Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.


Words With Friends

Capítulo 36

Ver a Edward irse no fue nada fácil. Pero al menos no lloré. Okey, no lloré frente a él. Lloré cuando me duché, pero eso fue porque él había estado allí y olía a él, y mi mente me recordó esas duchas que tomamos juntos. Por supuesto que me lamentaba que se haya ido. Pero volvería en unos días. Sólo tenía que recordar eso y sobreviviría.

Una parte de mí quería faltar a clases esta mañana, pero ya había faltado mucho la semana anterior cuando me lamentaba de que Edward me odiaba y nunca más hablaría conmigo. ¿Sólo habían pasado cuatro días desde nuestra pelea? Todo había cambiado drásticamente. Gracias a Dios por eso.

Me senté en mi clase de Chaucer pretendiendo parecer interesada por el cuento del monje cuando mi teléfono vibró. Sonreí cuando vi que venía del nuevo número de Edward, o su viejo número el cual recién tenía. Sólo hacía una hora que se había ido y ya me estaba enviando mensajes.

Ya te extraño.

Luché por contener un gruñido. Yo también lo extrañaba, tanto que dolía. Y no era el mismo dolor que tenía de todo el sexo que tuvimos. Este era un dolor en el corazón, y aunque era bueno, igual apestaba.

Yo también te extraño. Vuelve pronto.

¿Estaba mal que estuviera imaginado el cuerpo desnudo mojado y sexy de Edward en mi ducha mientras estábamos discutiendo el cuento del monje? Probablemente sí, pero no me importaba. Prefería pensar en Edward que en una tragedia. La verdadera tragedia era que él estaba lejos de mí. ¿A quien le importaba Lucifer? Okey, tal vez a mí cuando vaya al infierno por estar pensando en sexo durante el cuento del monje, ¿pero quien podía culparme? Nadie.

Lo haré, bebé. Estoy contando las horas que faltan para verte de nuevo.

Yo también, pero dejé de contar cuando vi que eran más de cien. Eso era muchas horas sin Edward. Quería besarlo, ahora. Mis labios y otras partes de mí estaban solos.

Ver es bueno, tocar y probar es mucho mejor.

Mucho mejor. Mucho, mucho mejor que esta estúpida clase. Debería haber ido a California con Edward. ¿Qué era una semana de clases perdidas? Aun me graduaría. Ugh. Esto era malo.

¿Ya me estás provocando, chica traviesa? De verdad quieres que te de unas nalgadas cuando estemos a solas.

¡Mierda! Eso era peor. Solté un pequeño chillido pero enseguida tapé mi boca cuando vi que el profesor me miró.

Antes que pudiera gritarle por excitarme en clase, me llegó otro mensaje de texto.

Aparentemente Emmett y Rose tendrán su propia cabaña así que seré libre de tenerte en cualquier lugar cuando quiera.

¿Lo haríamos? Eso era increíble. Tenía que preguntarle a Rose si era cierto y si aun iría ya que ella y Emmett no estaban exactamente en buenos términos cuando nos fuimos a dormir anoche. Aun así, ¿nueve días a solas con Edward en la cabaña? Me estaba derritiendo. Eso sería genial.

Siempre puedes estar conmigo, en cualquier lugar cuando quieras, pero me alegra que no tengamos que preocuparnos por oír a esos dos. Y no será provocar si logro seguir mi plan.

Necesitaba hablar con Rose y Ali sobre ir de compras esta semana. Ya tenía las cosas para hacer realidad la fantasía de Edward de la profesora. Una traviesa colegiala no era difícil de lograr, pero podía usar algo que luciera como un uniforme. Y necesitaba ropa interior sexy. Mucha. Todavía no sabía como iba a pagarla. Tal vez podría no usar nada. A Edward probablemente le gustaría.

Te tomaré la palabra, bebé. ¿Estás en clase?

Gah, bebé de nuevo. Cada vez que me llamaba así mi corazón salía de mi boca.

Sí, y se me está haciendo muy difícil prestar atención.

Pero no me importaba. Que todos estuvieran deprimidos mientras yo estaba caliente y excitada.

Está bien, bebé, se una buena chica ahora y ponte traviesa después. Voy a dormir un rato antes de que sea mi turno de conducir. Hablamos pronto.

Maldición. Él necesitaba dormir y lo sabía, ¿pero me dejaba con ESO? Sí, necesitaba ir de compras. Le mostraría una colegiala traviesa.

Descansa, hermoso. Seré tan traviesa como tú quieras más tarde.

Ahora me pasaría el resto de la clase imaginándome cuan traviesa podía ser. Edward Cullen me estaba enloqueciendo y no lo quería de otra manera.

Xoxoxoxox

Había sido un día largo. Edward había logrado llamarme un ratito cuando hicieron una parada para recargar combustible y comer, pero estaban apurados por regresar a tiempo a su casa para dormir antes de encontrarse con su agente. Lo entendía, pero eso no hacía que lo extrañara menos. Por supuesto que amaba escuchar la alegría en su voz cuando me contaba que era su turno de conducir el Venom. De verdad necesitaba ver ese auto.

Llegué a casa y me encontré con Rose y Ali sentadas en la sala mirándose. ¿Qué diablos era eso?

"¿Qué sucede con ustedes?"

"¡Oh, me alegra tanto que estés aquí! Se ha rehusado a hablar de Emmett hasta que llegaras." Alice saltó en su asiento. "Así que yo me rehusé a hablar de Jasper y ahora parece que estuviéramos en una comedia mexicana."

¿Una comedia mexicana? ¿De dónde se le ocurrían esas cosas? "Bueno, estoy aquí, así que larguen todo." Me senté en el sofá al lado de Ali quien miró a Rose. Intercambiaron una especie de comunicación silenciosa y luego me miraron.

"Tú primero." Me dijeron al mismo tiempo.

Maldición. ¿Por qué tenía que ser la primera? Sabían lo que había pasado. "Estoy con Edward. Lo vieron. Fin de la historia. Próximo."

"Oh, no, señorita." Rose se recostó y entrelazó sus dedos. "Hiciste una promesa cuando comenzaste a hablar con tu hombre misterioso, me prometiste que si era Edward y te lo cogías, contarías todo. Así que cuenta."

Tragué en seco. Sí, lo había prometido, pero eso había sido antes de conocerlo y saber lo que sentía por él. "No puedo, Rose. Quiero decir, puedo, pero no quiero hacerlo. Él es… es… no es sólo sexo, ¿sabes? Es más que eso."

"Todo el mundo puede ver eso, Bella. No estamos pidiendo detalles exactamente…" Alice se calló e hizo un puchero. "Aunque podrías darlos, y no te juzgaríamos. Sólo queremos saber, sabes, ¿si fue bueno? ¿Lograste no desmayarte cuando lo viste desnudo?"

"¿Tiene la verga grande como su hermano?" Abrí la boca cuando me giré a ver a Rose y ella levantó su mano. "No, no la vi, pero la sentí y déjame decirte que montar a ese hombre va a ser un completo placer, cuando lo enamore tanto que no pueda ver."

Tenía que reírme ante los intentos de mis amigas por hacerme hablar. Y lo entendía. Yo hubiera hecho lo mismo si la situación era al revés. Responder algunas preguntas estaba bien, pero no iba a darles los más íntimos detalles. Esos eran sólo para él y para mí.

"No, no me desmayé cuando lo vi desnudo pero es más hermoso de lo que imaginaba. Fue demasiado bueno y aunque mi cuerpo esté muy sensible, desearía que estuviera aquí para poder saltarle arriba. Su verga no es tu problema, pero no tengo quejas."

Rose y Alice rieron ante mis rápidas respuestas a sus preguntas. Diablos, ya que estaba. "Necesito ir de compras."

Rose ya lo sabía, por supuesto, pero Alice no y no pudo contener su sorpresa y alegría ante mi demanda. No era que odiara ir de compras; es sólo que yo era una de esa gente la cual sabía lo que quería, lo compraba y listo. No necesitaba inspeccionar como ellas lo hacían.

"¿Ir de compras para qué, exactamente?" Preguntó Alice, saltando en su asiento.

Mierda. No podía no decirles lo que necesitaba cuando necesitaba que ellas me ayudaran a conseguirlo. Suspiré. "Edward y yo, tú sabes, hemos discutido algunas fantasías."

Rose rio. "Oh, lo sé, profesora sexy."

Rodé mis ojos. "Sí, sí. Bueno, él ha mencionado algo sobre una fantasía de una colegiala…"

Alice rio. "No digas más. Esa es fácil."

"Vete a la mierda con no digas más. Di mucho más." Demandó Rose.

Me reí. "También estuve pensando que podía comprar más ropa interior y esas mierdas, pero tal vez sea demasiado. Puedo manejarme con lo que tengo."

Rose bufó. "Nada de mierdas. Iremos mañana a Nancy Meyer."

Mi mandíbula cayó al piso. "Rose, no puedo comprar un sujetado allí, mucho menos…"

Rose sacudió su cabeza. "Yo lo pago, considéralo mi regalo de graduación."

Eso no iba a pasar. "Iré a Victoria's Secret. Está bien."

Ella me sonrió. "También iremos allí. Y sí, primariamente podrás conseguir las cosas allí, pero conseguiremos algo especial en Nancy. No me mires así, mis padres me informaron que estarán en un crucero durante mi graduación y que me compre un regalo. Nos compraré regalos a todas."

Sentí un dolor por ella y vi que Alice también. Sus padres siempre habían estado ausentes, ¿pero no venir a la graduación? Los padres de Ali ya nos estaban planeando la fiesta de graduación. Mi padre estaría aquí e incluso Renee había dicho que tal vez vendría. Estaba segura que era sólo para mostrarse, aunque lo había dicho hace meses. No quería que viniera.

"Rose…"

"Ni una palabra, Bella. No pensarán en mí cuando estén en el crucero, pero pensarán en mí cuando les llegue la factura de la tarjeta. Está bien."

No está bien, pero sabía que no discutiría con ese tono. Además, había recordado lo que me había dicho Edward y era tiempo de alejar la atención de mi lado. "Por cierto, ¿tú y Emmett tendrán su propia cabaña?"

Rose rio. "Sí, supuse que sería mejor. No quería enfriarte. Si quieres coger en la cocina, no nos necesitas a mí o a Emmett por ahí."

Esas imágenes se me hicieron agua a la boca pero intenté concentrarme. "¿Estás segura? Quiero decir, no quiero enloquecerlos. Si estás a solas con él, las probabilidades son que tú cedas. ¿Casi no lo haces anoche?"

Alice rio. "Sí, si la mujer policía no los hubiera interrumpido, hubieran cogido en el auto."

Rose suspiró. "No mentiré, probablemente lo hubiera hecho. Fue una tortura todo el día. Deberían de haberlo visto conduciendo el auto. Tuve que contenerme de no tirármele encima la primera vez que aceleró. Ese motor, esos asientos y esas putas manos tomando el control de la máquina…" Se calló y parecía que estaba soñando.

"¿Entonces, qué hiciste?" Le pregunté. "¿Cómo te resististe?"

"Tomé toda la resistencia que pude. Me recordaba a mí misma que él es el tipo de hombre que coge una vez y luego las deja."

"Tú también eres ese tipo de chicas que coge y deja." Dijo Alice. "¿Por qué no lo hiciste?"

Rose frunció el ceño. "Porque tiene que ser según mis términos. Lo deseo más que a nadie. Porque hay algo entre nosotros. Es su calor y su pasión o algo. No lo sé. Nunca me he sentido así."

Lo sabía porque sonaba igual que yo cuando hablaba de Edward. "Lo amas."

Rose me miró con la boca abierta. "¡Claro que no! ¿De dónde sacaste esa idea?"

Mordí mi labio. "Lo que describiste, sonaba como Edward y yo, además de la cosa de los términos, porque no me importa eso."

"¡Oh, por Dios!" Alice chilló. "¿Le dijiste que lo amabas? ¿Te lo dijo? Dios, Bella, ¿Cómo pudiste no contarnos?"

Sacudí mi cabeza. "No se lo dije. Él no me lo dijo. Está ahí, ¿saben? Ambos bailamos alrededor. Me dijo que era su chica, y que no irá a ningún lado y que estoy estancada con él. Le dije que nunca me cansaría de él, acepté que era suya, esa clase de cosas. Pero ninguno de nosotros lo dijo." Y me llamó su única, lo que sea que haya querido decir. Espero que me lo diga pronto.

"¿Por qué no?" Preguntó Alice, sonando triste.

Me encogí de hombros. "Supongo que porque es muy temprano. No quiero enloquecerlo si lo leí mal. Ya nos conocimos por circunstancias poco creíbles, conmigo acosándolo. ¿Y si piensa que lo amo porque él es Edward Cullen? Sólo quiero asegurarme de que él esté seguro antes de decirlo." Y por supuesto, estaba todo lo de Tyler, pero no necesitábamos nada de eso. Ambos sabían por lo que había pasado y ambos sabían que mi guardia estaba alta. No podía evitarlo, aunque Edward no fuera nada como él.

Rose asintió. "Está bien. Todo el mundo sabe que el tipo debe decirlo primero."

Me reí. "No sabía que eso era una regla escrita o algo parecido."

Rose cruzó sus brazos. "Lo que sea. Nunca lo diré primero. Emmett lo dirá."

Alice la apuntó con el dedo. "¿Entonces quieres que lo diga? ¿Por qué lo amas?"

"¡No!" Ella gritó. "¡No lo sé! Quiero que sea mío, así que tal vez haya algo más allí, pero todavía no lo amo. Es demasiado molesto para amar."

Me uní a la risa de Alice. "Creo que no funciona de esa manera. Aun puedes amarlo y encontrarlo molesto."

"Humph. ¿Por qué estamos hablando de esto? Tengo a Emmett justo donde lo quiero. Y si quiero que se enamore de mí, entonces lo hará. Pero yo no. No creo que lo haga." Ella hizo una cara. "Suficiente. Lo volveré loco y cogeré y veremos que sucede. Tal vez apesta en la cama." Ella se rio de sí misma. "Okey, no hay forma de que lo haga. Aun nos falta mucho para que esa mierda pase. Edward y tú son los románticos. Emmett y yo somos personas de acción."

"¿Personas de acción?" Pregunté. "¿Qué diablos?"

"Sabes, necesitas involucrarte románticamente para para tener sexo y esas cosas. Ciertamente yo no. Conocemos bastante a Emmett para saber que es un mujeriego. Apuesto que Edward nunca ha tenido sexo casual, ¿verdad?"

Asentí. Como yo, tuvo una noche de sexo casual, pero por lo que dijo no era su usual forma de ser. "Okey, entonces lo cogeré y probablemente no lo quiera más. Eso estará bien." Su voz decayó un poco al final y sabía que estaba intentando convencerse a ella misma.

"¿Y si no lo haces?"

Ella frunció el ceño. "Entonces me aseguraré que no se vaya. No hay problema." Se concentró en Alice. "Basta de Emmett y de mí. Tu turno. ¿Hablaste o no con Jasper?"

Alice se sentó y cruzó sus piernas. "Sí, hablé con él."

Rose y yo nos miramos. "¿Y?" Le pregunté. Alice usualmente nos contaba los detalles. Quisieras o no.

Alice tomó aire. "Se disculpó por haberme mentido. Dijo que cuando se dio cuenta que de verdad yo pensaba que él era Edward, ya sentía algo por mí y no estaba listo para rendirse. Así que continuó preguntándome sobre nombres y edades y demás porque no quería perderme."

Definitivamente podía identificarme con eso. "¿Y que le dijiste?"

"Le dije que no tenía el derecho de hacerme eso y que si de verdad le gustaba tendría que habérmelo dicho antes."

"Oh, dale un respiro al chico, Alice. Probablemente eres su primer enamoramiento." Ese hecho hizo que Rose recibiera un almohadón en su cabeza.

"Lo has visto, probablemente no esté rogando por compañía femenina. Estuvo mortificado cuando su madre me invitó a la graduación. Dijo que no era que no quisiera ir conmigo, pero ya le había prometido a otra chica ir con ella antes de conocerme. No quiere echarse para atrás." Ella hizo una cara y me pregunté si era porque Jasper le había mentido o porque él llevaría a otra chica al baile de graduación. No me atrevía a preguntarle.

"Eso apesta, Ali." Dijo Rose, suavemente. Ni siquiera ella la iba a presionar.

"Sí, bueno, ¿qué puedo decir? Es demasiado joven para mí, no iré al baile de graduación con él y no esperaré a que tenga una edad apropiada. Aunque él clama que esperará por mí." Ella hizo una cara. "Usó la palabra semánticas cuando estábamos hablando. ¿Qué chico de diecisiete años usa la palabra semánticas? Le pregunté si me estaba mintiendo con su edad y él dice que no."

Su pensamiento era triste y lindo. Y yo usaba la palabra semánticas en ese entonces. "Todo funcionará, si estás destinada a estar con él. Mírame a mí, por Dios. De alguna manera, terminé con Edward Cullen. Cuando comencé a buscarlo, aunque había una pequeña parte de mí que pensaba que lo encontraría, nunca pensé que llegaríamos a estar donde estamos. Lo mejor que esperaba era que fuera mi amigo, que supiera que existía y que me destacaba entre las millones de fans. Pero aquí estamos. Vino hasta aquí, por mí, porque le importo y necesitaba saber que era real. Si Jasper es real para ti, entonces necesitar ir por él."

"Edward no tiene diecisiete." Gracias a Dios por eso. No podía negar que sería poco atractivo eso, pero no me detendría.

"Diecisiete no es ilegal." Dijo Rose. "La edad de consenso es dieciséis."

Alice lloriqueó. "No es sobre la legalidad; ¡es sobre él teniendo unos putos diecisiete años! No podría llevarlo a un bar. No podría llevarlo a una fiesta de la fraternidad e introducirlo como mi novio de diecisiete años. Y él me mintió." Ella me miró. "Sí, puedo ver que entiendes su punto de vista, pero no es algo que pueda perdonar. ¿Cuánto tiempo pasaron hablando Edward y tú antes de que todo se fuera a la mierda?"

Me encogí de hombros. "Dos llamadas telefónicas, un montón de mails, un chat, y mucho más en Words."

Alice rio. "Okey, ¿pero cuántas horas duraron las llamadas y el chat?"

"Unas pocas, supongo." No las había contado.

"Jasper y yo nos enviábamos mensajes de texto por cuatro y cinco horas todas las noches, Bella. Eso es mucho tiempo para NO decirme la verdad."

"Okey, entiendo eso. ¿Qué harás entonces?"

Ella se encogió de hombros. "Todavía me gusta. Mucho. Todavía me hace reír y sonreír cuando hablábamos de las mentiras y demás anoche. Concordamos que seguiríamos hablando. Le dije que sería su amiga." Ella rio. "Él dijo que está bien por ahora pero que no se rendirá."

Rose rio. "Suena como si te fuera a venir a buscar cuando cumpla dieciocho. ¿Cuándo los cumple?"

Alice gruñó. "En octubre. Yo tendré veintitrés antes de que él tenga dieciocho."

"Te digo, necesitas convertirte en una tigresa." Rose le dijo con una sonrisa.

"Tal vez algún día. Por ahora estoy harta de los hombres."

"¿Hermana Mary Alice? Suena posible, pero no creo que lo sea." Rose largó una risotada.

Alice la miró. "No me uniré a un convento. Sólo descansaré un poco. Necesito un respiro luego de lo de Jared. Y si necesito compañía masculina, podré hablar con Jasper. Es suficiente por ahora."

"¿Por cuánto tiempo?" Le pregunté. Alice nunca estaba sola por mucho tiempo. Cuando lo hacía, usualmente terminaba con Jared.

"No lo sé. Deseo a Jasper pero no lo puedo tener ahora. Está demasiado lejos. Si esas circunstancias cambian, veremos."

"¿Qué quieres decir con si esas circunstancias cambian?" Rose preguntó, entrecerrando sus ojos.

Alice se sonrojó, cosa que nunca sucede. "Dijo que va intentar entrar a la universidad aquí."

"Bueno, bueno, el guion se acompleja." Ronroneó Rose. "Entonces, si está aquí y tiene dieciocho…"

Alice se encogió de hombros. "Veremos. No viviré de la duda durante un año. Sólo seré su amiga y luego veremos que pasa."

"Eso es algo razonable." Le dije, porque lo era y porque podía ver que Alice estaba por terminar la conversación. "No hay nada de malo con tener un buen amigo."

Alice asintió y Rose rio. "Hablando de buenos amigos, ¿cómo está Mike Newton?"

"Ugh. ¿Cómo supiste eso?"

"Digamos que un pájaro grande llamó esta mañana demandando saber si él era una amenaza y qué debíamos hacer con él. Le dije que podría patear el culo de Newton con mis pies así que lo dejó, pero creo que es seguro decir que tu hombre no es un fan de Newton."

Sentí una sensación de calor en mi pecho sobre el pensamiento de Edward preocupado. "Le dije que no tenía nada de que preocuparse."

Rose rodó sus ojos. "Es cierto, pero está subiendo su juego últimamente. Espero que lo haya entendido ayer, sino…"

"Lo sé. Tengo que decirle que nunca sucederá, con o sin Edward. Odio esta mierda, pero estoy cansada de que venga y no tome un no por respuesta."

"Bien. Te ayudaré si lo necesitas." Rose sonrió. "Ahora, hablemos de ropa interior…" Y eso fue todo. Ella y Alice estaban planeando mi guardarropa para la semana con Edward. No me importaba. Quería enloquecerlo. Sería divertido ver como reaccionaba cuando saliera usando esa ropa interior sexy y esos disfraces. Quería darle todo lo que él había estado fantaseando. Él ya había hecho eso por mí y fue el mejor de los sueños más locos.

Xoxoxoxo

"¿Rose, quien paga cien dólares por un par de bragas?" Siseé y la miré, incrédula. No podía creer los precios en este lugar. Estaba agradecida de que habíamos hecho la mayoría de nuestras compras antes de ir a Nancy Meyer. Me había comprado un conjunto de ropa interior negro de encaje, uno rojo y uno verde, que me recordaba a sus ojos, en Victoria's Secret. También me había comprado dos baby doll rojo y negro que me asustaban un poco pero eran demasiado sexys. Alice me había ayudado con el uniforme de colegiala antes de ir a su clase. Encontró una falda corta gris y negra y un blazer negro con botones dorados que lucía exactamente como el de una colegiala. Medias altas y zapatos Mary Jane completaban el look. Me rehusé a que Rose pagara el vestuario, aunque me ganó en Vicky's. No me importaba mucho. Sabía que se estaba desquitando por el desinterés de sus padres. Pero estaba determinada que yo pagaba el uniforme. No podía esperar a ver el rostro de Edward cuando me viera.

"¿Honestamente?" Ella preguntó, bajando su voz y mirando alrededor. "Las chicas que han salido con Edward Cullen." Suspiré, pero tenía razón. Estaba segura que Irina gastaba miles de dólares en esa mierda. Pero dudaba que a Edward le importara. Sentí el material del conjunto color rosa fuerte. Se sentía bien.

"Él no quiere que sea como ellas." Murmuré.

Rose pasó un brazo a mi alrededor. "No, no quiere. Pero tú preguntaste y yo respondí. No hay nada de malo en comprar algo sexy." Ella tocó el material y asintió. "Llevarás esto."

Vi algo que lucía como $250 en la etiqueta e intenté agarrarlo pero Rose fue más rápida. "Es demasiado."

Rose rodó sus ojos. "Para este lugar, es bastante barato." Ella señaló al babydoll negro. "Eso cuesta $850." Mierda. Lo tomó y sonrió. "A Emmett le gustará, ¿qué te parece?" ¿Cómo no podría no gustarle? Era suave y se vería bien en Rose. Ella sonrió y murmuró. "Gracias, papi." Estaba tomando bastante fuerte el tema de la graduación.

"¿Estás bien?" Le pregunté.

Sus ojos lavanda me miraron. "Estoy bien, Bella. Estoy haciendo lo que ellos me dijeron que hiciera. Tal vez irán cuando me gradúe de la escuela de medicina, porque oficialmente seré uno de ellos." Ella hizo una cara. "De cualquier manera, no importa." Tomó un conjunto color durazno y lo sostuvo hacia mí. "Sí, eso servirá."

Mi teléfono sonó antes de que pudiera detenerla y sonreí cuando vi que era Edward. Ella vio mi rostro y rio. "Ve a hablar con el hombre. Yo estaré aquí eligiendo." Frotó sus manos juntas como el Sr. Burns en Los Simspons. No podía discutir con ella. Me apuré a salir de la tienda y contesté.

"Hola."

"Hola, bebé." Dios, su voz era tan sexy que me daba escalofríos.

"¡Hola, Edward! ¿Cómo estuvo tu reunión?" Me preguntaba de qué habían hablado. Tal vez me lo diría.

"Bien. ¿Cómo ha estado tu día?"

Si tan sólo supiera. Reí. "Agotador. Estoy de compras con Rose."

"¿Comprando que, exactamente?" Sonaba muy contento, como si supiera lo que estaba haciendo. ¡Si tan sólo!

Me reí, imaginando su rostro cuando me viera en ese conjunto rosa que Rose me había comprado. "Lo verás pronto."

"¿Me estás provocando, bebé?" Su voz se hizo más profunda y más ronca y sentí que me mojaba. Dios, el efecto que tenía en mí era ridículo.

"Nada de provocar, te lo prometo." Le encantaba.

Edward hizo un sonido y sonreí, sabiendo que lo había excitado. Antes de que pudiera seguir provocándolo, habló rápido. "Uh, Bella, tengo que dejarte, te llamo más tarde. Mi madre acaba de llegar."

Tuve que reírme ante el tono de terror de su voz. "Suenas asustado."

"Emmett robó spaghetti de su casa. Sólo comí un poquito." Confesó.

¿Cuán adorable era? Aunque esperaba que su madre no fuera a castigarlo mucho por robar comida. "Bueno, ve a enfrentar tu condena. Hablamos más tarde."

"Okey, te…" Hizo una pausa y esperó. "Te extraño, bebé."

"Yo también te extraño." Demasiado. "Te llamo cuando regrese a casa."

"Okey, adiós Bella."

"Adiós."

La charla de Edward con su madre me recordó que tenía que llamar a mi padre cuando regresara a casa. Tenía que decirle que no iría a casa para las vacaciones de primavera y luego intentaría hablarle sobre pasar el verano en Europa. Espero que no enloquezca. Mi padre podría ser tan aterrador como la mamá de Edward cuando quería. Espero que todo salga bien porque estaba determinada a ir. Edward y yo necesitábamos tiempo juntos. Iba tomar todo el que pudiera. Llámame avariciosa, pero amaba al tipo y quería estar con él.

Me di cuenta que no había jugado Words en un tiempo así que lo abrí para ver si él había jugado. No pude evitar reírme en triunfo cuando vi que él había renunciado a su juego. Me había ganado por 80 puntos. Pobre bebé. Reí mientras comenzaba un nuevo juego con él. Ninguna palabra sexy más a menos que pueda formar una para conseguir muchos puntos. Sonreí cuando vi mis letras. No era sexy pero sabía que enloquecería cuando jugué SEMEN por doble puntaje, 18.

Volví al juego e ignoré los últimos mensajes que habíamos enviado antes de todo. Dios, ¿sólo habían pasado seis días?

Como puedes ver, estás en mi mente. Por lo menos una parte de ti está. Lo siento, no es la palabra más sexy pero me hace acuerdo a eso, así que pensé que lo apreciarías.

Podía decir algo sobre que quería ver su semen de nuevo pronto, pero eso no era para nada caliente.

Que mal que renunciaste al juego que estabas ganando, bebé, porque no podrás hacerlo de nuevo. Bueno, definitivamente podrás hacerme a mí de nuevo, en cada superficie de la cabaña, pero no podrás ganarme en Words de nuevo. La última vez fue un golpe de suerte.

Reí imaginándome la expresión de su rostro cuando lo lea. ¿Se enojaría? ¿Se excitaría? Probablemente ambas.

Hablando de tomarme, todavía sigo de compras. Creo que dijiste que el rojo era tu color favorito, ¿verdad? Tengo una sorpresa para cuando estemos en la cabaña. Sólo tres días, Edward. Espero que estés listo para mí. Te extraño.

No podía no decirlo, porque era verdad. Y ahora necesitaba conseguir un conjunto rojo, eso si Rose ya no lo había conseguido. Quería enloquecerlo. Él era fácil de complacer, lo cual era increíble, considerando quien era. No sabía como había sido tan afortunada, pero no iba a tomarlo por a la ligera. Iba a disfrutar cada momento con Edward, en persona o por el teléfono o la computadora, cuando y como pueda. Él era mío.

Volví a la tienda y aparté a Rose de la estantería de los sujetadores. "Necesito algo rojo."

Ella rio y me tiró un conjunto rojo que ya había elegido. Me encantaba. Era yo y era sexy. Lo que era más importante, creo que le gustaría a Edward. Terminaba en la mitad del muslo y lucía como una camisa que usaría un hombre, si él usaba camisas rojas. Creo que no me gustaría ver a un tipo en eso, pero luciría bien en mí.

"Esto sirve." Le dije.

Rose sonrió. "Creo que sí. ¡Ahora por las bragas!"

"No sé cuántas necesitaré." Le dije.

Rose rio y media tienda se dio vuelta a mirarla. "No tengo duda que si es por él, no necesitarás ninguna, pero igual, son una obligación. Mira, él podría arrancarte éstas."

Dios. No es que eso no fuera una imagen caliente, porque lo era. "Si me arranca un par de bragas de $100, gritaré."

Rose sonrió. "Sí, lo harás."

Oh, Dios. A este punto, necesitaría ponérmelas ahora, porque las cosas que me estaba imaginando no eran seguras para una tienda de ropa interior. "Lo que sea, Rose." Ella las añadió al montón. Por lo menos eran rojas. Edward no sabía lo que se le venía.


IMPORTANTE LEER!

Chicas, no sé si muchas saben, pero últimamente han habido varios problemas en FF, a muchas autoras les están quitando sus historias por ser "ofensivas" o tener mal lenguaje, cuando en realidad son historias como cualquiera que está rated M. Por eso, este viernes y sábado se hará una especie de "huelga" en la cual nadie subirá por 48 horas ninguna actualización en protesta de FF. Como varias de mis autoras favoritas les han quitado sus historias, yo me uniré. Pero no se preocupen, que el domingo publicaré WWS, en vez de publicarlo el viernes. Espero que me entiendan. No se preocupen que el domingo a primera hora lo subiré.

Gracias por su comprensión! :D Espero que disfruten del cap :) No se olviden de dejar sus reviews! Miiiles de besoos :D