Linka observo a Lincoln esperándola en el recibidor bajando las escaleras.

Los rastros de lagrimas en sus ojos eran solamente perceptibles para alguien que había convivido con el toda una vida.

Ambos sabían que encontrarse en esa casa era mas que factible a un que esperaban prolongarlo un poco mas.

- - Yo – repuso el chico nerviosamente a su gemela – lo siento – exclamo desde lo mas profundo de su alma.

Linka no dijo nada antes de darse la vuelta y regresar al cuarto de Lucy y Lynn, dejando a un chico roto en el acto.

Una horas mas tarde.

La puerta del cuarto se abrió lentamente dejando pasar a Linka a la habitación.

El silencio incomodo era presagio de una larga noche – ¿linc? – pregunto la chica – ¿que soy para ti?– ambas miradas se cruzaron en silencio ante ese cuestionamiento.

El chico trago saliva ¿Qué era ella para el? Su hermana, su mejo amiga, su mujeres ultimo pensamiento lo sonrojo.

Odiaba sentirse así ante Lincoln solo que no pensaba ser un mero desahogo para su hermano, ella merecía más que ser el juguete entrenador del muchacho, cruzo los brazos ese bobo si tardaba en decidirse, a un que al final siempre seria su bobo.

El chico dio un paso hacia ella tomándola de sorpresa, cuando me robo el beso – mi todo –susurro sonriendo – eres mi todo Linka -.

La cachetada no se hizo esperar, a un que la ligera risa que ambos soltaron era un indicativo que todo estaba casi perdonado.

Linka se sentó en su cama sonriendo – Lincoln, lincoln, lincoln – repuso – ¿Que are contigo? – cuestión con una sonrisa.

El chico sonrió ante esa cuestión – amarme – aventuro a decir.

Ambos se besaron segundos después -¿ me perdonas? – pregunto el chico intentando agarra algo de aire.

Linka sonrió – con una condición – tomo al chico del cuello y lo recostó – te perdonare si logras que me venga usando solo tu lengua - .

No es que ambos fueran expertos en el tema, pero lo que no tenían de experiencia lo compensaban con creces con la actitud.

Era idea suya o su gemelo era bueno con la lengua, sentía su cuerpo responder ante ese juguetón intruso entrando en su interior.

Mordió levemente el punto G de a su hermana la cual se retorcía sobre su cara, el sabor era único el que llenaba su boca ante cada lamida, continuo metiendo su lengua rozando la inocencia de la chica? A un que su pene le empezaba a doler.

Linka intento aguantar pero era demasiado para ella – Ahhh – gimió ante una mordida algo ruda por parte del chico que se venia dentro de sus calzoncillos ante la excitación, mientras el orgasmo de la chica casi ahogaba a su hermano.

Ambos sonrieron uno al lado del otro mirando el techo – ¿en paz? – pregunto Lincoln.

Su única respuesta fue su hermana subida en el robándole un beso mientras jugueteaba con su pene flácido – solo si admites que mando en esta relación – la chica continuo masajeando muy lentamente logrando una semi erección.

Un gruñido de satisfacción fue lo único que salió de los labios de su hermano – me lo imaginaba – susurro la chica sonriendo mientras lo volvía a besar.

Seria una larga noche de reconciliación.

Continuación del capitulo36.

Gracias por leer.