Capitulo 36: La inscripción en la pared.

Había pasados varios días desde que todos se enterarán de que Alicia fue violado y las cosas entre la chica y Harry iban mejor. Aunque seguían si poder tener relaciones, ya no discutían. Por otro lado los mortífagos no daban señales de vida y aunque Alicia quería volver al trabajo por que se aburría, los demás habrían creído conveniente que no fuera por si los mortífagos intentaban secuestrarla.

Así llegó el 25 de Enero, la boda de Kevin y Gema. Harry y Alicia estaban en Grimmauld Place alistándose para irse a la boda que sería en el jardín de la casa de los padres de Kevin. A la boda también asistirían los Weasley con sus esposas y marido y los padres de Alicia.

Harry estaba en su cuarto terminando de vestirse cuando llamaron a la puerta.

- Pasa- dijo Harry mirando a través del espejo mientras se intentaba hacer el nudo de la corbata.

Harry a través del espejo vio como su novia entraba. Se dio la vuelta y sonrió, estaba preciosa. Llevaba un vestido negro, de un lado era más largo que por el otro, por un lado del vestido le llegaba por encima de las rodillas y por el otro por debajo, era ajustado e iba atado al cuello, y tenía un bonito escote, además llevaba unos zapatos negros e iba maquillada muy suavemente.

- Estás preciosa- dijo Harry sonriendo.

- Y tu guapísimo- dijo Alicia sonriendo y acercándose a su novio- nunca te había visto tan elegante.

Harry llevaba un traje negro, con una camisa negra que le hacía resaltar el color de sus ojos. Y estaba intentando ponerse una corbata granate oscuro.

- No me puedo hacer el nudo a la corbata- dijo Harry.

- Déjame- dijo Alicia acercándose a él y haciéndole el nudo de la corbata- ya esta.

- No se que haría sin ti- dijo Harry sonriendo.

Alicia sonrió y le dio un beso en la mejilla.

- ¿Estas listo?- dijo Alicia.

- Si, vamos- dijo Harry.

Salieron de Grimmauld Place y aumentaron coche. Se subieron y se dirigieron a la casa de los padres de Kevin que no estaba muy lejos de la Madriguera. Cuando llegaron, Harry disminuyó el coche y se lo guardó en el bolsillo. Llegaron a la puerta principal y llamaron. La madre de Kevin, que los dedicó una linda sonrisa.

- Bienvenidos chicos- dijo la mujer.

- Gracias- dijeron los dos a la vez mientras entraban a la casa y les daban los abrigos.

Estrella hizo desaparecer los abrigos y se fueron hacía el jardín donde se celebraría la boda. Cuando llegaron y salieron al jardín se dieron cuenta que no hacía frío y Harry supuso que habían echado un hechizo para poner la temperatura como ellos quisieran. Vieron que allí estaban los Weasley y los padres de Alicia. Emily se acercó corriendo a ellos y abrazó a Alicia y luego se acercó a Harry. El chico la cogió en brazos y la dio un beso en la mejilla, en poco tiempo había cogido mucho cariño a esa niñita que tenía entre sus brazos y lo mismo le pasaba a la niña.

- Hola mi nenita ¿cómo estas?- dijo Harry sonriendo.

- Muy bien Harry- dijo Emily sonriendo- estas muy guapo.

- Y tú estas preciosa- dijo Harry con ternura.

Se acercaron a los demás y se pusieron a hablar. Cuando la ceremonia iba a empezar se sentaron. La ceremonia fue preciosa, a Kevin y a Gema se les veía muy felices y estaban muy guapos.

- Mira el vestido de Gema es precioso- oyó Harry que le decía Molly a Alicia- Coge ideas para cuando tu te cases con Harry.

- Tía Molly- dijo Alicia.

- Molly tiene razón- dijo Elisa.

- Harry y yo no hemos hablado todavía de casarnos- dijo Alicia en susurro que Harry llegaba a oír- así que callaos.

- Pues ya es hora de que os caséis- dijo Molly y Harry sonrió.

- Nos casaremos cuando queramos- dijo Alicia- y ahora dejad ese tema que no es el momento, ni el lugar para hablar, estamos en la mitad de la ceremonia de Kevin y Gema y me empezáis a hablar de cuando me voy a casar con Harry.

- Preguntémosle a él- dijo Elisa susurrando- haber cuando le gustaría casarse.

- Mañana mismo- dijo Harry metiéndose en la conversación y pasándole el brazo por el hombro a su novia- si queréis, por mi mañana me casaba con Alicia.

Alicia lo miró a los ojos y Harry le guiño uno. La chica sonrió y Harry le dio un beso en el mismo momento en el que los novios se lo daban y el miembro del ministerio que se encargaba de casarlos les declaraba marido y mujer.

- Que vosotros no os estáis casando- dijo Draco que estaba sentado detrás de ellos con Hermione, Ron y Ginny. Harry y Alicia se dejaron de besar y los miraron.

- Bueno pues así la celebramos dos veces- dijo Harry- hoy y cuando nos casemos de verdad.

- ¿Así que os pensáis casar?- dijo Ron sonriendo.

- No Ron- ironizó Alicia- Harry lo dice por decir.

- Muy graciosa- dijo Ron.

Después de la ceremonia hubo un suculento banquete donde sirvieron comida que estaba riquísima. Como siempre Ron fue el que más disfruto de eso. Antes de comer, el padre de Gema hizo un hermoso brindis. Después los novios bailaron y la gente poco a poco se les iba uniendo. Harry y Alicia bailaron un poco pero pronto lo dejaron ya que a Harry no le gustaba por que decía que no sabía bailar. Así que Alicia bailó con su padre, con el padre de Kevin, con Kevin, con Draco, con Arthur y con todos sus primos. Y Harry al final bailó con Emily y la pequeña María por que las dos querían bailar con él y se lo suplicaron. Así que Harry las cogió en brazo a Emily y se puso a bailar con ella y luego hizo lo mismo con María.

Durante todo ese día fueron felices, olvidaron lo ocurrido en las últimas semanas y dejaron de preocuparse por esos mortífagos que iban detrás de Alicia aunque al día siguiente esas preocupaciones volverían.

A la mañana siguiente Harry se despertó cuando sintió que alguien lo zarandeaba con fuerza. Abrió los ojos y vio que era su novia y que parecía muy preocupada.

- ¿Qué pasa cariño?- dijo Harry poniéndose las gafas.

La chica levantó el periódico y se lo puso delante a Harry para que lo viese. Harry quedó petrificado, no por el titular, sino por la foto que venía. En foto salía una inscripción escrita en una pared, con letras muy grandes y que decía:

"La batalla por la heredera de Huffelpaff y el medallón se celebrará el 28 de Febrero en los llanos de Hogsmeade si los aurores y los miembros de la Orden no asisten habrá destrucción"

Además en un lado estaba dibujada la marca Tenebrosa.

- Harry ¿qué vamos a hacer?- dijo Alicia con preocupación y mordiéndose las uñas. Harry se dio cuenta de que sus manos temblaban.

- Tranquila- dijo Harry cogiéndola de la mano y acercándola a él para abrazarla- todo va a salir bien.

- Están abajo Sirius, Remus, Raichel, Tonks y tus padres, ellos son los que me han dado el periódico te están esperando- dijo Alicia.

Harry asintió y se puso el pantalón del pijama sobre los calzoncillos y bajo las escaleras junto a Alicia. Entró en la cocina con el periódico en la mano.

- ¿Qué vamos a hacer?- dijo Harry.

- Nos hemos comunicado con Dumbledore y por ahora va a ver esta tarde una reunión de la Orden para hablar de esta maldita inscripción- dijo James.

- Pero lucharemos ¿no?- dijo Harry.

- Por supuesto- dijo Sirius dando un golpe en la mesa- no vamos a dejar que esos estúpidos mortífagos destruyan Hogsmeade.

- Esto es una locura- dijo Alicia que estaba sentada junto a Harry- todo es por mi culpa.

- No digas estupideces- dijo Harry cogiéndola de la barbilla y obligándola a que lo mirara- nada de esto es tu culpa, hubiese ocurrido lo mismo si otra chica hubiese sido la heredera de Huffelpaff.

- Harry tiene razón cariño- dijo Lily acariciándola el cabello.

Durante todo el día estuvieron pensativos, no hablaban mucho. A la hora de comer, ninguno probó bocado, la comida no les sabía a nada. Después de comer empezaron a venir los miembros de la Orden para celebrar la reunión. Estaban los mismos que el día en que se enteraron de que habían abusado de Alicia.

Fueron pasando a la sala de reuniones y esperaron a Dumbledore que era el último que faltaba por llegar. Después de unos minutos de espera, llegó el anciano.

- Siento el retraso- dijo Dumbledore sentándose en su sitio- como todos sabéis el motivo de esta reunión es la inscripción que ha aparecido en la pared y que tiene como firma la marca Tenebrosa. Y como todos sabéis el motivo por el que quieren a Alicia y el medallón es para resucitar a Voldemort así que tenemos que hacer cualquier cosa para que no lleguen hasta ella.

- Pero ¿lucharemos? Debemos luchar no podemos dejar que destruyan Hogsmeade- dijo Bill.

- Yo estoy con Bill- dijo Arthur- deberíamos hablar con los aurores para que vallan a la batalla.

- Si por supuesto que lucharemos- dijo Dumbledore- ese día deberíamos desalojar el pueblo por precaución.

- Si- dijo Molly- estoy de acuerdo contigo Dumbledore.

- Y además organizar unas tiendas en el pueblo para los heridos donde estuviesen los mendimagos- dijo Dumbledore.

- Buena idea- dijo Javier.

- Por ahora no podemos hacer nada más- dijo Dumbledore suspirando- tan solo seguir con nuestras vidas y esperar a la batalla. La reunión ha terminado, Sirius, Remus ¿podríais comunicarle a los aurores que lucharemos?

- Claro ellos también lo harán- dijo Sirius.

Se empezaron a levantarse para irse, Dumbledore se quedó hablando con James, Sirius, Tonks, Remus, Lily, Raichel, los padres de Alicia, Arthur, Molly y con Charlie, Percy, Bill y las esposas de estos. Mientras que los otros Weasley con sus esposas y marido, Javier y María se iban a la cocina y los demás miembros de la orden se iban a cumplir algunas misiones que tenían. Harry salió junto a Alicia de la sala de reuniones.

- Va a ser tan difícil ver a los hombres que me violaron- dijo Alicia.

- Es que no los vas a ver- dijo Harry deteniéndose en el pasillo que había antes de llegar a la cocina y Alicia hizo lo mismo. Estaban solos en medio del pasillo- tu no vas a luchar.

- ¿Cómo que no voy a luchar?- dijo Alicia mirándola con una ceja alzada.

- Pues como que no- dijo Harry cruzándose de brazos- es una locura que luches.

- ¿Y qué quieres que haga?- dijo Alicia- ¿qué me quede aquí mientras vosotros arriesgáis vuestras vidas?

- Es una buena opción- dijo Harry.

- ¿No estas hablando en serio?- dijo Alicia sin dar crédito a sus oídos.

- Estoy hablando muy en serio no voy a dejar que luches- dijo Harry.

- ¡Tu no eres nadie para prohibirme que luche!- dijo Alicia alzando la voz.

- ¡Soy tu novio!- dijo Harry enfadado- ¡así que harás lo que yo te diga!

- ¡¿Eso crees?!- dijo Alicia- ¡lo llevas claro!

- ¡Es una locura que luches!- grito Harry- ¡no te das cuenta de que tu eres la única que puedes resucitar y ayudar a los heridos en la batalla, si luchas y te pasa algo no podrás resucitar a los muertos ni curar a los heridos!

- ¡Y no te das cuenta tu que si no lucho me voy a sentir como una inútil!- dijo Alicia- ¡y quedaré como una cobarde delante de los mortífagos!

- ¡Y que importa que quedes como una cobarde delante de los mortífagos!- dijo Harry- ¡tu orgullo no te deja ver más haya de tus narices!

- ¡¿Me llamas a mi orgullosa?!- dijo Alicia- ¡Harry "orgulloso" Potter me llama a mi orgullosa!

- ¡NO VAS A LUCHAR Y ES MI ÚLTIMA PALABRA!- grito Harry y todos se asomaron al oír los gritos.

- ¡ESO ES LO QUE TU TE CREES!- dijo Alicia.

- ¡NO LUCHARAS!- dijo Harry.

- Chicos tranquilizaos- dijo James- no tenéis por que discutir.

- James tiene razón- dijo Ginny.

- ¡LUCHARÉ AUNQUE NO QUIERAS HARRY!- dijo Alicia empezando a subir las escaleras hacía el cuarto- ¡TENGO TODO EL DERECHO HACERLO!¡TENGO EL DERECHO DE HACERLO COMO AUROR, COMO MIEMBRO DE LA ORDEN Y COMO VENGANZA POR LO QUE ME HICIERON!

- ¡¿Y POR ESE DERECHO Y ESA ESTÚPIDA VENGANZA VAS A CONDENARNOS A TODOS?!- dijo Harry.

Un portazo fue la respuesta que recibió Harry a esa pregunta. Todos estaban en silencio, Harry respiraba aceleradamente, subió corriendo a su cuarto y cogió el abrigo, necesitaba despejarse, dar una vuelta y aclararse las ideas.

Bajo corriendo las escaleras y sin despedirse de nadie salió de Grimmauld Place. Caminó por las calles pensando en esa maldita batalla que estaba a la vuelta de la esquina.

Ya no era como antes con Alicia, ya no reían, ya no estaban despreocupados, ya no bromeaban, ni salían para disfrutar de su noviazgo y juventud, ya no se entregaban el uno al otro como si dependiesen sus vidas de ello. Desde que Alicia había vuelto lo único que hacían era estar discutiendo, sino era por que no hacían el amor, era por la batalla, ya no salían por ahí, siempre estaban preocupados y se estaban distanciando cada día más. Y no se estaban distanciando por el hecho de que no hiciesen el amor, sino simplemente por que no hablaban como antes, ya no se comunicaban, cada que hablaban terminaban discutiendo sino era por una cosa, era por otra. Pero él la seguía queriendo como el primer día incluso más y no le gustaba estar todo el día discutiendo con ella.

Sin darse cuenta se le hizo de noche y decidió volver a Grimmauld Place. Cuando llegó dejo el abrigo en su habitación y bajo a la cocina. Entró y vio que estaban cenando entre ellos estaba Alicia que no lo miró cuando entró.

- Harry cariño ya has vuelto- dijo Molly- ¿quieres cenar?

- No gracias Molly no me apetece- dijo Harry.

Harry salió de la cocina, era cierto no le apetecía cenar pero quería hablar con Alicia para intentar arreglarlo. Así que se sentó en las escaleras y espero a que saliese Alicia y hablar con ella. Después de veinte minutos salió Alicia directa a su cuarto. Al llegar al pie de la escalera vio a Harry y no subió, se miraron a los ojos y después de unos minutos Alicia empezó a subir las escaleras cuando pasó por al lado de Harry, este la cogió de la muñeca y la chica se detuvo.

- Suéltame Harry- dijo Alicia.

- Tenemos que hablar- dijo Harry mirándola y sin soltarla.

- No tenemos nada de que hablar- dijo Alicia- tu me as dicho que no debo luchar y yo te digo que si voy a luchar.

Alicia se soltó de Harry y subió las escaleras. Harry suspiro y dijo:

- Es que no te das cuenta de que no quiero que te pase nada malo.

Alicia se detuvo y se agarró a la barandilla. Harry se puso en pie y se dio la vuelta para mirarla, ella estaba de espaldas.

- Yo también tengo miedo de que te pase algo- dijo Alicia dándose la vuelta y mirándolo- y no por ello te prohíbo que luches.

- No es lo mismo Alicia- dijo Harry.

- Claro que es lo mismo- dijo Alicia.

- No- dijo Harry- por que si a mí me pasa algo sé que tu me vas a curar o a resucitar pero si té pasa a ti nadie va a poder curarte o resucitarte y yo no podría vivir sin ti. Además puedes estar con Javier y María y con los demás mendimagos en las tiendas ayudando a los heridos, eso es tan importante como luchar en la batalla incluso más.

- Pero me sentiré inútil- dijo Alicia- mientras que vosotros estáis arriesgando vuestras vidas, yo estaré segura y llena de angustia por vosotros.

- Lo mismo pasaría si estuvieses en la batalla, estarías preocupada de todas las formas- dijo Harry- y por lo menos si nos pasase algo tu nos podrás a ayudar y sabremos que nuestra luz por lo que luchamos esta a salvo y yo lucharé con más seguridad por que sabré que mi mundo, que mi vida esta a salvo y no por que sepa que me vas a curar sino por que se que tu estarás bien.

- Pero quiero demostrarle a los mortífagos que clase de mujer soy- dijo Alicia con los ojos humedecidos- no quiero que piensen que soy una cobarde.

- No tienes que demostrarles a esos mortífagos quien eres por que ya se lo demostraste el tiempo que estuviste secuestrada, le demostraste la clase mujer que eres cuando te negaste a ayudarlos y aguantaste todas sus torturas, se lo demostraste el día que escapaste- dijo Harry subiendo las escaleras- vieron la clase de mujer que eres, les demostrarte que eres valiente.

- Pero quiero demostrarte a ti que clase de mujer soy- dijo Alicia cuando Harry estaba un escalón más abajo que ella y sus rostros estaban a la misma altura.

- A mi no me tienes que demostrar la clase de mujer que eres por que aparte de que me lo demuestras todos los días sé la clase de mujer que eres- dijo Harry apartándola el pelo de la cara- eres una mujer valiente, decidida, luchadora, fuerte, amorosa, tierna, dulce, sexy- la chica sonrió al oír eso y Harry le devolvió la sonrisa- inteligente, apasionada, sensible, amable, bondadosa, graciosa, alegre. Alicia eres todo lo que un hombre podría desear, eres todo lo que yo podría desear y por eso no quiero perderte, por que eres maravillosa, por que eres la razón de mi existencia.

Alicia sonrió antes las palabras del chico y dejó escapar una lagrima que surcó todo su rostro. Harry se encargó de limpiar el recorrido de la sustancia salina con sus besos y la chica cerró los ojos al sentirlo.

- Te quiero- susurró la chica.

- Yo también- dijo Harry dándola un beso en la frente.

- Tal vez tengas razón- dijo Alicia- estar con los mendimagos es tan importante como luchar ¿no?

- Incluso más- dijo Harry sonriendo- no discutamos más ¿eh?

- Vale- dijo Alicia y se abrazó a él y Harry le devolvió el abrazo.

- ¡Eih chicos!- dijo una voz que provenía del rellano. Miraron a donde provenía la voz y vieron a Ron que sonreía- ¿qué os parece si nos vamos a una feria que han puesto? Los niños quieren ir y ¿no ha dicho Dumbledore que siguiésemos con nuestras vidas hasta el día de la batalla?

- ¿Qué te parece?- dijo Harry mirando a su novia.

- Una ida genial- dijo Alicia- estoy harta de estar la mayor parte del tiempo encerrada, me vendrá bien salir un poco.

- Pues vamos- dijo Ron.

- Un segundo, subo a cambiarme y bajo- dijo Alicia subiendo corriendo.

- ¡No tardes!- gritó Harry mientras bajaba las escaleras- ¡y bájame el abrigo!

- ¡Vale!- oyó como gritaba Alicia.

Harry llegó junto a Ron y vio que en el rellano estaban todos poniéndose los abrigos y poniéndoselos a sus hijos que saltaban como locos por que estaban muy contentos de ir a la feria. Estaban todos los Weasley con sus familias, los merodeadores con sus familias, los padres de Alicia y Javier y María.

Alicia bajo corriendo las escaleras y le entregó el abrigo a Harry mientras ella se ponía un gorro de lana que le quedaba de maravilla.

- ¿Hay que ir en coche?- dijo Harry.

- Si- dijo Draco- tardaremos menos.

- Yo me voy en moto- dijo Alicia sonriendo- todavía no la he usado desde que me la dio papa.

- ¿Y no vas a venir conmigo en coche?- dijo Harry haciendo pucheros.

- No, pero puedes venir conmigo en la moto- dijo Alicia.

- Pero si conduzco yo- dijo Harry- no me gusta ir como paquete, así van las chicas.

- Pues lo siento Harry ¿o vienes como paquete o te vas en coche?- dijo Alicia.

- Eres mala- dijo Harry cruzándose de brazos y haciendo pucheros como los niños pequeños.

- Vamos Harry, decídete- dijo Alicia sonriendo- sino le diré a alguien que venga conmigo- la chica al ver que no se decidía, miró a los demás que estaban esperando al ver lo que pasaba- bueno como Harry no se decide ¿quién se viene en moto conmigo?

- Ni hablar- dijo Harry- voy yo contigo sí…

- ¿Sí que?- dijo Alicia sonriendo.

- Si a la vuelta conduzco yo- dijo Harry.

- Trato hecho- dijo Alicia estrechándole la mano a Harry como si estuviesen cerrando un trato de verdad.

- Papa toma lleva tú mi coche- dijo Harry lanzándole las llaves a James. Que las cogió al vuelo.

Harry le entregó las llaves a él por que eran los únicos que no tenían medios de transporte para moverse, y como los padres de Alicia tampoco se fueron con ellos en el coche de Harry.

- ¿Nos vamos nena?- dijo Alicia con dos cascos en la mano y poniendo voz de chico.

- Si claro guapo- dijo Harry poniendo voz de chica y cogiendo uno de los cascos.

Los dos rieron y se pusieron los cascos, se subieron en la moto y siguieron a los demás que ya habían arrancado. El viaje en moto fue fantástico para ambos. Harry se sorprendió de lo bien que conducía la moto su novia. No tardaron mucho en llegar a la feria, aparcaron y entraron en el recinto ferial que estaba abarrotado de gente.

- Hijo me tengo que comprar un coche como ese es fantástico- dijo James a Harry.

- Y yo- dijo Thomas que se llevaba muy bien con James y los otros dos merodeadores. Tanto que Harry pensaba que si Thomas hubiese conocido a James, Sirius y Remus en el colegio, Thomas hubiese sido uno más de los merodeadores. La que también se llevaba muy bien con Thomas y con Elisa era Lily y eso a Harry le gustaba al fin y al cabo eran sus suegros y le gustaban que se llevasen bien con sus padres.

- Son como niños- dijo Elisa y Lily asintió.

- ¿Qué hacemos?- dijo Molly.

- ¿Damos una vuelta y vemos lo que hay?- dijo Lily.

- Si- dijo Alicia y empezaron a caminar.

Había muchos puestos de dulces que a los niños y a más de un mayor le encantaban. Había puestos para ganarse peluches y otros regalos. Había atracciones, como los coches de choque, la casa del terror, el barco, la noria y muchos más pero también había atracciones para los niños. La música estaba a todo volumen.

- Yo me quiero montar en los coches de choque- dijo Alicia con los ojos iluminados.

- Y yo- dijo Ron y Ginny a la vez.

Ellos tres eran peores que los niños, querían montarse en todo como locos.

- Vamos a montarnos Harry- dijo Alicia tirando de la manga del abrigo del chico.

- Esta bien- dijo Harry sonriendo.

- Tu conmigo Mione- dijo Ron abrazándola por detrás y dándola un beso en el cuello.

- Vale- dijo Hermione sonriendo.

Al final se montaron, Harry, Alicia, Ron, Hermione, Javier, María, Draco y Ginny. Se subieron con sus parejas. No paraban de chocarse los unos con los otros aposta, además los chicos se picaron y al final se montaron más de una vez y las chicas, sobretodo Ginny y Alicia que estaban encantadas con ello. Después se montaron Ginny y Alicia juntas y María y Hermione juntas y los chicos cada uno en un coche. Alicia y Ginny no paraban de chocar eran peores que los chicos y no paraban de reírse de ellos cuando se chocaban.

- Brutas- dijo Harry cuando se bajaron y vio a Ginny y Alicia que se reían sin parar.

- Harry tiene razón sois unas brutas- dijo Ron tocándose el brazo dolorido.

- Papa, papa- dijo la pequeña María tirando del pantalón de Ron- yo quiero montar en los coches de choque.

- Y yo- dijo Daniel.

- Vale- dijo Bill- pero en aquellos que son los de los niños pequeños.

- No yo quiero en el de los mayores- dijo Daniel.

- Y yo- dijo María.

- Pero vosotros no os podéis montar en esos- dijo Hermione- seguro que en los pequeños os lo pasáis también muy bien.

- Pero…- dijeron los dos niños a la vez.

- No- dijo Sofí.

- Anda déjenlos- dijo Alicia- yo me monto con uno de ellos.

- Y yo con el otro- dijo Harry sonriendo.

- Esta bien- dijo Bill al ver los ojos suplicantes de los niños.

- Bueno- dijo Ron al igual que su hermano.

- ¡Bien!- dijeron los dos niños mientras saltaban.

- Vuestros tíos os miman demasiado- dijo Hermione negando con la cabeza.

Harry cogió a Daniel en brazos y Alicia a María y se fueron a los coches de choque. Se montaron pero esta vez iban con más precaución y no se chocaban y si lo hacían eran a menos velocidad y con menos fuerza pero aun así los niños se lo pasaron en grande y con ellos Harry y Alicia.

Cuando se bajaron siguieron paseando, se comieron unos algodones de azúcar, granizados y manzanas de caramelo.

- Vamos a entrar a la casa del terror- dijo Draco señalando la casa.

- Yo no entro ahí ni loca- dijo Alicia mientras le metía un trozo de algodón de azúcar a Harry en la boca.

Harry recordó como Alicia le dijo en su primera cita cuando estaban en el cine que era muy miedosa para algunas cosas.

- ¿Por qué?- dijo Draco.

- Por que me da miedo- susurró Alicia pero con la música no la oyeron.

- ¿Por qué?- dijo Ginny.

- ¡Por que me da miedo!- dijo Alicia más alto de lo que hubiese querido.

- ¿Qué te da miedo?- dijo Ron sonriendo.

- Si me da miedo- dijo Alicia cruzándose de brazos- soy muy miedosa para esas cosas y no te rías Ronald Weasley.

- Es que nunca lo hubiese creído- dijo Ron riéndose a carcajadas.

- Harry sé esta riendo de mí- dijo Alicia acercándose a Harry y como si fuese una niña pequeña.

- No te rías de ella- dijo Harry dándole una colleja a su amigo y este paro de reír mientras se frotaba la nuca. Harry miró a su novia y la sonrió- y tu no seas miedosa que aquí estoy yo para proteger a mi bella dama.

Harry le hizo una reverencia, la cogió la mano y la dio un beso en la mano. Alicia sonrió al recordar su primera cita cuando estuvieron en el cine. Todos sonreían ante la escena, últimamente solamente los veían enfadados y a ninguno les gustaba verlos así.

- Siempre estas a mi rescate ¿eh?- dijo Alicia sonriendo- siempre estas cuando te necesito mi caballero andante.

- Siempre- dijo Harry dándole un beso en la frente.

- Vamos a entrar- dijo Alicia sonriendo con la cabeza apoyada en el pecho de Harry.

Entraron a la casa del terror los mismos adultos que se habían montado en los coches de choque mientras los otros los esperaban fuera. Entraron todos a la vez, nada más entrar les apareció un hombre disfrazado que asustó a Alicia, esta dio un grito y se agarró al brazo de Harry con fuerza. Harry la echo el brazo por encima para que la chica se sintiese mejor y ella se aferró a su cuerpo mientras más personas disfrazadas le salían al paso. A ninguno le daba miedo solamente a Alicia pero solo cuando le salían y ella no se lo esperaba. Estaban andando cuando Ron para hacerse el gracioso, fue por detrás de Alicia y la levantó en el aire, la chica gritó y Ron empezó a reírse y la dejo en el suelo.

- ¡Idiota!- dijo Alicia dándole un golpe en el brazo.

- ¡Jajaja que grito as dado!- dijo Ron sin parar de reír y sujetándose él estomago.

Se dio la vuelta para continuar andando y cuando lo hizo se encontró con uno de los hombres que trabajaban en la atracción. Ron no se lo esperaba y gritó más fuerte que Alicia. Todos empezaron a reír mientras Ron se llevaba la mano al corazón que le latía a gran velocidad. Salieron de la casa del terror aun riendo.

- Eso té pasa por asustar a Alicia- dijo Hermione.

- Dejad de reíros ya- dijo Ron con el entrecejo fruncido.

- ¿De que os reís?- dijo Fred.

Entre todos le contaron lo ocurrido en la casa del terror mientras seguían caminando y cuando terminaron todos estallaron en carcajadas. Estaban caminando cuando Harry rodeó la cintura de Alicia por detrás.

- ¿Quieres que te consiga un peluche cariño?- dijo Harry.

- Vale- dijo Alicia sonriendo.

Harry y Alicia se acercaron a un puesto para ganarse peluches mientras los demás miraban cosas por la feria o les conseguían cosas para sus hijos. Harry pagó al hombre y cogió la escopeta de aire comprimido. Tenía cuatro intentos para tirar tres torres hechas con latas de coca cola y otros refrescos. Las torres estaban hechas de seis latas, tres en la base, dos encima de estas y después una encima de las otras. Si tiraba las tres torres se llevaban uno de los mejores peluches o cualquier otro regalo que eligiese. Si tiraba dos torres se llevaba un regalo peor pero también podría elegir, pero si solo tiraba una no podría elegir regalo y se llevaría uno un poco cutre y sino tiraba ninguna pues no se llevaba nada.

Harry apuntó mientras Alicia se mantenía a su lado, disparó y tiró la primera torre. Harry siguió disparando hasta que tiró las otras dos torres.

- ¡El caballero a conseguido tirar las tres torres!- dijo el hombre del puesto por un micrófono mientras Alicia le daba un gran beso en los labios muy contenta.

El hombre se acercó a ellos y se apartó el micrófono.

- ¿Qué queréis chicos?- dijo el hombre sonriendo amablemente.

- Ese oso de allí- dijo Alicia señalando un peluche muy grande de un oso marrón.

El hombre cogió el peluche y se lo entregó a la chica.

- Y además por ser tan bonita- dijo el hombre con amabilidad- esto también es para ti.

El hombre le entregó una rosa roja preciosa y Alicia no supo si cogerla le gustaba pero sabía que Harry era muy celoso y no quería discutir con él otra vez, no de nuevo. Así que levantó la cabeza y lo miró. Harry le sonreía y ella sonrió y le cogió la flor al hombre.

- Gracias- dijo Alicia sonriendo.

Harry y Alicia se reunieron los demás y se fueron a un lugar donde había puesto una discoteca móvil y ponían música. Los niños estaban encantados con el peluche que le había conseguido Harry a Alicia. Algunos bailaban, otros hablaban.

Cuando ya era muy tarde y los niños se habían quedado dormidos en los brazos de sus padres decidieron irse a casa.

- Papa llévate el coche y mañana me lo traes- dijo Harry a James.

- Gracias cariño- dijo Lily dándole un beso en la mejilla.

Alicia encogió el oso sin que los muggles se diesen cuenta mientras Harry se montaba en la moto ya con él casco. Alicia también se puso el casco y se montó detrás de Harry, agarrándose a la cintura del chico. Harry se puso en marcha le encantaba las motos y esa era espectacular.

Llegaron a Grimmauld Place, Alicia encogió la moto y se la guardó en el bolsillo junto al oso de peluche. Entraron a la casa y subieron las escaleras, ya en rellano, Harry le dio un beso en la comisura de los labios a Alicia y se dio la vuelta hacía su cuarto pero antes de que hubiese dado un solo paso Alicia le agarró de la mano y Harry la miró.

- Ha...Ha...rry... ¿qui...eres...ir...conmigo...al...cu...arto?- dijo Alicia tartamudeando- ¿quieres...que...inten...temos...ha...cer...el...amor?

- Esta segura- dijo Harry mirándola a los ojos.

- Creo que si- dijo Alicia con voz temblorosa.

Harry y Alicia caminaron hacía la habitación de la chica. Entraron y cerraron la puerta. Se acercaron a la cama. Harry se acercó a ella y la dio un beso en los labios. Era dulce y tierno, sus lenguas jugaban con suavidad dentro de sus bocas. Alicia empezó a temblar al sentir las manos de Harry sobre su cintura. Ella no sabía muy bien lo que hacer con sus manos, se sentía como si fuese su primera vez pero con la diferencia de que esta vez estaba asustada.

Los besos empezaron a ser más apasionados, más desesperados, tal y como se sentía Harry desesperado por sentir a su novia de nuevo. Se separo lo suficiente de ella para quitarse la camiseta que llevaba. Harry se acercó de nuevo a ella y comenzó a besarle el cuello mientras Alicia colocaba sus manos temblorosas en la espalda del chico.

Una imagines empezaron a llegar a su cabeza, de cuando era violada, podía sentir las caricias de esos hombres, podía oír los gemidos de placer de esos hombres y los suyos propios de dolor. No pudo evitar que una lagrima resbalase por su rostro y que muchas más las siguiesen mientras sentía como Harry le desabrochaba la camisa.

Cerró los ojos intentando de esa forma olvidar esas horribles experiencias que había vivido. Sintió como Harry la quitaba la blusa y la dejaba caer mientras le desabrochaba el sostén. Sintió como Harry la tumbaba en la cama y le comenzaba a besar los senos.

Harry se sentía en el cielo al volver a sentir la piel de su novia, al poderla besar de nuevo, no se había dado cuenta que su novia estaba llorando y lo estaba pasando realmente mal.

Comenzó a rozar sus labios con la piel de la chica, pasando por su ombligo hasta llegar al borde del pantalón que lo desabrocho y se lo quito dejándola con un simple tanga. Harry acarició las piernas de la chica y la beso el muslo, la ingle mientras se desabrochaba su propio pantalón y se lo quitaba quedando en ropa interior. Sus labios empezaron a subir de nuevo por su vientre hasta sus senos, pasó por su cuello y cuando llegó a su rostro se detuvo al verlo surcado de lagrimas. Vio los ojos de la chica cerrados pero los abrió al sentir que Harry había dejado de besarla, de acariciarla.

- Lo siento- dijo Alicia limpiándose las lagrimas- lo siento mucho, no se va a volver a repetir. Soy una idiota, continuemos no voy a llorar más.

- No, yo no quiero hacerlo así- dijo Harry cerrando los ojos unos segundos- no te debes de disculpar. No pasa nada, cuando estés lista lo haremos.

- Pero yo quiero que seas feliz- dijo Alicia mirándolo a los ojos- y tú no eres feliz por que no hacemos el amor.

- Yo solo seré feliz cuando tú lo seas- dijo Harry con una media sonrisa- y esto a ti no te hace feliz, solo te aterra. Fíjate como estas temblando con solo sentir mi cuerpo.

Alicia estaba temblando a convulsiones y tan solo sus cuerpos se rozaban. Harry la dio un beso en la frente y se quitó de encima de ella.

- Será mejor que me valla a dormir- dijo Harry cogiendo su ropa- descansa.

Harry se dirigió a la puerta pero se detuvo al oír como su novia lo llamaba. Se dio la vuelta y la miró.

- Quédate a dormir conmigo- dijo Alicia- no me quiero sentir sola.

- ¿Estas segura?- dijo Harry- no quiero que te sientas mal.

- No me voy a sentir mal- dijo Alicia sonriendo con tristeza- por favor.

Harry sonrió y se acercó a la cama, dejo la ropa en un lado y se tumbo junto a su novia. Alicia se acercó con temor a él y apoyó su cabeza en el pecho del chico. Harry la acarició el pelo mientras miraba al techo.

Su contacto era casi nulo, solo la cabeza de ella tocaba el cuerpo de Harry y la mano de él tocaba el cabello de Alicia por lo demás sus cuerpos no se tocaban.

- Harry cuéntame una de las historias de cuando estabas en Hogwarts- dijo Alicia.

- ¿Cuál quieres que te cuente?- dijo Harry sonriendo.

- Me da igual- dijo Alicia cerrando los ojos- la que tu quieras.

Harry empezó a contarle la historia de su tercer curso en Hogwarts y antes de terminarla Alicia ya se había dormido.

Harry suspiró, había conseguido dormir con ella pero ¿a qué precio? Al precio de no poder tocarla, al precio de sentirla y no poder hacerla completamente suya, al precio de aplacar sus instintos y su deseo de tenerla. Si estaba durmiendo junto a ella pero era más duro que dormir en un cuarto aparte por que antes le era más fácil resistirse a sus instintos.

Nota de autora:

¡Hola! Espero que os guste y que me dejéis muchos reviews. Intentaré actualizar pronto y no tardar tanto como otras veces. Por favor dejadme muchos reviews. Besos para todos y adiós.

¡¡¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!!!!