrotados y agotados a casa.
Al igual que la última vez, Naruto se juntó con Sakura, Sai, Ino y Tenten. Pero a diferencia de la última vez no fue por obligación.
- ¿Esta vez me pasareis el balón? – Preguntó Naruto cuando se juntaron.
- Que rencoroso eres… - Respondió Sakura divertida.
Aunque esta vez sí que jugaron en equipo. Y en realidad no perdieron un solo partido. Sai jugaba bastante bien, Sakura tiraba bastante bien e Ino era muy rápida. Tenten no jugaba muy bien pero como jugaba al vóley en un equipo fuera del instituto era bastante ágil y rápida. Naruto no sabía jugar prácticamente pero superaba con creces a nivel físico a todos los demás estudiantes así que nadie podía detenerle.
Todos se quedaron boquiabiertos cuando Ino logró robar el balón y se la pasó a Naruto que se había quedado solo corriendo hacia la canasta contraria. Saltó con todas sus fuerzas y machacó con bastante violencia para después quedarse colgado del aro con las dos manos.
Nadie se esperaba que uno de sus compañeros pudiese hacer eso. Gai les felicitó por el trabajo en equipo pero tuvo que sentarlos porque sus compañeros se estaban cansando de perder siempre.
Cuando terminaron las dos últimas horas todos se fueron a las duchas. Había cerca de doce duchas en el vestuario masculino, estaban todas en horizontal en una de las paredes. Naruto se fijó por primera en que durante el momento de la ducha todos los compañeros se quedaban ligeramente alejados de Sai. Por un segundo le dio un poco de pena.
Naruto se quitó la ropa, cogió la toalla y el gel y se puso en la ducha que había al lado de Sai. Y comenzó a ducharse sin decir nada, como si fuese algo normal simplemente.
- ¿Tú no te alejas? – Preguntó Sai sin mirarle.
- ¿Por qué debería? – Preguntó Naruto ladeando la cabeza para mirarle.
- No se… creo que nuestros compañeros piensan que los voy a violar o algo…
- Bueno… quiero pensar que respetaras al novio de una de tus amigas. – Contestó Naruto riendo.
Sai no pudo evitar reír un poco también, le había hecho gracia el comentario de Naruto a la vez que había ayudado a relajar la situación.
- No te ofendas pero no eres mi tipo. – Respondió riendo todavía.
- ¿Por? ¿Qué tengo de malo? – Preguntó Naruto fingiendo depresión.
- No me van los musculitos… supongo que a Sakura sí.
- Le encantan. – Bromeó Naruto haciendo reír al moreno.
- Bien por ella entonces.
Naruto terminó de ducharse y tras vestirse salió al exterior del edificio, en la zona del patio frontal que daba a la calle. Se fijó en que había sido el primero del grupo en terminar.
- ¡Naruto! – Le llamaron por detrás, se giró para ver quién era.
Se trataba de uno de sus antiguos amigos, en realidad estaban los tres juntos. Naruto llevaba tanto tiempo sin hablar con ellos que se le hacía extraño que ahora le dirigiesen la palabra. Tampoco es que les echase de menos precisamente.
- ¿Queréis algo? – Preguntó tratando de no alargar mucho las cosas.
- Nos falta uno para el trabajo de Historia que nos mandaron para el lunes. ¿Por qué no lo haces con nosotros? – Preguntó el mismo de antes.
- No puedo lo siento, lo haré con Sakura, Ino y Sai. – Respondió aún más rápido que antes.
- ¿Todavía estas con eso? ¿Cuánto tiempo más seguirás jugando con los mariquitas de clase? – Preguntó de forma despectiva y burlesca.
- No vuelvas a decir eso. – Le advirtió Naruto muy molesto.
- ¿Por qué? ¿Te molesta? ¿Es que te mola que el paliducho de Sai te dé por detrás?
Naruto cogió el brazo de aquel chico y se lo retorció por detrás de la espalda. Los otros dos se alejaron algo asustados. Él nunca les había contado nada sobre sus conocimientos de artes marciales pero seguramente le habían visto por la televisión o en internet participando en el Kumite.
Le soltó rápidamente sin llegar a hacerle nada grave, pero se alejó rápidamente de Naruto sujetándose el hombro.
- No te lo he roto porque no he querido. Pero te dolerá durante un par de días. No volváis a hablarme nunca más… y no volváis a insultarles.
- Eres un idiota Naruto. – Contestó mientras se sujetaba el brazo, aunque estaban alejándose poco a poco. – Antes molabas… ahora eres un pringado.
- Esa es tu opinión.
Naruto se giró ignorándolos, se marcharon rápidamente ya que en el fondo parecían algo asustados con él. Quizás no esperaban que se pusiese en su contra. La verdad es que Naruto ahora se había dado cuenta de que realmente había cambiado mucho en poco tiempo.
Se sintió un poco mal al recordar que hace unos meses siempre iba con ellos. Definitivamente le gustaban más sus actuales compañías. No se metían con nadie, no avasallaban a nadie. Simplemente se lo pasaban bien juntos, como debía ser.
Sai llegó al poco tiempo y por fortuna se había perdido la conversación entre Naruto y aquellos energúmenos. Sakura e Ino no tardaron mucho más en llegar. Tenten se fue directamente para casa porque ella no tenía que hacer aquel trabajo, ella tenía otra asignatura.
- ¿Entonces quedamos en mi casa? – Preguntó Naruto mirándoles. Después de toda su casa estaba vacía y era bastante grande.
- Si, ¿Pero a qué hora? – Preguntó Ino mirándole.
- Yo hasta las cinco no podré. – Dijo Sai.
- Pues entonces podemos quedar a las cinco. ¿Qué tardaremos? – Preguntó Naruto de nuevo.
- No se… ¿Tres horas? No creo que mucho… - Respondió Sakura.
- Pues a las cinco entonces. – Decidió definitivamente Ino.
Todos se despidieron hasta la tarde. Tenían que hacer un trabajo sobre la historia de Konoha durante el siglo XI. Era bastante tedioso pero por lo menos podían hacerlo por equipos para agilizar el proceso.
Naruto y Sakura se quedaron a solas unos segundos para poder despedirse como era debido.
- Aprovechare que hemos quedado tarde para echarme una buena siesta. – Dijo Naruto mientras se estiraba.
- ¿También has madrugado mucho hoy? – Preguntó Sakura sonriendo.
- Si, aunque ayer me fui a dormir pronto.
- Este fin de semana podemos quedar algún día. ¿No? – Preguntó Sakura acercándose un poco.
- ¿Qué clase de pregunta es esa? ¡Pues claro! – Respondió Naruto rápidamente.
Se agachó un poco para besar a Sakura.
- Es posible que a partir de la semana que viene no podamos quedar. Empezaré mis jornadas de estudio intensivo. – Le dijo Sakura al separarse.
- Claro… tranquila lo entiendo.
- ¿No te molesta? – Preguntó la pelirrosa algo triste.
- Me pondrá triste no poder quedar contigo durante la semana. Pero entiendo perfectamente el motivo. Lo primero es lo primero.
- Gracias por entenderlo. – Le dijo Sakura contenta.
- Quizás aprovecho para esforzarme yo también un poco… llevo el curso un poco mal. – Añadió Naruto mirándola.
- Seguro que lo harás genial si te esfuerzas. – Le animó.
- ¿Quedaremos cuando terminen los exámenes? – Preguntó Naruto.
- Ya veremos. – Dijo Sakura haciéndose la dura y cruzándose de brazos.
- Me encanta cuando te haces la dura. – Le contestó Naruto cogiéndole de uno de los brazos.
- Tienes unos gustos un poco raros. – Bromeó ella.
Volvieron a dar un beso, aunque esta vez algo más largo. Tras despedirse se fueron cada uno en una dirección. Durante el trayecto de vuelta a casa dedicó unos minutos a analizar su vida. Las cosas habían cambiado bastante.
Hace unos meses no tenía a nadie a quien considerase especial. Su hermana todavía estaba en coma y sus únicos conocidos eran tres idiotas que estaban a tres pasos de meterse en alguna banda mafiosa
de la ciudad. Gastaba la mayoría de su tiempo libre en tratar de seducir a cualquier chica que le gustase y el resto del tiempo en alejar a los demás.
Ahora su hermana estaba en casa con él. Tenía buenos amigos y tenía una buena novia con la que disfrutaba cada minuto que compartían. A pesar de lo mal que lo había pasado ahora incluso le costaba pensar en aquello.
Cuando llegó a casa su hermana la estaba esperando. Ella había salido hoy una hora antes. Comieron juntos y después fue hacia su cuarto donde se echó una siesta desde las tres hasta las cuatro y media. Lo suficiente para poder aguantar sin problemas hasta la noche.
Naruto encendió su ordenador ya que lo iban a necesitar en breve para hacer el trabajo. Lo dejó encendiéndose y bajó al comedor. Poco a poco fueron llegando sus compañeros y a las 17:05 ya estaban todos en la casa de los Uzumaki.
- He traído también mi portátil nuevo. – Dijo Sakura sacándolo de su mochila.
- ¿Te apetecía estrenarlo? – Preguntó Sai medio riendo.
- Bueno… así podemos hacer dos cosas a la vez. – Se explicó ella.
- Eso es buena idea. Tendría que haber traído yo también mi portátil. – Añadió Ino ligeramente deprimida por aquel despiste.
- Pues vayamos a mi cuarto. Y empezamos a trabajar. – Propuso Naruto.
Fueron hacia la habitación de Naruto, en el segundo piso. La verdad es que era bastante grande y cabían todos perfectamente. El rubio tenía un ordenador bastante decente en un escritorio, frente a él estaba la típica silla con ruedas bastante cómoda pensada para pasar varias horas en ella.
- Las sillas… - Recordó Naruto perezoso. – Id empezando, voy a buscarlas.
- Te ayudaré.
Sai fue detrás de él, en un instante bajaron de nuevo al comedor y cogieron tres sillas entre los dos. Naruto cogió dos y el moreno le siguió portando una. Cuando volvieron al cuarto Ino ya estaba en el ordenador de Naruto abriendo el navegador.
Sakura estaba sentada en la cama de Naruto encendiendo su portátil. Pusieron las sillas frente al ordenador haciendo un semicírculo y todos ocuparon sus puestos empezando el trabajo. Ino se quedó en la silla principal con bastante confianza. A Naruto no le molestaba en lo más mínimo.
La verdad es que era un trabajo bastante pesado, debían recopilar toda la información posible del periodo del siglo XI hasta el XIV. Además debían analizar esos sucesos a nivel económico y político. Y debían entregarlo el lunes.
Comenzaron a pasar las horas muy poco a poco. Estuvieron trabajando desde los dos ordenadores buscando información sin parar.
- ¡No hemos avanzado nada! – Se quejó Ino casi llorando.
- ¡Si es que no hay casi nada de información! – Respondió Sakura frustrada.
Había mucha información sobre la historia del País del Fuego pero no de Konoha. Esto era porque por aquella época la capital del país era otra. Una ciudad que fue destruida durante una guerra.
- ¿Qué hora es? – Preguntó Sai.
- Las ocho y media. – Respondió Ino mirando el ordenador.
- Bueno. No pasa nada. – Dijo Naruto tratando de calmar los ánimos. - Tenemos todavía dos días para hacerlo. ¿No?
- Yo mañana no puedo, lo siento. – Contestó Sai rápidamente.
- El domingo tengo un cumpleaños. De mi abuela. – Añadió Ino.
- Entonces hay que acabarlo hoy. – Dijo Sakura decidida. – No hay otra manera.
- Pediré unas pizzas. – Dijo Naruto levantándose, quería ir a por el teléfono fijo.
- Yo avisaré a mis padres. – Añadió Ino cogiendo el móvil.
- Y yo. – Sakura hizo lo mismo.
- Llamaré a mi tío. – Sai parecía cansado, pero lo mejor era dejar hecho el trabajo.
El rubio bajó a por el teléfono, era inalámbrico así que pudo volver a subir al cuarto rápidamente.
- Pediré tres familiares. ¿Sugerencias?
- No es necesario. – Dijo Ino rápidamente.
- Vamos a quedarnos aquí hasta tarde. Y no me apetece cocinar para cinco. – Contestó Naruto riendo.
- Bueno, podemos pagar a medias. – Añadió Sakura.
- Eso ya lo hablamos luego. Pero decidme que queréis. – Naruto comenzó a marcar.
Los chicos fueron expresando que sabores preferían en las pizzas. Naruto fue a preguntarle también a Yumi que estaba en su cuarto. Hizo el pedido y pronto tendrían la cena en casa.
- Estarán en media hora. – Les dijo Naruto volviendo al cuarto.
- ¿Seguimos trabajando mientras? – Preguntó Ino.
Todos asintieron y continuaron con su labor. Sakura e Ino buscaban información con los ordenadores. Sai incluso había comenzado a hacer lo mismo con su móvil. Incluso Naruto había bajado al comedor a buscar en una enciclopedia de Historia que tenía en casa. De pequeño recordaba que sus padres le habían dicho más de una vez que en su época no había internet y debían hacer los trabajos con aquellos libros.
Pero no pudieron hacer mucho porque llegó la cena. Naruto pagó la cuenta y dejó el pedido en la mesa de la cocina. Después avisó a todos de que ya estaba listo. Hicieron una pausa para cenar.
Llevaron la comida al comedor y encendieron el televisor para desconectar un poco. Yumi fue a cenar con ellos también.
- ¿Tres familiares no será mucho para cinco personas? – Preguntó Sai sentándose en la silla.
- No creo. – Respondió Naruto rápidamente.
- Yo no creo que vaya a comer mucho. – Dijo Ino. – Por las noches no suelo tener mucha hambre.
- No importa, no sobrará. Y si sobra… me lo desayunaré mañana. – Contestó Naruto haciendo reír a todos.
- Eres un caso. No deberías comer mucho antes de dormir… no es bueno. – Añadió Sakura suspirando.
- Necesito energía… buscar información que parece no existir es agotador. – Respondió haciendo que todos suspirasen, empezaba a ser realmente agotador.
La verdad es que la pausa les vino bien a todos, se lo pasaron muy bien cenando todos juntos. Naruto incluso había encargado helado para el postre. Así que entre la pizza y el helado todos terminaron bastante llenos, pero debían seguir trabajando.
A Naruto se le hacía muy extraño que hubiese tanto movimiento en su casa a aquellas horas. Quizás había vivido demasiado tiempo en un silencio casi perpetuo. Ahora todo aquello parecía completamente nuevo a la vez que le traía ligeros recuerdos de sus padres. Era confuso, triste y agradable a la vez.
Volvieron al cuarto y siguieron trabajando cada uno como pudo. El tiempo iba terminando y a este paso sacarían un cero de seguir así.
- ¡Un momento! – Gritó Naruto leyendo en el libro.
- ¿Qué pasa? – Preguntó Ino dándose la vuelta para verlo.
- Ya sé porque no estamos encontrando nada de información. Según este libro Konoha no solo no era la capital del País sino que tenía otro nombre. La ciudad fue renombrada en el siglo XV cuando la convirtieron en la capital.
El descubrimiento de Naruto dio un giro al trabajo. Cuando introdujeron en los buscadores el nombre antiguo de Konoha la información empezó a llover por si sola. Los dedos de Ino comenzaron a moverse a gran velocidad tecleando cada palabra en el documento de texto que tenía abierto.
Sakura le ayudaba dictándole la información que leía desde su portátil. Sai y Naruto las habían rodeado para observar todo el proceso y ayudarle con la composición del texto. Aunque había avanzado mucho todavía quedaba bastante trabajo por delante.
Tenían que recopilar y resumir toda la información y después concluirlo todo con un análisis personal de los sucesos más importantes. Pero ahora ya estaba todo encarrilado y era cuestión de tiempo.
- ¡Y se acabó! – Gritó Ino dándole a guardar por última vez.
- Somos… libres… - Susurró Sakura emocionada.
- Tengo sueño. – Se quejó Sai.
- Y hambre… - Añadió Naruto al final. - ¿Qué hora es? – Preguntó después.
- La dos… y media… - Contestó Ino deprimida al mirar la hora, habían tardado más de nueve horas en terminar el trabajo.
- Por dios… vivo a cuarenta minutos de aquí. – Se quejó Sai suspirando.
- Quedaos a dormir. – Les ofreció Naruto rápidamente.
- ¿Seguro? Ósea… a mí me harías un favor. – Le dijo Ino rápidamente.
- Claro, quedaos a dormir y mañana ya volvéis a casa por la mañana. – Contestó el rubio.
Esto no era como en otras situaciones, Naruto no debía pedirle permiso a nadie para aquello. Quizás era lo que descolocaba a los demás. Que normalmente tenían que convencer a sus padres para lograr que sus amigos se quedasen a dormir.
- Vosotros dos podéis dormir en la habitación de invitados. – Dijo mirando a Sai e Ino. – Tú ya has dormido un par de veces allí. – Añadió después señalando a la rubia.
- Pues los demás no lo sé. Pero yo me quedaré. – Contestó Ino, no le apetecía ir a casa con lo tarde que era.
- Supongo que yo también… mis tíos me matan si los despierto ahora. Madrugan mucho… - Sai también decidía quedarse.
Sakura también se quedaría, ella dormiría con Naruto en su cuarto.
- Voy a por unas almohadas y unas mantas para vosotros. – Dijo Naruto mirando de nuevo a Sai y a Ino.
Caminó por los pasillos tratando de no hacer demasiado ruido por lo tarde que era. Ino y Sai le siguieron rumbo hacia su habitación. Aunque la rubia ya sabía el camino. Les dejó las almohadas y las mantas a los pies de la cama de matrimonio que había en la habitación de invitados.
- Bueno, he supuesto que no os dará corte dormir juntos. – Dijo Naruto tras dejarlo todo en la cama.
- Tranquilo. En absoluto. – Respondió Ino rápidamente.
- Gracias por todo Naruto, te has portado muy bien hoy. – Le dijo Sai dejando a Naruto descolocado.
Incluso se sonrojó un poco por el cumplido.
- De nada. – Respondió dudando. – No iba a mandaros para casa con la hora que era.
No estuvieron hablando mucho más. Sai debía madrugar un poco ya que tenía planes para mañana con su familia y debería irse de casa de Naruto más o menos temprano. Volvió hacia su cuarto donde Sakura estaba en el cuarto de baño cepillándose los dientes.
- Espero que amorticemos el cepillo que te compre para la noche de tu cumpleaños. – Bromeó Naruto cogiendo el suyo propio.
- Seguramente. – Respondió Sakura riendo un poco.
Cuando terminaron de asearse se tumbaron en la cama dispuestos a dormir. No lo tenían planeado pero casi sin darse cuenta terminaron acostándose, no pudieron resistirse después de un par de abrazos y besos.
Cuando terminaron se quedaron abrazados bajo las mantas. Todavía estaban recuperando el aliento.
- ¿Te puedo hacer una pregunta? – Dijo Sakura apoyando su frente en el pecho de Naruto.
- Por supuesto.
- ¿Te gusta que Ino y Sai sean amigos tuyos? – Preguntó con curiosidad alzando la vista para mirar los azules ojos de su novio.
Naruto se quedó unos segundos en silencio. No era porque tuviese que pensar la respuesta. Simplemente no se esperaba esa pregunta ahora.
- Si… la verdad es que sí. – Respondió él.
- ¿Sabes? En el colegio y en el instituto hubo veces en las que me sentí realmente sola. Nuestros compañeros eran… terribles. Fueron realmente… crueles con nosotros. Pero siempre pude contar con ellos dos. Pero gracias a ellos aprendí que no hace falta tener decenas de amigos… vale con dos que lo sean de verdad.
- La verdad es que se os nota realmente unidos. A veces… me da un poco de envidia. – Declaró Naruto haciendo que Sakura se incorporase un poco para observarle mejor.
- No digas tonterías. Tú ya formas parte totalmente de nuestro grupo. Pero eso ya lo sabes… se nota en la forma en la que nos tratas a todos.
- Supongo que me gusta cuidar a las personas que me importan.
- Eso está bien… pero no olvides que esto es algo reciproco. No tienes por qué hacerlo todo tu solo por los demás. Tener amigos no consiste solo en ayudarles cuando lo necesiten. También significa apoyarte en ellos cuando lo necesites tú… y dejarte ayudar. – Sakura volvió a abrazarse con Naruto mientras decía aquello.
- No te preocupes. Ahora estoy bien. – Respondió Naruto rápidamente.
- No se… esta noche ha habido momentos en los que te he notado un poco ausente. – Añadió ella sin mirarle.
Naruto se quedó en silencio un rato después de aquella afirmación. Pensó que Sakura realmente le conocía. Por un lado le gustaba. Por otro lado era algo que le fastidiaba un poco. Pero esa chica sabía leer los sentimientos de Naruto con solo mirarlo.
- No tienes por qué hablarme de ello si no quieres… - Dijo Sakura de nuevo.
- He pasado cinco años solo en esta casa. – Respondió Naruto ignorando el comentario anterior de Sakura. – Solo había silencio y oscuridad. Los únicos sonidos los emitía yo… y si me quedaba callado el silencio era desesperante…
- ¿Te pone triste recordarlo? – Preguntó la pelirrosa.
- No, no es eso. Ahora me siento muy feliz… con mi hermana… con mis nuevos amigos y contigo. Cuando estoy con vosotros me siento realmente bien…
- ¿Pero…?
- Cuando veo tanta vida en casa… ruidos, gente, pisadas, gente hablando… no puedo evitar recordar mi infancia… no puedo evitar recordar a mis padres… y eso me pone triste.
Sakura no supo que responder. Aunque pareció ponerse algo nerviosa cuando escuchó sollozar débilmente a Naruto. Volvió a incorporarse para ponerse después encima de Naruto y mirarlo fijamente, este trató de apartar la vista para que no lo viese llorar.
- No te hagas el "hombre duro" conmigo. No funciona ya… sé que tienes sentimientos. – Dijo Sakura haciendo que Naruto riese un poco. Se sintió un poco ridículo al reír y llorar a la vez.
- Supongo que pensaras que estoy diciendo tonterías.
- No… no lo pienso. La verdad Naruto es que no entiendo en absoluto lo que dices o cómo te sientes. No lo entiendo porque soy incapaz de imaginarme como seria perder a mis padres o a mi hermano. Lo único que puedo hacer por ti es tratar de hacerte sentir mejor. – Al decir aquello último se tumbó sobre Naruto apoyando la cabeza en su pecho.
- Es frustrante… es como si… cada que soy feliz mi pasado aparece para recordarme que no debo serlo. Cada vez que estoy bien contigo o con los demás… los recuerdos aparecen para recordarme lo infeliz que debo ser.
Naruto no pudo evitar volver a llorar de nuevo. Pero esta vez siguió el consejo de Sakura y se dejó ayudar. Se abrazó a ella con fuerza y se desahogó. Lloró como hacía años que lo había hecho. Ella lo abrazó con fuerza y no dijo nada, solo se quedó allí con él.
Tras unos cuantos minutos se volvió a hacer el silenció en la habitación. Sakura seguía tumbada sobre Naruto mientras se abrazaban.
- ¿Cómo estás? – Preguntó la pelirrosa.
- Es curioso… pero ahora me encuentro mejor. – Respondió acariciando el pelo rosado de Sakura.
Sakura se separó de Naruto para volver a tumbarse a su lado, donde volvieron a abrazarse. Naruto estaba especialmente cariñoso aquella noche. Y Sakura no se había quejado en ningún momento de ello.
- Aunque no puedo imaginarme cómo te sientes… sé que el pasado puede ser muy triste. – Dijo Sakura apoyando su frente en el pecho de Naruto mientras él la sujetaba por la espalda. – Pero no debes olvidar que ahora hay mucha gente que te quiere… ya no estás solo. Esta casa no volverá a ser silenciosa y oscura.
- La verdad es que adoro teneros como amigos. Me encanta tenerte a mi lado. – Naruto apretó un poco más a Sakura al decir aquello.
- Entonces no dejes que el pasado lo estropeé. Sé que te da miedo volver a estar solo… sé que te pone triste recordar. Pero debes seguir adelante por ti y por la gente a la que le importas. Pero no te preocupes… no debes hacerlo solo. Apóyate en nosotros… como has hecho hoy conmigo.
Naruto no dijo nada pero asimiló cada palabra que Sakura había dicho. Realmente aquella conversación de veinte minutos le había ayudado más que todas las horas a solas divagando sobre su triste pasado.
- Sakura… - Le llamó Naruto separándose un poco y mirándola a los ojos.
- ¿Si? – Preguntó extrañado.
- Te quiero.
Sakura se quedó impactada por aquellas dos palabras. Su rostro se mantuvo quieto durante un segundo. Después el labio inferior le tembló ligeramente mientras sus ojos se enternecían observando los de Naruto. Parecía emocionada.
- Yo también te quiero. – Respondió sonriendo de una forma realmente tierna y cálida.
Naruto y Sakura se besaron una última vez antes de caer rendidos al sueño.
CONTINUARÁ…
Por fin se han dicho que se quieren . Aunque era mas que obvio xD
Gracias por los comentarios, espero que os haya gustado el capítulo de hoy ^^
