Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de S. Meyer, yo sólo sueño y me divierto con ellos.

¡Hola amores! aquí estoy de nuevo. Siento si algún rr me quedó por contestar, no me lo toméis a mal por favor. Desde aquí os doy las gracias por tan lindos comentarios.

Y ahora os dejo ya con el capi, no me enrollo más. Muchas gracias por todo vuetro apoyo. Espero que os guste el capítulo.

¡Disfrutadlo! ; )


"Si me olvidaras"

XXXIV. Un secreto a voces.

- Edward…- susurré mientras seguía apoyada sobre su pecho mientras él continuaba acariciando mi cabello. - ¿Qué vamos hacer cuando Ángela regrese? - pregunté con tristeza incorporándome sobre la alfombra para encararle.

Después del delicioso picnic en el prado, nos vimos obligados a regresar a casa ya que el cielo se encapotó y prácticamente llegamos a la casa empapados. Menos mal que Edward, previendo que podía ocurrir, había dejado la chimenea encendida y después de desnudarnos para quitarnos nuestras ropas, completamente empapadas, lo volvimos hacer apasionadamente rodeados del calor que desprendía la chimenea…

- No sé, Bella…- respondió mirando hacia las hipnóticas llamas que danzaban en un baile decadente…- pero no quiero renunciar a ti…- dijo volviendo la mirada a mis ojos.

- Pero…ya no podrem…-musité sin llegar a concluir; la fuerza de la realidad me golpeó de lleno; de pronto un vacío comenzó abrirse paso en mi interior. Él ya no podría estar conmigo como hasta ahora.

- Bella, no puedo mentirte, las cosas no podrán seguir así - dijo con verdadero pesar en sus palabras - Aunque no la ame, no puedo, ni quiero humillarla.

- Te entiendo…- le contesté a penas con un hilo de voz. Y en verdad lo entendía. Una cosa era lo que sentíamos y otra lo que él había decidido; cuando yo aparecí, él ya tenía su vida planeada, no podía exigirle que dejara de ser quién era por estar conmigo.

-Bella…- musitó mi nombre mientras se incorporaba para quedar apoyado de un brazo y estar a mi altura-, desearía que las cosas fueran de otra manera, pero di mi palabra…- me recordó entristecido-. No puedo simplemente dejarla ahora, así, no puedo evitar sentirme responsable y es el castigo que merezco. No soy yo el que está condenado a estar en una silla, fue ella y fue por mi culpa.

- Edward…- musité su nombre tratando de hacerlo callar. Sabía como se sentía, pero me daba tanta rabia.

- Entenderé si no quieres volver a verme…- dijo de pronto sorprendiéndome.

- ¿Tú querrías seguir? - pregunté tentativamente-, pero sólo…

- No puede ser de otra manera Bella, sólo podría estar contigo de vez en cuando y siempre, cuando la dejase a ella; ya te dije que no quería tenerte en esta situación, tú no la mereces - dijo levantándose y poniéndose el pantalón que había dejado sobre el sillón. Yo me coloqué su camiseta y también me incorporé.

- Lo entiendo Edward…- le dije llegando hasta él y tocando su brazo. Él me miró sobre su hombro con tristeza-, pero aunque esté dispuesta a eso, ¿qué pasará cuando tengamos que ir a los mismos eventos? Yo no podré ir contigo, irás con ella..- dije sintiendo un pellizco de celos sólo de pensarlo, aunque, de igual manera, yo también tendría que ir acompañada - ¿Soportarás que vaya con otros acompañantes? - él volvió la vista al frente y cerró fuertemente las manos en puños.

- No tendría más remedio, Bella - contestó con los dientes apretados -. No tengo ningún derecho sobre ti, no podría reclamarte, no me quedaría más remedio que verte con otros hombres. Pero…- se pausó y se giró mirándome profundamente - dime que no permitirás que te toquen, Bella, no te dejes amar por nadie más - me pidió con la voz atormentada.

- Edward…- mis labios musitaron su nombre temblorosos-, no podría estar con más nadie, sólo te quiero a ti, y tú….prométeme que no te acostarás con ella, dime que no…- de pronto comencé a llorar incapaz de soportar el nudo que atenazaba mi carganta- dime que no la dirás que la amas como me lo dices a mí…- le pedí con el corazón a punto de estallar.

- Jamás me he acostado con ella desde el accidente, Bella, ni le he dicho jamás que la amo. No lo haría -De nuevo su frente se frunció-. Pero no puedo rechazar sus besos, ni que quiera tomar mi mano en público- me dijo llevando sus manos a mi rostro y ahuecándolo, comenzó a secar mis lágrimas-. Aunque los evitaré en la medida de lo posible; porque nunca serán como los besos que sí quiero darte y recibir de ti...- y acortando la distancia, besó mis labios con extremada dulzura, con adoración -, nunca he deseando besar a nadie como deseo besarte a ti, mi amor, ni nunca he deseado hacer el amor a nadie, como deseo hacerlo contigo.

- Edward…- de nuevo fue lo único que fui capaz de susurrar mientras sentía que él profundizaba el beso y, tomándome en brazos a estilo novia, anduvo sin dejar de besarme hasta llevarnos a la habitación.

- Jamás he deseado tocar a nadie como he deseado y deseo tocarte a ti …- susurrándome, comenzó a acariciar todo mi cuerpo, deshaciéndose de su camisa que yo llevaba puesta y deteniéndose en mis senos que devoró con vehemencia, provocando que todo mi cuerpo vibrase antes sus caricias…-. Jamás he deseado poseer a nadie como deseo poseerte a ti - siguió susurrando mientras abría mis piernas con las suyas y comenzó a frotar nuestros sexos haciéndome contraerme de placer.

- Edward….- gemí su nombre cuando, lentamente, comenzó a penetrarme, y mientras me besaba en los labios, los ojos, el cuello, seguía penetrándome llevándome una y otra vez a ese punto de no retorno.

- Te amo Bella, y sólo a ti puedo amarte - me susurró por último antes de tomar mis manos y entrelazando sus dedos con los míos, elevó mis brazos sobre mi cabeza y continuó haciéndome el amor de la manera más exquisita que hasta ahora lo había hecho.

No tardé en dejarme caer en ese abismo de placer al que sus embestidas me llevaron y seguida de él, caí rendida temblando ante las sacudidas de placer que me azotaban.

- Sólo a ti, mi Bells - susurró y se dejó caer a mi lado llevándome consigo después de salir de mí..- Sólo a ti puedo amarte.

- Te quiero…- le susurré sin poder evitarlo mientras sentía como silenciosas lágrimas corrían por mis mejillas - y no quiero que dejes de amarme, Edward..- le pedí y él, en respuesta, me aferró más a su cuerpo hasta finalmente quedarnos dormidos.

A la mañana siguiente, nos llevamos un largo tiempo sólo mirándonos al despertad; en silencio, sin querer perturbar esa burbuja que nos envolvía. Los dos los sabíamos; Ángela estaba próxima a volver a la vida de Edward y era algo que no podíamos evitar. Apenas musitamos un buenos días antes de fundirnos en un beso necesito, un beso, que no sabíamos si sería el último que nos diéramos al despertar juntos.

Con la misma tristeza, terminamos de arreglarnos y recoger todo lo que habíamos puesto por medio.

Él, cada vez que tenía ocasión, me abrazaba por la espalda y dejaba silenciosos besos en mi cuello, pero apretándome contra él; era más estremecedor la fuerza y la necesidad de su agarre, que el placer que me proporcionaban esos cálidos labios en mi piel. Ya lo sentíamos, no volvería a ser lo mismo…

Hicimos el camino de vuelta en silencio, supongo que cada uno sumido en sus propios pensamientos. Esta pequeña escapada, no sólo me había mostrado parte de su pasado, sino lo que podría haber sido de ser una pareja de verdad. Cómo podía sentirme al ir tomada de la mano de él al pasear, cómo sería ir de picnic y hacer el amor en medio de un prado como podría hacer una pareja cualquiera que se ama…Pero eso lo hacía aún más doloroso.

En varias ocasiones, nuestras miradas se cruzaron, y sólo llegamos a sonreír tristemente; más tratando de reconfortar al otro que a uno mismo… ¿Por qué el destino se empeñaba en jugar tan cruelmente con nosotros? ¿por qué hacer que nuestros caminos se cruzasen, si sólo nos haría sufrir por no poder estar juntos como verdaderamente nos gustaría estar? Ahora sabía que él me amaba, pero… lamentablemente, no era libre para hacerlo, había llegado tarde, demasiado tarde…

La comida en la casa de los Cullen no pudo ser más desastrosa. Por más que quería no demostrar el dolor que me atizaba, simplemente me era imposible. En varias ocasiones, Esme me preguntó si me pasaba algo, o si me había gustado el lugar, pero yo me limitaba a negar a la primera pregunta y asentir a la segunda. No pude evitar conectar de vez en cuando con su mirada, tan triste y sombría como la mía… pero era algo inevitable…

En cuanto pude, me disculpé alegando que estaba cansada y que tenía mucho trabajo que preparar para el día siguiente. Edward, tan caballero como siempre, se ofreció a acompañarme y de nuevo, en la intimidad de mi apartamento, nos volvimos a amar. De una manera visceral, necesitada, atormentada. Y antes de que llegara la noche, se despidió…

De nuevo sola, en esa inmensa y fría cama; una cama que aún desprendía su olor y con todas mis fuerzas, me aferré a su almohada rota de dolor y desespeación.

Al día siguiente, el trabajo hizo milagros en mi estado de ánimo; estaba tan sumergida en él, que no me había fijado que era ya la hora de comer y de pronto, unos golpes a la puerta me sobresaltaron.

- ¡Ey Bella! ¿Es qué no piensa ir a comer? - me preguntó la cantarina voz de Alice.

Inmediatamente una sonrisa se pintó en mi cara. Ella y Rose, se habían convertido en un bálsamo para mí; aparecían como por arte de magia cuando más las necesitaba.

- ¡Hola, Alice! ¿Qué tal? - le pregunté quitándome las gafas que tenía para estar frente al ordenador y masajearme el puente de la nariz.

- ¡Vamos!, tomas tus cosas, nos vamos a comer - me apremió haciendo exagerados gestos con la mano.

Yo sonreí y decidí animarme. No podía seguir sumida en ese bucle de dolor y desesperación por algo, que para mí, no tenía solución. Había tomado una decisión, mientras pudiera soportarlo, no dejaría de estar con él. Simplemente lo necesitaba.

Durante la comida, Alice me contaba de sus planes de viajar a San Diego para hacer las fotos de su próxima colección. Y de hecho, entusiasmada, comenzó a darme pequeños y reveladores detalles de cómo sería, lo que por otra parte, me tenía totalmente entretenida, tanto, que tuvo que ser ella quién me avisó de que me había llegado un mensaje al móvil.

Tras disculparme, me apresuré a tomarlo, y sin dudas mi sospechas fueron ciertas…

" Hola preciosa, no sabes cuánto he echado de menos despertar contigo, te amo."

De pronto, el corazón se me contrajo por una sensación contradictoria; por un lado, me alegraba que me hubiese echado de menos, pero por otro, el saberlo volvió a entristecer mi ánimo.

- ¿Problemas? - preguntó de pronto Alice al ver mi rostro.

- ¿Qué? No… no… - mentí de una manera muy poco creíble.

- Bella, no sé lo que te ocurre, pero quiero que sepas que estoy aquí para lo que necesites; se escuchar, y no me caracterizo por juzgar a quienes confían en mí… - me dijo mirándome con una sinceridad infinita en sus hermosos ojos.

- Alice…- su nombre salió de mis labios en un suspiro.

- Es por él, ¿verdad? Es por ese chico de quien nos hablaste- dictaminó.

Yo bajé mi rostro enrojecido pero sin poder evitar que mi corazón se contrajese - Sí - le confesé finalmente sin llegar a mirarla, no podría haberlo hecho sin sentirme más culpable de lo que ya me sentía-, sé que no tengo derecho a sentirme así, que soy la otra, pero..

-Bella…- susurró mi nombre entristecida.

- No Alice, es mi realidad, estoy enredada con un hombre que no es libre; pero aunque lo he intentado con todas mis fuerzas, no puedo evitar amarlo, no puedo…-la voz se me atoró en la garganta -, lo quiero con toda mi alma… - le confesé tratando de aguantar las lágrimas que comenzaban a acumularse en mis ojos.

- Bella…- volvió a musitar mi nombre pero esta vez, su mano tomó la mía sobre la mesa para reconfortarme.

- No sé como voy hacer para verlo de nuevo con ella, Alice. - De pronto, noté que ella fruncía el ceño como tomando consciencia de lo que le estaba diciendo y en ese momento supe que había hablado de más.

- Bella…- volvió a pronunciar mi nombre, pero en esta ocasión, en su voz había algo indescriptible, como si quisiera decirme algo y no se atreviese, o como si quisiera callarse algo e igualmente no se atreviese… - Es… ese hombre es…

- No lo digas Alice, por favor...- le rogué soltando mi mano de su agarre y cerrando mis ojos con fuerzas, provocando que una traidora lágrima comenzara a rodar por mi mejilla, al esta completamente segura de que ya sabría de quién se trataba- no pronuncies quien crees que es, no lo soportaría- le confesé amargamente.

- Pero…

- Por favor…-le supliqué; a estas altura algunas lágrimas más comenzaron a deslizarse por mi mejilla y mi labio comenzaba a temblar.

- Mi Bella, que mal lo estás pasando, pequeña - dijo y no pude evitar levantar mi vista y clavar mis enrojecidos ojos en ella. Ella me miraba con cariño, con sincero cariño y preocupación… no había reproches en sus ojos - Edward será un idota si te deja marchar - dijo de pronto asombrándome a la vez que mi corazón se partía en varios pedazos más.

- Alice, no…

- Shhhiiss - siseó mandándome a callar - No trates de desmentirlo, Bella. Para otros quizás haya pasado desapercibido, pero no para nosotros.

- ¿Nosotros? - pregunté mucho más temerosa e incluso avergonzada.

- ¿De verdad pensabais que no nos daríamos cuenta?.. Edward ha sido demasiado obvio. Conozco a Edward desde el instituto. Ha sido amigo de Jasper desde siempre, y nosotros lo conocemos bien, Bella. Y el Edward que vino de Miami, no es el mismo Edward que se fue…

- No…no te entiendo..- musité confundida, sorbiendo por la nariz como una niña pequeña mientras trataba de limpiar las lágrimas de mis mejillas.

- No me malinterpretes Bella, quiero mucho a Ángela, es una gran amiga. Pero por eso sé que no está bien lo que está permitiendo. Sé que Edward está con ella por sentirse culpable, pero tanto ella como todos nosotros, sabemos que él no la ama… de hecho, dudo que lo haya hecho alguna vez… él… él, sólo ha amado una vez y sólo ahora, en este último mes, que le he visto brillar de nuevo sus ojos.

- Alice…- su nombre volvió a salir de mis labios cual suspiro - no me siento orgullosa de mi comportamiento. Estoy engañando a Ángela, me acuesto con su hombre - le dije tragándome mi propio orgullo, exponiéndome como la mayor de las zorras.

- No te acuestas con su hombre, Bella, te acuestas con el hombre que amas…- me respondió ella condescendientemente -. No te voy a decir que está bien lo que haces, porque, obviamente, Edward debería atreverse a dejar de una vez por toda esa locura de seguir adelante. Pero sé que no lo hará, aunque… jamás lo había visto así Bella. Creo que ahora no le resultará tan fácil decidir seguir con esto. Lo que siente por ti es algo con lo que no está acostumbrado a lidiar.

- Pero… eso es aún peor, Alice ¿no lo entiendes? - le dije llevándome las manos a la cara y escondiéndome tras ellas…- Esto lo hace el doble de doloroso. Si entre nosotros no hubiera sentimientos, sería cuestión de un par de revolcones y si te he visto no me acuerdo, pero así… así duele mucho…- le confesé con la voz amortiguada por mis manos.

- Lo sé Bella, y no sé que decirte para ayudarte…- me dijo sinceramente y con un deje de tristeza en su voz-, pero… si alguna vez existió un motivo para que Edward finalmente decida acabar con esta locura, ese motivo eres tú…- me susurró tomando mis manos y obligándome a descubrirme para mirarla- Tú eres la ínfima posibilidad que tiene Edward para no malgastar su vida.

- Alice, no tienes razón. Sé que Edward siente algo muy fuerte por mí, pero el compromiso que tiene con Ángela, es emocionalmente irrompible.

- No subestimes el poder del amor, Bella. Hasta hoy, Edward no ha sentido ese sentimiento por ninguna mujer. Por eso le ha resultado fácil, pero tú despiertas en él algo nuevo, algo que desconoce. Sé que será difícil, sé que tendrás que soportar escenas que te harán daño, pero a él le ocurrirá lo mismo.

- ¿Qué tratas de decirme, Alice? - le pregunté realmente confundida.

- Él jamás a lidiado con los celos, jamás los ha sentido por nadie. Pero ¡por Dios!, era impropio como se comportó el día del partido. O cuando James revolotea a tu alrededor… Edward siente celos de cualquier hombre que se te acerque, y para su desgracia, tendrá que verte ya que él no es libre para reclamarte.

- Eso es cruel, Alice - le reprendí sintiendo como mi estómago se contraía. Ni siquiera quería que tuviera que pasar por eso.

- No es cruel, amiga, es amor, puro y duro…

- Entiendo que hables así porque lo quieres, Alice, pero me sorprende… no puedo evitarlo…

- Lo sé, y no me gustaría que Ángela sufriese, pero… no lo dejes Bella, no abandones tan pronto. Creo que el destino os tiene preparado algo grande. No en vano hizo que os encontraríais a pesar de la distancia.

- No sé si podré soportarlo Alice, yo no soy tan fuerte - le confesé con lágrimas contenidas.

- Solo inténtalo, tú me has dicho que lo amas. ¡Lucha por él!- me sugirió.

- No sé cómo hacerlo, cómo lucho contra él mismo…- le dije con un hilo de voz.

- Sólo ámalo, hazle sentir lo que es ser amado, esperado, deseado… y deja que el tiempo y el destino haga su trabajo.

- ¿Tú lo apruebas? - le pregunté mordiéndome el labio…

- Yo haría lo mismo si fuese Jasper, Bella ¿si es eso lo que me estás preguntado?

- Dices que todos os distéis cuenta, ¿también Emmett? ¿él lo aprobaría? - le pregunté algo más animada.

- Emmett fue el primero en darse cuenta Bella, Emmett ama a su hermano, y aunque trata de disimularlo, culpa a Ángela por hacerle esto.

- No… no lo sabía …- le contesté sinceramente.

- Él sabe lo que era Edward antes del accidente y en lo que se convirtió después. Él quiere recuperar a su hermano y te aseguro, que hará todo lo que esté en su mano para hacerlo.

- Gracias Alice - musité sintiendo como nuevas lágrimas comenzaba a empapar mi rostro.

- No me las des, cariño. Me alegra que hayas confiado en mí. Además… - me dijo inclinándose lo suficiente como para que no nos oyese nadie - ahora que lo sé quiero que sepas que podéis contar conmigo para lo que sea… una cuartada, lo que sea - me susurró divertida.

-¡Alice! - exclamé reprendiéndole… Ella rompió en risas y con el ánimo renovado, continuamos con nuestras comida.

- Por cierto, supongo que el mensaje era de él…- dijo mientras daba otro sorbo a su café.

Yo sólo sonreí y me encogí de hombros.

- Pues no veo que le hayas respondido, si es por mí, no te reprimas…- me dijo sonriente.

- No…no lo haré - le espeté con los ojos como platos.

- ¡Vamos, Bella! No me digas qué no lo estás deseando…- siguió apretando la tuerca.

- Eres de temer - le acusé señalándole con el dedo.

- Vamos Bella, ¿me dejas leer qué te ha escrito? Sí, sí, venga…que ilusión…- dijo cuál niña pequeña.

- No Alice, es privado - volví a reprenderle.

- ¡Oh, vamos!, porfa, porfa - me pedía suplicante rogando con las manos entrecruzadas…- Siempre quise tener una hermana para compartir estos momentos - dijo emocionada.

- Me da vergüenza, Alice, no somos dos adolescentes.

- ¡Bah! Tonterías, no me digas que no te revolotean mariposas en el estómago cada vez que te envía uno- dijo la muy maldita..- Anda amiga, déjame disfrutar un poquito.

- Ah…esta bien, ¡Dios! No me puedo creer que esté haciendo esto- dije buscando el móvil en mi bolso. Tanteé en él para poner en pantalla el mensaje y, con la cara roja como un tomate, se lo mostré.

-¡Ahhhhh! - gritó provocando que todo los que estaban en el local se voltearan a vernos.

- Alice, por Dios, ¡contrólate! - le pedí entre dientes.

- Pero mira esto Bella, es un amor… ¡Dios!, es lo más bonito que le pueden decir a una mujer..- dijo tratando de controlar su euforia.

De nuevo me devolvió el móvil y no pude evitar leerlo una vez más.

" Hola preciosa, no sabes cuanto he echado de menos despertar contigo, te amo."

- Ainss… si que lo es ¿verdad? - suspiré uniéndome a su eufórico estado y, como quinceañeras, comenzamos hablar de cómo se comportaban nuestros chicos… Sí, no podía creerme que estuviese hablando de él con alguien, como si fuera mío, pero por un ratito, Alice me hizo sentir así, y no me quedaba más que agradecer a la vida por habérmela puesto en el camino.

Cuando regresé al despachó, enseguida le envié un mensaje respondiéndole e invitándolo a cenar.

Por supuesto, su respuesta no tardó.

" Allí estaré preciosa. Contaré los minutos que faltan para volver a besarte."

Continuará…


N/A. Ainss...que de pellizcos me provoca este capítulo. Más cuándo ellos reconocen lo que sienten, pero a veces creemos que es demasiado tarde. u.u Aunque el comienzó en sí fue triste, amé la conversación con Alice, creo que Bella necesitaba un poquito de paz mental, tiene que ser tan horrible amar a alguien que no está libre. Pero super Alice estuvo ahí apoyándola y ánimandola. Los que de verdad aman a Edward jamás juzgarían lo que están viviendo, más cuando esa pueda ser la única posibilidad de recuperar su vida. Y Emmett...AWWWWWW... pocas habeís reparado en él, pero él estaba ahí, siempre estuvo ahí, desde que eran pequeños y él también sabe (movimiento de cejas) a buen entendedor...

Espero de corazón que os haya gustado. Poder compartir esta historia con vosotras me hace disfrutarla el doble, GRACIAS.

Especialmente a: Vale; A Bella Cullen; Sarah-Crish Cullen; Milhoja; Lullaby Wayllen; katlyn cullen; Lore562; freckles03; Nurymisu; Rosi22; solecitopucheta; Shibubi; Angie Masen; hilarycullen17; Dulce isabella 7; yasmin-cullen; deandramari; Paz Cullen; lexa0619; Mon de Cullen; Kikid'cullen; Catalina-Lina; suzette-cullen; maddycullen; Cherryland; bellaliz; Tata XOXO; SalyLuna; BkPattz; alee rodriguez; tany cullen; Patchmila Cullen Mellark; JosWeasleyC; lagie; Julimuliluli Zwein Seiten; Addy Ortiz; Chayley Costa; Tulipan 8; vivi S R; anita cullen; samyzoe; L'Amelie; audreybaldacci;anamart05; toat86; Dreams Hunter; ludgardita; foryou45; annabolena; robsten-pattison; Bere Moreno; Sully YM; Areli Pattirson; Eleneth; indacea; daniella maria; jupy; karenov17; EdithCullen71283; klaxi; chusrobissocute; Jorgi; Betzacosta beluchiss ; themis78; EdwardKaname; Alisaness Cullen; sabi07; Paaameeelaaa; beakis; MELI8114; codigo twilight; maireth-SM cullen; nelliel-kay; Tita Moon; KellyJA8; ati88; karito CullenMasen; martinita; natalia; nikkimellark; arianna mansen; Antonella D Pattinson; Ginegine; Yiyolinaa21; Bertlin; DaniiEverdeen; est cullen; Sky LeVan; YeyaCullen; NaChiKa Cullen; sachita1212; Isabella Stryder; Una Yegua del Caos; gbyaln; Hola; Lurix; Cullen Vigo; twifanMarie; Denisse-Pattinson-Cullen; Ligia Rodriguez; Arixa; CB; yolanda dorado; Diana robles; LauraECS; PattzStewLove; vanesa pinilla; ThoraPoison; Brontedel Caos; anon; nagisa-chan; LunaS Purple; WiPho; yessenya; Ara Cullen; MeliRobsten02; Mimi . rp9 maria6995; SerenitySey; bedaniie; ela fordyce; Twilight all my love 4 ever; Carmen Cullen-.i love fic; alexpattinson; Robaddict18; Pamny; Gaby; luisa; Pulytas; BETTY CULLEN; Alex-Cullen-Pattinson; carlita16; Branstone Rose; Noelle xD; yolabertay; hildiux; MAMITAKAREN; Nohemi; Dani Meneses; lorshy; elenna; TereCullen; Blo; NuRySh; Almaa Cullen; Ximena del Caos; madaswan; vampi; Solchizz; Julie Black Lautner; Ani; karo; monique; Jazmin Li; ALEXANDRACAST; I love Edward; ISACOBO; luna; Jbpattinson; MalloryGreatson; Samantha; diianiita de cullen; Antuss; keimasen86; Yaspicado; lizitablackswan; chiquitza;bells77; SabiaAtenea; Krom; EmilioLT; ErandiLina; ViviORD'Cs; betssdi; Tsukisaku; mandy 01; viivii alice; BK'Cullen; anónimo; zuly luna; Bydanny; CamilleGrigori; MarieCS; EmmaGrigori; JELITA; anabel; anónimos; janalez; yoly rocha; Ninacara; Lucy; gis1416; DiAnA; akitha; dani; SabiaAtenea; marah2221; DINDA CULLEN; lupita calvo; Isabella Cullen28; Sofy Vicky; felicytas; Esyaba; akitha; orangeandlemon; nana cullen; lesliok; LadyMe; Melania; Carelymh; A1ma Cu113N; Rateaga; mirdg; Danny Ordaz; ; Anonymus C; gaviota; Angeles Nahuel; Alyssa; kattycastillo510; silves; Mss1-cullen-swan; jhanulita; gabyhyatt; ini narvel; luzdeluna2012; GoAskEmily; zluna; DaniiEverdeen; iSpidermonkey; carolina llv; Roxa Cullen Hale; ETERNOAMANECER; Julissa de Pattinson; lokaxtv; paky32; vanpirita; Silvana; Rob y Pato; Yumi; erika shields; loverobsten27; Maya Cullen Masen; Gdc; chivis libis; Yekitab; ValenchuCullen; antomirok; roxy de roca; Nia Masen; Karenrobsten; marcia rodriguez; manuela; martinezgonzalez . 10; Melania; vale55; kryzpollito; Mallory Stewart G; AnnieVargas; Anykp; MariaCarlaPL; Paola C19; Rosy Inda; Mariajosemorales; melyna-cisne; NataliElena.

Gracias a todas por leerme una vez más, por seguir ahí, por seguir la historia y seguir disfrutando de ella.Y bienvenidas todas las que os incorporáis a la historia, gracias por dejar vuestra huellita en ella. Me alegra mucho que os esté gustando y espero que lo siga haciendo hasta el final.

Anykp: Puede que no alcance a contestar todos los rr, pero ten por seguro que los leo todos; cada uno de ellos son un tesoro para mí. Gracias por tus comentarios preciosa, me alegra muchísimo que te guste.

Mariajosemorales: Hola guapa! capis? pues si no me cambia mucho la cabeza de aquí allí, como ya he dicho en alguna ocasión, llegaremos aproximadamente a los 50. Pero sinceramente, hasta que no escriba Fin en una historia no puedes estar completamente segura jajajajaja. Me alegra mucho que te esté gustando y lamento la tardanza, aunque en estos momentos me resulta imposible subir con más frecuencia. Lo siento de verdad.

En fin, ya sabéis preciosas mías, si nada me lo impide, ¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

Un besazo enorme a todas. En especial a mis Reques.

Feliz semana a todas.

/(^_^)\saraes.