hola y sean bienvenidos a un nuevo cap de Yuka y Yuuto ud! I'm Back baby! XD Pero esta vez un poco más cargada de escenas para 18+ si no os gusta ya sabeis que podeis saltar eso.
La misteriosa fotografía
La preciosa primavera, con una triple boda todo el mundo estaba agotado de tanto bailar, habían pasado unos días, el matrimonio Kidou recibió una llamada de Hitomiko con respecto a la adopción.
Aquella mañana los tres desayunaban platicando de aquella notificación, Anzu solo los escuchaba muy emocionados, pero ella estaba teniendo inseguridades con sus padres y la futura llegada de un nuevo hermano adoptivo.
Los tres al rato fueron en auto hasta aquel sitio, como era sábado Anzu no tenía clases, al llegar y bajar ella se sintió un poco extraña, reconocía el lugar, pero no tenía muchos recuerdos de entonces, Yuka la tomó de la mano pues podía sentir que le afectaba un poco estar ahí.
Al entrar los recibieron Hitomiko y muchos niños curiosos- Bienvenidos, los estábamos esperando- La mujer los saludó y miró a Anzu, cuanto había crecido la niña.
Los guio hasta la oficina donde se encontraba una joven mujer que les ayudaría, una trabajadora social se encargaría de que prepararan todo para recibir al nuevo integrante.
Hicieron unas preguntas luego se enfocaron en Anzu para ver si estaba de acuerdo con un nuevo hermanito. – ¿Anzu que te parece la idea? Preguntó la trabajadora social.
Anzu se puso nerviosa, todas las miradas iban directo hacia ella, no podía emitir palabra alguna luego hizo el intento- Y-yo p-pues…- se levantó y pidió permiso, no sabía que responder, su vida estaba a punto de dar un cambio, Yuka fue tras ella.
- Oye Anzu, pensé que querías un hermanito.
- Yo igual, pero ¿Qué tal si no estoy lista para un cambio? ¿Y si le prestan más atención que a mí?
- El amor no es algo que se parta en varios trozos y que sean de diferentes tamaños, una madre ama a sus hijos por igual, imagina a las familias donde haya muchos, créeme es normal sentir celos pues un niño pequeño requiere de mucha atención.
- No lo sé.
- Bueno, si no estás preparada lo entiendo, hablaré con los demás para que te de tiempo y que te acostumbres a la idea.
- Lo siento mamá, sé que quieren adoptar a alguien más.
- No te preocupes mi alma. Tu y yo nos regresamos a casa en lo que tu padre hace los trámites, es que esto lleva tiempo, aunque contigo fue de una forma algo más rápido, pero bueno estás con nosotros ahora.
Yuka volvió a la oficina para terminar de hablar lo que ella y Anzu platicaron, pero de todas formas querían iniciar con el proceso. No hubo problemas, comprendían que esto sería difícil para Anzu, Yuka se fue a casa con ella mientras Kidou se quedó ahí, luego le mostraron las carpetas de los niños de entre seis y ocho años.
Luego de eso se fue a conocer a los pequeños, en este caso Kidou ahora escogería ya que Yuka antes había escogido tras simpatizar con Anzu, tantos niños correteando luego puso su mirada en un pequeño niño de seis años que estaba sentado con un balón en las manos, parecía preocupado y pide permiso para poder acercarse y va con él. - Supongo que estás triste por algo.
El chico alzó la vista sorprendido- ¡Kidou Yuuto! Muchos otros niños voltearon al ver a uno de los legendarios Inazuma eleven.
- ¿Cuál es tu nombre? - preguntó mientras se sentaba al lado del pequeño.
- Himura Masao, señor.
- Bueno, Himura-kun ¿querrías jugar un poco conmigo? - él solo asintió, Kidou llamó a algunos a que se unieran. Pasaron una mañana entretenida, ya que él y el niño habían congeniado muy bien.
Mucho más tarde Kidou habla con Hitomiko y la trabajadora social, pues había encontrado a quien quería adoptar, el pequeño Masao al escuchar que sería aquel que sería adoptado, se negó rotundamente, se había divertido mucho pero no dejaría la casa hogar ni por las fuerzas.
Hitomiko se encargaría de hablar con él y arreglar unas salidas para que fueran conociéndose. Kidou no se daría por vencido tan fácil, aquel era el niño que quería, además de que tenía valor para enfréntalos. Se preguntaba por que siempre los pequeños se resistían a formar parte de su familia.
Mientras en donde trabajaba Akane, un fotógrafo buscaba una nueva imagen fresca, linda y de apariencia inocente, había rechazado a las aspirantes, suspiraba en busca de ese rostro, no podía consultar con Akane ya que se encontraba de vacaciones con lo de pasar una segunda luna de miel. Akane no tenía más que veintitrés años, cuando entró a trabajar era una muchachita muy hermosa y además quería que fuera modelo, se atrevería a preguntarle cuando volviera si quería por lo menos intentar unas tomas.
Akane estaba en su segunda luna de miel en una hermosa playa con su esposo y las otras parejas de recién casados, descansaba con Shindo sobre una hamaca, ella recostada en el pecho de él mientras se balanceaban suavemente.
Aoi y Tenma estaban bajo una sobrilla sentados en lo que hacían una videollamada a casa para ver a su pequeña, estaban contado las horas para volver a tenerla con ellos, su familia siempre estaban diciéndoles que disfrutaran mientras podían.
Midori y Nishiki estaban en el restaurante, con la hora del bufé él comía todo lo que quería, su esposa solo estaba tomando un refresco – ¿Alguna vez dejas de comer? - dijo mientras calmadamente lo veía.
- Si es todo lo que puedas comer, como no darme ese lujo.
Akane y Shindou volvieron a su habitación con la intención de pasar un rato juntos, como ella tenía bañador de dos piezas no sería muy difícil quedar desnuda. Le sugirió algo que no hacían regularmente, él se sonrojó mucho no acostumbraba a hacer eso con ella y la primera vez lo hicieron torpemente.
- Es que me fascina que me lo hagan así algunas veces. - dijo mientras pasaba su dedo por el mentón de su marido.
Mientras ella se iba quitando la prenda de abajo él solo pudo pensar en lo que ella había dicho con respecto a la palabra "hagan" ¿no se suponía que era, hagas? ahora se preguntaba si Sakuma lo había hecho de esa forma, luego de eso se encargaría de investigar o tal vez fue error decirlo así.
Fue sacado de sus pensamientos ya que ella estaba lista y lo estaba llamando, no podía negar que su esposa es muy hermosa recostada casi al borde de la cama esperando por él, que solo se puso de rodillas, con solo mirarla podía sentir como el brillo en sus ojos aumentaba por el deseo que sentía, su respiración cada vez iba más acelerada.
Akane dejó escapar un pequeño gemido cuando sintió la lengua de su esposo recorrer su parte intima, la forma en que lo hacía y que se enfocaba en esa zona que la hacía perderse en el placer, aquellas ricas sensaciones que le provocaba hacía que gimiera, Shindou fue aumentando un poco su ritmo, amaba verla tan excitada de esa forma, saborear ese néctar que lo volvía loco pues casi nunca tenía la oportunidad de probarlo.
Ella con su mano izquierda sujetó el cabello de él, no quería que esa sensación acabara y era muy insistente en que no se despegara hasta poder llegar al clímax, Shindou para ayudarla un poco subió una mano para acariciar uno de sus senos y de paso apretar suavemente su pezón.
Con un gemido algo fuerte llegó al clímax, Shindou se subió a la cama para verla en ese estado, con sus peculiares mejillas más rojas que de costumbre, tratando de recuperar el aliento, ella lo miró y con su mano buscó con impaciencia el miembro erecto de su esposo, solo bajó un poco el pantalón de playa de él y saltó a la vista, con su mano empezó a tocarlo de arriba abajo, con su esposo sumamente avergonzado y ruborizado, lamió la punta una y otra vez, en algunas ocasiones lo introducía dentro de su boca, Shindou veía cuan diferente se volvía Akane cuando perdía su pudor.
Bien podían estar tratando de que la familia creciera, pero este no era el caso, porque querían disfrutar todo lo que tenían y las experiencias agradables que pasaban los dos juntos mientras mantenían intimidad, ver la cara de su esposa en esa situación hacía que su mente jugara fuertemente con él y hacía querer venirse, en verdad Akane lograba que su cuerpo reaccionara muy bien ante tales estímulos que fue inminente el que llenara la boca de ella con su semen.
Ella siguió con sus manos el trabajo para que de igual forma quedara en su pecho aquel líquido blanquecino de su esposo.
Shindo intentaba recuperar el aliento, ella volvió a estar en sus cinco sentidos después de unos segundos, tomó su prenda de vestir y se la puso, ambos estaban ahí muy avergonzados, ella no podía casi mirarlo, él ya estaba con sus pantalones en sitio, sorpresivamente la puerta se abre con Midori muy feliz que venía a invitarlos a dar un paseo en moto acuática con el resto. Los dos quedan atemorizados y más la pelirroja al notar lo que había en el cuerpo y boca de su amiga solo decidió cerrar la puerta y volver con el resto en silencio.
Akane se sumió en la vergüenza y gritó desesperada- ¡Quiero desaparecer! - Shindo solo trató de que no se preocupara tanto, además no tenían la culpa de que pasaran ese rato de placer. Ambos fueron a tomar una ducha.
Midori estaba muy callada, pensativa ¿Qué rayos la había obligado a hacer Shindou? Se preguntaba, Aoi estaba un poco preocupada ya que su amiga había regresado sin los otros dos. - ¿Pasó algo?
- Es que no sé que rayos acabo de ver, te lo juro Aoi.
- Cuenta en lo que Tenma y Nishiki terminan de hacer el recorrido. - Midori solo le explicó lo que había visto, Aoi no sabia que responder pues parecía que Midori aún no se atrevía a mucho y conociendo a Akane sabía que ella no se iba a cortar con lo básico e iría a experimentar de varias formas. – Creo que fuiste inoportuna, no debías de ver eso.
- Si, creo que no los volveré a ver de la misma forma, como siempre ¿porqué Akane se atreve a tanto?
- ¿Porque ama a su esposo? Es una buena razón.
Justo en ese momento llegan los ausentes Akane y Shindo a la playa, ahora era incómodo estar cerca. - Shindo…- Midori lo miró con ganas de matarlo
- ¡¿Qué?!- preguntó alterado por la mirada que la pelirroja le enviaba.
Akane y Aoi fueron a montar motos acuáticas ya que los otros habían vuelto quedando estos dos a sola- ¡¿Estabas obligando a mi amiga?! Toda esa escena…
- No… ella y yo… bueno… lo que hagamos no te incumbe. – dijo de lo más rojo.
- Tienes razón recuerda que si la obligas a hacer algo que ella no quiera te las veras conmigo.
- Pues si te preocupa, habla con ella, sigo insistiendo, no te incumbe.
En lo que duró su luna de miel, Midori no dijo nada, llegaron a sus departamentos a desempacar y arreglar las cosas, Akane y Shindo estaban muy abochornados por aquel incidente, él no podía pasar por alto las palabras en plural de su esposa, le rondaban la mente.
- Saldré un momento- dijo mientras besaba la mejilla de ella.
- De acuerdo, yo igual saldré al rato a comprar algunas cosas para hacer la comida.
Shindo fue a un lugar, al edificio donde vivía Sakuma y tocó el timbre esperando que este saliera; cuando por fin se abrió la puerta pensaba reaccionar con un golpe, pero se abstuvo por verlo con su hijastro en brazos.
- ¡Shindo! - Sakuma muy sorprendido lo deja pasar. - ¿puedo ayudarte? - Este solo asiente- disculpa el desorden.
- No se preocupe.
Tener a un pequeño de corta edad no era muy encantador para el platinado, pero que más podía hacer si era el hijo de su pareja, además tenía mucha afinidad con ese niño. En lo que Sakuma le brindaba algo de tomar Eiji le mostraba sus juguetes a Shindo.
El castaño no podía negarse, luego se sentó Sakuma con las bebidas. – Tengo dudas de lo que pasó hace unos años entre mi esposa y usted.
- ¿No crees que es un poco intimo esto?
- Si, pero es que ella es mi esposa y me interesa saber algo.
- Que curioso, bueno puedo responder a tus dudas. - Shindo quería saber si habían hecho de todo en la relación corta que tuvieron. - Pues que yo recuerde solo fue una vez.
Shindo con toda la "calma" preguntó si lo habían hecho oral, Sakuma con eso solo pudo sonrojarse y contestar con sinceridad.
- No, no llegamos a tanto- dijo el platinado de lo más avergonzado. - ¿por qué lo preguntas?
- Es que ella dijo que le gustaba que se lo hicieran, es que involucra a más personas y no me lo dijo de esta forma, me gusta que me lo hagas así.
- Ah ya veo que Akane no te tiene la suficiente confianza.
- ¿A qué se refiere?
- Que no soy la única persona con la que ella ha estado, no te lo dije yo de acuerdo, cuando estuvieron separados ella ya tenía a alguien más y seguramente se acostumbró a tener relaciones un tanto diferentes, si es que se puede decir.
- ¡Pero no conozco a más personas que estuvieran cerca! Nadie me ha dicho que ella salió con otra persona además de usted.
- Yo solo digo… además ella salía conmigo y otra persona más. Pero eso amigo, lo tienes que averiguar por propia cuenta.
Shindo después de irse del lugar decidió ir a comprar unas cosas, luego llegó a casa y ella estaba preparando la comida. - Traje algunas cosas.
- Que bien- dijo mientras seguía en lo suyo.
Shindo pensó que, si nadie había visto nada extraño, no podía ser que ella lo engañara. Decidió no darle vueltas al asunto, además si había alguien seguro se lo decían y hasta ese momento no había pasado nada.
Akane llamó su atención- Oye estás muy distraído- dijo mientras le ponía el plato en frente.
- Es que hay algo que me ronda la mente y es ¿si ha habido alguien más en tu vida además de mi y de tu ex Sakuma?
Ella muy calmada negó. – No que yo recuerde, deberías saber que te amo mucho, siempre desconfías de mí.
- No, solo quería saber, es que el otro día dijiste, me gusta que me lo hagan en vez de me gusta que me lo hagas, eso me dio a entender que había otros que te hicieron lo mismo.
- Vaya sí que eres celoso mi amor, si yo tuviera a alguien más te aseguro que estuviera buscándome que te deje por irme a su lado y además ya te lo habrían dicho tus amigos.
- Bueno tienes razón, es que te amo demasiado.
- Eso lo sé, ahora comamos que se nos enfría. – Internamente Akane quería explotar, su marido había tenido todo ese tiempo en frente a la otra persona y daba gracias que no frecuentaran tanto ya que cada una tenía cosas en qué ocuparse, se hubiera muerto aquel día si las hubiera descubierto en el acto, pero no pasó ya que estaban de lo más normal. Si le decía que tenía una relación con la esposa de su entrenador seguro se terminaba su matrimonio de tres años.
Un día como cualquiera Anzu volvió de la escuela, a pesar de todo sus padres habían empezado a acondicionar la habitación que muy en el futuro sería del pequeño Masao, parecía que solo estaban pensando en él. Yuka se acerca a verla.
- Anzu mira, que te parecen estos tonos para la pared.
- Puedes escoger el que más te guste.
- Si, pero me gustaría que participaras en este nuevo cambio también.
- Discúlpame, mamá, pero es que no tengo ánimos. Con permiso.
Anzu se va a su habitación y Yuka solo se preocupa- que difícil es esto.
Más tarde, Yuka le había preparado algo de cenar que le gustaba mucho y para subirle los ánimos se lo llevó, al entrar a su habitación la encontró dormida sobre su libro de texto del colegio, dejó la charola en la mesa y la llamó. Ella despertó. – Mamá ¿qué ocurre?
- Te hice tu comida favorita. Anzu te quiero hija.
- Yo igual mamá, aunque me siento insegura de todo esto.
- Lo comprendemos, pero tendrás a alguien con quien jugar y tendrás que cuidar incluso puede que sea al revés, no sé.
Akane volvió a trabajar y la llamaron para hacerle una propuesta. Se le planteó nuevamente ser modelo.
- Pero es que yo no me siento preparada para esto.
- He visto tus fotos de la boda, son maravillosas por eso, quiero que lo intentes y hagas unas pruebas. - chasqueó los dedos y unas personas entraron a por ella.
A Akane se la llevaron los maquillistas y le mostraron algunas prendas para la sesión fotográfica, al terminar ella se sentía que no estaba a la altura de las otras modelos, se dirigió al set fotográfico y era perfecta para aquellas tomas, se tuvo que relajar, prefería ejercer tras su lente no en frente.
Al finalizar las tomas, le enseñaron las imágenes quedando maravillada de sí misma y lo que podía lograr, así que su jefe le propuso un contrato por tres meses para modelo, ella lo pensó, qué vida había si su cara aparecería en revistas y anuncios.
- Solo tres meses ¿cierto?
- Así es, pero tendrás una agenda apretada.
Akane leyó con detenimiento su contrato de tres meses, luego suspiró pues tendría mucho con lo que lidiar incluso sus clases se verían afectada este último año, firmó aceptando su nuevo trabajo.
Al llegar a casa estaba agotada, no quería ver sus libros y Shindo no estaba para hablarle sobre su nuevo empleo, solo le envió un mensaje para decirle que tenía algo importante que decirle. Fue a tomar un baño para relajarse, no sabía que hacer, se puso su ropa más cómoda para preparar la comida para cuando su esposo llegara.
Una vez en el departamento- Ya llegué. – Avisó y Akane lo fue a ayudar con sus cosas. - Recibí tu mensaje, amor- Shindo besó los labios de su esposa.
- Es de algo que me pasó en el trabajo- En lo que se sientan a cenar ella le cuenta, pero la reacción de él no es más que de molestia.
- ¡Es que no puedo creer que no me consultaras antes, además de que aun no terminas tu carrera!
- No te molestes, solo será por tres meses y solo por esta vez apóyame ¿sí?
- Lo que pasa es que me da celos de que otros puedan fantasear contigo.
Akane solo le toma la mano y sonríe para que no se preocupe mucho.
Un fin de semana ambos fuero a casa de ella por sus pertenencias que llevarían a su nueva casa, solo quedaban algunas cosas, como álbumes en cajas, recogió algunas cosas que no necesitaba, dejaría su habitación solo con la cama tendida.
Shindo se acercó al padre de Akane - Suegrito, ¿Qué le parece si más adelante acondicionamos las habitaciones? En un futuro sus nietos se quedarán de visita.
El padre de la chica pone su cara de disgusto- ¿Ya pensando en tener hijos? Deberían pensar en culminar sus estudios.
- Ya nos falta poco para eso, solo un año más y nos graduamos- Shindo puso ambas manos en los hombros del hombre- ¿No se imagina a sus futuros nietos corriendo por la casa? Que un día nos reunamos y que entre su esposa y la mía cocinen una rica cena familiar ¿no lo imagina?
El hombre sacudió su cabeza alejando todo lo que le pintaba Shindo y le pegó con su peculiar periódico. - Mueva y vaya a ayudar a mi hija.
- Si, en seguida- Shindo solo reía por lo bajo pues sabía cuan dolido seguía su suegro desde que se casó hace tres años con su preciada hija.
Pasaron la mañana recogiendo y clasificando los objetos, la madre de Akane hizo un almuerzo delicioso, después de la limpieza los cuatro se sentaron a almorzar, Shindo alabó la comida de su suegra.
- Hijo eres un encanto- dijo la madre, Akane sonrió por la buena relación que había.
Mucho después se fueron en un taxi hasta su casa, al una vez dentro se pusieron a guardar las cosas, y con nostalgia miraban algunos álbumes de su época de instituto.
Shindo al subir un álbum junto al resto en el armario, de el saltó una fotografía muy curiosa, la levantó, al momento de verla detenidamente se sonrojó- Akane.
- ¿Sí? - preguntó mientras se acercaba.
- ¿Quién es la de la foto? Esto no es tuyo, te conozco perfectamente.
Akane le arrebata la foto y con algo de nerviosismo la trata de volver a su sitio. – Oye que solo era una foto para una tarea. Ya sabes ciencias, no me armes un drama, luego me deshago de esa foto.
- Bueno, no le daré vueltas. - Shindo solo esperó a que Akane se fuera y buscó nuevamente la foto y la guardó.
Trataría de encontrar a la mujer que posaba de esa forma, además parecía haber terceros en aquella foto y sabía que la había tomado Akane.
Luego de ordenar las cosas ambos se tiraron a la cama algo agotados.
- Oye Takuto, sabes te amo- Akane sorpresivamente besó la punta de la nariz de su esposo, luego lo abrazó- Quiero que lo hagamos.
- ¿Justo ahora? Pensé que estabas cansada.
- Para que hagamos el amor nunca lo estoy- Akane une sus labios con los de él un momento- Te amo demasiado.
Shindo la hizo subir más arriba para comenzar a desvestirla mientras se besaban y acariciaban, ella quitó el suéter y acarició con su mano el torso de su marido, luego lo besó. Estuvieron brindándose caricias y besos para luego pasar a la acción, con cada envestida ella gemía suavemente pues aún sentía vergüenza de emitir ese sonido que a él le volvía loco y ansiaba que su amada dejara escapar.
Shindo lamió el cuello, lo besó Akane tenía puesta una mano en la cabeza de él y la otra se aferraba fuerte de las sábanas tras sentir que pronto llegaría al clímax.
Luego de aquel momento de pasión, Shindo la tenía abrazada, ella muy feliz de estar así de cerca y poder escuchar el latir del corazón de él.
La curiosidad lo mataba, sabía que la de la foto no era su esposa así que guiándose del tono de piel buscaría a la dueña de aquella imagen.
En una cafetería días más tarde, muy ansioso esperaba una respuesta.
- Lo siento Shindo, pero la de la foto no soy yo. - dice Aoi mientras devuelve la foto.
- ¿Segura?
- Si, además no es mi tono de piel y no estuve en ese momento, pero me parece familiar el lugar, no recuerdo bien. Cuando encuentres a la dueña de la foto la explicación que tendrás que darle por que este tipo de fotos pues, estás invadiendo privacidad.
- ¿Privacidad? Mi esposa tenía esta foto, claro que me importa saber quién se dejó fotografiar así.
- Bueno mucha suerte con tu búsqueda, me voy tengo que llegar a mis clases en media hora. - Aoi se levantó y dejó el dinero del café que se había tomado. – Y saluda a Akane de mi parte.
- Le diré no te preocupes.
Aoi se fue, ahora Shindo estaba como al principio, más tarde lo consultaría con Midori a ver si descubría algo.
Mientras Akane después de salir de clases fue a comprar un pastel y lo llevó al trabajo pues tenía unas ganas de aquel postre, al llegar saludó como siempre y fue a sentarse a su escritorio, como tenía una oficina podía disfrutar su comida, abrió el envase y comenzó a comer poco a poco mientras encendía su portátil para trabajar.
Cuando se había comido la mitad su jefe la sorprende- No, no, no mi querida Akane, no coma eso, usted es mi modelo, esto no debe estar en su dieta- tomó el resto y lo tiró a la basura.
- Pero… es que… bueno.
- Te quiero ver en una hora en maquillaje y vestuario, te presentaré a tu compañero de trabajo, ambos se verán espléndidos.
Cuando el hombre se hubo retirado Akane solo miró la cuchara tristemente- Que desperdicio.
Pasado una hora, ella apagó su ordenador y acomodó todo, luego fue a maquillaje, pero antes le presentaron a su compañero, un hombre muy guapo, pero ella no le hizo mucho caso porque de seguro se imaginaba que luego la invitaría a salir. Se mostró amable como con cualquier persona que conocía.
Lo peor del caso era tener que posar con él como si fueran pareja y él se le insinuaba, ella para quitarle las ganas le enseñó el anillo- Estoy felizmente casada. - dijo solo para él.
- No me importa.
Al terminar las sesión de fotos todos se felicitaron por un buen trabajo, él hombre se acercó a ella para hablarle, ella se disculpó y salió corriendo al baño más cercano que había.
Una vez que hubo terminado se miró al espejo- ¿Por qué me sentí mal de repente? - se terminó de enjuagar y salió.
Al llegar a casa, dejó sus cosas sobre el sofá y se tiró a la cama, no podía más y solo llevaba unos días.
Shindo llegó y fue directo al departamento de sus amigos, Nishiki y Midori.
Su amigo lo recibió, luego Midori llegó para saludarlo, mientras el moreno le servía un poco de jugo de naranja, Midori hablaba con él, luego le mostró la foto.
- N-no Shindo, no sé quién podría ser. - dijo ella ya que no podía ver la foto sin avergonzarse. Volvió a mirar la foto- Reconozco el lugar, esta era la habitación de Yuka, recuerdo que en el instituto Akane solía quedarse mucho en la casa de ella, supongo que puedes hablarle de esto.
Shindo terminó su bebida y se despidió para ir con Akane. Al entrar todo estaba en silencio, no como otros días donde ella muy animada lo recibía con la cena y un abrazo. Solo vio sus pertenencias, extrañado fue a la habitación y la encontró dormida.
- Akane- la llamó un par de veces hasta que abrió los ojos.
- Ya llegaste- dijo si hacer mucho esfuerzo, pero con su típica sonrisa.
- Si, me preocupaste mucho.
- Creo que me quedé dormida, en seguida hago la cena- se intenta levantar, pero todo le daba vueltas.
Shindo muy preocupado le pidió quedarse acostada, que él se encargaría de eso, no por gusto había dado clases de cocina.
Luego, ellos comieron, aunque ella muy poco, eso lo preocupaba mucho.
- ¿Tú crees que estoy gorda? - preguntó con su rostro afligido.
Ahora sabía la causa de que estuviera tan desganada. – Para mi eres perfecta, solo come tu estás bien y si te están obligando a llevar una dieta rigurosa que se vayan al demonio.
- ¿En serio? - Akane comenzó a llorar pues las palabras de él de alguna manera eran más importantes que el resto de las personas que las rodeaba, como tenía hambre se terminó su plato feliz.
En la mañana ella se levantó con nauseas, ahora Shindo estaba preocupado, quizás todo esto la traía tensa y con desordenes alimenticios. Le dio su apoyo porque ella se sentía muy mal.
Al regresar a la cama el la ayudó pues estaba con mareos constantes, tocó su frente y presentaba un poco de calentura.
Decidió cuidar de ella e impidió que fuera a clases, le hizo el desayuno pues ya pasado un tiempito sintió hambre y especificó lo que quería desayunar.
Mientras Akane dormía llamó a Yuka para que viniera a casa- Necesito que venga.
- Llego al rato, termino unas cosas y te veo.
- La espero.
¿Descubrirá Shindo toda la verdad?
¿Qué le pasa a Akane?
Vamos Shindo, siempre despistado ahí XD
Ultimamente tengo problemitas en casa, estoy super ocupada cuidando de mi hermana que a veces no se siente bien, saco algo de tiempo para mí y poder escribir.
Estoy trabajando en un nuevo OS Shindaka y supongo que estará para mayo, tambien estoy trabajando en un OS de las manager del go, chicas que sueñan con disfrutar de la vida y triunfar.
Continuará...
