Antes de nada quería decir que en este capitulo hay una canción "Yo te amo" de Chayanne del disco Simplemente. No la utilizo con ningún fin de lucro.
Capitulo 37: Un hermoso San Valentín.
Terminó Enero y empezó Febrero trayendo con él muchos días tormentosos. Harry estaba desesperado, llevaba más de una semana durmiendo con Alicia y estaba cada vez más desesperado. Para él era un suplicio tenerla a su lado y no poder tocarla. Por suerte ya no discutían.
Así llegó el 7 de Febrero, la boda de Javier y María. Harry estaba en la casa del Valle del Godric, en la casa de sus padres que ya la había arreglado y estaban viviendo allí. Harry ya estaba listo y se había ido a casa de sus padres para irse con ellos y con Sirius, Remus, Raichel y Tonks a la Madriguera donde se iba a celebrar la boda. Molly estaba encantada con eso le encantaban las bodas.
Alicia por otro lado ya estaba allí, se había ido por la mañana temprano en moto y con la ropa de madrina para cambiarse allí y ayudar a María a vestirse. Harry se había vestido en esa ocasión también con un traje negro muy parecido al que llevó a la boda de Kevin y Gema pero esta vez llevaba una camisa blanca y una corbata negra.
Harry estaba en el salón de la casa de sus padres con Sirius, Remus, Raichel y Tonks, ninguno hablaba solo observaban como el matrimonio Potter iba de un lado a otro del salón cogiendo cosas que necesitaban.
Harry estaba pensativo mientras veía como su madre se ponía los pendientes y no pudo evitar sonreír, su madre estaba preciosa.
- ¿Qué pasa Harry?- dijo Lily con ternura- ¿qué miras tanto?
- Lo bonita que estas- dijo Harry.
Lily sonrió con ternura, se sentó junto a él y le dio un beso en la mejilla. Lily lo miró a los ojos y lo vio triste, sabía que su hijo lo estaba pasando mal con Alicia el problema que ella tenía.
- Harry te veo triste- dijo Lily acariciándole el rostro con suavidad- y no me gusta verte triste.
- Estoy bien mama- dijo Harry sonriéndola.
- ¿Qué tal van las cosas con Alicia?- dijo James uniéndose a la conversación.
- Bien- dijo Harry levantándose y mirando a través de la ventana.
- No nos mientas Harry- dijo Sirius- ¿seguís durmiendo en habitaciones separadas?
- No- dijo Harry sin dejar de mirar por la ventana- desde el día que fuimos a la feria dormimos juntos.
- Bueno ya habéis dado un paso- dijo Remus.
- Si pero es mucho peor ahora- dijo Harry suspirando- cada ve que intentamos hacer el amor ella termina llorando y yo me siento el peor hombre del mundo.
- No digas eso Harry- dijo Raichel- es normal que llore, ella tiene miedo.
- Ya lo sé- dijo Harry- pero siento que la estoy haciendo daño y yo solo quiero ayudarla, demostrarla todo lo que la quiero. Es tan difícil tenerla al lado y no poder tocarla.
- Es normal con ese mujerón- dijo Sirius y James a la vez- a mí también me seria difícil.
Los dos hombres se callaron cuando vieron las miradas asesinas de sus esposas.
- Todo se arreglara- dijo Tonks.
- ¿Y sino se arregla?- dijo Harry- tal vez soy yo y ella podría superar ese trauma con otra persona.
- No digas eso- dijo Lily- ella te quiere y tu a ella. Tú eres el único que puedes ayudarla a superarlo- la mujer se acercó a su hijo y se agarró a su brazo- te aseguro que todo se arreglará.
- Eso espero- dijo Harry dándole un beso en la cabeza a su madre.
- Será mejor que nos vallamos o llegaremos tarde- dijo James sonriendo.
Todos salieron y se subieron en los coches, James y Lily se fueron con Harry en el coche de este. Tardaron más o menos una hora en llegar y cuando lo hicieron ya había un montón de coches de los invitados.
Llamaron a la puerta principal y Charlie los abrió, todos entraron mientras le entregaban los abrigos y Charlie con un movimiento de varita los hacía desaparecer. Entraron al salón, la casa era una locura, todos iban de un lado haciendo los últimos retoques.
Harry sonrió al ver a Alicia que bajaba las escaleras aun no estaba arreglada. Se acercó a ellos y los saludo, Harry la dio un beso en la comisura de los labios.
- ¿Qué haces que no estas lista todavía?- dijo Harry.
- María no me deja arreglarme, esta como loca, cuando me voy a arreglar me llama por que la falta algo o para que la ayude con algo- dijo Alicia.
- ¡ALICIA!- oyeron la voz de María que provenía del piso de arriba.
- Matadme por favor- dijo Alicia mientras todos sonreían.
- Será mejor que subas- dijo Ron bajando las escaleras- Hermione, Ginny, Eva y Estela están con ella pero te necesita para no sé que de su pelo que solo tu sabes hacer.
- ¡ALICIA!- volvió a gritar María a todo pulmón.
- ¡YA VOY MALDITA LOCA!- gritó Alicia mientras se dirigía al piso de arriba corriendo y el camino chocaba con Joaquín y Draco.
- Me va a volver loco- dijo Joaquín cuando llegó donde estaban los otros- lleva toda la mañana gritando.
- Muchacho ¿cómo esta Eva?- dijo Remus sonriendo.
- Más gorda que una vaca- dijo Joaquín.
Entonces una tos se oyó detrás de ellos. Todos se dieron la vuelta y vieron a Eva con las manos en la cadera y con el entrecejo fruncido.
- Pues tú tienes la culpa de que esté más gorda que una vaca- dijo Eva- el que decía yo control, yo controlo, ya veo como controlaste que me preñaste.
- Yo…yo…
- Yo…yo… vamos- dijo Eva enfadada y cogiéndolo de la oreja- tenemos que ensayar de nuevo como vas a llevar a tu hermana al altar.
- Ya lo hicimos muchas veces- dijo Joaquín con cara de dolor e intentando soltarse de su novia- yo ya lo controlo.
- Pues si lo controlas tan bien como controlaste esto- dijo Eva mientras se señalaba el vientre que ya estaba muy abultado- lo llevamos claro.
Harry y los demás los siguieron con la vista hasta que se perdieron. Todos estallaron en carcajadas cuando ya se habían ido.
- Estos chicos- dijo Sirius.
- ¿Por que no salimos al jardín allí están todos los invitados?- dijo Charlie.
Todos salieron al jardín de atrás. Como en la boda de Kevin y Gema habían lanzado un hechizo para mantener la temperatura que quisieran y allí dentro parecía ser verano. Harry, Lily, James, Sirius y Remus se pusieron a hablar con los padres de Alicia y Harry cogió en brazos a Emily. Después de una hora Javier bajo con Alicia que ya estaba arreglada. Iba preciosa, llevaba el vestido que se compro el día que la secuestraron, unos zapatos rojos y se había echo un moño muy elegante, además se había maquillado con mucha suavidad.
- Que guapo estas Javier- dijo Elisa sonriendo.
- Gracias- dijo Javier que parecía muy nervioso.
- Pues mi nuera esta rompedora- dijo James y Alicia sonrió.
- Gracias James- dijo Alicia sonriendo.
- Es que mi pastelito es tan lindo- dijo Thomas dándole un beso en la mejilla a Alicia.
- Vamos sentaos- dijo Molly- ya va a empezar la ceremonia.
Todos se sentaron. Javier se puso junto al altar, donde había un miembro del ministerio para casarlos, Alicia estaba junto a él. La chica hablaba con Javier, parecía que lo estaba tranquilizando mientras le colocaba la corbata.
La típica música de las bodas empezó a sonar y todos los invitados se pusieron en pie. Alicia se quito de delante de Javier y se puso a un lado. María hizo su aparición cogida del brazo de Joaquín. Cuando llegaron al altar, Joaquín le entregó María a Javier y le guiñó un ojo a su hermana y cuñado, los dos chicos sonrieron.
La ceremonia empezó, Harry sonrió al ver como Alicia dejaba escapar algunas lágrimas que se limpiaba rápidamente. Fue una ceremonia preciosa.
Después de la ceremonia hubo un banquete que todos disfrutaron. Antes del banquete el padre de Javier hizo un hermoso discurso y después de ese discurso le pidieron a Alicia que hablase.
- Javier y María me han pedido que hable- dijo Alicia con la copa en la mano y de pie mientras todos la miraban- y yo no soy muy buena dando discursos pero bueno ya que me lo han pedido. A ambos los conozco desde que tengo 11 años y aunque Javier me engaño al principio como a todos nosotros diciendo que era gay y se aprovecho de María y de mi por que nosotras como tontas le dejamos dormir en nuestra misma cama en verano pensando que no tenía peligro y más de una noche seguro que casi se come a María mientras dormíamos- todos se echaron a reír al oír eso- y aunque María es un poco mandona en algunos momentos, los quiero con todo mi corazón por que siempre han estado junto a mi, por que me han apoyado y han sido los mejores amigos que se pude tener y no los cambiaría por otros. Son como mis hermanos y los quiero muchísimo y les deseo de todo corazón que sean muy felices juntos y que me den muchos sobrinitos que corran por todos los lados. Por Javier y María.
- Por Javier y María- dijeron todos y bebieron a su salud.
Javier y María abrazaron a Alicia y la dieron un beso en la mejilla. Alicia se sentó y Harry la dio un beso en la sien de la cabeza. Alicia sonrió y le dio un beso en la mejilla.
Después de comer, los novios abrieron el baile y poco a poco se les iba uniendo más gente. Joaquín se acercó a Harry y a Alicia que estaban hablando.
- Bueno la madrina tiene que bailar con el padrino- dijo el muchacho.
- Tienes razón- dijo Alicia sonriendo y luego miró a Harry- después bailo contigo.
- Por mi no te preocupes- dijo Harry- ya sabes que no me gusta bailar.
- Pero vas a bailar conmigo- dijo Alicia dándole un beso en la nariz.
- Haré una excepción contigo- dijo Harry sonriendo.
Alicia se fue con Joaquín y empezaron a bailar. Ron, Hermione, Draco y Ginny se acercaron a Harry y se sentaron junto a él.
- Harry ¿cómo estas?- dijo Hermione.
- Bien- dijo Harry mirándola- como voy a estar.
- Lo decimos por que aunque digas que estas bien tus ojos se ven tristes- dijo Ron- te conocemos demasiado bien y no nos puedes engañar.
- Es por Alicia y su problema- dijo Ginny- ¿verdad?
- Si- dijo Harry mirando como su novia bailaba con Joaquín y se reía por algo que le estaba contando el chico.
- Ya sabemos que estáis durmiendo juntos nos lo contaste el otro día pero sigue sin haber sexo- dijo Draco.
- Sigue sin haber sexo- dijo Harry bebiéndose una copa de champaña de un trago- cada vez que lo intentamos, ella termina llorando.
- Tal vez es el lugar en donde lo intentáis- dijo Hermione- la verdad es que Grimmauld Place no te pone mucho a tono.
- Hermione tiene razón- dijo James que había oído la conversación mientras él, Remus y Sirius se sentaban con ellos.
- ¿Y donde queréis que lo hagamos?- dijo Harry- ¿en el coche?
Todos se quedaron en silencio pensativos, pensando en lugares mientras Harry veía como Alicia comenzaba a bailar con Javier y María se ponía a bailar con su hermano.
- Gracias por el brindis a estado hermoso- dijo Javier mirando a su amiga mientras bailaba con ella.
- No hay de que- dijo Alicia sonriendo.
- ¿Cómo te van las cosas con Harry y tu problema?- dijo Javier.
- Mal- dijo Alicia con la voz temblorosa y apoyando la cabeza en el pecho de su amigo- siento que le estoy haciendo daño. Y tengo tanto miedo de perderle por que lo quiero con toda mi alma. Pero siento que nunca voy a poder superar mi trauma y que él se va a cansar de mí y se va ir con otra y yo lo entiendo.
- No digas eso- dijo Javier al sentir como su amiga comenzaba a llorar- todo se arreglara. Te lo aseguro, se arreglara.
- Mira que soy estúpida- dijo Alicia sonriendo y limpiándose las lagrimas- te voy a amargar la boda por mis estupideces.
- Tu nunca podrías estropearlo- dijo Javier sonriendo y dándola un beso en la cabeza.
Mientras los otros seguían pensando en algún lugar cuando Ginny sonrió al recordar uno.
- Ya sé un lugar- dijo Ginny sonriendo.
- ¿Cuál?- dijo Sirius.
- Draco tiene una cabaña a la que fuimos alguna vez cuando éramos novios- dijo Ginny- esta en un sitio apartado y hermoso.
- Ya sé cual- dijo Draco- una cabaña que compró mi padre cuando yo era pequeño. Buena idea Ginny, ese lugar es tranquilo y seguro que os gusta. Además tiene comida de sobra y podríamos ir antes de que valláis vosotros para arreglar un poco.
- Perfecto- dijo James sonriendo- seguro que es el lugar perfecto.
- Pero ¿cuándo podría llevarla?- dijo Harry.
- En San Valentín- dijo Ron.
- Claro es perfecto además tenemos tiempo para comprar algunas cosas- dijo Hermione- mira, tu irías un poco antes para preparar la cena.
- Pero yo no sé cocinar- dijo Harry.
- Mama te podría a enseñar a cocinar durante estos días- dijo Ron.
- Tienes razón- dijo Hermione- Molly te enseña a cocinar, tu vas un poco antes y haces una cena romántica, pones velas, flores y cuando tu nos llames y nos digas que todo esta preparado nosotros la llevamos a la cabaña y os volvéis el Lunes por la mañana o por la tarde cuando veáis.
- Además podrías comprarte un poco de ropa elegante y comprarle a ella un vestido para que se lo ponga- dijo Ginny- te podríamos enseñar a bailar y allí podrías poner un poco de música y bailar con ella. Poco a poco iréis entrando en situación y ella pues irá dejándose llevar por ti y lo demás no creo que te lo tengamos que explicar.
- No- dijo Harry sonriendo.
- He leído algún libro de psicología- dijo Hermione- y dice que lo mejor es que no lo programéis sino que surja, que sea ella o él, en este caso ella la que tome la iniciativa.
- Vamos que aunque te estés muriendo de las ganas por cepillartela te esperes a que sea ella la que empiece- dijo Draco recibiendo una colleja de su mujer.
- Mira que eres basto- dijo Ginny negando con la cabeza.
- Me encanta las ideas de tus amigos- dijo James sonriendo.
- Pero lo mejor es que no le digas nada a ella- dijo Remus- hasta que no llegue el momento de llevarla.
- Eso- dijo Sirius.
- Y además podría…- dijo Harry sonriendo-…si lo haré.
- ¿Harás el que?- dijo Draco.
- Ya lo sabréis- dijo Harry sonriendo.
- Esa sonrisa no me gusta para nada- dijo Hermione.
- No os voy a decir nada- dijo Harry- es una sorpresa.
- Pero…- Ron se quedó en silencio al ver que se acercaba Alicia.
- ¿Qué pasa? ¿De que estabais hablando que cuando he llegado os habéis callado?- dijo Alicia.
- De nada- dijo Ginny.
- Bueno si vosotros lo decís- dijo Alicia- yo venía para que Harry bailase conmigo, dijiste que harías una excepción.
- Si vamos- dijo Harry levantándose y cogiendo la mano de su novia.
Llegaron a la pista de baile y se pusieron a bailar. Era una música lenta y hermosa.
- ¿Por qué sonríes tanto?- dijo Alicia sonriendo mientras miraba a su novio.
- Por que soy feliz- dijo Harry sonriendo- por que estas junto a mí.
- Que tonto eres- dijo Alicia dándole un beso en la comisura de los labios- por eso te amo tanto.
- ¿Por qué soy tonto?- dijo Harry sonriendo.
- Si- dijo Alicia devolviéndole la sonrisa.
Harry se acercó a ella y la dio un beso en los labios. Un beso en el que le quería demostrar todo lo que la quería. Cuando se separaron apoyó su frente en la de la chica y ambos cerraron los ojos.
- Te quiero mi ángel.
- Yo también Harry, te quiero mucho.
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A la mañana siguiente Harry se levantó bastante tarde pero Alicia aun seguía durmiendo y decidió dejarla que durmiese, la noche anterior habían llegado tarde.
Harry se dio una ducha mientras pensaba en lo que sus amigos le habían propuesto sobre la cabaña, se vistió y cuando salió del baño vio que su novia seguía durmiendo. Bajo las escaleras y vio que en la casa ya estaban Molly, Draco, Hermione, Ginny y Ron.
- Buenos días- dijo Harry.
- Buenos días- dijeron todos.
- ¿Quieres desayunar cariño?- dijo Molly.
- Si gracias Molly- dijo Harry.
- ¿Y Alicia?- dijo Ron.
- Todavía esta durmiendo- dijo Harry.
Molly le puso el desayuno en la mesa y se sentó junto a él. La mujer se le quedó mirando y Harry le devolvió la mirada.
- ¿Qué pasa Molly?- dijo Harry sonriendo.
- Cuando quieres que empiece a enseñarte a cocinar- dijo la mujer.
- Ya se lo habéis contado- dijo Harry mirando a sus amigos.
- Si ya lo sabe todo el mundo- dijo Molly- lo extraño es que Alicia no se haya enterado.
- Ya veo- dijo Harry negando con la cabeza y comenzando a desayunar.
- Bueno- dijo Molly- ¿cuándo empiezo con las clases?
- Hoy mismo- dijo Harry- mientras hagas la comida me enseñas. Solo tienes una semana para enseñarme.
- Tiempo suficiente- dijo Molly sonriendo.
- Toma te he traído la cámara de video para que os grabéis mientras estéis allí y así tengáis un recuerdo- dijo Ron sonriendo.
- Gracias- dijo Harry.
Así a la hora de la comida empezó a enseñarle a Harry como cocinar mientras Alicia hablaba con los demás.
- ¿Por qué le estas enseñando a cocinar tía Molly?- dijo Alicia.
- Por que quiero aprender- dijo Harry- tienes algún problema con eso princesa.
- No, no- dijo Alicia sonriendo- así alguna vez me harás de comer.
Durante esos días Molly, le estuvo enseñando a cocinar y Lily a escondidas le enseñaba a bailar para que Alicia no se enterase. Molly le enseñaban platos especiales para que se los preparase, además la mujer le había dicho que le haría un pastel de chocolate de postre.
Además se fue con Hermione, Ginny, Lily, Elisa y Molly a comprar un vestido des fiesta a ella y un esmoquin para él. Además las mujeres les compraron unas sabanas de seda blancas para la cama, velas y flores. A las flores las habían echado un hechizo para que no se marchitaran y lo habían llevado todo a la cabaña.
A Harry le encantó el lugar cuando lo vio, era hermoso, tranquilo y estaba apartado. Cerca había una hermosa cascada y era la única cabaña de los alrededores. Todos los Weasley con sus esposas y marido, los padres de Alicia, y los merodeadores con sus esposas ayudaron a Harry limpiando la cabaña, poniendo las sabanas de seda, colocando las flores y dejándole unas rosas rojas aparte para que Harry echase sobre la cama los pétalos. Las velas las colocaron por todo el salón de la cabaña y en la habitación para que Harry las encendiese.
Sin que Alicia se diese cuenta se llevaron un poco de ropa de ella y también de Harry para que tuviesen para todo el fin de semana y la dejaron en la cabaña junto a la ropa que habían comprado.
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Y así llegó el 14 de Febrero, San Valentín, el día de los enamorados. Harry se estaba duchando para después irse a la cabaña mientras oía a su novia que revolvía toda la habitación buscando algo. Harry salió del baño ya vestido y secándose el pelo con una toalla. Vio a su novia buscando por todos los cajones y rincones de la habitación algo.
- ¿Qué buscas cariño?- dijo Harry.
- Nada- dijo Alicia bruscamente.
Harry no dijo nada cogió el reloj y se lo puso. Se secó el pelo con un hechizo y oyó como su novia cerraba con fuerza un cajón y la miró.
- ¿No sé que le pasa a esta casa?- dijo Alicia- desde unos días atrás me desaparecen cosas, me ha desaparecido ropa y ahora me desaparece un anillo. No lo entiendo.
- Ya lo encontraras- dijo Harry sonriendo para sus adentros.
- Y además me he dado cuenta de que me estáis ocultando algo- dijo Alicia y Harry vio como unas lagrimas resbalaban por su rostro- siempre estáis hablando de algo y cuando yo entro en la habitación os calláis, siempre estáis cuchicheando y en esta semana casi no te he visto, siempre me he quedado cuidando a los niños mientras vosotros os ibais a saber donde ¿Qué pasa? ¿Estáis haciendo tratos con los mortífagos y pensáis entregarme a ellos o que?
Harry empezó a reír ante esas palabras y le limpió las lágrimas con los pulgares y la dio un beso en los labios.
- No digas tonterías- dijo Harry sonriendo- bueno me tengo que ir.
- ¿Qué?- dijo Alicia mirándolo- pero espera y me voy contigo.
- No me puedes acompañar- dijo Harry saliendo de la habitación mientras se ponía el abrigo y bajaba las escaleras.
- ¡Pero hoy es San Valentín, el primer San Valentín que pasamos juntos!- dijo Alicia siguiéndole y todos salieron de la cocina al oír los pasos apresurados de los chicos y sus voces- ¡¿qué estas tramando Harry James Potter?!
- Dentro de poco te enterarás- dijo Harry guiñándole un ojo y saliendo.
- ¡Joder!- dijo Alicia dando una patada al aire y subió corriendo las escaleras encerrándose en su habitación.
Y las horas pasaron, Harry en la cabaña preparando todo y Alicia en su habitación encerrada pensando en que ese era su peor San Valentín que estaba teniendo. Mientras Ron, Hermione, Ginny, Draco, Molly, Arthur, los padres de Alicia, James y Lily estaban en la cocina hablando y esperando la llamada de Harry.
- Pues nosotros nos iremos a cenar después de llevar a Alicia a la cabaña- dijo Draco acariciándole el pelo a Ginny.
- Y nosotros- dijo Ron.
- Nosotros también deberíamos hacer algo- dijo James- es el primer San Valentín en el que estamos juntos.
- Pues si- dijo Lily.
Sobre las ocho el teléfono de Ron empezó a sonar. El pelirrojo se levantó y lo sacó del bolsillo del pantalón.
- Es Harry- dijo Ron a los demás y después descolgó el teléfono- ¿sí? ¿Está todo listo? … Esta en vuestra habitación encerrada, no ha bajado desde que té as ido, estará pensando que es el peor San Valentín de su vida… si más o menos tardaremos una hora en llegar… vale ahora nos vemos- Ron colgó el teléfono y miró a todos con una sonrisa picara- vamonos Mione, ha llegado el momento de nuestra participación en todo esto.
- Vamos con vosotros- dijo Draco sonriendo.
Todos salieron de la cocina y subieron al cuarto de Alicia. Llamaron a la puerta pero nadie contesto y volvieron a llamar.
- Dejadme en paz- dijo Alicia desde dentro- quiero estar sola.
- Abre pastelito- dijo Thomas.
- No quiero- dijo Alicia.
- No seas estúpida y abre la puerta Alicia- dijo Ron aporreando la puerta- vamos o no podremos llevarte con Harry.
Después de unos minutos la chica abrió la puerta y los miró a todos.
- ¿Llevarme a donde?- dijo Alicia- ¿dónde ha ido Harry?
- Pronto lo sabrás- dijo James mientras Ginny entraba a la habitación de la chica, cogía el abrigo y se lo ponía.
- Vamos- dijo Hermione cogiéndola de la mano y tirando de ella escaleras abajo.
- Suerte cariño- dijo Elisa mientras veía como arrastraban a su hija hasta la salida.
- ¿Suerte por que?- dijo Alicia mirando por encima de su hombro y viendo como todos le decían adiós con la mano.
Salieron a la calle y se subieron en el coche de Ron. Y se pusieron en marcha. Cuando ya estaban casi llegando Alicia hablo.
- ¿Dónde vamos?- dijo Alicia que estaba sentada entre Draco y Ginny- ¿qué es lo que todo el mundo sabe y yo no sé?
- Pronto lo sabrás- dijo Hermione que iba sentada en el asiento del copiloto.
- No me gusta el misterio que os traéis- dijo Alicia.
- Es una sorpresa- dijo Ginny sonriendo y mirando a través de la ventana.
- Ya estamos llegando- dijo Draco.
- ¿Adónde?- dijo Alicia.
- ¡Ya lo verás!- dijeron sus amigos a la vez.
Alicia se quedó en silencio y Ron se detuvo. Bajaron del coche y Alicia miró a su alrededor. Miró la única cabaña que había en los alrededores y que tenía las luces encendidas.
- ¿Qué es todo esto?- dijo Alicia mientras subían las escaleras que había en la cabaña y llamaban a la puerta.
Después de unos minutos, Harry abrió la puerta y los sonrió.
- ¿Harry?- dijo Alicia extrañada- ¿qué haces aquí?
- Vendadla los ojos- dijo Harry dándole una venda a Draco.
- Esperad un momento- dijo Alicia pero Draco la vendó los ojos.
- ¿Cuántos dedos tengo?- dijo Harry.
- No lo se Harry explícame que es todo esto- dijo Alicia.
- Eres muy impaciente- dijo Draco sonriendo.
- Dime cuantos dedos tengo- dijo Harry.
- ¿Dos?- dijo Alicia rindiéndose.
- No, eran cinco- dijo Harry sonriendo.
- Nosotros nos vamos- dijo Ron.
- ¿Adónde?- dijo Alicia.
- Nos vemos primita- dijo Ron y la dio un beso en la mejilla.
Después de que todos la diesen un beso en la mejilla. Se fueron hacía el coche y antes de entrar dijeron los cuatro a la vez:
- Suerte.
- ¿Suerte por que?- dijo Alicia pero el coche ya había arrancado y se habían ido- Harry ¿qué es todo esto?
- Ya lo veras- dijo Harry cogiéndola de las manos- no te preocupes yo te guío.
- Pero ¿por qué haces todo esto?- dijo Alicia mientras Harry la ayudaba entrar a la cabaña- ¿de quien es esta cabaña?
- No preguntes más y confía en mí- dijo Harry- por qué confías en mí ¿no?
- Claro que confío en ti- dijo Alicia- pero tanto misterio me esta matando.
Harry la condujo hasta el cuarto de baño.
- Haber espera aquí- dijo Harry metiéndola en el baño.
- ¿Dónde estamos?- dijo Alicia.
- En el baño- dijo Harry.
- ¿Y por que me traes al baño?- dijo Alicia.
- Ya lo veras- dijo Harry- ahora tienes que hacer lo que yo te diga y no vale hacer trampas.
- Esta bien- dijo Alicia sonriendo les estaba empezando a gustar ese jueguecito- me esta empezando a gustar esto, es excitante.
- Me alegro- dijo Harry sonriendo feliz- bueno lo que tienes que hacer es lo siguiente. Cuando yo te diga te quitas la venda de los ojos y cuando lo hagas sabrás lo que hacer y por último saldrás del cuarto de baño cuando yo te lo diga, solo cuando yo te lo diga ¿entendido?
- Si- dijo Alicia y Harry le dio un beso en los labios.
Harry salió del cuarto de baño y cerró la puerta tras él.
- Ya puedes quitarte la venda.
Alicia se quitó la venda y se encontró en un baño muy grande, donde había un armario, un lavabo, el inodoro, y un gran yacuzzi (N/A: No sé si lo habré escrito bien sino perdonadme) que ocupaba una gran parte del baño.
Fuera del armario había colgado de una percha una gran bolsa, en el medio de la bolsa había una cremallera y Alicia supuso que dentro debía de haber una prenda de ropa. Pegado en la bolsa había un papel, Alicia se acercó a la bolsa y cogió el papel, lo desdobló y comenzó a leer lo que ponía.
Hola mi ángel, espero que te guste lo que te he comprado, quiero que te lo pongas, además tienes unos zapatos junto al lavabo y el maquillaje esta en el armario. Quiero que te pongas más hermosa de lo que eres y aunque se que eso es difícil inténtalo. Harry que te quiere.
Alicia sonrió, dejó el papel sobre el lavabo y bajo la cremallera de la bolsa. Se llevó las manos a la boca al ver el vestido más hermoso que había visto nunca. Era negra y tenía muchas piedrecitas que brillaban, era largo hasta los pies y tenía un poco de cola. Era de tirantes muy finitos, tenía un escote de cascada y dejaba toda la espalda al descubierto.
La chica sonrió y no se pensó dos veces en seguir las ordenes de Harry. Se lo puso y lo mismo hizo con los zapatos que eran negros e iban a la perfección con el vestido. Además abrió el armario y sacó el maquillaje.
Mientras Harry iba de un lado a otro terminado de preparar las cosas para la velada perfecta. Colocó la cena en la mesa y encendió las velas que había sobre la mesa y por el salón donde comerían, también avivó las llamas de la chimenea. Después se fue a la habitación y sobre las sabanas de seda blancas echó los pétalos de las rosas rojas. Y se puso el esmoquin que se había comprado para la ocasión. Encendió también las velas que había en la habitación y después salió de la habitación cerrando la puerta tras él.
Lo siguiente que hizo fue hacer un camino que llevase a Alicia desde el baño hasta el salón. Y por último cogió una hoja y un papel y le escribió una nota a la chica que metió debajo de la puerta y se fue al salón a esperarla.
Harry colocó en el salón la cámara que le había dejado Ron para grabar lo que ocurriese y luego verlo junto a ella. Le había lanzado un hechizo para que cada vez que hubiese una persona en la sala la cámara se pusiese a grabar sola y cuando no hubiese nadie que dejase de grabar.
Alicia vio como Harry metía un papel por debajo de la puerta. Se termino de hacer el recogido que se estaba haciendo y cogió la nota para leerla.
Ya ha llegado el momento de que sepas todo mi ángel, espero que te quede bien el vestido y que te haya gustado. Ahora quiero que cuentes hasta diez y después salgas y sigas el camino que te llevará hasta mí. Harry que te quiere.
Alicia dejó la nota junto a la otra y contó hasta diez como le había dicho su novio para después abrió la puerta. Vio un camino de rosas. El lugar solo estaba iluminado por las velas que también formaban el camino. El camino era tan ancho como la puerta y las velas estaban situadas en dos filas y en el centro de esas dos filas estaba el camino de rosas.
Alicia sonrió y agarrándose el vestido para no pisárselo empezó a caminar. Cada vez le gustaba más todo eso, se sentía como la princesa de un cuento de hadas con ese vestido, con esos zapatos y con su príncipe azul esperándola detrás de la puerta.
La chica tomo aire y después abrió. Se encontró en una sala bastante grande, en la pared de la derecha había una chimenea, en ella el fuego crepitaba, delante de la chimenea había una alfombra y un sofá que parecía bastante cómodo.
En el lado izquierdo había una mesa con comida, de la que salía un olor muy rico, en la mesa además había un par de velas que le daba un toque muy romántico. Además por la habitación había algunas mesas más pegadas a la pared donde había jarrones con rosas de todos los colores y algunas velas. De esas velas y de la chimenea era la única iluminación que había. Además en uno de los lados había un mueble donde había una mini cadena de la que salía una música lenta y romántica. Y Harry estaba en el centro de la sala, mirándola.
- Feliz San Valentín- dijo Harry sonriendo.
- Es maravilloso- dijo Alicia mirando toda la sala pero Harry solo la observaba a ella.
- Da una vuelta- dijo Harry mordiéndose el labio, la chica obedeció y dio una vuelta sobre si misma sin dejar de sonreír en ningún momento- cuando compre ese traje no pensé que te iba a quedar tan bien.
- Es hermoso- dijo Alicia acercándose a Harry- me encanta.
- ¿Qué te parece si cenamos?- dijo Harry.
- Buena idea- dijo Alicia.
Harry como todo un caballero le retiro la silla de la mesa para que se sentara y después la acercó a la mesa. Él se sentó al otro lado y con un movimiento de varita la comida se sirvió sola. Ninguno de los dos dejaba de sonreír.
- ¿Has hecho tú la cena?- dijo Alicia.
- Si- dijo Harry.
- Por eso mi tía te estaba enseñando a cocinar- dijo Alicia sonriendo.
- Si- dijo Harry- pero pruébala haber que tal me ha salido.
Alicia cogió un poco con el tenedor y se lo metió a la boca. Harry esperó el veredicto.
- Esta muy bueno- dijo Alicia sonriendo- esta buenísimo, me parece Harry que yo no voy a volver a cocinar en casa y lo vas a hacer tu, por que esto esta riquísimo.
- ¿De verdad esta bueno?- dijo Harry sonriendo.
- Si no me crees pruébalo- dijo Alicia.
Harry también lo probó y se dio cuenta de que si estaba bueno, al fin y al cabo había aprendido de la mejor de las cocineras. Siguieron comiendo mientras hablaban de cosas triviales.
Después de cenar, Harry hizo desaparecer con un movimiento de varita, todo lo que había en la mesa y se acercó a su novia que seguía sentada en su sitio.
- ¿Puedes venir un momento?- dijo Harry.
- Si- dijo Alicia agarrando la mano de Harry, este la condujo hasta el sofá e hizo que se sentara.
La chica se sentó. Harry respiró hondo, plantó una rodilla en el suelo y le agarró la mano a Alicia.
- Alicia tú eres mi vida, tú eres la razón de mi existencia, te metiste en el fondo de mi corazón el primer día que té vi y no te he podido sacar y tampoco quiero hacerlo. Sé que llevamos muy pocos meses saliendo pero yo se que eres la mujer de mi vida, que nunca existirá otra mujer como tú para mí. Quiero compartir mi vida contigo, sé que ya estamos viviendo juntos pero no es suficiente para mí, por que quiero tener muchos hijos contigo, quiero comprarme una casa contigo, una casa que tenga un gran jardín para que Tobby juegue con los niños que tengamos, quiero amarte cada noche pero no como mi novia, sino como mi mujer, mi todo, por que pequeña quiero envejecer junto a ti. Alicia ¿quieres casarte conmigo?
Harry abrió una pequeña caja y Alicia pudo ver un hermoso anillo de compromiso. Alicia había escuchado las palabras del chico y no pudo evitar que las lágrimas saliesen de sus ojos y bañasen su rostro.
- Claro que quiero casarme contigo Harry- dijo Alicia.
A Harry le se iluminó el rostro y los ojos le brillaron con intensidad por la emoción. Sacó el anillo de la caja y se lo puso en el dedo a la chica que le quedaba perfecto. Harry se acercó a ella y la dio un dulce beso en los labios que ella correspondió con la misma dulzura. Cuando Harry se separó se puso en pie y le tendió la mano.
- ¿Me concede este baile princesa?- dijo Harry sonriendo.
- ¿Bailar? ¿Tú?- dijo Alicia sonriendo mientras se limpiaba las lágrimas- pero si no te gusta.
- Ahora le he cogido el gusto- dijo Harry sonriendo- me esta empezando a gustar.
Alicia sonrió más aun y le cogió la mano que le tendía. Se puso en pie y se fueron al centro de la sala. Alicia le rodeó el cuello con ambos brazos y Harry la cintura. Y empezaron a bailar.
- ¿Desde cuando bailas tan bien?- dijo Alicia mirándole a los ojos.
- Durante toda esta semana mi madre me ha estado enseñando- dijo Harry sonriendo.
- Pues ha hecho un buen trabajo- dijo Alicia.
Los dos quedaron en silencio y empezó a sonar una canción preciosa.
En palabras simples y comunes yo té extraño
En lenguaje terrenal mi vida eres tú
En total simplicidad sería, yo te amo
Y en un trozo de poesía, tú serás mi luz
Mi bien,
El espacio donde me alimento de tu piel que es bondad,
La fuerza que mueve dentro para recomenzar,
Y en tu cuerpo encontrar la paz
Esa canción y estar tan juntos les hacía olvidar todo lo que estaban viviendo y que habían vivido, todo lo que querían olvidar. Solo recordaban lo buenos momentos juntos. Alicia tenía su cabeza apoyada en el pecho de Harry y no sentía miedo de estar tan cerca de él al contrario, se sentía cómoda, segura. Había olvidado los últimos meses, durante esos días olvidaría lo que había vivido mientras estaba secuestrada, lo haría por Harry pero también por ella, por que quería que esa noche fuese perfecta, quería volver a sentir como mujer y no sentía miedo, no en esos momentos.
Harry sonrió mientras hundía el rostro en el pelo de la chica. Sonreía por que no sentía a su novia temblar aunque estuviesen tan cerca, aunque entre sus cuerpos no hubiese separación. Él quería que esa noche fuese perfecta para los dos.
Si la vida me permite al lado tuyo
Crecerán mis ilusiones, no lo dudo
Y si la vida la perdiera un instante
Que me llene de ti,
Para amar después de amarte… vida
Harry cada vez la apretaba con más fuerza contra su cuerpo y ella seguía sin temblar. Las manos de la chica instintivamente acariciaban la nuca de Harry y enrollaban los dedos en el cabello azabache de su prometido. Ambos tenían los ojos cerrados para disfrutar mejor de los roces de sus cuerpos.
No tengas miedos, ni dudas
Este amor es demasiado bueno
Qué tu serás mi mujer
Yo te pertenezco todo entero
Mira mi pecho, lo dejo abierto,
Para que vivas en él
Ya no tenía miedo, ni dudas, sabía que lo amaba y que él nunca sería capaz de hacerla daño, quería entregarse a él, ser su mujer de nuevo.
Ella era su mujer y siempre lo sería, pasará lo que pasará. Harry sabía que era completamente de ella, como él sabía que ella era completamente de él.
Para tu tranquilidad me tienes en tus manos
Para mi debilidad la única eres tú
Al final, tan solo sé, que siempre te he esperado
Y que llegas a mi vida y tú me das la luz
El bien,
Ese mundo donde tus palabras hacen su voluntad
Ella era todo para él y no le importaba tener que esperar una vida para que ella estuviese preparada por que estaría dispuesto a esperar millones y millones de vidas, por que era la única, solamente existía ella para él, lo tenía entre sus manos y lo podía manejar como se le antojará por que sus palabras, sus actos eran su voluntad y haría cualquier cosa por ella, cualquier cosa. A ella le pasaba lo mismo con él, eran el esclavo del otro y ellos lo sabían.
La magia de este sentimiento
Que es tan fuerte y total,
Y sus ojos, que son mi paz
No había magia más fuerte que el amor y hechizo más poderoso que un te quiero, que un te amo y ellos lo sabían. Muchas veces se habían preguntado ¿el amor lo cura todo? Y no habían sabido contestar pero ahora sabían que si, que el amor lo cura todo y más un amor tan fuerte como el de ellos.
Si la vida me permite al lado tuyo
Crecerán mis ilusiones, no lo dudo
Y si la vida la perdiera en un instante
Que me llene de ti,
Para amar después de amarte… vida
Sabían que la única forma de ser felices completamente era estar juntos por eso Harry le había pedido que se casara con él para estar juntos y poder ser felices.
Alicia levantó la cabeza y le miró a los ojos, él le devolvió la mirada. Sus miradas decían todo lo que se amaban, todo lo que sentían. Con una simple mirada el corazón de ambos latía con rapidez como un caballo que galopa.
Poco a poco fueron acercando sus rostros para besar los labios del otro, esos labios que deseaban.
No tengas miedos, ni dudas
Este amor es demasiado bueno
Qué tu serás mi mujer
Yo te pertenezco todo entero
Mira mi pecho, lo dejo abierto,
Para que vivas en él
Alicia acortó la distancia que había entre los dos y sus labios se unieron en un beso suave. Sus lenguas y sus labios se rozaban con tanta suavidad que parecía un sueño, un sueño maravilloso del que no querían despertar.
La canción estaba terminando y el cantante repetía una y otra vez el estribillo. Y Alicia cada vez tenía menos dudas en lo que estaba apunto de pasar, la chica aumento el ritmo del beso tornándolo apasionado, fogoso.
Harry le acariciaba la espalda con la punta de los dedos y la estaba dejando a ella, que tomase ella la iniciativa como le había dicho Hermione que hiciese.
La canción había terminado, la sala estaba en silencio y las dudas y los miedos de Alicia desaparecieron. Ahora la chica estaba desesperada por sentir la piel de su prometido, sentir los besos de su prometido por todo su cuerpo. Es como si la chica traumatizada por los abusos sexuales que había sufrido hubiese desaparecido para que volviese la antigua Alicia, para que volviese la chica a la que le encantaba hacer el amor con su novio y ahora prometido.
Alicia le desabrochó la chaqueta y se la quito con desesperación para después tirarla al suelo. Las manos de la chica fueron a la pajarita del chico que también le quito. Sus manos intentaron desabrochar los botones de la camisa pero las manos le temblaban pero no era de miedo, era de desesperación por sentir la piel de Harry entre sus dedos, por sentir de nuevo su sabor que había olvidado.
Harry como vio que ya había tomado la iniciativa y como estaba tan desesperado como ella por sentir de nuevo la piel de la chica, la ayudó a desabrochar los botones de la camisa. Así que mientras se besaban con desesperación, las manos de ambos desabrochaban la camisa del chico.
La espalda de Harry tocó la pared en el mismo momento en el que Alicia conseguía desabrocharle el último botón y la chica veía el pecho del chico. Ninguno hacía nada, Harry estaba esperando para ver si su prometida seguía o se echaba para atrás. Alicia levantó una de sus manos y pasó el dedo índice por los contornos de los músculos de Harry. Alicia puso sus manos en los abdominales del chico y empezó a subir sus manos por el pecho del chico pasando por sus pectorales hasta llegar a sus hombros para después desprenderle de la camisa. Alicia se pegó más al cuerpo de su prometido y le dio un beso con suavidad.
Harry cerró los ojos al sentirlo, lo que tanto había echado de menos tal vez esa noche sucedería si su prometida no se echaba para atrás. Harry colocó sus manos en la cadera de la chica mientras ella le seguía besando el pecho. Harry gimió al sentir como Alicia le mordía el pezón y después lo lamía. Las manos de la chica le acariciaban los fuertes brazos y la chica comenzó a besar, a morder y a lamer esa parte de su cuerpo.
Harry empezó a rozar la espalda de la chica con las manos y la chica lo miró a los ojos. Sus miradas se conectaron y esta vez fue Harry el que acortó la distancia y la beso ardientemente. Sus lenguas exploraban la boca del otro. Harry beso la barbilla de la chica y bajo a su cuello. La chica había cerrado los ojos para dejarse llevar por su chico. Harry le empezó a besar el hombro y le bajo los tirantes del vestido hasta que le quitó el vestido y la dejo con un simple tanga negro. Harry observó la figura perfecta de su chica. Alicia se acercó a él, se soltó el cabello que cayó con un movimiento de danza sobre su espalda y le beso el pecho justo sobre el corazón.
- ¿Vamos al cuarto?- dijo Alicia con seguridad.
- Si- dijo Harry cogiéndola como si se acabasen de casar.
Harry salió del salón con la chica y entró en la habitación. Alicia sonrió al ver la habitación llena de velas encendidas, al ver la cama con sabanas de seda blanca y pétalos de rosas rojas. Los chicos se miraron y Harry le devolvió la sonrisa.
Se acercó a la cama y le tumbo sobre ella. Alicia cogió algunos pétalos de rosas y los lanzó al aire para que después cayesen sobre ella y a los ojos de Harry pareciese una inocente niña.
Alicia se sentó en el borde de la cama y Harry sonrió al ver como algunos pétalos se le habían quedado en el cabello. La chica cogió de la mano a Harry y la atrajo a ella. Le desabrochó el pantalón y se lo quito. Y también le quito la ropa interior dejándolo completamente desnudo.
Alicia se tumbo sobre los pétalos de rosas y Harry se tumbo junto a ella. Cogió un puñado de pétalos y se los echó a la chica por el rostro y por el pecho. Sus manos, sus labios empezaron a besar el cuerpo de Alicia y esta cerró los ojos y gimió de placer. Las manos de la chica le acariciaban la espalda mientras que le besaba el hombro y él la besaba los senos mientras comenzaba a bajar el tanga de la muchacha. Harry dejo de besarla y le quito del todo la última prenda dejándola desnuda y entonces unas cuantas dudas acecharon a Alicia, eso era lo que más temía pero lo haría por los dos y esta vez no iba a llorar, no, olvidaría lo que esos hombres la habían hecho por que Harry nunca sería capaz de hacerla algo así. Harry la trataba con dulzura y amor, no como los otros hombres.
Harry se fijo que la expresión de Alicia había cambiado, vio duda en sus hermosos ojos que lo miraban a su vez.
- ¿Ocurre algo cariño?- dijo Harry.
- No- dijo Alicia después de unos segundos de silencio- solo quería decirte que te amo.
- Yo también te amo- dijo Harry sonriendo al ver como la seguridad volvía a ser la expresión en el rostro de Alicia.
Harry se tumbo sobre ella y la chica abrió las piernas para que se acomodase mejor. Harry beso los labios de su prometida y ella le correspondió al beso con la misma intensidad. Mientras se besaban Harry entró dentro de ella, la chica al sentirlo le clavó las uñas en la espalda pero a él no le importo. Harry dejo de besarla y en cuanto lo hizo la chica soltó un gemido de placer. Harry miró el rostro de la chica y sonrió al ver la expresión de placer de ella y la sonrisa que había dibujada en su rostro. La chica rodeó la cintura de Harry con sus piernas.
- ¡Sigue!- dijo Alicia mordiéndose el labio inferior- ¡sigue por favor!
Harry se movía cada vez más rápido, la chica busco los labios del chico con desesperación y los beso. Ya no sentía miedo por que Harry la trataba con dulzura, no como esos hombres.
Con un movimiento Harry le dejo encima de él, la chica rompió el beso y se sentó sobre él apoyando las rodillas en la cama y siendo ahora ella la que se moviese. Sus manos se posaron en el pecho del chico y lo acarició mientras él colocaba sus manos en las caderas de ella y se incorporaba quedando sentados en la cama. Alicia seguía moviéndose sobre él y Harry le beso los senos. Alicia gimió con fuerza al sentir como la lengua de su prometido mojaba sus pechos, las manos de Harry viajaban por la espalda de la chica hasta su trasero y lo acariciaba.
Sus gemidos fueron ensordecedores cuando llegaron al punto más alto de placer. Harry salió de dentro de ella pero la chica siguió sentada sobre él. Los dos jadeaban, sus cuerpos estaban sudorosos y Harry hundió su rostro en el pecho de la chica, la dio un pequeño beso y se tumbo en la cama. Alicia se tumbo sobre él y Harry le dio un beso en la cabeza. Sus respiraciones eran aun irregulares. Harry creía haber llegado al cielo por que esa muchacha era un ángel y lo que había sentido había sido celestial.
- Te amo- susurró Harry echándole unos pétalos de rosas sobre el rostro y el cuerpo de la chica.
- Yo también te amo- dijo Alicia.
Los dos chicos se durmieron rápidamente, estaban agotados pero felices, más felices que nunca.
Sería las tres de la mañana cuando Harry despertó, las velas de la habitación se habían apagado y aun había pétalos por la cama. Junto a él no estaba Alicia, se rasco los ojos y espero para ver si volvía pensando que podría estar en el servicio pero al ver que no volvía se levantó y sin siquiera ponerse algo salió de la habitación.
Se dirigió al salón y vio que las velas también se habían apagado, la única luz provenía de la chimenea. Vio como su prometida, echaba leña al fuego para avivarlo mientras se tapaba con una manta el cuerpo desnudo.
Se acercó a ella y se sentó junto a ella en el sofá. Alicia lo miró y lo tapó con la misma mata con la que ella se estaba tapando.
- ¿De quien es esta cabaña?- dijo Alicia apoyando la cabeza en el hombro de Harry y observando las llamas crepitar.
- De Draco- dijo Alicia- su familia la compró hace muchos años.
- Ha sido el San Valentín más maravilloso de mi vida- dijo Alicia sonriendo.
- Para mí también- dijo Harry quitándole algunos pétalos que tenía en el pelo.
- ¿Cuándo quieres que nos casemos?- dijo Alicia.
- Por mi mañana- dijo Harry.
- En serio Harry- dijo Alicia mirándolo.
- Pues no sé- dijo Harry- estamos a Febrero ¿qué te parece en Abril?
- No sé- dijo Alicia- un mes para preparar la boda.
- Algo más de un mes- dijo Harry.
- Pero Harry yo creo que sería mejor empezar a preparar la boda después de la batalla- dijo Alicia.
- Puede que tengas razón- dijo Harry- durante estos días podríamos hacer la lista de invitados.
- Vale- dijo Alicia sonriendo- ¿cuándo vamos a volver? Lo digo por que el Martes tengo que ir a San Mungo para que me hagan una revisión que todavía no he ido y Diego me dijo que un día de estos tenía que ir y como ha visto que no iba pues me ha dicho que tengo que ir a ver a mi médico que por cierto todavía no conozco, no me puedo escaquear por que Diego me la ha conseguido para el Martes.
- Esta bien- dijo Harry sonriendo y apartándole el pelo de cara- pues ¿qué te parece si nos vamos el Lunes?
- Bien- dijo Alicia sonriendo- pero antes de irnos tenemos que probar el yacuzzi.
- Por supuesto- dijo Harry mientras Alicia se sentaba sobre sus piernas.
- ¡Que lindo es mi prometido!- dijo Alicia sonriendo y abrazándose a Harry- te has dado cuenta lo bien que suena Alicia Potter.
- Suena de maravilla- dijo Harry tumbándola en el sofá.
Harry se acercó a ella y la dio un beso. Empezaron a juguetear sobre el sofá hasta que se cayeron al suelo donde siguieron jugueteando y riendo hasta que terminaron haciendo el amor una y otra vez hasta el amanecer que cayeron rendidos sobre la alfombra y se durmieron abrazados.
Nota de la autora:
¡¡¡¡¡Holaaaaaaaaaa!!!!! ¿Qué os ha parecido? Espero que os guste a mí la verdad me gusta. Por lo menos Alicia ha logrado superar el trauma que tenía. ¡¡¡¡Y SE VAN A CASAR!!!! Bueno ahora que ya se me ha ido mi ataque de locura me voy a poner seria si puedo claro por que eso en mi es raro, muy raro. Bueno que me enrollo, espero que os guste y que me dejéis muchos reviews. Besos y adiós.
