Capitulo 35. Veneno

Me concentre en ella plenamente.

-No-Enfatizó con rencor mientras me acercaba a ella.

El odio que Victoria profesaba en su mente era suficiente como destruir toda esta montaña, pero yo no estaba dispuesto a dejarle intentar dar un paso más.

Riley por su parte se encontraba nuevamente de pie, con rabia y rencor hacia si mismo por no estar prevenido. Se dispuso a atacar con un golpe sordo el lomo de Seth.

El cuerpo del lobo se reconstruye rápido para nuestra suerte.

La parte de la extremidad que había conseguido arrancar Seth aun tenía movimiento propio sobre la nieve.

Mi rival intentaba una y otra vez acercarse un centímetro, para mi satisfacción le era imposible avanzar. Me dí cuenta que pronto perdería la poca paciencia que tenía.

Sus movimientos eran casi previsibles y aunque era bastante veloz, yo podía mucho más.

-¡Maldito!- Pensaba hacia mí destilando su veneno.

Victoria estaba cegada por su deseo de arrebatarme lo más preciado para que sintiera los que según ella sintió al perder a James. No le quitaba la vista a Bella pero estaba conciente que si mis manos la tocaban ella desaparecería convirtiéndose en cenizas y ese era mi objetivo.

Su instinto se estaba incrementando dentro de ella. No se decidía a enfrentarme de una vez o salir corriendo como siempre.

-Me tengo que ir…me tengo que ir…-Se repetía.

-No te vayas, Victoria-Le pedí- Nunca tendrás otra oportunidad como ésta.

-Te desprecio-Me insultó y pero era presa fácil de sus ganas.

-Siempre podrás huir luego. Tendrás mucho tiempo para eso.

Aquellas palabras fueron el detonador, no obstante, me aseguré.

-Es lo que haces siempre, ¿no? Ese es el motivo por el que te retenía James. Le eras útil, pese a tu afición a los juegos mortales. Una compañera con un asombroso instinto para la huida. El no debería haberte dejado. Bien que le habrían venido tus habilidades cuando le cogimos en Phoenix.

En mis labios se delineó una sonrisa satisfecha.

-Sin embargo, eso fue todo lo que significaste para él. Es de tontos malgastar tanta energía vengando a alguien que sintió menos afecto por ti que un cazador por su perro. No fuiste para él nada más que alguien oportuno. Yo lo supe-Aseguré y no estaba mintiendo.

-Eso es mentira-Se auto convencía por dentro- James me amaba.

Mi sonrisa se hizo más notoria al escucharla gruñir.

Intentó dar un segundo paso al que me adelanté, haciendo que se alejara casi dos metros hacia atrás.

Y luego se animo de nuevo a atacarme.

Comenzamos movernos con mayor velocidad, ella intentaba hacerme girar pero no lo lograba, siempre me adelantaba.

Esta lucha se estaba convirtiendo en su mayor fracaso.

Aumenté su nivel de presión.

Sus ojos no veían ningún punto débil en mi postura y movimientos.

-La quiero…-Pensó- Será mía y la destruiré.

Mi seguridad era plena, acabaría con ella hoy. Le era casi insoportable la presencia de Seth.

La coordinación que manteníamos Seth y yo era en muchos sentidos perfecta. Con la confianza precisa para combinar nuestro ataque ante nuestros oponentes.

De aquello se dio cuenta Victoria.

-Pero ¿como es posible que ese monstruo no lo ataque?-Se preguntó Victoria.

-No, no se volverá contra mí. Tú nos has suministrado un enemigo común, nos has convertido en aliados.

Ella se quedó estupefacta, mirándome y recordando lo vivido con el que creía ella era su pareja.

-Míralo más de cerca, Victoria ¿De verdad se parece tanto al monstruo cuyo rastro siguió James desde Siberia?

-¿No es el mismo? -Se trataba de auto-convencer- ¡Es imposible!

-Nada es imposible - Intente hipnotizarla con mi voz- Excepto lo que tú quieres. Jamás la tocarás.

Con un impulso de ira arremetió contra mío con agresividad y fiereza, aumentando otra vez la velocidad de sus golpes.

Me convertí en un muro de hielo y no le quite los ojos de encima.

La experiencia y los años de estar al lado de James le enseñaron bien al parecer o por lo menos estos ataques me recordaron la pelea que tuve con ese maldito cazador.

-Será mía- Siseaba con voz rasposa.

Aquella forma tan salvaje de asaltar era francamente conveniente para mí porque no tendría que cambiar mi ofensiva.

Sin duda este era el lugar en donde debía estar. Me sentiría culpable si no hubiese sido yo quien acabara con ella incluso sería satisfactorio. Resultaba incluso fácil poder imaginarme luchando contra todos nuestros adversarios, al fin me podría desquitar con alguien por lo menos.

Mi carga en su contra aumentó considerablemente, cada vez estaba más cerca de atraparle. Podía percibir como cada músculo de mi cuerpo se contraía, por lo que Victoria no tuvo mas remedio que redoblar su ritmo de pelea y aumentar a la par sus respiraciones eso le hacía pretender parecer mas fuerte de lo que realmente era.

La batalla era casi silenciosa mentalmente, ella solo estaba concentrada en moverse lo mas rápido que podía e intentando tomarme por sorpresa. Sus destrezas no tenían nada de delicadas, se exigía a si misma terminar conmigo pero la energía que yo le demostraba y la limpieza de mis desplazamientos le asustaban en demasía mientras yo giraba a medias con mi cuerpo para poder atraparla. Me posicionaba con superioridad ante la vampira haciéndola enfadar aún más. Era realmente irritante observarle combatir conmigo. Me estaba aburriendo sinceramente de este juego y su falta de decisión para atacarme. Un par de veces quiso huir de mí pero no se conformaba, sabía que si se iba perdería la única oportunidad que tendría para cumplir su cometido de venganza. Y yo con todo gusto le estaba dando aquella única posibilidad.

Esta a punto de arrancarle un par de cabellos cunado percibí aquel olor dulce, envolvente y tan poderoso que me siempre me deja sin aliento y llenándome de miedo y pánico a la vez. ¿Acaso había descuidado tanto el enfrentamiento de Seth y Riley que este ultimo había logrado llegar hasta Bella? Victoria también lo percibió al instante y por un segundo al igual que yo y observamos hacia el rincón donde se encontraba mi prometida. Mis ojos se enfocaron en Bella mientras ella reprimía el grito de dolor y no se quejaba. Estaba sola y de su brazo corría una línea de su sangre por un corte que se había auto-infringido valientemente. Me recompuse aliviado infinitamente por una parte y por la otra no dejaba de preocuparme. Sabía que contaba con unos pocos minutos para que el frenesí que provocaría la sangre en los vampiros de mí alrededor les hiciera perder la compostura y el sentido debido al fervor que producía algo tan dulce.

Bella nos estaba ayudando a distraer a Victoria para que esto terminara luego. Casi me da un colapso nervioso del que me recupere en menos de un segundo.

Seth no se dio cuenta del plan distractorio de Bella pero también en ese momento lo aprovecho arremetiendo su hocico en contra de uno de los costados de Riley y le sacó otro pedazo más. Aproveche ese instante como si la vida de todos dependiera de ello y actué como lo hubiera hecho Emmett, le tome el ante brazo izquierdo con ambos brazos, presione enterrando cada uno de mis dedos, lo gire hasta la mitad y con un ligero impulso la sostuve por su pantorrilla triturándola al mismo tiempo lance en contra de unos árboles cargados de nieve, su cuerpo impacto de lleno contra el tronco dándome tiempo para llegar hasta el otro vampiro y me plante en su espalda para así con mayor facilidad jalar el brazo que le quedaba. El alarido de dolor que soltó este fue la primera llamada de rescate que le pedía a su amada Victoria pero lo demás era trabajo del lobo que me pedía a gritos dejarlo continuar.

Riley estaba asustado por lo acontecido y tuvo conciencia de que su final estaba cerca, nunca se había puesto en el caso de perder, quizás, por ceguera, pero no se dio cuenta de donde lo llevó su destino.

Pobre chico, yo se lo había advertido.

Tal vez si me hubiera hecho caso, hubiera conservado su miserable existencia pero lamentablemente ya era demasiado tarde para él.

Victoria ya se estaba recuperando de mi embestida y se disponía a abalanzarse contra mi Bella pero fui más veloz que ella y nos encontramos en el aire. Le tomé desprevenida y la volví a lanzar contra los árboles causando un gran estruendo y partiendo el árbol que la recibió. Sonó como si se tratara de un trueno.

Fue cosa de milésimas de segundos en los que estuve frente a ella. Me atacó con lo que tenía ante sus pies.

La mano de Riley aún se movía al impactar cerca de mí.

La vampira estaba auto-recriminándose por haber venido a mi encuentro sola junto a su fiel mascota.

A quien por cierto un pequeño lobo lo estaba destrozando.

-¡Victoria!- Le gritó el chico desesperado.

Vinieron más gritos del descompuesto vampiro.

Lamentaba enormemente que mi Bella fuera testigo de este encuentro sanguinario pero esto no pararía hasta que acabáramos con todos y de la líder me encargaría yo.

Comprobó que no iba a poder derrotarme.

Victoria no me sacó los ojos de encima, en sus planes no estaba hacer el intento de salvarlo.

Ella no se atrevía a moverse.

Seth había vencido a Riley, ese vampiro era historia. El lobo ahora terminaba con su hocico la tarea de separar lo que quedaba de su cuerpo.

El instinto de huida de la vampira que seguía de pie frente a mí, se hizo mil veces más fuerte.

Mis instintos en cambio eran letales hacia ella.

La acorrale más de cerca pero aún podía escapar.

-No-Le tenté- Quédate un poco más.

Lo pensó durante cuatro segundos y decidió irse de aquí admitiendo que perdía la oportunidad de vengarse de mí.

Sus pies cobraron vida propia y se dirigieron al bosque queriendo desaparecer de mi vista dándome la espalda. Gran error de su parte.

Sin pensarlo me abalancé sobre ella, aceleré mi velocidad, el ultimó esfuerzo por atraparla y por fin lo conseguí.

Como si fuera un imán llevé mis dientes a su cuello.

Victoria se paralizó en aquel minuto, contrayéndose y dándose cuenta de que eran estos sus últimos segundos.

No estaba arrepentida, es más sus pensamientos finales fueron para James o eso creo.

La verdad no le tomé demasiada importancia.

Mis manos se hundían en la piel de la vampira aprisionándola y acercándola hacia mí.

No era la hora de tener clemencia porque simplemente para ella no había.

Mi mejor arma a estaba en rasgando cuello, desgarrándola con dificultad. Acomodé mi lengua para evitar el contacto directo.

El escozor amargo su veneno fue lo primero que mis labios sintieron cuando mis dientes trituraron su cuello.

Me quemaba la garganta al intentar traspasarlo.

Separé la cabeza de su cuerpo y pesadamente calló y rodó por la nieve hacia el bosque.

En cuanto al cuerpo mismo lo quebré y desmembré hasta que quedó cortado en siete partes.

La sensación traspasaba mi cuerpo era una mezcla de alivio por haberla eliminado y asco por aún estar sintiendo su ponzoña.

Era realmente desagradable.

Era la hora de reunir todos los restos y convertirlos en cenizas de una vez y por todas.

Junto con Seth arrumamos todos los pedazos. No me sentí un criminal al acabar ellos. Recorrí y peine una parte del lugar por donde estaban repartidos los restos de Riley. Encontrarlos fue sencillo el olor a carne chamuscada era notorio a una milla a la redonda. Seth estaba muy divertido mordiendo y arrastrando lo que era la parte superior del vampiro. Las apilamos en donde se encontraban la mayoría de los restos de Victoria. Abrí mi encendedor haciendo funcionar y las flamas se hicieron grandes e incontrolables de inmediato.

-Reúne hasta el último trozo-Le pedí a Seth quien estaba ansioso por sentirse útil.

Continuamos por el otro lado dividiéndonos nuevamente. Recogí tres dedos de una de las manos, medio pie. En cuanto a Seth había encontrado. El brazo que Victoria me había lanzado. Habíamos recolectado cada extremidad y la habíamos lanzado a las llamaradas azulinas que aún se hacían más poderosas cuando entraban en contacto con nuevas piezas que actuaban como carbón.

Respire por primera vez después de todo lo que había acontecido y pude sentir el olor agridulce que se formaba alrededor de nosotros. El lobo a mi lado arrugaba la nariz al olfatear.

-No fue tan malo trabajar contigo vampiro-Me dijo feliz de haberse desenvuelto a la perfección- Lo haces bien.

Estiré mi puño en señal de triunfo y él me respondió con juntando su hocico a mi mano.

-Ha sido un espléndido trabajo de equipo-Le felicité.

Seth soltó un gruñido que parecía risa afirmando mis palabras.

Bella… mi cuerpo se giró hacia donde ella aún esperaba con una piedra aferrada a sus dedos. Estaba como ida. Quizás que trauma le había causado ser testigo de esta masacre. No me quitaba los ojos de encima. Aún seguía asustada.

-Bella, cariño -Le dije con extremada cautela y con los brazos por delante-Bella, ¿puedes soltar la piedra, por favor? Con cuidado. No vayas a hacerte daño-Le pedí.

En su mirada al fin noté comprensión. Soltó la piedra con torpeza. Me quede a distancia prudente temiendo una reacción contraria.

-No te asustes, Bella. Estás a salvo, no voy a hacerte daño-Le prometí.

Percibí desconcierto nuevamente.

-Todo va a ir bien, Bella. Sé que tienes miedo, pero la lucha ha terminado. Nadie va a hacerte daño. No voy a tocarte. No voy a lastimarte-Le aseguré.

Ella había dejado de respirar y me observaba con el ceño fruncido.

-¿Por qué repites eso como un loro?-Preguntó acercándose a mi- ¿Qué pasa?-Me pregunto al ver que me alejaba- ¿A qué te refieres?

-Tú no... ¿No me tienes miedo?

-¿A ti?- Volvió a dar un paso- ¿Por qué...?

Se apresuro a volver a andar y casi pierde el equilibrio como era su costumbre. En un abrir y cerrar de ojos estaba a su lado sosteniéndola. Me abrazó y se escondió entre mis brazos y sin poder evitarlo comenzó a llorar.

-Bella, Bella, cuánto lo lamento. Ha terminado, ha terminado.

-Estoy bien-Me dijo- Me encuentro perfectamente, pero estoy alucinada. Dame un minuto- Me pidió.

La aferré a mí.

-Cuánto lo siento.

A lo que respondió con una lluvia de besos ascendentes.

-¿Te encuentras bien? – Me preguntó con los labios aun pegados a mi garganta-¿Te hirió Victoria?

-Estoy muy bien- Le aseguré.

-¿Y Seth?

Me reí pues el le estaba tocando ver una escena romántica sin querer, prefirió girar su cabeza a la hoguera.

-Está más que bien, de hecho, está muy orgulloso de sí mismo- Le dije recorriendo con mi nariz su frente.

-¿Y los demás? ¿Y Alice? ¿Y Esme? ¿Y los lobos?

-Todos están sanos y salvos. El asunto también ha terminado para ellos. Todo ha ido como la seda, tal y como te prometí. La peor parte la hemos soportado nosotros.

Se quedó en silencio procesando la información que recibía.

-Dime por qué pensabas que te iba a tener miedo.

-Lo siento. Lo lamento. No quería que fueras testigo de aquello ni que me vieras a mí de esa guisa. Seguro que te he asustado.

-¿Lo dices en serio?-Dijo después de un par de minutos- Tú... ¿qué? ¿Te crees que me has asustado? -Bufó.

Esto si era incomprensible. Levante su rostro para poder ver sus ojos otra vez.

-Bella... yo... acabo... acabo de decapitar y desmembrar a una criatura a menos de veinte metros de ti. ¿Acaso no te ha «inquietado»?

La miré esperando una reacción poco favorable pero se limitó a encogerse de hombros.

-Lo cierto es que no. Sólo temía que Seth o tú resultarais heridos. Quería echar una mano, pero no había mucho que yo pudiera hacer...

-Sí-Concedí-El truquito de la piedra... ¿Sabes lo cerca que estuve de sufrir un patatús? No era precisamente una forma de facilitar las cosas- Le critique.

-Quería ayudar, y Seth estaba herido...

-No lo estaba, Seth sólo fingía, Bella. Era una treta, y entonces tú...- Sacudí mi cabeza ante los recuerdos- Seth no veía lo que hacías, por lo que tuve que tomar cartas en el asunto. Ahora está un poco contrariado por no poder reclamar una victoria en solitario.

-Seth... ¿fingía?-Asentí-Vaya.

-¡Y yo qué sabía- Dijo mirando al lobo- No es fácil ser la única persona indefensa de por aquí. ¡Espera a que sea vampiro y verás! La próxima vez no me voy a quedar sentada para mirar desde la banda.

Su comentario me pilló desprevenido.

-¿La próxima vez? ¿Prevés que va a haber otra guerra pronto?

-¿Con la suerte que yo tengo? ¿Quién sabe?

Puse los ojos en blanco. ¿Cómo no esperar este tipo de respuestas de su parte? Después de todo ella seguía siendo mi Bella.


^^Hola de nuevo, espero que les haya gustado el capi, no saben cuanto me costo hacerlo, diría que casi un mes si no fue mas. Bueno ahora incorporare la parte de Bree tal cual pasaron las cosas en su libro. Disculpen si me demoro, no es que pare la historia pero me tardare un poquito. Lo próximo en actualizar será ¿todavía hay amor? para las que la siguen. Un abrazo grande, y nos estamos viendo.

Cami.