¡Holaaaaa lectoras! Una vez más, perdón por la tardanza. Este capítulo ha sido espontáneo ya que, aún sigo bloqueada con la historia :( Pero estoy segura de que pronto se me pasará, ya estoy planeando cosas nuevas que con suerte les gustarán ;)
Por cierto, creo que faltó un poco más de las chicas, pero tuve que aprovechar a Klaine xD (Me aseguraré de tenerlas más en el próximo)
Y de verdad les agradecería que siguieran dejando reviews, pues así sé que esto puede seguir :P ¡Los estaré esperando!
P.D. Amé todos sus reviews del capítulo anterior, y quisiera pedirles una disculpa si les provoqué algún susto con el tema de los bebés xD
Aviso: La serie Glee y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de FOX, Ryan Murphy, Brad Falchuck, e Ian Brennan. Yo solo los uso para entretenerme escribiendo :)
-Finn, ¿te encuentras bien?-le preguntó Rob mientras lo ayudaba a ponerse de pie.
Lo miré preocupada.
-Sí, sí, es solo que…creí escuchar que mi esposa está embarazada con dos bebés…
-Escuchaste bien- afirmó Rob- Rachel está esperando una niña…y un niño.
Finn se sentó nuevamente a mí lado, con el rostro debilitado.
-¿No estás feliz?-pregunté, asustada.
-No es eso, Rachel, es solo que… ¡tú nos dijiste que tendríamos una niña!-le reclamó a Rob.
-Lo siento, chicos- volvió a disculparse- Ya sé que se cometió un error, pero ahora es más que seguro que esperan dos bebés.
-¿Qué vamos a hacer, Rach?-me miró consternado.
Me encogí de hombros.
-Vamos a cuidarlos, y quererlos, y hacerlos felices…
Entonces una sonrisa se dibujó en su rostro.
-¿Estás segura de que quieres esto?
-Más que nada en el mundo- le dije, besándolo.
Salimos del consultorio, y enseguida un taxi nos llevó al aeropuerto John F. Kennedy.
Esperamos en la sala de vuelos internacionales, y media hora después, el vuelo procedente de París aterrizó, y en unos minutos, Kurt y Blaine llegaron con equipaje en mano.
Cuando los vi, tomé a Finn de la mano, y corrí a su alcance.
Kurt me atrapó en un abrazo.
-¡Oh, por Dios!-exclamó-¡Te ves tan…embarazada!
-De hecho está muy, muy embarazada- dijo Finn.
Puse los ojos en blanco, y reí.
-Y dime, ¿tendré sobrino o sobrina?
-Me parece que ambos- respondí, divertida.
-¿Hablas en serio?-preguntó Blaine.
Asentí.
-Finn y yo estamos esperando…mellizos.
-¡No puedo creerlo!-exclamó Kurt.
-Yo tampoco- dijo Finn, tragando saliva.
-¡Los felicito, chicos!-dijo Blaine.
-Tenemos, digo, tienen que pensar en nombres…-comentó Kurt.
-Bueno, yo ya tengo mi nombre- sonreí- Fue un trabajo duro, pero…creo que valió la pena.
Miré a Finn.
-Ahora mi querido esposo tendrá que escoger el nombre de nuestro varón…
-¿Yo?
-Ese era el plan-le recordé.
Blaine tomó la mano de Kurt, y lo ayudó con su bolso.
-Bueno, no quiero interrumpir la linda plática-dijo- Pero…tenemos que ir por nuestro equipaje…
-¡Cierto!
-Bueno, pues…Finn y yo fuimos con el obstetra…-comencé-Al principio, tuvimos un pequeño susto, y después… ¡nos dijo que estamos esperando mellizos!
-¿DOS BEBÉS?-preguntó Tina, sorprendida.- ¿Niño y niña?
Asentí-
-Ahora que lo pienso, es preferible que Claire me grite todo el día- comentó Quinn-¿Cómo vas a hacer para cuidar de ambos?
-Finn me ayudará- respondí- Además, no creo que sea tan difícil. En unos días iré a un curso prenatal, y me aseguraré de tomar notas.
-Lo que nos faltaba, otro hombre- dijo Mercedes, con fastidio.
-Por cierto, ¿qué pasó con Shane, Mercedes?
-Nada en especial-contestó, dándole un sorbo a su café-Somos amigos de cogidas.
Me atraganté con el panecillo que estaba ingiriendo al escuchar eso.
-¿Qué has dicho?-pregunté, desconcertada.
-Ya lo saben, amigos con derecho, sin compromisos.-explicó.
Quinn puso los ojos en blanco.
Y en ese momento, Finn, Kurt, y Blaine llegaron a la cafetería, y al poco tiempo se acercaron a nuestra mesa.
-¿Cómo están las chicas de Manhattan?-preguntó Kurt, emocionado.
-Bien, tratando de sobrevivir- respondió Quinn.
La miré negando con la cabeza.
-Esas contestaciones tienen que parar- le dije.
-Oh, amigo, tantas cosas han pasado y tú perdido en las tierras del perfume- dijo Mercedes, de manera dramática-¿Me has traído algo del viaje?
-Yo…bueno…
-Hola, Blaine- lo saludó Tina.
-Hola, Tina-dijo él-¿Cómo está Artie?
Y ahí estaba. La pregunta prohibida.
Todos nos miramos sin saber que decir.
-Él…está bien, supongo- dijo Tina.
-De…acuerdo-Kurt y él intercambiaron una mirada de desconcierto.
-Entonces…-comenzó Kurt-¿Cuáles son los planes para Acción de Gracias?
Mi despertador sonó descaradamente un viernes por la mañana, y a pesar del cansancio que sentía, me puse de pie, y tomé una ducha.
Me metí en mi ropa estrecha que usaba para practicar yoga, y entonces desperté a Finn.
-¡FINN!-grité.
-¡Los bebés!-se sobresaltó-¡Ya vienen! ¿Rompiste bolsas? ¡Rachel, sabía que tener dos bebés sería complicado…!
Al verlo así, me dio un ataque de risa.
-¿Qué demonios…?
-Cálmate, Finn, no estoy de parto-le aseguré-Aún quedan unos cuantos meses.
-¿Qué sucede, Rach?-preguntó-¿Por qué me despiertas así?
-Porque vamos a nuestro primer curso prenatal-contesté, con una sonrisa.
Finn estaba perplejo.
-¡Pero si son las seis de la mañana!-exclamó.
-Tomaré el curso con mi maestro de yoga- expliqué-Bueno, no creo que sea él quién lo dé, pero no podemos desaprovechar esta oportunidad. ¡Harán descuentos a los estudiantes de siempre, así que tenemos suerte!
-¿Quieres que… yo haga yoga?
El horror aún no se alejaba de su rostro.
-No creo que tengas que ponerte en posición de loto, ni nada de ese estilo- lo tranquilicé- Solo tendrás que sujetarme, y ayudarme con algunos ejercicios.
-Oh…
-Así que…vamos, vístete, debemos ser puntuales.
Lo dejé solo en la habitación mientras se arreglaba, y me dirigí a la cocina para comer algo, cuando me encontré a Kurt y Blaine tomando café.
-¿Qué hacen levantados tan temprano?-quise saber.
-Aún tenemos el horario volteado-explicó Kurt-Me pareció escuchar a mi hermano gritando estupideces, ¿qué le hiciste?
-Lo desperté porque…vamos a ir a un curso prenatal-contesté.
-Bueno, te deseo suerte-Kurt suspiró- No tengo un buen presentimiento de todo esto….
-¿Les gustaría acompañarnos?-pregunté, sin pensarlo.
Blaine miró a Kurt sorprendido.
-Claro, si no tienen nada que hacer.
-Nos encantaría, Rachel, pero… ¿qué vamos a hacer nosotros ahí?
-No lo sé, tal vez…pueden ayudarme en caso de que Finn tenga problemas…
-Los tendrá-Kurt puso los ojos en blanco-Está bien, iremos, pero lo repito, no presiento nada bueno…
Y una vez que llegamos al estudio de Gab, mi maestro, éste nos recibió con una brillante sonrisa.
Me acerqué a él, y lo abracé, siendo esa ya nuestra habitual forma de saludarnos.
-Hola, Gab…
-Hola, Rachel, ¿quién de ellos es tu esposo?
Miró a mis tres acompañantes.
-Finn, es…el más alto- dije, acercándolo a mí-Es él.
Gab le ofreció la mano.
-Mucho gusto, señor Hudson- lo saludó-¿Está listo para la sesión?
-¿Sesión?
-Claro, tendrás que doblar las piernas, y ponerlas detrás de la oreja-dijo Kurt.
-¡No lo asustes!-le dijo Blaine, dándole un codazo.
Gab tosió para que todos nos enfocáramos.
-Lo siento, Gab, ¿podríamos seguir?-pedí.
-Desde luego, tomen asiento.
Los cuatro lo hicimos inmediatamente.
Al poco tiempo, Gab y sus asistentes comenzaron a desdoblar tapetes por toda la habitación, y en el momento en el que encendieron un incienso, Finn me miró con preocupación.
-No me obligarán a estar en posiciones extrañas, ¿verdad, Rach?
-Tranquilo, Finn, la que tiene que hacer la mayor parte de las actividades soy yo…
-A veces es difícil darse cuenta quien es el embarazado en esta pareja.-comentó Kurt.
Blaine soltó una risita.
-¿Podrían dejar de ponerlo más nervioso?-pedí. -Finn, todo va a estar bien, te prometo que después de esto, nunca te obligaré a que tomes una clase de yoga conmigo o algo de ese estilo…
Finn dio un largo suspiro y apretó mi mano.
-Todo sea por los bebés, Rach…
Y entonces, un hombre de piel olivácea que vestía de blanco entró al estudio, y saludó a Gab.
Todas las otras parejas que se encontraban ahí comenzaron a aplaudir, y él, con una gran sonrisa, los hizo callar.
-Hola a todos, buenos días-saludó-Mi nombre es Deepak…
-¿Deepak Chopra?-preguntó Kurt, sorprendido.
-Shh…
-Estudié en la India por unos años, y ahora estoy residiendo en Nueva York. Soy partero, y es por eso que estoy aquí para darles un pequeño curso antes de que nazcan sus hijos…
-Realmente pensé que era…
-¡Cállate, Kurt!-le pedí.
Mi amigo me miró indignado.
-Muy bien, ahora todos los hombres que están aquí, deben de tomar a su esposa, o novia, y dejar que se siente frente a ustedes…
Tomé la mano de Finn, y ambos nos sentamos sobre uno de los tapetes.
Kurt y Blaine no pudieron evitar reírse, y estuve segura de que Finn les dijo una grosería antes de comenzar la sesión.
-Ahora, envuelvan sus brazos en el vientre de ella…
Finn comenzó a masajear mi vientre y yo entrelacé sus manos con las mías para poder hacer lo mismo.
-Cierren los ojos, y respiren profundamente-dijo el instructor-Sientan como el el vientre sube y baja debido a la respiración. Poco a poco se sentirán relajados y se darán cuenta de que él bebé también lo está. Van entrando en una fase de tranquilidad…
-¿Están bien los bebés, Rach?-preguntó Finn, preocupado-Porque no los puedo sentir.
Sonreí.
-Están muy bien, Finn, tranquilo…
Después de unos minutos, el instructor nos pidió que tomáramos otra posición.
Se acercó a nosotros, y nos miró con una sonrisa cuando Finn estaba teniendo problemas para acomodarse.
Veía a las otras parejas hacerlo, pero aún así no estaba seguro.
-Si me permite, señor, para empezar, su esposa tiene que recostarse…
Lo hice inmediatamente, a la vez que exhalaba.
-Perfecto, ahora usted tiene que ponerse encima de ella, tal y como lo hacen los demás…
-¿Disculpe?
-Ya lo ha visto, joven, así como lo hacen todos…
Finn tragó saliva, y se puso encima de mí, apoyando sus manos sobre el suelo.
-Ahora…-el instructor se dirigió a mí-Tú tienes que abrir las piernas, tu esposo se posicionará en medio, y comenzará a tocar tu vientre…
-Mierda-murmuró Finn.
-¿Listos?-preguntó el instructor-Muy bien, ¡así se hace!
Se alejó para revisar a otras parejas, y entonces, a lo lejos distinguí los rostros de Kurt y Blaine, que definitivamente no podían aguantarse la risa.
-Rachel, sabes que esto lo hago por ti y por los bebés, pero…parece que estamos haciéndolo, y no me gusta hacerlo en público…
-No te preocupes, Finn, todos los demás también lo hacen…
-¡Pero no vienen acompañados por nadie!-se quejó-¡Kurt no ha parado de burlarse!
-¡Finn Hudson!-lo reprimí-Ellos no están teniendo un bebé, ¡así que tienes que olvidarte de tus complejos y ayudarme a terminar el maldito curso!
Algunas de las parejas se voltearon para ver quién había gritado.
Gab, y el nuevo instructor nos miraron desconcertados.
Incluso Kurt y Blaine dejaron de reírse.
Al terminar la sesión, los chicos y yo nos retiramos del estudio en un taxi.
Finn venía cruzado de brazos, supuse que enojado, pero aún así dejó que me recargara en su hombro.
-Te prometo que no volveré a pedirte algo como esto-le dije.
-Te creo…
-Tranquilo, Finn-le dijo Kurt-De cualquier manera, tú y Rachel no son nada discretos, y sé que no les importaría que alguien los viera haciéndolos.
-No te entiendo-admití.
-Kurt…y yo los escuchamos anoche-confesó Blaine.
Finn y yo nos miramos, totalmente perplejos.
-Entonces…la cena de Acción de Gracias se llevará a cabo en nuestro departamento-anuncié-¿Están de acuerdo con eso?
-Yo le advertí a Puckerman que no volvería a usar nuestra casa para nada que tuviera que ver con sociales-dijo Quinn- En la fiesta de Claire, alguien quemó una parte del sofá con un cigarrillo, rompieron varias copas, y desprogramaron mi TiVo. No quiero que me vuelvan a violar de esa manera, así que por mí no hay problema.
Meneé la cabeza.
-¿Tina? ¿Mercedes?
-Mi casa está desierta-confesó Tina- Con la situación que pasamos Artie y yo, habrá todo, menos un ambiente festivo.
-Yo amo dar fiestas…-comenzó Mercedes-Pero si me invitan a una, ¡para mí es mucho mejor!
-Bueno, está decidido, la cena será en mi casa-dije.
-¿Y cuál será el menú?-preguntó Mercedes-No nos pondrás a comer hierbas, ¿o sí?
La miré ofendida.
-Pues…aunque yo soy vegetariana…le dije a Finn que podría comprar un pavo. Kurt se ofreció a cocinarlo…
Y al llegar a casa, me encontré con Finn, Kurt, y Blaine, que parecían estar algo pasmados.
Los miré con suspicacia mientras me quitaba los zapatos.
-¿Qué hicieron?-quise saber.
-Bueno, Rach…-comenzó Finn-Me pediste que comprara un pavo, ¿cierto?
Asentí.
-¿Qué sucedió?
-Yo…lo conseguí-admitió-Solo que…
-¡Está vivo!-gritó Kurt, malhumorado.
Abrí los ojos como platos.
-¿Cómo que está vivo? ¿Dónde está?
-Unos tipos me lo ofrecieron pasando por la cafetería-admitió Finn-Y como el supermercado quedaba algo lejos…lo acepté.
-Está en la cocina-dijo Blaine, con la vista baja.
Tuve la intención de ir, pero Finn me detuvo.
-Es mejor que no entres…
-Hudson, Hummel, y Anderson…-comencé-Si no me dicen lo que está pasando…
-Puede que esté…un poco descontrolado-dijo Finn.
-No puede ser…-me quejé.-Si algo pasa con mi cocina…
-Tranquilízate, Rach-me pidió Finn-Lo hemos dejado unos minutos, solamente…
-Me voy a mi habitación- anuncié-No puedo ver como torturarán a un pobre pavo, y tampoco quiero enterarme del desastre que seguramente dejarán. ¡Hasta pronto!
Me alejé aún sin saber qué pensar.
¿Un pavo? ¿Cómo era posible?
Solo esperé que no se metieran en más problemas, y decidí tomar una siesta. Verdaderamente la necesitaba.
Unas horas después, desperté, y encontré a Finn a mi lado.
-¿Finn?
-¡Al fin despiertas!-se alegró.
-¿En qué terminó el asunto del pavo?-pregunté, bostezando.
Me sorprendió un poco el semblante decepcionado de Finn.
-Kurt estuvo corriendo detrás de él por una hora-dijo- Afortunadamente, no destruyeron la cocina, pero…Kurt no se encuentra muy contento.
-Me imagino… ¿y ahora?
-¿Ahora?
-¿Cuál fue el final de aquel pobre animal?
-Lo tuve que regresar-respondió-Larry contactó a los hombres que nos lo vendieron y nos regresaron el dinero…
-Bueno, eso está muy bien-lo felicité-Aunque siento que haya causado tantos problemas.
-Sí, yo también. Ahora ya no tenemos el platillo principal… ¡y la cena es mañana!
-Bueno, siempre pueden usar pavo de soya, ¿recuerdas?
Finn sonrió, e hizo que me recostara de nuevo en la cama para darme un interminable beso.
-Lo sé- respondió, entre un beso y otro- Ahora deberíamos comenzar a preparar todo…
Y la noche siguiente, los chicos y yo nos arreglamos antes de recibir a nuestros invitados para la cena de Acción de Gracias.
Me puse un vestido de maternidad que me llegaba hasta las rodillas, y que…tenía un escote un poco revelador.
Estuve maquillándome frente al espejo, cuando Finn se detuvo para verme.
-Interesante vestido- dijo.
-¿A qué te refieres?
-Interesante vestido…
Terminé de maquillarme, y solté una carcajada.
-De acuerdo, hombre de pocas palabras, debemos irnos.
Nos tomamos de la mano, y llegamos al comedor, donde Kurt y Blaine ya nos esperaban.
-Rachel, te ves hermosa- dijo Blaine.
-Gracias- le dirigí una sonrisa.
-Y lo más sorprendente es que yo no te ayudé a elegir tu vestuario-comentó Kurt-Es evidente que las cosas han cambiado desde McKinley.
Solté una carcajada.
-Bueno, la mesa está puesta, la cena está lista, solo debemos esperar a los demás…
Y en menos de una hora, los chicos llegaron con algo de comida también para compartir.
Saludé a Quinn, Noah, que llevaban a Claire, Mercedes, que venía acompañada de Maxime, y…Tina, que solo tenía a Danny.
La recibí con una gran sonrisa, y ella me dirigió una muy pequeña a cambio.
-¿Dónde está Artie?-le pregunté, en un susurro.
-Ya sabes cómo están las cosas-suspiró-Ya ni siquiera hablamos como antes…
Tomé su mano y la apreté fuertemente.
-De acuerdo, es mejor que entres- le dije-¿Quisieras algo de beber?
-Me parece que necesitaré unos cuantos tragos…
-Bien…
-Hola, tía Rachel-me saludó Danny.
-Hola, Danny, me da gusto que estés aquí-le dije, inclinándome, y teniendo un poco de problemas con mi vientre en el momento que lo hice.
-¿Qué te pasó?-me preguntó, inocentemente.
-¿Por qué lo dices?-sonreí.
-Te veo un poco más gorda…
-¡Danny!-lo regañó Tina- Rachel no está gorda, solo está…esperando un bebé, bueno, dos, en realidad…
-¿Vas a tener bebés?
-Sí, voy a ser mamá- respondí, con un hilo de voz.
-Y cuando nazcan… ¿podré jugar con ellos?
-Siempre que quieras- le aseguré.
-¡Genial!
-Lamento eso-se disculpó Tina, murmurando.
-No…te preocupes.
Tina tomó la mano de Danny, y ambos se fueron a reunir con los demás.
Tragué saliva, y me quedé parada frente a la puerta, cuando Finn se acercó a mí.
-Rachel, ¿te encuentras bien?
-¿Crees que estoy gorda?-pregunté, preocupada.
Finn se sobresaltó ante tal pregunta.
-No has engordado para nada- dijo- Tu vientre ha crecido, es cierto, pero no creo que te haya afectado…
Inmediatamente, volví a sonreír, y le di un beso en la mejilla.
-Está bien, te voy a creer…
-Mi trabajo ha sido un infierno estos últimos días-comentó Quinn, mientras todos convivíamos en la sala de estar- Para empezar, han puesto a cargo del edificio a un imbécil que resulta ser más joven que yo. No sé si es un doctor, pero me odia. Demasiado. Aunque no tanto por correo electrónico, pero aún así, ninguno de los dos nos soportamos…
-Bueno, tú odias a todos tus compañeros del trabajo, no me sorprende-dijo Mercedes.
-Además, hoy una de mis pacientes me preguntó si había violado al paciente que estaba antes que ella, solo porque el chico había salido llorando de consulta. Así de zorra me ven…
Puckerman la miró desconcertado.
-O así de idiota estaba la chica-dije.
-No sé qué me pasa- se quejó-Antes amaba ir a trabajar, ahora solo me enfermo al pensarlo…
-Claire tampoco ha ayudado mucho-agregó Noah-Los terribles dos realmente hacen honor a su nombre.
-Pero en fin- Quinn suspiró-Pasemos a algo más alegre, si es que se le puede decir así…
-Bueno, he estado saliendo con Shane-comenzó Mercedes-Pero creo que solo es útil para tirármelo…
Miré a Finn, Noah, Kurt, Blaine, y Maxime sumamente avergonzada.
Mercedes no se inmutó.
-No deberías hablar así, Mercedes-le dije- Es grosero…e incorrecto.
-Rachel, un recordatorio-me dijo Quinn-Mercedes es grosera e incorrecta, y aunque yo suelo ser algo cínica…tengo compasión por ese sujeto. Es mejor que no juegues con él.
-No te preocupes, él sabe que no quiero comprometerme…
Y después de aquel momento incómodo…los chicos alzaron la vista.
-Bueno…-dijo Finn, cambiando de tema-¿Están listos para la cena?
Pasamos al comedor, y tomamos nuestros asientos.
Estuve a punto de ponerme de pie para servir la cena de Finn y la mía, pero él me detuvo.
-No te preocupes-dijo- Lo haré yo…
En algún otro momento, probablemente estaría protestando, pero aquella vez no pude evitar sonreír cuando seleccionó cuidadosamente mi comida, ya que yo era la única vegetariana del grupo, y además, se aseguró de servirme el doble, como siempre se lo pedía.
-Gracias…-le dije.
Sonrió, y se acercó para darme un tierno beso en los labios.
Al terminar la cena, todos comenzamos a dar nuestros agradecimientos.
Reí especialmente en los de Mercedes, Noah, Quinn, y Maxime, y entonces…Finn comenzó a hablar.
-Estoy agradecido por la vida que tengo….-dijo- Es maravillosa, y no hubiera querido ninguna otra. Agradezco por la esposa que tengo, pues es mi mejor amiga, y la mejor compañera que pueda existir.
Apreté su mano fuertemente y lo miré con ternura.
-Y estoy agradecido también por mis bebés, que vienen en camino-sonrió, y puso una de sus manos sobre mi vientre- Admito que al principio me desconcerté un poco al saber que serían dos, pues yo ya tenía una idea en mente de un solo bebé, pero…a pesar de la confusión, y del miedo que sentí por un momento, estoy más feliz que nunca, y sé que Rachel y yo vamos a hacer todo lo posible para que ellos se encuentren bien.
Mis amigos nos miraron extasiados, y entonces Finn se acercó para besar mi frente, sin apartar su mano de mi vientre.
Yo también tenía muchas cosas por las que estar agradecida.
Tenía las mejores amigas del mundo.
Claro, las cuatro éramos muy diferentes, pero, eso de cierta forma nos complementaba. Y era divertido admitir que nunca sería capaz de vivir sin la fuerza de Mercedes, el cinismo de Quinn, y la sensatez de Tina.
Simplemente, eran una parte muy importante de mi vida.
Kurt, probablemente era el mejor "hermano" que yo pudiera haber adquirido.
En una forma, era como mi alma gemela.
Compartía mis mismos intereses, y sabía exactamente lo que quería.
Si no fuera por él… ¿quién entendería la visión de una estrella?
También estaban mis bebés.
Claro, aun venían en camino, y todavía no tenía la suerte de observar sus rostros, pero desde el momento en el que supe que sería su madre…los comencé a amar con todo mi corazón.
Eran el fruto que había nacido del amor que Finn y yo nos profesábamos, y eran ya una parte de mí, no podía esperar para tenerlos en mis brazos…
Luego estaba Finn…
Por más que lo intentara, no podía dejar de pensar en Finn Hudson de la manera en la que lo hacía.
Él era…todo.
Ya no me imaginaba una vida sin él, y estuve segura de que nunca sería capaz de apartarme de su lado. El lazo que nos unía se fortalecía cada día más…y eso era lo que más feliz me hacía.
Y no necesité que fuera Acción de Gracias para agradecer tenerlo a él como mi esposo.
No había momento en el que no pudiera agradecer a quién fuera que haya decidido que él sería para mí el resto de mi vida, porque, honestamente, él había sido lo mejor que yo pudiera haber recibido, sin más.
Todos alzamos una copa- la mía llevaba agua, por supuesto- y brindamos por cada gracia y bendición que caía sobre nosotros.
Mi lista era infinita…
¿Y? ¿Qué les pareció? Espero que no haya sido muy malo, porque últimamente no he podido cubrir expectativas :P De verdad, espero que este capítulo, que aunque es corto, sí haya valido la pena. ¡Por favor, haganmelo saber!
Y en caso de que no pueda actualizar en menos de una semana...¡Feliz Navidad! :)
En el próximo capítulo...me parece que habrá sorpresas xD
¡Gracias por sus reviews! Nos seguimos leyendo...
