¡Hola!

Gracias a Julietaa, Ariadna Simonds, Mery Vedder y Little Mess por los reviews del drabble anterior.

La ronda anterior vinieron juntos. Ahora, por separado. Porque supongo que conforme crecen se hacen más independientes y diferentes el uno del otro. Me refiero a los hermanos Scamander. Y como para mí Lysander es mayor, llega primero.


Envidia

Lysander quiere muchísimo a su hermano. De verdad. Es su mejor amigo, y sólo con él puede hablar de asuntos tales como los animales a los que buscan sus padres en sus viajes o los pros y contras de tener un canguro como mascota. Y otros, de los que todavía no hablan, pero que en cuanto descubran que las chicas no son extraterrestres disfrutarán casi más que los que debaten ahora.

Pero a veces, sólo a veces, Lys olvida todo eso.

Hoy es una de esas ocasiones. Su padre ha traído un precioso coral de su último viaje, al que curiosamente su madre no se apuntó, y los dos decidieron que él y Lorcan se quedarían en Inglaterra con Luna.

Adivinad a quién se lo han dado. A Lorcan-sonrisa-encantadora-Scamander. A Lysander también le hubiera gustado tenerlo, pero claro, él es el mayor, y como tal, según papá, tiene que hacer ciertos sacrificios y demostrar cierta madurez. En doce minutos tuve mucho tiempo, piensa con ironía.

Aunque no es sólo el coral. Con esa excusa, Lorcan siempre se lleva el mérito, la mayoría de los regalos y la mayoría de los mimos. ¿Se pelean por quién se come el primer pedazo de tarta? Déjasela a Lor, que tú ya naciste antes. ¿Discuten por el mando de la televisión? Lys, dale el mando a tu hermano, que es menor que tú.

Y anda que Lorcan intenta que haya algo de igualdad. Encima, el muy capullo disfruta de todo sin intentar siquiera que haya algo de igualdad entre él y Lys.

Lysander se ha encerrado en su cuarto. También es el de Lorcan, pero él sigue admirando su precioso coral y ni siquiera se acuerda de él. Está sentado en la cama, con la vista fija en la puerta con una expresión peligrosa.

En ese momento el pomo gira y la puerta se abre, y en el hueco aparece Lorcan. Está sonriendo, pero su rostro se pone serio al ver a su hermano. Lysander fulmina el coral que lleva en las manos con la mirada.

-Lys, ¿qué te pasa?-pregunta con cautela.

-Nada-gruñe él-. El coral es muy bonito-dice, intentando ocultar la amargura de su voz. Propósito en el que fracasa estrepitosamente. Lorcan lo conoce demasiado bien.

El menor suspira, deja el coral en la mesita de noche y se sienta en la cama de su hermano.

-Te regalo el coral-anuncia.

-¿Qué?

Lorcan se encoge de hombros.

-Llevas desde que papá se fue deseándolo-razona-. Además, yo ya me llevé el grabado del panda de cuando fuimos a China.

Lysander arquea las cejas.

-¿De verdad? ¿Me lo regalas?-inquiere, algo conmovido. Lorcan asiente y sonríe.

Por gestos como ése, aparentemente normales, pero que esconden mucho más (porque es obvio que Lorcan deseaba tanto como él el coral), Lysander quiere tanto a su hermano.


Notas de la autora: Aquí, Lysander tiene unos once años. Lorcan, doce minutos menos.

¿Reviews? :3