Hola chic s ya estoy de vuelta por aquí, lo sé, he tardado muchísimo en actualizar estos últimos meses. He estado estudiando para las pruebas de acceso a la universidad (que ya he aprobado) y además he tenido que hacer papeleo y todo ello sumado a problemas personales me han impedido continuar la historia como me hubiese gustado. Os traigo un nuevo capítulo, cortito pero contundente, (recomiendo que leáis los capítulos anteriores para situaros). Se acerca el final del fic y ya estoy empezando a pensar que va a pasar con los personajes, esto no significa que no vaya a seguir escribiendo, al contrario, tengo dos historias más entre manos, una de ellas Huddy (además seguiré con el fic Huli). Mi correo está en mi perfil por si queréis contactar conmigo para algo o tenéis alguna duda. Dejad comentarios. Gracias por seguir leyendo.

Dos semanas después de la conversación con Cuddy, House ingresó en el centro de desintoxicación por segunda vez. Los primeros días tuvo que estar aislado para superar la primera fase de la adicción, más tarde recibió la visita de Wilson, Cuddy y Tamy. Todo estaba saliendo mejor de lo que esperaba.

Uno de los días, Cuddy irrumpió en una de las salas del centro donde se encontraban los internos viendo la televisión, entre ellos estaba House. Le hizo un gesto con la cabeza para que pudieran ir a hablar a solas, House se incorporó de donde estaba sentado ante la atenta mirada de sus compañeros.

- ¿Esa es tu chica House? – preguntó curioso uno de los internos.

- ¿Guapa, verdad? – salió de la sala con una sonrisa.

- Me encanta que vengas a verme, soy la envidia de este centro.- su sonrisa desapareció al no ver a su hija junto a Cuddy.- ¿Y Tamy?

- No quiso venir.- miró hacia otro lado.- Prefirió ir a su clase de piano y no quise obligarla a venir. Le pasa algo House.

- Creo que debería hablar con ella y aclarar las cosas, este último mes hemos estado distanciados y debe estar enfadada. No estés mal, es cosa mía. Yo estaré bien.

- Vale.- mostró una media sonrisa mientras le miraba.- Te he hecho una tarta, me han dicho que últimamente tienes mucho apetito y quise traerte algo casero.

- Gracias.- tomó la bandeja y la llevó a la nevera de su habitación.- La comida de aquí sabe a cartón pero ya sabes, ahora tengo mucha ansiedad y me comería cualquier cosa.

- ¿Quieres que te traiga algo más el próximo día? – entró con él a la habitación y tomó asiento en su cama.

- Con que vengas tú es suficiente.- se sentó a su lado.

- House, tenemos que hablar.- le cortó rápidamente evitando que la conversación tomara otro rumbo.

- Eso no suena muy bien…

- La junta ha convocado una reunión esta mañana y me han propuesto ser la nueva decana del Princeton Plainsoboro.

- ¡Pero eso es una buena noticia! – se levantó de la cama.- Esto hay que celebrarlo, voy a ver que tienen por ahí.

Lisa le tomó del brazo.

- Sé que tú has tenido que ver en esa decisión.- hizo una pausa.- John ha dimitido, y no creo que se trate de una cadena de casualidades después del incidente que tuviste con él.

- ¿Y eso qué importa? Dedicas muchísimas horas al hospital, eres la adecuada para el puesto. ¿A quién le importa que te hayan facilitado el camino?

- A mí me importa, porque no he conseguido el puesto por méritos propios. House, no soy una niña, deja de protegerme.

House volvió a tomar asiento junto a ella.

- Desde que nos conocimos siempre has estado ahí, a mi lado, siendo mi soporte. Necesito avanzar, hacer las cosas por mí misma.

- Pero ser directora de un hospital ha sido tu sueño desde niña…

- Y lo sigue siendo, pero simplemente creo que todavía no es el momento, tengo que solucionar cosas en mi vida.

House le tomó la mano.

- Todo este tiempo que no he estado a tu lado, me has demostrado que eres una mujer independiente capaz de sacar adelante a una niña y superar las circunstancias más difíciles.- acarició su vientre plano.- Es el momento de que lo hagas.

Cuddy se tensó al sentir su cálida mano sobre su blusa y sus ojos se humedecieron.

- Esa noche fui un bruto, no merecías ser tratada así.- respiró hondo y la miró.- Me sentía impotente, me daba asco verme con semejante malformación en la pierna y no quería que te acercases a mí. No estaba preparado para hacerte el amor con la pierna descubierta.

- Te amaba con pierna, sin pierna, con el cuerpo cubierto de marcas o sin ellas y eso nunca llegaste a entenderlo.- bajó la mirada.- Nada me devolverá a mi bebé pero sé que no puedo pasarme el resto de mi vida imaginando lo que podría haber sido estar con él.

House se inclinó hacia ella y apoyó su frente sobre la suya.

- No me odies, por favor.

- Yo no te odio Greg, no puedo.

House bajó hasta sus labios para besarla pero en ese mismo instante Cuddy giró la cabeza y terminó besando su mejilla.

- Que no te odie no significa que no haya olvidado según que cosas.- se levantó y fue hasta la puerta.- Vendré mañana, cuídate.

- Adiós Lisa.