Hoooooola a todos! Uf, no he podido casi ni avanzar con los capítulos por culpa del batchillerato! Tenía cosas a comentar, pero publicaré este a toda prisa, que los exámenes están a la vuelta de la esquina. Esperad el próximo mes para el nuevo capítulo, que para entonces ya tendré menos tareas de lo normal. Dicho todo esto, que comience el capítulo!

Capítulo 36: Marineros de agua dulce

Joker salía volando de la fortaleza, y rompiendo uno de los cristales que había en la cúpula para salir. Enseguida todos los que estaban en la fortaleza le vieron alejarse.

-Bueno, no podemos oponernos a las órdenes del jefe, así que tendremos que esperar a que vuelva-decía Vodka.

-Ese hombre está loco!-decía Rena en voz baja-Aunque sea él solo, no va a poder contra una flota liderada por un portaaviones!

-Tienes razón, Mizunashi-san-le decía Conan-Pero sí es tan peligroso como dijeron esos dos y acaba con ellos, entonces,…no creo que seamos capaces de vencerle.

En el mar, cerca de la fortaleza…

Marc notó algo al igual que Luffy.

-Pasa algo?-preguntaba Akai con James al teléfono.

-Agachaos y no os mováis!-les decía Marc nervioso y tapándose con una lona que había en la barca junto a Luffy y Akai.

Los chicos, apresurados, hicieron lo que pidió Marc y se escondieron. 20 segundos después, Joker apareció volando cerca de donde se encontraban, yendo en dirección sur. Aunque notó algo raro, no reparó en una barca abandonada en el mar, siguió su curso y se alejó de ahí.

-Uf, menos mal!-decía Marc, mientras se quitaban la lona-Ya ha pasado de largo.

-Ese era Mingo!?-decía Luffy, con ganas de partirle la cara-Ese maldito…!

-Os referís al jefe de la Organización!?-preguntaba Akai-Que hace fuera de la fortaleza!?

-Probablemente se haya dado cuenta de lo que se le iba a venir encima, y ha decidido encargarse personalmente-deducía Marc.

-Entonces, va a cargarse todos esos barcos?-decía Luffy.

-Es una locura!-decía Akai-Un humano contra esa flota no tiene nada que hacer!

-Para él, no lo creo-decía Marc-Oye Akai, pásame a James.

Akai le dio el teléfono y Marc comenzó a hablarles:

-Escúchenme, no debemos desaprovechar la ocasión! Ahora que Joker está fuera, es cuando más indefensos están. Ustedes mantengan las mismas posiciones y sigan el plan. Nosotros abordaremos dentro de poco la fortaleza.

-Pero que pasará con la JASD y la marina?-preguntaba Kuroda, que estaba al teléfono.

-Sí no hacen caso a nuestros avisos, tendremos que desear que salgan vivos de allí. Se van a enfrentarse a un verdadero monstruo.

-Oye, espera un momento!-se quejaba Akai cuando Marc dijo aquello-Me estás diciendo que les dejemos abandonados a su suerte!?

-Yo no diría eso-le decía Marc-Esos no están bajo mi mando o amigos míos. No es que me preocupe mucho lo que les pasé.

-Pero eso está mal!-se quejaba Matsumoto-Dijiste que protegerías a todos los inocentes! Por qué no quieres ir a salvarles!?

-Óiganme, cuando esos hombres del SWAT murieron, como se sintieron ustedes?-les preguntaba de sopetón Marc.

Al otro lado del teléfono, todos se quedaron en silencio.

-Por lo que he podido ver, los que formáis ese departamento y los que hay por todo Japón sois muy buena gente y os preocupáis por los vuestros.-les hablaba Marc-Cuando murieron esos hombres a los que enviasteis, os sentisteis muy mal al saber que no los pudisteis proteger y decidisteis colaborar con nosotros para evitar más muertes de civiles y amigos. Pero los hombres que han enviado esa flota no se preocuparán por las vidas perdidas. Si les salvamos, dispararán igualmente a la fortaleza y acabarán con los nuestros, por no hablar que esos bastardos de políticos lo aprovecharán para ganarse el favor de la gente y mancharán sus reputaciones. Ese tipo de cosas me enferman, probablemente al igual que ustedes.

Marc se fijó en Luffy, con cara indecisa, que no sabía que pensar sobre aquello.

-Sé que puede duro, Luffy-le decía Marc-Pero debemos seguir adelante y no mirar atrás. Si Joker acaba con ellos, aunque el gobierno de Japón no lo acepté, el mundo se dará cuenta del error que habrán hecho por no hacernos caso, y probablemente sean penalizados. No soy de aquellos que sacrifiquen a gente para un bien común, pero en este caso debemos hacerlo. Lo que podemos hacer es desear que no haya más víctimas de las que hay ahora.

Todos escucharon la opinión de Marc, y aún seguían indecisos por esa decisión. Pero sabían que, si seguían quietos, no harían nada.

-Entonces, seguid con lo vuestro-les decía Matsumoto-Buena suerte!

-Lo mismo para vosotros!-les decía Marc antes de colgar.

-Pues entonces, no perdamos más tiempo!-decía impaciente Luffy-Lleguemos rápido a esa cosa y acabemos con esta guerra de una vez!

-Mh, eso no te lo discuto!-le decía sonriendo Marc, que sabía que Luffy lo decía para que no hubiera más víctimas.

Y siguieron el camino hacia Rosanegra con más motivación que antes.

En el mar, algo más lejos de la fortaleza…

La flota que iba a destruir la fortaleza seguía su curso, sin detenerse. En el interior del portaaviones, todo se estaba planificando para que el ataque fuera un éxito.

-Comandante, en menos de 20 minutos, llegaremos a nuestro destino-le informaba un marinero.

-De acuerdo-le decía el comandante-No sabemos de lo que se trata, pero es mejor erradicarlo cuanto antes. Mantengan las posiciones!

-De acuerdo!-le respondían los marineros que conformaban aquella flota.

De repente, uno de los buques envió un mensaje a las otras unidades.

-Aquí buque 2, nuestro radar ha detectado algo!

-Podría ser un barco o un avión enemigo-deducía el comandante-Poned en pantalla el objetivo.

Enseguida, encendieron las pantallas. Pero no se podía ver ningún vehículo en el horizonte.

-Aquí buque 1. Nada a la vista.

-Aquí buque a la vista.

Pero, entonces, los helicópteros fueron los primeros en detectar algo.

-Aquí Alpha 3. Hemos detectado algo en dirección norte.

-Decidnos de que se trata-preguntaba el comandante.

-Que sucede?-preguntaba el general, que no recibía respuesta alguna.

-Señor, es …una persona que está en el aire-decía incrédulo el piloto del Alpha 3.

-Una persona en el aire!?-exclamaba enfadado el comandante-No me tomen el pelo!

-Señor, no le estamos mintiendo!-se defendía el piloto-Ahora le ponemos en pantalla!

Al hacerlo, los que formaban aquella flota pudieron ver a lo lejos a un hombre con gafas de sol y abrigo de plumas de color rosa, quieto en el aire.

-Quien demonios es ese hombre!?-reaccionaba el comandante.

Mientras, Joker veía como aquella flota se acercaba hacía él.

-Creo que ya es hora de empezar-decía sonriendo Joker y abriendo la palma de su mano derecha-Torikago.

De su mano, comenzaron a salir una gran cantidad de hilos que iban hacía el aire. Cuando llegaron hasta cierta altura, comenzaron a separarse en diferentes direcciones.

-Señor, algo está saliendo de ese hombre!-le informaba el piloto del Alpha 1.

-Que planea ese bastardo!?-decía el comandante.

Inmediatamente, los hilos comenzaron a envolver el área en la que se encontraba la flota, y llegaron hasta el agua. Ahora estaban atrapados como un pájaro dentro de una jaula.

-Señor, una especie de barrotes nos han rodeado, y ahora estamos atrapados!-le informaba el piloto del Alpha 12 alarmado.

-Mierda, que planea ese hombre!?-exclamaba molesto el comandante.

-Atención, preparad los cañones para destruir esos barrotes!-informaba el capitán del primer buque-Fuego!

Disparó 6 misiles, pero fueron en vano. Al tocar los hilos, se cortaron y explotaron, eso sí, sin provocar rasguño alguno a los hilos.

-No han tenido efecto alguno!?-exclamaba sorprendido uno de los marineros.

-De que demonios están hechos esos barrotes!?-exclamaba otro marinero.

-Señor, creo que nos es imposible acabar con esa cosa!-le informaba el capitán al comandante.

-Mierda, ese hombre ha hecho algo para que nos quedemos atrapados!-exclamaba molesto el comandante-En ese caso…!

El comandante cogió el micrófono y dijo:

-Atención a todas las unidades! Capturen o acaben con el sujeto! Si lo hacemos, probablemente los barrotes desaparecerán!

Al dar la orden, tres helicópteros fueron a por Joker, ya que se encontraban más cerca de él.

-Vaya, parece que inconscientemente se han dado cuenta de cómo salir de la jaula-decía Joker, relajado y sonriendo-Pero serán capaces de hacerlo?

Joker comenzó a mover los dedos, y de repente el piloto del Alpha 1 notó algo extraño.

-Oh, no!-exclamaba aterrorizado el piloto-Que le pasa a mi cuerpo!?No puedo controlar la nave!

-Qué demonios estás diciendo!?-exclamaba el copiloto.

De repente, vio que iban a caer encima del otro helicóptero.

-Muévete, o nos estrellaremos!-le advertía aterrorizado el copiloto.

-No puedo controlar mis manos, se mueven por si solas!-decía aterrorizado y sudando el piloto-Mayday, mayday, mayday!

Y sin que tuviera tiempo a esquivarlo, el Alpha 1 impactó con el Alpha 2, dando resultado a una gran explosión que acabó con las vidas de los que se encontraban en su interior.

-Qué demonios ha pasado!?-exclamaba sorprendido e inquieto el piloto del helicóptero restante.

-Parece que el Alpha 1 ha perdido el control de los mandos!-le informaba el copiloto-Pero concentrémonos ahora en el objetivo! Está justo a nuestro alcance!

Tal y como dijó el copiloto, el Alpha 5 estaba justo delante de Joker. Aun sabiendo eso, no se le podía quitar su sonrisa sádica.

-Ese bastardo se está riendo de nosotros!-exclamaba enfurecido el piloto-Prepara la ametralladora. Listos? Fue…

Pero antes de que pudieran hacer fuego contra Joker, el Alpha 5 explotó en pedazos.

-Que ha pasado!?-exclamaba impactado el comandante.

-Señor, por el rastro de humo, creemos que el primer buque ha disparado un misil contra ellos.

-Están disparando contra nosotros!?-exclamaba confundido el comandante-Que hacen atacando a sus aliados!?

En el buque 1, la confusión y el caos era más grande.

-Porque han disparado contra el Alpha 5!?-exclamaba confundido el capitán del buque contra los cañoneros.

-Señor, iba a atacar al sujeto, pero mis manos se han movido y han apuntado de repente al helicóptero!-decía asustado el pobre hombre que había acabado con aquellas vidas sin explicar cómo.

-Pero qué tipo de excusa es esta!?-decía indignado el capitán-Me estás diciendo que le han controlado!? No me joda!

-Señor, tenemos otro problema!-le decía uno de los marineros.

-Y ahora que pasa!?-exclamaba abrumado el capitán.

-Los barrotes…han comenzado a moverse!-le decía alarmado.

-Que!?

El capitán miró a proa, y pudo contemplar como los hilos iban hacia ellos, y cada vez parecía que esa especie de jaula comenzaba a reducirse.

Cuando llegó hasta el buque, comenzó a cortarlo como si fuera papel.

-Aaaaaaaaah!-gritaba alarmado un marinero-Esas cosas están destruyendo el buque!

Y no podemos cruzar entre ellas!-gritaba aterrorizado otro-Nos vamos a hundir!

Mientras, Joker disfrutaba viendo el espectáculo de terror desde el aire.

-Fufufufu, que divertido!-se reía Joker-Pero si un barco se hunde, entonces no hace falta que siga flotando más.

De su mano, de repente salió un hilo de color rojo que parecía echar fuego.

-Qué demonios es eso!?-exclamaba alucinado el comandante, ante tal cosa inexplicable, tal como sus hombres.

-Overheat!

Con ese hilo rojo, cortó el buque y lo partió en dos. A consecuencia, hubo una gran explosión.

Los marineros, los capitanes y el comandante vieron atemorizados y aterrados el poder de ese hombre, que acabó con suma facilidad con tres helicópteros y un buque de guerra él solo.

-Bueno, vais a entretenerme ya, marineros de agua dulce?-Les preguntaba Joker sonriendo y sacando la lengua.

Mientras, en el edificio de la policía…

A Matsumoto, de repente, le sonó el teléfono.

-Chicos, es Heizo-san!-les decía Matsumoto, pidiendo silencio y respondiendo a la llamada-Sí, Heizo, dinos que ha pasado en el centro comercial.

Silencio…

-Heizo-san?

Silencio…

-Heizo-san!? Estás ahí, Heizo-san!?

En el centro comercial…

En el suelo, había una gorra con las letras S, A y X que estaba en el suelo, con un tajo y sangre en ella.