"Viejos Recuerdos" Capitulo 35: Versión Editada.
Mientras tanto en la residencia de los Hiragizawa, los jóvenes habían terminado de hablar, el chino le había contado casi todo lo que había pasado, en realidad le comento sobre el Doctor y el posesivo hermano de Kinomoto omitiendo la situación que habían vivido ellos una vez que estaban solos, se iba a reservar todo lo que Sakura Kinomoto significaba para el y de las cosas que estaba experimentando con ella.
Decidió subir a su habitación, se sentía un poco cansado por el viaje así que se estiro en su cama y minutos después ya estaba durmiendo.
Comenzó a soñar, se encontraba en una habitación, en una cama con una muchacha, se sentía bien y muy feliz en ese momento…
– Te amo tanto Shaoran – decía la joven abrazándolo.
– Y yo a ti amor – decía el muchacho acariciando su cabello.
– Solo espero que sea para siempre – volvió a decir ella.
– Tu sabes que así será Akame – dijo – estaremos juntos para siempre – sonriendo – como te lo prometí.
– Lo se mi amor – sonríe – lo prometiste es solo que te vas a ir y yo – dijo quedándose callada.
– Me voy a ir solo por un año – dice sentándose en la cama – y a mi regreso…
El ambarino al decir eso abre el cajón del mueble que tenia al lado y saca una pequeña cajita de color rojo, poco a poco empieza abrirla mostrándole un hermoso pero sencillo anillo.
– Shao – decía la muchacha sentándose y mirándolo con lágrimas en los ojos.
– ¿Akame deseas ser mi esposa? – le pregunta el sonriendo felizmente.
– Claro que me quiero casar contigo – dice ella abrazándolo.
Li la abraza también y después de unos minutos comienza a sacar el anillo de la cajita, lo coloca en la mano izquierda de su novia.
– Prometo que cuando regrese de mi viaje tu y yo nos casaremos – mirándola.
– Si – dice mostrándole una gran sonrisa – seré tu esposa.
– Nadie se interpondrá entre nosotros – sonriendo – ya que mis Padres aceptaran lo nuestro.
– ¿Lo aceptaran? – pregunto y movió su cabeza – así como así.
– Me darán todo el apoyo que estime conveniente mientras yo siga con sus deseos –.
– ¿Deseos? – susurro – no me digas que…
– Es la condición que les puse para irme a estudiar al extranjero –.
– Shaoran por favor yo no quiero que te sacrifiques tu solo por lo nuestro – le dice mirándolo con ternura.
– Amor escúchame – decia tomándole las manos – lo hago por que de verdad quiero estar contigo – sonriéndole – eres el amor de mi vida y hare lo que sea necesario para que tu y yo seamos felices.
La muchacha solo sonrió dándole un pequeño beso.
En ese momento Shaoran despierta de su sueño, volviendo a la realidad…
– Pensé que ya lo había superado – se dijo así mismo sentándose en la cama y tomándose la cabeza con ambas manos – después de tantos años aun estas presente en mi y por mas que quise o que quiero olvidarte no puedo ya que siempre va a ver algo para recordarte Akame.
El joven levanto su mirada y parándose de su cama comenzó a dar unos pasos hacia la ventana y miro hacia fuera de diciendo: Y no debería hacerlo ya que ni si quiera te mereces que aun piense en ti – moviendo la cabeza – después de lo que me hiciste no te mereces nada.
La cena en la Residencia de los Kinomoto transcurría muy bien, todos estaban muy felices de verse.
Contaron historias de Sakura, de Tomoyo y de Touya cuando eran pequeños y también recordaron las anécdotas chistosas de cada uno de los presentes.
Sakura no dejaba de pensar en lo que había sucedido en el Hospital, en su oficina con Tsuyoshi y luego con Li.
– ¿Qué se supone que hacia el ahí? – se preguntaba.
Comenzó a jugar con su comida, inconscientemente el tenedor se movía en su plato entre la ensalada de papas y la ensalada de col.
Aun no podía entender lo que pasaba con ese hombre con el que siempre se había llevado mal, por mas que lo pensaba no podía comprender por que ahora se convertía en alguien diferente, amable, detallista y sonriente.
Ya no le causaba rechazo su persona, es mas hasta le parecía interesante el nuevo Li y eso le comenzaba a gustar.
Algo tenía el chino que provocaba sensaciones en ella, sensaciones que aun no podía definir con palabras pero que inconscientemente ya estaban presentes en la ojiverde.
El padre de Sakura la había mirado preguntándole como estaba pero ella no contesto nada, seguía sumergida en sus pensamientos… Los cuales tenían nombre y apellido.
Tomoyo miro al frente mientras que su tío, el Señor Fujitaka le hacia la pregunta a su mejor amiga y se dio cuenta que la castaña solo miraba su plato sin decir nada.
A los segundos después todos la miran ya que se dieron cuenta que ella no hablaba, la ojiazul le da una pequeña patada con su pie por debajo de la mesa provocando con eso que la castaña levantara su vista.
Sakura un poco asombrada por la actitud de su amiga la miro y noto que ella le hacia una mueca con su boca, miro a sus costados y se dio cuenta que estaban los tres hombres observándola, se sonrojo un poco excusándose…
– Perdón me hablaban – dijo ya que lo mas probable es que así fuera.
Su Padre y su hermano soltaron una carcajada mientras que Yukito y Tomoyo solo sonrieron mirando a la ojiverde.
Ella movió su cabeza de un lado para otro culpándose por la situación pero sin dejar de maldecir internamente aquel joven chino que solo venia a invadir sus pensamientos y arruinaba su cena familiar.
Continuara… Saori
