Los personajes de este Fanfic le pertenecen a la maravillosa Suzanne Collins pero la historia si es producto de mi extraña imaginación. Esta es la primera historia que publico. Se aceptan sugerencias, y sin más los dejo con la lectura.
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POV KATNISS
Los días de recuperación fueron bastante aburridos, solo sentía alegría cuando me dejaban visitar a Peeta quien ya está aprendiendo a sobrellevar todo esto de la pérdida de su pierna. Estoy dispuesta a apoyarlo en todo, se lo dije, aunque en un principio él se negó diciendo que lo hacía por lástima, le aclaré que mi amor por él era más fuerte que cualquier cosa y que siempre estaría a su lado.
Yo salí del hospital hace dos días y Peeta no lo hará hasta dentro de diez. El médico le hablo de la terapia y como puede usar una prótesis, claro está que no todos se adaptan a esta, pero mi chico de los ojos azules prometió trabajar duro y Johanna pagará todo lo necesario para que él se recupere a tiempo record.
Ya en casa, solo podía permanecer recostada pues la fractura de mi pie no sanaría tan rápido, era un mes y medio de inmovilización y yo era un manojo de nervios.
Escuchar la puerta abrirse se había vuelto mi sonido favorito, pues eso quería decir que Madge estaba de vuelta y que al fin vería a Peeta.
Mi rubia amiga tuvo la intención de retrasar su boda aún más, pero no se lo permití, ya es hora de que ella tenga algo por lo cual sonreír y no hay nada mejor que la boda con el hombre que ama.
-Katniss, supongo que estás lista.
-No lo dudes, recuerda que si hay cosas que puedo hacer yo solita.
-Impulsada por el amor, creo que podrías recorrer la muralla china saltando en un pie.
Ambas nos echamos a reír como lo hacíamos antes de que todo esto sucediera. Hemos decidido ver la cara buena de la moneda y ponerle optimismo a todo, sé que Peeta se recuperará, él logrará salir adelante sin importar cuantas cosas pasen.
El tema de la edad, para mí ya no es un problema, es más, que se queme el planeta entero, pero yo seguiré amando a Peeta; sin embargo, nuestros amigos no se lo han tomado muy bien pues siguen viéndolo como a un niño. Con el pasar de los días solo fui por ahí ignorando sus comentarios y repitiéndome una y otra vez que amar a Peeta no era un pecado.
De un brinco me incorporé sobre la cama y como pude quedé sentada sobre la silla de ruedas que estaba obligada a usar. Un par de muletas llegarán la próxima semana, lo cual me alegra pues al menos podré estar de pie.
Cuando llegamos al hospital, el doctor que operó a Peeta nos saluda muy amablemente y nos informa que la recuperación de Peeta va a viento en popa. Justo es la hora del almuerzo así que mi amiga compra algunas hamburguesas que devoramos con avidez, ella por el hambre y yo por ansiedad.
Apuro a la rubia y pasamos esquivando a todo aquel que esté en el hospital solo para llegar a mi encuentro.
Nos detenemos en el marco de la puerta de la habitación de mi chico y una oleada de confusión se apodera de mi cuando veo sentada a Delly frente a él.
Hace mucho que no veo a esa niña, pero debo decir que ya no parece una o al menos, eso intenta demostrar con su pronunciado escote y su diminuta falda. La chica va demasiado maquillada como para estar en un lugar como este y su cabello está perfectamente peinado, ella no deja de batir sus largas pestañas y Peeta no deja de sonreír como tonto.
Para que voy a negarlo, estoy celosa, ya que nunca me veré como Delly, ella tiene ese clásico tipo de belleza americana que podía sacarle un suspiro a cualquiera. La chica Cartwright en un acto desesperado de llamar la atención, se cruza de piernas haciendo que su pobre falda ya no pueda cubrir casi nada.
No espero un minuto más y carraspeo ante tal escena. Ambos voltean y miran en dirección a mi persona.
-Katniss, hola, ya llegaste.-Me dice Peeta con un brillo especial en los ojos, ese brillo que Delly jamás podrá conseguir de parte de él.
-Si.- avancé un poco.- me alegra verte, ¿te sientes mejor?-puse mi mano sobre la suya y Delly no dejaba de fruncir el ceño.
-Ahora sí que me siento mejor.- MI mirada se conectó de inmediato con la suya y de no ser por el teléfono de Madge, probablemente lo hubiese besado.
-Lo siento chicos, déjenme contesto afuera, sigan…con lo suyo.-Mi amiga salió de la escena y solo quedamos los tres.
-Katniss, vaya que el tiempo no pasa por ti, hace mucho que no nos vemos.- Me dice la amiga de Peeta con un tono amable totalmente fingido.
-Hola Delly.- le respondo para luego pasar a ignorarla.
Un silencio incomodo invadió el ambiente, no dejábamos de mirarnos los unos a los otros, como intentando adivinar qué es lo que pensábamos.
El momento se rompió cuando una enfermera entró a la habitación empujando un carrito de comida.
-¿Mellark, cierto?
-Si.-contestó Peeta.-La enfermera acomodó la cama de Peeta y puso frente a él una bandeja de comida con unas pastillas.
-Son para el dolor.- le dijo.-el médico indicó que las tomaras justo después de comer.
-Bien, gracias…-La mujer solo asintió y pasó a retirarse.
-Como te venía diciendo antes Peeta, sabes que puedes venir a pasar las vacaciones con nosotros, no te arrepentirás, lo juro.- Delly jugó con su cabello y sonrío.
-Me encantaría.-como que te encantaría, oh, ya verás.-pero mi recuperación llevará tiempo y…
-Podemos llevar a tus terapeutas también, sabes que no hay inconveniente en ello.- Mi cabeza va a explotar si sigo viendo a esa chica coquetear con MI PEETA.
Él destapó su comida y se dispuso a comer, juro que fueron los cinco minutos más desesperantes de mi existencia, había dejado una interrogante en el aire.
Luego de su acto de tranquilidad, se limpió la comisura de los labios y tomó aire.
-No sería conveniente, además de mis terapeutas, no me gustaría para nada pasar mis vacaciones sin una persona en especial.
-Así quieras estar con un ejército, creo que siempre hay lugar para alguien extra.- esta chica en realidad está desesperada.-De seguro que Marvel se divertirá mucho allá…
-¿Marvel?, ¿Qué tiene que ver en esto?
-Bueno, pensé que ese alguien sería él, pues es tu mejor amigo y siempre están juntos.-Delly se veía nerviosa y yo estaba a punto de golpear a alguien.
-Me refería a Katniss.
-¡¿Qué?!-soltamos ambas al unísono.
-Que si con alguien quiero pasar mi tiempo libre, es con Kat.-Peeta tomó mi mano entre las suyas y depositó un beso en ella.
Fue casi inevitable que me sonrojara, todo mi enojo se fue al retrete y mi corazón saltaba de alegría.
-Mmm…sabes, creo que la casa es más pequeña de lo que pensaba y con los terapeutas….estará muy llena.-La sonrisa de Delly flaquea hasta convertirse en una mueca de incredulidad
-Yo no he dicho que iría, la verdad, iba a rechazar tu amable oferta, no me siento preparado para ir, además, quiero estar con Katniss todo lo que pueda.
-Peeta.- soltó enojada.- en mi opinión, ya estás algo grande como para seguir teniendo niñera.
-Hace mucho que Kat no es mi niñera, yo estoy con ella Delly.
Creo que la chica iba a desmayarse porque su rostro se puso totalmente pálido. Peeta acaba de decirle que estábamos juntos, lo cual no era muy cierto pues ninguno se lo había pedido al otro así que incluso yo tenía la expresión de poker face.
-Espera, ¡¿Cómo que estás con ella?! Sabes que es muy grande para ti.-El color volvió al rostro de Delly.
-No creo que sea tan grande, además no me vas a decir que es lo mejor para mi.-Yo seguía sin habla y Delly tenía los ojos muy abiertos.
-N-no lo puedo creer, eso no es cierto Peeta, por favor, ella no te va a hacer feliz, siempre que están juntos algo malo pasa.- En cierto modo, ni yo misma me sentía capaz de merecerme a Peeta, pero lo prefiero mil veces conmigo que con la antipática de Cartwright.-Como sea, ya me quedó bien claro que no me quieres aquí.-Ella se puso de pie y cogió su bolso.
-Delly, sabes que eres mi amiga y yo te quiero mucho…
-Pues yo no quiero ser solo tu amiga, y si amistad es lo que quieres, déjame decirte que no la tendrás de mi parte, eres un idiota Peeta Mellark.- La chica salió azotando la puerta y yo no podía estar más sonrojada.
Me sentía algo mareada después de haber presenciado una escena como esta, no podía creer que Peeta había sido tan directo con Delly y mucho menos que ella se le lanzara tan descaradamente.
Gracias al cielo, para apaciguar este clima de tensión, Madge entró en la habitación con la sonrisa más grande que jamás haya visto.
-Al fin se decidieron de esa pequeña zorra.- mis ojos se abren desmesuradamente al escuchar las palabras de mi amiga.-Oh vamos, no me vas a decir que esa chica era una inocente flor del campo que solo venía a hacer el bien. Sus intenciones eran claras y no se iba a echar para atrás si Peeta no le hubiese dicho lo que hay entre ustedes.
-Tenía que saberlo, ella es mi amiga y no puedo ocultárselo.-Le dice Peeta en un tono muy calmado.
-Hay Peeta, eres tan inocente a veces. Esa chica quiere algo más contigo, es más, ¿Por qué crees que se vistió así?
-Delly sabe que nada pasará, pensé que lo había entendido.
-Ojalá, porque esa chiquilla no me da buena espina. En fin, me alegra que ya estén juntos, pero no me quita esa sensación de extrañeza.
-No estamos juntos.-interferí.- Al menos no aún.
- Pues creo que uno de los dos debe de aclararlo porque no van a ir por ahí como si nada.-Veo a Peeta sonrojarse.
-Yo lo haré, pero quiero que sea especial y no en un hospital.- incluso avergonzado, Peeta siempre sabe que decir.
- Bien, quiero ser testigo de ello, así que mantenme al tanto. Por cierto, quería hablarles del caso de Gale.
Mi nada querido ex novio ha sido mandado a juico por todo el daño que nos ha hecho, si ya de por si tenía una orden de alejamiento, el que casi nos haya matado agrandó el problema. Ahora tendremos que verlo en el tribunal lo cual no me hace mucha gracia, pero sé que una vez que eso se solucione, ya no nos molestará más.
-¿Ahora que sucedió con ese patán?-le pregunto.
-Resulta que se ha negado a pagar los gastos médicos y que incluso intentó sobornar a un oficial.-Al parecer ese hombre no tiene escrúpulos.
-¿Y se lo van a permitir?
-Claro que no, accederán a sus cuentas bancarias si es necesario. No solo es eso sino que también se le ha vinculado con una red de narcotráfico.
Mi rostro palidece al oír esto, Gale me había contado hace mucho que pasaba droga a distintos estados, pero que era muy chico como para meterse en líos.
-¿Cómo?-será mejor que indague más antes de abrir la boca.
- Bueno, es que un poco antes del accidente, Gale había hecho tratos con gente de dudosa reputación y al parecer no solo comercializaba droga sino que también la consumía en grandes cantidades, no solo iba borracho el día del accidente.
Me dejé respirar por un momento, pero sentí algo de preocupación. Después de todo lo que vivió, volvió a la mala vida y todo por despecho.
Tomé aire y decidí que era momento de contarles a las dos personas que más quiero, la historia de Gale.
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Hola, volví, sé que tardé mucho, pero ya saben que es por la universidad.
Ya nos acercamos al final de esta historia y eso me pone algo triste.
Un beso a todos los que la siguen y le dan favoritos y claro también a quienes me dejan sus hermosos reviews.
Se les quiere.
