LAS REVELACIONES DE LA NAVIDAD 1
- ¿No es cuchaste? ¡No la toques!- Joselin miró hacia donde provenía la voz y unas ganas de llorar la invadieron, corrió y se abrazó a Severus.
- ¡Ayúdame!- le dijo mientras lloraba.
- ¿Qué te ocurre?- le preguntó Lily acercándosele con precaución.
Severus alejó un poco a Joselin de él para poder mirar sus facciones. La chica siguió llorando durante unos segundos con la mirada fija en el suelo, pero al sentir la inspección de su amigo, levantó el rostro lo suficiente para mirarlo a los ojos.
- ¡Vámonos! ¡Ayúdame!
Severus asintió y Joselin volvió a abrazarse a él. Lily hizo un movimiento de seguirlos pero Severus no se lo permitió, por lo que la pelirroja tuvo que verlos partir, probablemente a la habitación de ella.
Todo el día ha estado haciendo frío, lo bueno es que decidí permanecer calientito sobre las almohadas y debajo de la pijama de Jos, sé que a ella no le importará, afortunadamente no es alérgica a mi pelo, de otra forma creo que me habían regresado inmediatamente a la tienda de gatos "Madame Miau". Ya está oscureciendo y parece que hasta nevando, espero que Jos no tarde mucho en llegar, quiero ir a cenar al Gran Comedor, ya casi es Navidad y me lo merezco, sobre todo porque me ha tenido muy abandonado, además me dijo que no tardaría en regresar, que solo vería un entrenamiento de quidditch. A decir verdad a mí no me parece nada seguro ese juego y que ni piense que me subiré con ella a una escoba porque maullaré tan alto que... ¿Qué es eso? Mmmm... Huele a... sí... es Severus y Jos, aunque su paso es lento, ¿habrá pasado algo? Mejor me bajo de la cama y la espero cerca de la puerta.
La puerta se abre y entran, pero Jos no me ve, es sostenida por Severus quien la sienta en la cama, ha estado llorando, mejor subo a su regazo... uyyyy... su mano está helada, maullo cuando acaricia mi lomo, está temblando, Severus camina hacia el ropero y saca un par de cobijas, bien pensado, se las pone a Jos sobre la espalda y esta minimiza su temblor.
- ¿Qué sucedió?- Severus hace la pregunta por mí, pero Joselin no contesta- ¿Descubriste algo?- pregunta de nuevo, no sé que le pasa por la cabeza pero su rostro denota preocupación. Joselin asiente.- ¿Tienes miedo?
Yo volteo a ver de inmediato a Jos, esperando su respuesta característica: No Porque claro, ella es muy valiente.
- Mucho. - dice cabizbaja. Mis pupilas se dilatan aunque nadie lo note y me devano los sesos en saber qué es lo que le da miedo, debe ser algo muy grande, ¿Serán las escobas?
- Yo siempre pensé que te encantaría saberlo.- dice Severus.
Joselin, porque sigue en su forma de adolescente, lo mira extrañada. ¿Qué es lo que ellos saben que yo no sé?
- ¿Lo sabías?
- Sí, pero Dumbledore me impidió decirlo.
- ¿Dumbledore lo sabía? ¿Por qué no me lo dijo?
(Sí, ¿por qué no nos lo dijo?)
- Supuestamente para protegerlo.- dice con rencor.
- ¿A él?- pregunta Jos más extrañada. - ¿Y qué podemos hacer?
- Nada, mientras Dumbledore lo proteja no podemos hacer nada, a menos...- a Severus le brillan un poco los ojos- Ya que yo no te dije nada y tú sola te diste cuenta, puedes contárselo a todo el mundo, con suerte lo expulsaran.
(¿Expulsar? ¿A quién? Que alguien responda a mis maullidos por favor...)
- ¿Expulsar? - grita Joselin poniéndose en pie con lo que me manda a volar, por suerte estoy acostumbrado a los tratos poco ortodoxos de Jos hacia mi, digo al fin de cuentas es una niña, por lo que caigo en pie, sin embargo maúllo, una cosa es que me tiren y otra que no me entere de lo que pasa- Pero yo no quiero que lo expulsen- dice Joselin angustiada- No, no quiero, y si para salvarlo tenemos que casarnos, pues lo haré.
- ¿Qué?- gritamos tanto Severus como yo (bueno es un decir)- ¿Casarse? ¿TE HAS VUELTO LOCA?- le grita tomándola por los hombros- EN PRIMERA ERES UNA NIÑA-(Bien dicho)- EN SEGUNDA ¡ESTÁS CHIFLADA!- (Oye no le digas así)- Nadie... nadie puede salvarlo de su condición de hombre lobo o crees que emparentando con una sangre limpia el va a...
- ¿Hombre lobo?- pregunta Joselin en un susurro dejándose caer en la cama.- ¿Remus es un hombre lobo?
Ufff... vuelvo a subir a su regazo, así que por eso ese olor tan diferente al de los otros magos... pero bueno, no es para tanto, ¿O sí? Miró a Jos, quien mantiene la vista perdida y la boca abierta, parece ser que todos los acontecimientos que avalen el hecho de que Remus es hombre lobo se están arremolinando para dar paso a la certeza, lo que significaba: Ella no sabía nada. ¿Entonces?
- ¡Un hombre lobo!- exclama y mira a Severus.
- Si no era esto por lo que chillabas ¿QUÉ DEMONIOS SUCEDIÓ ALLÁ ABAJO?
- ¿Abajo?- preguntamos ahora Jos y yo, aunque ella aún parece sumergida en sus pensamientos.
- Sí, abajo, entraste como desquiciada a ver a Lupin y luego saliste llorando y empujaste a Black y me pediste que te ayudara... ¿por qué?
(¿Empujaste a Sirius? Pero si ese tipo me cae bien, a menos que te haya hecho algo... ¿Te hizo algo? -Erizo mi cuerpo, nadie le hace daño a Jos.)
- ¿Por qué?... ¿por qué?- pregunta Joselin mientras trata de regresar a la realidad, al segundo exclama angustiada de nuevo poniéndose en pie sin importarle un poquito mi seguridad- ¡Tienes que ayudarme!
- ¿A qué? ¿Por qué?
(Me subo de nuevo a la cama, a mi escondijo, es más seguro.)
Jos empieza a decir palabras sin sentido y a recorrer la habitación de un lado a otro (me marea), por momentos dice: lobo, amor, mariposas, y otras: maldición, Sirius...
Volteo a ver a Severus, quien tiene cara como de sentirse como un idiota por haber abierto la boca más de la cuenta y estoy seguro que el comportamiento de Jos no lo ayuda, por lo que a la milésima vez que pasa enfrente suyo la detiene y la toma por los hombros para que fije sus ojos en él y su concentración regrese o al menos su cordura. Jos se calla.
- Dime..., ¿qué pasó cuando entraste en la enfermería?
(¡Sí!, ¡dinos!)
-...yo...yo me di cuenta Severus, no lo podía creer al principio pero lo sentí, aquí y aquí...- dice tomando su garganta con su mano para luego bajarla hacia su la boca del estómago.
- ¿Qué sentiste?
- Es difícil de describir Severus pero era casi como ellos dijeron, era como si me quedara sin respiración porque tenía atrapado algo en la garganta y en mi estómago una sensación de retortijones como mariposas revoloteando...y...- (¿Y qué?) - Estoy enamorada de Remus... y... y creo que de Sirius también.
De no ser por la cara de angustia de Joselin tanto Severus como yo nos habríamos echado a reír, ¿Ella enamorada? Eso era imposible, ella era solo una niña... (Severus por favor, dile algo) Pero Severus no dice nada, solo se queda contemplándola, la mira intensamente como, como buscando una respuesta, mira sus ojos oscuros y penetrantes llenos de aprensión ante su silencio, su nariz, su boca entreabierta, sus labios,... y parece que todo encaja. Lo sé porque veo su rostro, como si algo hiciera click en su cerebro. No obstante Severus se aparta de ella como si lo quemara, da unos cuantos pasos hacia atrás poniendo más distancia entre ellos.
- ¿Hace cuanto que dejaste de volverte a convertirte en Josephine?- le pregunta, su cara es de aprensión por la posible respuesta. (Y creo que no le va a gustar)
- ¿Josephine?- se pregunta ella misma- ¿Qué tiene que ver con... a caso no me escuchas...?- Joselin da unos pasos para acercarse pero al momento se queda estática y en silencio por un largo minuto (Anda, dile ya la verdad) - Creo... creo que desde el concurso, cuando me pidieron que me transformara en mi misma... ¿Crees que sea la poción Severus? Eso tendría sentido... al tomar constantemente la poción me estoy transformado en una verdadera adolescente...
(Mmmm... eso sí tendría sentido)
- Solo hay una forma de averiguarlo- Severus camina de nuevo hacia el armario para rebuscar, entre las pociones que Joselin tiene guardadas, la que la hará regresar a la normalidad. Cuando la localiza, la toma y se la ofrece a Joselin manteniendo su brazo extendido, parece que quiere mantenerla lejos de él y evitar contacto con ella (¿por qué? ¿Tendrá algo que ver el aumento de temperatura y la rapidez de su respiración con su comportamiento?)
Jos toma la botella que le ofrece sin percatarse del comportamiento extraño de Severus y al instante la bebe. Veo como su cuerpo se transformaba lentamente, pero algo no anda muy bien, parece que la poción tarda en reconstruir su verdadero cuerpo, hay unos momentos de tensión pero al fin se logra el cambio y ella respira libre, era como si se hubiera deshecho de un peso que la embargaba que no sabía que tenía hasta que se deshizo de él.
- ¿Joselin?- los tres reconocemos esa voz y miramos a la puerta donde una chica nos mira atónita.
Los tres magos permanecen mudos mirándose unos a otros, yo me levanto dispuesto a ir a saludarla, después de todo ella siempre es amable conmigo, sin embargo cuando toco el suelo veo que ha sido un gran error pues la muchacha corre hacia la ahora Josephine para prodigarle abrazos y besos en la mejilla.
- ¡Esto es maravilloso!... ¡Increíble!- dice una y otra vez. Severus la mira mientras Josephine lucha ante el abrazo (y claro, Severus me deja todo el trabajo a mí, anda Severus vete, que yo solo puedo liberar a Jos, Ey ¿Qué haces? Lo decía en broma, ¡Vuelve!... Oh, disculpa, solo fuiste a cerrar la puerta, por un momento pensé que en verdad eras un cobarde como dice Sirius)
- ¿Podrías dejar de atosigarla? ¡La estas ahogando!- Severus retira a la muchacha para dejar libre a Josephine quien al instante llena sus pulmones con bocanadas de aire.
- ¡Lo siento Joselin! ... Josephine... o ¡Jos!- dice con una sonrisa nerviosa- Pero es que esto es...eso lo explica todo- Severus no la había soltado para evitar una nueva avalancha de amor, sin embargo la gira para que quede frente a él.
(Por mi parte me siento a lado de Jos para protegerla de futuros ataques.)
- ¿Qué demonios haces aquí Florence?
(Sí, ¿Qué haces aquí? Ya no son horas de visita)
La sonrisa casi se borra de su rostro.
- Yo... yo...yo solo venía a... a ver a Joselin... por supuesto- contesta mientras gira una y otra vez la cabeza como si no acabara de deleitarse de ver a Josephine o como si creyera que si tarda mucho en mirarla, ella se va a desaparecer.
- ¿Para qué?- le pregunta Severus tratando de regresar la atención de Florence a él.
- ¿Qué?
- ¿Qué para qué querías ver a Josephine?
- ¿Para qué? Pues... somos amigas y...
- ¿Y?
- Y quería saber qué había decidido sobre lo de ir el domingo a Hogsmeade conmigo y Jazmin porque... Josephine y yo somos amigas ¿verdad?
(¿Amigas? Sí, creo que sí lo son, Florence es muy amable)
Josephine asiente entre asustada e incrédula.
- ¿Lo ves?... Pero esto es increíble, pero ¿Cómo? ¿Por qué?...- y zafándose de Severus se vuelve a acercar a Josephine, pero al verme ponerme en pie disminuye la rapidez de su paso y se sienta con precaución a mi lado (Lo sé, todos tiemblan ante mi presencia) - ¡Estoy sin habla!... ¿Pero por qué?- pregunta mientras extiende su mano y toma cabellos de Josephine para ponérselos detrás de la oreja (¿puedes hacer lo mismo conmigo?)
- Es una larga historia- contesta Josephine más tranquila ante al gesto. - Pero en resumen era para que pudiera estar con Severus, como no quería llevarme como yo misma.
Tanto Florence como yo volvemos la mirada al susodicho, ella buscando una confirmación o una explicación más extensa y yo solo para ver su reacción, pero Severus no está muy contento como para contestar, tocan a la puerta.
- ¿Joselin? Soy Lily, ¿Te encuentras bien?
Me bajo de nuevo de la cama, un peligro está vencido, (que me echen a la que sigue), pero nadie se mueve, Severus y Josephine se ven asustados, Jos corre y se mete al baño, Severus se queda como estatua y escucho como la regadera se abre. Vuelven a tocar, (¿Qué nadie va a abrir?) Severus se mantiene por unos segundos mirando a la puerta perplejo cuando una sombra corre hacia la puerta y la abre, saca su cabeza por la rendija y habla con Lily.
- ¡Ah! Hola Florence- exclama la pelirroja, su tono es de extrañeza.
- Hola Lily, ¿En qué puedo ayudarte?
- Vengo a ver a Joselin, ¿Está bien?
- ¡Claro que lo está! ¿Por qué no habría de estarlo?
(¿Por qué? Yo te lo diré...)
- Bueno... es solo que... hoy se comportó muy extraño, demasiado, y yo me preguntaba...
- ¿Extraño? Bueno, eso es normal...
- ¿Normal?
- ¡Claro! Ella está en sus días, ya sabes, irritación, dolor, frustración, depresión... Ahora mismo se está dando un baño relajante.
(¿En sus días? ¡De qué hablas!)
- ¡Oh! En sus días... bueno eso podría explicarlo- (A mi no me explica nada)- pero... aunque ella no siempre es muy normal que digamos... pero ¿Estás segura que no le pasa nada más?
- Absolutamente segura.
Hay un pequeño silencio.
- No sabía que tú y ella fueran tan amigas- dice Lily con un rastro de incredulidad en su voz.
- Somos como hermanas (Sí, ¡Claro! Pues debes saber que Josephine no tiene hermanas)-, ahora si me disculpas, voy a prepararle algo para los cólicos, adiós. - Florence cierra y pone seguro a la puerta con un hechizo. Contenta exclama- ¡Listo! Eso la mantendrá alejada.
- ¿Qué has hecho?- la regaña Severus mientras se acerca a ella- ¡Le cerraste la puesta en las narices!
(¿En las narices? La estampó con la puerta)
- ¿Y? - pregunta encarándosele-¿No querías verla no? y menos que entrara y descubriera a Josephine, así que mejor agradéceme mi pronta intromisión.
(Uyy, ella tiene razón)
- ¿Agradecértelo? De seguro ahora se preocupará más, ¿Eres como una hermana para Joselin? ¡Por favor!
(Eso ya lo dije)
- Pues entonces ve a consolar a tu noviecita, no vaya a ser que se esté muriendo de la preocupación... ¡Sí! ¡Lo sé!- exclama cuando Severus abre sus ojos desmesuradamente al mencionar su relación.
- No sé de que me hablas- dice tratando de componer su postura. (Claro que lo sabes)
Vuelvo a mi cómodo refugio sobre las almohadas, esto va para largo.
- No finjas, ¿Acaso creíste que no me iba a enterar? Tus escapadas, tus mentiras, tus coartadas y por supuesto tu cambio de humor... era cuestión de tiempo.
- ¿Cómo lo...?
- No importa- Florence reafirma esto con un movimiento de la mano mientras regresa hacia la cama y se sienta, me toma entre sus brazos y empieza a acariciarme.
- ¿Me seguiste?- pregunta Severus aireado cuando entiende el silencio de su amiga.
- Yo... pues sí. Te dije que no me alejaría de ti y que no me rendiría, y...
- ¿Por qué no me dijiste nada?
(¡Por qué será! Yo no sé como Jos quiere ser una adolescente, de verdad que ellos se complican todo)
- ¿Para qué? ¿Cambiaría algo con eso? No lo creo, además parecías feliz, eres feliz y no tengo derecho a arruinarlo, claro que cuando mi oportunidad aparezca...
- ¿En serio? ¿Crees que hay una oportunidad? ¡Yo odio a la gente que me espía!
(Yo también)
- Sé que hice mal pero tenía que saber qué te ocurría y quién era mi rival.
- ¿Tu rival? Tú nunca has tenido rival porque nunca he sido tuyo.
(Ese es un bien punto)
- ¿Y qué? Eso no significa que no tenga que preocuparme por lo que me interesa, y tú me interesas y lo sabes... así que...pero ya no importa, lo importante es que solo tengo una verdadera rival aunque Josephine parecía la más peligrosa, por un momento en verdad creí que tu y ella...
- ¡¿Qué!? ¡Ella es solo una niña!- le grita Severus lleno de frustración. Florence lo mira asustada, pero se envalentona.
- ¡Ahora lo sé!- exclama - Aunque no sé por qué te molestas, todo el mundo lo decía.
- ¿Todo el mundo?
(Sí, Severus, ¿Tenemos que repetir todo lo que dicen?)
- Bueno, mucha gente, en principio creían que aunque no era nada formal, tú y ella tenían sus quereres, yo tenía mis dudas, pero cuando escuché que a pesar de que Black fue con ustedes a lo del concurso tú le habías ganado la partida y al ver tu cambio decidí investigar... y te seguí, y descubrí lo de Lily pero Joselin seguía siendo un problema pero hoy...
- ¿Hoy qué?
- Bueno es que mientras cenaba, escuché que vieron a Joselin besarse con Remus- (¡Por Merlín Santísimo! Ahora sí me lo araño, no me importa que sea hombre lobo o hiena verde)- que Sirius los había cachado y que se había armado un escándalo, por eso vine para saber si era cierto, lo que me pareció lo más probable dado que de lo único que hablaba últimamente era de él y de Sirius.
- ¿Estás segura que eso fue lo que escuchaste?
- ¡Sí! Pero... ¡Pobrecita!, ha de estar confundida, su primer beso. Voy a ver cómo está- Florence me carga y se levanta, toca a la puerta del baño- ¿Está todo bien Josephine? Lily ya se fue.
- Sí, estoy bien.
- ¿No se te ofrece nada? ¿Quieres hablar? Estoy aquí para lo que gustes.
- Estoy bien.
Florence suspira nada convencida de la respuesta, pero poco después se escucha un gracias, y se sonríe un poco, aunque luego se vuelve enojada hacia Severus.
- ¡¿Cómo pudiste?! ¡Es una niña! ¡Y la dejaste a merced de esos...esos... GRYFFINDORS! Sabes que Black es un pervertido y tú la dejaste con él...
(Sirius no es un pervertido- Intento zafarme pero... esta mujer tiene mucha fuerza)
- ¿Disculpa? Yo siempre le dije que se alejara de ellos, pero no me escuchó, además yo no tengo la culpa de que ella haya olvidado tomarse su poción para convertirse en Josephine, que la poción haya tenido efectos secundarios por ese motivo y que se haya enamorado de esos dos idiotas.
- Entonces... no es que se aprovecharon de ella si no que ella ¿en verdad se enamoró de ellos?
- Sí- Severus le relata brevemente todo lo que había pasado desde que él la encontró con James corriendo hacia la enfermería. Obviamente he decidido quedarme en los brazos de Florence.
- Por eso Lily... En verdad estaba preocupada ¿no es cierto?- Severus asintió- pero bueno, si lo pensamos un poco mi explicación incluye cualquier síntoma extraño de su comportamiento ¿No crees?
- No realmente.
(Ni yo)
- ¿Entonces cual va a ser la explicación oficial?
- Lo que tú dijiste.
- Pero no dijiste que...
- Ya que fuiste tan amable de dar tu versión, no me queda otra opción.
- ¿Y qué querías? Josephine se escondió y tú te quedaste paralizado, alguien debía de actuar.
- Yo estaba a punto de actuar.
- Sí claro, (Lo mismo digo)- Severus no responde.
- ¡Josephine!- grita un minuto después.
- ¿Qué?
- ¿Podrías apurarte y venir aquí inmediatamente?
- ¿Por qué?
- ¡Por que lo digo! Tienes mucho que contarme jovencita. Se oyen un par de maldiciones y se escucha cerrar el grifo del agua.
- Ahora Florence, será mejor que te vayas.
- ¿por qué?
(Si, ¿por qué? Estamos muy bien así)
- Porque tengo cosas que discutir con Josephine.
- Creo que después de lo que sé, yo podría ayudarles, sabes que soy discreta.
- Y chismosa, ahora vete.
- Bien, dile a Josephine que la oferta sobre ir a Hogsmeade sigue en pie.
Severus no contesta y Florence me deja en el suelo indignada, camina hacia la puerta, pero cuando se abre se encuentra cara a cara con Sirius que estaba a punto de tocar. (Uy, a ese no lo olí)
- Hola Florence- le dice el muchacho bajando su mano- Vengo a buscar a Joselin ¿Se encuentra bien?
- Su estado no te importa Black, así que date la media vuelta y retírate- le contesta Severus desde mitad de la habitación.
- No vengo a hablar contigo Quejicus.- dice Sirius intentando entrar pero Florence se lo impide con su varita.
- ¡Calmate Black! Joselin está tomando una ducha y por el momento no puede recibir visitas porque no se siente bien, está en sus días.
- ¿En sus días? ¿Bromeas? ¿Quieres decir que todo el drama de allá abajo fue por causa de su ciclo hormonal?
- Sí, así que ¿por qué no regresas mañana?, Seguro y ella ya se sienta mejor.- le aconseja Florence si dejar de apuntarlo con la varita.
- Quisiera hablar con ella personalmente, si no te molesta.
- Sí me molesta y a Severus también, ella nos pidió no dejar a nadie entrar, así que...
Sirius medita la situación. (Mejor ríndete manito, las cosas no están muy bien por aquí)
- ¿Me juras que solo es eso? ¿Qué no le pasa nada malo?- pregunta.
- Te lo juro.
Sirius asiente, les da las buenas noches y se va.
- Es la segunda que me debes Severus- dice Florence antes de desaparecer tras Black.
Snape cierra la puerta de nuevo con un hechizo, cuando lo hace, Josephine sale del baño bostezando y tiritando.
- ¿Dónde está Sirius? Escuché su voz.
- Florence lo despachó.
- Ah- fue la respuesta. Josephine camina hacia su cama y se mete entre las cobijas. Obviamente yo la sigo.
- ¿Qué hay de la regla de no dormirse con el cabello mojado?- le pregunta Severus mientras la pequeña de nuevo bosteza. (Ja, recuerdo cuando Jos le dio una cantaleta a Severus porque este se quería dormir con el pelo mojado)
- Tengo sueño.
- Pues antes de que duermas, debemos de hablar.- dice sentándose a los pies de ella.
- ¿No puede ser mañana?- Un nuevo bostezo.
- No, así que enderézate.- Josephine así lo hace con pereza, yo ni me muevo
- Primero, ¿es cierto que te besaste en la boca con Remus?
- ¿Qué?- dice espabilándose, yo paro bien el oído- No, claro que no.
- Entonces ¿qué pasó entre Black, Lupin y tú en la entrada del castillo?- Josephine tarda en recordar lo que ha pasado. Sin embargo al poco tiempo nos cuenta todas sus peripecias.
- ¿Qué te ocurre?- pregunta Josephine poco después. Severus la ve con disgusto.- ¿No me crees? De verdad no nos besamos, eso sería lo más asqueroso del mundo, solo nos abrazamos y eso porque Remus huele muy bien, era extraño ahora que lo pienso, era como si ese olor me envolviera y no me dejara escapar. ¿De verdad estás bien?- vuelve a preguntar preocupada. (Y yo me fijo de nuevo en él, hay algo que lo inquieta)
- ¡Claro! ¿Por qué? A mi no me pasa nada- dice brusco levantándose de la cama dándonos la espalda a Jos y a mí
- Entonce Severus ¿Ya me puedo dormir?
Severus respira hondo y vuelve a sentarse.
- Lo mejor será que no te conviertas en Joselin al menos durante el día de mañana, iré a buscar información sobre posibles efectos secundarios de la poción, me quedaré esta noche aquí, así que mientras tanto cerraré la puerta con magia por si alguien viene ¿Entendido?
- Sí
(Entendido mi general)
- ¿Alguna otra pregunta que quieras hacerme?
Josephine duda por un momento. (Si me preguntaran a mí no acabaríamos)
- ¿Remus es en realidad un hombre lobo verdad? Por eso desaparece unos días cada mes ¿No es así?
- Sí
- ¿Y se convierte en la enfermería? Por que no pienso enfermarme nunca en luna llena. (Ni yo)
- Lo llevan a un refugio, la casa de los gritos en Hogsmeade, hay un pasadizo en el sauce boxeador.
- ¿Y cuándo lo van a llevar? Mañana es luna llena, ¿crees que me dejen ir? Digo antes de que se transforme, dicen que no reconocen a nadie ¿Es cierto? ¿Tú lo has visto? ¿Cómo te enteraste?
- Esas son muchas preguntas y solo te deje que hicieras una. (Aunque de hecho le contestaste dos) Ahora será mejor que me vaya antes de que cierren la biblioteca.
Josephine asiente, Severus la arropa y se encamina a la puerta.
- Gracias Severus, te quiero muchísimo. (Yo también te quiero)
El aludido se detiene y sin mirar hacia atrás pregunta:
- ¿Mas que a tus amigos gryffindor?
(Acaso escucho la palabra ¿celos?)
Josephine tarda en responder, pero cuando lo hace, Severus esboza una sonrisa de autosuficiencia.
- Mas que a nadie en el mundo- había dicho.
Severus se va, y Josephine cae en un sueño profundo. Yo la sigo.
Severus cierra la puerta con un hechizo, no quería visitas indeseadas para Josephine. Hacía frío, por las ventanas del castillo podía ver que empezaba a nevar, la luna iba escondiéndose tras las nubes, a un día de ser luna llena, qué estúpido, se dice mientras empieza a caminar, pero ¿Qué otra cosa hubiera podido pasar para explicar el comportamiento de Jos que pensar que ella sabía lo de Remus?, aunque claro, Lily se lo había advertido y él que no le había echo caso. ¡Josephine!, jamás iba a volver a dejarla mantenerse como Joselin por más de una semana, era un peligro, no solo para ella, si no para sí mismo. Cuando la había tomado por los hombros y su corazón había palpitado más de prisa, después de esa primera punzada, lo había comprendido, Joselin había no solo tomado la apariencia de una adolescente sino que empezaba a ser una, una capaz de sentir y hacer sentir.
¡Malditas feromonas! ¿Y por qué enamorarse de esos idiotas? Por que pasa más tiempo con ellos se contestó así mismo, pero eso no respondía a por qué no se había enamorado de él, ¿Acaso no pasaba también tiempo con ella? Era lo más natural, sobre todo por lo que había dicho Florence ¿Entonces? ¿Acaso no lo quería como a ellos? ¿No era él quien la había ayudado y salvado miles de veces? O es que... No eres atractivo para ella. ¡Por Merlín! ¿En qué estaba pensando? ¿Estaba loco? No, definitivamente no debería dejarla a volver a ser Joselin, ¿Qué tal si era él el que acababa bajo sus encantos? O peor, ella, Josephine era solo una niña, pero si no la dejaba convertirse ya no podría seguir siendo su amiga, además si podía controlar las dosis... y si ella le había dicho que lo quería más que a nada en el mundo, significaba que en el efecto enamoramiento solo intervenía el tiempo de convivencia, así que limitando esto y la dosis nadie estaba en peligro.
Así, más seguro que nunca por la resolución que había tomado siguió su camino a la biblioteca, estaba de mejor humor pues el efecto de Joselin ya había pasado.
En la enfermería madame Pomfrey, después del escándalo que Josephine había hecho, los había mandado a todos a dormir con la promesa de que podrían ver a Remus el lunes.
- ¡Claro! ¡Como si no tuviéramos ganas de verlo!- exclamó Sirius mientras los cinco se alejaban de la enfermería.
- Pues deberías darle las gracias a Joselin de mi parte- dijo Sarah realmente enojada- ¿Quién se cree esa... esa...?
- ¡Ni te atrevas Sarah!- la amenazó Sirius. No obstante al ver más allá de Sarah, la mirada fulminante de Clara lo hizo callarse.
Siguieron caminando.
- Ella se veía muy preocupada ¿No creen?- dijo Lily pensativa.
- Pues todos los estábamos y no por eso nos comportamos de esa manera- contraatacó Clara.
- Ya lo creo, entrar a la fuerza, y salir llorando, es muy extraño...- completó James.
- A menos que sintiera más derecho que nosotros a entrar...- comentó Sarah
Todos se detuvieron.
- ¿Por qué?- preguntó Sirius interesado quedando frente a frente a ella.
- ¿No se te ocurre? Si ella es la novia de Remus...
- ¡Ella no es su novia!
- ¿Estas seguro Sirius?- esta vez fue Clara quien se interpuso entre ellos.
- Sí, a Remus le gusta Sarah- contestó James en defensa de su amigo.- Sirius y yo se lo explicamos- dijo apuntando a la a ludida- y además le explicamos porque Remus dice que no puede estar con ella, teme lastimarla.
- Pues parece que su amigo cambió de parecer- puntualizó Clara
- No nos ayudes- le recriminó James. La chica se encogió de hombros.
- Solo digo la verdad.
- No, él nos lo hubiera dicho.
- ¿Decirle a Sirius que le había bajado a la novia? No lo creo James- lo contradijo Sarah.
- ÉL no me bajo a la novia, el sería incapaz, además no le gusta Joselin.
- ¿Y ese abrazo?- preguntó Clara.- Estaban a punto de besarse, todos lo vimos.
- En todo caso, creo que sería ella la que lo intentaba, estoy seguro, ¡por Merlín! porque Remus quiere Sarah.
- ¡James! Ella no haría algo así,- le regañó Lily que se había quedado un poco a parte.- No creo que si quiera esté enterada de lo que siente por Remus. Sí, algo siente por él, estoy casi segura - les dijo cuando la miraron interrogativamente- y aunque lo supiera ella no le haría eso a Sirius, ni a Sarah, al primero porque creo que también le gusta y a Sarah porque es su amiga.
- ¿Soy su amiga?
- ¿Yo le gusto?- preguntó Sirius anonadado.
- Sí, o bueno, esa es mi teoría, pero les repito, ella no lo sabe.
- ¿Cómo lo sabes Liliana?- le preguntó Clara enfrentándosele.
- Porque ella tiene sus fuentes ¿no es así Lily?- contestó Sarah maliciosa.- ¿No es lo que te entretenía esta noche?
- ¿Fuentes?- Preguntó James interesado- ¿Esta noche? ¿A qué te refieres Sarah?
- Pregúntaselo a Lily- fue la respuesta, todos giraron al verla pero la aludida solo miraba a Sarah, intentando descifrar lo que decía. Cuando lo comprendió, Lily tomó del brazo a Sarah y la alejó del grupo mientras los demás las veían perplejos. Sarah se soltó y cruzó los brazos enojada.
- ¿Nos viste a Severus y a mi no es cierto?- preguntó en un susurro.
- Sí.
Lily se tomó la cara tratando de pensar.
- ¡¿Cómo pudiste?!- exclamó Sarah enojada ante el silencio de su amiga- ¡Él es un mortífago!
- No es cierto.
- ¿Se lo has preguntado?
- Él no estaría conmigo si lo fuera, además él no es como todos pensamos, tiene un carácter difícil pero... es bueno.
- ¿Eso lo dice tu amiga Joselin?
- No, eso lo digo yo. Y voy a pedirte que no se lo digas a nadie.
- ¿Y por qué habría de hacerlo?
- ¿Por qué? Porque eres mi amiga.
- ¿En serio? Pues parece que Joselin es ahora más tu amiga que nosotras ¿No?
- ¿Eso te molesta? ¿Qué ella sea mi amiga? Te recuerdo que antes de que te llenaras la cabeza con ideas de ella y Remus, te agradaba mucho, decías que te recordaba a tu hermana.
- ¡Tú lo has dicho!, antes, cuando no la conocía. Pero claro, debes de estar bajo su poder, después de que ella te salvó la vida, crees que debes defenderla ¿No es cierto?
- Déjame decirte que fue Severus quien me salvó la vida de un mortífago.
- ¿Qué?
- Lo que oíste, él me salvó y no tienes idea de cómo es en realidad, y sobre Joselin, la defiendo porque la aprecio, y porque Severus me lo dijo y él la conoce mucho mejor que nosotras, así que te pido que no hagas juicios hasta saber lo que en realidad pasa. Y si quieres decírselo a los demás, es tu decisión, si lo haces no cambiará lo que significas para mí, pero tampoco lo que Severus y Joselin significan o viceversa.
Lily le dio la espalda y se fue en busca de Severus.
Sarah se quedó petrificada, James fue el primero en llegar hasta ella.
- ¿A dónde fue Lily? ¿Qué pasó?
Sarah empezó a llorar.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué...?- preguntó Clara abrazándola después de intercambiar miradas con los chicos, pero la chica se soltó.
- ¡Todo es tu culpa!
- ¿Qué?
- Tu fuiste la que me metió ideas a la cabeza, me dijiste que ella estaba tras de él, que era una colecciona hombres que...
- Yo solo dije lo que pensaba Sarah y no me arrepiento.
- Pues Lily cree...
- Sabemos que Lily piensa diferente, ella siempre cree lo mejor de las personas.
- ¿Y si tiene razón?
- No tiene pruebas y nosotras sí.
- Ya no estoy tan segura.
- ¿No? ¿No recuerdas cómo coqueteaba? Sonriendo como niña tonta, llamando la atención con esos trajes ridículos, llamando a la compasión de todos. Dando besos en la mejilla a todo el que se lo pida. ¿No crees que eso es bastante? Sin contar con el beso de esta noche a Remus.
- Estábamos algo lejos, ¿No es cierto Sirius?- preguntó con la esperanza de un sí por respuesta. El chico asintió.
- Yo también creo que ella no es así Clara- continuó Sirius- Sé que piensas que me engaña, pero si la trataras más te darías cuenta de lo sincera que es.
- Pues piensen lo que quieran, yo sé que tengo razón.
Clara se dio media vuelta indignada y se alejó. Sarah iba a ir tras ella pero se detuvo.
- ¿En verdad creen que Remus..., que aún le gusto a Remus?- preguntó temerosa.
- Claro que sí. Por mi varita- contestó James. Sarah esbozó una pequeña sonrisa y fue tras su amiga.
- Espero que no te equivoques Cornamenta, porque de otra forma Remus va a formar parte de mi lista negra.
James rió y ambos reanudaron su marcha- ¿Y tú, Canuto, estas seguro que Joselin es tan inocente como dices?
- Completamente.
- Porque de otra forma tengo una teoría para su reacción de hoy.
- ¿Así? ¿Y cuál es Cornamenta?
- Mira si ella en verdad está enamorada de Remus, desesperada por saber de él entra a verlo, pero él dice el nombre de Sarah entre sueños, Joselin se siente herida y lo despierta, le recrimina que no la quiera a ella, él le dice que solo puede verla como amiga, que es a Sarah a quien quiere y que en todo caso, no podría si quiera pensar en ella por ti, porque eres uno de sus mejores amigos y no podría traicionarte, ella sale corriendo y cuando te ve, se aleja de ti, porque cree que eres uno de los causantes por estropear su posible relación con él.
- ¿Has visto de nuevo esas novelas muggles que ve tu mamá?
- No me digas que no es una buena teoría.
- ¡No, claro que no!- dijo riendo- Además se te olvida que yo le gusto a Joselin, o eso es lo que Lily dijo.
- Pero Lily dijo que Joselin estaba enamorada de él y que tú solamente le gustabas, así que dime ¿A quién escogería?
- Pero se te olvida otro detalle, ella no sabe lo que siente, y además, como nuestro lobito está en la enfermería y no le interesa, va a terminar por elegirme a mí.
- Si tú lo dices...- siguieron caminando- ¿Y qué tal...?- empezó después de unos minutos- ¿Y qué tal si Joselin se dio cuenta de que Remus es un hombre lobo? Por eso salió llorando y por eso te empujó, por no decírselo.
- ¿Eso crees?- dijo deteniéndose- Tiene más sentido. ¿Crees que debo ir a buscarla?
- Si aún Snape no la pone en tu contra...
- Bien, iré a buscarla.
- Te acompaño, tal vez Lily haya ido también a verla.
Ambos caminaron hacia la habitación de Joselin, pero un piso antes James vio a Lily alejarse y dejó a su amigo.
- ¡Lily!- La aludida dio un respingo. Era de noche y casi no había gente en los pasillos.
- ¿Qué haces aquí? ¡Casi me matas del susto!- le dijo nerviosa, ¿Sarah les habría contado? ¿Estaría ahí para regañarla?
- Lo siento Lily. ¿Estas bien?
- Sí, ¿por qué?
- Te ves preocupada. ¿A dónde fuiste?- Lily se relajó un poco, tal vez Sarah no había dicho nada.
- A ver a Joselin, pero estaba indispuesta.
- ¿En serio?
- Sí.- Silencio- Creo que resolví el misterio a su comportamiento. Está en sus días.
-Oh, eso suena... típico de ella. Aunque mis teorías son mejores.
James le contó a Lily, como Sirius rió con la primera, pero con la segunda se quedó seria.
- Podría ser, aunque ¿cómo pudo averiguarlo? Él no estaba transformándose, mañana es luna llena, no hoy.
- Mira, aunque la defiendas, no puedes negar que ella es inteligente, pudo deducirlo como ustedes.
- Puede ser.
Siguieron caminando en silencio.
- Por cierto, ¿por qué Sarah dijo que tenías fuentes de información sobre Joselin? ¿Y qué era lo que te entretenía esta noche?
Lily se detuvo y meditó para sus adentros. Después contestó:
- Sarah está celosa de que paso mucho tiempo con Joselin, de ahí que esa sea ella misma mi fuente de información, y era lo que me entretenía porque estaba haciendo un favor para ella que no puedo decirte, pero que no tiene nada que ver con todo la pelotera que se ha armado sobre ella.
- Yo no sé que pensar, la verdad. A veces es muy niña, pero no sé si es real o solo nos engaña.
- ¿por qué habría de engañarnos?
- No sé, a veces pienso que es una espía de Snape.- Lily iba a reír pero recordó que Severus mismo le había confesado que Joselin le contaba cosas sobre ellos, sobre sus amigos, así que siguió caminando- Es muy raro que se lleven bien ¿no crees?
- No, Severus puede llegar a ser muy agradable.
- ¡Por favor Lily! ¡Ese sujeto es un mortífago! De verdad que Clara tiene razón al decir que crees lo mejor de las personas, excepto de mí, claro está, pero ¡¿Snape?! Sabes que esos Slytherins hacen bromas siniestras a los que no son de sangre pura, ayer mismo, Avery fue castigado por agredir a Alexa, de Hufflepuff.
- Tú lo has dicho, Avery, no Severus.
- Para razones prácticas es lo mismo.
- Escucha, no quiero discutir contigo también, ya he tenido bastantes peleas este día.
James hizo además de callarse y prosiguieron su camino en silencio, hacia la sala común.
- Y no lo negaste- le reprochó James de repente.
- ¿Qué cosa?
- De que creías lo mejor de todas las personas, excepto de mí.
Lily rió.
- Sabes que yo creo todo lo mejor que puedes ser.
- ¿Debo de sentirme agredido o halagado?
- Tú debes saber, haz un examen de conciencia James Potter- dijo burlona.
- No me llames así, ¡me ofendes!, es como si regresáramos al pasado, yo molestándote y tú poniéndome en mi lugar.
- Era lo que te merecías.
- ¿Era un cretino cierto?
- Cierto.
- Lo siento, de verdad.
- Te perdono.
- ¿Lily?
- ¿Sí?
- ¿Crees que quieras salir conmigo?
- ¿Qué?- dijo deteniéndose por segunda vez.
- Solo una cita.
- James, si es por lo del beso...- dijo Lily retomando el camino.
- Sé que lo hiciste por un juego, pero también sé que..., ¿te agrado no?
- Pues... últimamente, pero eso no...
- ¿Y te gusto?
- No, tú no...
- ¿Un poquitín?
- ¡James!
- ¿Cómo amigo?
Lily rió.
- Sí, como amigo.
- Bien, con eso me basta por el momento.
- Bien.
- Pero no me voy a rendir ¿sabes? No me importa que pasen años, tú bien los vales.
- Creo que estas loco.
- Ya sabes por quien... bueno ya llegamos... ¡Árbol de regaliz!- dijo al retrato, que se abrió.- ¡Deberían de inventar nuevas contraseñas no crees? - Lily no pudo menos que reír, James era una especie de oasis para todo lo que había pasado, su pelea con Sarah, su preocupación por Joselin y la desaparición de Severus, ¿No se suponía que él estaba con Joselin?
Severus despertó. Había dormido en el suelo. Se desperezó y se levantó, fue al baño y cuando regresó se acercó hasta Josephine que seguía profundamente dormida. Debería dejarla seguir en su sueño un poco más. De acuerdo a lo que investigó, el uso de la poción requería mucha energía, de ahí que Joselin comiera demasiado, y ahora que volvía después de mucho tiempo a ser Josephine, su cuerpo lo resentía. Más tarde le subiría algo de comer, por ahora lo más importante era que descansara y por lo tanto evitar que personas indeseadas (Entiéndase los Gryffindor) la molestaran. ¿Pero cómo vería a Lily sin dejar a Josephine? Anoche la pelirroja le había mandado una lechuza para citarlo esa mañana después del desayuno, pero ¿y Josephine?
La solución tocó a la puerta.
- ¡Florence! ¿Qué haces aquí?
- Solo quería saber cómo estaba Jos. ¿Aún duerme?- preguntó mientras atravesaba el umbral sin pedir permiso.
- Sí, efectos de la poción.
- Y ¿Ya desayunaste?
- No
- Si quieres baja, yo la cuidaré hasta que regreses.
- No quisiera...
- Soy de fiar Severus, no dejaré que nadie entre ¿De acuerdo? Además Lily parecía buscarte, miraba sospechosamente hacia nuestra mesa.
- De acuerdo... eh...
- De nada.
Severus salió rumbo al Gran Comedor, para su fortuna Lily seguía ahí, fue hacia la mesa de Slytherin y comió algo, la pelirroja lo miraba de cuando en cuando, probablemente calculando el tiempo en que podía dejarlo desayunar, cuando estuvo pensó que era un desayuno decente se disculpó de sus compañeros, le dijo a Sarah algo en el oído y salió del Gran Comedor.
Severus la siguió, no sin antes escuchar burlas de sus compañeros, que si Joselin lo había engañado, que si lo había abandonado por ese idiota de Remus, y que si había pasado toda la noche con ella para convencerla de que no lo dejara.
- ¿Y bien?- preguntó Lily cuando Severus entró detrás de ella a un aula vacía.- ¿Cómo está Joselin?
- Bien.
- Pensé que anoche estarías solo con ella, como me pediste que no fuera...
- Florence llegó sin avisar, nadie la invitó.
- ¿Desde cuando es tan amiga de Joselin?
- No lo sé
- ¿Y se fue? ¿O se quedó a dormir con ella?
- Se fue
- ¿Y tu?
- Yo me quedé
- Ah... Anoche Sarah nos vio- soltó de repente cruzándose de brazos- Por eso salió corriendo y no se fijó, tropezó y Remus la salvó.
- ¿Ella te lo dijo?
- Sí, hablamos en la mañana, no está muy contenta, de hecho anoche peleamos- Lily le contó la historia- Pero hoy me dijo que no diría nada.
- ¡Vaya! Espero que tu amiga tenga palabra porque si no tendremos que buscar algo que la mantenga callada.
- ¡Severus! Si ella lo dijo significa que lo hará.
- De acuerdo, pero dile de mi parte que si abre la boca lo lamentará.
- ¿Y qué piensas decirle? ¿Le dirás a Remus lo que ella siente por él? Porque déjame recordarte que ya lo hiciste
- ¿Qué ocurre contigo?
- Que te quede claro Severus, a diferencia de tus amigos mortífagos, las amenazas no funcionan con los míos, así que guárdatelas.
- ¿Mortífagos?
- Es eso a lo que aspiran ¿no? ¿O vas a negarlo?
- ¡No!
- Bien.
Silencio. Lily se recargó en una pared y Severus se sentó en una silla.
- Joselin sabe que Lupin es un hombre lobo.
- ¿Qué? ¿Qué dices? No sé de qué...
- ¡Por favor! No soy idiota, yo lo sé desde hace tiempo pero Dumbledore me pidió que no hablara, pero sé que tú lo sabes, de otra forma no intentarías ocultar tan impetuosamente sus escapadas.
- ¿Y si Dumbledore te pidió que no lo dijeras, como es que...?
- No fue intencional si te lo preguntas, pensé que todo su teatro de anoche había sido por eso.
- ¿Y lo fue?
- No. Fue lo que Florence te dijo, solo eso.
- ¿Y cómo reaccionó?, ¿Qué dijo?
- Nada en concreto, pero tiene curiosidad.
- Supongo que es normal. ¿Y se asustó?
- No, creo que es un descubrimiento maravilloso para ella.
- Bien, ahora más que nunca debo hablar con ella, por un lado de esta información, que espero le hayas dicho que no debe divulgar.
- Por supuesto, no soy estúpido- dijo mintiendo, parecía que ya tenía suficientes problemas como para agregarle más diciéndole que le propuso a ella que lo divulgara.
- Okay, también debo hablar con ella de sus sentimientos, entre más rápido sepa lo que siente por lo chicos y mas rápido actúe, será mejor para todos, las peleas que se suscitaron con lo de ayer...- Lily le contó la otra parte de las discusiones.
- No debes preocuparte, ya hable con ella sobre ese asunto.
- Y ¿y qué te dijo?
- Que no tiene sentimientos ni remotamente parecidos y que sería horrible enamorarse de ellos, supongo que se refería específicamente a ellos. Yo creo que no le importan, ni le importaran nunca los chicos.
- ¿Nunca? Eso es mucho tiempo, a menos que... ella prefiera...
- No, tampoco, a lo que me refiero es que ella no está interesada en las relaciones amorosas.
- Yo aún tengo mis dudas, pero si es así de todos modos hay que pedirle que deje de comportarse como una colecciona hombres.
- Ella no se comporta de esa manera- dijo levantándose para defender a su amiga- Son los hombres quienes la buscan.
- ¿Cómo tu?- le preguntó enojada.
- ¿Qué?
- Perdóname, pero nunca había escuchado que un amigo se quede a dormir con una amiga solo porque esta está en sus días. Pero no importa, iré a hablar con ella.
Lily hizo ademán de irse pero Severus se lo impidió.
- ¡No puedes!, por lo menos no hoy.
- ¿Por qué?
- Ella debe descansar.
- ¿Descansar? ¿Está enferma acaso?
- No.- Lily no le creyó
- ¡Por Merlín! ¿Está grave? Si está grave tiene sentido que te quedaras y que no pueda verla pero...
- Ella está bien, solo quiere descansar, no quiere ver a nadie ¿Es mucho pedir?
- ¿A nadie? ¿Eso incluye a Florence? Clara la vio entrar esta mañana.
- Nadie la llamó si eso te molesta.
- ¿Sabes qué? No importa, me voy.
Severus se quedó plantado tal sauce boxeador, ¿Qué le pasaba? ¿Todo ese alboroto era por Josephine? ¡Josephine! Debería ver cómo estaba, le llevaría algo que comer, ojala y todavía hubiera tartas en el Gran Comedor.
Holas, pues hasta aquí la primera parte, lo sé soy de lo peor, mi plan era llegar hasta el momento de celebración de Navidad pero escribo algo y luego me desvío y hago más vueltas en el camino, pero espero que disfruten esto. Gracias a GRODICSEV por tus palabras, me alientas a seguir escribiendo jeje, muchos saludos a todos y continúen leyendo.
Atte AnitaMarel
