Crónicas de Tokyo de Cristal I: Preludio

Por Mary Shirou


Capítulo 34: El principio del fin


Mansión Kai'ou

Ya con los primeros rayos del sol, Elia se levantó y lo primero que hizo fue abrir las cortinas para mirar cómo estaba el día… Y lo que vio, le causó una gran perturbación, en especial ante dos hechos: Uno, el cielo, aunque brillaba algo de sol, estaba envuelto en nubes, como si una tormenta estuviera realmente cerca…

Y lo otro, más sorprendente aún, era que había una extraña ave de color blanco, que para ella era totalmente familiar.

"¿Qué querrá Destiny conmigo?"— pensó de inmediato.

Abrió la ventana y dejó que el ave entrara. Éste se posó en la mesa del velador y esperó hasta que la Senshi del Aire se sentara para recibir el mensaje que traía, extendió la patita para mostrar el mensaje de la otra guerrera, el cual Elia tomó con delicadeza y luego desapareció, dejando un rastro de plumas de color blanco.

Por unos momentos, la rubia se quedó ahí, con el papel cerrado, sin querer saber su contenido, mas finalmente la curiosidad fue mayor y abrió el contenido y leyó el mensaje que traía:

Estimada Elia:

Te ahorré unos cuantos problemas al explicar a Sasha… Haruka, como se llama ahora, que eres su madre y que lo que estás haciendo es más que todo por venganza en contra de tu ex-marido… Por llamarlo de alguna manera.

La Senshi agrandó sus ojos de sorpresa al leer la introducción, mucho más por la sinceridad contenida en las palabras de su antigua mentora y compañera.

Haruka se lo tomó bastante bien, a decir verdad. Yo creo que es más que todo porque el espíritu de Senshi es hereditario y puede comprender bien cuán importante es responder al llamado a la batalla… Y es por eso que te escribo, más que cualquier otra excusa.

Ella desea conocerte y saber tus motivos para alejarte de ella y de su padre, más que todo porque no quise ser quien cuente una historia que no me pertenece. Esa historia pertenece sólo a ti y, pese a que ahora eres mi enemiga (aunque no te he visto combatir como tal), hay cosas que valen más que el bando al cual pertenezcas, así que también encuentro 'adecuado' que se encuentren.

Yo soy consciente de las consecuencias que este encuentro puede traer, mucho más sabiendo todos los Destinos que se forman a partir de cada decisión. Haruka… Sasha también es consciente de esto. No obstante, antes de concretar este encuentro, debo saber si tú también quieres este encuentro pese a las consecuencias que te puede traer. Sé que el aceptar esta carta ya es un símbolo de aceptación, pero tú conoces nuestro antiguo código de comunicaciones, así que espero tu respuesta. Yo, por mi parte, concreto la fecha y hora del encuentro y espero que nada te obstaculice el camino.

Te saluda y espera tu pronta respuesta.

Alcyone

La guerrera del viento parpadeó un par de veces antes de volver a leer el contenido de la carta. Volvió a parpadear, confundida, y volvió a leer dos veces más para asegurarse que lo que había leído no eran ilusiones formadas por su mente, sino que era algo sumamente real.

En ese proceso la encontró Azariel, quien luego de golpear la puerta un par de veces y no recibir respuesta, ingresó a la habitación. Al instante reconoció el tipo de papel que sólo usaba Sailor Destiny y los residuos de energía que quedaban ahí también pertenecían a la antigua maestra.

"¿Qué pasó?"— preguntó a su compañera.

Como respuesta, Elia le mostró el papel para que leyera.

Pasaron un par de minutos antes que Azariel cayera pesadamente sobre la cama, incrédula a lo que estaba leyendo.

"Elia… ¡Esto era lo que estabas esperando!"- exclamó, con una mezcla de sorpresa y alegría

"Lo sé… Pero siendo Alcyone quien nos escribió, puedo dudar de muchas cosas"— y la rubia suspiró: — "Aun así tienes razón, era lo que esperaba de hace mucho tiempo"— y una lágrima corrió por sus mejillas, mientras su voz parecía quebrarse: — "Azariel, ¿qué hago?"

La peliazul se quedó en silencio unos instantes, en actitud pensante, para luego contestar:

"A veces no importa tanto lo que te pueda aconsejar o no… Sino que importa lo que dice tu corazón"—respondió finalmente.

Elia pareció meditar unos instantes, en especial pensando en las consecuencias que esto traería. Luego, habló con voz firme:

"Estoy decidida a verla… Eso es lo que siempre he querido, mas, debes cubrir mis espaldas para evitar que sea descubierta"— y miró a su compañera con decisión

Azariel afirmó con su cabeza, mientras tomaba con sus manos las de su compañera.

"Sabes que siempre te apoyaré, Elia, y te apoyaré en todo lo que sea necesario. Manda tu respuesta a Alcyone, antes que las demás se despierten y dile que sea lo antes posible, antes que las cosas comiencen a tomar color de hormiga"— le dijo.

"¿También puedes sentirlo? Esto es como el preludio de una tormenta"

"Sí… Pero nadie sabe dónde caerá el temporal"— y sonrió tristemente.

"Como sea, tienes razón, debo contactarme con ellas… Y mientras antes sea, mejor"— y concentró en sus manos su poder para crear otra ave, esta vez de un color amarillo-limón.

Se acercó a la ventana y dejó volar libre al ave.

"Por favor, lleva mi mensaje donde ellas…Ve rápido, ve con fuerza y no desfallezcas"- pidió, con un tono angustiado

"No te preocupes"— dijo Aqua: — "Llegará bien"

"Eso espero… Bajemos a desayunar"

La otra Elemental asintió y bajaron hasta el comedor, esta vez aún con sus camisas de dormir, pues no estaban con deseos de partir la mañana con otro entrenamiento.

No obstante, ninguna de las dos fue capaz de percatarse de otra presencia, siniestra y silenciosa, que sonrió ante lo ocurrido.

"Ni que yo hubiera armado esto… Todo se está dando de la manera que yo esperaba" — y desapareció sin dejar rastro.


Mansión Ten'ou

Las primeras luces del día ya se habían manifestado y las Senshi, lideradas por Galaxia, ya se encontraban entrenando con excepción de Rei, Setsuna y Hotaru, las que esperaban a Monique impacientemente.

"Creí que Galaxia ya las estaba entrenando"— dijo la aludida mientras ingresaba a la cocina.

"Sí, lo está haciendo, pero consideramos más prudente conversar contigo"— dijo Hotaru con seriedad.

La pelirroja miró a Plut y Marte y se dio cuenta que esta última les había mencionado la conversación de la noche anterior.

"Que quede claro, Hino, que lo que digo se hace"— advirtió, con tono amenazador.

Las otras que no habían presenciado la conversación anterior, retrocedieron un paso, asustadas.

"No me importan tus amenazas, Lacrois. Lo que me importa es la seguridad de nuestra Princesa"— contestó Rei, con voz firme.

La energía de la Creadora se alzó repentinamente, sellando las puertas y ventanas del lugar. Las otras tres retrocedieron, dándose cuenta del peligro que estaban corriendo.

"¿Así que no te importa? ¡A ti te diré lo que me importa! ¡Si evitan que ocurra lo que va a ocurrir, verán a su Princesa en una condición peor a lo que han visto en sus visiones!"— habló Lacrois, avanzando hacia ellas: — "¡He visto cientos de destinos diferentes y cada cual es peor por lo que se decide hoy…!"— y penetró con su mirada a Setsuna: — "En una vi cómo mataban a cada una de nosotras hasta que Serenity perdía el control y hacía estallar todo"

Luego, miró a Hotaru

"En otra, miré cómo te obligaban a ti, Hotaru, a destruir todo y luego te convertías en una marioneta de Chaos cristalizando a Serenity hasta que el cristal quedara totalmente corrupto. Luego ella despertaba, siendo una extensión de Chaos y se convertía en la reina cruel que ella misma se imaginó en un principio"— continuó.

Por último, miró a Rei, con mayor dureza.

"En la más reciente, vi cómo cada una de ustedes era capturada para ser programada por Chaos hasta que Serenity, en un acto de cobardía y dolor absoluto, invocaba la espada de Cristal de Plata y se mataba, sin importar que Endymion aún la esperaba"— concluyó: — "En cada una de esas visiones me encontraba igual que como me vio la misma Serenity… Cristalizada, siendo mi poder utilizado para asegurar la victoria de Chaos… ¿Ése es el final que quieren?"

Pasaron los minutos mientras la Senshi del Destino aguardaba que las demás digirieran la información recibida. Unas lágrimas arrepentidas brotaron de los ojos de Hotaru y miró con aprehensión cómo Setsuna y Rei dirigían miradas llenas de arrepentimiento.

"Rei… Sé que lo que se ha visto es algo que puede que en un futuro cercano nos llene de vergüenza y nos arrepintamos más de una vez porque dejamos que esto ocurra… Pero ya te dije anoche, Hino, que esto que parece ser traición puede ser la única manera que podamos encontrar salvación"— dijo Lacrois, observando un poco más sus reacciones.

"Sabes que no podemos traicionar a Serenity, Monique… Lo que va a ocurrir, si no lo alertamos, equivaldrá a una traición y eso para cualquiera de nosotras es deshonroso"— dijo Hotaru, con calma.

"¿Y qué prefieren hacer? Decir: '¿sabes, Princesa? Haruka y su madre se van a reunir y eso hará que el enemigo tome la ventaja' o, mejor aún: 'Serena, amiga, perdónanos, pero tenemos que huir de la Tierra ya que la batalla está perdida' ¡Su Princesa ya tiene suficientes problemas al intentar controlar el Caos dentro de su corazón! ¡Sus compañeras ya tienen suficientes motivos para no creer en la humanidad! Sí, tarde o temprano tendremos que huir, pero es mejor que huyamos todas y no las que sobrevivamos porque la mayoría cae en locura e intenta aniquilar la humanidad antes que ésta las aniquile por completo"— insistió la pelirroja, con más ira en la voz: — "Mas, ¿saben qué? Haruka decidió encontrarse con su madre porque quiere saber la verdad sobre su vida, un derecho que todas tenemos… ¿Se dan cuenta que con sus palabras le impedirán saber la verdad?"

"Monique. ¿Te das cuenta que ahora nos estás confirmando tus planes? De todas maneras estás alterando el destino y puede que esto termine de una manera peor de lo que has visto" — dijo Setsuna: — "Aunque tienes razón: Haruka tiene derecho a saber la verdad y no tendríamos razón para impedírselo… Aparte de evitar un encuentro que de una u otra manera terminará mal"

Lacrois suspiró, sabiendo que la peliverde tenía razón. No obstante, estaba demasiado enfadada como para darle la razón.

En eso, un ave de color amarillo-limón ingresó, atravesando el sello de Destiny. Se posó en sus manos y entregó un papel del mismo color para luego desaparecer. La pelirroja lo leyó al instante, sabiendo de quién era el mensaje.

Alcyone

Nos reuniremos en la Torre de Tokyo hoy a las siete de la tarde. Di a Sasha que llegue puntual.

Elia

Ante el mensaje, Lacrois sonrió, rompió el sello de la habitación y se dirigió hacia la puerta, no sin antes tomar una fruta para al fin comer algo.

"¿Saben? Hablen todo lo que quieran. Digan todo a Serenity, si se les da la gana, pero hoy Haruka se encontrará con su madre, lo quieran o no"— dijo, con tono ofuscado: — "Sean cuales fueren sus decisiones, hoy se dará un nuevo rumbo a la batalla" — y cerró la puerta de golpe, haciendo caer unas cuantas cosas del lugar.

Las otras se quedaron ahí, inmóviles, hasta que en el momento de intentar moverse, se dieron cuenta que aún estaban ahí.

"Mierda" — maldijo Rei: — "¿Cómo alertaremos a Serena?"

"No lo sé… Ni siquiera me di cuenta del momento cuando nos tiró este hechizo"— respondió Hotaru, maldiciendo por lo bajo.

"Bueno, quizás sólo tendremos que esperar a que alguien entre"— dijo Setsuna, un poco más resignada.

"¿Sabes lo que implica eso? No sólo Monique avisará a Haruka y se concretará esa reunión… ¡Galaxia nos castigará por no haber llegado al entrenamiento!"— exclamó la menor, furibunda.

Ante tal declaración, las tres comenzaron a intentar liberarse hasta que se les agotaron las fuerzas. Se dejaron caer, extenuadas y en sus mentes comenzaban a pensar cómo romper el hechizo, antes que fuera demasiado tarde… para el entrenamiento.


Mansión Ten'ou, zona de entrenamiento

Monique, mientras tanto, se dirigió al lugar donde estaban entrenando las demás y otra vez interrumpió a Galaxia.

"Ruego me disculpes por ser tan insistente, pero necesito hablar nuevamente con Haruka"

La Senshi dorada suspiró, sabiendo que su maestra traía algo entre manos.

"Está bien, pero última vez"— declaró, haciendo un gesto a Haruka

"Buena chica, te ahorras unos cuantos problemas con esto"— y, sonriente, se dirige con la senshi del Viento a un lugar aparte.

Cuando ya no había miradas que interrumpieran, Lacrois entregó la carta enviada por Elia. Haruka leyó atenta el mensaje y no pudo evitar sonreír levemente

"¿Estás de acuerdo con la hora y el lugar?"— preguntó la mayor

"Sí… No hay mejor momento que el ahora"— citó la de cabellos arenosos: — "¿Pero cómo se lo diremos a las demás?"

"Bueno, Hotaru, Setsuna y Rei ya lo saben e intentarán detenerte, en especial porque es una reunión con el enemigo" — mintió: — "Pero tienes la opción de decir a alguien… Te recomendaría que lo hicieras con la misma Serenity, pues ella tiene derecho a saberlo"

Ten'ou asintió, ausentemente.

"De cualquier manera, como nadie sabe cómo terminará esto, te recomiendo que lleves tu pluma de transformación y que estés alerta ante cualquier señal del enemigo que no sea tu madre… Chaos puede tomar la acción de tu madre como traición y es por eso que ambas corren peligro"— advirtió la pelirroja

"Lo sé"— e hizo ademán de irse: — "Monique… Gracias"

La de ojos verdes se sorprendió al ser tratada por el primer nombre, pero asintió levemente.

"Ya te dije, Aeris era mi compañera… Puede ser que ahora esté en el lado enemigo, pero, de todas las Elementales, es probablemente quien sea la más honorable"— y sonrió.

"Gracias"— y se retiró

Sólo cuando Haruka estuvo a distancia suficiente, Lacrois suspiró, cansada.

"Como si no supiera que se están moviendo las piezas tal como estaba previsto" — y miró al cielo: — "Los dioses me van a castigar cuando pueda regresar allá, pero es el único modo de asegurar el futuro en este mundo…"


Mansión Kai'ou

Pese a que nadie sabía la situación de Elia, la tensión en la mansión estaba como para cortarla con un cuchillo. Molly con los Jesters, por un lado, Hertha y Amy trabajando quizás en qué y las demás Elementales entrenando a más no poder.

En eso estaban cuando llegó Mina a interrumpir el entrenamiento.

"Disculpen que las moleste… Pero nuestra Señora desea ver a Aeris"— dijo.

Las demás se detuvieron al ver la seriedad de la senshi, mas Elia, con un brillo extraño en los ojos, asintió y se dirigió a las estancias de Chaos.

Azariel no pudo evitar preocuparse, pues no era normal que ocurriera esto justo hoy, mas, antes de intentar salir fue detenida por Adalia, quien sonreía divertida.

"Quizás qué querrá nuestra Señora… Aun así, recuerda que estamos en entrenamiento y no puedes salir de aquí hasta que quede agotada… Y sabes cuánto cuesta eso"

La de cabellos azules tembló levemente, pero se dio cuenta que no le quedaba otra opción más que confiar en su compañera. Concentró su poder y comenzó nuevamente a entrenar, rogando a los dioses que cuidaran a la Senshi del Aire… Y que aquel presentimiento que comenzaba a formarse en su corazón no llegara a hacerse realidad.


Estancias de Chaos

Elia, sin transformarse en Senshi, entró en el lugar donde estaba el trono de Chaos, la cual la miraba con una mirada indescifrable.

Por respeto, la senshi del Aire hizo una reverencia y esperó en silencio a que la Creadora hablara.

"Veo que sabes cuál es tu lugar, Aeris; no obstante, aún no te has transformado"— dijo la imitación de Serenity, con seriedad.

"No veo que sea una ofensa para usted, mi Señora… Me muestro tal cual soy, más allá del traje de Senshi"— replicó la de cabellos rubios, serenamente.

Ante esa respuesta, la caótica se puso de pie y con un par de pasos estuvo a la altura de Elia, la que luchaba contra sí misma para no temblar de miedo.

"Sí… Me muestras tu ser integral… Pero aun así tu mente está plagada del pensamiento de tu hija, Sasha… Sailor Uranus"— y sonrió ampliamente.

Con esa declaración, Elia se dio cuenta que estaba perdida.

"¿Crees que no me daría cuenta de cómo el aura de Sailor Destiny atravesó la barrera que cubre este lugar? ¿Qué no me daría cuenta cómo tú enviaste tu propio mensaje sea donde fuere que ella está? Recuerda, Aeris, soy una Senshi Creadora, y la magnitud de mis capacidades está recién manifestándose"— continuó Chaos, con un tono oscuro y amenazante: — "Sin embargo… Creo que mis Senshis deben estar adecuadamente orientadas y, si para eso tengo que dejar que te reúnas aunque sea una vez con tu hija, no me queda otra más que aceptarlo"

La rubia parpadeó un par de veces, intentando absorber la información que comenzaba a recibir.

"Sí, Aeris: te permitiré reunirte con tu hija… Debes decirle la verdad y, si es posible, apartarla de Serenity, ya que es la manifestación de todo lo que más detestas"— siguió, sabiendo que Elia la seguía con la mirada: — "Sólo debes ir arreglada adecuadamente, como la real reina de Urano que eres"— y su sonrisa pasó a ser una cargada de misterio.

Con un gesto de la mano, convocó a Mina, la cual tenía en sus manos una caja de color negro.

"No te pediré que te vistas de una manera específica, pero sí que utilices estas joyas, las cuales sé que resaltarán tu esencia real y que demostrarán a quien te vea porqué eres una de mis Senshis más leales… ¿O no es así?"— y sonrió complacida.

"Sí… A-así es, mi Señora"— y no pudo evitar hacer una nueva reverencia: — "No sabe cuánto le agradezco esta oportunidad… No la decepcionaré"— y, extendiendo sus manos, recibió la caja de parte de Mina para luego retirarse.

Ambas esperaron por unos minutos hasta que la figura de Elia desapareciera por completo.

"Este plan debe funcionar, Minako"— dijo Chaos.

"Mi Señora… Este plan funcionará y será el golpe final para Serenity y sus Senshis"— le contestó Mina con una mirada confiada.

"Bien… Siendo así, prepara todo para que el mundo vea el final de las Senshis de la Luz"— y con una sonrisa macabra, teletransportó a la rubia hacia la entrada del lugar, para que se dirigiera a las demás guerreras.

"Así será, mi Señora, así será"


Fin del capítulo

Y bien, nos estamos acercando al final

Holis.

Aprovechando las vacaciones les traigo un nuevo capítulo de este libro. El problema es que pronto entraré a trabajar y ahí me va a costar escribir los últimos capítulos. Sean pacientes, ¿si?

Agradezco todos los reviews que he recibido. A diferencia de algunos autores, no me gusta individualizar, pues la última vez que lo hice simplemente me borraron la historia. No caeré de nuevo en lo mismo, lo siento. Mas, nuevamente, muchas gracias a todos.

Nos estamos viendo el próximo capítulo. Ya ven que las cosas no andan fáciles, pero en fin, créanme, se pondrán peor.

Saludos!