SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN
N.A: "Sailor Moon, su historia y sus personajes no son de mi propiedad. Cualquier parecido con otros personajes es pura coincidencia..."
Capítulo 36: Secuestrada:
En la noche, muy a su pesar, despertó abruptamente al sentir los dolores de su cabeza. no había logrado conciliar el sueño por días. Ya era casi una semana desde que la atacaron. El golpe en su cabeza simplemente había sido una antesala a los constantes dolores de cabeza, a su falta de coordinación…todo aquello que le hacía imposible dormir.
No le había dicho nada a sus compañeras sobre ello. Había disfrazado aquellos dolores muy bien, pero ahora temía por no hacerlo más.
Se sentó sobre su cama. El sudor cubría su frente, mientras ella sostenía su cabeza con sus manos. Un leve quejido escapó de sus labios antes de sostener con mayor fuerza sus manos.
Con cuidado, trató de alcanzar el pequeño vaso que estaba cerca de su cama. Tomó un sorbo de este y lo dejó en su lugar. Al lado de este, se encontraba un pequeño frasco blanco. Lo cogió y lo abrió, sacando dos pequeñas pastillas para después ponérselas en la boca. Cogió el vaso nuevamente y esta vez, tomo todo su contenido.
Cuando sintió que las pastillas ya habían pasado su garganta, volvió a recostarse en su cama y trató de conseguir algo de sueño.
No pasaron unos minutos hasta que nuevamente, el dolor regresaba. No podía tomar mas píldoras para calmarlo, ya que había tomado ya muchas aquel día. Buscó muchas posiciones con el propósito de lograr el sueño o por lo menos que su cuerpo le diera más importancia a su descanso, que al dolor. Gimió muchas veces, pero trató de reprimirlos lo más que pudo.
Finalmente, su brazo quedó fuera de su cama al igual que sus esperanzas para buscar tranquilidad en su lecho. Sus ojos trataron de cerrarse por completo, pero lo único que hacían era contraerse un poco mientras botaban algunas lágrimas. Trató de enfocar su mirada hacía la puerta de su habitación, ya que se sentía tan débil como para girar su cabeza a otro lado.
De todos sus síntomas, su ceguera temporal era lo más notable. Trató de enfocarse en la mano que estaba fuera de su cama. La oscuridad solo dificultaba más aun su visión.
Sin percatarse, alguien la observaba desde el marco de la puerta.
Alex, cuando pudo reconocerla, no emitió ni una palabra, tan solo se quedó ahí, en silencio.
-¿Estas bien?-preguntó un a Michelle muy preocupada.- Oí que gemías.
-Sí, estoy bien.-contestó.- Solo que tuve una pesadilla.-dijo esto ultimo dandole la espalda a la joven.- ¿Qué haces despierta?
-No podía dormir.-contestó mientras avanzaba hacia la cama de Alex y se sentaba.
-¿Estas preocupada por eso también?-preguntó Alex refiriéndose a los mounstros que atacaban.
-Sí…Es solo que…-la joven parecía estar confusa, por lo que no podía decir con exactitud que era lo que sentía.
-¿Tienes miedo?
-Creo que sí.-dijo.- Pero, me preocupa pues tengo la impresión de que nada esta saliendo como se supone que debía salir.
-¿Por qué?-dijo Alex esta vez haciendo un esfuerzo al levantarse y observar a su compañera.- ¿Sucede algo?
-La verdad nunca me he enfrentado a algo así, Alex.
-Sí, lo sé.-decía. para su sorpresa, el dolor de cabeza parecía haberse desaparecido.- Supongo que yo también puedo decir lo mismo.
-Todas podemos decir lo mismo.-se escuchó. Era Elinor quien estaba apoyada en el marco de la puerta. Daba un ligero bostezo mientras avanzaba hacia las otras jóvenes.
-Elinor ¿Qué haces despierta a estas horas?-.preguntó Alex.
-Ustedes, niñas, hablan demasiado fuerte para dejar dormir.-dijo sentándose al otro lado de la cama de Alex, de tal manera que esta ultima había quedado atrapada entre las dos.- No tienen que preocuparse, chicas. Mañana por la noche nos reuniremos con ellas para discutir el problema.
-¿Crees que nos trataran bien?-.preguntó Alex.
-Jajaja Alex…-decía.- No debes preocuparte. Estas personas no son nuestras enemigas, van a ser nuestras madres¿En verdad crees que no aceptaran nuestra ayuda? La futura Reina es muy generosa. Nos ha permitido luchar a su lado.
-Pero ¿Qué le diremos? No tenemos ni la menor idea de lo que nos ataca.-decía Michelle.
-Le diremos lo que sabemos.-dijo Elinor.- Además, estoy segura de que ocultar la verdad no nos servirá de nada.
-Tenemos prohibido decirles todo lo que tenga que ver con la formación de Tokio de Cristal.-dijo Alex.
-Sí lo sé.-respondía inquisitivamente a la albina.- Pero, tengo entendido que has hablado con quien sería Lady Neptuno ¿verdad?
Alex sintió el dolor de cabeza le regresaba al recordarle aquello. Miró de reojo a Michelle la cual simplemente sonrió. La venganza era dulce.
-Pero, no le dije mucho.-se defendía.
-Sí, eso también lo sé. Pero, no digas nada más. Mañana solo diremos lo que necesitan saber para que podamos recibir la ayuda de ellas.
-No sería bueno si anduviésemos diciéndole que pasará-dijo esta vez Michelle.
-Sí, bueno.-contestó Alex acomodándose en su cama para luego esbozar una sonrisa.- ¿Saben algo? Nunca he intentado los tríos pero podría probar con ustedes.
-Oh Cállate!
A la noche siguiente, tanto como el grupo de Anika como el grupo de Alex, acordaron en reunirse en el lugar que Serena y sus amigas habían mencionado. Por supuesto, Rini tendría que asistir obligatoriamente, pues mucho dependía que la joven estuviese con ellas, para que todo saliera bien.
Serena, Ami, Rei, Lita y Mina, eran las primeras que estaban en el Templo aquella mañana. Darien también se encontraba con ellas, porque era muy natural, que todo esto también lo incumbiese a él.
Las guerreras exteriores aun no llegaban a la escena. De hecho, ellas también tendrían que estar presente. La decisión que tomaran dependía mucho de que todas las guerreras estuviesen presentes. Sea lo que fuera, tendrían que andar con mucho cuidado.
Estaban fuera de la casa de Rei, pues, era un buen día para disfrutar.
-No llegan…-decía una impaciente Serena mientras golpeaba ligeramente el suelo con uno de sus pies
-Serena tonta!.-le regañaba Rei.- Ellas estarán aquí pronto. No llegan tan tarde como tu.
-Ay Rei eres una malvada!.-decía con su clásico berrinche.
-Al menos concéntrate en lo que haremos. Madura! Madura!
-Tranquilícense chicas.-dijo Ami mientras interfería entre las dos.- Yo también estoy nerviosa, pero no es para que estemos peleando.
-Ami tiene razón.-dijo Lita.- Todos estamos nerviosos por lo que dirán. La verdad la idea de conocerlas no es exactamente lo que tenía planeado para este fin de semana.
-¿A qué te refieres?-decía Mina.- Hablas por ti. Yo si quiero conocerlas.
-A ti si te agrada la idea verdad.-dijeron las cuatro chicas mirando a la rubia.
-Seguro a ti te agrada porque sabrás así que no estarás tan vieja para encontrar pareja.-le dijo Lita con sorna.
-¿Qué dijiste!
-O-Oigan ¿Por qué mejor no se tranquilizan?-dijo Darien con una sonrisa nerviosa.-Recuerden que debemos esperar a Haruka y a las demás. Así que será mejor que se calmen.
Las jóvenes asintieron ante esto y trataron de que sus nervios no las llevarán a pelearse otra vez. Cuando hubo nuevamente la calma, Lita se levantó de su posición y comenzó a andar por la habitación. Serena seguía en su desesperado golpeteo con el pie, Rei intentado darle un par de cachetadas a la rubia, pero solo podía darle amenazadoras miradas; Ami trataba de leer uno de sus libros, pero era imposible que llegará más allá del segundo párrafo, pues sus nervios hacían que se perdiera entre líneas; y Mina, probablemente era la que menos se preocupaba, al igual que Lita comenzó a dar vueltas por toda la habitación.
-Mmm.-no llegan.-volvió a decir Serena. Rei simplemente masculló unas palabras. Ya no podía decirle nada.
-Eres muy impaciente cabeza de bombón.- se escuchó.
-¡Haruka¡Michiru!-.decía Serena mirando a las dos jóvenes recién llegadas.- Qué bueno que llegaron.
-Sí parecía que no podías esperar más-. Dijo Haruka entrando junto a Michiru.
-Sí, bueno…-decía Ami.- Ya saben como es Serena a veces.-diciendo esto movió el tazón de galletas hacia las dos jóvenes.- ¿Desean coger una?
-De lo que queda, claro.-dijo Lita mirando las pocas galletas que ya quedaban en el tazón.
-Eeeh no se preocupen.-contestó Michiru con una sonrisa.- Prefiero que la princesa se coma mi parte.
-Lo mismo digo.-también decía Haruka negando con cabeza.
-¿Y dónde están Setsuna y Hotaru?-. Preguntó Darien mientras miraba detrás de las jóvenes esperando ver alguna de señal de las referidas.
-Ellas no vendrán.-contestó la rubia.- Hotaru tenía que quedarse en casa y Setsuna tenía que cuidar de ella.
-Oh ya entiendo.-contestaba Rei.- Bueno, supongo que no se perderán de mucho. Conociendo a Setsuna que parece saber de esto.
-Y de Hotaru, quien no se queda atrás.-dijo Lita.- Estoy segura de que ella también debe saber algo.
-¿A ustedes les comentó algo Setsuna?-.preguntó Serena.
-En realidad,-. Comenzaba Michiru.- No nos ha comentado nada al respecto.
-A estado actuando muy raro.-decía Haruka.- A permanecido muy alejada de nosotras. Ya casi ni podemos verla por su trabajo en las puertas del tiempo.
-Creí que eso era normal.-decía Mina.
-Sí, lo es.-respondía la mujer de cabellos aguamarina.- Pero, últimamente lo ha hecho con demasiada frecuencia.
-Sin mencionar su silencio casi sepulcral.-intervino Haruka.- Cada vez que le preguntamos sobre ello, permanece muy callada y, como no nos gusta molestarla, no le hemos insistido.
-Supongo que no sabremos nada hasta que vengan.-dijo Darien refiriéndose a las guerreras mas jóvenes.
-¿Alguna de ustedes sabe algo?-preguntó Lita.- Me refiero a los enemigos.
-La verdad, no he logrado analizar nada de ellos.-contestó Ami.- Han sido pocas veces las que nos han atacado.
-¿Ustedes recuerdan algo?-preguntó Darien.- Por lo que me contó Serena, dijo que las estaban atacando.
-No sabríamos que decirles.-contestó Michiru, un tanto preocupada.- La verdad es que no nos percatamos cuando atacó.
-Tiene razón, pero…-contaba Haruka.- Recuerdo que, antes que apareciera, las luces parpadearon un poco.
-Eso es!.-decía Serena.- lo mismo sucedió cuando nos atacaron. Las luces del restaurante parpadearon por unos instantes.
-Sin mencionar ese extraño símbolo.
-¿Símbolo¿De qué hablas?.-preguntó Serena.
-Un símbolo.-contestó Haruka.- Apareció en la televisión del lugar. Era como una estrella.
-Una estrella? Eso suena muy extraño.-contestó Ami.- ¿Qué creen que sea?
-Esa es una buena pregunta.-se escuchó. Las sailors voltearon hacia aquella voz, encontrándose con la figura de una delgada jovencita de largos cabellos oscuros.
-¿Quién eres tú?.-sonó una amenazadora Haruka.
-Parece que están teniendo problemas¿no es así?-. se escuchó nuevamente. En su lugar apareció una joven de cabellos largos rubios. Lucía una confiada sonrisa.
-Tu eres…-pronunciaba Serena intentando recordar a aquel personaje.
-Es por eso que hemos llegado.- dijo esta vez una joven de cabellos cortos y albinos-. Al igual que ustedes necesitamos de su ayuda.
-Nosotras tenemos información que les puede ser útil.-dijo una joven de cabellos aguamarina.
-Si se niegan…-dijo esta vez la joven de cabellos largos y negros.- El futuro se destruirá completamente.
- Y creo que no les agradará eso…-se escuchó otra voz. Esta vez la de una joven de cabellos azules muy oscuros.
-¿El futuro?- dijo Lita.- Ustedes son…
-Vinimos del futuro con el propósito de detener al enemigo.-contestó la mujer conocida como Elinor.
-Al igual que ustedes.- esta vez se escuchó decir a la joven Rini, quien se acercaba a las guerreras.- Ellas cuidan todo el sistema solar.
Son sus hijas…
¿Nuestras…hijas?
-Sí.- contestó Elinor.- Fuimos enviadas a cumplir una misión.
¿Misión?
-Debemos deshacer la presencia del enemigo en esta epoca.- contestó Michelle.
¿Quién es?
-Hasta ahora, solo ha sido Bismarck.-contestó Alex.
-Pero, estamos seguras de que hay alguien más atrás de todo esto.-contestó Andrea.
¿A qué se refieren?
-El símbolo.-dijo Jessica.
¿El símbolo?
-Todo indica que es el símbolo del caos y el desorden.- contestó Johann.
-La estrella.-dijo Anika.- Esta más allá de cualquier hechizo e invocación utilizada.
¿Y los mounstros?
-Probablemente otra aberración de los experimentos de Bismarck.
Pero¿Qué quieren?
-El cristal de Plata.-contestó Sharon.
¿El cristal de plata?
¿Por qué?
-No lo sabemos.-contestaba Alex.- Pero, es lo unico que podría interesarle.
-Las varas transformadoras emiten una energía similar al Cristal de plata.-explicaba Sharon.- Es por eso que las atacaron (refiriendose a Haruka y a Michiru)
-Nosotras no poseemos aquellos accesorios.-siguió Anika.
-Es por eso, que no nos buscan.-dijo Jessica.
-Pero, no demoraran en hacerlo…-concluyó Alex.
-Entonces buscaran a Serena.-dijo Rei, después de haberles preguntado.
-Es probable.-contestó Elinor.- Serena. Sé que es muy arriesgado, pero necesitamos de tu ayuda para enfrentar esto.
-Pero…
-Es obvio que no tratamos con un simple ser humano.- dijo Alex.-Es posible de que se trate de algo contra lo que no hemos sido preparadas.
La duda empezó a correr por la rubia. Nunca habia sentido aquel sentimiento antes. Estas jovens pedían ayuda, sin embargo, el hecho de poner su vida en riesgo, significaba mucho para ella. Sus compañeras de combate, la miraban esperando una respuesta solida por parte de ella. Estaba insegura.
-Serena.-dijo Rini acercándose a la joven de coletas.- Por favor, si no hacemos algo, no pasará mucho hasta que todo esto este completamente destruido. Necesitamos tu ayuda. Eres la única que puede brindarnos ese poder.
Piensalo…
Serena miró a sus compañeras, esperando encontrar alguna respuesta, pero era obvio, que ninguna de ellas parecía estar conciente de todo ello. Era una decisión difícil.
Al fijarse su mirada en la de su amado, pudo notar que este mostraba más determinación que las demás. Sujeto fuerte su mano y le dio una confiada sonrisa, en señal de apoyo.
-Esta bien.-contestó una decidida Serena.- Las ayudaré en todo lo que pueda.
-Muchas gracias!-.dijo Elinor acercándose más a Serena esbozando una relajada sonrisa.
-Princesa…-decía Michiru.- ¿Esta segura?
-Tranquilícense.- les aseguró.- Confió en ellas. Si ellas creen que podemos ayudarles, lo haremos.
Para sellar el 'acuerdo', Serena amablemente le estrechó la mano a Elinor, en señal de confianza y amistad.
Cuando las demás guerreras observaron este gesto, sus cuerpos se tranquilizaron y sus corazones comenzaron a calmarse. Todo había resultado como esperaban. Al fin tenían éxito.
Extraño. Apenas las jóvenes se separaron, una leve risa escapo de los labios de Alex talvez como producto de su tanta tensión. Una especie de catarsis que había hecho que su dolor de cabeza se calmará por unos segundos.
Las demás las quedaron observando por lo extraño que parecía, sin embargo a ella se le fueron uniendo todas ellas. Terminó en una leve carcajada, que había dejado perplejos a los demás.
-Lo lamento.-dijo Alex calmándose.- Es que, estábamos con mucha preocupación que…que pensé que no nos aceptarían.
-Así es-. Dijo Anika.- En verdad te lo agradecemos Serena.-con esto todas las guerreras agacharon levemente sus cabezas en señal de agradecimiento, para después dar una fuerte carcajada.
-Ustedes si que son muy raras.-dijo Serena al notar que la risa de estas jóvenes comenzaba a calar en ella.
-Discúlpalas.-dijo Elinor mientras daba un abrazo afectuoso a Rini, quien también reía.- Lo que pasa es que adquirieron eso de tu hija.- dijo señalando a la joven de ojos rojos.
Tanto como las guerreras interiores como las dos guerreras exteriores decidieron tratar de hacer las paces con estas nuevas visitantes, por lo que comenzaron a acercarse a ellas.
Sin embargo, se produjo algo extraño.
El aire estaba algo enrarecido. El cielo comenzó a oscurecerse notablemente. Era como si se aproximara una terrible tormenta.
-¿Qué es lo que sucede?-se escuchó decir a Darien.
-No lo sé.-susurró Alex mirando al cielo. Su visión comenzaba a fallarle al notar que aire comenzaba a tener un extraño aroma.
-Se siente…se siente como si fuera…-comenzó a decir Andrea mientras trataba de acertar aquel aroma.
-Azufre…-concluyó Sharon.- Es como Azufre. Muy concentrado.
Las Sailors comenzaban a sentir aquellos efectos también. Al alzar sus miradas notaron el cielo completamente oscurecido. La luz de la luna era opacada por estas extrañas nubes.
-¿Qué es lo que esta pasando?-.se escuchó decir a Lita.
De un momento algo sucedió. El mismo símbolo (la estrella) apareció en el suelo, emitiendo una especie de rayo, el cual trajo consigo la aparición de una criatura.
Al otro extremo ocurrió lo mismo. El símbolo, la transportación y la criatura. La oscuridad impedía que las guerreras pudieran ver de que se trataban, pero algo de era seguro…innumerables ojos rojos brillaban en aquella oscuridad.
-Qu-?.-Elinor no pudo saber que sucedia. Varias criaturas aparecían de la misma manera.
-¿Qué sucede?.-preguntó Serena.
-No lo sé.-le contestó Darien abrazándola más fuerte. El también estaba aterrado por las apariciones.
Finalmente cuando creyeron que todo había acabado, se encontraron rodeas por casi más de 10 de estas criaturas. Poseía una piel oscura, con múltiples ojos, unos dientes muy filudos al igual que sus garras. La criatura no era muy fornida como las anteriores, pero sin duda, prometía ser veloz.
Sorprendentemente, estas criaturas, caminaban en sus dos piernas. Como una persona, pero sin duda mucho más fuerte que una.
Al principio todas se quedaron quietas. Ninguna se movió a pesar que las otras criaturas parecían ser una gran amenaza. Todas estaban en una especie de 'shock'.
Hasta que una de ellas se movió.
-Cuidado Andrea!-.gritó Rini, pero la joven ya había sido golpeada por la criatura.
-Transfórmense, chicas!.-gritó Mina a sus demás compañeras.
Andrea trataba de quitarse de encima a la especie de 'demonio'. Era más delgado, pero era más alto que ella y un más pesado. Tenía problemas para evitar se cortada por sus filudos dientes.
Tan pronto como se transformaron comenzaron a atacar. Para su sorpresa, los ataques eran esquivados con mucha facilidad. Mars pudo acertarle a uno con su 'saeta llameante'; Júpiter y Mercury, combinaron sus poderes para poder detener a uno de ellos rápidamente; Venus detuvo a un par más con su cadena de amor de Venus, para dejarlo a merced de Tuxedo Mask; Sailor Moon no podía hacer mucho, mas que esquivar ataques (como siempre); y Neptune y Uranus, parecían lograr eliminar a algunos, pero aun no tenían éxito.
-Son demasiados!.-le dijo Alex a Anika, quien estaba a su costado. Ambas lideres cogían sus espadas en un intento desesperado de protegerse a ellas misma.- No puedo darle a ninguno de ellos.
-No tenemos opción…-le dijo alzando su espada.- Al suelo!
Una especie de luz salió de su espada y se 'disparó' contra uno de los mounstros, pero falló. Las criatura era demasiado rápidas y sus saltos eran del mismo nivel que sus movimientos.
-No nos queda de otra.-le dijo Alex a la rubia.- Tenemos que enfrentárnosles cuerpo a cuerpo.
La rubia simplemente asintió y entraron al combate.
Michelle y Sharon tenían un poco más de suerte. Sus ataque podían ser hechos a distancia prudente. Atacaron varias veces para solo darle a dos de estas criaturas. Las flechas de Sharon se clavan en las enormes frentes de estas criaturas, mientras que Michelle realizaba especies de conjuros para frenarlos mientras su compañera los atacaba.
Andrea, Jessica y Elinor evitaban que se acercaran a Rini. Ellas, como Alex y Anika, tenían que entrar en un combate cuerpo a cuerpo.
Una de las criaturas les sorprendió. Sailor Moon apenas pudo esquivar el ataque de la criatura. Comenzaba a lanzar especies de bolas de fuego de sus manos.
-Sailor Moon!-.gritaba Darien mientras golpeaba a una de las criaturas para quitarsela de encima.- ¿Estas bien?
-Si me encuentro bien.-contestó Sailor Moon un poco aturdida.- Pero…cuidado!.
El numero de bestias era demasiado. Por alguna razón, parecía haber más y más. Por cada uno de que mataban, aparecía uno nuevo. Cada vez que mataban a uno, estas se evaporaban. Se volvían cenizas.
Ahora atacaban con fuego. Como si se tratasen de grandes esferas de fuego. Las sailors no podían detenerse en ningún momento.
Entre la conmoción, Michelle, quien estaba al otro extremo de las dos guerreras lideras, vio que la misma estrella aparecía. Esta vez era otra criatura. Era misma que había atacado a Alex, noches atrás.
-Alex!-. gritó.- Detrás de ti!
La albina volteó preparada para atacar, pero quedó atónita al ver el tamaño de la criatura.
-Creí que los habíamos matado!-observó Anika con asombro.
-Creo que tenían mas.
La criatura no espero más y comenzó a moverse por todos lados. Las sailors, al percatarse de la criatura, comenzaron a esquivarla, saliéndose de su camino.
-Sailor Moon.-le dijo Sailor Uranus-. No te separes de nosotras.
-Pero-
-No discutas!.-le reprendió Mars protegiéndola.- Si buscan el Cristal de Plata irán tras de ti.
-Debes proteger el Cristal de Plata, Sailor Moon.-le dijo Tuxedo Mask.
Los demonios comenzaban a disminuir, pero aquella criatura aun era el problema mayor. Elinor decidieron atacar primero, mientras las demás terminaban los pocos que quedaban.
Aquella especie de toro no se detenía. Golpeo a Elinor y Andrea, lanzándolas contra el suelo. Michelle y Sharon eran las siguientes, al igual que Jessica, quien no tuvo opción más que recibir el golpe de lleno. Alex y Anika, lo esquivaron con éxito. Sin embargo el ataque era incontrolable.
Agitado su cabeza cuando no pudo darle a las dos rubias y se dirigió contra las sailors. Estas atacaron con todo lo que podían frenándolo antes de fuera contra ellas.
Emitía fuertes quejido y gritos de dolor, pero aun no caía. Este iba a ser igual difícil.
Ya basta…
La criatura se detuvo. Las guerras trataron de buscar de donde provenía esa voz.
La princesa…
Quiero a la princesa…
De un momento a otro las nubes comenzaron a disiparse rápidamente. Fue entonces que se escuchó un fuerte grito. Observaron el cielo y fue cuando notaron algo. Una especie de 'ave' apareció en el techo del templo. Sus fuertes agarras se clavaron en el techo, destruyendo parte de la construcción.
Era una criatura terrorífica, que traía consigo el miedo y el sufrimiento. Propugnaba la muerte y perdición de cualquier esperanza. Su cuerpo estaba hecha de puros huesos, mientras que su cráneo era la de un ser un humano, conformado por un par de cuerno que estaban a cada lado de su quijada. Era enorme. Era más de lo que habían imaginado.
Pero eso no era todo. Había alguien montado sobre el. era un hombre. Un hombre de cabellos negros. La luz de la luna ocultaba su piel pálida mientras que el traje oscuro que llevaba, ocultaba una especie de armadura.
-¿Quién eres?.-preguntaba Sailor Moon.
Quiero a la princesa…
La criatura gimió nuevamente sacudiendo su cabeza. Finalmente corrió hasta…Rini!
-La princesa!.-gritó Elinor.
Las demás sailors se movieron con el propósito de detener a la criatura. Rini había quedado perpleja.
Finalmente, el golpe fue terrible. Rini cayó varios metros más allá de donde estaba. Las demás sailors fueron en su ayuda pero la criatura se lo impidió.
-Maldita bestia!-. Maldecía Alex, mientras intentaba acercarse. Por alguna razón la criatura no dejo que nadie se acercara a la inconsciente joven.
Entre la confusión, la enorme ave descendió rápidamente, hasta donde estaba Rini.
-¿Qué haces!.-gritó Sailor Moon, desesperada, al ver que la criatura, levantaba a la inconsciente chica con su boca.
-Se la esta llevando.- advirtió Andrea.
-Deténganla!.-gritaban las Sailors. La criatura había colocado a Rini como su escudo. No podían atacarla con facilidad.
-Sal de mi camino!.-mascullaba Alex al enorme 'toro', antes de lanzarse sobre ella y hacerle un corte en una de sus 'patas'.
Cuando tuvo el camino libre corrió hasta el ave para detenerla. Pero esta, le respondió con una especie de lanza llamas, que la mantuvo a raya.
-Suéltala!-.gritaba Tuxedo Mask.
-Jajajaja tontos humanos.-se escuchó. Era el hombre de cabellos negros.- sus estupidos poderes no servirán contra mis demonios. Son tan inútiles como Bismarck lo dijo.
-Tu estas con él.-dijo Anika-. ¿Qué quieres! Deja a la princesa.
-Jajajaja.-volvió a reírse.- Soberbias princesas. ¿Creen que podrán derrotarnos?
Niñas estupidas…
Con eso comenzó a tomar vuelo. Alex, volvió a intentarlo, pero algo falló.
Su vista se nublo. No pudo levantarse cuando cayó al suelo irremediablemente.
-'No ahora'-.pensaba.- '¡No ahora!'
El enorme toro, desapareció, al igual que el enorme ave…llevándose consigo a la indefensa Rini.
Roar18-Duran17
