Se detuvo en el pasillo, aguzando el oído para constatar que ninguna cachetada o gruñido de algún tipo se oyera, decepcionándose al solo oír el murmullo de una plática. Ah, no era divertido de ese modo.

Sin ganas de regresar sobre sus pasos para espiar a la feliz futura familia, Chris sacó su celular y mensajeó a su manager, preguntando qué novedades habían con respecto al contrato de modelaje del próximo mes. Sin esperar a por una respuesta, incluso cuando notó que el mensaje había sido leído, guardó el aparato y avanzó a la sala, encontrándose con Georgi sentado en el sofá.

—¿Qué se supone que haces?

La mirada azulada del pelinegro se elevó a encontrar la verdosa del rubio.

—Revisar, ¿qué más?