NI SAILOR MOON NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, TODO ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI.
RECOMENDACION DEL AUTOR: ESCUCHAR "SILENCE" DE BEETHOVEN. MIENTRAS SE LEE EL CAPITULO. CREANME CUANDO LES DIGO QUE ESTA PIEZA FUE VITAL A LA HORA DE ESCRIBIR ESTE CAPITULO. Y CREO QUE AGREGA EL TOQUE FINAL MIENTRAS AVANZA LA LECTURA.
La nasal voz y el estridente sonido de las trompetas le daba vueltas por la cabeza. Se sentía mareada, el sonido de alguien llamando a la puerta era como un taladro para su cráneo. se acomodó la sucia ropa que llevaba puesta desde anoche y apenas pudo llegar a la puerta sin dar ningún traspiés. La imagen de una perfecta Setsuna Meioh le sentó como un golpe de agua fría.
Setsuna alzo una ceja y negó con la cabeza. Haruka se dirigió a mirar a su sirvienta con una mirada furiosa. La mujer trago saliva y se despidió cortésmente de las dos.
–luces terrible. ¿Te has visto al espejo?...mírate–
–Es muy temprano. No son ni las siete de la mañana…–
–son las dos de la tarde… ¿puedo? –
Sin esperar respuesta Setsuna se adentró a la amplia sala de invitados. La imagen de seiya kou semidesnudo abrazando a un par de mujeres, un par de reconocidos escritores completamente perdidos en el alcohol. En un sofá dormía profundamente un guionista de Hollywood junto a la chiflada de su esposa quien se encontraba acurrucada entre los desnudos senos de una mulata, tendido en un charco de vomito estaba un joven de veintisiete años que acababa de publicar un libro de poemas que ella recordaba perfectamente por que le había encantado.
En el candelabro de techo de diseño victoriano se encontraban colgando ropa interior de dama y algunas corbatas y sombreros de caballero.
–que lindo– dijo con ironía y salió despedida al comedor donde agito la campanita. –¿ya almorzaste? –
–no toques esa campana, ¿quieres? –exigió Haruka sentándose mientras se masajeaba las sienes–eso es un ataque contra el personal de servicio doméstico–
–ay Haruka ya cállate, ¿Cómo quieres que solicite que hagan su trabajo? ¿con una carta pidiéndolo? Comienzo a creer que tus amiguitos intelectualoides además de una ebria te están convirtiendo en una comunista–
–tengo un par de amigos que tienen cierta afinidad de ideas–
–si Douglas te viera ahora…el siempre tuvo mucho que decir sobre el comunismo. ¿o no te acuerdas de sus opiniones? Eran demasiado firmes. ¿Cómo se habrían llevado tus amigos con él? Me imagino que lo verían como a un capitalista repugnante…una clase de esclavista moderno. –
–¿Qué puedo hacer por ustedes? –
–trae algo de comer linda, si no estas muy ocupada y si te apetece hacerlo, sino no hay problema. No te sientas condicionada a que se te está pagando un sueldo, aquí somos…liberales–
La mujer asintió con una expresión de total confusión y se retiró mirando a Haruka.
–no eres graciosa–
–no pretendo serlo. ¿Cuándo piensas tomar el lugar que te corresponde? –
–Setsuna…–
–estoy harta de ser la jefa de todo, es demasiado desgastante y es una tarea que yo no pedí…soy actriz Haruka. …–
–ay por favor yo no quiero esto–
–los ejecutivos me desprecian…–
–tú puedes…–
–soy una mujer…–
–…hacerlo mejor que yo…–
–…soy actriz…–
–…yo no quiero…–
–¡soy una mujer de color! –
Setsuna dio un puñetazo a la mesa.
–¿Qué? – el tono horrorizado de Haruka hizo titubear a la morena.
–…Nieta de esclavos e hija de un zapatero….tengo una educación privilegiada para alguien de mi color de piel, pero definitivamente no tengo la educación para dirigir una compañía como esta, ellos están cansados de recibir órdenes de una mujer de color. No piensan seguir acatando mis ordenes…. Tú en cambio…das la apariencia de ser un hombre blanco, además eres hija de nobles europeos y muy inteligente. El cargo no me pertenece y Douglas lo sabía…Douglas por eso no me nombro a mi…–
–Setsuna por favor…¿no estas harta de este mundo? de sus malditos estigmas de sus creencias podridas… tu puedes cambiar eso. Ambas podemos. Si eres fuerte y resistes habrás creado un cambio en la sociedad. Mis amigos me lo han hecho ver…nosotros con nuestras ideas y acciones podremos hacer una revolución ideológica….–
–¿de que estas hablando? – Setsuna alzo la voz con fastidio.
–no puedo encadenarme a un trabajo de escritorio…–
–¿y yo sí? –
–en una compañía que ha sido sostenida con la mano de obra de miles de seres humanos que son explotados en el continente más pobre…–
–Haruka…dime que no estás diciendo esto–
–solo…digo la verdad– Haruka se tapó la cara con ansiedad–los Praut se enriquecieron con las minas africanas y con las tribus australianas que…–
–¡eso que tiene que ver con estos tiempos…!–
–¡no puedo aceptar! Porque si acepto…–Haruka comenzó a sollozar– me convertiré en una persona que ve la dignidad humana como menos que una vaca–
–¡Douglas Praut no veía a los seres humanos como animales! ¡a todos los trataba con respeto! A empleados, obreros, gente de color o blanca. Te lo digo yo que he vivido racismo ¡el me veia como un igual! – Setsuna se levantó furiosa. –me tiene sin cuidado lo que tus estúpidos amigos los borrachos te hayan metido en la cabeza. ¡Douglas Praut fue tu amigo! Lo conociste muy bien…el no era un hombre mezquino o carente de honor. ¡como puedes pensar eso del hombre que se sacrifico por ti! –
–¡ya lo sé! ¿crees que no lo es? fue mi amigo, el mejor….me ayudo siempre. Pero tampoco puedo con el remordimiento de que esos viajes, ese dinero que gastaba en mí, en Margaret, en todos nosotros venia manchado con la sangre de miles de esclavos. No puedo convertirme en una tirana…soy escritora ¡debo de tomar una postura política y elegir el lado correcto! No puedo alabar este sistema tan corrompido –
Setsuna suspiro.
–estás ebria…te arrepentirás de esto en cuanto el alcohol abandone tu cerebro. No puedo creer que me digas esto…¡Douglas Praut fue tu amigo! –
–¡no quiero ese dinero! ¡por mi esa compañía puede quebrar–
–¿Cómo es posible que hayas cambiado tanto en tan solo un año y medio? –
–véndela a alguien…no me interesa. No soy líder, ni debo esclavizarme a una promesa a un difunto. Lo único que quiero es escribir historias…ser libre…–
–¿saben esos disque comunistas y escritores rebeldes del sistema, que ese dinero que paga sus noches de borrachera es el dinero de Douglas Praut? Un cerdo capitalista que cuya familia hizo fortuna a base de el sistema que ellos desprecian….¿saben eso? ¿no te parece hipócrita que juzgues a una persona muerta que lo único que hizo fue quererte? Ah, pero eso si…bien que te gastas su dinero…esta casa que tienes, esta vida que tienes, esas noches y esas juergas…son también con el dinero de él….¿o qué? ¿el dinero deja de estar "sangriento" cuando te lo bebes en un vaso de whisky? –
Haruka se volteo a ver a Setsuna. Su mirada helada y su cara totalmente enfurecida hicieron temblar a la morena.
–bien– escupió– si eso es lo que quieres…renuncio al dinero, renuncio a todo…–
–¡señorita Michiru! –
–¡André! Me da muchísimo gusto verte–
El mayordomo principal de la mansión de los Kaioh se acercó a ver a michiru como si la cercanía fuera la prueba definitiva de que la hija prodiga había regresado. Michiru sonrió y le dio un fuerte abrazo al que consideraba mas que un empleado, un buen amigo y un leal aliado a la hora de encubrir sus fechorías cuando niña.
–¿y como han estado las cosas por aquí? ¿igual de aburridas? –
–la monotonía no se ha roto señorita. Su madre se encuentra ahora en…–
–el jardín, junto a mi tía; tomando una taza de café y unas pastitas–
El mayordomo sonrió.
–no le digas nada, quiero darles la sorpresa. ¿puedes encargarte de mi equipaje? Déjalo en mi cuarto…–
Sin esperar mas tiempo, michiru se encarrero al centro de la casa. Los mismos muebles, los mismos retratos y decoraciones, todo estaba completamente igual que hace diez años cuando decidió fugarse.
–madre– digo contenta, mirándola con una sonrisa. –hace mucho tiempo que no te veo–
Su señora madre y su tía se giraron a verla como si de una aparición se tratara. Michiru se acerco a la pequeña mesa donde estaban conversando y tomo su mano entre las suyas para darle un cálido beso en la mano.
–te he echado mucho de menos…en cuanto llegue a Francia no podía quitarme de la mente el venir a visitarte–
Como si de una apestosa se tratase, su madre bruscamente se zafo de sus manos. Miro a michiru con ojos brillantemente llorosos. Tomo la servilleta y se limpio la boca en un elegante gesto.
–Discúlpenme, no me siento bien– y dicho esto se paro de la silla y salió del lugar sin nada mas que decir.
Michiru se dejo caer en el asiento con molestia.
–no esperaba que se echara a mis brazos, pero tampoco pensé en recibir esta actitud– dijo con amargura mientras pellizcaba la pastita que su madre había dejado a medio comer y la hacia boronas.
–¿y que esperabas? ¿Qué se te lanzara a festejarte todo lo que les has hecho? –
–ay tía no empieces–
–es que alguien tiene que decírtelo, huiste de casa, te convertiste en…bueno– su tía alzo las cejas sin querer meter mas leña al fuego–tu padre muere y tu ni siquiera te presentas al funeral, no mandas ni una carta, ni unas flores, solo te desapareces por años…renuncias a tu legitimo derecho de dirigir la compañía…–
–no me voy a esclavizar a ese trabajo. Yo no nací para dirigir ninguna empresa–
–¡Giovanna tampoco! –
–¿y ella que tiene que ver? –
–ella es la que se ha estado encargando, desde que tu padre falleció y tu madre ya no pudo soportar la carga; ella ha sido la cabeza de familia. Ella quien no fue educada para recibir un cargo de tanto peso. Y lo hizo por ti…por que no contestaste todas las cartas que te mandamos. Ella decidió encadenarse para que TU continuaras con esa vida de perdición que llevas desde que eras una niña–
Michiru suspiro.
–que dramática eres, me estas dejando como un monstruo malagradecido…–
Su tía ensancho los ojos.
–¿de veras? –
Michiru iba a responder a la ironía cuando unos gritos dentro de la habitación interrumpieron a tia y sobrina.
–ay no– exclamo la tía saliendo despavorida
–¿Qué esta pasando? – pregunto michiru siguiendo a su tía.
Con el recorrer de los pasillos y de las habitaciones, las voces comenzaron a resonar por todo lo alto.
–¡dime por qué! –
–¡ya le dije que yo no la invite! –
–¿¡entonces por que esta aquí?! –
–Tiene derecho, esta es su casa–
–¡ya no! ¡te ordeno que la saques inmediatamente! –
–¡y yo le digo que no voy a hacer eso! –
–¡ella ya no es de esta familia! –
Michiru alzo las cejas ante la discusión. Su prima se encontraba con el rostro incrédulo y las manos a los costados de la cadera en posición defensiva. Su madre por el contrario daba golpes a todo lo que estuviera enfrente y su rostro estaba descompuesto debido a la ira y el resentimiento. A su alrededor el personal de servicio chismoseaba escondiéndose.
–sigue portando el apellido y en lo que a mi respecta, la estoy viendo en este momento y sigue siendo la misma michiru que yo recuerdo. Así que hasta que me demuestre que esta michiru que veo es una impostora…se queda. –
–no puedes hacer eso.. –
–¡tía! – grito Giovanna –es mi decisión final– se volvió a michiru y le lanzo una mirada curiosa–André ¿ya llevaron el equipaje de la señorita a un cuarto? –
El mayordomo se acerco temeroso.
–si, eh…la señorita me dijo que lo llevara a su cuarto, pero no me dio tiempo de decirle que…ya no existe–
–¿Qué? – pregunto michiru. su mirada se fue directamente a su madre– ¿Por qué no me sorprende? – dijo con ironía– dime una cosa. Mis cosas… ¿las tiraste o las donaste? –
–las queme– exclamo su madre con actitud altiva. Michiru negó con la cabeza. Tal vez las cosas no seguían tan iguales a como las había dejado.
–bueno, instalen a la señorita michiru en mi cuarto. Yo dormiré en la habitación contigua–
–¿tu cuarto? – pregunto michiru.
–el principal de la mansión– exclamo Giovanna. –me da mucho gusto verte, michiru. debo ir a las oficinas de la empresa. Pero… ¿cenamos juntas? –
Michiru asintió y Giovanna tomo varias bolsas y papeles.
–esto no puede ser…– exclamo su madre. –me voy de compras…–
–te acompaño– dijo su tía y ambas salieron del lugar.
–o porque no…– Giovanna tomo a michiru con un brazo –…me acompañas…la casa estará sola–
Sin preguntarle si quería ducharse o descansar, Giovanna jalo a michiru hacia la entrada de la casa donde el chofer las esperaba. Una vez que ingresaron al coche y este comenzó a andar, Giovanna se giro a verla con una sonrisa.
–mi tía podrá estar enojada contigo, pero no le durara el rencor mucho tiempo. Te lo aseguro, ella guarda los recortes de periódico donde has salido. Algo no tan bueno dado que la mitad de ellos son de tu época cuando eras una perdida. –
Michiru rio un poco avergonzada.
–no sabe que llevas muchos meses en parís. Le he pedido a André que recorte tus noticias. Hubiera sido muy doloroso para ella saber que su hija estaba a tan solo unos cuantos kilómetros de distancia. –
–Giovanna– dijo levemente michiru. pero su prima alzo una mano para detenerla.
–ya se, ya lo sé. te conozco perfectamente. Se que eres una mujer que no le gusta sentirse atada a nada, que eres libre y que has sido tremendamente independiente de tu familia. Rompiste el molde de los Kaioh–
–lamento ser así–
–no lo hagas…te admiro. Siempre lo he hecho, tu forma de ver el mundo, de vivirlo…ser tan libre como un ave al viento. –Giovanna sonrió, michiru correspondió la sonrisa.
–que dices, más bien estaba preparándome mentalmente para recibir todo el rechazo de mi madre. Y no la culpo, yo soy a veces…una persona muy difícil de entender–
Ambas se quedaron en silencio durante unos instantes. Hasta que Giovanna le dio un codazo.
–bueno ya no hablemos de cosas amargas, mejor cuéntame que te trae por aquí. ¿estas grabando una película? –
La sonrisa de Giovanna le cayo como un puñetazo en el rostro. Para su desgracia Giovanna volvió a abrir la boca.
–oh por favor, dime que Douglas esta en parís. Tengo muchísimas ganas de verlo–
"No puede ser" pensó michiru en cuanto cayo en la cuenta de que nunca, nunca en todo este tiempo había hablado con Giovanna ni le había mandado ni una carta.
–se que el me dijo muy claro que estaba enamorado de otra persona, pero ya vez…no puedo dejar de intentar. ¿Qué quieres que te diga?, no me veo compartiendo una vida con otra persona. Se que es raro que diga esto, pero…siento muchas cosas por ese Dandy. Listo, al fin lo dije. En cuanto lo vea, voy a intentar, se que no le soy tan indiferente. –
Michiru apretó los puños sintiendo con cada palabra mas pesar.
–ya cuéntame ¿Por qué pones esa cara?...¿también vino tu sueño dorado? De seguro viene con su esposa, michiru resígnate, hay muchos hombres en parís que…–
–ella murió– dijo con la voz más baja que podía rogando porque Giovanna no la escuchara
–¿Qué? ¿la esposa de Tenoh?, ¿Cómo? –
–y no solo ella…muchos están muertos– dijo con la voz entrecortada. No quería decir esto, y la cara preocupada de Giovanna no ayudaba a hacerla sentir mejor
–¿Tenoh también? ¡michiru! –
Sintió el abrazo de su prima tratando de reconfortarla. Cerro los ojos.
–no, Haruka no. Douglas…el falleció–
El abrazo de su prima la apretó hasta tal punto que pensó que le faltaba el aire pero prefería eso a enfrentarse con la cara de Giovanna.
–¿Cómo? –
La voz entrecortada de su prima la hizo sentir como basura.
–lo sentenciaron a muerte…por matar a otro hombre–
Giovanna no pudo contenerse más y soltó las lagrimas de dolor. se tapo la cara con las manos intentando ocultar su rostro distorsionado por la tristeza.
–¿cua…cua…cuando paso esto? – pregunto con la voz entrecortada.
–en diciembre…de 1923–
Giovanna de inmediato se descubrió y miro a michiru con incredulidad y furia.
–¿veintitrés? – exclamo indignada– ¡estamos en 1925! Me quieres decir que tiene dos años que falleció, ¿Por qué no me avisaste? –
–pasaron demasiadas cosas, estábamos en un pleito internacional con la familia del hombre que Douglas asesino, luego fueron varios meses en los que no tenia cabeza para otra cosa que no fuera mi relación con Haruka…y después fue lo de Margaret….no tenía….no tuve….no podía pensar en otra cosa…–
Giovanna toco el vidrio que separaba la cabina del chofer.
–necesito bajar ahora– dijo tajante.
–¿A dónde vas? –
Michiru miro a Giovanna preocupada. el maquillaje se le había corrido por toda la cara y el cabello lucia desastroso pues su prima se había pasado las manos desesperada por sus mechones. parecía una mujer enloquecida.
–no puedo estar aquí–
–espera–
–Giovanna…–
Michiru maldijo su suerte aún más, se encontraban en la avenida clair de Lune, lugar famoso por sus concurridas cafeterías al aire libre donde la sociedad media alta solía asistir.
–pudiste mandarme una carta–
–entra al auto, hablemos adentro–
–está muerto…–
–Giovanna por favor…–
–…muerto…está muerto…– Giovanna seguía acariciándose los cabellos de forma frenética mientras no dejaba de sollozar.
–Giovanna nos están mirando–
–lleva años muerto y yo no lo sabía…yo soñaba con volver a verlo y ahora…¡muerto! –
–Giovanna– pidió michiru incomoda de ver a todas las personas mirándolas indiscretamente. Trato de tocarla del hombro, pero su prima solo la empujo con violencia.
–¡no! ¡Pudiste decírmelo! ¡Pudiste tomarte diez minutos para mandarme una carta! Pero estabas mas ocupada pensando en ti ¿Cómo puedes ser tan egoísta? –
–Giovanna, deja que te explique por favor–
–todo este tiempo traté de justificarte, te defendí ante tus padres…ellos decían que solo te importabas tu misma y nadie más. Intente que mi tía te perdonara por no ir al velorio de tu padre…¡jamás le dije que nunca viniste por que preferías estar junto a ese Haruka! ¡siempre el! ¡siempre el por encima de todos! Nunca nos quisiste, nunca fuimos importantes para ti. Lo único que te importa en esta vida es ese individuo….no sabes amar a nadie mas que no seas tu y ese escritor. Ni a tus padres, ni a tu familia ni a mi…¡que siempre te apoye! –
–no es justo que me juzgues…–
–¡yo lo amaba! Y tu pudiste decírmelo…tu…estas tan muerta para mí, como Douglas lo está–
–¡tienes toda la razón! ¿dices que Haruka Tenoh es lo más importante para mí? ¡SI! ¿amarlo mucho mas que a mi familia me convierte en un monstruo? Bien, ¡entonces soy un monstruo! Douglas murió amando a una persona, Giovanna y esa no eres tú. –
Su prima aspiro aire como si michiru se lo hubiera borrado y las lagrimas brotaron silenciosas de sus ojos.
–¿crees que eres la única que sufre? ¿Qué sufrió una perdida? Pues adivina que…yo soy correspondida, Haruka Tenoh me ama a mí. y por la crueldad del destino no pudimos estar juntas. ¿crees que no se lo que sientes? Yo se perfectamente lo que es perder a alguien que te amaba. Yo si sufrí una perdida. Douglas era tu amigo, era el hombre que querías…pero el no fue tuyo y nunca te amo, nunca te correspondió, y el se porto como un caballero al dejarte las cosas muy claras, no quería que sufrieras por él. Ni que lloraras por causa suya….¿quieres odiarme? Ódiame…dime todo lo que me has guardado y trata de herirme cuanto quieras–grito michiru, Giovanna ahora lucia como una niña a la que le habían quitado toda la esperanza– pero eso no le devolverá la vida a Douglas y eso no te quitara el dolor. –
–señoritas todo bien…–
Ambas se voltearon a ver a un señor de avanzada edad que las miraba. A su alrededor una multitud se había congregado a ver el espectáculo que estaban dando. Varios murmullos se escucharon y michiru se dio cuenta de que la habían reconocido. Giovanna avanzo dos pasos.
–le diré a André que te mande tus cosas al hotel victoria…no te quiero volver a ver…– dijo sin mirarla
–Giovanna… vive tu duelo, porque se que tú lo amabas…pero no lo vivas mucho tiempo, por que no es justo que te llenes la vida de amargura por un amor que nunca pudo ser…– exclamo michiru herida mirando resignada como su prima se dirigía al coche, aun temblando debido al dolor. estaba por dar media vuelta e irse cuando vio a su prima caer. De inmediato se acerco a ayudarla y con una vertiginosa velocidad todo a su alrededor se convirtió en un caos.
Continuara…
Hola chicos, muchísimo tiempo ha pasado.
Quiero disculparme, pero si he de ser sincera este fanfic es el único que planeo con mucho detalle. (ya he confesado que es mi hijo favorito) y me tardo mucho en hacer brotar las ideas, en que encajen las piezas.
Debo decir que este fic cada vez me esta gustando mas los giros que toma. Y creo que es justo que me empeñe en el como una prioridad para darle un justo final.
he retomado la mencion de douglas, como ven han pasado alrededor de dos años y aun las heridas no sanan para haruka. ¿como ven esta nueva postura que ha adoptado? y por su parte michiru quien nunca se lo revelo a giovanna, ¿estan de acuerdo con su prima? ¿o apoyan a michiru?
Por mi parte no me queda mas que agradecerles por su apoyo y por el gran cariño que le tienen a esta historia.
Les mando un fuerte abrazo.
