"Bad" cops
— ¡No permitiremos que derrumben este edificio! —gritó Arthur a través de un megáfono seguido por el grito de aceptación de la multitud que le rodeaba.
Alfred, que se encontraba a unos 20 metros de ellos apoyado en la puerta de su carro, suspiró con cansancio al comprobar que a pesar de la posibilidad de pasar la noche en la cárcel, Arthur se había mostrado con más convicción para detener las obras de demolición.
— ¿Hay alguna manera de lograr que termines con esto, Kirkland? —preguntó Alfred mediante el megáfono que le había arrebatado a uno de sus compañeros.
Arthur frunció el ceño y le mostró el dedo medio. —No intenten derrumbar este teatro —le contestó. Las personas que tenía de su lado comenzaron a agitar sus pancartas.
— ¿Estás consciente de que son ordenes del gobernador?
— ¿Y? A ese hombre sólo le preocupa seguir comiendo como el cerdo que es y destruir los pocos lugares culturales que tenemos en este lugar.
Y sin previo aviso, un globo relleno de pintura se impactó en la cabeza de Alfred, manchándolo de pintura roja. Otros globos le siguieron. Alfred se retiró la pintura de sus ojos y su mirada se sumió bajo un brillo de irritación.
—Suficiente. Arréstenlos —ordenó a sus hombres.
Al día siguiente, Arthur, con obvia expresión de no haber dormido en toda la noche, llegó a su casa. Aventó las llaves a la mesita que tenía a un lado y se encaminó a la cocina. Dispuesto a prepararse un té, unos brazos le rodearon la cintura y su cuello recibió un beso.
—Joder, Arthur. ¿Sabes que tan difícil fue quitar la pintura roja de mi cabello? —le susurró Alfred al oído.
Arthur se rió en voz baja. — ¿Y sabes que incómodo fue estar en esa celda toda la noche?
— ¿Volverás a presentarte esta tarde, verdad?
—Claro.
Alfred suspiró para luego sonreír un poco.
—Vale, pero nada de globos.
—Nada de globos —aceptó Arthur.
Es una idea que tenía desde hace muuuucho xD
