TAB 2

Ange... Ange... Odiaba ese nombre,le recordaba lo que siempre había deseado ser pero jamás sería, lo que jamás tendría, pero bueno finalmente luego de años de luchar contra una enfermedad supuestamente incurable, se encontraba victoriosa con todo lo que una vez quiso... Y ahora que finalmente lo tenía todo, no dejaría que nadie se lo quitara, sin importar lo que tuviera que hacer...

Por un momento suspiro viendo su reflejo, ahora era tan hermosa,como siempre había deseado ser, podía tener al hombre que quisiera bajos sus pies sin mayor esfuerzo y eso le encantaba, por su puesto ella solo tenía ojos para Claude, pero eso no significaba que no disfrutará la atención que recibia, un ejemplo claro era todas las miradas que recibia simplemente estando mirando su café en una cafetería en Tokyo Japón, su fiesta sería en unos días y primero quería conocer al enemigo en persona. Escucho la campanita de la puerta sonar y vio a un rubio algo demacrado, pero aún así atractivo entrando en el pequeño lugar.

Giotto Di Vongola, hijo del Nono Vongola y proximo jefe de la familia. Un joven de buen corazón con llamas puras, pero que hacia lo necesario por proteger a sus seres queridos, un lider fuerte pero amable. Por lo general no se metería con alguien como el, pero el había comenzado, así que se divertiría de lo lindo con el. Sonrió al pensar en que habia encontrado un nuevo e interesante juguete nuevo.

El sombrero que traía era muy grande y tapaba casi todo su rostro por lo que el rubio todavía no le había reconocido. Con tranquilidad bajo el gorro esperando que el rubio reaccionara y se le acercara, para poder llevarlo donde quería.

Giotto entró con cansancio a la cafetería cerca de su hotel, debido a los planes que estaban haciendo no había podido dormir muy bien y realmente necesitaba un buen café para poder despertar. Por un momento desvío la mirada de la barra para mirar atrás al lugar donde todas las miradas parecían reunirse, encontrándose con lo que parecia ser una hermosa joven con un vestido negro ajustado al cuerpo, que le quedaba como guante había que admitir y un gran sombrero que cubría su rostro, la miro con curiosidad por un rato hasta que vio como la chica se quitaba el sombrero, sorprendiendose al ver que era la chica que tengo había buscado. Por un momento se quedó en shock viendo como la chica salía del lugar. Pero logró reaccionar antes de perderla de vista. Corrió hasta que la alcanzó en un parque cercano

Si bien recordaba en estos momentos ella no le recordaba y creía ser otra persona, por lo que intentar hablarle sería una pérdida de tiempo, pero eso no quitaba que quisiera estar cerca de ella...

-¿no le enseñaron que seguir a desconocidos puede ser peligroso?- preguntó la morena girándose en su dirección con una sonrisa tranquila, era Ange después de todo engañarla era prácticamente imposible

- Yo, quería hablar contigo - admitio de manera sincera

-¿sobre que se podría saber?

-sobre una amiga - suspiro bajo la mirada antenta de la menor - Tsunange Sawada - vio como la chica hacia una mueca y le pareció algo raro...

- lo lamento mucho, pero no creo conocerla - dijo cordialmente

- lo se, pero me gustaría hablar de ella con alguien - explico - en casa nadie me escucha y pensé que quizás un extraño podría entenderme mejor

- si eso te hace sentir mejor supongo que podría escucharte - se sento en un banca esperando a que el rubio hiciera la mismo

- gracias - agradeció sentandose junto a ella -¿por donde debería comenzar?

-Por donde tú quieras esta bien

- en ese caso creo que comenzaré por como me relacione con ella en un principio - empezó a recordar con una sonrisa nostálgica - todo comenzó cuando mi padre me dijo que si quería heredar el negocio familiar debía estar casado y para hacerlo mejor el ya había escogido a mi esposa o mejor dicho tenía a dos candidatas

-¿dos?

-si, al principio no sabía que pensar, es decir prácticamente me estaban obligando a casarme con una completa extraña

-Debio haber sido terrible

- la verdad es que no fue tan malo, al principio todo era raro pero mientras más averiguaba sobre mi posible novia más intrigado me sentía haciendo qué cada vez quisiera conocer más sobre ella, hasta que antes de darme cuenta estaba totalmente enamorado de ella - por un momento Nora sintió que le dolía la cabeza pero se dejó ser pronto se iría...

- Suena como una linda historia de amor - dijo con dulzura

-No tanto, ya que ella parecía tener otros intereses, ella era alguien fuerte y bondadosa que jamás se dejó derrotar por nadie y tampoco permitió que le arrebataran su sonrisa , lo que la volvía el centro de atención - suspiro mirando el cielo - un hermoso cielo que era capaz de atraer a cualquiera lo que lograba que tuviera mucha competencia, pero el lograr hacerla sonreír una sola vez, valía la pena

-¿y que sucedió?- preguntó con algo de tristeza

-ella se fue por la razones incorrectas pero por los motivos correctos

- Suena complicado - se rió un poco

-como no tienes idea... Ahora no se que hacer, ¿Dejarla ir o pelear por ella?

- la vida se trata de las decisiones que tomamos - miro al cielo - podemos escoger pelear o rendirnos, pero siempre hay que recordar que la vida nunca nos da más de lo que podemos soportar, solo aquellos que se niegan a Rendirse con todo su ser tienen derecho a escoger su camino - no sabía porque le decía todo esto, pero algo le decía que era lo correcto - si aquella chica significa tanto para ti no la dejes ir, no te rindas son las cosas que no hicimos de las que nos arrepentimos al final no de las que hicimos - se paro de su asiento al ver que ya se le hacía tarde - buena suerte Gio-chan - le beso la comisura de los labios y se dio media vuelta ante la cara estupefacta del mayor

-¡espera!- quiso detenerla pero la chica desapareció en una nube de pétalos blancos y negros - no me rendiré lo prometo - susurro haciendole una promesa al cielo y a si mismo...

Hime estaba encerrada en su habitación, hoy había salido temprano y por suerte, se había logrado deshacer de sus amigos con un excusa barata pero el punto es que estaba sola y podía seguir leyendo el diario.

Día 10

Bueno pues estoy en lo que se podría llamar el infierno en mi humilde opinión. ¿Porque? Eso es simple. Desde que me dejaron en solitario, las voces se convirtieron en imágenes y ya no sólo las veo cuando tocó a alguien, ahora incluso las veo cuando toco los objetos de mi habitación, y he de admitir que no han pasado cosas bonitas en esta habitación... Creo que estoy más loca de lo que pensaba sin contar con que los medicamentos solo lo hacen peor. Estoy totalmente convencida de que la vida es una reverenda mierda, y que tiene algo en mi contra, ya ni siquiera puedo dormir ¿Quién lo haría escuchando y viendo tantos delirios dentro de su cabeza? Por lo general lloro hasta quedarme dormida, realmente patética ¿no?, pero bueno ya me importa un carajo, ahora todo me vale lo mismo y creo que quizás el descanso eterno no parece tan mala idea ahora, quién sabe quizás mañana por fin termine de perder la cabeza y me ahorque con las sabanas de mi cama, por lo menos de esa manera podré dormir tranquila. Eso es todo adiós

... Muy bien, no se esperaba eso... ¿Qué se suponía que tenía que sentir luego de enterarse de algo como eso? Una parte de ella se sentía triste e impotente, porque no había hecho nada, según lo que había leído jamás le mostró soporte o consuelo y eso le hacía sentir realmente culpable ¿Qué clase de horrible hermana era? Mierda... Ahora solo tenía más curiosidad...

Día ¿18?

Bueno pues las cosas van bien, sigo viva ¿eso es bueno cierto? Conocí a una enfermera su nombre es Elena y es quizás la personas más dulce y amable que haya conocido - después de Mama claramente-. Es un enfermera aquí y luego de escucharme llorar un par de noches decidio ayudarme. En un principio no la quería cerca, pero eso no la detuvo. Comenzó a cantar canciones de cuna detrás de la puerta de mi habitación, logrando calmarme y que pudiera dormir, solo por eso he decidido dejarla acercarse, aunque claro tengo que soportar su optimismo ridícula y otras cosas que no valen la pena mencionar. Aunque debo admitir que con ella siento que todavía queda algo de esperanza para mí... Por supuesto jamás lo admitiré en voz alta, para no subirle los humos. Me parece que eso resume mis días aquí así que hasta pronto.

Una sonrisa surco su rostro. Al menos no todo había sido malo, al menos había encontrado una amiga... Quizás todo sería mejor de ahora en adelante

Día ¿36?

¿Sabías que el Vodka es fantástico? Gracias a él, ya no escucho voces al dormir, ya que caigo igual que un tronco a la cama, por supuesto la resaca es una perra en la mañana, pero vale la pena. Quizás te preguntes ¿dónde una menor consigue alcohol? Pues del jardinero ruso. ¿Quién es este jardinero ruso decriteriado que le da alcohol a una menor loca? Su nombre es Sasha y es el hombre más interesante que haya conocido.

Lo conocí durante uno de los paseos al patio que Elena organizó para mí. Al principio me pareció un viejo cascarrabias, pero luego de conocerlo mejor descubrí que es un viejo loco cascarrabias.

Ambos compartimos un cariño por las plantas y me ha estado enseñando a cuidarlas, es muy divertido aprender cosas con el. También me está enseñando ruso y a pelear, el lo llama "Baritsu" o algo así. Al principio no quería aprender ya que el desgraciado tiene la mano pesada, pero ahora me parece hasta entretenido ¿me estaré volviendo masoquista? Quién sabe... Por lo menos ahora puedo devolverle un par de golpes. Debido a que he estado mejorando, los doctores no hacen preguntas sobre lo que hago en mi tiempo libre, ellos creen que es por sus medicamentos - los cuales deje de tomar hace mucho- y sus tratamientos, pero la verdad creo que todo es gracias a Sasha y Elena, ellos me ayudan a calmarle y ordenar mis pensamientos, quizás con ellos haya encontrado una cura... Eso es todo por hoy, hasta pronto

Parece que todo llegaba a su fin, no había sido tan malo después de todo, incluso fue bueno, quizás su hermana no la necesito tanto como creyó, quizás no había sido tan malo...

Día ¿56? - ya a quien carajos le importa-

Llego un nuevo doctor al hospital... No me gusta, su nombre es Claude Faustus y aunque parece amable no me fío de el... Hay algo que no me gusta en el, la manera en que me mira y me hace preguntas extrañas simplemente no me gusta. Lo único bueno de todo esto, es que según él no estoy loca, solo soy "especial", dice que poseo algo llamado "llamas de niebla" que me permiten ver dentro de otros y que con algo de practica podré controlarlas y salir muy feliz de este lugar... Quizás deba confiar en el, después de todo ¿Qué tan malo puede ser? Hasta pronto

Algo no les gustaba de eso, algo le decía que su hermana no debía confiar en ese hombre, que el solo traeréis tragedia y por amor de Dios solo deseaba equivocarse...

Día ¿65?

Pues bien decidí confiar en el doctorcito y hasta ahora todo normal. Los "entrenamientos" con el me dejan algo cansada, pero me ayudan a controlarme mejor, ahora puedo controlar lo que veo y lo que no. Es impresionante lo que se logra con práctica, puedo acceder a la mente de otros con solo tocarlo, es muy divertido, aunque me siento un poco culpable, meterse en la mente de alguien sin permiso no debe estar muy bien... Por eso intento hacerlo lo menos posible. Claude quiere que comience con un nuevo tratamiento, que supuestamente me hará aún más fuerte y la verdad me da algo de curiosidad, Sasha me dice que no confíe en el, pero hasta ahora todo ha salido bien. Así que creo que después de todo Claude no es tan malo como parece... Eso es todo por hoy, hasta pronto

No podía evitar morderse su labio, esto estaba mal, o eso creía, su hermana no debía confiar en el, no... No sabía porque pero... Algo le decía que lo que leería en las próximas páginas no sería nada bueno. Aún así con un largo suspiro y con algo de miedo sigue adelante