Los personajes de Harry Potter no me pertenecen
Ann Frank, Emely Frank-Snape, Sean Zervos y Charles Black no me pertenecen, interesados en estos personajes puede leer Antologia por MaritzaChan
Disculpen cualquier error que se me haya podido escapar
Hola!
Ha sido una larga espera pero creo que valio la pena, espero que lo disfruten
Enemigos del pasado, futuros amigos
Hacía mucho tiempo desde que Charles había visto a su madre tan agitada y molesta. Todo empezó una mañana cuando apareció la noticia de que el asesino en masa Sirius Black había escapado de la prision de maxima seguridad. Solo en una ocasión él le había preguntado a su madre acerca de su padre biológico y ella se negó rotundamente a decirle quien era, pero al ver el nombre de Sirius Black en el periódico y ver la reacción de su madre era más que obvio que aquel hombre era su padre. El problema ahora era llegar a él antes que su madre, después de todo, Clarissa estaba en el negocio de caza recompensas y Sirius Black estaba en el tope de la lista.
Mientras su madre, quien empacaba artillería pesada, y su padrastro discutían en la sala, Charles se escabulló sigilosamente a su habitación, tomó el teléfono celular que había recibido como regalo de navidad y le marcó a su mejor amigo.
- Hey Sean! Es Charles
- Hey! Qué pasa hermano?
- Viste el profeta esta mañana?
- Si, por aca nadie para de hablar sobre el escape…
- Sean, yo creo que ese tal Sirius Black es mi padre
- Oh rayos! En serio?
- Sip, mamá se puso toda frenética al ver el periódico y está empacando como si fuera a ir a cazar dragones
- Oh m…
- So, necesito un pequeño favor
- Vas a ir por él, cierto
- Si, pero debo llegar antes que mamá, o nunca sabré la verdad
- Bien, preparare el jet y en eso de como tres horas nos encontramos en el aeropuerto
- Gracias!
De por sí estar en la casa de los Dursley era un tortura, pero el hecho de no poder salir y dar una vuelta por el vecindario hacía la vida de Harry más miserable, y para completar la tía Marge estaba en la casa. Por lo regular tía Petunia y tío Vernon harían todo lo posible por ignorar a Harry por el tiempo que el estuviera con ellos, pero Marge disfrutaba molestarlo y lo quería siempre a la vista, lo insultaba, lo trataba como si él fuera un sirviente o una especie de esclavo personal. Harry respiraba profundo y buscaba refugio en el gaia, era un alivio que casi todo el mundo en Privet drive tuvieran invernaderos, ese pequeño pedacito de naturaleza le ayudaba a Harry a calmarse.
Solo después de la cena, o mas bien después de que Marge estaba tan borracha que ya no podia mas con su propio peso, Harry podía ir a su habitación y descansar. Finalmente había llegado su cumpleaños, el ultimo dia en la casa de los Dursley. Y justo a medianoche llegó el correo. Habían regalos de sus amigos: Ron le mandó un chivatoscopio y en la carta estaba adjunto un recorte del periódico, los Weasley se había ido de vacaciones a Egipto, y Ron lo estaba pasando de lo lindo. Draco y su familia fueron a España a hacer un recorrido por antiguas ciudadelas azotadas por la inquisición, so su ensayo para la clase de historia vendría con muchas fotos. Draco le envió unas grilletes que al ser lanzados hacia la persona deseada mágicamente la esposaban. Harry sospechaba de que estos no fueron comprados en una tienda regular de artilugios. Neville siempre optaba por algo más clásico y seguro, una docena de ranas de chocolate. También recibió un regalo de parte de Hermione, un set para mantenimiento de escobas. Harry sospechaba que Hermione tenía un crush con él. Hagrid le mandó un regalo muy peculiar: un libro, El Monstruoso libro de Monstruos, que por cierto lo atacó cuando Harry removió la envoltura, vino con una nota que decía " Te será útil para este año escolar".
Y junto con todo esto también vino la carta de Hogwarts, junto con la lista de libros y el boleto para el expreso estaba el permiso para ir a Hogsmeade. A partir del tercer año los estudiantes tienen permitido visitar la villa de Hogsmeade en algunos fines de semana. El permiso debía ser firmado por los padres o tutores legales. Harry tenía un gran problema, y era que Severus no podía firmar el permiso, por lo que necesitaba que alguno de los Dursley firmara el papel. Harry suspiró y analizó la situación. Se lo pediría a tía Petunia, después de todo a ella tampoco le gustaba Marge, y él se había portado muy bien. Dejó el papel sobre la mesita de noche, le echó comida a las lechuzas, algunas solo tomaron agua y se fueron, pero la lechuza de los Weasley necesitaba un descanso.
Algo despertó a Harry temprano en la mañana, un extraño ruido en la ventana, como si alguien estuviera lanzando piedrecitas. Harry se asomó con cuidado a la ventana. Abajo en el jardín estaba...
- Emely!- dijo asombrado a ver a su "hermana"
- Hey, me dejas pasar?- dijo la chica de tez pálida y cabellos negro desde el primer piso
- Que.. Qué haces aquí?
- Es una larga historia, pero necesito urgente usar el baño, me dejas pasar?
- Ok, voy para la puerta, espera, mejor ve por la de atrás
- Vale, pero rápido
Harry con mucho cuidado bajó las escaleras pues podía escuchar a tío Vernon en el baño de su habitación, probablemente Petunia aún descansaba y Dudley no se despertaría hasta que el desayuno estuviera servido. Con mucho cuidado abrió la puerta de la cocina y Emely corrió adentro.
- Baño?- dijo ella saltando de un pie a otro
- Esa puerta- le indicó Harry
Harry abrió la llave del fregadero mientras Emely usaba el baño
- Ah! mucho mejor- dijo Emely al salir
- Mejor nos apuramos a subir antes de que ellos bajen
- Okay
- So, por qué estás aquí?- le preguntó Harry cuando los dos estaban en la pequeña habitación
- Bueno, la razón exacta es que Anne está loca y no me quiere dejar pasar el resto de las vacaciones con ustedes
- No entiendo, porque ahora no?
- No has leido el periodico?
- Nop
- Bueno, tengo entendido que un asesino, mago, seguidor de V-man escapó de prisión
- err que?
- Un mago asesino suelto super amigo de Voldemort
- Genial- dijo Harry con sarcasmo - ahora entiendo…
- Entiendes?
- Por qué papá me pidió que no saliera de esta condenada casa
- No vas a regresar a la granja?- dijo Emely asustada
- No, digo si, hoy se supone que papá me recoja, a eso de las 6 de la tarde
- Perfecto!
- Pero no crees que Anne le haya dicho algo a él, o ella no sabe?
- Bueno, para eso de las diez, se enterara de que ya no estoy con los Darcy, así que todavía tengo como una hora más o menos. Pero no creo que ella venga por mí, ella no quiere pisar Inglaterra ni muerta. Solo te pido que me escabullas y me des salvoconducto a la granja. Use todo mi dinero en un vuelo de Francia hasta aquí.
- Vale, pero no te prometo nada. No salgas de la habitación hasta que yo te diga y por favor no hagas ruido
- Gracias! Hey a donde vas?- dijo al ver que Harry iba a salir de la habitación
- Tengo que bajar a ayudar a tía Petunia con el desayuno, Marge la hermana de tío Vernon está aquí, por cierto necesito esto- dijo tomando el permiso a Hogsmeade y salió de la habitación
- So… estaré sola aquí, trancada- dijo Emely sentándose en el borde de la cama- jum!- exclamó al ver el paquete de libros de Harry
- Ah! Por fín bajas!- se quejó Petunia cuando Harry llegó a la cocina- Qué esperas! Atiende el tocino y los huevos
- Ya voy- dijo mientras tomaba una espátula y empezaba a darle vuelta al tocino- ejem, tía Petunia, este año me he portado bien…-Harry echó un vistazo a ver si Petunia le estaba poniendo atención, esta arqueó una ceja- necesito que alguno de ustedes firme esto, es de … la escuela….
- Y por qué Vernon o yo? Por qué no la firma el raro de tu "padre"?- dijo ella con desprecio
- Porque por motivos de seguridad, todos creen que vivo con ustedes y no con él- dijo Harry tratando de no usar ninguna palabra que ofendiera a su tía, esta tenía cara pensativa- Ta-dah!- dijo Harry mientras servía el tocino y los huevos cocinados a perfección- Por favor- dijo mientras extendía el permiso, Petunia lo miraba con suspicacia, estaba a punto de tomarlo cuando Marge le llamó desde el tope de la escalera
- Petunia! Tengo un terrible dolor de cabeza y ya no me quedan analgesicos!- Petunia se encogió en enojo, respiro profundo
- Yo atiendo el pan- dijo Harry
- No quemes nada- dijo cortante Petunia- Ya voy Marge!- dijo Petunia en tono "alegre"
- Qué crees que haces?- bramó tío Vernon cuando entró en la cocina - Dónde está Petunia?
- Arriba ayudando a Marge- dijo Harry mientras servía el té - Té?
- Por lo menos no quemaste el pan, tú qué te traes entre manos?
- Nada - dijo Harry en el tono más neutral que pudo
- Ve por el diario muchacho - dijo tío Vernon mientras se sentaba en la mesa y se sirvía el desayuno
Cuando Harry regresó a la cocina ya Petunia había bajado, pero Marge tardaba en bajar las escaleras porque apenas podía pasar por ellas y no lograba ver bien los escalones por lo que debía ir al paso y con cuidado
- Ve y ayuda a la tía Marge a bajar las escaleras- le ordenó Petunia
- Ya voy - dijo Harry mientras le pasaba el diario a tío Vernon
- Ah por fin vienes a ayudarme muchacho, que perezoso eres- empezó Marge, Harry no respondió, simplemente le dio la mano y la guió por las escaleras. Marge le apretó bien duro la mano como si tratara de romperle los dedos, Harry apretó la mandíbula, pero no le dio señas a Marge de que estaba molesto.
Tan pronto Marge cruzó el umbral de la cocina Dudley entró a toda prisa empujando a Harry contra la pared dejándolo sin aire, Harry apretó los puños, pero respiro profundo y trató de mantener la compostura. Para cuando fue a sentarse en la mesa los Dursley ya se habían servido todo el desayuno, bueno Dudley y Marge la gran mayoría, y apenas habían dejado algo de té en la tetera. Harry se tomó una taza de té mientras los demas comian, y claro Marge no tardó en empezar a quejarse de los modales de Harry en la mesa, pero afortunadamente Vernon cambió el tema de conversación. Vernon se fue a trabajar y Dudley se fue a la sala a ver la televisión después de que se terminó la comida. Harry se levantó de la mesa para ayudar a tía Petunia a limpiar, pero hasta eso para Marge era ofensivo. Harry solo deseaba que ambas salieran de la cocina para el poder hacerse algo de desayuno, y algo para Emely. Pero Marge disfrutaba torturándolo y pasó media mañana sentada en la cocina hablando con Petunia. A Harry no le quedó más que subir a su habitación con el estómago vacío.
- Por qué tardaste tanto? Y la comida? - le preguntó Emely cuando él entró en la habitación
- Tendremos que esperar, Marge se despertó con ánimos de molestar y no quiere salir de la cocina- dijo Harry mientras se dejaba caer en la cama
- Auch!
Cuando ya ninguno de los dos aguantaba más el hambre, Harry decidió bajar a la cocina. Esta vez se volvió invisible y por suerte tía Petunia no estaba allí, pero el almuerzo estaba a medio hacer, ni tan poco Marge estaba allí, así que bien rápido Harry preparó dos emparedados y tomó una de las bolsas de frituras de Dudley de la alacena y corrió de vuelta a la habitación.
- Esto es todo por ahora, no creo que Marge nos deje almorzar nada, pero en la tarde papá nos recogerá y podremos comer decentemente
- Emely se comió rápidamente su emparedado y la mitad de la funda de chucherías
- Este será un largo día - dijo con pesar y aun con hambre
- Vere si logro traer algo del almuerzo, pero no prometo nada
- Oh, por cierto! Antes de que lo olvide, feliz cunpleaños!- dijo sacando un paquete con envoltura de regalo de su mochila
- Gracias! - Harry removió con cuidado la envoltura. Emely le había conseguido la colección de manga de Phoenix- Wow gracias!
- No es nada
- Bueno mejor bajo antes de que tía Petunia se moleste
- No crees que deberías ayudarme más si quieres que te firme la autorización- dijo Petunia cuando Harry entró en la cocina
- Perdón
- Rápido, no te quedes parado ahí - le apremió ella, y Harry se puso el delantal y se puso a fregar los platos sucios
Había pasado una semana desde que Charles Black y Sean Zervos habían llegado a Inglaterra tras el famoso asesino Sirius Black, que según Charles debía ser su padre. Los chicos habían visitado casi todo los lugares de mala muerte del mundo mágico en la gran ciudad sin dar con la más mínima pista.
- Esto no esta funcionando - se quejo Sean después de tener que salir corriendo de un pub gótico por el área de los muelles
- Espero que mamá tampoco tenga suerte - dijo con pesar Charles
- Este tipo de verdad que sabe desaparecer
- La única pista que tenemos es Harry Potter
- Si pero ya te dije que sería imposible acercarse, deben tener toda el área rodeada con aurores, además tu mamá de seguro que montó campamento por ahí. Es suficiente por hoy volvamos al hotel.
Charles se encogió de hombros y los dos empezaron a caminar en dirección a la autovía.
Por lo menos para el almuerzo Harry pudo comerse un pequeño pedazo de pastel de carne porque de nuevo Marge y Dudley se conflaguraron para comerse casi toda la comida. Petunia casi no comió, y como el tío Vernon no estaba para el almuerzo Harry pudo probar, pero no logró salvar nada para Emely. Después del almuerzo tenía que esperar a que Petunia le sirviera el té y tartas a Marge para terminar de limpiar la cocina
- So, vas a firmar la autorización? - le preguntó Harry a su tía - Dejé la cocina que brilla de limpia
- No todavía, la firmaré cuando te vengan a recoger
- Pero…
- Nada! - le cortó Petunia - sube a tu habitacion y no hagas nada de lo que te puedas arrepentir - dijo Petunia en un susurro molesto
- Vale
- Nada? - preguntó Emely cuando Harry entró en la habitación
- Solo esto- dijo Harry sacando dos galletas de uno de sus bolsillos
- tres horas más - dijo Emely tomándolas
- Tres horas más - dijo Harry con pesar, se tiró en la cama y tomó el primer volumen de Phoenix
- Hace mucho calor y tengo sed - se quejó Emely más entrada la tarde
- Son las cinco y cuarto- dijo Harry después de echar un vistazo al reloj en la mesita - sólo un poco más - Emely suspiró con pesar.
Poco después Harry percibió a Petunia subiendo las escaleras.
- rápido escóndete!- le dijo a Emely
- dónde?
- El armario o debajo de la cama
Emely corrió al armario y Harry cerró la puerta tras ella y se apresuró a regresar a la silla al lado del escritorio
- Te necesito en la cocina, ya!
- Vale- dijo Harry dejando el libro de manga sobre su equipaje y salió tras Petunia
Abajo, Marge había empezado a beber temprano.
- Corta los vegetales para la sopa, estoy atrasada con el jamón- le indico Petunia, y Harry tomo la tabla de picar y un cuchillo y empezó a cortar los vegetales
Tan pronto Marge notó a Harry en la cocina empezó a hablar pestes sobre él.
- Duders será un hombre de buen tamaño, pero éste, éste no le llega ni a la mitad- vociferaba Marge desde su silla, Harry la ignoraba y seguía en lo suyo - Éste no tiene buena planta. Pasa también con los perros. El año pasado tuve que pedirle al coronel Fubster que asfixiara a uno, porque era raquítico. Débil. De mala raza.
Y por ahi siguio ella, Harry respiraba profundo y seguía cocinando deseando estar haciendo una pócima mortífera en vez de crema de hongos, de vez en cuando Harry echaba un rápido vistazo al reloj de la cocina, pareciera que este se movía a la velocidad de un oso perezoso
- Por qué miras tanto el reloj? eres tan holgazán como tu padre. Un poco de trabajo no te caerá mal - dijo Marge, Harry apretó fuerte el mango del cuchillo y vertió los vegetales sobre el caldo hirviendo en solo movimiento, el cuchillo resonó sobre la tabla - Ay Petunia, yo que tu no dejaría que el muchacho ese use los cuchillos, es más yo te ayudaré
- Hum! - resopló Harry
- Qué insinuas muchacho, a mi no me vas a faltar el respeto! - gritó Marge poniéndose de pie
- Discúlpate - le ordenó Petunia, sus ojos hervían del enojo
- Mil perdones señora - dijo Harry en tono seco
- Como decía el otro día, todo se hereda. La mala sangre prevalece. No digo nada contra tu familia, Petunia. — Con su mano de pala dio una palmadita sobre la mano huesuda de tía Petunia —. Pero tu hermana era la oveja negra. Siempre hay alguna, hasta en las mejores familias. Aquí tenemos el resultado! - dijo señalando a Harry - Y para completar se mezcla con un pelmazo bueno para nada...
- La sopa ya casi esta lista - le interrumpió Harry- me voy a mi habitación
- Ja! Pero que mal agradecido y mal portado eres! Crees con picar vegetales es suficiente para pagar todo lo que hacen tus tíos! Después de que los borrachones de tus padres se mataran dejándote como una carga
- La borrachona aquí es usted! - dijo Emely desde el umbral de la puerta. Marge y Petunia voltearon rápido para ver quien hablaba - y está inflada de prejuicios y estúpidas ideas- dijo al mismo tiempo en que en sus ojos azules claros brillaban de una manera extraña
- Emely, no!- dijo Harry tratando de prevenir lo peor, pero el conjuro ya estaba lanzado
- Tu quien eres? Cómo... cómo entraste a mi casa?
- Sin duda fue el muchacho, ja! Si ya ha empezado la mala vida es mejor que te deshagas de él - dijo Marge, pero Petunia no tuvo tiempo de decir nada porque Marge empezó a inflarse como un globo y rebotaba por la cocina, en eso llegó Vernon y el barullo que se armó no fue sencillo.
Desde el momento en que llegó a Inglaterra él supo que había algo que debía hacer ante todo, antes de consumar el crimen que lo había llevado a prisión por casi trece años, debía hacer algo que podría costarle muy caro. Pero él sentía que era su obligación, después de todo él era el padrino de Harry y debía velar por su bienestar. Sirius había mendigado las calles de Little Whinging para sostenerse, pero siempre regresaba al #4 de Privet Drive. Durante toda una semana había montado guardia y solo había tenido un pequeño vistazo, pero esa mañana algo diferente pasó, temprano en la mañana una chica delgada y pálida había aparecido en el frente de la casa de los Dursleys y aparentemente era amiga de Harry porque este la llevo dentro de la casa. Pero lo que se salió totalmente de la calmada rutina en Privet Drive fue al final de la tarde. Gritos provenían de la casa, y luego Harry salió todo apurado arrastrando a la chica con el. Sirius se puso de pie y les empezó a seguir.
- Por qué? Por qué tenías que hacerlo? - se quejaba Harry mientras caminaba a prisa y ponía la mayor distancia posible entre ellos y los Dursley
- pero ella estaba diciendo un monton de groserias y tú, tú no te defendias, no puedes dejar que gente como ella te trate asi
- Arg! Emely, no lo entiendes, no puedo hacer magia enfrente de muggles!
- Pero tu no hiciste nada
- Pero los tontos del ministerio no pueden distinguir con exactitud quien hizo el hechizo y como tu no estás registrada ellos asumirán que fui yo
- Oh vamos! No pueden ser tan idiotas
- El verano pasado un elfo doméstico entró en la casa e hizo un desastre en la cocina y yo recibí un howler de parte del ministerio: si volvia hacer magia fuera de la escuela me iban a expulsar
- Eso es ridículo! Nosotros hacemos magia en casa todo el tiempo
- Pero no hay muggles, y papá está con nosotros
- Bueno, si te expulsan de Hogwarts puedes ir a cualquier otra escuela. Es más podrías quedarte con Mocho
- Claro - dijo Harry con sarcasmo, se detuvo en seco y miró alrededor
- Qué?
- Creo que alguien nos sigue
- Ok Harry Potter, estamos en la villa más muggle de toda inglaterra
- Por algo Anne no quiere volver
- Anne está loca
- Y papá es paranoico - replicó Harry, Emely se encogió de hombros
- A dónde vamos? - le preguntó
- A una parada de autobús. Es uno de los puntos de aparición/desaparición que usamos, con suerte papa nos encontrará
Sirius estaba confundido por la conversación de los chicos. Harry había mencionado a su papá! Y tenía una hermana! Si sus orejas no le estaban mintiendo James estaba vivo! Sirius se sintió esperanzado, feliz! Pero, si James estaba con vida, cómo su mejor amigo lo dejó pudrirse en prisión? Cuando de todas las personas, James sabía que él nunca lo traicionaría! Y quien era la tal Ann? Ahora más que nunca debía llegar a la verdad.
La noche había caído y el último autobús de la ruta había pasado y los chicos aun estaban sentados esperando.
- Tengo sed - se volvió a quejar Emely - Qué haremos si papá no viene a recogernos?
- No lo se, ya perdimos el último autobús, y definitivamente no podemos volver a donde los Dursley.
Emely suspiró y miró hacia ambos lados de la calle esperando ver a alguien.
- Se me ocurre algo loco - dijo Emely
- No - dijo Harry
- Que tal si volvemos donde tus tíos
- No - le interrumpió Harry
- Y tomamos el auto de tu tío - continuó Emely
- No! - le cortó
- Vale, cuál es tu plan?
Harry no tuvo tiempo de responder porque un ruido en los botes de basura al cruzar la calle no muy lejos de ellos llamó su atención.
- Alguien está ahí- indicó Harry. Emely sacó su varita- En serio?
- Yo no me acobardo - dijo Emely. Dio unos pasos y estaba a punto de cruzar la calle, pero Harry la halo por el cuello de la camiseta.
En un flash delante de ellos un enorme autobús de dos pisos con las luces de los faroles encendida se detuvo en seco. Emely perdió el equilibrio y se cayó sobre Harry. El cobrador, de uniforme rojo saltó del autobús y dijo en voz alta sin mirar a nadie:
— Bienvenido al autobús noctámbulo, transporte de emergencia para el brujo abandonado a su suerte. Alargue la varita, suba a bordo y lo llevaremos a donde quiera. Me llamo Stan Shunpike. Estaré a su disposición esta no...
El cobrador se interrumpió al notar a los chicos en el suelo, Emely aún tenía la varita en mano.
- Qué hacen ahí? - le preguntó Stan, quien no debia pasar de la mayoría de edad
- Nos caímos - dijo Emely poniéndose de pie. Harry se levantó y se sacudió los pantalones y de manera relajada se pasó la mano por la cabeza haciendo que unos flequillos de su largo cabello negro cayera sobre la frente tapando la cicatriz en forma de rayo
- Para qué? - preguntó Stan con risa burlona
- Queríamos probar la gravedad? - dijo Emely malhumorada, Harry miraba hacia los botes de basura del otro lado de la calle
- Qué miras? - preguntó Stan haciendo que Harry respingara
- Creo que hay un "perro" ahí - dijo Harry, Stan le miraba la frente con la boca media abierta
- Qué te pasó ahí?
- Dijiste que el autobús nos llevará a donde queramos? - interrumpió Emely
- Sí —dijo Stan con orgullo—. A donde quieras, siempre y cuando haya un camino por tierra. No podemos ir por debajo del agua. Nos has dado el alto, ¿Verdad? —dijo, volviendo a ponerse suspicaz—. Sacaste la varita y… ¿verdad?
- Si, yo! - dijo Emely - Ejem, cómo cuánto nos costará?
- Depende de adonde van
- Londres - dijo Harry
- Once sickle cada uno—dijo Stan—. Pero por trece te damos además una taza de chocolate y por quince una bolsa de agua caliente y un cepillo de dientes del color que elijas.
- Vale - dijo Harry y buscó dentro de su HeavyLess por la bolsa de monedas y pagó trece por cada uno
Harry y Emely subieron al autobús y no había asientos; en su lugar; al lado de las ventanas con cortinas, había media docena de camas de hierro. A los lados de cada una había velas encendidas que iluminaban las paredes revestidas de madera.
Un brujo pequeño con gorro de dormir murmuró en la parte trasera:
—Ahora no, gracias: estoy escabechando babosas. —Y se dio la vuelta, sin dejar de dormir.
—La tuya es ésta —susurró Stan, metiendo el equipaje de Harry bajo la cama que había detrás del conductor; que estaba sentado ante el volante—. Éste es nuestro conductor; Ernie Prang. Éste es...cuál es tu nombre?
- Harvey Powers - dijo Harry
- Harvey Powers, y?-dijo Stan mirando a Emely
- Emely...Powers
- Harvey y Emely Powers, Ernie - dijo Stan
Ernie Prang, un brujo anciano que llevaba unas gafas muy gruesas, le hizo un ademán con la cabeza. Harry volvió a taparse la cicatriz con el flequillo y se sentó en la cama.
—Vámonos, Ernie —dijo Stan, sentándose en su asiento, al lado del conductor.
Se oyó otro estruendo y al momento Harry se encontró estirado en la cama, impelido hacia atrás por la aceleración del autobús noctámbulo. Al incorporarse miró por la ventana y vio, en medio de la oscuridad, que pasaban a velocidad tremenda por una calle irreconocible. Stan observaba con gozo la cara de sorpresa de Harry.
—Aquí estábamos antes de que nos dieran el alto —explicó—. ¿Dónde estamos, Ernie? ¿En Gales?
—Sí —respondió Ernie.
- Rayos! - se quejó Emely
- Vete a despertar a la señora Marsh —ordenó Ernie a Stan— Llegaremos a Abergavenny en un minuto.
Stan pasó al lado de la cama de Harry y subió por una escalera estrecha de madera. Harry seguía mirando por la ventana, cada vez más nervioso. Ernie no parecía dominar el volante. El autobús noctámbulo invadía continuamente la acera, pero no chocaba contra nada. Cuando se aproximaba a ellos, los buzones, las farolas y las papeleras se apartaban y volvían a su sitio en cuanto pasaba.
- Por qué no nos bajamos aquí?- preguntó Emely - Estamos más cerca de casa
- Nadie puede saberlo, so tomaremos el tren como muggles
Stan reapareció, seguido por una bruja ligeramente verde arropada en una capa de viaje. Los chicos guardaron silencio
—Hemos llegado, señora Marsh —dijo Stan con alegría, al mismo tiempo que Ernie pisaba a fondo el freno, haciendo que las camas se deslizaran medio metro hacia delante.
La señora Marsh se tapó la boca con un pañuelo y se bajó del autobús tambaleándose. Stan le arrojó el equipaje y cerró las portezuelas con fuerza. Hubo otro estruendo y volvieron a encontrarse viajando a la velocidad del rayo, por un camino rural, entre árboles que se apartaban.
Con todo el movimiento de las camas y el ruido que hacía el autobús, Emely y Harry pasaron un buen rato tratando de tomarse el chocolate caliente sin derramarlo o quemarse, mientras Stan leía el periódico el profeta y comentaba sobre las últimas noticias. En la primera plana estaba Sirius Black que aun andaba suelto. Harry y Emely se limitaban a asentir o negar con la cabeza cuando Stan miraba hacia atrás.
Brujos y brujas en camisón y zapatillas descendieron uno por uno del piso superior; para abandonar el autobús. Todos parecían encantados de bajarse. Al final sólo quedaron Harry y Emely.
- Bien Powers, a que parte de Londres van?
- Callejón Diagon - dijo Harry porque no sabía de otro lugar donde pasar la noche
- De acuerdo —dijo Stan—, agárrense fuerte…
PRUMMMMBBB.
Circularon por Charing Cross como un rayo. Harry se incorporó en la cama, y vio edificios y bancos apretujándose para evitar al autobús. El cielo aclaraba. Reposarían un par de horas, y luego tomarían el primer tren a xx desde la estación King Cross.
Ernie pisó el freno, y el autobús noctámbulo derrapó hasta detenerse delante de una taberna vieja y algo sucia, el Caldero Chorreante, tras la cual estaba la entrada mágica al callejón Diagon.
- Gracias —le dijo a Harry a Ernie y bajó de un salto
- Adiós! - dijo Emely feliz de bajarse del autobús
Pero Stan no le prestaba atención. Todavía en la puerta del autobús, miraba con los ojos abiertos de par en par la entrada enigmática del Caldero Chorreante.
—Conque estás aquí, Harry —dijo Cornelius Fudge posando su mano sobre el hombro de Harry como una garra
Al mismo tiempo, Stan gritó:
—¡Caray! ¡Ernie, ven aquí! ¡Ven aquí!- Stan saltó a la acera, tras ellos.
—¿Cómo ha llamado a Harvey, señor ministro? —dijo nervioso.
Fudge, un hombre pequeño y corpulento vestido con una capa larga de rayas, parecía distante y cansado.
—¿Harvey? —repitió frunciendo el entrecejo—. Es Harry Potter.
—¡Lo sabía! —gritó Stan con alegría—. ¡Ernie! ¡Ernie! ¡Adivina quién es Harvey! ¡Es Harry Potter! ¡Veo su cicatriz!
—Sí —dijo Fudge irritado—. Bien, estoy muy orgulloso de que el autobús noctámbulo haya transportado a Harry Potter; pero ahora él y yo tenemos que entrar en el Caldero chorreante -
Fudge apretó más fuerte el hombro de Harry, y Harry se vio conducido al interior de la taberna. Una figura encorvada, que portaba un farol, apareció por la puerta de detrás de la barra. Era Tom, el dueño desdentado y lleno de arrugas.
—¡Lo ha atrapado, señor ministro! —dijo Tom—. ¿Querrá tomar algo? ¿Cerveza? ¿Brandy?
—Tal vez un té —contestó Fudge, que aún no había soltado a Harry. Emely les seguía de cerca, bien cerca
- Mmm...y usted jovencita? - dijo Fudge al notar a Emely
- Ella anda conmigo - dijo Harry
- Vale, y un salón privado, Tom, por favor —pidió Fudge
- No importa, cualquier cosa que me diga ella lo sabrá
- Como gustes
Fudge llevó a Harry por el estrecho pasadizo, tras el farol de Tom, hasta que llegaron a una pequeña estancia. Tom chascó los dedos, y se encendió un fuego en la chimenea. Tras hacer una reverencia, se fue.
—Siéntense —dijo Fudge, señalando unas silla que había al lado del fuego.
Harry se sentó. Se le había puesto carne de gallina en los brazos, a pesar del fuego. Fudge se quitó la capa de rayas y la dejó a un lado. Luego se subió un poco los pantalones del traje verde botella y se sentó enfrente de Harry.
—Soy Cornelius Fudge, ministro de Magia.
- Eso lo sabemos - dijo Emely
Tom, el propietario, volvió con un delantal puesto sobre el camisón y llevando una bandeja con té y bollos. Colocó la bandeja sobre la mesa que había entre Fudge y Harry, y salió de la estancia cerrando la puerta tras de sí.
- Harry —dijo Fudge, sirviendo el té—, no me importa confesarte que nos has traído a todos de cabeza. ¡Huir de esa manera de casa de tus tíos! Había empezado a pensar... Pero estás a salvo y eso es lo importante - Fudge se untó un bollo con mantequilla y le acercó el plato a Harry - Come, Harry, pareces desfallecido- Emely se tomaba el té como si fuera té helado, Fudge le miró asombrado- Ahora... te agradará oír que hemos solucionado la hinchazón de la señorita Marjorie Dursley Hace unas horas que enviamos a Privet Drive a dos miembros del departamento encargado de deshacer magia accidental. Han desinflado a la señorita Dursley y le han modificado la memoria. No guarda ningún recuerdo del incidente. Así que asunto concluido y no hay que lamentar daños.
- Disculpe señor ministro- dijo Emely tratando de no ahogarse con uno de los bollos- pero no fue Harry quien hechizó a… la señorita Dursley, fui yo
- Bueno eso es un poco mas relajante… por cierto cúal es su nombre?
- Emely Frank- dijo ella mirando sus zapatos
- En ese caso señorita Frank, el ministerio tendrá que contactar a sus padres e informarlos sobre el incidente. Ahora Harry, vere si Tom tiene alguna habitacion disponible para que te quedes - Fudge salió de la estancia con paso firme, y Harry lo siguió con la mirada. Estaba sucediendo algo muy raro.
- Bueno, ahora si que Anne sabrá dónde encontrarte - dijo Harry
- Qué crees que pasará contigo?
- Creo que ahora estoy en custodia del ministerio
Fudge regresó acompañado por Tom, el tabernero.
- La habitación 11 está libre, Harry —le comunicó Fudge—. Creo que te encontrarás muy cómodo. Sólo una petición (y estoy seguro de que lo entenderás): no quiero que vayas al Londres muggle, ¿De acuerdo? No salgas del callejón Diagon. Y tienes que estar de vuelta cada tarde antes de que oscurezca. Supongo que lo entiendes. Tom te vigilará en mi nombre.
- De acuerdo - dijo Harry con pesar
- En cuanto a usted señorita Frank, la habitación 15 estará a su disposición y le pido que no abandone los límites del Callejón Diagon, su madre vendrá por usted - Emely asintió
- Y con una última sonrisa, salió de la estancia. Tom se acercó a Harry sonriendo.
- Si quiere seguirme, señor Potter... Ya he subido sus cosas...
Harry siguió a Tom por una escalera de madera muy elegante hasta una puerta con un número 11 de metal colgado en ella. Tom la abrió con la llave para que Harry pasara. Dentro había una cama de aspecto muy cómodo, algunos muebles de roble con mucho barniz, un fuego que crepitaba alegremente y, encaramada sobre el armario...
- ¡Hedwig! —exclamó Harry.
La blanca lechuza dio un picotazo al aire y se fue volando hasta el brazo de Harry.
—Tiene una lechuza muy lista —dijo Tom con una risita—. Ha llegado unos cinco minutos después de usted. Si necesita algo, señor Potter; no dude en pedirlo.
Hedwig tenía una carta atada a uno de sus patas, Harry sabía muy bien de quien era, además noto que su baúl de la escuela estaba en la habitación. Harry se sentía muy cansado por lo que se limitó a dejarse caer en el mullido colchón y se durmió.
Aquel año a Harry se le ocurrió que quería una fiesta con motivo de video juego, con cada año que pasaba los juegos se hacían más interesantes e intrincados, de vez en cuando él iba a donde sus antiguos amigos y se enteraba de las nuevas cosas en el mundo muggle. De modo que Severus tuvo que rentar un salón en la taberna de la villa para montar la fiesta interactiva. La verdad le parecía demasiado trabajo para una fiesta en la que solo asistirían 7 niños, corrección pre-adolescentes. Para cuando Severus llegó a Privet Drive, no solo los aurores estaban en la casa de los Dursley, sino también el mismo Ministro de magia y quien sabe cuanta gente más. Fuera del hecho de que uno de los Dursley estaba afuera flotando como un globo, lo que le preocupaba a Severus era Harry, y por lo que pudo escuchar no tenían idea sobre su paradero. Severus regreso lo más rápido posible a la casa en la granja, lo cual no era algo fácil, pues la propiedad estaba en los terrenos de Lorenza Mocho, posiblemente la última witte weiven, por lo tanto antiguas y fuertes encantamiento hacían que brujos normales (o relacionados con las artes oscuras) no pudieran acceder al área.
Severus corrió a la casa, pero Harry no estaba allí, decidió esperar, y por uno hora: nada. De modo que decidió volver a Londres, pero antes debió pasar por la taberna donde los amigos muggles de Harry esperaban para empezar la fiesta, y estos se sintieron muy decepcionados al enterarse de que la fiesta se tendría que cancelar porque aparentemente Harry había tenido un accidente en Londres. Para cuando regresó a la casa de los Dursley los del ministerio ya se habían ido, por lo que pudo recorrer el área pero no dio con Harry. Desesperado decidió contactar a Dumbledore. Este le dijo que Harry había abordado el autobús noctámbulo posiblemente con destino a Londres.
- Severus, lamento todo esto, pero por el momento Harry está bajo custodia del ministerio
- QUE!?
- Cornelius estuvo aquí no hace mucho, de casualidad ustedes dos no se cruzaron en el camino. Pero con todo este asunto de Sirius Black suelto el siente que es "obligación del ministerio" velar por la seguridad de Harry
- Y qué exactamente ellos planean hacer?
- Fudge no fue muy específico con su respuesta a esa pregunta, pero creo que planean dejar Harry en el Caldero Chorreante hasta que las clases reinicien en Hogwarts
- Y luego? - demandó Snape
- Todo volverá a la normalidad, con suerte, si para ese entonces han recapturado a Black - Snape resopló ante la idea
- Para darte mas tranquilidad tengo a alguien echándole el ojo a Harry
- Quién?
- Su nombre es Nymphadora Tonks, fue entrenada por Moody. Trata de calmarte Severus, todo estará bien. Harry estará bajo mucha vigilancia, no hay manera de que Black se acerque a él sin ser detectado
- Si no hay mas nada que podamos hacer entonces me retiro - dijo poniéndose de pie y antes de que Dumbledore pudiera despedirse se marchó
Severus regresó a la casa y empacó las cosas que Harry necesitaría para el nuevo año escolar más las cosas que usaba para practicar la magia antigua. Cuando terminó con aquello decidió volver a su casa en Londres. Tan pronto entró a la casa sonó la campana.
- Rayos! - dijo para si, con toda la conmoción relacionada con Harry se había olvidado de Emely, pero no era Emely quien estaba en la puerta, si no una mujer de cabello castaño y ojos color avellana
- le puedo ayudar en algo? - dijo Snape en tono cortante
- Emely se ha escapado y Anne quiere saber si esta contigo
- y usted quién es? - dijo Snape con desconfianza
- Clarissa...Watterfal
- por quién me está tomando! - dijo enojado e iba a cerrar la puerta de un trancazo pero la mujer lo detuvo
- Severus! Anne no tiene intenciones de volver a Inglaterra y Emely la ha desobedecido y ha escapado, Anne dijo que fuera de su mejor amiga tu eras la única persona a la que ella querría visitar en esta condenada isla
Realmente hay alguien más a quien Emely le gustaría visitar, pensó Severus, se detuvo a ver bien el rostro de la mujer, y empezaba a reconocer en ella la chica que una vez él conoció
- supuestamente tu moriste en un ataque hace…
- unos catorce años más o menos - le interrumpió ella- pero yo no he sido la única que se ha pasado por muerta
- los otros retornaron tan pronto Quien No debe ser nombrado cayo
- muy cierto, el cayo, no se ha ido y no creo que a Él le gustaría enterarse de que fue burlado
- entonces por qué has regresado?
- porque hay una jugosa recompensa por la cabeza de un viejo perro sarnoso
- has cambiado...mucho
- y tú también
- dile Anne que se donde esta Emely, y que me haré cargo - con esto Clarissa asintió y se marchó
Severus fue hasta la pequeña habitación que hacía función de biblioteca y estudio, tomo pergamino, pluma y tintero y escribió rápidamente dos cartas, una para Harry y otra para Emely, las enrollo y las ató en las patas de las lechuzas. y las despacho.
- ahora, esperar - dijo para sí, pero quedarse allí sin hacer nada no era fácil para él, principalmente cuando la seguridad de Harry estaba en juego.
Para cuando Emely y Harry se despertaron era pasado medio dia.
- buenas tardes! - dijo Emely de forma burlona cuando los dos se encontraron en la taberna del Caldero chorreante
- buenas tardes para ti también - respondió Harry en tono criticón
- qué llevas ahí? - le preguntó ella
- mi lista de libros y la carta de papá- dijo lo último en tono bajo
- yo tambien recibi una
- mejor vayamos fuera
- vale
Los dos salieron al Callejón Diagon, fueron hasta un café donde ordenaron comida y se sentaron en una mesa en un rincón.
- papa debe estar super molesto
- super? - dijo Harry sarcástico y le pasó la carta
- oh! vaya! no más fiestas para ti, eso apesta
- no solo eso, no voy a poder visitar Hogsmeade - se quejó Harry
- perdón - dijo Emely - si te sirve de consuelo los castigos de Anne son peores
- olvidalo
- bueno por lo menos tenemos libertad para andar todo el callejón - Harry se encogió de hombros - ok...debo ir a Madame Malkin a encargar mi nuevo uniforme
- yo también necesito ir, pero antes debo pasar por el banco
- uff
- que?
- no tengo dinero y por el momento no creo que pueda acceder a la cuenta de Anne
- no te preocupes, aun tengo dinero del año anterior y si se nos acaba tengo la llave de mi cuenta
Como todos los años Emely iría a un nuevo colegio, esta vez iría al Instituto de Magia Avanzada de Japón. Este año Anne no tenía ningún proyecto de excavación por lo cual se dedicaría a escribir su nuevo libro, y como Inglaterra o cualquier lugar cerca del Reino Unido estaba fuera de sus opciones de alojamiento había optado por quedarse donde una de sus mejores amiga que era profesora en zoología en Japón. El nuevo uniforme de Emely parecía sacado de un libro de manga; falda plisada y blusa con bufanda/lazo estilo marinero, los colores eran negro rojo y gris y por encima una túnica abierta de seda estilo kimono.
- me tomará al menos una semana en tenerlo listo- dijo Madame Malkin después de tomar las medidas a Emely y de ver una foto con el modelo del uniforme
Para Harry fue más sencillo hacer su pedido, solo debía comprar pantalones y camisas de su talla y las nueva túnicas. Al terminar allí fueron por helados y luego fueron a la librería, Emely no tenía nada que comprar allí porque todos sus libros habían sido ordenados a una librería en Japón. Cuando el encargado de la tienda vio a Harry le preguntó que si iba a Hogwarts,
- si, pero no se preocupe ese libro ya lo tengo - dijo al ver que el dependiente buscaba unos guantes para sacar uno de los monstruosos libro de los monstruos, que estaban en una jaula atacandose uno a los otros
- que alivio! ¡No pienso volver a pedirlos, nunca más! ¡Ha sido una locura! Pensé que no podía haber nada peor que cuando trajeron los doscientos ejemplares del Libro invisible de la invisibilidad. Costaron una fortuna y nunca los encontramos... Bueno, ¿en qué puedo servirte?
- Bueno necesito este diccionario de Runas, más Aritmancia para principiantes, Transfiguraciones nivel intermedio y libro reglamentario de encantamientos nivel 3
Mientras el dependiente iba buscando los libros para Harry este se puso a ver la sección de runas y se encontró con Nealie Conincricki, su compañera de casa y año, de abundante pelo rojo rizado y ojos añiles.
- Harry qué sorpresa verte!
- hola! - dijo Harry sintiéndose un poco tímido, Emely hizo como que ojeaba uno los volúmenes de runas Mayas
- vas a tomar runas este año? - le preguntó ella
- si
- de seguro se te va a hacer muy fácil
- porque dices eso? - dijo Harry sintiendo que se ruborizaba
- siempre andas con algún libro en runas contigo
- oh...si, son de mi tutor
- que suertudo, en casa mis padres tienen unos cuantos pero no me permiten sacarlos de la biblioteca, son muy frágiles…
- oh te entiendo, no me quiero imaginar como reaccionaría mi tutor si le llegara a pasar algo malo a alguno de sus libros- Nealy asintió
- y cuales otras materias elegiste?
- cuidado de criaturas mágicas y aritmancia
- bromeas!
- no
- yo también
- genial! aunque pensé que tomarías adivinación con las demás chicas
- si bueno es una materia fácil pero seria una perdida de tiempo además quiero completar...ciertos requisitos
- para que?
- para planes futuros - dijo Nealie esquivando la pregunta de Harry, este noto que ella tenía un pequeño manual en la mano pero no llego a leer el título porque ella lo puso en otro angulo de manera que no lo pudiera leer.
- Lista Ginger? - dijo un joven alto y musculoso de cabellos castaños oscuros y ojos azules en el comienzo del pasillo
- oh Harry! este es uno de mis hermanos mayores, Evan - Emely se quedo boca abierta y dejó caer el libro que tenía en la mano, Harry le dio una mala mirada
- si no me equivoco tu eres el campeón de duelos - dijo Harry
- exacto! - respondió el
- Nealie habla mucho sobre ti, me gustaria poder charlar contigo
- Seria un placer para mi darle consejos sobre duelos y combates al mismísimo Harry Potter
- tiene tiempo suficiente hoy?- dijo Harry tentando su suerte
- creo que podemos tomarnos una hora o tal vez más- dijo Evan
- Asombroso! - exclamó Harry, Emely le miró - oh, perdón! Nealie, Evan, ella es mi … prima Emely...Dursley
- Hola! me puedo tomar una foto contigo? - le preguntó ella a Evan
- mm claro!- Emely le lanzó la cámara instantánea a Harry quien la atrapó con agilidad
- muchas gracias! - dijo ella mientras veía como se revelaba la foto
El dependiente trajo los libros para los dos, ambos pagaron y se fueron hasta un café donde Harry bombardeo a Evan con preguntas sobre duelos y combates mágicos, este estaba en sus aguas y se sentía muy halagado al poder darle consejos a Harry.
- so tú quieres asistir a Maggyk? - dijo Emely a Nealie en un momento cuando Evan se paro de la mesa
- como? - dijo Nealie confundida
- Maggyk, la legendaria universidad para magos en Brujas, tienes el manual para la aplicación aunque aun te faltan 4 años para poder aplicar- Nealie se sonrojo
- Bromeas, quieres ir a Maggyk! - dijo Harry asombrado, Nealie se sonrojo
- Tal vez yo no sea la primera de la clase, pero si, quiero ir a Maggyk - dijo Nealie con valentía- quiero estudiar alquimia, los muggles han avanzado tanto en las ciencias y nosotros seguimos en la edad media…- dijo ella con fervor - hay muchos campos donde podemos ampliar, la teoría sobre el origen de la magia es tan pobre…- continuaba ella, Harry se deleitaba, Emely los observaba
- la Rowena de la casa- dijo Evan poniendo una de sus manos en la cabeza de su hermana menor, Nealie volvió a sonrojarse
- pero todos ustedes han ido a Ravenclaw - dijo Harry
- si pero ella es la más inteligente de todos
- Kayne puede que entre a Oxford - dijo ella
- un mago en Oxford eso suena interesante - dijo Emely
- bueno Kayne no es del todo mago - dijo Evan
- el puede hacer encantamientos básicos...pero el es... más muggle- dijo Nealie
- no tienen porque sentirse mal - dijo Emely - he vistos casos donde muggles pueden hacer algo de magia
- nosotros no nos sentimos mal por Kayne - dijo Evan
- pero no todo el mundo nos comprende - dijo Nealie
- nosotros tenemos amigos muggles, vivimos al estilo muggle o eso intentamos- dijo Harry tratando de romper la tension, Nealie sonrio timidamente
- Se hace tarde y tenemos que volver a casa - dijo Evan
- Nos vemos en el expreso - dijo Nealie poniéndose de pie
- hasta luego - se despidieron Harry y Emely
Emely le sonrió a Harry, él se puso todo serio.
- no es lo que tú crees - le dijo el
- si tu lo dices
Los siguientes días pasaron sin ninguna alteración, ambos caminaban por el callejón Diagon mirando los escaparates y de vez en cuando se detenían a comprar algo que les hacía falta para completar los materiales para el nuevo año escolar, y claro siempre había tiempo para comprar helado donde Fontescue. A la semana de estar en el Caldero Chorreante los chicos notaron un gran tumulto de personas en la tienda Artículos de Calidad para el Juego de Quidditch.
- quieres ir a ver?- le preguntó Harry a Emely
- claro!- dijo Emely empezando a caminar
- Acaba de salir... prototipo... —le decía un brujo de mandíbula cuadrada a su acompañante.
- Es la escoba más rápida del mundo, ¿a que sí, papá? —gritó un muchacho más pequeño que Harry, que iba colgado del brazo de su padre.
El propietario de la tienda decía a la gente:
- ¡La selección de Irlanda acaba de hacer un pedido de siete de estas maravillas! ¡Es la escoba favorita de los Mundiales!
Al apartarse a una bruja de gran tamaño, Harry y Emely pudieron leer el letrero que había al lado de la escoba: SAETA DE FUEGO, Este ultimísimo modelo de escoba de carreras dispone de un palo de fresno ultra fino y aerodinámico, tratado con una cera durísima, y está numerado a mano con su propia matrícula. Cada una de las ramitas de abedul de la cola ha sido especialmente seleccionada y afilada hasta conseguir la perfección aerodinámica. Todo ello otorga a la Saeta de Fuego un equilibrio insuperable y una precisión milimétrica. La Saeta de Fuego tiene una aceleración de 0 a 240 km/hora en diez segundos, e incorpora un sistema indestructible de frenado por encantamiento. Preguntar precio en el interior
- Preguntar por el precio - dijo Emely a Harry
- no lo se...mi escoba está en buenas condiciones - dijo Harry
- vale, iré sola
- vale voy!
Sean y Charles estaban cansados de andar por Inglaterra sin poder dar pie con bola en su búsqueda.
- Hey Charles, mira esto- dijo Sean pasandole la sección de deportes del periódico El Profeta
- OH! en serio ya está a la venta!
- solo pedido por adelantado
- bueno creo que debemos darnos una vuelta por el Callejón Diagon
- Andiamo! - dijo Sean terminando su café y poniéndose de pie
En el interior de la tienda habían menos personas que frente al escaparate, los clientes andaban comprando equipo complementario o viendo otros modelos de escobas solo unos cuantos estaban preguntando por el precio de la Saeta de Fuego, y fue allí donde Harry noto a alguien familiar
- Em, tal vez deberíamos irnos - le dijo Harry en tono bajo
- por que? si acabamos de entrar, aun no he preguntado por el precio
- fijate en eso dos chicos que están charlando frente a la registradora
- Servos - dijo ella entre disgusto y asco
- vamonos podemos volver cualquier otro dia
- Y los dos trataron de salir lo más desapercibido posible pero justo en el umbral se toparon con Nahiony y su hermano Mark.
- Emely! que bueno verte
- Nahiony! Mark!
- estabas preguntado por la Saeta?- le preguntó Mark
- no…
- bueno yo estoy más que interesado
- de seguro debe costar una fortuna - dijo Nahiony
- ellos no me van a cobrar por preguntar - dijo Mark - so si me disculpan - dijo mientras se apartaba del grupo e iba hacia el dependiente en la registradora
- so… - dijo Nahiony mientras miraba a Harry quien se había quedado detrás de Emely
- oh! el es mi….- empezó Emely
- primo - se adelantó Harry- Andy- Nahiony parecía confundida un momento pero luego captó el doble sentido
- cierto Andy, Nahiony - dijo ella extendiendo su mano, entonces Harry pudo notar bien las facciones de la chica, sus cabellos eran platinos, sus ojos un azul claro grisáceo, su mentón y nariz le recordaban a Draco, pero ella emanaba una luz embriagadora.
- Pero no fue solo Harry quien noto aquello.
- Frank...Porter! que sorpresa volver a verlos- dijo Sean Zervos desplegando sus encantos vampíricos acaparando toda la atención de Nahiony
- Zervos - dijo Emely con desprecio- acaso no estás lejos de tu nido de chupasangres
- sabes que siempre estoy en búsqueda de nuevas aventuras
- un viaje muy largo solo por una escoba - comentó Harry
- no...Andy, pero estoy aquí por mi amigo, Charles - dijo el haciendo que Charles se acercara
- hola - dijo él con un poco de acento - Charles Black - se presentó
- Black! como Sirius Black? - preguntó Nahiony
- eso creo, por eso hemos venido...y tu eres?
- Nahiony Darcy- dijo ella
- o perdona Charles, ella es Emely y el es...Andy Porter- dijo esto último con cierto énfasis
- So tú eres el famoso Andy- dijo Charles
- err Si
- hay un par de cosas que me gustaría hablar contigo
- no hay ningún problema, pero tal vez debamos ir a otro lugar- dijo Harry en eso Mark Darcy volvió hacia ellos
- bueno creo que puedo decir adiós a la Saeta de Fuego- dijo con pesar
- que paso? - le preguntó su hermana
- cuesta casi 500 galeones
- wow! - dijeron Harry y Nahiony, Emely tenía cara de estar considerándolo
- olvidalo Emely, recuerda lo que pasó el año pasado cuando gastastes casi cien galeones en la nimbus 2001- le dijo Harry, ella suspiró con pesar
El grupo fue hasta un café en una muy ocupada curva del callejón, con el ruido de las conversaciones de las personas de alrededor podían evitar que alguien les escuchara.
- so tú eres familia de Sirius Black- dijo Harry a Charles
- bueno la teoría es que puede que el sea mi padre
- wow
- si bueno resulta que mi madre es inglesa y escapó de aquí después de que fue atacada por los mortifagos, ellos la dieron por muerta so él nunca supo de mi ni yo de él
- cómo puedes estar tan seguro? -intervino Emely- es cierto que la familia Black en el mundo mágico es bastante pequeña y cerrada, pero parece mucha coincidencia
- Mama nunca ha querido darme explicaciones solo se que le guarda mucho odio a mi padre porque él traicionó a todos y se vendió al lado oscuro, Sirius Black traicionó a sus mejores amigos
- todavía no parece suficiente evidencia - dijo Harry
- no he terminado, el día que publicaron su escape en el periódico El Profeta mama se puso tan furiosa y desde entonces ha estado haciendo todo lo posible por atraparlo
- y Clarissa es una persona que mantiene la calma ante todo- intervino Sean
- tu mama se llama Clarissa? - le preguntó Emely a Charles
- si, por que?
- me pareció un poco curioso
- sabes lo que es curioso, que sus madres son mejores amigas y ustedes dos no se habían conocido hasta ahora - dijo Sean
- un momento, tu eres Emely, la hija de Ann?- dijo Charles
- Sí - dijo ella sin comprender
- mi madre es Clarissa Watterfal- dijo Charles, Emely se quedó asombrada
- So mientras estos dos se ponen al tanto, alguno de ustedes ha escuchado sobre lo último que los muggles han inventado, le llaman internet - dijo Sean, el y el resto del grupo se pusieron a hablar sobre esto mientras Emely y Charles hablaban de todas las loqueras que sus madres les hacían pasar.
Después de un rato el grupo optó por caminar, Charles y Harry se quedaron en la parte de atrás pues Charles aun quería preguntarle unas cuantas cosas a Harry, mientras Sean le hacía la corte a Nahiony, Mark no le prestaba mucha atención porque iba discutiendo con Emely sobre el desempeño de los equipos para la selección del mundial.
- so...Andy, la razón por la que quería hablar contigo…
- es porque crees que Black anda tras de mi…
- no solo eso, según los rumores Sirius Black era un amigo cercano de tus padres y pensaba que tal vez tu sabias algo que pudiera confirmarme mi teoría, de que el y mi madre salían juntos antes de todo este lío con el tal V-man, pero por la expresión en tu cara puedo deducir que no tenias ni la más remota idea
- lo siento mucho Charles - dijo Harry entre confundido y con pesar- la verdad es que no se muchos detalles sobre la vida de mis padres
Los dos se integraron al resto y fueron por helados, Nahiony y Mark se despidieron de ellos, Sean consiguió convencer a Nahiony de que le escribiera.
- no es justo- se quejo Harry- el es mitad vampiro
- tienes suerte de que no vas a la misma escuela que él- dijo Charles con sarcasmo
- qué planes tienen ahora que la búsqueda se ha terminado? - pregunto Emely
- la búsqueda no ha terminado - dijo Charles
- la búsqueda ha terminado hermano- dijo Sean señalando hacia un lado de la calle donde Clarissa se encontraba - Andy que tal si tu y yo nos vamos al caldero chorreante
- y dejarme!- dijo Emely asustada
- Sean! - le llamo Charles, pero este iba caminando a toda prisa prácticamente arrastrando a Harry con él, y antes de que Charles lo notara Clarissa estaba justa al frente de ellos
- Hoy debe ser mi dia de suerte, dos por el precio de uno- dijo con enojo, Emely y Charles tragaron en seco- De haber imaginado que estarías aquí hace tiempo que los hubiera recogido a los dos, ahora andando
- sí señora - dijo Emely
- Emely paso por el caldero chorreante a recoger sus cosas y a despedirse de Harry.
- te llamaré- le prometió Harry
- solo espero que Ann no me quite el teléfono celular- dijo Emely con pesar
- te escribire entonces
- bueno Andy- dijo Sean- seguimos en contacto- se dieron la mano y este se marchó
Charles no se pudo despedir porque Clarissa no le permitió alejarse de ella.
Los días restantes para Harry fueron muy monótonos y aburridos, y deseaba que le 1ro de Septiembre llegará pronto. Harry despertó el último día de vacaciones pensando en que vería a sus amigos al día siguiente, en el expreso de Hogwarts. Se levantó, se vistió, fue a contemplar por última vez la Saeta de Fuego, y se estaba preguntando dónde comería cuando alguien gritó su nombre. Se volvió.
—¡Harry! ¡HARRY!
Allí estaban los dos, sentados en la terraza de la heladería Florean Fortescue. Ron, más pecoso que nunca; Hermione, muy morena; y los dos le llamaban la atención con la mano.
—¡Por fin! —dijo Ron, sonriendo a Harry de oreja a oreja cuando éste se sentó—. Hemos estado en el Caldero Chorreante, pero nos dijeron que habías salido, y luego hemos ido a Flourish y Blotts, y al establecimiento de la señora Malkin, y...
- hace semanas que compre todo los materiales para la escuela - les dijo Harry- como han sabido que estaba en el caldero Chorreante?
- Mi padre —contestó Ron escuetamente.
Seguro que el señor Weasley, que trabajaba en el Ministerio de Magia, había oído toda la historia de lo que le había ocurrido a Marge.
- ¿Es verdad que inflaste a tu tía, Harry? —preguntó Hermione muy seria.
- no es mi tía y no fui yo - se defendió Harry - me salve de ser expulso, no es gracioso Ron así que deja de reirte, cuales son sus planes- dio al final para tratar de cambiar la conversación
- bueno, mis padres me han traído esta mañana, con todas mis cosas del colegio. - dijo Hermione
- ¡Estupendo! —dijo Harry, muy contento—. ¿Habéis comprado ya todos los libros y el material para el próximo curso?
- Mira esto —dijo Ron, sacando de una mochila una caja delgada y alargada, y abriéndola—: una varita mágica nueva. Treinta y cinco centímetros, madera de sauce, con un pelo de cola de unicornio. Y tenemos todos los libros. —Señaló una mochila grande que había debajo de su silla—. ¿Y qué te parecen los libros monstruosos? El librero casi se echó a llorar cuando le dijimos que queríamos dos.
- ¿Y qué es todo eso, Hermione? —preguntó Harry, señalando no una sino tres mochilas repletas que había a su lado, en una silla.
- Bueno, me he matriculado en más asignaturas que tú, ¿no te acuerdas? —dijo Hermione—. Son mis libros de Aritmancia, Cuidado de Criaturas Mágicas, Adivinación, Estudio de las Runas Antiguas, Estudios Muggles...
- ¿Para qué quieres hacer Estudios Muggles? —preguntó Ron volviéndose a Harry y poniendo los ojos en blanco—. ¡Tú eres de sangre muggle! ¡Tus padres son muggles! ¡Ya lo sabes todo sobre los muggles!
- Pero será fascinante estudiarlos desde el punto de vista de los magos — repuso Hermione con seriedad.
- ¿Tienes pensado comer o dormir este curso en algún momento, Hermione? —preguntó Harry mientras Ron se reía.
- Todavía me quedan diez galeones —dijo comprobando su monedero— En septiembre es mi cumpleaños, y mis padres me han dado dinero para comprarme el regalo de cumpleaños por adelantado.
- ¿Por qué no te compras un libro? —dijo Ron poniendo voz cándida.
- No, creo que no —respondió Hermione sin enfadarse—. Lo que más me apetece es una lechuza. Harry tiene a Hedwig y tú tienes a Errol...
- No, no es mío. Errol es de la familia. Lo único que poseo es a Scabbers.-Se sacó la rata del bolsillo—. Quiero que le hagan un chequeo —añadió, poniendo a Scabbers en la mesa, ante ellos—. Me parece que Egipto no le ha sentado bien. Scabbers estaba más delgada de lo normal y tenía mustios los bigotes.
- Ahí hay una tienda de animales mágicos —dijo Harry, que por entonces conocía ya bastante bien el callejón Diagon—. Puedes mirar a ver si tienen algo para Scabbers. Y Hermione se puede comprar una lechuza.
Así que pagaron los helados, cruzaron la calle para ir a la tienda de animales. En la tienda un enorme gato de pelaje rojizo trato de atacar a Scabbers haciendo que la rata saliera corriendo y Ron tras ella antes de pagar por un tónico, y lo peor fue que Hermione adoptó al gato. Después de eso los chicos volvieron al caldero Chorreante donde se reunieron con los demás Weasley, los gemelos le gastaban bromas a Percy, como de costumbre, y la señora Weasley los regañ estaba aún mas callada de lo normal, Harry suponía que era debido al incidente en la Cámara de los Secretos. El mayor tema de conversación era Sirius Black, pero Harry ya estaba cansado de escuchar lo mismo, pero debía mostrar buenos modales por lo que no se puso a leer en la mesa. El Ministerio de Magia había puesto a disposición de la familia un vehículo para ser transportados a la estación en la mañana siguiente, sin duda era alguna trama del ministro para mantenerlo seguro, dedujo Harry.
Terminada la cena los chicos subieron a sus habitaciones para terminar de empacar, Ron y Percy estaban en la misma habitación que estaba contigua a la de Harry. Este les podía escuchar discutir, Percy no encontraba su insignia de P.A. y Ron no encontraba el tónico para Scabbers. Harry se ofreció a revisar en el bar ya que no soportaba más los gritos de Percy. Justo cuando iba a entrar en área del comedor pudo escuchar la conversación de los señores Weasleys, Arthur quería advertir a Harry sobre Black, Molly decía que lo iba a aterrorizar en vano porque estaría seguro en el colegio, Harry respiró profundo, analizaba los que ellos decían, en parte le molestaba que le creyeran tan ingenuo, y por otro lado le agradaba el hecho de que alguien tratara de que su vida fuera normal, pero su infancia terminó cuando empezó el colegio de magia, es mas cargaba con la responsabilidad más pesada que cualquier persona, específicamente un adulto, pudiera tener en toda su vida. Harry notó que los señores Weasleys ya habían terminado y planeaban subir por las escaleras en la que él estaba, se pego bien a la pared y se hizo invisible después de que estos pasaran Harry fue por el tónico, de camino de regreso se topó con los gemelos que se destornillaban de la risa, pues ellos tenían la insignia de Percy y la habían modificado ahora decía Premio Asnal. Harry le dio el visto bueno a la broma y siguió su camino, le dio el tónico a Ron y antes de que este pudiera decirle algo se fue a su habitación donde se dejó caer en la cama
- otro año, otro enemigo, que empiezen los juegos- dijo Harry para si antes de quedarse dormido.
Please no olviden dejar un review
