Ya se me acabaron las excusas ._.
Así que mejor sólo les dejo este mini coso de capítulo, Ginny POV. Enjoy.
TO BE WITH YOU
By Delilah Lannister
Capítulo 34
Encrucijada
þþþþþþþþþþþþþþþþþþþþþþþþþþ
Te veo
Bailas
Suspiras
Ríes
Brillas
Me tallo los ojos y al abrirlos has desaparecido. La angustia y el dolor vuelven a llenar todo mi cuerpo, como si con cada latido mi corazón bombeara sufrimiento a cada parte de mi ser. Cierro los ojos de nuevo y allí estás, en mi mente. Tu sonrisa, tu cabello castaño, tu ceño fruncido al estar concentrado. Las lágrimas no dejan de salir, ¿cómo hago para que dejes de dolerme tanto? No quiero ni puedo evitar el sollozo que seguramente desgarra a Hermione a mi lado porque siento sus brazos envolver mi cuerpo mientras solloza suavemente. Ni siquiera recuerdo cómo llegué a ella, como la encontré o cómo le expliqué lo que estaba pasando. Ni siquiera recuerdo como puedo seguir respirando...
Estamos en la madriguera, mi madre no ha dejado de ofrecerme té y comida, pero nada puede atravesar mi garganta, ni siquiera las palabras. Intento controlar mi respiración que ha vuelto a agitarse al pensar que ni siquiera les he dicho las nuevas noticias, que tú y yo vamos... que estoy... simplemente no puedo dejarlo salir porque entonces esta situación sería doble -o triple- mente trágica. No puedo evitar volver a ahogarme en llanto, haciendo que todo el mundo alrededor -no estoy segura quienes exactamente- traten de reconfortarme. Pero mi burbuja de dolor no puede ser rota por nada de lo que ellos intenten decirme. Mi mente está muy lejos. Pensando en ti, en tus labios, en tu sonrisa, en la vida contigo... Y mi corazón, mi corazón está destrozado sabiéndote en peligro, horrorizado de sentir la vida sin ti...
No hemos sabido nada del ataque a San Mungo, excepto que todas las alas fueron evacuadas exitosamente aunque el fuego maligno, no ha sido controlado aún. El lugar esta vacío y despejado, excepto el ala privada del ministro. Justo ahí donde estabas tu operándolo. Pienso que debí hacerte caso esta mañana y quedarnos juntos en la cama haciendo el amor todo el día. Pienso que debí haberte abrazado con más ganas. Debí haber memorizado tu rostro con más detalle. Debí haber aprovechado más el tiempo contigo...
Mi cabeza da mil vueltas antes de que todo se ponga negro.
Y ahí estás
Te veo
Me sonríes
Brillas
¿Por qué estoy tan segura que esto es un sueño?
Caigo en un profundo sopor, pero te siento dentro de mi. Estás conmigo y nunca vas a abandonarme, sin importar nada. Tú has sido siempre esa luz al final del túnel cuando ya no tengo nada más por lo cual seguir adelante. Eres el motor que hace girar a mi mundo desde hace tantos años ya. Y ahora, sin importar lo que suceda, me has dado nuevas razones para continuar. Sé que pase lo que pase, ahora tu sonrisa me acompañará por el resto de mi vida. Tu sonrisa en el rostro de dos pequeños seres que llevan tu luz.
Cuando despierto estoy desorientada. Abro los ojos y veo mis manos cubriendo mi vientre de forma protectora. A mi lado sentada en mi cama está mamá y Hermione está más allá, viendo el horizonte a través de la ventana.
-Estoy embarazada - logro decir de forma clara
Lo demás me sale con tranquilidad. Explicar por qué lo sé y cómo me he enterado. Se me escapa una sonrisa de ternura al contarles que serán gemelos. Mamá me abraza y me pierdo en su amor. Agradezco que ninguna de las dos hace mención de Cedric y de que posiblemente mis niños -o niñas- no conocerán a... no puedo ni siquiera pensarlo...
No le decimos a nadie más de mi nueva noticia. Apenas salgo de mi habitación para ir al baño y mamá sube comida para mí. Sólo sé que tengo prohibido exaltarme en estos momentos. Así que respiro lo más profundo que puedo y me dedico a pensar en mis bebés. Recostada en la cama, acarició mi estómago y anhelo con toda mi fuerza que esos pequeños no se parezcan a mí.
Intento distraer mi mente y deshacerme de la ansiedad de auror que amenaza con volverme loca. Mis bebés me hacen entrar en razón y me mantienen pegada a la cama, con los pies en la tierra, con el corazón aún latiendo. Si no fuera por su existencia, desaparecería en un segundo y mataría, en verdad mataría, por buscarte, por salvarte, por saber que estás bien. Tantas veces tu me salvaste y ahora yo no puedo hacer lo mismo.
Quiero salir, quiero correr, quiero volar, quiero desaparecer. Quiero salir y preguntar por noticias, por si alguien sabe algo, lo que sea por más mínimo que sea. Pero Hermione ha estado teniéndome al pendiente, así que seguir preguntando por lo mismo no tiene sentido. No después de haberlo estado haciendo las primeras dos horas.
Tres horas más han pasado desde las primeras cuatro y sólo se sabe que el incendio ha sido controlado. Lo que sea que esté pasando en el aula privada del ministro es un completo secreto, y no hay forma alguna de poder entrar a causa de los encantamientos de seguridad. Sólo su guardia personal puede abrir o cerrar los accesos. Tal vez por eso me encuentro tan tranquila en estos momentos, por que sé que nada que pueda hacer me llevaría hacia ti...
Y ahí vuelves a estar
Brillando
Pero alejándote de mí
Tu sonrisa ya no está
Esta vez despierto exaltada, con la angustia volviendo a llenar mi pecho. No puedo mantenerme más así. En un impulso de adrenalina salgo con mucho cuidado de mi habitación y de la casa. Voy al cobertizo y me monto en una vieja escoba voladora de alguno de mis hermanos, sabrá Merlin de quién. Sólo lo medito un par de segundos, corroborando en mi cerebro que volar no es peligroso en los primeros meses de embarazo, no cuando se tienen buenas habilidades con la escoba. Un segundo después estoy en el aire, sintiendo la fría brisa golpeando mi cara y alborotando mi cabello mientras me alejo de la madriguera. De pronto recuerdo de forma lejana el intenso dolor que sentí cuando Marlon Dennis me lanzó el Ferir Ater, aquel maleficio que casi acaba con mi vida. Un escalofrío recorre mi cuerpo, pidiendo, casi rezando en silencio por dos cosas: que nada de eso te esté ocurriendo y que nada de eso le vaya a pasar a mis bebés.
