Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
- Quédate quieta - dijo Ino, dando a mi cabello un tirón reprobatorio.
- Sigo pensando - comento Hinata desde el banco situado al pie de la ventana - que los dos fueron maravillosos.
- ¿Quiénes? - murmure distraídamente.
- Como si no lo supieras - dijo Hinata -. Esos dos que consiguieron un milagro de última hora en el partido de ayer. Cuando Naruto-Kun atrapo ese último pase,
pensé que iba a desmayarme. O a vomitar.
- Vamos, por favor - intervino Ino.
- Y Sasuke-Kun… Él es simplemente poesía en movimiento…
Bajo los dedos expertos de Ino, mis cabellos se estaban convirtiendo en una obra de arte, una suave masa castaña ensortijada. Y el vestido era perfecto; el pálido tono violeta resaltaba el tono de mi piel. Pero incluso para mis adentros me veía con un aspecto pálido y férreo, no suavemente sonrojada por la emoción, sino blanca y decidida, como un soldado jovencísimo al que envían a primera línea del frente.
- ¿Corinne-san ira al baile, Tenten? - pregunto Hinata.
- No sé cómo he conseguido convencerla. No quiso que la acompañara a comprar su vestido, ni a confeccionar su peinado. Sera una sorpresa.
- Esa chica es hermosísima, esta noche tendrá todo lo que desee - decía Ino.
- ¿Quién será su acompañante? - preguntaba Hinata con semblante curioso.
- Ira sola. Nosotras también iremos solas así que… seremos las solteras más codiciadas del baile. Qué pena que Sakura no haya querido asistir al baile… Hubiésemos sido las cuatro.
Ino sonrió con picardía y añadió…
- Ya está - coloco el ultimo pasador en mi cabello -. Ahora mirémonos. Estamos guapísimas.
Estábamos guapísimas. El vestido de Ino era de un majestuoso raso color burdeos, muy ceñido a la cintura y que se desplegaba en forma de pliegues desde las caderas. Llevaba su cabello dorado en forma de cascada sobre la espalda. Y Hinata, cuando se levantó y fue a reunirse con nosotras frente al espejo, era como una resplandeciente muñequita en tafetán azul y lentejuelas.
En cuanto a mi… escudriñe mi imagen con ojo experto y volví a pensar: El vestido está bien. La única frase que me vino a la mente fue violetas escarchadas. Mi madre había tenido un tarro de ellas, flores auténticas sumergidas en azúcar cristalizado y congeladas.
Bajamos las escaleras juntas, como habíamos hecho para cada baile desde primaria.
Mi madre y mi padre estaban en la sala de estar con Cloe, que tenía puesto su pijama.
- Chicas, están preciosas - dijo mi madre, que estaba agitada y nerviosa como si ella misma fuera al baile.
Me beso, y Cloe alzo los brazos para abrazarme.
- Esta muy bonita - dijo con la sencillez de sus cuatro años.
Sonó el timbre de la puerta. Naruto estaba en la entrada, con un traje de alta costura. Con él estaba Neji y Sai que se veían igual de guapos. Busque a Sasuke, Sakura y Corinne.
- Probablemente Corinne ya esté allí - dijo Naruto, interpretando mi veloz mirada -. Escucha, Tenten…
Pero lo que fuera lo que estaba a punto de decir quedo interrumpido por los demás. Sai e Ino fueron con nosotros en mi auto, y no dejaron de intercambiar agudezas durante todo el trayecto hasta el internado.
La música salía al exterior por las puertas abiertas del auditorio. En cuanto abandone el auto, una curiosa certeza me embargo. Corinne aún no estaba aquí, comprendí, contemplando la masa cuadrada del primer edificio.
Dentro, todo era un caleidoscopio de color y actividad. Nos vimos asediados en cuanto entramos, y a todo el grupo nos cayó una lluvia de cumplidos. En segundos Neji fue rodeado de chicas, cada una pidiendo un baile. Hinata, Naruto, Ino y Sai fueron a la mesa del ponche, y yo me quede cerca de la entrada a esperar a Corinne.
Corinne, con los cabellos negros y lustrosos y acompañados de destellos plata bajo la luz hizo ingreso por las grandes puertas. La piel luciendo un pálido perfecto. Llevaba un vestido confeccionado totalmente en seda negra como el ébano y sin tirantes, se adhería la larga figura esbelta esbozada bajo la luz, mostraba una increíblemente osada extensión de aquella piel, resaltando las curvas, realzándolas en la parte superior mediante lo que averigüe que recibía nombre de escote corazón. El vestido se mantenía pegado al cuerpo hasta llegar a las rodillas, donde se acampanaba repentinamente, ensanchándose de un modo peculiar. Un vestido sirena.
Cuando estuvo los suficientemente cerca esbozo una sonrisa y sus ojos grises cayeron sobre mí, era una verdadera princesa, y sin dudas la chica más hermosa que estaba hoy en este baile. Su genuina elegancia y su cabello que finalizaba en ondas me dejo sin palabras.
- Hola - dijo sumida en aquella calma, escudriño la multitud y luego volvió a sonreír.
- Has venido - dije torpemente y ella asintió.
- Bueno, me lo has pedido con bastante insistencia.
- Es que… Oh, Corinne. Estas demasiado hermosa.
- Merci. Es el primer baile al que asisto, estoy un poco invadida por el nerviosismo.
Caminamos lentamente entre la multitud que no quitaba la vista del esbelto cuerpo de Corinne. Algunos más torpemente intentaban acercarse y preguntar su nombre.
- ¿Por qué tanta urgencia de saber quién soy, Tenten? - pregunto una vez que estuvimos alejadas del bullicio.
- Hoy coronaran a la "Princesa de Hielo" que está presente en este baile, deben poner su nombre en la lista de coronación y quien posea la mayor cantidad de votos será quien reciba la diadema. Los hombres son quienes deben premiarla, así que prepárate para deslumbrar en el escenario, Corinne, todos quieren verte ahí.
Tenten
