Lo prometido es deuda, aqui tienen el nuevo capitulo, les agradezco su paciencia, y sobre todo el amor que le tienen a el nene, la nena, coquito.

Muchas gracias a Kristin y Yolanda por su ayuda en la edición del capitulo.

Besotes y disfruten!

...

CAPITULO 35

"De lo malo, bueno"

Jasper estuvo por un momento desorientado y cuando logró ubicarse trató de hablar con Bella pero ella no respondió, estaba desmayada o eso esperaba; buscó su pulso y suspiró de alivio al sentirlo, no tan fuerte como debiera pero si lo suficiente como para no entrar en pánico.

Debía actuar rápido, cogió su móvil y llamó a Emmett para que les ayudara, para ser sincero tenía miedo llamar a Edward sobre todo a su reacción.

— Aquí el mejor y más guapo abogado de todo Londres Estados Unidos y puntos intermedios— saludó en broma.

— Emmett necesito tu ayuda, hemos tenido un accidente y Bella está inconsciente.

— ¡Mierda!— Emmett se levantó rápidamente del sofá regando por el piso los documentos que tenía en las piernas, cogió las llaves de su Jeep y carió dando un portazo.

— ¿Dónde?— preguntó desesperado.

Jasper le fue dando indicaciones, mientras Emmett conducía, rápidamente dio con el lugar se estacionó y bajó rápidamente.

— ¿Jasper? ¿Bella?— preguntó con miedo de lo que pudiera encontrar.

— Aquí Emmett— respondió Jasper que estaba acuclilladlo al lado del copiloto tratando de despertar a Bella.

— Cielos Jasper, esto esta del carajo.

— Lo sé, jamás imagine que las cosas serían así.

— Jas… Jasper ¿Qué pasó?— murmuró Bella saliendo de su inconsciencia pero con un fuerte dolor de cabeza.

— ¡Bella!, Dios que susto ¿Estás bien?

— Si, no, no se… me duele la cabeza— titubeó.

— Será mejor que la llevemos al hospital— dijo Emmett desabrochándole el cinturón de seguridad.

— ¿Emmett?— pregunto confundida Bella al escucharlo hablar.

— El mismo, vamos Bella debemos llevarte a que te revise un medico. Mierda Edward nos va a matar, bueno va a matar a Jasper.

— No le digas nada, llama a Mía.

Ninguno de los dos estuvo de acuerdo pero accedieron a ello, Emmett cargó con mucho cuidado a Bella y la sentó en el asiento del copiloto del Jeep mientras que Jasper entraba por la puerta trasera.

En cuanto se sentó en el coche marcó el número de Mía por no saber si estaba en el hospital o no.

— Hola rubio— saludó cantarina.

— Mía, Bella y yo hemos tenido un accidente y vamos con rumbo al hospital.

— ¡Joder! ¡¿Los trae una ambulancia?!— preguntó alarmada.

— No, Emmett nos lleva en su Jeep.

— Significa que Edward no sabe nada.

— Exacto y Bella quiere que las cosas queden así.

— Como si fuera posible ocultarle algo al sobre protector de mi amigo.

— Lo mismo creo.

— OK. Los espero en la entada de urgencias.

— Ya estamos aquí— aseguró Jasper al ver como Emmett se estacionaba en el espacio exclusivo para ambulancias.

— Los veo, estoy saliendo— Mía cogió una silla de ruedas que estaba en el pasillo sin molestarse en preguntar si estaba ocupada o no. Se acercó al Jeep y Emmett cargó rápidamente a Bella y la deposito en la silla.

— Tú y yo hablaremos largo y tendido casi señora Cullen, pero primero veremos que ese accidente no haya tenido consecuencias. Y tu— señaló a Jasper—ve y dile a la recepcionista que te atiendan, que vas de mi parte, sin discutir.

Todos asintieron ante el tono de Mía y mientras ella llevaba a revisar a Bella Emmett se encargó de que Jasper cumpliera con las órdenes de Mía, la verdad es que temía la reacción de Edward cuando se enterara de lo sucedido.

— Bueno Isabella, necesito hacerte unas pruebas de rutina para ver como procederé.

— ¿Incluye agujas?

— Sip, y vale más que te aguantes calladita si no quieres que en este momento llame a Edward y él te ate para que te dejes atender.

— ¿Yo que dije?

— Por si pensabas hacerlo— le guiñó el ojo mientras sacaba todo lo necesario para extraer la sangre para pruebas necesarias.

Mía sacó la sangre que necesitaba y doblo el brazo de Bella cubriendo el pinchazo con algodón mojado de alcohol.

— Si quería que donara sangre me lo hubiera dicho.

— Que quejumbrosa, solamente saque lo necesario no seas así.

— ¿Para que tanto? Solo me desmayé del susto y ya.

— lo mismo dije yo y siete meses después nació Antonella.

— Por si no lo sabes o no lo recuerdas estoy tomando pastillas.

— Bella, no seas quejica, ni siquiera mini Cullen se queja tato como tú, eres más infantil que él y mi beba juntos.

— Vale ya, no he dicho nada.

— Ves, así está mucho mejor— rió Mía sentándose en una silla al lado de la camilla donde tenía acostada a Bella, ambas se sobresaltaron al escuchar el sonido del celular de Bella que, en todo el trance no había soltado su bolso hasta que Mía había sacado las agujas y ahora estaba en el piso al lado de la camilla.

— Toma, te espero afuera, casi puedo estar segura que es Cullen y tu tienes de buena mentirosa lo que yo de actriz porno, bueno yo soy mas actriz porno que tu mentirosa— se burló Mía antes de salir moviendo la cadera al son de la canción que tarareaba.

Bella negó riendo, esa mujer era todo un caso. Con un suspiro cogió el móvil, casi se cae de espaldas al ver casi cien llamadas perdidas entre Esme, Rosalie, Carlisle y sobre todo de Edward y del teléfono de la casa. Marcó al móvil de su nene cruzando los dedos para que no le temblara la voz cuando le dijera… ¿Qué?, no tenia idea pero no quería decirle lo del accidente.

— ¡Nena! ¿Dónde estás? ¿Estás bien? ¿Sucedió algo? ¿Quieres que vaya por ti? ¿Hubo problemas con las personas que fueron a ver? ¡Cielos amor, responde que me estas matando del susto!— hablo desesperado y sin parar.

— Nene, si me dejas hablar te cuento ¿OK?

Escuchó un suspiro al otro lado de la línea y ella suspiró a su vez.

— Dime nena— sintió la risa nerviosa en su voz.

— Estoy bien nene. Verás fuimos a casa de esa familia y como suponía estaban predispuestos, pero no solo por lo que dijo Jasper acerca de Alice y el hecho de que esté en la cárcel. Ante había ido alguien de parte del James y había amenazado con quitarles a la niña y perjudicarlos. Y no se si haya sido cosa de ellos o no pero el siguiente día despidieron a Mark del trabajo por lo que estaban asustados.

— ¿Mark?— preguntó Edward con un deje de celos.

— El padre adoptivo de Cinthia, y no te pongas celoso que él ama a su esposa Lucy, pero sobre todo yo te amo a ti.

— También te amo— susurro Edward con una risita nerviosa.

— Vale, el caso es que hable con Lucy y después de aclarar varias cosas y prometer otras— lo ultimo lo dijo en un tono más bajo de Voz— la convencí y después hubo que hacer lo mismo con su esposo, al final Jasper y yo terminamos jugar al té con la pequeña— no pudo evitar soltar una risita al recordar todo lo que hizo Cinthia con Jasper.

— Me hubiera gustado verlo— rió Edward también.

— Ya lo verás, lo tengo todo grabado en el móvil, mientras nosotros jugábamos Mark grabó para que Jasper le pudiera llevar ese video a Alice y así detener a James.

— Me hubieras llamado nena, estaba muriéndome de la preocupación.

— Como te dije, estaban bastantes desconfiados y temía que al hacer una llamada aunque fuera solo para reportarme terminaran malinterpretando todo y se viniera abajo lo que habíamos logrado.

— Ok, me quedo más tranquilo, cielos nena, mi imaginación e pasó malas jugadas y los nervios me estaban matando.

— Tranquilo en un rato más vamos.

— ¿Aún están en esa casa?— Bella se estremeció, no esperaba esa pregunta y la verdad no tenía una respuesta concreta.

— No, ya salimos— fue lo único que se le ocurrió decir.

— Viene en camino entonces— suspiró aliviado Edward— Nena ¿Puedo pedirte algo?

— Dime, amor.

— Pueden pasar por algún sitio y traerme un moca y pastelillos de chocolate— bella sonrió ante el pedido de Edward y como siempre no pudo negarse.

— Claro amor, yo le digo a Jasper para que busque lo que quieres ¿Algo más? ¿Hay bananas para Tom?, mira que sin sus bananas no desayuna.

— Creo que un par solamente.

— Entonces llevaré también bananas, te amo nene, en un rato mas llego a casa.

— Aquí te esperamos amor, un beso.

— Otro para ti.

La llamada terminó y Bella suspiró aliviada, por lo menos no le había mentido.

Se quedó en silencio, y cuando menos pensó se había quedado dormida.

Emmett, tal como le dijo Mía, estuvo atento a que atendieran a Jasper que al final solo necesito un par de calmantes por los nervios, después ambos se quedaron en la sala de espera charlando de asuntos de su profesión.

Mía prácticamente acampó fuera del laboratorio hasta que la pobre Charlotte, química encargada de realizar los análisis de Bella, le entregó los resultados. Mía le agradeció y prometía una cena gratis para ella y su esposo Peter en el restaurant de RS que correría por su cuenta.

Camino al box donde dejó a Bella, abrió el sobre y sonrió ampliamente al ver los resultados, al parecer las cosas estaban mejor de lo que esperaba.

Bella sintió que le sacudían el hombro y a lo lejos escuchaba la voz de Mía que le decía que ya tenía los resultados, lucho un poco contra el terrible sueño hasta que abrió los ojos y pudo enfocar su mirada en la chica que estaba a su lado y que sonreía como quien se saca la lotería.

— Hola dormilona, no sabía que mi amigo fuera anestesiólogo y de los buenos mira que te nockeo a distancia.

— Lo siento, últimamente he tenido el sueño más pesado de lo normal y me duermo fácilmente.

— ¿Solo eso?— preguntó Mía con una sonrisa traviesa.

— No se que más quieres que te diga, ni de que hablas, traes una mirada que me da miedo— bromeó Bella.

— ¿No has sentido cambios en tu alimentación, como que te gusta algo más que de costumbre, O algo que te gustaba mucho ahora no lo puedes comer?

— No que yo recuerde— dijo Bella confundida.

— Mareos, vomito— prosiguió Mía.

— Nada.

— Pues si no lo has sentido, una de dos, empezaras pronto o eres de las pocas que se la pasan bomba sin sentir malestares.

— ¿Me puedes hablar en un termino que entienda? O de plano llamo al siquiatra para que te trate porque no entiendo nada.

— De verdad que te creí más rápida para captarlas.

— ¿Captar que?— continuo confundida Bella.

— Que estas embarazada tonta, apenas si tienes un mes cuando mucho.

Bella la miro on los ojos desorbitados, ¿embarazada?, su mente estaba en blanco y parecía totalmente desconectada de su cuerpo, se sentía en la dimensión desconocida, ¿Embarazada? Embarazada, ¡Embarazada! ¡Embarazada! Solo entonces su mente hizo clic y con una enorme sonrisa en el rostro saltó de la camilla y con un chillido poco propio de ella, se lanzó a los brazos de Mía llorando de alegría.

— ¡Embarazada!, Cielos, pero, Dios Mía voy a tener otro bebé…— balbuceaba Bella sin parar.

— Calma Chica que quiero que esta beba nazca y crezca sana y fuerte porque será la compañera de juerga de mi beba.

Bella asintió y se sentó en la camilla con sus manos acariciando su vientre.

— Pero ¿Cómo?

— ¿No te acuerdas cómo hiciste a la beba o Cullen te agarró dormida?— bromeó Mía.

— Me refiero a que nunca se me ha pasado una pastilla, se supone que solo fallan cuando se te pasa alguna ¿no?

— Nop, también fallan cuando las utilizas junto a lo antibióticos, digamos que cuando estuviste enferma y tomaste esos antibióticos el efecto de las pastillas quedó nulo por lo que cuando el travieso de Cullen te hizo cuchi, cuchi no hubo que detuviera a sus nadadores y ahora tendrán una beba.

— Wow— fue lo único que pudo decir Bella, estaba completamente confundida por todo. Si había pensado que con el accidente había cubierto la cuota de sorpresas esto sobrepasaba a todo.

— Bien, ahora te programare una cita con la ginecóloga del hospital y te llevaré para que te hagan un ultrasonido, solo para descartar que el accidente haya afectado a la beba, pero no te preocupes que es hija de Cullen y debe ser mas aferrada y terca que una mula— ambas estallaron en carcajadas, principalmente sacando el estrés.

Tal como lo prometió Mía el granito de arroz, como pensó Bella se miraba su bebé, estaba en perfectas condiciones, aun así la doctora le hizo prometer que acudiría a la cita el siguiente día.

Cuando iban rumbo a la salida, Bella habló con Mía.

— Te quiero pedir un favor— dijo seria.

— Para eso estoy chica, soy la mujer de los favores— bromeo.

— No le digas a Edward, por lo menos no hasta que yo le diga— dijo retorciéndose las manos.

— ¿Que maquina tu loca cabeza?

— Nada en concreto, solo quiero hacerlo de forma especial— no pudo evitar que se le llenaran los ojos de lagrimas al recordar su reacción cuando le dijo que estaba embarazada de Tom.

— Hey, ¿Qué estas pensando? Sabes que Cullen será de lo más feliz con la noticia, no seas negativa.

— nada de eso, solo planeo hacerlo especial, tal vez necesite de tu ayuda para preparar la sorpresa.

— Oh, yea… yo soy la chica sorpresas— sonrió emocionada abrazándola.

— Muchas gracias Mía, nos vemos mañana.

— si quieres voy y te busco para que Cullen no sospeche.

— Vale, te espero en la oficina— rió Bella dándole un abrazo y un beso.

Al salir miró a Jasper y Emmett enfrascados en su conversación pero al percatarse de su presencia se pusieron de pie rápidamente.

— ¿Todo bien?— preguntó Emmett nervioso.

— Perfecto— dijo bella emocionada.

— Vamos antes de que Edward quiera dejarme sin descendencia, aunque lo hará cuando sepa lo sucedido.

— Tranquilo, ya hablare con él para que te deje por lo menos tener un hijo— bromeo Bella que se encontraba del más excelente humor.

— ¿Gracias?

Ante el tono de voz de Jasper y con un suspiro de alivio al ver a Bella bien Emmett soltó una estruendosa carcajada que sisearon rápidamente doctores y enfermeras, cual niño regañado salió y se subió al Jeep.

— Emmett, ¿Puedes llevarme a algún Starbucks de los que abren 24/7 para comprar un moca y unos pastelillos de chocolate?

— Claro, ¿tienes hambre?, si quieres puedo llevarte a comer china o algo.

— No, es que Edward quiere— soltó un risita entendiendo ahora los gustos raros en la comida que su marido tenía últimamente— pero me parece buena idea lo de la comida, solo que sea para llevar, ya quiero llegar a casa.

— Jasper habla a la comida china y pide algo, ¿algo más?

— ¿Podemos ir a comprar bananas para Tom?

— Jasper toma mi móvil y llama a Natty, dile que es de parte mía y pregúntale si tiene bananas en su casa.

— ¿Natty?— preguntó confundida Bella.

— Si. Es una señora de alrededor de cincuenta años que trabaja en un mercado y tiene un puesto de frutas y verduras, un día fui allí y se rio de mi cuando le pedí una caja entera de bananas, charlamos un poco y me dio su número prometiendo que, si le llamaba, me tendría el pedido ya fuera que tuviera ella o las conseguía.

— Cielos con razón eres abogado, te hechas a todo mundo a la bolsa— rió Bella y siguieron bromeando mientras hacían sus compras.

Edward por su lado había limpiado la casa, y no es que estuviera sucia pero estaba desesperado por que llegara Bella, Tom había cenado y tomaba su leche mientras miraba una película animada de autos en la televisión. En ese momento estaba comiéndose unos waffles con mostaza y crema, nunca pensó que esa combinación supiera tan deliciosa, cuando llegara Bella le daría a probar.

Limpio de nuevo la cocina, Cuando terminó Tom ya había bebido su leche por lo que lo bañó y le colocó su pijama, él mismo ya estaba en unas simples bermudas, una musculosa y sandalias.

La puerta se abrió y prácticamente corrió a abrir, Bella se sorprendió al sentirse de pronto envuelta en los brazos de Edward que suspiró de alivio al tenerla al fin a su lado. Acuno su rostro entre sus manos y la besó con ímpetu.

Emmett se aclaró la garganta haciéndose notar provocando que se separaran, Bella siguió refugiada entre los brazos de su hombre y él estaba pegado a ella como siamés*.

— Buenas noches Edward me a gusto verte— bromeo mientras entraba cargando la caja de bananas.

— Y tu de que la haces, se supone que solo Bella y Jasper irían a ese lugar creo que tu no entras en la ecuación.

— ¿Así agradeces que cuide tus intereses?— se quejó "dolido".

— Ya, tranquilos— los calmó Bella extendiendo las manos a Jasper para recoger la bolsa donde traían los pastelillos y el moca de Edward.

— Toma nene, ¿Quieres mostaza?— le ofreció con una sonrisa y Edward asintió emocionado mientras cogía las cosas y le daba un beso en los labios.

Bella fue a la cocina y cogió la mostaza y se la llevó, sonrió al ver que en la alacena había fácilmente una docena de envases llenos de mostaza, acaricio su vientre y susurró…

— Con que tu eres el, o la culpable de que papá se haya vuelto adicto a la mostaza he— caminó e regreso a la sala donde Emmett y Jasper ponían la comida china que compraron, le dio la mostaza a Edward que inmediatamente bañó su pastelillo con ella y se fue a buscar a su hijo a quien había extrañado muchísimo.

Tom estaba profundamente dormido en su cuna, su lamparita de noche alumbraba su silueta, Bella se acercó y acaricio sus rubios cabellos con una sonrisa en los labios, se inclinó y beso su mejilla y sonrió emocionada a escuchar un suspiro salir de los labios de su pequeño.

— Te amo, Los amo— se corrigió pensando en su nuevo bebé y en su nene.

— También te amamos nena— se sobresaltó al oír la voz de Edward desde la puerta.

— Hola— sonrió Bella alejándose de la cuna y acercándose a él quien la recibió gustoso entre sus brazos, envolviéndola en ellos.

— Vamos, la cena se termina con Emmett allí.

Bella asintió y se fueron abrazados al comedor, allí entre bromas y risas cenaron los cuatro, Jasper agradeció a Bella por todo y ella se sonrojó como era su costumbre, Emmett le dijo que le llamara cualquier cosa, temiendo aun secuelas del accidente aunque no haya sido aparatoso y se fue a dejar a Jasper a su casa para irse el a su departamento a seguir planeando como proponerle matrimonio a su rubia hermosa.

Edward se quedó recogiendo la mesa y Bella se fue a bañar, el agua caliente relajó sus músculos y después de pensarlo bastante, decidió decirle a Edward acerca del accidente, no quería que se enterara por terceros o por lo que fuera y terminara enojándose con ella, Jasper y Emmett por ocultárselo.

Salió del baño y se puso sus cremas y secó su cabello, sacó un hermoso camisón de seda azul, color favorito de Edward, que consistía en una diminuta tanga de transparencias y en la parte de arriba era de tiritas, en la parte de enfrente, debajo del busto, tenía transparencias de la misma tela de la tanga, era de piezas y abierto de un costado solo atado con un pequeño lazo, en la espalda era de pequeñas tiras entre cruzadas y llegaban poco mas debajo de la cintura.

Estaba terminando de acomodarse el cabello ya seco frente al espejo, cuando la puerta se abrió y entro Edward quedando completamente petrificado ante la hermosa imagen que proyectaba el espejo y lo que no, que era su espalda semi descubierta por esas tiras. El aire se atascó en sus pulmones, jamás dejaba de sorprenderse con su mujer. Ella, en definitiva, era la mujer mas hermosa del universo, y lo mejor era suya, completamente suya.

— ¿No vas a entrar?— preguntó Bella mirándolo a través del espejo.

— Me has paralizado, cielos nena estas…— tragó grueso al verla ponerse de pie y girarse a él, no existían palabras para describirla.

— ¿estoy?

— Aun no inventan la palabra adecuada para describir lo perfectamente hermosa que estás— la voz de Edward era un susurró ronco. Su bermuda estaba completamente abultada de su excitación.

— Ven y demuéstramelo— pidió con voz sedosa y sensual que fue música para los oídos de Edward y un afrodisiaco para su libido.

(INICIA 18+)

Edward caminó con pasos lentos y felinos, desnudando con su mirada a su mujer, ella totalmente hipnotizada quedó parada en su lugar ansiosa por sentirlo.

Bella esperaba, al ver la mirada hambrienta de Edward, un ataque de lujuria y pasión arrebatadoras que los llevaría a hacer el amor de forma descontrolada, pero Edward tenía otros planes que, si lograba contenerse, no le bastaría la noche para saciarse.

Al llegar frente a ella acercó su rostro al suyo, sin tocarla, con su aliento acaricio desde su sien hasta su mandíbula, despacio, seduciéndola, escuchando como la respiración de ella se volvía pesada y superficial. Las manos de Bella viajaron hacia el cuello de Edward tratando de acercarlo, besarlo, necesitaba sentirlo, cada célula de su cuerpo gritaba por él.

Edward con mucho cuidado cogió sus manos y las retiró acercándolas a su rostro y beso primero la derecha, con besos suaves, como alas de mariposa, como susurros de amor. Adoro primero una y después la otra mano, cada línea, cada dedo sintió la caricia de los labios de Edward.

Hizo un camino de besos a través de su brazo, subiendo lentamente, prestando atención a cada parte de ella, hasta llegar a su hombro donde dio pequeños mordiscos y lamidas que provocaron que Bella gimiera ante las sensaciones que despertaba en todo su cuerpo. Sus senos estaban tensos y completamente sensibles, su vientre se contraía con cada acción de él y su sexo estaba empapado aclamado por un poco de atención.

Edward pasó su brazo por la cintura de ella y la giró para que quedara de espaldas a él, sus labios no abandonaban la piel de ella, los besos dejaron su hombro y viajaron por su cuello hasta la nuca descubierta. Con dedos temblorosos bajo, solo un poco los tirantes y beso concienzudamente toda el área, sin dejar centímetro sin probar, pequeños y no tan pequeños gemidos salían de la boca de Bella que se sentía ahogada ante el mar de sensaciones que tenía en su cuerpo.

Poco a poco, el camisón fue bajando dejando cada vez más espalda al descubierto, misma que Edward adoraba con devoción, el camisón llego hasta las caderas de ella, bajó y bajó hasta llegar al piso, los labios de Edward ahora besaban sus muslos y glúteos degustando lenta y sensualmente, mareado al oler la excitación de Bella.

Sus manos viajaron lenta y tortuosamente desde sus caderas a través de su vientre hasta llegar al borde de sus senos pero sin tocarlos realmente, el cuerpo de él subió por su espalda, sin dejar de besar, lamer y mordisquear, hasta llegar nuevamente a su cuello. Levantó la vista y quedo hipnotizado, estaban frente a espejo y la imagen que recibía ni los escritores de erotismo más descriptivos podrían ejemplificarla. Su mujer era una diosa de la sensualidad, de fuego, de pasión se separó de ella solo un poco, ambos conectaron su mirada a través del espejo, él se quitó la musculosa dejando su esculpido torso al descubierto y Bella sintió que el aire no llegaba a sus pulmones, deseaba hacer tantas cosas con ese esculpido abdomen y más abajo, justo donde señalaba esa perfecta "V" de sus caderas, justo en ese bulto que marcaba perfectamente la bermuda.

Edward siguiendo la mirada de Bella, sonrió y con un sensual movimiento se deshizo de toda su ropa quedando completamente desnudo y erguido ante ella, los labios de Bella se secaron y sacó su rosada lengua para mojarlos, acto que encendió mas a Edward, si es que fuera posible.

En su vida había hecho algo como lo que pensaba hacer en ese momento y estaba seguro de que Bella tampoco, su cuerpo se incendió a niveles insospechados tan solo con la imagen mental que tenía.

Puso sus manos en las caderas de ella y acercó sus labios a sus hombros mordisqueándolos sensualmente, de forma deliberadamente lenta recorrió los costados de ella subiendo y bajando desde sus caderas hasta el nacimiento de sus pechos que pedían a gritos atención, acaricio su vientre y subió hasta al fin acariciarlos, con cada toque sentía ganas de cargarla como hombre de las cavernas, arrojarla sobre la cama y poseerla como loco. Respiró profundamente para calmarse un poco, eso… tal vez lo haría después, había una fantasía que llegó antes y estaba a punto de cumplirla.

Mientras con una mano atendía uno de sus senos, la otra la movió suave, lento, sintiendo la piel del abdomen de ella erizarse y estremecerse ante su toque bajando con destino previo hasta llegar al paraíso, a SU paraíso. El sexo de Bella estaba empapado, en cuanto movió un poco sus pliegues sintió la humedad.

Acaricio suavemente sus labios vaginales, hasta donde la posición en la que estaban le permitía pero sin tocar ese punto que sabía la llevaría a explotar, ya la sentía vibrar entre sus brazos.

Bella lo sentía en todas partes, su pecho musculoso en su espalda, su excitación golpeando y mojando levemente el punto de su espalda baja donde estaba aprisionado entre ambos cuerpos, su boca haciendo que se volviera loca al devorar lenta y sensualmente su cuello y hombro. Sus senos cada vez mas duros al recibir las caricias de su mano… y cielos, su intimidad estaba en llamas por el ligero y consiente toque de sus dedos… al fin Edward tocó, con un lento movimiento ese montículo de nervios provocando que se estremeciera de pies a cabeza y apoyara su cuerpo totalmente en él pues las piernas le fallaban totalmente Estaba a un suspiro, a un toque de explotar, y Edward se lo concedió, acaricio y golpeo esa parte que pedía a gritos apagaran el fuego de ella y se dejo llevar explotando en millones de pedazos ante el arrollador orgasmo que la azotó. Convulsionó por lo que le pareció una eternidad mientras el placer consumía como lava ardiente cada parte de ella, y pronto se sintió flotar en una nube de éxtasis.

Edward absorbió la imagen que el espejo reflejaba, totalmente embobado, definitivamente la realidad había superado la fantasía.

— Nena, cielos ¿tienes idea lo bien que se siente y se ve verte en medio de un orgasmo?

— Aja— la mente de Bella continuaba sumida de placer.

Edward la sostuvo hasta que sintió que su cuerpo reaccionó, Bella a pesar de que acababa de sentir ese poderoso orgasmo sentía la arrolladora necesidad de sentirlo dentro de ella, su vientre estaba contraído y su u intimidad hervís de necesidad.

— Nene, por favor te necesito dentro de mí— suplicó con desesperación.

Edward trató de cargarla para llevarla dentro pero Bella se negó, se inclinó hacia adelante apoyándose en el tocador con codos y ofreciéndose a él de una forma que, lo acabó de matar. Jamás pensó que podría poseerla de esa forma, bueno sí pero no pensó que ella se ofrecería a él y por todos los infiernos que cumpliría con sus deseos.

Separó sus piernas y se alineó en su entrada, la cogió de las cadera y entró en ella de una certera y fuerte estocada que hizo gritara a ambos, y se quedaron silenciosos y sin moverse por temor de haber despertado a Tom, pero el monitor no emitió sonido alguno por lo que Edward comenzó a moverse dentro de ella con desespero, poseyéndola totalmente. De lo excitado que estaba sabia que no aguantaría mucho por lo que llevó una de las manos hacia su clítoris y lo estimuló al ritmo de sus envestidas, cuando sintió que se apretaba a su alrededor se dejo llevar por el demoledor orgasmo que lo azotó sintiendo las piernas débiles y temblorosas, se sostuvo con mucho esfuerzo hasta que dejo de pulsar y llenarla, se mantuvo en esa posición hasta que sintió que su cuerpo le respondía. Lentamente salió de ella y la cargó hacia la cama donde la depositó con extrema delicadeza.

— Nene— susurró ella al ver que se alejaba, sentía su cuerpo completamente agotado.

— Shhh, tranquila, ahora vuelvo— camino tan rápido como su cuerpo le respondía hacia el baño y cogió el paquete de toallitas de aseo de Bella, volvió a la cama y con suma delicadeza separó sus piernas y limpió su intimidad escuchando los suspiros de saciedad de ella.

— Nene, déjame a mí— dijo Bella al ver que él cogía una toallita y se disponía a limpiarse.

— Nena, no. Descansa.

— Quiero hacerlo— dijo incorporándose hasta quedar sentada frente a él.

Cogió la toallita entre sus manos y con la misma delicadeza que él la limpió a ella, ahora lo limpió a él y, a pesar de estar saciados y temblorosos, sintió como su miembro despertaba y se endurecía ante su toque. En un acto de travesura lo acercó a su boca y lo beso con ella abierta soplando su aliento en él.

— Nena, joder ¿Me quieres matar?

— Nop— recalcó la "p" y sonrió atrayéndola a ella.

Se acostaron con brazos y piernas entrelazados y la cabeza de ella descansando sobre el pecho de él, pero para Edward no fue suficiente por lo que la jaló y la dejó acostada sobre su cuerpo, Bella entrelazó sus manos y apoyó la barbilla en ellas mirando el rostro del hombre que amaba más que a sí misma.

(FIN 18+)

Ambos se miraron en silencio con una sonrisa boba en los labios, Edward acariciaba la espalda de ella de forma distraída, desde la primera vez que la hizo suya en la isla jamás ha podido estar cerca de ella sin tocarla, es una necesidad para él tener sus manos en ella con un toque por mas mínimo, pero siempre estar en contacto.

— Nene, te voy a contar algo, pero por favor no te alteres ni molestes hasta que te diga todo he— dijo Bella sacándolo de sus pensamientos, ella al fin había tomado valor para contarle lo del accidente y solo esperaba que su reacción no fuera tan mala.

— Trataré— dijo con la mandíbula apretada, sabía de antemano que no podía negarle nada.

— No habíamos llegado porque Jasper y yo tubimos un accidente, chocamos contra un árbol al huir de un coche que nos perseguía…

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Aqui está ste nuevo capitulo espero haya sido de su agrado ;)

Agradesco de todo corazón por sus reviews a: GiorkaRamírezMontoya** VaneSweetyCullen** MayaMasenCullen** Nora** kpatycullen** Narraly** Andrea 14 de Cullen** madeki** Alizce** Cullen-21-Gladis** cris** Joselina** Girl Perverse** vanesscabs** viivii alice** teresa** ame ame** jolie love ** isakristen** joselina madera** Yelidza** breakis** beastyle**alexf1994** pili** cielo carlie Cullen** nadiia16** gavm** babi** anybella** J Cullen Swan** Susy Kstorena** MAJO** ROHH GUZMAN** aleja maggie** Ashleyswan** Shatzie0713** Vane.-joaa** Ale 74** calla** marieisahale** esmeraldamr** belssroxy** sarA** Mary de Cullen** Belu Vampire Cullen** pilica shaman king** dulcesito** Tecupi**Anne McQ Sheperd Pattz ** mireca22** ISACOBO** Mayra** Aries AL**yasmin-cullen ** vanecullenciprianogrey** Lady Etain Engel** Estteffani Cullen-Swan** majo** nina** Ine Flores M** Marishka Cullen** maary Cullen** Lyz 92** yolabertay** kristin** BETH** liduvina** caritofornasier** saraigarcia08** mary de Cullen Salvatore** Jade HSos** dayana** Bella** Paola** Bella-Jaze** Kristen Pattinson swan** princesitajane** Elizabeth** mariana** scarlet Cullen** Anibruji** ame** crepúsculo total** Gladis lutz** MARIANA** Barbara Varga** zonihviolet** The Gossip Girl** Ptmarfa21** cavendano13** ladyrobsten** powercat** Chiarat** zonihviolet** chiki garcia**Gretchen Cullen Masen** hidiux** MarianadeCullen**rokergirl661**vanee**Ptmarfa21 **BETH**samyzoe**Celina Rojas**YosiCullen89**DeNobrega**reviews anónimos y lectoras silenciosas que sé están allí, y si en algún momento desean darme a conocer sus comentarios estaré encantada de leerles, si se me pasa alguien mil disculpas y recuerdemelo por favor.

Tambien agradezco por cada alerta y favorito, mil gracias chicas por el recibimiento que le han dado a la historia.

Besotes...

Nos leemos pronto.