+XXXV+
Unas verdades y otras novedades
Para cuando finalmente llegan a la casa, Itachi se encuentra en la sala con Tigre bebiendo té, Naruto y Hinata no están acostumbrados a convivir con agentes ANBU de este modo, y de inmediato dudan si deben entrar, es la imagen general que todos tienen de los agentes especiales. Sasuke tuerce la boca y se detiene igual que los otros, pero más que nada por el hecho que siempre ha detestado a Tigre. Al ver todo esto, Sakura niega con la cabeza y entra a la casa sin decirle nada a los demás.
—Buenos días Itachi, Tigre —les saluda y va directo a la cocina.
Sasuke ve a Tigre asentir y se pone de pie, no ha visto a Itachi hacer un solo movimiento, pero está seguro que acaba de darle una orden, así ha sido siempre, Itachi tenía esa cercanía con sus subordinados en donde no parecía ser necesario que Itachi dijeira o hiciera algo, y los otros entendían.
—¿Por qué no pasan, Hinata-san, Naruto-kun? no vamos a llegar a nada si se quedan en la puerta todo el día.
El rubio y la Hyuga se apresuran a obedecer, toman asiento en el sillón a un costado de aquél en el que está Itachi, Sasuke se deja caer al lado del rubio de mala gana mientras se cruza de brazos y cierra los ojos, Sakura se les une poco después. Todos se miran un momento, no parece que ninguno quiera ser el primero en hablar. Finalmente es Itachi el que rompe el silencio.
—He tomado mi decisión, la tomé desde hace mucho, no hay nada qué decir o hacer para que cambie.
De pronto Sakura, Naruto y Hinata tienen deseos de hablar, al mismo tiempo, de modo que no se entiende nada de lo que dicen, así que se quedan callados, mirándose mientras cada uno piensa quién debe hablar.
—Así que decides morir, así nada más, sin pensar —le espeta Sasuke.
Sakura está por recriminarle sus palabras cuando se recuerda que es lo mismo que ella ha querido decir todo este tiempo, sólo que teme y respeta a Itachi lo suficiente como para no hacerlo. Por lo que guarda silencio, en espera de lo que tenga que pasar, porque en ese momento todo debe ocurrir, no tienen más tiempo. Tsunade se lo ha dicho, la aparente estabilidad en la salud de Itachi es sólo un espejismo, producto de las semanas de descanso y cuidado indirecto que se le ha procurado, pero el problema sigue ahí, avanzando y el momento inevitable se acercará como lo ha hecho todo este tiempo.
"Si quieres hacer algo, tienen que hacerlo ahora, no importa lo que piensen de él, he conocido a muchos como él, son necios y orgullosos, tienen miedo de pedir ayuda a pesar de que en el fondo lo desean"
Fueron las palabras que le dijo Tsunade cuando Sakura le contó lo que pensaban hacer. Sabe que tiene razón.
—¿Alguien opina como mi hermano?
Naruto se incorpora de inmediato.
—Sí Itachi, cuando Sakura nos dijo lo que estaba pasando, no lo creí al principio pero Jiraiya me ha contado lo necio que siempre fuiste, y le creí, vine aún dudando que fuera verdad, y resulta que sí, ¡no puedo creerlo Itachi, no de ti!, ¡rendirte así nada más! tú no eres así.
Hinata ve con cautela al mayor de los Uchiha mientras Naruto se explaya, tiene un pensamiento similar al de Sakura, claro que si la médica no iba a atreverse a confrontarlo, menos ella.
—Siempre he llamado a tu hermano un idiota pero creo que mejor debería llamarte así.
—¿Alguien más que quiera decir algo? —pregunta Itachi después de que Naruto deja de hablar.
—Ya he dicho todo lo que tengo que decir, Itachi, sabes lo que pienso y lo que piensa Tsunade-sensei; te lo ha dicho y creo lo mismo.
—Por eso crees que con esto escucharé con más atención, ¿no es así, Sakura-san?
La médica frunce el ceño, a la vez que se siente estremecida cuando se da cuenta que toda la atención de Itachi está sobre ella, desvía la mirada porque a pesar de que los ojos de Itachi denotan lo desgastado de su vista, aún le intimidan demasiado. Decide posar la mirada en algo, primero mira sus manos, una se ha recuperado finalmente, le insistió a Tsunade que debía dejarle al menos una útil, la otra aún mantiene tres dedos rotos, por insistencia de Kakashi que asegura que Itachi es capaz de ejecutar sellos con una mano, así que como medida de seguridad para que no pueda hacer ninguno; no es necesario, lo sabe, estuvo presente cuando sellaron su chakra expertos en ello, no hay modo de que pueda ejecutar un solo jutsu, si no por su deplorable estado, por su mano lastimada o por su chakra sellado.
—La salud de mi paciente siempre es lo primero —ella se justifica, aunque se pregunta por qué debe justificarse si ella y los demás son los que tienen la razón.
—Ése es parte del problema, Sakura-san. ¿Tú qué tienes que decir, Hinata-san?
La antigua heredera Hyuga se sobresalta al ser nombrada, pero pasa saliva, se recuerda su resolución y asiente.
—Sí, Itachi-san, sí tengo algo qué decir —duda por un momento—, no puedo creer que estés haciendo esto, es un error, no puedes rendirte sólo así, sin pelear, Tsunade-sama es la mejor y sabemos que puede ayudarte, es, es —se detiene de nuevo, repasa sus pensamientos y prosigue—, es lo que me enseñaste, a seguir adelante a pesar de todo, por el futuro por el bien de Konoha, del que nos convenciste que es posible, dijiste que lo lograríamos, pero no podemos hacerlo sin ti.
Itachi sonríe.
—No es lo que planeaba, Hinata-san, no es lo que ocurre, ustedes están donde están por ustedes mismos, poco hice yo, el mérito es suyo y así era el plan. No soy indispensable en ningún aspecto, me fui hace mucho tiempo y sin mi han llegado donde sabía que llegarían.
—Tú tuviste mucho que ver —insiste Hinata.
—Nos impulsaste, tú hiciste eso.
Sakura se extraña cuando Itachi sonríe de un modo distinto, aunque no se atreve a preguntar para no interrumpir las palabras de Hinata, está segura que la Hyuga es la que puede convencer a Itachi, es muy probable que Sasuke lo arruine, Naruto no ha sido el más elocuente y ella ha repetido lo que le ha dicho antes. Hinata es la que puede hacerlo cambiar de idea.
—No, sólo planee, ustedes lo hicieron posible. Me quité del camino cuando era necesario.
—¿Por qué era necesario, Itachi-san? pudiste haberte quedado.
Naruto nota el cambio en el gesto de Itachi, se muerde un labio, seguro que lo que sigue no le va a gustar, puede sentir lo divertido que el zorro está, sin duda está disfrutando todo esto.
—No, no pude, ya no era necesario en ningún aspecto, aquí no había nada para mi.
—¿Ni siquiera nosotros?
—No, ni siquiera, hice todo lo que pude con ustedes, era momento de hacerlo por mi.
—Tratar de matar a Danzo, matar agentes de Raíz, desertar de la aldea, unirse a una organización criminal —murmura Sakura—, ¿era lo que querías hacer Itachi?
—Los primeros dos, sí, lo demás fue lo que tenía que hacer.
Naruto se abstiene de gritar, hace un gran esfuerzo por contener el tono de voz.
—Sé que el viejo Danzo es un maldito malnacido, ¿pero de verdad querías matarlo? Tanto odian los ANBU a Raíz? Siguen siendo ninja de Konoha.
Eso sólo se gana una sonrisa de Itachi.
—Hay una gran zona gris en el mundo ninja, el Tercero luchó para que ustedes sólo conocieran el blanco y rechazaran el negro, pero habemos muchos que crecimos en medio de esa zona gris, donde no todo es bueno y malo. Hay motivos para lo que hice, más profundos de lo que quisiera reconocer.
Hinata asiente, en los últimos años ha aprendido la verdad detrás de las palabras del Uchiha, y sabe que los otros han pasado por lo mismo, no puede clamar que conoce y entiende por completo a Itachi, pero ahora quiere creer que lo hace mejor, como los demás ha tenido que madurar a fuerza de las condiciones.
Aún así.
A la edad en que lo más duro de su vida eran los primeros entrenamientos con su padre, Itachi ya había peleado en una guerra, ella padecía la dureza de su papá, pero disfrutaba mucho más tiempo con su hermanita y con su madre, nunca supo nada de las dificultades del campo de batalla sino hasta que tuvo más de doce años, y aún así, nunca una verdadera guerra, al igual que los otros. No puede clamar que sabe lo que Itachi vivió, pero siente que es por eso mismo es capaz de imaginar qué es lo mejor para él.
—Pero esos tiempos ya pasaron, ahora es diferente, gracias a ninja como tú ya no es así.
Naruto no quita la mirada de Hinata, le sorprende lo fácil con lo que ella expresa lo que el hubiera querido decir, asiente para demostrarle su apoyo y le inquieta un poco ver qué ella solo le devuelve una pequeña sonrisa, ya no se paraliza ni sonroja cuando él le presta atención.
—Ella tiene razón Itachi, no veo porque no puedas aceptar, ya no tienes que pelear.
La respuesta de Itachi es una sonrisa pero que para ellos que lo conocen bien, tiene algo de despectiva (en los corteses y sutiles modos de Itachi), Naruto frunce el ceño. Es como si nada hubiera cambiado, si ellos siguieran siendo los chiquillos con sueños ingenuos y sin experiencias.
—Lo que Hinata-ri está diciendo tiene sentido, no son tonterías —exclama levantando un poco la voz.
Todos voltean a verlo. Itachi niega lentamente con la cabeza.
—No es mi intención burlarme de Hinata-san, Naruto-kun, lo que dice es cierto, los tiempos son diferentes —hace pausa y baja la mirada a sus manos— los tiempos han cambiado pero no todos kos ninja lo hemos hecho.
Sakura tuerce la boca.
—Eso no es pretexto, conozco a muchos en ANBU que siempre te admiraron por lo rápido que te adaptadas al cambio, esto no puede ser diferente.
Como si contemplara sus palabras, Itachi y los otros permanecen en silencio por unos segundos.
—Aún así eso no es lo que vinimos a discutir, Itachi, es para convencerte de aceptar el tratamiento, ya se que no podemos obligarte, no importa cuánto insista Naruto, ni siquiera Tsunade-sama lo hará.
—Lo sé Sakura-san, agradezco eso, pero nada cambia nada.
—Pero Itachi-San —clama Hinata.
—No puedes ser tan necio! —gruñe Naruto.
—Madre tenía razón —dice Sasuke interviniendo por primera vez.
Hinata nota inmediatamente como Itachi se tensa al escucharlo, del mismo modo que ella y los demás pasan saliva y sus manos comienzan a sudar, a nadie le sorprenderá un desencuentro entre los hermanos pero ella esperaba que no ocurriera en estar circunstancias.
—¿Que quieres decir, Sasuke?
La voz de Itachi ha perdido toda calidez o cortesía, es como una amenaza tan bien disimulada que sí no lo conocieran les pasaría por alto, sólo que es obvio que a Sasuke no le importa.
—Ella dijo que sabes cuidar muy bien de otros pero eres pésimo cuidando de ti mismo. Lo hiciste tan bien conmigo que no me di cuenta antes.
No son las palabras que Naruto esperaba oír. Él imagino que cuando el idiota hablara sería para vociferar e insultar, no esperaba otra cosa de él. Pero ahora que lo escucha, tiene perfecto sentido.
—Cada vez que te pedía que jugaras o entrenarse conmigo, cuando decías que no, era por asuntos con ANBU, el clan o Konoha, solo eso, nunca te pregunté si estabas cansado o herido, siempre que tu tiempo era tuyo nunca dijiste no.
—Así no es como
—Claro que sí —lo interrumpe—, así ha sido siempre. Hiciste un gran trabajo con cada uno de nosotros, incluso con ese apestoso perro, lo hiciste excepcionalmente como todo lo que has hecho, excepto contigo mismo.
Sakura no se atreve a intervenir, por la forma en que Hinata y Naruto lo ven, se da cuenta que ellos están pasando por lo mismo. ¿Como no había pensando en eso antes?
—Por que si hubieras prestado un poco de atención a tu estado, la situación no es la que es ahora, ¿o si Itachi? Dime, ¿alguien te lo dijo antes?, ¿alguien te cuestionó por qué eres así?, ¿algún ANBU o alguien en Akatsuki?
—No sabes de qué hablas.
—Si, muchas veces con otras cosas, pero no ahora —le espeta— ahora lo sé muy bien, ella dijo que decidieron muchas cosas sin preguntarte y nunca protestaste, todo lo aceptaste. Nunca les dijiste lo que pensabas.
—¿Que hubiera cambiado?
Sasuke se pone rápidamente de pie, y toma a Itachi por el frente de su camisa con poca fuerza pero la tensión en sus brazos denota que se está conteniendo. Hinata extiende la mano para detener a Naruto, quién está a punto de ponerse de pie, no está segura si para a Sasuke de agredir a Itachi o para detener a este de hacerlo con Sasuke.
—¡Todo! —grita Sasuke con fuerza—,¡todo pudo haber cambiado, todo o un poco, pero algo pudo haber cambiado, cualquier cosa, para empezar no estarías así.
—¿Y eso te hubiera resultado satisfactorio?
La diferencia de estaturas finalmente ha sido reducida, Sasuke realmente ha conseguido levantar un poco a Itachi, como una expresión de ira y amenaza, mismas que no parecen afectar a Itachi.
—Ése no es el punto —sisea Sasuke—, ¿o es que te encanta tanto ser mártir?
Itachi abre bastante los ojos y Sakura comprende que es el momento en que se ha cruzado una barrera, la casi inalcanzable de la paciencia de Itachi, parece que los otros dos lo entienden también y se ponen de pie, incluso Sasuke en su arranque de ira lo comprende, pero lo hacen tarde, Itachi se incorpora, todos se preparan para un ataque, mismo que no ocurre.
Itachi toma lentamente la mano de Sasuke y la retira, vuelve a su asiento y levanta la vista a su hermano.
—¿Es eso lo que crees de mi?, ¿lo que ustedes creen?, ¿que he hecho todo lo que hago por un complejo de víctima?, ¿por que no puedo pensar en algo mejor para mi? —sonríe— pensé que me conocían mejor.
—Itachi-san —comienza Hinata pero no puede terminar, no sabe qué decir.
Nadie sabe qué decir, es claro que en un grado u otro todos piensan lo mismo.
—No Hinata-san, quizá lo pensé así hace muchos años, cuando creía ciegamente en Konoha y las enseñanzas de Shisui, cuando creía en la Voluntad del Fuego, pero ya no, hace tiempo que ya no.
Los demás se quedan callados, Sakura trata de pensar en una forma de conciliar, no esperaba que las cosas escalaran de ese modo. Pero la verdad es que no sabe qué decir, lo dicho por Itachi choca directamente con lo que siempre ha creído de él. No le sorprendería que lo mismo pasara con los otros.
—Itachi-san —repite Hinata—, pero
—Nunca he necesitado que me entiendan para que haga o no haga lo que considero mejor, si lo hiciera no habría hecho ni la mitad de lo que he hecho. No espero que lo entiendan, ni pretendo que lo hagan. Es mi decisión, es lo que voy a hacer.
—¡Itachi! —grita Sakura, finalmente irritada, ya que nada está saliendo como esperaba su paciencia se ha agotado.
—No Sakura-san, no esta vez, ya se lo dije a Tsunade-dono, es mi decisión —Itachi replica levantando la voz—, y no va a cambiar, sin importar lo que cualquiera de ustedes piense. Lo siento pero así es.
—Resignarte a morir no es ninguna clase de redención —gruñe Sasuke.
—Siempre me dijiste que no hiciera tonterías —interviene Naruto—, déjame decirte una cosa genio, es justo lo que estás haciendo.
—Eres muy egoísta, Itachi.
Las palabras de Sakura parecen obtener finalmente una reacción diferentes de Itachi.
—¿De verdad eso crees Sakura-San?, ¿Que soy egoísta?
Sakura se muerde un labio, sí lo cree, Itachi lo es pero de forma distinta a otros, aún así lo es. Asiente aunque puede palparse su duda.
—Sin duda lo soy—comienza Itachi—, después de tantos años de dar todo a Konoha, es comprensible que cuando elijo hacer lo que quiero, puede considerarse egoísmo.
—¿Por qué cambiaste de ideas? Nunca nos dijiste por que decidiste abandonar la aldea.
Ante la pregunta de Naruto, Itachi no puede evitar recordar la vida que había planeado para él pero que quedó truncada como tantas cosas.
Y como si Hinata pudiera leerle el pensamiento, le dice.
—Planteaste un futuro para nosotros aquí en Konoha, tenías uno para ti, serías el siguiente Comandante de ANBU, ¿que pasó esa noche, Itachi-San?
Una pregunta tan sencilla para un evento tan complejo, piensa el Uchiha, pero ya no tiene deseos de ocultar más cosas, si diciendo esta verdad lo dejan en paz con su decisión, se dará por bien servido. Aunque ya puede imaginar que no será tan sencillo.
—Esa noche, cuando los Uchiha se fueron de Konoha, el Hokage me envió junto con un grupo de Raíz a dar cacería a unos ninja renegados que resultaron ser esos mismos Uchiha. Cuando me di cuenta de quienes eran, era tarde para todo; el Tercero, sabedor de quiénes se trataba, me había ordenado matarlos, otra vez.
Itachi hace una pausa, Hinata quiere decir algo pero sólo abre la boca.
—Era momento de elegir —continúa el Uchiha—, seguir igual o cambiar algo. Había hecho algo por ustedes, tenía que hacer algo por mí.
—Y elegiste Akatsuki —completa Sasuke.
—No, Kisame me ayudó esa vez, sin su ayuda los ninja de Danzo me habrían matado sin duda. Él me ayudó cuando otros ninja de la Hoja casi me matan. Regresé, confronté al Hokage, vi que era verdad, nada había cambiado para el Tercero y sus consejeros estaba dispuestos a matar Uchiha otra vez.
—Mataste a Homura-dono.
A la acusación de Sakura, Itachi asiente.
—Intenté matar a Danzo, pero demostró tener más recursos de los que creí. La ejecución de un jutsu Uchiha prohibido, y resultó que maté a Homura-san, y no a él. Ya no podía quedarme.
Los otros cuatro asienten, procesando la información, cada uno trata de asimilar qué hubiera significado para ellos ser objeto de un tratamiento así, en donde la gente a la que uno obedece decida sin empacho que está bien eliminarlo, cuando ya se ha hecho tanto por ellos. Tratan de buscar las palabras para expresar lo que sienten, sin embargo Itachi no les da oportunidad.
—Podía quedarme a repetir lo que pasó después de que maté a esos Uchiha, o podía irme y buscar el cambio que deseaba desde fuera, la decisión ya no fue tan difícil. Fue difícil comprender que Shisui y el Cuarto estaban un tanto equivocados, Konoha vale mucho pero no todo. No la Konoha que era ese momento, al menos. Así que me fui.
—¿Desde cuándo supiste de Akatsuki?
Itachi se gira hacia Naruto, y por un momento contempla si debe decir esa parte de la historia o no.
—Desde hace mucho, mucho antes de que me fuera de Konoha.
—Y no dijiste nada.
—¿Qué iba a decir?, ¿que un Uchiha que se suponía muerto estaba reuniendo ninja renegados para un fin desconocido? Así no funciona Sasuke, ya lo sabes, se necesita más información y pruebas.
—Obito, pudiste haber dicho que era él.
—No lo supe sino hasta lo que ocurrió en la Sangre. Siempre dudé que fuera Madara pero no sabía quién era.
—¿Cómo lo conociste, Itachi-san?
Itachi duda, está diciendo mucho más de lo que planea, pero admite que se siente bien decírselo a alguien más, se lo dijo a Dragón aquella vez, pero Dragón está muerto y supone que es bueno que alguien vivo posea esta información, ya que él no estará por mucho tiempo.
—Se acercó a mi cuando me dieron la orden de matar a los Uchiha, él quería atacar Konoha, le ofrecí ayudarme en la masacre a cambio. Aceptó, pero no hubo masacre, y decidió que estaba en deuda con él. Se convenció que debía unirme a su organización.
—¿Y por qué decidiste hasta ese momento?
Por ingenuo, piensa Itachi al repasar con desagrado sus insulsos planes de ese entonces, y la vana esperanza a la que se había aferrado con la oferta de Dragón.
—Sabía que no iba lograr nada en Konoha, y que Akatsuki era una herramienta para algo más grande que Obito no me decía, que el mejor modo de arruinar sus planes era haciéndolo delante de él mismo. No sólo lo hice, tuve el placer de estar presente cuando lo comprendió —completa Itachi con media sonrisa, y se recuerda que también vivió su ira al descubrirlo y todavía falta por ver lo que viene.
—¿A qué te refieres? —pregunta Naruto, tratando de ser tan disimulado como puede.
Mas no engaña a Itachi
—Que lo que Obito buscaba con Akatsuki y Amegakure se acabó hace mucho.
No espera que sus palabras les expliquen algo, dejo claro desde el principio a Tsunade que no diría nada sobre Akatsuki, y con ellos no será excepción.
—Así que ahora que saben todo esto, aceptarán mi decisión?
Los cuatro lo ven detenidamente, en silencio, procesan la información medirán que es lo correcto para decir, el problema es que aquí no hay correcto o incorrecto, lo que es negro para unos es blanco para otros, los motivos son excusas y viceversa, todo es tan relativo que se pregunta cómo es posible lograr una brújula moral, la suya —si alguna vez existió— perdió su norte hace años.
Los ve con el mismo detenimiento y lo que ve no le sorprende, ya sabía que iba a pasar.
—Claro que no, no lo aceptarán. Eso no cambiará nada pero sería más fácil para todos si lo hicieran.
—IAl contrario, Itachi-san —Hinata toma la iniciativa—, ahora que nos has dicho todo esto no podemos permitir que te culpes por cosas que no fueron tu decisión.
Pero ése es el problema, piensa Itachi, al final ha comprendido que sí hubo decisión, una que podría ser calificada como cobarde y egoísta pero la hubo, sólo que él era lo suficientemente ingenuo e idealista para verlo, y estaba convencido que ser mártir en las sombras era mejor que imponer su pensamiento, mismo que al final pudo realmente haber cambiado muchas cosas.
—Es que no han entendido, y quizá porque no se los he dicho.
—¿Entender qué? —exclama Naruto—, ¿que buscas la salida fácil? porque puede que no sea tanto como que te clavas un kunai tú mismo pero es lo mismo, es un suicidio negar ayuda cuando puede salvarte.
—Itachi, acepta, por favor.
Esto se ha ido bastante de las manos, reconoce Sasuke al ver el hartazgo en el rostro de Itachi, y la insistencia de los otros tres.
—Madre me dijo lo que pasó en realidad con papá esa noche.
Todos se callan, Itachi pierde su máscara de indiferencia y lo mira con sorpresa.
—Eres un tonto, un maldito tonto, ¿en qué estabas pensando?, ¿todo lo que ocurrió todo este tiempo sólo por una mentira?
—No soy el único tonto, Sasuke, ¿qué crees que hubiera pasado si Konoha se entera de lo que en verdad los Uchiha buscaban?, ¿qué hubiera pasado contigo y los demás?
Sasuke cierra la boca, no fue un camino sencillo pero nada que con lo que los Uchiha no pudieran lidiar —trata de no pensar en Miu y los muertos—, pero Itachi tiene razón, si Konoha supiera del golpe de estado que planeaban la culpa de la que fueron objeto sería inmensamente mayor y ni todas las habilidades diplomáticas de su madre hubieran podido sacar adelante al clan en la aldea, ciertamente al final tuvieron que irse pero eso no dependió de ninguno de ellos. Sus padres e Itachi hicieron lo que tenía que hacerse, lo que un ninja tiene que hacer, y aún así los tres fueron unos tontos por mantenerlo sin saber la verdad de lo que estaba ocurriendo, tal vez era un niño que no sabía nada y no podía hacer nada significativo pero pudo haber hecho algo.
—Aún así, dices que no quieres ser mártir, que no quieres ser como Shisui pero todo lo que has hecho hasta ahora me hace pensar lo contrario.
—Porque no sabes lo que he hecho en Akatsuki.
Itachi siente satisfacción —que le resulta confusa—cuando ve el rostro de más de uno ensombrecerse. Porque se sabe mucho de lo que hizo como parte de Akatsuki, pero las partes sombrías, principalmente las de su época inicial en la organización cuando pintó con sangre sus primeros meses ahí. Después volvió a tener un perfil bajo, pero se había ganado su reputación. Fuera de la organización no se habla de cómo motivó a cada uno de los miembros a dar ese giro en sus perspectivas y eventualmente dar la espalda a los planes de Obito y unirse a la aldea, personalmente prefiere que siga así.
Hinata baja la mirada, nota que la reunión está acabando y no lograron nada, han escuchado muchas cosas que no sabían de él, han confrontado cosas que hasta ahora no tenían valor de decirle, pero no les ha ayudado mucho para conseguir lo que se plantearon.
—Así que, Itachi-san, ¿por qué quieres hacerlo?
Sakura y Naruto voltean hacia Hinata, Sasuke suelta un bufido al escucharla, desechando el hecho que Itachi vaya a responderles después de que haberle preguntado lo mismo varias veces. Itachi se da cuenta de eso, y no, no pretende pero está exhausto de dar vueltas y vueltas a lo mismo, de intentar que entiendan sin respuestas directas y que le demuestren que han aprendido a descifrar las palabras más allá de las palabras, mas no ha tenido mucho éxito.
—Lo único que nunca me ha fallado son mis habilidades —dice sin verlos en un murmullo—, mi Sharingan y mi capacidad de defenderme, eso es lo que verdaderamente me ha permitido sobrevivir a todo lo que he enfrentado. En la guerra, en la Academia, en ANBU, después de la muerte de padre, en Akatsuki, siempre supe que eso no me fallaría aún cuando todo lo demás lo hiciera —hace una pausa—, pero lo hizo, y ahora no puedo ser lo que he sido siempre. No puedo ser algo más, no sé ser algo más, no quiero ser algo más.
Hinata contiene la respiración tras escuchar las palabras porque finalmente lo comprende, intercambia miradas con cada uno y se da cuenta que sólo Sasuke lo ha entendido también. Ellos dos fueron algo, ella una heredera y Sasuke el segundo hijo, de pronto todo cambió, ella ya no era la sucesora del clan Hyuga y Sasuke pasó a ocupar ese lugar, su mundo dio un vuelco y todas las perspectivas y cosas que creían concretas cambiaron, ellos dos —a diferencia de Sakura y Naruto— vivieron sus primeros años siendo dichos cuál sería su futuro, y de pronto ese futuro ya no era, sino uno muy distinto, a la fuerza, con las armas que tenían y el apoyo de quienes tenían alrededor salieron adelante. Itachi se ve confrontado con la realidad que una enfermedad le ha truncado cualquier posibilidad de ser el ninja de elite que toda su vida ha sido —porque eligió, porque lo obligaron, porque no hubo opción o por lo que sea—, así como cualquier plan o perspectiva que hubiera tenido.
—Sólo estoy cansado —continúa sin dar oportunidad de que alguien diga algo—, ayudé a construir grandes cosas y deseo verlas realizadas, pero no así. No importa si pueden darme un año o una década, no puedo recuperar lo que perdí.
—Eso es
—¿Qué Naruto-kun?, ¿una tontería, una inmadurez? puede ser, pero créeme, después de vivir todo lo que he vivido, llegas a un punto en que te importa poco lo que los demás piensen, aún aquéllos por quienes tienes consideración.
Sasuke quiere gritarle que no puede rendirse por una cuestión de orgullo, pero ya no puede, no después de la sacudida que los eventos de la Sangre tuvieron en su vida, y tras lo que ha escuchado en el último par de horas; la visión que tenía de su hermano había cambiado, lo ha hecho de nuevo y no se atreve a decirle nada, aunque lo piense y crea tener la razón no halla el valor para hacerlo.
Sakura se ha topado muchas veces con casos así, en el que ninja se ven incapacitados y se niegan a seguir viviendo a sabiendas que sus días como activos acabaron, su visión es tan cerrada y limitada que no pueden comprender que hay muchas posibilidades más, que en una aldea ninja no sólo se puede ser un ninja, eso lo aprendió de su padre. Itachi, con sus conocimientos e inteligencia tiene un basto campo de opciones. No todo termina ahí.
Naruto finalmente entiende a Jiraiya y las muchas veces que le dijo que Itachi era un bastardo genial, porque es de los que hacen el trabajo sucio y necesario sin pedir un reconocimiento, lo hacen porque saben que debe hacerse, aún así él no puede perdonar a quien hace lo indecible porque él no cree en que el fin justifica los medios, y de este modo, reconoce que no puede aceptar las palabras de Itachi aunque lo entienda muy bien. No puede.
Itachi se pone de pie y se aleja caminando, Naruto y Sakura también se para, pero con la intención de detenerlo, mas antes de que puedan alcanzarlo Tigre se interpone, deteniéndolos.
—Creo que será mejor terminar esta reunión, todos necesitan un descanso.
Naruto quiere discutir pero Hinata lo detiene, le toma de la mano y lo invita a salir, Sakura los sigue. Los tres voltean a Sasuke, quien sigue cruzado de brazos en una clara expresión de desafío, sin intenciones de moverse, mientras que Tigre permanece en su posición con una clara intención. Hinata regresa al menor de los Uchiha y le toma de la mano.
—Vamos Sasuke-kun, hablarás con él después, es suficiente por hoy.
Sasuke aprieta ambos puños y la quijada. Deseoso de darle un buen golpe a Tigre y correr tras Itachi para poder decirle todo lo que quiere en ese momento, pero Hinata tiene razón. Asiente y la sigue fuera de la casa, por alguna razón sabe que es una derrota pero no lo siente del todo así.
Nadie regresa lo que resta del día ni al siguiente, Tsunade, Shikaku y Kakashi reciben el reporte de Sakura, quien les dice palabra a palabra lo que Itachi les dijo. Eso logra que Shikaku (que ya de por sí tenía dudas sobre obligar a Itachi de recibir tratamiento), se convenza en dejar que el Uchiha haga lo que quiera, mientras que Kakashi sólo siente una nueva ola de desprecio por el otro, y una de respeto, porque estuvo en esa posición, y recuerda lo que casi siempre recuerda en momentos así, que él tuvo ayuda para no terminar con el Uchiha, si éste la hubiera tenido, la situación podría ser diferente. Tsunade, por su parte, sólo se aferra más a su decisión y se planea cómo imponer el tratamiento sin que sienta que está traicionando su juramento de respetar el deseo del paciente.
Itachi descubre con agrado que sí se siente más relajado después de la charla con los cuatro. Jamás hubiera imaginado que eso era lo que necesitaba para ser dejado en paz, quizá no lo habría hecho antes pero le alegra que él no tomó la iniciativa. Nadie ha ido a verlo en casi dos días, no le sorprende, supone que han de sentirse decepcionados, lo que sí le sorprende es que Kisame tampoco ha regresado. Se sorprende dándose cuenta que echa de menos esas visitas. Así que pasa esos días sólo con Tigre, en espera del momento en que Naruto, Tsunade o alguien vaya a demandar algo que él no está dispuesto a dar.
Y no está muy equivocado, para los cuatro ha resultado en una frustración inimaginable. Sakura se ha hundido en sus pacientes, Hinata recupera el tiempo que ha dejado a Hanabi y Neji, y Naruto pasa el día con Sasuke disfrutando la charla de Suigetsu a quien le encanta la idea de contarle todo lo vergonzoso que recuerda de Sasuke. Tsunade sigue con sus planes para obligar a Itachi, ahora que ha escuchado todo eso, que ha cuestionado a Koharu y comprobado sus palabras en los archivos de la Torre, se siente más comprometida a no dejar que el Uchiha desperdicie su vida así.
Danzo no está contento con la situación, esperaba que Tsunade matara en el acto al Uchiha pero con el paso de los días se ha dado cuenta que no será así, ni que Itachi morirá pronto, lo que es una amenaza para la información que posee. Cuando la Hokage lo confronta para que le desmienta lo que ahora sabe, el líder de Raíz decide que Itachi ha vivido lo suficiente. No envía a un asesino a encargarse del trabajo, sería ingenuo pensar que incluso sus mejores agentes podrían traspasar la sólida barrera que los ANBU han impuesto alrededor del Uchiha, así que opta por un método más ortodoxo. Ha soltado la noticia que Itachi ha sido devuelto a Konoha y no ha sido ejecutado. Claro que la información se esparce casi de inmediato, superando las barreras de Konoha, hasta llegar a cierto poblado en el País del Frío colindante con el País de las Aguas Termales.
.
La noticia obligó a reforzar la seguridad alrededor de la casa de Dragón, porque no fueron pocos los que se aventuraron buscando matarlo, esto trajo como consecuencia que Tsunade prohibiera a Naruto y los demás de ir, con el fin de que no los asociaran con el Uchiha, dado que aún no sabía que haría con él, su solución temporal fue aislarlo y ordenar a los ANBU resguardar el lugar. Aunque no era necesaria su orden, Tigre ya tenía organizados los equipos que se encargarían de eso.
Por tanto Itachi se quedó completamente solo, si bien había agentes que se encargaban de llevar comida, ninguno se quedaba demasiado porque tenían que cumplir con las tareas de vigilancia, ni siquiera Tigre podía quedarse tanto.
Todo esto lo lleva a descubrir algo que hasta entonces desconocía de sí mismo: ahora le disgusta estar solo.
Le causa gracia tal ironía, que después de tantos años en los que realizó misiones y viajes por su cuenta, y habiendo alcanzado finalmente esa etapa final, se da cuenta que ya no tolera bien la soledad. Repasando un poco no debería sorprenderle, porque en esencia nunca se quedó solo, primero estaba Shisui, después el perro, eventualmente Hinata y los otros, Tigre y su equipo, Dragón, posteriormente Akatsuki, sobre todo Kisame, si bien hacía largos viajes solo, siempre ha tenido presencias constantes. Ahora ni siquiera las alucinaciones de Shisui y su padre. Sakura y los otros tienen prohibido ir, y Kisame no ha regresado. La idea que el ninja de Kiri finalmente se haya rendido le sacude un poco, es lo que quería sí, pero aún así lo hace.
Tras casi cuatro días de no recibir ninguna visita, recibe dos muy importantes.
—Capitán, alguien quiere verlo —dice Tigre llamando con cautela esa mañana.
Ren-Tigre nunca ha puesto etiquetas a su relación con Itachi, hace muchos años que pasó de ser una relación de trabajo. Él como muchos otros ANBU piensan en lo terrible que fue que nunca se pudo concretarse el plan de Dragón para que lo sucediera, aún así su lealtad aún yace con el Uchiha, sin importar lo que otros fuera de los equipos especiales piensen.
Al verlo aparecer, se apresura a llegar a su lado aunque no se acerca demasiado, si llega el momento en que requiera ayuda se la dará, pero sólo hasta entonces, no puede ofrecerla porque Itachi no se la ha pedido.
—¿Quién? —pregunta con voz ronca.
Sin Sakura ni Shikaku alrededor, Itachi ha podido cumplir su deseo de no recibir ninguna clase de tratamiento, indirecto no. Tigre respeta eso, aunque desea no hacerlo, pero es incapaz de ir contra los deseos del Uchiha.
—Alguien que no había visto en un largo tiempo.
Tigre sonríe tras su máscara, Itachi expresa confusión pero puede leer la curiosidad en sus facciones.
—¿Quién? —repite Itachi la pregunta.
—Será mejor si lo ve.
Es un caminar breve pero pesado para Itachi, cosa que habla de su desgaste, Tigre se duele verlo así pero sabe que en su situación haría lo mismo. Bajan las escaleras y cruzan el umbral de la sala. Lo escucha soltar una exclamación queda, vuelve a sonreír y se hace a un lado cuando ve a Itachi inclinarse y extender los brazos, mientras su visita corre a toda prisa hacia él y lo llena de besos. Itachi le abraza con fuerza y hunde su cara en el cuello del otro.
El primer día que lo vio llegar con el cachorro Inuzuka, Tigre admiró la sagacidad de Hana, pues ni él hubiera pensado en mejor solución para paliar la situación en la que Itachi se encontraba en ese entonces. El demandante cachorro absorbió el tiempo libre que Itachi tuvo en exceso mientras duró su suspensión, después fue la compañía que no encontraría fuera de ANBU. El animal creció y aunque pudo ser una herramienta incomparable si Itachi lo hubiera hecho unirse a los escuadrones, no lo hizo, porque el animal así lo quiso. No debía sorprenderle que le preguntara, aún así lo hizo.
—Vine en cuanto oí de ti, escuché muchas veces de ti pero es la primera vez que supe que tu ubicación era fija —dice el perro mientras sigue brincando alrededor del Uchiha en un claro despliegue de alegría.
Se detiene y lo mira atentamente.
—Estás enfermo, muy enfermo, ¿por qué?
Itachi se encoge de hombros.
—Porque así fue.
Tigre entiende que debe dejarlos solos.
—Lo veré después Capitán, es bueno verte perro —les dice conforme se aleja.
Piensa en lo curioso que siempre le resultó que Itachi nunca lo nombró. Itachi siempre alegó que ya que el perro no era suyo —pues no podía poseer a alguien que era dueño de sí mismo—, el perro debía escoger su propio nombre, él no podía darle uno.
—Isei —dicen los dos al mismo tiempo deteniéndolo.
—Su nombre es Isei —completa Itachi.
Tigre asiente y se aleja con una gran sonrisa. La perspectiva de los días venideros no cambia, pero sabe que serán más llevaderos con el perro ahí.
.
Lamentablemente no es así. La segunda visita trae noticias inquietantes que sacuden el ya convulso panorama de la guerra.
La tarde del día siguiente Sasuke recibe la orden directa de Tsunade de presentarse en la casa de Dragón con urgencia. La recibe con desagrado, Itachi es un problema que sabe que tiene que enfrentar pero no tiene deseos, la prohibición de la Hokage de acercarse siquiera a la casa le sentó muy bien para no pensar en eso y dedicarse a la multitud de asuntos que conllevó la integración de los sobrevivientes de la Sangre a la Hoja, ahora que oficialmente serían ciudadanos de Konoha, y como líder Uchiha, debió hacerse cargo de tantas cosas que siempre acaba exhausto.
Piensa por un momento ignorar la orden, pero no desea ninguna confrontación con la rubia, que día a día le hace preguntas sobre Itachi, sin duda en búsqueda de un modo para obligarlo a acceder, ella, junto con Sakura y Naruto siguen empecinados en sanar a Itachi, él ya lo aceptó como parece que Hinata hizo.
Decide ir, para su sorpresa la seguridad en los alrededores de la casa se ha multiplicado, un terrible pensamiento le llega de golpe y se acelera su carrera. Si Itachi ha muerto, si él en su necedad no ha buscado esa charla que aún debe tener con él, si...
En la casa la seguridad es todavía mayor, eso no aligera su temor, entra aprisa a la casa. Hinata y Sakura ya están ahí, junto con Shikaku, Kakashi, Tsunade, Danzo y algunos otros líderes. Itachi está con ellos. Eso debería tranquilizarlo, solo que no lo hace porque hay otras dos personas que nunca hubiera imaginado ver ahí.
—Ya era hora Sasuke, pensaba comenzar sin ti.
Sasuke asiente tontamente y encuentra lugar entre Haruno y Hyuga. Ellas se ven tan desconcertadas como él.
—¿Ya? —espeta una de las dos personas que no deberían estar ahí.
Tsunade asiente.
—No era necesaria tanta formalidad, sólo vine a entregar un mensaje, que no es para ninguno de ustedes así que no sé que hacen aquí, pero no discutiré.
—Basta ya —interrumpe la segunda persona—. Amegakure fue atacada por la misma persona que atacó la Sangre, la meta era la misma pero el resultado no. La Lluvia sigue en pie, pero los daños y las pérdidas son considerables.
Sasuke ve a Tsunade morderse un labio, sin duda maldiciéndose por lo que va a decir.
—La Hoja responderá a esta petición de ayuda, enviaré todos los escuadrones de los que pueda disponer, y
—Pero esto no es una petición de ayuda mujer —gruñe el más alto de los dos recién llegados—, no necesitamos nada de ustedes, como les dije, sólo traigo un mensaje a Itachi-san.
—¿Qué es Kisame? —cuestiona el mayor de los Uchiha.
—El Líder ha muerto, Konan ha asumido el mando de la Lluvia pero no de la organización —explica Sasori.
Sasuke nota la conmoción que la noticia provoca en Itachi, pero las siguientes palabras del espadachín de la Niebla sin duda conmocionan a todos los demás.
—Hemos decidido que seas el nuevo líder de Akatsuki, Itachi-san.
A un día del Día de muertos, ¡aún sigo viva! :D
Gracias por leer y muchas más por sus comentarios, no mucho avance en apariencia pero ya se encarrilla. Además no puedo evitar que se me vaya la mano escribiendo sobre Itachi, lo echaba de menos.
:)
