Tome aire y solté el brazo de mi padre, deje que saliera y me abriera la puerta, cuando la abrió y me tendió su mano, la tome, la necesitaba más que nunca hoy, necesitaba esa mano fuerte que siempre me ha sostenido desde pequeña, necesitaba que supiera que hacia esto por amor, que supiera que me estaba entregando para siempre, porque cuando fuera la esposa de peeta no me separaría más de él.

Baje del auto y volví a agarrarme a su brazo izquierdo, estábamos al inicio del camino, todos nos miraban, empezó a sonar la melodía de la marcha nupcial, una banda empezó a tocarla. El camino era muy largo, se me hacía eterno, no me di cuenta que estaba inmóvil hasta que mi padre empezó a caminar y a llevarme a su lado, lo mire a los ojos, el sentía como estaba de asustada, así que de nuevo sujeto mi mano con fuerza y me guio hasta el altar.

Mire hacia adelante y de la mirada de mi padre pase a la de peeta, el velo estaba entre los dos, pero igual alcanzaba a verlo, tenía un esmoquin negro con un moño del mismo color, se veía tan apuesto, el traje se amoldaba perfectamente a su cuerpo. Camine de a poco hacia él, cada vez lo sentía más cerca.

Cuando lo tuve en frente, no podía respirar, me había olvidado de hacerlo porque me perdí en sus ojos; mi padre agarro mi mano y se la entrego de nuevo.

-cuídala muchacho, es mi más preciado tesoro y ahora te la estoy entregando –dijo mi padre sonriéndonos.

-lo hare señor, mas que a mi vida- antes las palabras de peeta no pude más que sonreír, él se acercó y levanto mi velo- nunca te he visto más preciosa…-me sonroje.

Pase a agarrarme del brazo de peeta y ambos miramos al padre. Empezó diciendo si alguien se oponía; por un momento me asuste al pensar que Gale o hasta delly se aparecerían, pero no lo hicieron; prosiguió diciendo que íbamos a unirnos ante Dios, debíamos sernos fieles en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, amarnos y respetarnos, hasta que la muerte nos separe.

-Peeta Mellark, ¿aceptas como esposa a la señorita katniss abernathy?-dijo el padre, peeta me miro a los ojos y contesto.

-si acepto, con toda mi alma-dijo sonriéndome.

-y usted señorita Katniss Abernathy, ¿acepta como esposo al señor Peeta Mellark?- hablo de nuevo el padre, esta vez mirándome a mí, en ese momento nunca estuve más segura de otra respuesta en mi vida, necesitaba gritarlo, gritarle a todo el mundo que amaba a este hombre, sin embargo me tranquilice y conteste.

-sí, quiero… quiero que seas mi esposo-dije aferrando su mano mas a la mía.

Entonces Finn se acercó con unas alianzas de oro, supe de que era el momento, cuando peeta las tomo y empezó a decir.

-yo, peeta mellark, te tomo como esposa katniss abernathy, por el resto de nuestras vidas y la eternidad, porque te amo y siempre lo hare-dijo colocando el anillo en mi mano izquierda, entonces yo tome la palabra.

-yo, katniss abernathy, te tomo como esposo ahora en la tierra, y te elijo a ti peeta, para pasar el resto de la eternidad juntos, porque te amo y siempre lo hare-dije ya con lágrimas en los ojos, de felicidad, al fin había cumplido mi promesa con mi abuelo, al fin era feliz. Tome su mano izquierda y coloque el anillo, cuando estuvo puesto, el seco mis lágrimas y nos dirigimos al padre de nuevo sin dejar de mirarnos.

-por el poder que me confiere la iglesia y dios, yo los declaro marido y mujer, puede besar a la novia-dijo sin más, y ya todo había pasado, las mariposas habían desaparecido cuando el padre pronuncio esas palabras.

Sentí como peeta me atrajo hacia el con su mano derecha en mi cuello y la izquierda en mi cintura, coloque mis manos sobre su pecho mientras me besaba, fue un beso tan mágico, tan lleno de felicidad, quizá fue el sabor de sus lágrimas y las mías que hacían que este beso fuera especial, o el hecho de que ya podíamos estar juntos por el resto de nuestra vida.

Mientras nuestro beso se sucedió sabia que había gente alrededor porque escuchaba sus aplausos, pero no me quería separar de él, subí lentamente mis manos hasta que se encontraran rodeando su nuca.

Cuando me separe y mire alrededor, pude ver a mi familia y a la suya, felices por nosotros; tome la mano de peeta y cuando las damas de honor se retiraron, empecé a caminar hacia el arco, la carpa se encontraba al lado de donde estábamos, supongo que iríamos caminando hacia allí.

Al llegar ya las luces estaban prendidas, todo era mágico en esta carpa gigante, había varias fuentes de hielos de ángeles entre las mesas y los cubiertos eran de los más finos que había visto en mi vida.

Nosotros junto con nuestra familia teníamos una mesa especial larga, no era como las otras redondas, todo el tiempo estuve intercambiando besos con peeta mientras comía y lo escuchaba a cada rato llamarme señora mellark, parecía que le encantaba saber que era suya, ahora en frente de los hombres y de Dios. Prim se acercó a nosotros.

-siento interrumpir a los novios, pero katniss tenemos que sacarte la cola del vestido, ya va ser su primer baile-dijo mi hermana, venia junto con mi tía annie. Entonces me pare y ahí en ese mismo lugar desprendieron la cola de mi vestido, quedándome solo la parte abultada por delante y por detrás, al parecer nadie se dio cuenta. El animador de la fiesta anuncio nuestro primer baile; peeta agarro mi mano y me guio hasta el centro de la pista, vi en el pequeño escenario al hombre y la mujer, que cantarían nuestra canción.

Todo un mes estuvimos haciendo audiciones para elegir "nuestra canción" y estos dos habían sido los únicos en emocionarnos con su música, tanto a peeta como a mí nos encantó la canción que habían compuesto para nosotros.

*MI PECADO- Reik a dueto con Maite Perroni*

Mi destino ya estaba sellado contigo,
y el corazón te entregué.
Y aunque el mundo intentó separar los caminos,
nunca olvidé…

Tus caricias marcaron mi piel
y tu voz mi corazón.
En tus brazos el cielo encontré
y en tus ojos la fe…

Eres tú, sólo tú,
la razón por la que viviré.
Fuiste tú, sólo tú,
la mujer que yo siempre soñé.

Mi pecado eres tú…
Siempre te amé.
Qué difícil fingir que el pasado no existe,
sigues aquí junto a mí.
A pesar del dolor tu recuerdo persiste,
voy tras de ti…

Tus caricias marcaron mi piel
y tu voz mi corazón.
En tus brazos el cielo encontré
y en tus ojos la fe…

Eres tú, sólo tú,
la razón por la que viviré.
Fuiste tú, sólo tú,
la mujer que yo siempre soñé.

Mi pecado eres tú…
Siempre te amé…
Siempre te amé…

Eres tú, sólo tú,
la razón por la que viviré.
Fuiste tú, sólo tú,
la mujer que yo siempre soñé.

Mi pecado eres tú…
Mi pecado eres tú…
Mi pecado eres tú…
Siempre te amé.
Siempre te amé.
Siempre te amé.
Siempre te amé.

Este es mi pecado, ¿cuál es el tuyo?
Mi pecado eres tú.

Cuando terminaron de cantar, no pude evitar besarlo de nuevo. Empezaron a tocar una música más movida, ya todos entraron en la pista a bailar, peeta y yo no nos quedamos atrás, empezamos a disfrutar la fiesta con nuestros amigos.


hola! tarde pero seguro, el primero, falta uno :)