34.- Monochrome

Lo primero que uno debe hacer al perder un ojo es acostumbrarse a la falta de profunidad que se sufre en los días, semanas y meses siguientes… Aprender a reconocer de nuevo a que distancia real se encuentran las cosas a tu alrededor… Pero desde entonces, ya no es que me afecte el hecho de tener un solo ojo, mi mundo se ha vuelto incoloro, todo se quedó en blanco y negro. Las diferencias entre sus dos aspectos se han vuelto más difusas por culpa de eso. Pero toda deficiencia se complementa con una superación, en este caso, soy capaz de sentir más lo que ocurre no solo a mi alrededor… sino también en mi interior.

—¿Estás listo?

Le miro al escuchar su voz, grave pero hermosa, igual que él, aunque ya no pueda ver el resplandor dorado de sus ojos, los tengo bien guardados en mi prodigiosa memoria. No respondo a viva voz, pero asiento con la cabeza y tomo su mano una vez más para dejar que me lleve con él a las calles del pecado, al rincón olvidado de ese placer que tan bien me puede mostrar solo él.

Fin.

Luna: Como que quedó todo un poco sutil ¿no? Dice mucho para no contar nada, jejeje, bueno, quedará todo a vuestra imaginación, esa es la magia de la lectura muchas veces, imaginarse lo que pasa. Pronto llegarán cosas mejores, o eso espero xP Besitos.