DISCLAIMER: Los personajes de esta historia no me pertenecen, asi como tampoco las letras de las canciones utilizadas. La trama es fruto de mi retorcida imaginacion. Lakentsb.
Gracias a mi BatiGineee por betear esto!
Capitulo 33
Bella
Estaba en otra de mis obligadas sesiones de terapia.
Empezaba a fastidiarme un poco con esa filosofía del hospital de tomar decisiones "por el bienestar del paciente", decisiones en las cuales obviamente el paciente, en este caso yo, no participaba.
No quería recordar cuánto tiempo de mi vida había pasado en sesiones como esas antes. Todo era parte de una época que me había esforzado tanto por olvidar y dejar atrás… claro que el destino nunca estaba de acuerdo con lo que yo pensara o decidiera.
Suspiré con cuidado midiendo la amplitud de mis inspiraciones, ya que mi costado todavía dolía un poco si reía, o siquiera alzaba la voz o tomaba aire con demasiada fuerza, y mantuve mi vista tercamente en la ventana de la impersonal habitación del hospital y lo más lejos posible de la mirada de la doctora Brandon, deseando que en vez de que los cristales dieran a ese aburrido patio interno de paredes amarillentas al menos hubiera alli algún paisaje que me diera la ilusión de estar lejos de aquí.
-Sé que no quieres escuchar otra vez lo mismo Bella, pero tienes que encontrar la fuerza para reponerte… si no te tranquilizas…
La doctora Brandon exhaló con frustración recuperando involuntariamente mi atención. Desde que la mañana en que la había encontrado en mi habitación ella había sido una bola de entusiasmo que por momentos me recordaba a Bree.
-Lo que quiero decir es que… ya no es bueno sedarte tan seguido... podría haber secuelas en tu embarazo Bella… mira, yo no quería decírtelo aún pero los médicos están pensando otras opciones mas drásticas si tu situación se mantiene.
Entonces exhaló profundamente otra vez. La quedé mirando sin poder reaccionar mientras sopesaba sus palabras, ella parecía incluso preocupada luego de soltarme aquella bomba.
Supongo que no lo estaba haciendo nada fácil con mis constantes declaraciones evasivas a pesar de sus simpáticos intentos por ganarse mi confianza y crear un clima calido con el que trabajar. Ella se había convertido en mi terapeuta personal por decisión del equipo médico que estaba cuidándome, luego de que despertara por segunda vez y aún bajo el efecto de un montón de sedantes.
Sacudí mi cabeza tratando de apartar aquella imagen de mi mente aún antes de que se formara el recuerdo completo y por primera vez en todos esos días me concentré en los rasgos de la carita angelical, casi de niña, de la mujer de cabellos negros y ojos azules que estaba sentada frente a mi cama como ya era la rutina de todas las tardes. Ella estaba observándose las perfectas uñas de manicura mientras seguía soltando con la mayor calma del mundo todo lo que el hospital decidía sobre mi cuerpo.
-¿Otra opción? ¿Qué… qué es lo que ellos van a hacer?
El miedo se coló en mi voz sin que pudiera evitarlo. ¿Qué más podría pasarme? Lo único que me mantenía apenas cuerda desde que había despertado en el hospital era saber que a pesar de todo lo que viví no le había sucedido nada malo a mi bebé.
-Bueno… ellos piensan que tal vez todo se solucione más rápido induciéndote a un coma hasta que te recuperes físicamente lo suficiente como para que todo lo relativo al bebé se estabilice definitivamente.
-¡No! ¡No quiero eso!- la corté con brusquedad. ¿Un coma inducido? ¿Y si no despertaba jamás? ¿Y si me quitaban a mi bebé mientras dormía?
Un montón de pensamientos horribles se desataron rápidamente en mi cabeza haciendo que mi respiración comenzara a agitarse y agudizando las punzadas en mi costado. Cerré los ojos tratando de controlar las lágrimas.
-Bueno… es lo que me imaginé... –continuó impasible la doctora- … sobre todo teniendo en cuenta que ya saltaste el océano dos veces solo porque pensabas que el padre del bebé tal vez te pediría que no lo tengas si se enteraba de su existencia, si hiciste algo así solo para protegerlo… quiero decir, se que encontrarás la forma de lidiar con esto ahora.
Mi ceño se frunció cuando me di cuenta de lo que ella estaba haciéndome, ella me estaba desafiando con sus palabras dichas casi al pasar. Ya comenzaba a conocer sus estrategias después de una semana de visitas diarias. Me la quedé viendo por un momento: Alice Brandon seguía contemplando sus uñas esculpidas con sumo interés luego de alisar alguna arruga inexistente de su exquisita falda.
Mi cabeza se sacudió nuevamente y contuve una mueca irónica. Ella en realidad no parecía una doctora, era algo que solo podías notar si lograbas darte cuenta que la sofisticada chaquetilla clara que traía sobre sus ropas de diseño era eso: una chaquetilla de doctor.
Además, ella era demasiado pequeña como para imponer todo ese temor sobre los demás como ya había visto: las enfermeras bajando la vista cuando ella entraba a la habitación, incluso Rose, cuando algo de lo que me decía en su revisión diaria no era considerado prudente y era corregida en público por la mínima mujer que hasta llevaba esos cabellos negros alborotados con elegancia.
Alice Brandon era algo impresionante, sobre todo cuando lograba que la altanera y muy segura de sí misma Rosalie Hale bajara la mirada ante ella y asintiera sin otro gesto que morderse el labio para luego salir con toda una caminata digna de pasarela de la habitación. Ella era buena en lo suyo y eso era algo que yo podía detectar perfectamente después de años de terapia con una de las mejores especialistas de Sydney.
También era perfectamente consciente de otra cosa: yo no lo estaba haciendo nada bien, es decir, yo no estaba bien. Me sentía perdida, descontrolada… incapaz de contener mis emociones, literalmente, y estaba hipersensible a todo, todo el tiempo…
Cualquier ruido, cualquier voz demasiado alta, cualquier persona que no fuera de mi círculo más íntimo y cercano y que conociera desde mi niñez me sacaba de mi casi inexistente calma y con demasiada frecuencia.
Desde que había despertado en el hospital con aquella última y horrenda imagen en mi retina de Edward cayendo sin vida frente a mí, todo me ponía en tal estado de angustia que terminaba siendo conectada de inmediato a un suero de sedación por goteo y luego durmiendo casi el día completo, totalmente perdida en las mas horribles pesadillas, y tan sedada que ni siquiera podía gritar… o moverme.
-¿Cómo sabes eso? –pregunté, obligándome a concentrar en lo que Alice decía y haciendo nuevamente caso omiso al desafío implícito sobre mi supuesta fortaleza. Yo no le había mencionado a Rose y a nadie del hospital que recordara sobre mis "saltos oceánicos".
-Bueno, soy la terapeuta del hospital... -respondió alzando los hombros como si eso lo justificara todo- y por supuesto con ello tengo acceso a todos los expedientes que quiera…
-Pero yo dije nada a ningún médico aquí - mascullé algo molesta de que usara suposiciones para dar peso a sus argumentos y sonsacar más información.
-Es cierto, a Rosalie Hale solamente le dijiste que temías que el padre te pidiera abortar y por eso no le habías dicho del embarazo – suspiró. - Supongo que tal vez Edward Cullen me haya contado un poco sobre cómo saliste tan rápido de Nueva York... y también está Jacob, ese amigo tuyo que vino de Australia... he hablado bastante con él.
-¡No debiste hacerlo! Esa es mi vida privada... ¿Quién te da derecho a meterte con mis cosas? ¡No quiero a todo el hospital chismorreando! –ella me estaba cabreando realmente.
-Ahí te equivocas, Bella. Solo Rosalie y Jasper, que debo decir está haciendo un excelente trabajo con Edward en sus terapias, y yo, que me he limitado solamente a reunir la información que consideraba necesaria para trabajar contigo en vista que ya han pasado casi dos semanas de que estas aquí y no colaboras... sabemos esos detalles. Además, ni siquiera has querido dejar entrar al padre del bebé a verte.
-Es que no quiero verlo.
-¿Por qué? él está aquí… y me consta que te buscó por cielo y tierra… no ha salido huyendo cuando supo que esperabas un bebé suyo y no se aparta de esa puerta aunque tú no lo quieras ver... Edward siempre esta ahí sentado, ni siquiera se ha ido a su casa una vez en todos estos días - dijo, bajando un poco la voz y señalando la pared de la habitación que daba al pasillo.
Algo en el tono de la doctora me hizo mirarla, ella hablaba con emoción y no pude evitar notar cierto brillo de admiración en sus ojos cuando hablaba de Edward.
-Ese no es mi problema... yo no le he pedido que lo haga - bufé, sabiendo que me estaba portando horrible. Pero todo mi interior se revolvía al oír aquello… que Edward siguiera ahí… y cuidando de mí… que no se alejara de mi puerta en semanas…
-¿Sabías que Edward renunció a su trabajo del hospital para no tener que alejarse ni un momento de ti? Creo que ese hombre realmente está loco por ti... además de que adora a tu bebé... él solo vive por ustedes.
Apreté mis manos en puños, escondiéndolas bajo las sabanas. Sus palabras me hacían más daño del que podía imaginar.
No, Dios… no lo sabía.
Ni lo imaginaba. Ni lo esperaba… nada de eso. No pensaba siquiera que él siguiera en Forks luego de aquel espectáculo que hice cuando lo vi en la habitación, mucho menos que se interiorizara de todo lo que nos pasaba, o que preguntara por mi bebé.
Desde el ataque de pánico que me dio cuando lo vi en la habitación al despertar y lo eché… yo creíque él finalmente había renunciado a mí, a nosotros.
¿Por qué tenia que ser todo tan difícil, tan confuso? Una parte de mi todavía lo necesitaba de un modo irracional… y lo quería cerca, pero yo no podía hacerlo.
No, yo no tenía fuerzas para enfrentarme a todo lo que su presencia ahora producía en mí.
Edward me lo recordaba absolutamente todo.
Y no había manera en el mundo de que yo pudiera superar eso. Mucho menos que pudiera permitirle acercarse a mí… eso era demasiado.
-No lo entenderías Alice... yo no puedo verlo... y no quiero hablar de ello.- Insistí, recostándome en mi almohada, enviando la indirecta de que quería dormir y terminar esta conversación.
-Pero tú lo amas.
¡Argggg! Gruñí interiormente… definitivamente Alice hoy estaba en modo "no me iré de aquí sin conseguirlo".
-No. - Respondí, mis ojos seguían cerrados con fuerza.
-¿No? ¿Entonces por qué atravesarse en medio para recibir una bala que era para él?
¿Por qué hacerlo si no te importa? ¿Por qué simplemente no dejarlo morir?
Dios… ¿Por qué? porque debía hacerlo porque todo fue mi culpa... porque si yo no hubiese regresado a Forks… todo lo que pasó... Porque de todas las personas en el mundo Edward no podía morir… No después de todo lo que él sufrió en la vida.
-¡Él no tenía que saberlo Alice! – medio chillé, totalmente exasperada y sintiendo que las lágrimas iban a ahogarme.
¿Por qué no podía dejar de torturarme con esas malditas preguntas? ¿Es que no se daba cuenta de lo difícil que era todo para mí?Hasta a Jake le costó días comprender lo que yo quería decir.
¡Dios! ¡Él hasta pensó que Edward alguna vez me hizo daño cuando se enteró de mi reacción al verlo!
Era todo tan horrible… ¡claro que Edward nunca me había hecho daño! Él jamás podría… él solo me había dado lo que jamás imagine tener. Y él me había amado...
Al menos ahora estaba segura de eso… de que esos cuatro martes que pasamos juntos yo fui especial… me lo escribió en todas esas cartas.
Pero ahora, verlo solo era recordar todo lo que jamás quise que sucediera... y que yo nunca iba a volver a ser la niña que era antes de James, que estaba arruinada para siempre.
Algo que por mucho tiempo solo lo sabía yo… y tal vez mi madre, Bree, Jacob...
Algo que quise que nadie más supiera nunca de mí... mucho menos alguien que estuviera enamorado de mí... Yo no quería la pena de ningún hombre.
¡Yo no podría soportar la pena de Edward!
-¿Estás diciéndome que Edward no tenía que saber qué? ¿Lo que James te hizo? ¿Lo que pasó contigo cuando eras solo una niña?
-Yo no sirvo Alice... - susurré, conteniendo las lagrimas.- Edward se merece algo mucho mejor que yo... no alguien roto... dañado... él merece alguien que no tenga todos estos sueños horribles, alguien que viva sin tener miedo de que la toquen y le vuelvan a hacer daño... alguien que sepa relacionarse con las personas de manera normal... yo ya nunca seré eso… ya no soy nada de eso.
-Y entonces esa es la razón por la que después de atravesarte delante de una bala por él te das por vencida y solo lo alejas de ti… solamente porque crees que por lo que te pasó eres poca cosa para él.
-¡Es que lo soy! - chillé derrotada y con las lágrimas fluyendo sin control.
-¿Y no se te ha ocurrido pensar que tal vez Edward podría amarte a pesar de todo eso? ¿Qué tal vez él igual querría estar contigo a pesar de lo que te pasó? ¿Qué de todas maneras él te elegiría a ti antes que a cualquier otra persona en el mundo?
-No Alice… alguien como Edward solo se quedaría con alguien como yo por pena... si solo nunca lo hubiese sabido… tal vez sería diferente.
-Con sinceridad Bella, te equivocas en eso, además me consta que ese hombre te ama sin remedio. ¿Por qué crees que sus sentimientos cambiarían después de saberlo?
-Porque entonces él me vería como soy, así de anormal y trastornada... ¡es obvio Alice… solo se puede sentir pena por mi! Yo no soporto eso. Prefiero estar sola para siempre antes que con alguien que sé que está conmigo por pena.
- Edward también ha sufrido en la vida… sé que él no ha tenido un camino fácil y si quieres saber, pienso que ustedes tienen mucho en común… que él más que nadie podría comprenderte de verdad.
-No insistas... Alice. Nadie puede… ya es tarde, ya no hay remedio para mí.
-Dime algo Bella ¿sabías a qué se dedicaba Edward cuando lo conociste verdad?
Ella realmente captó mi atención ahora… ¿Edward le había dicho? ¿Le había contado como nos conocimos?
-Claro...
-¿Y nunca pensaste que en un trabajo como ese pudo ser violado? Es decir, ¿que tal vez alguna vez fuera comprado por personas que lo obligaran a hacer cosas que realmente no quería? ¿Nunca pensaste que Edward también pudo ser lastimado como tú?
-No...
-Tal vez deberías pensar en eso antes de juzgar sus intenciones tan rápidamente… tal vez si intentaras dejar que te hable sobre algunas cosas... pienso que deberías preguntarle. Hasta puede que te sorprendas y entonces puedas entender por qué Edward sí puede ver mas allá de lo que te pasó.
Alice apretó mi mano con dulzura antes de levantarse de la silla junto a la cama y salir de la habitación, dejándome con la cabeza completamente revuelta y una sensación extraña en el pecho y las lágrimas a punto de caer nuevamente.
¿Por que me diría algo así sobre Edward? ¿También a él le habría pasado algo de eso?
Era algo que no podía concebir simplemente porque él era un hombre... además… ¡él no tenía problemas para acercarse a una mujer!.. Yo lo sabía perfectamente, Edward tenía todo menos problemas para seducir y hacer sentir bien y hermosa a una mujer apenas a pocos minutos de conocerla.
¿Y Tanya no se había jactado siempre de lo legal y sano que era su negocio de chicos y cómo los cuidaba?
Me di cuenta de que a pesar de lo mucho que creí saber sobre él realmente lo que conocía no eran más que pocos detalles contados por cartas. Y también me di cuenta de que aún antes de saber esos pocos detalles él ya era todo para mí.
¿Por qué me resultaba tan increíble entonces que a él le hubiera pasado lo mismo?
…..
-Bueno Bella, la verdad es que ya no puedes seguir en el hospital, tu estado de salud es bueno y aunque necesitas mantenerte en reposo y a alguien que cuide de ti en el día para que no hagas esfuerzos.
Rose se había sentado junto a mi cama por primera vez en todas sus visitas y parecía ¿nerviosa?
-¿Me estás dando el alta?
En realidad hubiera querido preguntarle si me estaba forzando a irme a casa, porque más bien eso parecía y la verdad es que no estaba nada preparada realmente para salir de ahí y lidiar con mi vida.
-Te estoy dando la posibilidad de que salgas de estas horribles cuatro paredes Bella, necesitas mejorar más y al parecer el ambiente de hospital no está siendo de gran ayuda.
Iba a replicarle, es cierto que era aburrido, que apenas si había salido de la habitación a regañadientes para ir a mis terapias de rehabilitación de la pierna pero….
-Hemos hablado con Sue, ella se ofreció a cuidarte el tiempo que sea necesario, pero cuando fuimos a ver tu casa bueno… no estas en condiciones de subir y bajar escaleras diariamente todavía... y a menos que te pases la vida en tu sala… Quiero decir… necesitas otro lugar.
-¿Entonces me puedo volver a Nueva York?
No había pensado ni remotamente en esa posibilidad pero de repente la idea de alejarme de Forks me agradó.
-No, la verdad es que no estaba pensando en algo como eso... porque Bella… tu condición, mas bien la condición del bebé es frágil todavía, se que te hemos dicho que está bien y así es… pero aún no recomiendo las tensiones de un vuelo... pienso que si todo va bien y haces el reposo necesario tal vez en dos meses sí podrías volar.
-Entonces no entiendo...
-Bella… hemos hablado con Edward al respecto, él ha ofrecido su casa y Emmett, mi esposo, ha estado ayudándolo a acondicionar una habitación para ti en la planta baja, la casa tiene todas las comodidades que necesitas para cuidar de tu embarazo y está en un lugar tranquilo, cuando te repongas un poco más hasta podrás dar algunos paseos por el hermoso parque que tiene y…
-De ninguna manera Rose ¡no me mudaré con él! ¿En qué estabas pensando? –interrumpí, furiosa.
-Bella ¡no vas a mudarte con él, solo vas a alojarte en una de sus habitaciones... ¡ni siquiera estás obligada a verlo!
-Pero…
-Edward ya sabe que no quieres verlo y prometió que durante el día no lo veras en ningún momento si eso te preocupa… además esa casa es lo suficientemente espaciosa como para que no tengas que hacerlo aunque estuviera ahí.
-No lo sé, Rose…
-No tienes nada de qué preocuparte, Sue estará contigo… además me tienes a mi, estaré disponible cuando me necesites, no voy a ser tu guardiana personal pero si me llamas estaré ahí. Y desde ya te digo no puedes salir de la casa sola aunque tienes que seguir con tus ejercicios de caminar… pero solo un poco y en la medida de lo posible debes guardar reposo... Edward hasta acondicionó una de las habitaciones para el bebé si llegado el momento estuvieras aquí… incluso está preparada para tener el parto ahí… ha instalado todos los insumos médicos como para que no haya que trasladarte si es necesario.
-Pero… eso es mucho dinero… Rose, no debieron permitirlo.
-Si conoces algo a Edward sabes que nunca le importó un comino el dinero... solo que ahora prefiere gastarlo.
Una mueca de sonrisa se formo en su cara como si fuera alguna especie de chiste privado.
-No debiste dejar que haga algo así Rose, es demasiado.
-Edward lo hace por gusto, Bella, y sobre todo porque es para ti... y para su hijo. Tal vez si trataras de ser menos egoísta… quiero decir, el chico ha hecho lo imposible todo este tiempo para que estés bien. Deberías dejar que se acerque Bella, él también está deseando estar cerca de su hijo.
Aquellas palabras me golpearon bajo. Me hacían sentir como una perra… pero aún no podía.
-Lo sé... ¡¿crees que no lo sé? ¿Que no me siento horrible y cruel por no poder estar en la misma habitación? Pero no puedo. No tengo la fuerza para hacerlo todavía, solo de pensarlo me altera demasiado... yo tengo miedo Rose... tengo miedo de que me de algo y eso le haga daño al bebé.
-Nadie está forzándote a nada Bella, solo estoy mostrándote un poco "del otro lado", no eres tú solamente la que lo está pasando mal.
-Ya lo sé, y tampoco quiero esclavizar a la gente alrededor para que me atienda y cuide de mi en la í estoy bien vigilada Rose, yo preferiría quedarme en el hospital.- Insistí.
-No, Bella... ¡quieres terminar con esa actitud de mierda! Esa gente de la que estas hablando es gente que te quiere y se está ocupando de ti porque quiere hacerlo... de paso hay alguien afuera que quiere verte.
Rose se puso de pie, dispuesta a dejar la habitación.
-Piensa en lo que te dije sobre Edward... todo ésto lo está matando también... se ha convertido en una máquina, Bella.
Bien, definitivamente Rosalie hoy había decidido dejar completamente de lado sus funciones profesionales para convertirse en consejera sentimental.
¿Desde cuándo se había convertido en defensora de Edward? ¿Desde cuándo eran tan cercanos?
-¿Cómo puedes hablar así si apenas lo conoces? – la encaré algo mas rabiosa de lo que podía admitir.
-Lo he visto lo suficiente en estos dos meses como para saberlo... y también vi esas fotos que tiene contigo en Nueva York... está completamente diferente ahora, es como si hubiera envejecido diez años en el último mes.
Rose se levantó y se acercó para besar mi mejilla y me quedé con la boca abierta. Tal vez tenía razón, yo solo lo había visto esos escasos minutos en el mercado y la verdad es que no había reparado demasiado en cómo se veía.
-No empieces a tener pena de ti misma por lo que la rubia dijo- protestó una voz a mi lado cortando el rumbo de mis pensamientos.- aunque eso sería un cliché viniendo de tu parte... es verdad que el chico se ve algo demacrado pero él es quien elige quedarse de fantasma de pasillo en vez de irse a dormir a una cama caliente.
Mi boca se abrió completamente al reparar en la dueña de aquella voz.
-¿Bree? ¿Qué haces aquí?
-No me digas que prefieres a Renée… puedo llamarla ahora y…
Bree tomó el teléfono de su bolsillo haciendo amago de salir por la puerta.
-¡No! Quiero decir… pero…
Ella se carcajeó descaradamente de mi reacción.
-Bella, siempre tan ingenua… ¿desde cuándo yo tengo un teléfono con cobertura satelital?
-Yo… ¡Bree!
-Bueno… si me dejas explicarte…, tengo unas aburridísimas vacaciones de la universidad hasta abril y pues... me decidí gastarlas siendo tu guardiana personal.
-Pero ¿cómo llegaste aquí?
-¿En avión, luego una avioneta?
-No me refiero a eso... quiero decir… nadie sabía que… -Jacob.
-Jake me llamó.
-Por supuesto… Jake te llamó. -farfullé rabiosa.
-Sí, fue lo mejor que pudo hacer dadas las circunstancias… y estuvimos de acuerdo en que no queríamos preocupar a Renée ahora que.
-¿Qué? ¿Pasa algo con Renée?
-No, no es nada... bueno, Renée está bien, es la abuela Marie que está algo vieja últimamente... ella ha dado algunas preocupaciones extras y eso mantiene a Renée bastante ocupada.
-Oh...
-Así que con Jake decidimos que "me tomaría unas repentinas vacaciones visitando Nueva York... y pasando unos días con mi hermanita".
-No puedo creer que Renée se lo tragó así nomás.
-Sí, como te dije ella está un poco ensimismada con la abuela… prepárate porque en unas horas tendremos que tener una conferencia por Skype cuando ella llame así no gasta en teléfono ya que se había acostumbrado a que la llamaras tú.
-Bree...
-¿Qué? Ya estas mejor, además tengo la excusa de que como la video llamada es demasiado lenta en mi notebook prehistórica solo será llamada de voz... ¡dime si no es genial! ¿Qué sentido tiene preocuparla con la verdad justo ahora? Además Jake regresará en unos cuantos días a Sidney y entonces él hablará con ella personalmente.
-No sé qué decir.
-Nada, ya lo pensamos todo, y a menos que la quieras con un ataque de angustia y luego instalada aquí al lado de tu cama… no puedo creer que se tragara el cuento de tus vacaciones por tiempo indefinido.
-Bree, Renée no necesita pasar por esto de nuevo... ni tú… y ¡no podía decirle que venía a Forks!
-Ah no… deja ya mismo esa actitud de hacer sentir a los demás que es una tortura cuidar de ti que ya no soy una niña Bella. Es cierto que cuando tú... bueno... que yo era demasiado pequeña en ese entonces, pero ahora quiero y puedo estar para ti... para lo que sea, y a mi no necesitas esconderme nada.
-No tengo nada que esconder.
-¿Ah no? ¿Y qué me dices de ese pedazo de hombre que está sentado ahí en el pasillo?-casi gritó mi hermana haciéndome pensar que si realmente Edward estaba en el pasillo tal vez estaría escuchando todos sus desvaríos.- ¿Cuándo pensabas contarme que te habías enrollado con alguien tan guapo?
-No era la gran cosa Bree, y no es una historia que quiera contar - minimicé.
-¡Pero sí que es la historia ahora! – Chilló con su inalterable entusiasmo - ¡Solo mírate estas embarazada, vas a hacerme tía y el padre del bebé es un modelo internacional que se parte de guapo! ¿Cómo que eso no es una gran historia?
-Un modelo internacional... - murmuré más para mi misma: Edward Cullen modelo internacional, y enamorado de alguien tan insignificante como Isabella Swan… otra razón para que sea imposible.
-¿No lo sabías?
-Claro que si – me defendí- … es solo que... oírlo así...
-¡Dios, él está de infarto Bella! ¡Uff! ¡Si lo he visto en las revistas tantas veces antes de venir y enterarme de que era él y es... es… ¡Dios, tiene unos pectorales que...! –
Bree había enrojecido, no sabía si era porque estaba hiperventilando solo de hablar de Edward o ¿le gustaba? No sabía si reírme o abofetearla por ser tan descarada y babear de esa manera por el padre de mi bebé. No pude evitar mi cara de disgusto y mi ceja se arqueó antes de que pudiera pensarlo siquiera.
-Eh… lo que quiero decir es… bueno… es que… me fue muy difícil no hiperventilar esta mañana cuando abrió la puerta de su casa y…
-¡Hey, hey!… ¡Oye niña, si vas a hablarme sobre Edward así todo el tiempo que estés conmigo entonces...!-la interrumpí, completamente cabreada.
-¡Sí! – chilló aún más fuerte, desconcertándome por completo. - ¡Rosalie tenía razón, ya realmente estás bien Bella! - batió las palmas como desquiciada mientras la observaba sin comprender ni un ápice- ¡si hasta regresó tu humor gruñón!
Luego de unos minutos la euforia inicial de Bree pareció calmarse y por fin se abalanzó sobre mi para darme su abrazo de hermana.
Luego, al notar realmente mi barriguita me pidió permiso para levantar mi pijama y tocarla y se emocionó, haciéndome llorar como una idiota junto con ella, y reír al mismo tiempo al oír su interminable sarta de ocurrencias sobre los nombres que le podría poner a mi bebé si era niña, y si yo la dejara elegirlos, cosa que obviamente estaba completamente fuera de toda discusión… y me di cuenta de que aún no había pensado en ningún nombre… ni siquiera en qué sexo me gustaría que tuviese.
-¿Sabes? Realmente me moría por estar aquí… quiero decir… por verte así: con la barriga creciendo y todo eso.
-¿Renée te lo dijo? –pregunté, un poco avergonzada recordando aquella última y horrenda conversación que tuviéramos antes de que huyera de Sydney.
-No en realidad, la verdad es que lo supe el primer día Bella… o más bien al segundo… aunque por unas horas me tragué ese cuento de que te descompuso el avión…
-Fui una tonta… ni siquiera pude confiar en mi propia familia.
-Hiciste lo que pudiste Bella… aunque pienso fue algo muy tonto viniendo de ti, quiero decir, con lo inteligente que eres… que pensaras que podías guardar algo así en secreto.
-Si hubiese sido tan inteligente como crees nunca hubiera venido aquí de todos los lugares en el mundo.
-Hey, no, que ya sé lo que estás pensando y ahora también vas a echarte toda la culpa por lo que pasó, pero ese idiota mal nacido que ojala se esté retorciendo en el infierno para siempre, te hubiera encontrado quizás en unos años si estaba tan obsesionado contigo como dicen.
-No lo sé…
-Es probable, y además, por lo que oí, nada alcanzó a pasar realmente gracias a Edward.
No respondí.
¿Eso pensaban? ¿Qué nada realmente había pasado porque nadie salvo el maldito de James murió? ¿No contaban los días que estuve inconsciente tratando de salir del horror, de mis pesadillas constantes, del miedo que me daba tener a Edward cerca de mí? ¿Y qué todo estuviera tan malditamente jodido que ya no hubiera esperanzas para nosotros porque la nada que pasó había jodido mi mente para siempre alejándome de la única persona que dejé llegar a mi en mi maldita vida?
-¿Por qué no estás con él Bella? No logro entenderte… digo, además de que está que se parte de bueno, él parece realmente triste y desesperado por ti… quiero decir, es evidente que le importas y…
-Es complicado Bree, de verdad no puedo seguir hablando de eso… yo estoy intentando superar algunas cosas pero no me resulta fácil.
-Pero lo amas…
Suspiré derrotada.
¿Qué sentido tenia negárselo a ella? O tal vez era bueno comenzar a admitirlo…
-Esa fue la razón por la que fui a Sydney - susurré, sabiendo que ella se cabrearía.
-¿Estás diciéndome que dejaste al pedazo de hombre de Edward Cullen porque te enamoraste de él? ¿Qué ibas a tener su bebé y aun así lo dejaste por eso?
-Suena tonto pero…
-¡Es lo más tonto que he escuchado en toda mi vida!
-Pero hay muchas cosas que no sabes.
-Tengo casi tres meses para escucharlo Bella.
Suspiré, entre resignada y agradecida de que fuera Bree y no Renée la que había llegado a verme. Después de todo Bree siempre era una brisa refrescante y a pesar de sus preguntas tan directas y sus declaraciones sin anestesia tuve que admitir que necesitaba a alguien de la familia conmigo.
Es cierto que estaba Jake, y que él que venia todas las mañanas a desayunar conmigo, o más bien a obligarme a desayunar y cerciorarse de que metiera en mi cuerpo todo lo que la bandeja del hospital traía, y me distraía bastante con sus anécdotas de La Push haciéndome reír a veces a pesar de mis costillas doloridas, pero era consciente de que Jake no iba a quedarse para siempre, y de que le estaba robando tiempo precioso con Nessie, y su esposa.
Bree se fue casi al anochecer con Jake. Me dijo que hubiera preferido quedarse a pasar mi última noche de hospital juntas, pero aún necesitaba acomodar algunos detalles en la casa de Edward, ya que mi alta estaba programada para la mañana siguiente a pesar de mis protestas.
Mi pecho se cerraba a medida que la oscuridad avanzaba en el patio, anunciando otra noche invernal en Forks y traté de controlar mis pensamientos. Odiaba ese momento del día, porque sabía que inexorablemente apenas me dejara vencer por el sueño que pesaba en mis parpados hoy más que nunca después de una tarde de tantas emociones, las pesadillas vendrían por mi… y me pregunté qué pasaría cuando ya no estuviera más en el hospital y nadie viniera en medio de la noche a aumentar la dosis de mi sedante haciéndome caer en un profundo sueño del que despertaba en la mañana hasta con la sensación de no haber soñado siquiera.
HOla a todas! lamento la tardanza pero la vida se esta volviendo ocupada y agotadora ultimamente...
Espero que todavia sigan por ahi, y que sigan dejando sus hermosos comentarios a esta historia que como ya se estan dando cuenta, creo que podria decirse entro en el tramo final...
gracias por todos los que siguen sumandose a la lectura! me hacen muy feliz! y no veia las horas de tener este finde con feriado para ponerme un poco al dia!
Lakentsb
