Trigésima sexta nota: Pan negro

—¿Qué trajiste ahora? —susurró esperanzada, mirándole con los ojos brillosos.

—No mucho en realidad. Todo el asunto con mi jefe y con esa valla que está haciendo Alemania hace más complicado que esté aquí y ahora.

Le tendió el saco, y la muchacha lo tomó entre sus manos y revisó su contenido. Pan negro. Sonriendo, sacó de sus bolsillos un puñado de monedas y se los dio a cambio de su carga. Holanda negó.

—Más. El precio subió.

—¿De nuevo?

—De nuevo.

—¿Y no hay forma que me des un descuento? Sabes que no estamos muy bien-

—Allá tampoco estamos muy bien, Bélgica. O aceptas el precio o se lo venderé a alguien que pueda pagarlo.

—…Lo acepto —murmuró a regañadientes, hurgando por más monedas para pagar la diferencia. Sabía que buscarle el lado sentimental no serviría de nada.

No cuando sabía que aún debía dolerle la herida de la independencia.


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Bélgica se independizó de los Países Bajos en 1830, declarándose neutral ante cualquier conflicto. Neutralidad que, en 1914, fue vulnerada por Alemania durante la Primera Guerra Mundial. Bélgica, a pesar de su gran resistencia, acabó ocupada por los alemanes. Producto de esto, los Aliados pasaron a verla como territorio enemigo, por lo que cortaron los suministros de todo tipo. El alimento escaseaba. Debido a esto, surgió un comercio de contrabando creciente desde Holanda hacia Bélgica. El precio de productos tan básicos como el pan y el trigo subió terriblemente en ambos países.

Cuando los alemanes ocuparon Bélgica, por otro lado, hubo una gran inmigración belga hacia Holanda huyendo de esta situación; para evitarlo, los alemanes iniciaron la construcción de un cerco electrizado en la frontera de ambos países, y disparaban a cualquiera que estuviera a 500 m de las vallas sin tener el permiso de hacerlo.

Por cierto, en esta época, había fuertes restricciones en los Países Bajos para el consumo de pan blanco. A mí no me miren que no tengo ni puñetera idea de por qué xDU