Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de vampiressbella2009. Yo sólo traduzco bajo la aprobación de la autora.
Capítulo treinta y seis
Regreso
Esos tres vampiros quienes mataron a mis padres estaban de regreso y hasta ahora lo escuchaba. No me importó que Sam me quisiera de regreso a la manada. Bueno, él tendría su deseo, no había manera de que bajara la guardia ante la oportunidad de matar a esos tres vampiros.
Así que aquí estaba vagando por el bosque con Embry y Edward buscando a esos tres vampiros. La única razón de que Edward estaba aquí era porque no quería que me fuera sin él. La discusión que tuvimos terminó siendo la peor desde que nos casamos y terminó conmigo encerrada en nuestro cuarto hasta que me diera cuenta de que Edward podía ir con o sin mi permiso así que fue mejor dárselo.
Mientras corría Edward corría cerca y me decía qué veía y olía, pero todo lo que él sabía era que estaba oliendo a otros vampiros, no a los que buscaba. Traté de describírselos, pero no era capaz de explicárselo, especialmente desde la última vez que me transformé fue la última vez y que los olí fue probablemente hace unos diez años y ahora era vampira y mis memorias eran vagas, pero probablemente reconocería la esencia si se me cruzaba, y todos sabían que eso podía pasar.
De pronto Edward corría a mi lado. "No escucho o huelo algo o alguien fuera de lo ordinario" susurró y mantuvo su ritmo a mi lado. Asentí en acuerdo y seguí corriendo. Decidí revisar por mi cuenta en la orilla de First Beach. Edward decidió seguirme mientras corría y de repente se detuvo y se tensó antes de empezar a sisear. En ese momento la manada empezó a aullar y el viento arrastró un aroma familiar a mi rostro. Dejé salir un aullido que alertó a los otros para que se encaminaran hacia el olor.
Pude escuchar a Edward gritándome y mientras corría detrás de mí, pero no me molestó. Ahí estaban y yo iba a tener mi venganza. Mientras corría mi único pensamiento era que era más fuerte que ellos, podía tomarlos fácilmente, además tenía a mi manada si los necesitaba, pero esperaba que no fuera necesario. Esta era mi batalla, además de la de Quil y Embry. Esos vampiros mataron a nuestros padres y nosotros los mataríamos por ello. De alguna manera Quil y Embry se las arreglaron para alcanzarme a mí así como lo hizo Edward.
"No hagas esto Bella" rogó Edward. Quil gimoteó en acuerdo así como Embry. "Esto no está bien. Si los vas a matar, no lo hagas por venganza".
Gruñí bajo desde mi garganta y seguí corriendo. No había manera de que dejara ir esta oportunidad de vengarme. Quil y Embry podrían estar de acuerdo con Edward, pero yo no. Quil pareció darse cuenta porque de pronto estaba sobre mi y mostrándome sus dientes. Ladré de vuelta y traté de quitármelo de encima, pero Embry se le unió y sabía que Edward estaba aquí también y si trataba de alejarme de ahí ellos me iban a detener.
"Quil y Embry dicen que tus padres no querrían esto. Ellos querrían que olvidaras a los vampiros que los mataron y siguieras adelante con tu vida" dijo Edward rápidamente. Puedo decir que estaba tan desesperado como Quil y Embry, pero era testaruda y no quería escucharlos. De pronto la manada nos rodeaba. Sam se transformó de vuelta y de pronto estaba parado junto a Edward con una mueca en el rostro.
"Transfórmate de vuelta Bella" ordenó Sam. Gimoteé y seguí sus órdenes, pero seguía tendida en el piso debajo de Quil y Embry. "Te dije que no hicieras esto".
"Tu no entiendes cómo me siento Sam. No es que quiera matarlos, sino que tengo que hacerlo" argumenté.
"¡Tu no 'tienes' que hacer nada Bella!" gritó Sam enojado. La manada empezó a gruñirme y sabía que estaban de acuerdo con Sam. Leah de hecho empezó a ladrar y a moverse como si tratara de decirme algo. No necesitaba ser loba para saber que me estaba maldiciendo. "Espléndido Leah" dijo Sam rotundamente.
"¡Traspasaron a nuestras tierras! ¡Déjenme ayudar!" insistí. Iba a tratar con cualquier cosa que fuera necesaria para matarlos.
Mi discusión resultó innecesaria porque de repente Edward empezó a sisear y la manada entera se tensó. Sam de pronto se transformó en lobo nuevamente y sabía que ellos habían llegado. "Bien, bien, bien, miren lo que tenemos aquí" dijo una voz masculina mientras tres vampiros caminaban fuera de los árboles.
"Parece como un manojo de lobos subdesarrollados" dijo otro hombre con cabello negro.
"Huele como lobos, y un vampiro" dijo la mujer con cabello rojo fuego. De pronto Quil y Embry no me bloqueaban más y me paré.
"Parece que son dos" dijo el primer hombre con cabello rubio. De pronto vi rojo y lo único en que podía pensar era en mis padres y la culpa que tuve por cinco años ¡por esos tres monstruos que decidieron matar a mis padres! No dudé en aventármele al líder del grupo.
De pronto la playa estaba llena por los sonidos de pelea mientras nos encontrábamos con los tres vampiros. Ellos eran fuertes y experimentados cuando empezaron a pelear haciendo difícil pelear contra ellos, incluso para una neófita como yo.
De pronto escuche uno de los lobos ladrar y tuve que ver qué pasaba y quién era. Cuando miré alrededor noté que el hombre de cabello negro tenía derribado a Quil e iba a morderlo, ¡pero eso lo iba a matar! Mis ojos se achicaron mientras veía al hombre de cabello negro abriendo su boca exponiendo sus afilados dientes. La adrenalina corrió por mi cuerpo y me pareció que todo pasaba más lento y podía pensar más claramente.
Supe que no había manera en que fuera al infierno si buscaba a mi hermano a tiempo y todos estaban tan distraídos en sus propias batallas que no notaron que estaban a punto de perder a un miembro de la manada. Busqué a Edward y lo encontré ayudando a Seth y a Amber con la mujer. "¡Edward!" grité justo cuando el líder enterró sus dientes en mi hombro y jalaba.
Grité de dolor pero no pude quitar mis ojos de Quil. El vampiro estaba tomando su tiempo con mi hermano y todavía seguía pidiendo ayuda para salvarlo. Entonces pasó.
El vampiro enterró sus dientes en la pierna delantera de Quil haciendo que éste aullara de dolor. Grité mientras un sollozo rasgó mi pecho y en un acto de desesperación arremetí contra el líder enviándolo a los árboles antes de correr hacia Quil.
"¡Quil!" grité antes de golpear al vampiro que seguía mordiendo a Quil y rasgando su cabeza. ¡Lo podía perder a él también! No mi hermano mayor. "Quil no me puedes hacer esto. A nosotros. A Embry y a mí" sollocé y avancé lentamente hacia él acariciando su cabeza. Lo vi mientras regresaba a su forma humana gimiendo en dolor. Él iba a morir e iba a ser mi culpa.
"Se buena con Sam, Bells" murmuró Quil con una sonrisa pequeña. "Y asegúrate de decirle a Claire que la amo".
"Hazlo por ti mismo. Por favor Quil, ¡no me hagas esto! ¡Embry y yo te necesitamos!" rogué. Quil rió causando que gimiera de dolor.
"Ya están grandecitos ahora" susurró Quil.
"Carajo Quil ¡no te atrevas a morir!" grité enojada y deseaba tener lágrimas para derramar. De pronto olí humo mezclado con la esencia de vampiros quemados y todos estaban alrededor de Quil y de mí. Embry y Edward estaban parados a ambos lados míos mientras Sam y Jacob estaban del otro lado de Quil.
"No hay nada que podamos hacer Bella" susurró Sam en disculpa. Miré a Edward esperando que pudiera decirme algo diferente Edward lucía tan roto por esto como Embry y como yo. Él obviamente no podía ayudarnos tampoco.
"¿Qué hay con Carlisle?" solté un susurró roto.
"Para cuando lo llevemos con Carlisle será demasiado tarde" susurró Edward disculpándose.
Entonces tuve una idea y puse mi boca sobre la mordida en el brazo de Quil. Todos alrededor se tensaron, pero difícilmente notaron que quería succionar la ponzoña del sistema de Quil. Era difícil porque todo lo que quería era seguir bebiendo y bebiendo hasta que no hubiera más sangre.
Quil siguió gimoteando de dolor debajo de mí y seguí succionando su sangre hasta que estuviera limpia. El veneno se había ido, pero ahora parecía no poder detenerme. "¡Bella! ¡Bella, necesitas parar!" gritó Edward sujetando mi hombro. ¡Lo estaba intentando! ¿Edward podia ver que intentaba parar? No era fácil para mí.
Y entonces Quil soltó un aullido de dolor y se desvaneció.
Fin del capítulo
(N/T): Este es el penúltimo capítulo de Taboo. ¿Qué creen que le pasará a Quil? ¿Sobrevivirá? Esta parte me recordó muchísimo a la parte del estudio de Ballet de Crepúsculo.
Por cierto, en el capítulo anterior, el primer agradecimiento era para que me preguntó que por qué no tenía más reviews esta historia. Perdón, no sé por qué no salió el nombre.
Bien chicos, espero les haya gustado. En el próximo capítulo vendrá el final y el epílogo.
Les dejaré el preview. El último =O
De pronto Carlisle bajó por las escaleras y nos miró. "Embry, ¿puedo verte un momento?" nadie dijo nada mientras Embry caminaba hacia Carlisle. Todo lo que quería hacer era empezar a gritar y a rogarle a Carlisle que me dijera qué estaba pasando. Sentía que iba a reventar si no sabía algo pronto.
Miré de vuelta justo a tiempo para ver a Carlisle y a Embry ir escaleras arriba. El resto de la manada se vieron unos a otros tan confundidos como yo. Empecé a ir y venir mientras la manada me veía. "Bella, querida, por favor siéntate" dijo Esme. La vi y contuve la urgencia de gruñirle o sisearle o golpearla. Sabía que ella no dijo nada que no quería. Podía seguir yendo de un lado a otro y probablemente podría ser lo mismo, pero no podía sentarme y esperar noticias de Quil. El podía estar cerca de la muerte por mi culpa.
...
"Todo esto es mi culpa" sollocé.
"Sí, lo es, Isabella Marie Cullen" dijo con firmeza haciendo que lo mirara sorprendida...
¿Se merece un review? ¡Nos vemos el viernes!
Besos y Mordidas
Carliitha Cullen
