Bueno! Después de alguna amenaza bomba, aquí os traigo este capítulo! Y si, con su parte muy SQ como alguna que otra me pedía :P! Espero que os guste!
Como siempre, agradecer a las incondicionales que siempre me apoyáis y que esperáis con ansias una nueva actu! Aquí lo teneis! La primera parte de los dos capítulos que me prometí a mi misma para "cerrar" esta historia... (Lo entrecomillo por que todavía no tengo muy claro como lo voy a acabar... algo me ronda por la cabeza queee... bueno ya se verá XD)
a leerrr!
- Las tareas de restauración van a ser épicas... Contad conmigo para lo que necesitéis. - Dice Belle cuando sortea con el coche los obstáculos, encaminando la calle principal. - He de recoger algo en la tras tienda... ¿Podéis esperar un minuto? - Dice al detenerse ante la tienda de empeños mirando a los ocupantes del vehículo.
- Es lo mínimo... - Murmura Regina desde el asiento del copiloto.
- Hey... ¿Como te encuentras? - Emma pregunta desde el asiento trasero, justo detrás de la morena.
- Al borde de la inconsciencia... - Regina coge la mano que posa la rubia sobre el asiento y deja un beso en ella antes de apoyar la cabeza.
- Bueno, por aquí detrás ya han sucumbido a eso. - La sheriff señala a Henry dormido en el centro del asiento y a la loba de igual manera con su pierna rota sobre madre e hijo. - Espero poder despertarlo... Ya está crecidito para recogerlo en brazos y meterlo en la cama. - Ríe en la imagen mental con su hijo en brazos.
- No te escuché quejarte cuando me tenías hace un momento en brazos. - La morena voltea su cabeza para sonreír perezosamente.
- En ese momento tenía la adrenalina por las nubes, además... Henry ya pesa mas que tu. -
- ¡Eso no es cierto! - Contesta indignada frunciendo el ceño, sin evitar examinar al muchacho.
- Si que lo es, reconócelo... Ya no es tu "pequeño príncipe" - Junta sus manos sin llegar a tocarse, haciendo referencia a algo pequeño.
- Siempre será mi pequeño príncipe. - Dice mirando al frente, orgullosa.
- ¿Lo seguirá siendo cuando sea un palmo mas alto que tu y se afeite y tenga una voz varonil... ? - Enumera burlona y Regina se tapa los oídos con ambas manos negando con la cabeza.
- ¡Cállate! - Cierra los ojos intentando borrar esa imagen mental.
- Hey... - Emma alarga una mano y aprieta suavemente el hombro de la morena. - Lo importante es que Henry nos tenga a ambas para poder verlo convertirse en un hombre. - Le dedica una sonrisa por el espejo retrovisor a lo que la morena no puede evitar devolvérsela.
- Ya lo tengo. - Belle entra en el vehículo interrumpiendo el momento. - Regina... Esto es para ti. - Le entrega un pequeño paquete envuelto en papel marrón y un sobre con su nombre. - No se lo que es... Pero se que Rumple lo ha dejado para ti con buenas intenciones... - Regina frunce el ceño al recordar que el Oscuro ya le informó de que tenía un obsequio para ella.
- Le dije que no quería nada de el... - Niega con la cabeza observando el paquete sobre sus piernas.
- Creo que es su manera de cerrar esta etapa... -Dice la bibliotecaria mientras arranca el coche. - Toda tu vida te ha estado utilizando para sus objetivos... Y con el Caos era el fin de ese círculo vicioso... No creo que sea nada malo, Regina. - Encamina la calle Mifflin hasta detenerse ante la mansión.
- Pueden ser muchas cosas y leer esa carta no creo que te haga ningún daño... - Emma abre la puerta trasera y zarandea suavemente a Henry. - Pero sea lo que sea, puede esperar... Ahora, a casa... - Henry abre los ojos y asiente con la cabeza.
- Está bien... me encargaré de esto en otro momento. - Regina desciende del vehículo y se apoya en la rubia.
- ¿Mamá? - Henry se soba la tripa cuando consigue salir de debajo de la pierna de la loba. - ¿Todavía queda lasaña en el frigorífico, verdad? - Se despiden de Belle y caminan hasta el porche de la casa.
- Tu madre la terminó... - Contesta la morena entrando en la vivienda.
- Oowwhh... - Se lamenta el muchacho, dando pasos pesados en dirección de la cocina.
"Querida Regina:
Te escribo estas palabras después de haber mantenido esa tensa conversación contigo en tu habitación. Es posible que no sea el mejor momento para hacerlo, pero han habido cosas que me han hecho pensar en mas opciones..."
"El Caos no tenía por que cobrarse una vida... Si estas leyendo esto será por que ya todo ha terminado... Pero tu carácter y tu empeño... Tu forma de ser... Esa manera incondicional de amar que posees... Te hace pura... Eres luz y amor... Pero necesitaba de ti tu espíritu sacrificador para con el Caos... Tu oscuridad junto con tu luz... Para ser el verdadero salvador. Para controlar el poder de los dioses y así poder deshacerme de la daga."
"Hablando contigo hace un momento, me has recordado algo verdaderamente importante... Que pese a todo lo que intente... a todas mis promesas de proteger y cuidar aquello que mi hijo amaba... Mis promesas a Belle... Eso no me hace un buen hombre... Y si... tienes razón... Los villanos no tenemos finales felices. Así que ahora te escribo estas líneas creyendo que es posible, que en el momento que leas esto, no haya conseguido deshacerme de la daga... No haya conseguido mis objetivos... Que otra vez lo haya perdido todo... Perdí a mi hijo por ser el Oscuro... Y ahora barajo la posibilidad de perder a mi nieto y a mi esposa por el mismo motivo... Por ser el villano."
"¿Pero quienes son los villanos en esta historia? ¿Quienes son los buenos? Aquello que se autodenominan los buenos... ¿Que tan buenos son? Aquellos que aunque con nobles intenciones... escogen el camino fácil para conseguir sus objetivos... Sin importarles las consecuencias..."
- Elsa... - La reina de Arendelle se sobresalta cuando una conocida voz interrumpe sus pensamientos.
- ¿Ingrid? ¿Donde estabas? - La joven mira a la hermana de su madre, sin ignorar su rostro abatido.
- He preferido mantenerme en un segundo plano... Sin mi poder, soy completamente inútil... - Dice señalando el brazal que bloquea su magia.
- Siento que no hayas podido recuperar a tu hijo... - Dice mirando al suelo. - Pero aún se desconoce la identidad del pirata... Aunque... - Se muerde el labio frunciendo el ceño.
- Ese pirata... te cautivó, ¿Verdad, sobrina? - Sonríe de medio lado cruzándose de brazos.
- Es atractivo... - Dice ruborizándose sin despegar la vista del suelo.
- Y supo convencer a una dama... Te hizo cambiar de idea con sus "dulces" palabras. - Rueda los ojos recordando las palabras de Killian para evitar que Elsa hundiese la daga mágica en su pecho.
- ¿Que haces aquí? - Ignora la burla de su tía.
- Sin mi magia no puedo volver a mi guarida... Así que me dejé llevar hasta acabar aquí... - Dice observando el amanecer sobre el mar en calma. - ¿Y tu? -
- El Oscuro... Me dio esto... Para encontrar a mi hermana... - Enseña el colgante a una distancia prudente. - Pero me advirtió... Esto solo concederá un deseo a alguien de corazón noble... puro... - Entrecierra su mirada frunciendo el ceño, dudando.
- Pues pídelo... Pide tu deseo... -
- ¿Y si no me concede el deseo? He hecho cosas que... He sido egoísta y eso no hace noble a nadie... - Niega con la cabeza recordando los momentos en los que se ha equivocado.
- Si no lo intentas nunca lo sabrás... - Ingrid se encoje de hombros. - Hazlo, Elsa... -
- Está bien... - Alza el colgante ante su rostro, cierra los ojos y se concentra en el deseo. - Deseo tener a mi hermana conmigo... - Suspira lentamente abriendo los ojos dejando pasar los segundos.
- ¿Y...? - Ingrid pregunta sin enmascarar su intriga.
- No funciona... - Después de varios segundos, los ojos de la reina de Arendelle se humedecen. - Oh, Anna... - Una lágrima se desprende cayendo sobre el amuleto.
- Elsa, mira... - Ingrid advierte a su sobrina cuando el colgante comienza a brillar y a levitar por voluntad propia. - ¡Funciona! - Dice sin evitar una sonrisa de emoción.
- Pero... ¿A donde...? - Deja que el colgante las guíe por la playa levitando ante ellas. - ¿El mar...? - Ve como el amuleto vuela sobre el agua y a varios metros de la orilla se hunde, desapareciendo. - ¿Que...? - Murmura con pesar, dejando correr lágrimas cuando se da cuenta de que el amuleto se ha perdido.
- Que extraño... - Ingrid frunce el ceño sin comprender. - Eso debería de haberte traído a tu... - Algo burbujea desde el fondo marino llamando la atención de ambas mujeres.
- ¿Que es eso...? - Pregunta cuando un gran baúl es arrastrado por la corriente hasta vararse en la orilla.
- ¡SOCORRO! - Una conocida voz junto a unos fuertes golpes salen del interior del arcón.
- ¿¡ANNA!? - Elsa abre violentamente la tapa del baúl con su magia cuando se precipita sobre el. - ¡Oh, Dios mío...! - Recoge por los hombros a su hermana y la estampa en un fuerte abrazo.
- ¡ELSA! Pero... ¿Como...? - Devuelve el abrazo sorprendida
- ¿Cuñada? - El joven sale tambaleante de su particular prisión y mira la escena confuso.
- ¡Estáis bien! - Elsa no puede evitar llorar aliviada envolviendo a ambos en un abrazo.
- ¡Ingrid! - Anna exclama con sorpresa a la vez que encolerizada al reconocer a su tía.
- Tranquilos, ahora mismo soy completamente inofensiva... - Sonríe viendo el reencuentro sin poder evitar mostrar un atisbo de felicidad.
- Es una larga historia... - Dice la reina de Arendelle. - Pero de momento, vayamos a que os cambiemos esas ropas empapadas ¿De acuerdo? -
"Y aunque sus acciones sean egoistas... Siempre hemos tenido que ver como esas personas, consiguen su final feliz... Consiguen sus objetivos, pese ha haber sucumbido al camino fácil... Pese ha haber cometido actos poco nobles..."
"Mientras que los que se suponen los villanos... Y ya no hablo solo por mi... Hemos tenido que perder una y otra vez... Perder lo que amamos. Cuando pensamos que esta vez si... esta vez nada me impedirá tener mi final feliz... Supongo que la diferencia está en que para que ese villano tenga su final feliz... otros debían perderlo... Y acabamos pagando con nuestra misma moneda... Al final siempre vemos como nuestro final feliz se escapa de entre nuestros dedos... y son otros los que lo obtienen... Quizás deba ser así... O quizás no... Pero la realidad es que esa felicidad que se suponía debía ser nuestra... Pasa a ser de otro..."
- ¿Que has hecho esta vez, cachorro? - Granny pregunta con sus brazos en jarra fingiendo enfado sin poder evitar una sonrisa al ver aparecer a su nieta apoyada en Belle.
- ¿Ya se han ido? - Pregunta Ruby dejando parte de su peso sobre la barra del restaurante.
- En cuanto recogieron al pequeño Neal, me pusieron al día con lo sucedido... Se sorprendieron de que este viejo edificio, no tuviese grandes desperfectos. - Dice orgullosa.
- Bueno, eso de que no tubo grandes desperfectos... - Ruby mira los ventanales rotos y las placas del falso techo rotas y esparcidas por el suelo. - ¿Tinker estuvo aquí? -
- Si. Cuando todo se puso feo, la gente acudía en busca de ayuda. Robin y sus hombres tuvieron que abandonar el bosque, debido a una erupción volcánica. Fueron muy útiles ayudando a los ciudadanos con problemas... - La anciana habla mientras prepara dos tazas de té y las tiende a ambas mujeres. - Después fueron reuniendo a la gente aquí y en la entrada. Campanilla y las hadas crearon una zona segura con su magia. -
- Vaya... Menos mal que alguien pudo hacer algo por la gente en el pueblo... La verdad que todo lo sucedido en el puerto, nos dejó muy ocupados. - Dice Belle posando su mirada en la loba. - Y creo que alguien aquí hizo demasiado en esta nueva crisis... Y ese alguien debería descansar. - Sonríe frotando la espalda de la camarera.
- La verdad... estoy agotada... - Dice dejando caer su cabeza. La ladea hasta mirar a la bibliotecaria. - ¿Te quedas? - Sonríe cansada pero con toda esperanza.
- Alguien deberá vigilar que no te rompas nada mas. ¿Vamos? - Le tiende su brazo y la rodea por la cintura mientras la loba se apoya en los hombros de Belle.
- ¿No tendréis problemas con...? - La abuelita no termina la pregunta con cierto temor.
- No creo que debamos preocuparnos por mi futuro ex marido... al menos no por el momento. - Dice para tranquilidad de la anciana.
- Buenas noches, abuela. - Belle y Ruby encaminan las escaleras, ascendiendo pausadamente con cuidado de no golpearse la pierna.
- ¡Querrás decir buenos días! - Grita antes de ver desaparecer a su nieta, sin poder contener una sonrisa de alivio.
- Cuidado... - Belle ayuda a la loba a sentarse en su cama. - Te buscaré algo para que te cambies. - Besa su mejilla antes de dejarla un momento.
- ¿Tu lobo está demasiado cansado para hacerte sanar la pierna? - Una conocida voz sobresalta a Ruby y se voltea asustada para encarar la procedencia.
- ¿Que quieres...? - Pregunta con temor.
- Tan solo... saber que está bien... - Rumpelstinskin camina rodeando la cama para hacer frente a la camarera.
- Lo está. ¿Algo mas? - Se tensa bajo la presencia del Oscuro.
- Está demasiado a la defensiva, señorita Lucas. No tengo ninguna intención de hacerle ningún daño... al contrario... - Alza una mano y desciende hasta cernirse sobre la pierna rota.
- ¿Como esperas que confíe...? - No termina su pregunta cuando el Oscuro hace que la pierna sane con ayuda de su magia. - No lo entiendo... ¿Por que...? - Jadea y respira agitada por la abrumadora sensación.
- Por que no quiero que mi querida Belle... Cargue con otro tullido... Tullida en tu caso. - Ignora el brillo amarillo en los ojos de la loba y agita su bastón, señalando la pierna recién sanada, haciendo referencia a la cojera. - No me malinterprete, señorita Lucas... Solo deseo que Belle sea feliz... -
- Yo también lo deseo... -
- Si... Y si para ello debo dejarla marchar... Así será... No he podido ser el hombre que se merece. - Suspira mirando al suelo. - Pero le advierto... - Alza su cabeza y mira directamente a los ojos de Ruby. - Si algún día tengo la certeza de poder ser ese hombre... de poder ser la persona que la haga aún mas feliz de lo que pueda ser contigo... La apartaré de ti... -
- Eso está por verse... Gold... - Hace incapié en su nombre, como queriendo separar al Oscuro del hombre. - Pero voy a invertir cada segundo... cada aliento que me quede el resto de mi vida... Para que esa mujer sea la mas feliz de este mundo... Eso que no te quepa duda. - Sonríe pero sin maldad, cuando el Oscuro traza una sonrisa de igual manera.
- ¿Eso es un trato... ? - Gold extiende su mano de forma amigable y la deja suspendida en el aire ante el rostro de la morena.
- Trato. - Aprieta su mano con la del hombre, cerrando un trato que la hace feliz. - Mi prioridad será siempre ella. - Desenlazan sus manos y el Oscuro se da la vuelta.
- Dile que lo siento... y explícale esta conversación si lo deseas... De mi no lo creería. - Sonríe con tristeza ante esa afirmación. - Adiós, señorita Lucas. - Desaparece en una nube mágica, justo en el momento en que Belle aparece en la habitación.
- Ruby... ¿Estás bien? - La bibliotecaria pregunta sujetando un par de toallas y algo de ropa.
- Si... Mi pierna... - Dice desenvolviendo el improvisado vendaje. - Ya no está rota... - Sonríe cuando Belle se sienta a su lado.
- Eso es... una gran noticia... - Dice mirándola fijamente. - Hubiese sido muy molesto dormir con eso... - Se inclina sobre el cuerpo de la loba. - Y no hubieses podido moverte con libertad... - Susurra sobre los labios de la morena.
- ¿Libertad para que...? - Sonríe pecaminosamente rodeando con sus brazos la cintura de Belle.
- ¿Hace falta que te lo diga...? - No espera replica de la loba cuando se lanza sobre ella, besándola apasionadamente.
"Pero supongo que eso no significa que los villanos nos debamos rendir... ¿Verdad? El mal no nace... Se hace... Y aunque esa estúpida de Azul quiera hacer creer lo contrario... Lo que una vez ha estado envuelto en tinieblas, puede volver a la luz. Incluso arrebatándote toda luz... Se que le demostrarás que se equivoca una vez mas... Que pese a sus intentos y a sus malas acciones para que no poseas luz en tu interior... Le demostrarás a todos que esa luz está en ti..."
- ¿Y Henry? - Emma pregunta entrando en la habitación de Regina, después de arreglar el pequeño estropicio en la cocina.
- Duerme como un bebé. - La morena coge un cambio de ropa y la sheriff no ignora el sonido del agua correr en el baño.
- Querrás decir que duerme como un adolescente después de una tórrida noche. - La provoca y espera sonriente la reacción de la morena.
- No pienso caer en tus juegos. Estoy agotada y pienso darme un baño. - Dice con altivez pasando junto a la rubia.
- ¿Mis juegos? - Emma la sujeta de la muñeca deteniéndola. - Todavía no he empezado a jugar... - Se acerca hasta rozar sus labios y habla en susurros. - Y créeme... que ese baño me está invitando ha hacerlo... - Pasea su lengua de forma sugerente sobre los labios de la morena.
- A falta de un patito de goma... - Regina rodea el cuello de la sheriff con un brazo y captura su lengua en su boca. - Bueno será un cisne para mi bañera... - La arrastra hasta el aseo besándose mientras se despojan de sus ropas.
Es tan natural... tan... normal... Emma comienza a desabrochar mi camisa mientras besa mi cuello y muerde mi oreja... No pierdo tiempo y comienzo a desabrochar sus pantalones... Me siento agotada... y se que ella también... Pero por una vez, sabemos que nadie va a irrumpir o a interrumpirnos... por una vez, se que no tenemos que salir corriendo...Y el pensar que anoche me estaba despidiendo de ella mientras le hacia el amor... Ahora aquí... Se que no es un adiós... Es una bienvenida a una nueva vida... No hay un Caos inminente al otro lado de la ventana... No hay crisis que me dejen las horas contadas... Tan solo la vida por delante... Vida que he decidido vivir por ellos... con ellos... Con ella...
Antes de que me de cuenta, ya estamos en ropa interior... Y lamento que el agua que llena la bañera sea tan caliente... Siento sus manos en mi espalda, desabrochándome el sujetador y sobre su hombro intento ver su reflejo en el espejo... Pero el calor del agua empaña el cristal y tan solo observo un borrón de ella... Aunque no necesito mis ojos para verla... Los cierro mientras ella acaba de liberar mi pecho, amontonando la ropa que hay en el suelo... No me importa... no ahora... Paseo mis manos hasta descender en su perfecto culo... Jesús... Mis manos tienen vida propia y se cuelan en su ropa interior para amasar sus fuertes glúteos... Clavo mis uñas y ella gime en mi oído... Solo para después buscar mi boca y besarme sin sentido...
Pese a que apenas nos queda ropa puesta... Me deshago de ella con mi magia... Y me sorprende... Por que ni siquiera he tenido que mover mis manos para ello... El instinto se ha hecho cargo y a Emma parece importarle mucho menos que a mi. Me conduce hasta entrar en la bañera y me sujeta firmemente pero de manera dulce, para hundirme en el agua. Se cierne sobre mi sin dejar de besarme... No se si a vuelto a ser la magia o ella... Mis ojos siguen cerrados, pero siento como los mandos del agua se cierran y los únicos sonidos que llenan la habitación son los del chapoteo de agua por nuestros movimientos y nuestros labios besándose...
- Eres tan hermosa... - La rubia coloca su cuerpo entre las piernas de Regina mientras deja un rastro de besos desde su mandíbula hasta la clavícula. - Lamento el tiempo que hemos perdido... Pensar que podíamos haber estado así desde hace tanto tiempo... - Dice levantando la mirada hasta fijarla en los orbes marrones mientras una de sus manos juega con uno de los pechos de la morena.
- Emma... - Gime y suspira sonriendo ante las palabras de la sheriff. - Eso ya da igual... - Enreda su mano en la cabellera rubia para atraerla en un beso húmedo mientras la otra mano de Emma acomoda una de las piernas de la morena.
- Supongo que tienes razón... - Se separa lo mínimo mientras su mano traviesa se cuela entre los muslos de la ex alcaldesa.
- Mmmh... - Regina pega su frente a la de la rubia cuando siente unos suaves dedos acariciando su sexo.
- Pero de ahora en adelante... - Cierra los ojos extasiada, sintiendo la humedad de la morena. - No va a pasar ni un solo día que no te diga cuanto te a... - Abre los ojos con sorpresa, deteniendo sus movimientos, siendo consciente de lo que iba a confesar por segunda vez.
- Dímelo... - Acaricia la nuca de Emma y contonea involuntariamente sus caderas, buscando la fricción recién detenida. - Dímelo de nuevo... - Roza su boca con los labios de su amante.
- Te amo... - Regina no deja que corra el aire y atrapa con su boca los labios de la rubia, capturando su confesión.
Y no sabía que lo que necesitaba en esta vida era su amor... Lo que necesitaba para respirar... para vivir... Ahora solo de pensar en no tenerla... Es morir... Es... No quiero ni pensarlo... Tan solo quiero llenarme de ella... de su amor...
No he podido contestarle... mi cuerpo tiene vida propia y mi boca anda ocupada besándola con pasión... sus movimientos se reanudan y antes de que me de cuenta, entra en mi... No sabia la falta que me hacia hasta tenerla... Se mueve lentamente pero acertádamente... muy acertádamente... Jesús, si sigue así esto va a acabar demasiado rápido...
- Mmmh... Emma... - El cuerpo de la morena se arquea levantando las caderas del fondo de la bañera. - Por favor... - Pide y la rubia sonríe observando lascívamente el cuerpo que se le ofrece.
- Dios Regina... - Se relame ante los pezones que ahora apuntan directamente hacia ella. - ¿Por favor...? No tienes necesidad de pedir... - Rodea uno de los pezones con su lengua rozándolo con sus dientes mientras embiste con dos de sus dedos.
- Ahhh... - La morena aprieta contra si la cabeza de la rubia mientras lanza la suya hacia atrás. - Ahh... Ahhhmmm... - Emma acelera cuando siente las suaves paredes de terciopelo contraerse al rededor de sus dedos. - Emma... No... no pares... Ahh...- Lanza violentamente sus caderas contra la mano que ahora ha añadido un tercer dedo, curvándose en su interior.
- Mi amor... - Sin detenerse, asciende paseando su legua desde el pecho hasta el cuello expuesto. - Mi vida... - Besa bajo la oreja de la morena intentando mantenerla en esa posición mientras las uñas de su amante se clavan en su espalda.
- Emmahhh... Ahhh... - Tiembla incontroládamente sintiendo su orgasmo inminente.
- Te amo... Y siempre te amaré... - Junto con sus palabras, hunde sus dedos retorcidos en la mujer sintiéndose atrapada en su interior.
- ¡EMMAAahh! - Explota en un éxtasis incontrolable de convulsiones y temblores, tensando piernas y brazos, anclando el cuerpo de su amante junto al suyo.
- Estoy aquí, cariño... - Murmura ignorando las uñas clavadas en su piel y besa a su amante en los labios, desacelerando sus movimientos.
No puedo pensar con claridad... mi vista se ha nublado y las réplicas de ese increíble orgasmo, siguen recorriendo mi cuerpo... Y mis oídos pitan levemente... Pero Dios... De una forma embriagadora... Me siento extasiada mientras Emma retira suavemente sus dedos de mi interior... Y cuando lo hace siento como mis fluidos la siguen... Madre mía, nunca lo había sentido tan abundante... Supongo que la sensación estará intensificada con estar sumergida en el agua... Pero me importa bien poco... Ahora mismo... Respirando con dificultad y con los ojos cerrados... Oigo una dulce risita escapar de los labios de Emma... y no puedo evitar formar una sonrísa de bobalicona solo de oírla... Mientras me recupero, siento que se mueve... Destapa algún bote de gel de baño y acto seguido siento la suavidad de la esponja acariciando mi cuerpo... No puedo creer que me esté lavando... Pero si... lo hace... Y no puedo mas que sonreír...
Abro los ojos y me mira directamente... Con adoración... Con amor... Levanta una de mis piernas y sigue lavándome... Me hace cosquillas y no puedo evitar reír... Juega conmigo... Ríe conmigo... Y después de que me confesara sus sentimientos... Después de que me hiciese el amor... El baño se convierte en un juego puramente infantil... lavándonos mutuamente y besándonos dulcemente... Algo completamente... Perfecto... Perfectamente feliz... No puedo pensar en otra definición...
Una vez terminamos nuestro particular baño, me ayuda a salir, rodeando mi cuerpo con una toalla y sosteniéndome firmemente... Que bien se siente en sus brazos... Podría quedarme dormida estando en pie, si ella está rodeándome así... Parece que intuye mi relajación y sin decirnos ni una palabra, me eleva en sus brazos... Creo que ella lo disfruta mas que yo... Cargándome cual princesa en apuros... Algo que no va para nada conmigo... Pero en la soledad de mi habitación, dejaré que sea mi caballero de brillante armadura...
Antes de depositarme en la cama... Observo su pelo húmedo... y no ignoro el mío hasta que... en un parpadeo... Su pelo está seco... incluso bien cepillado... Su mirada es de sorpresa cuando capta que también mi cabello está seco...
- ¿Y eso...? - Emma pregunta con una medio sonrisa mientras deposita a la morena en la cama.
- No lo se... es algo... que ya iremos viendo... - Contesta confusa pero tranquila al ver que su deseo de estar completamente secas, se ha cumplido. - Ven aquí... - Palmea su lado, ahora lado de Emma, para que se tumbe.
- Parece tener sus beneficios... - Murmura cuando rodea con su brazo a la morena y acaricia su cabello. - Será mejor que descansemos... - Besa la frente de Regina y esta la mira con curiosidad.
- Creo que le debo algo... Sheriff Swan... - La morena traza una sonrisa depravada y se sienta ahorcajadas sobre la rubia.
- Estas agotada... - Dice sin poder evitar una gran sonrisa colocando sus manos sobre las caderas cuando la mujer se inclina sobre ella.
- Emma... - Deja un dulce beso en los labios de la rubia.
- ¿Si? - Da pequeños besitos sobre los labios de la morena.
- Yo también te amo... - Se miran a los ojos durante un par de segundos antes de que la rubia sonría abiertamente, la abrace con firmeza y la bese con devoción.
Con esa última confesión, volviendo a amarse sobre una cama cargada de sentimientos. el poder de ambos Salvadores escapa de sus cuerpos. Restaurando inconscientemente con su amor, la destrucción que el Caos sembró en Storybrooke.
"Nos salvarás... Eso no tiene mas interpretación... Serás la auténtica Salvadora... Poseerás el poder de los dioses... Serás un lider como nunca antes has sido... El control del poder y de la vida, no escapará a tu conocimiento... Aunque no ignoro lo que siempre ha dicho el hada madrina... desde mucho antes de que nacieras... Los verdaderos Salvadores, para ella, no deberían existir... El poder de los dioses controlado por un ser humano... Un ser humano con sentimientos y debilidades... Un ser vulnerable..."
"E aquí el por que de mi obsequio, Regina... Por que serás tu la que decidas que hacer con el... Cuando la vulnerabilidad... Cuando tus sentimientos y debilidades te abrumen... Sabrás que mi regalo... Será tu bendición... tu escape... Y lo que siempre deseaste, querida... Cuando tu madre te atormentaba con sus deseos... Cuando yo te manipulaba con mis artimañas...Aquí te entrego la posibilidad de ser libre al fin... Sin mayores consecuencias... Sin ningún beneficio para mi... Tan solo tu... y tu libertad."
Y hasta aquí! Evidentemente aún quedan cositas por resolver... Y lo veremos en el próximo (ahora si) y último capítulo!
ADVERTENCIA! Si ha alguien le gusta un final cerrado... ya os digo que a mi no! Os dejo a vuestra elección por que sinceramente... Hace tiempo que pienso en una secuela :P ¿Que opináis?
Saludos!
