Capítulo 34

POV Anastasia.

Ha pasado algo de tiempo desde que Carrick entro al hospital. Tres meses para ser precisos. De los cuales los chicos Grey y yo estuvimos trabajando para que su padre tuviera el menor cúmulo de molestias posibles. Nuestras navidades las pasamos en una tensa calma, también por el bienestar de Teddy, que adoró lo que fue su primera navidad real. Ver a su nieto tan emocionado, alegro el corazón de sus abuelos, tanto el de Carrick como el de papá y Grace. En realidad la emoción se veía en todos nuestros rostros.

Al Lunes siguiente del cumpleaños de Teddy. Luego de que Carrick fuera dado de alta. Llevó a cabo su amenaza de llevar una auditoría a la fundación, para indagar cada cosa en relación al trabajo de la señora Lincoln. Estuvo de acuerdo con no presentar cargos en contra de ella por violación a un menor, ya que el hecho había prescrito y no tenía pruebas fehacientes del mismo. Al parecer la mujer lanzo una sarta de improperios en contra de los Grey, lo que no incomodó en absoluto Grace, quien durante la misa de navideña dejó caer que la señora Lincoln ya no mantendría ninguna relación con su familia, ni personal, ni familiar. Dejando caer que sería persona Non-Grata en su círculo de amistades, ya que se corría el rumor en la fundación de que había malos manejos en los donativos para caridad y que tal vez uno de los chicos fuese abusado por ella.

— ¡No te lo iba a decir, Grace! — Decía una señora en la iglesia. — Pero hace muchos años se comentaba que Elena, había engañado a su esposo un hombre mucho menor que ella, casi un niño.

— Pues, eso no me consta. — Miente Grace. —Pero ahora los rumores son desde la fundación que mi esposo y yo fundamos, y no podemos quedarnos con los brazos cruzados… Ros, la directora de GEH me ha dicho que los manejos de la inversión de Christian no han tenido gran rentabilidad como hace un año. Y me consta que ella tiene mucha clientela… De mi parte, no asistiré a sus salones nunca más. Y Ros y Elliot están valorando la posibilidad de salirse del negocio.

— ¡Muy bien jugado, Grace! — Le digo en el coche mientras nos dirigimos a casa.

— Lauren Marshall, es la mujer más chismosa de toda Seattle. Pero también es la mujer más relacionada en sociedad. ¡Solo hay que darle una tira del hilo para que enmarañe todo el carrete, Ana! — dice Grace. Y con eso Mia y yo sabemos que su plan para vengarse de la bruja está dando comienzo.

— Los días pasaron y claramente la advertencia de Grace con respecto a Carrick se veía latente, el hombre se veía calmadamente tranquilo duran las fiestas, pero solo bastó que Ray se regresara a Montesano, para descubrir que Carrick Grey enfermo es solo un bebé.

— Todos los hombres de esta familia lo son. — Afirma Grace, cuando Mia lo comenta en la cocina. — Podrán ser y aparentar los seres más fuertes de este mundo, pero cuando se enferman solo quieren una cosa, a su mami. O en el caso de Cary a su esposa o a su niña.

Todas nos reíamos por ese comentario.

— Pero creo que es la verdad. Elliot gritaba y lloraba por mi cuando les dio varicela. El pobre estaba minado por todas partes… Christian y Mia tuvieron mejor suerte. Christian era muy callado pero si había que cuidarlo, esa seria yo. Nadie más.

Me encanta oírle hablar de Christian como niño, sobre todo porque ellos notan ciertos rasgos de él en Ted, y no es solo su parecido físico.

Conforme comienza el nuevo año, también comienzan las responsabilidades para los Grey y para mí. Grace, Mantuvo tranquilo a Carrick de reposo en casa, mientras se hizo cargo de una buena carga de trabajo que tenía Carrick a cuestas. Elliot estaría empapándose de los negocios de GEH y de seguro tendría que ascender a uno de sus empleados para que lo suplante en la constructora. Mia, se empezó a hacer cargo de La fundación, "Afrontarlo Juntos". Más que todo, encargada de los eventos sociales y esas cosas, mientras que en materia de finanzas se corría una fuerte auditoria de los manejos y recursos de la asociación. Resulta que le encontró a Ethan un buen trabajo como pasante, con los niños de la fundación. Al fin y al cabo él es psicólogo y podría ayudar mucho a esos pobres indefensos.

Taylor, viajó durante unos días, por cuestiones de la empresa. Dejando a cargo a Sawyer mientras él no se encontraba. Me temo que fue una encomienda de Carrick, al verse encerrado en la mansión sin poder salir por razones médicas. Grace lo tenía muy bien vigilado, e hizo que se deshicieran de las botellas de licor que había en casa y encerró bajo llave la reserva personal de Carrick. Asegurándose así que su marido hiciese su tratamiento al pie de la letra, tal como ella quería.

— ¡Esto es una Mierda! — Escuche desde la puerta de mi habitación y de Ted, mientras Carrick discutía con su mujer.

— Solo es hasta que te recuperes, ¡ya deja de discutir, Carrick Grey! … — Le decía Grace Autoritaria.

En cuanto a la Señora Lincoln, no se escuchó hablar de ella nunca más en aquella casa. Es como si en su vida nunca hubiese existido y yo apoyé esa decisión. Tal vez era hora de dejar ir el rencor e intentar un poco de felicidad con mi bebé. Esa mujer es una persona toxica. Aunque creo que Grace no es del todo de mi opinión.

En cuanto a mí, me hice cargo junto con Roach de SIP, juntos abrimos nuevamente las oficinas y se recontrataron a varias personas del personal, previamente revisados por Recursos Humanos de GEH. En realidad fue muy sencillo para mí, Roach estaba feliz de haber salido de su jubilación forzada, y encantado de enseñarme todo el manejo de lo que fue su negocio alguna vez.

Esta vez estaba en puertas una asociación muy importante con una compañía de Portland. O'Brian Corporation. Ros decía que era una buena estrategia darles una participación en SIP para ayudar a que el negocio prosperara. Yo estuve mucho más emocionada cuando me enteré de quien se trataba. Unas semanas antes de mi viaje a Georgia para visitar a mi madre, recibí una llamada telefónica poco usual. Se trataba de mi prima, no Lucy a la que había conocido, sino de Megan, mi otra prima. Ella estaba a cargo de la asociación con SIP, puesto que sería ella misma quien velaría los intereses de O`Brian Corporation una vez que las negociaciones estuvieran realizadas y los papeles firmados.

Ella viajó unos días después de su llamada telefónica. Así que decidí hospedarla junto conmigo y Teddy unos días, en Escala, el lugar al que me había mudado muy a mi pesar, pero entendiendo que era el mejor lugar para resguardar a mi niño.

Pasé unos días muy amenos teniendo conmigo a Megan en Seattle. Ella me habló de su vida en Irlanda, y luego cuando se encontraron a su primo Angel y a papá, es raro escuchar hablar de él como el tío Ray. Las cosas con Lucy y José estuvieron un poco tensas cuando se marchó después del cumpleaños de Teddy, pero se fueron arreglando lentamente en este tiempo. Meg, como prefiere que la llamen, cree que Lucy esta lista para dar el siguiente paso con él. Pero que teme a la reacción de su primo, ya que es un ser muy sobreprotector.

Meg y yo, armamos un muy buen plan de trabajo juntas, Discutimos todos los argumentos con Ros y le mostré parte de mi plan de trabajo, que es la incorporación de la tecnología a SIP, a través de los libros electrónicos, le presenté a Barney Sullivan quien es el verdadero genio y ha logrado que mi plan con los libros electrónicos sea una realidad viable, aunque todavía hay unos detalles que acordar.

Barney se presentó muy apenado a la reunión de la sala de Juntas de GEH cuando entro, venía con algunos documentos y estaba vestido de traje, con una corbata de patito de hule. Pude ver que a Meg le hizo tanta gracia como a mí las excentricidades de este hombre, que a pesar de tener unos veintitantos años, sigue siendo un pequeño niño. Todos acordamos que los documentos finales se firmarían en Portland, para mediados de Mayo, ya que el Señor O`Brian no tenía actualmente el tiempo suficiente para estar en nuestra reunión. A Ros no le hizo mucha gracia, ya que no podía participar en el acuerdo final y tampoco Elliot puesto que la negociación se haría muy cerca de la fecha de la boda. Pero cuando estuvimos a solas dijo que confiaba en mí para terminar este proyecto. Aunque se ve que para el señor O`Brian no tenía ninguna importancia esta negociación, y se lo hice saber a Meg.

— No lo tomes a mal, Ana. No es que no le interese el negocio… bueno si… en realidad este negocio se hará para mí, a él no le interesa mucho esta rama pero si quiere verme bien encaminada en lo que realmente me guste hacer. — Dice Meg, tratando de justificar la falta de interés en su primo. — Él está interesado en realizar otra inversión y se ha ido a ver ese asunto. Si para mediados de mayo no puede estar en Portland, prometió que me firmaría poder legal para que yo sola pueda hacer esta asociación por él. —Declara.

¿Que habrá detrás del enigmático señor O`Brian? Pregunta mi subconsciente. Ese halo de misterio que se cierne sobre él me intriga cada vez más.

— Me gustaría conocer a tu primo misterioso, Meg. —Digo burlonamente pero con toda sinceridad. Ella sonríe, como si tuviese un secreto, me mira algo que decirme al respecto, pero enseguida ve a mi hijo frente a nosotras y se pone a jugar con él dejando de lado esa conversación.

Pasamos unos cinco días Juntas, y yo encantada de la vida, pude ver la gran afinidad que tengo con ella, ya que estudia literatura, y en verdad quiere aprender del negocio, es algo que le otorgo su primo quien es el verdadero dueño de O'Brian Corporation, aunque su nombre también figure en los papeles. En cuanto a Teddy, estuvo encantado con su nueva tía. Meg es una persona demasiado dulce y angelical. Y no porque sea su madre, pero mi bebé es todo un galán… hechiza a cualquiera que lo ve.

Fui una semana a Georgia con Ted, para que mi hijo conociera a su abuela Carla. Quien estuvo fascinada con su nieto, aunque para Ted ella fuese un total enigma, se la quedaba viendo durante mucho tiempo, creo que intentaba saber si le gustaba o no ella o si en realidad ella lo quería… Buena suerte con eso bebé, yo llevo 23 años haciéndome la misma pregunta.

Me enteré en ese viaje que Bob sería trasladado a Inglaterra, por asuntos de trabajo. Y que mi madre se iría con él. Al parecer hay un conjunto turístico en esa área que necesita su dirección y adestramiento de personal o algo así entendí. Así que se irían a mediados de mayo. Justo después de la boda de Kate y Elliot. Ya que ella la invitó en un intento de mi amiga por que hiciera las paces con mi madre.

En fin todo en la vida vuelve a ser normal… las personas continúan haciendo sus vidas… la familia avanza y arreglan sus diferencias… Mi hijo crece y me dice mamá y mi vida cambia para ser solo de él…

A mediados de Marzo me dirijo a Portland para firmar los papeles de que garantizan a O'Brian Corporation una participación importante dentro de Seattle Independent Public. Es la primera vez que me separo de mi hijo, pero entiendo que se encuentra mucho mejor en casa con los Grey y con todo ese montón de seguridad que se cierne en cada esquina de la propiedad, lo que me deja mucho más tranquila, aunque no ha habido más amenazas en contra de él ni de ninguno de nosotros…

Portland, la ciudad donde trabajé y que frecuente durante 4 años de mi vida. Sawyer estaciona en el Hotel Heathman, ya que se me permitió venir a realizar esta transacción con la condición de que me hospedara en este lugar. Un Lugar… una suite que me trae muchos recuerdos. Muchos de ellos me abruman y me ponen tristes, así que salgo a caminar por las calles más cercanas he intento despejar mi mente. Me planto en una de las vidrieras de un local, una tienda de ropa para caballeros, en su vidriera veo un maniquí con un traje Gris plata puesto y con una corbata muy similar a la que utilizo para atarme la primera vez. Mis pensamientos, se dirigen a aquel día.

¿Ves lo buenos que somos juntos? —murmura—. Si te entregas a mí, será mucho mejor. Confía en mí, Anastasia. Puedo transportarte a lugares que ni siquiera sabes que existen.

¡Y sí que lo hizo!… Eso lo dijo justo antes de que Grace casi nos descubriera en la cama. Yo amarrada de muñecas a la cama con su corbata gris plata…

De repente siento que me están observando, e instintivamente veo nuevamente a la vidriera para ver quien es sin que sepa que lo que descubierto, pero mi cabeza me juega una mala pasada… ¡Justo cuando veo la hacía el maniquí, veo su cara! Enseguida mis manos comienzan a temblar…

¡Es él! ¡Es Christian!