Me despierto por los susurros de Quinn, Anoche Ella pensó que dormía y que no escucharía cuando se acostaba en la cama.
— ¡Deja a mi madre!— murmuraba con violencia — ¡No la hagas daño! —Me quedé helada, con el corazón a mil. Sus palabras, llenas de furia— ¡Suéltala!
—Quinn—La empujé en el hombro con las dos mano — ¡Despierta! — Mi Grito atravesó su pesadilla. Abrió los ojos y se incorpora, mirándome frenéticamente.
— ¿Qué?..¿Que paso? — dice pasando su mano por la cara
—Tenías una pesadilla ¿Qué estabas soñando?
—No me acuerdo —Ella negó con la cabeza, se que esta Mintiéndome pero no voy a insistir
—Ok — Amague para salir de la cama, pero Ella me lo impide agarrando Mi brazo—No me Toques — Me suelta.
—No Quiero Pelear Rachel —Dice mientras se levanta —Traeré el desayuno —sale de la habitación, mejor dicho se escapa para no responder sobre lo que soñó. Miro el reloj Y apenas son las 7:30am.
Después de terminar el desayuno en silencio, Quinn me avisa que tengo consulta con la doctora que le Recomendó judy.
Me pongo un vestido de color rosado Y me maquillo un poco. Los moretones de la cara se están yendo Y el pelo va creciendo en la parte donde Me operaron.
Una vez lista salgo de la habitación, bajo las escaleras, saludo a John Y Nina Que están en la sala.
—Quinn la espera en el Auto —Dice John
—Ok —cuando Salgo afuera, Quinn está apoyada en su Audi Blanco mirando su teléfono Y como si la llamara Me observa atreves de sus anteojos de sol. Camino hasta la puerta del acompañante.
—Estas preciosa—Dice sonriendo
—Gracias —Me acomodo en el asiento Y Ella hace lo mismo en su lado, Hoy va vestida muy informal Y no voy a negar que le queda excelente es como si las ropa que usa fuera echa exclusiva para ella.
Uno de los guardias avisa a los demás que nos marchamos e Inmediatamente abren el Portón eléctrico, Me sorprendo que esta vez Quinn no atraviese las calles de NY con gran velocidad como le gusta manejar Ella.
—Con Tanto Guardaespaldas que tienes será difícil escapar de Ti — Me arrepiento al instante de lo que Dije. Ella me mira Y obviamente no le gusto me comentario.
—Quieres escapar Rachel? —Aprieta su mandíbula —Has el intento cariño Y veras que con un chasquido de dedos Te encontrare.
—No quise decir eso….
—Mejor cállate — Me advierte Y me contuve para no darle una bofetada por esa actitud.
El camino a la clínica Fue silencioso, solo se escuchaba la radio del auto. Quinn sigue manejando tranquila sin apuro, dobla a la derecha para meterse al estacionamiento.
Aparca el coche y sale para dirigirse a mi puerta, pero yo salgo por mi misma sin necesidad de su caballerosidad.
Me toma de la mano para entrar a la clínica, intento soltarme pero es imposible. Pasamos por el pasillo Y Quinn saluda a los pacientes que esperan que sean atendidos.
—Hola, Mi mujer viene a ver a la Doctora Blum —Le dice a la secretaria colorada.
— Ok, ¿Su hombre? —Me pregunta la colorada
—Rachel Fabray—Dice enseguida Quinn, sin dejar que Yo responda.
—Tomen asiento Mientras que yo le avise a la doctora—Hablo la secretaria.
Nos sentamos, pero no puedo quedarme callada
—Eres una idiota, no vuelvas a decir que soy tu Mujer —La miro para que entienda. Ella acerca su rostro al mío
—Lo eres, siempre lo fuiste Y no vas a cambiar eso—Sus ojos verde potente mira mis labios, se que Quiere besarme, pero se contiene.
—La Doctora dice que pueden pasar — Escucho a la secretaria Y Quinn se separa.
— Quinn, Tu madre no me había dicho que te había casado —Dice la Doctora, es una mujer muy bella—Llámame Casandra —Me dice
— Aun no es mi Esposa, pero pronto será Mi prometida —Afirma la Tonta de Fabray.
—Me alegro por las dos.Díganme cuál es la razón de su consulta?
—Estoy embarazada Y queremos saber sobre el estado del Bebe —Respondo
—Ok,acuéstate en la camilla Voy a examinarte—Quinn me toma la mano entre las suyas y se las lleva al pecho —Está un poco frío —dice la doctora.
A continuación desliza el aparato por mi interior sin quitarle ojo a la pantalla y la pequeña habitación se llena de unos zumbidos y unos golpeteos distorsionados. Casandra emite sonidos extraños mientras aprieta botones con una mano y con la otra hace presión con la sonda. No duele.
Nada duele porque todavía estoy insensible. Y de repente deja de mover la mano y de pulsar botones en el ecógrafo.
—Todo está bien, Rachel —Quinn me aprieta la mano con fuerza, tanto que al final siseo de dolor. Afloja de inmediato y levanta poco a poco la cabeza hasta que sus ojos encuentran los míos — Mira les mostrare a su bebe—Quinn mira la pantalla
—No veo nada —Dice Fabray .En la pantalla sólo distingo borrones en blanco y negro
—ahí está. Ese embrión que ahora es del tamaño de una semilla de sésamo Es tu bebe Quinn— Ella sonríe y en sus ojos veo que quiere llorar de felicidad al ver a su hijo— Quieres que imprima la ecografía?
—Si por favor —Responde Quinn Y besa mi mano antes de moverse a un costado para que Yo me pueda levantar.
Luego La doctora me indica que nada de alcohol o cigarrillo, ni exceso con el deporte, comer alimento variados Y Mucha Fruta.
Salimos de la clínica tomadas de la mano, Quinn guarda en su bolsillo la pequeña foto. Nos metemos en el coche, antes de arrancar Quinn lee un sms en su celular.
—Santana nos invita almorzar… ¿Quieres Ir? —No es mala idea Y de paso veo a Britt
—Claro — sonríe, pone Primera y salimos.
