Bien amigos, aquí esta el siguiente capítulo. Lamento haber tardado un poco, pero en verdad quería hacerlo especial. Espero les guste.


¿¡QUÉ!? –

Riko estaba totalmente nerviosa de salir con aquella chica famosa que era su amiga Run, no como dos amigas, sino como una pareja. El color rojo estaba en abundancia en su cara haciendo juego con sus ropas. La hermosa castaña no sabía qué hacer o decir en esos momentos pues frente a ella estaba su amiga quien se había esforzado en verse hermosa.

"Se ve hermosa vestida así." – Pensó Riko mirando de pieza cabeza a su amiga.

Run era una idol muy respetada en Japón y en el resto del mundo; su manera de vestir lucía elegancia más que nada digna de su puesto en la realeza.

Ella traía un hermoso vestido color blanco con finos detalles de color dorado. Llevaba accesorios en color negro con detalles en plata, así como un collar que hacía juego con los accesorios. Llevaba consigo unas sandalias de tacón color blanco y una bolsa de mano color celeste.

Los ojos de Riko no podían apartarse del cuerpo de Run notando que también se había desarrollado.

¿Rito? –

Ah, sí, ¿sucede algo, Run? – La voz llena de nerviosismo hacia que sus amigas rieran por dentro.

¿En serio eres Rito? – Preguntó Run un poco tímida al ver que aquel chico se había transformado en chica

Sí, lo lamento mucho. – Se disculpó Riko jugando con sus dedos.

No me importa. –

¿Eh? –

La castaña estaba sorprendida por eso. Poco a poco la peli azul se acercaba hacia la chica de vestido rojo quien admiraba la belleza que irradiaba la chica. Su mirada presenció cada parte de la joven idol haciendo que se paralizara en presencia de su belleza.

Rito. – Habló Run de manera dulce muy cerca del rostro de la castaña. – Desde que me besaste estando como Ren antes de separarme por completo de él, yo me enamore de ti. –

Aquellos ojos escarlatas de Run brillaban con inocente amor hacia la chica.

Run… - Riko no podía decir más ya que estaba asombrada por la belleza de la idol.

La peli azul soltó una leve risa mientras tomaba la mano derecha de su enamorada. Después se volteó a ver al trío de amigas que ella tenía. Su corazón estaba agradecido con aquel trío por siempre brindarle su amistad.

Muy bien, es hora de irnos a nuestra cita. – Dijo la peli azul. – Lala, Kotegawa-san, Haruna-chan… gracias por permitirme tener esta cita con Rito. –

Bueno, es Riko-chan después de todo ¿no? – Habló Kotegawa mientras soltaba una risa y veía a la castaña con un aura deprimente. – Cuida mucho a Riko. –

Hey, puedo cuidarme sola. – Refunfuño la castaña.

Sí, pero siempre es mejor pedirle a alguien más que te cuide estando como chica. – Dijo Haruna un poco nerviosa al ver como su novio se molestaba al creer que no puede cuidarse mientras era una chica temporalmente.

Bueno Riko, Run, deberían de irse y disfrutar la noche. – En ese momento apareció Lala llevando a la linda pareja fuera de la casa. – Y no regresen hasta que se hayan divertido lo suficiente para no poder volver a la casa. –

Y así la peli rosa cerró la puerta frente a los dos antes las miradas incrédulas de Yui y Haruna.

Muy bien, creo que debemos irnos. – Dijeron ambas mientras se tomaban de la mano para caminar.

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Ambas chicas disfrutaban de la noche que había llegado apenas habían llegado al centro de la ciudad. Sin duda alguna aquella ciudad cambiaba mucho cuando caía la noche ya que las luces de los locales iluminaban las calles de manera amena. Run llevó a Riko a varias tiendas de ropa a fin de que se probara algunos conjuntos pese a la pena que mostraba la castaña.

El ambiente entre ambas era alegre y mostraba perfectamente los sentimientos de ambas. La idol no despreció el momento de reír un poco y ayudar a su "amigo" a aprender a caminar perfectamente como toda una dama. Riko por su lado se quejaba, pero no podía evitar disfrutar de un agradable rato con Run.

Run, ¿quieres ir a ver más ropa? – Preguntó Riko a su amiga quien sonrió.

No, ahora quiero ir a comer. – Respondió la joven princesa mientras tomaba la mano de Riko. – Lo bueno es que ya has aprendido a correr perfectamente. –

Y así ambas chicas comenzaron a correr en medio de las calles del colorido centro de la ciudad en dirección a un local de comida que conocía perfectamente Run.

Pero aun soy principiante en esto. – Gritó Riko un poco al casi perder el equilibrio.

Después de unos minutos ambas habían llegado a un restaurante que prácticamente dejaba en claro que era algo costoso. Para Riko esto era demasiado debido a que siempre ha preferido una vida llena de cosas básicas y aunque la llegada de Lala movió un poco su vida, ella seguía manteniendo una vida normal.

Oye, Run. –

¿Sí? –

La de ojos carmesí se encontró a Riko sobándose el brazo izquierdo mientras miraba algo sonrojada a otro lado. Run se dio cuenta que no importaba que fuera o si era Riko o Rito, siempre seguía siendo ese chico inocente.

Ven vamos adentro. –

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Oye Lala, esto es incorrecto. –

En la residencia Yuuki se encontraban las chicas mirando una pantalla donde se apreciaba claramente al par que era Riko y Run. Lala quien estaba algo emocionada creo un invento para ver la bella cita entre su novio y su amiga de la infancia en Deviluke.

Kotegawa-san tiene razón, ¿no es un poco exagerado? – Para Haruna esto era algo que ella en verdad le provocaba sentimientos cruzados por así decirlo.

Tranquilas chicas, este invento es un robot invisible perfectamente diseñado para esta misión. – Expresó Lala alegremente mientras veía a la pantalla de su computadora portátil.

No creo que se correcto. – Dijo Yui un poco sonrojada. – Pero quiero ver como se lleva la cita. –

Haruna por su lado se sorprendió de que la presidenta del comité disciplinario dijera algo así.

Tiene razón Kotegawa-senpai, yo también quiero ver como onii-chan va en su cita. – Mikan había llegado después de subir a dormir a la pequeña Celine quien crecía poco a poco muy a pesar de ella. - ¿Cómo va onii-chan con la cita? –

Pues va por ahí, parece que ser una chica no le ayuda mucho. – Expresó Lala mientras veía a Riko siendo algo torpe.

No noto la diferencia entre que él sea chico o chica. – Respondió Mikan al ver como Riko llegaba a avergonzarse.

Bueno, al menos se cubre la falda para evitar que la gente vea su ropa interior. – Habló Yui calmadamente.

Por su lado Haruna estaba impresionada de que Mikan y Kotegawa sea participes de esa invasión a la privacidad, pero también deseaba ver cómo iba la cita entre ambas. La peli azul se mostraba un poco preocupada de que algo malo pasara.

Y de hecho algo malo estaba por pasar.

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¿No crees que es algo costosa la cena? – Preguntó tímidamente Riko mientras veía el jugoso plato de carne que estaba frente suyo.

No lo creo. – Respondió Run mientras bebía un poco de soda. – Además es especial para ti, Riko-chan. –

Ante eso Riko no pudo evitar sonrojarse y dar un tímido "gracias" de su parte. Run río un poco por la manera de ser de Riko.

Las chicas sin notarlo eran observadas desde fuera del restaurante. Aquella persona que los veía era alguien que siempre estaba acosando chicas en la institución a la que asistían todos. Su mirada estaba fija especialmente en la castaña.

Riko-chan regresó. –

Ambas chicas sintieron una presencia pervertida cerca y con la mirada buscaban a quien pertenecía dicha presencia. De repente las puertas del restaurante se abrieron dejando ver a quien más temía Riko de todas las personas.

Director. – Dijo la castaña asustada.

No puede ser. – Agregó Run algo molesta.

El director de la escuela que es considerado por Yami Lunatique y Kotegawa como un hombre sin escrupulos que ama manosear a las mujeres sin parar. Para Riko esto era malo ya que en verdad era Rito y simplemente el imaginar lo que ese hombre pudiera hacer la ponía toda pálida.

Riko-chan, que bueno que has vuelto. – Decía el pervertido director mientras bailaba haciendo que los comensales vomitaran. – Quiero tocar esos hermosos pechos que tienes. –

Aquello fue suficiente para que Riko quisiera vomitar.

En un abrir y cerrar de ojos el pervertido calvo se quitó todo lo que traía puesto haciendo que la gente se desmayara por su físico. Para Run esto era demasiado, le estaba amargando su cita con la persona que amaba. De un segundo a otro el hombre fue directo hacía la castaña quien salió corriendo.

Ven aquí, déjame darte un beso. – Decía el pervertido director mientras intentaba alcanzar a la chica.

¡Lárguese! – Gritó Riko corriendo torpemente por los tacones que llevaba.

No sin antes probar tu cuerpo. – Respondió el director.

¡Déjeme en paz! – Gritaba Riko.

Nunca, eres mi bella dama. –

¡Usted es un viejo senil! –

Puedo ser tu viejo nada más. –

¡No me hable! –

Déjame tocar tus suaves senos. –

La manera en que se comportaba el director enfurecía a Run. La princesa no sólo recibió como insultó aquello por parte del director, sino que también estaba comenzando a sentir una gran rabia.

Sólo una noche. – Comenzó a hablar Run en voz baja e irritada. – Sólo pedí una noche para estar con ella. –

Tanto Riko como el director pararon en seco al sentir una presencia asesina muy diferente a la de Yami. La castaña miró a Run quien desprendía un aura fúnebre y que amenazaba con convertir aquel lugar en una zona de guerra.

Y usted la arruina. –

De repente todos los comensales empezaron a sudar de frío. Los hombres estaban aterrados y algunas mujeres miraban tristemente a Run ya que para toda chica salir con quien quieres es algo que nunca se debe de arruinar.

El director comenzó a tragar grueso al ver como se acercaba Run directamente hacia él.

Muere. –

Afuera del restaurante se escuchaban gritos, así como porras gritando el nombre de Run. La gente fuera de aquel lugar no sabía que era lo que sucedía, pero los gritos de un hombre sufriendo como si fuera castrados ahuyentaron a más de un pervertido cerca y desmayó a otros cuantos.

¡Maldito pervertido! – Decía Run con ira.

Todos miraban impresionados a la hermosa idol que estaba toda despeinada y desarreglada. La de ojos carmesí miró lo que había sucedido. Todo el lugar estaba arruinado por la golpiza que le dio al hombre. De repente su mirada se posó en Riko quien estaba en shock por lo que vio.

Run. –

La castaña no podía creer lo que su amiga hizo.

Yo… - Los ojos de Run comenzaron a tornarse vidriosos. – Lo siento. –

La de cabello celeste turquesa salió corriendo de aquel lugar ante la vista de todos. La castaña no pudo reaccionar rápidamente, pero después salió de ahí persiguiendo a su amiga.

Riko-chan. –

Usted no deja de ser un pervertido. –

Detrás del golpeado director apareció una hermosa rubia de ojos carmesí quien miraba con despreció al hombre que tenía en frente. La mejor asesina de la galaxia odiaba a los pervertidos.

Yami odiaba al director.

Riko estaba corriendo intentando encontrar a su amiga quien había escapado de su vista. La castaña estaba preocupada inmensamente, principalmente debido a que Run este triste por lo que pasó.

Después de correr un poco llegó al parque dónde Run y Ren se habían separado al alcanzar la madurez. La castaña miró a la idol llorando en una banca mientras se lamentaba de todo. Ella caminó hasta acercarse a la chica de ojos carmesí.

¿Puedo sentarme? – Preguntó Riko sin recibir respuesta.

Run estaba llorando amargamente al mostrarse de esa manera frente a Riko. Ella no quería que su amor pensará mal de ella.

Oye, lo que hiciste fue genial. – Comentó Riko notando que Run seguía llorando. – Run… -

Ese director en verdad no aprende. – Dijo la castaña sin respuesta. – Run, no llores. –

Sin embargo, pese a sus suplicas, Run ignoraba cada petición de su amiga y en vez de parar lloraba aún más.

Riko soltó un suspiro para tomar a Run de los hombros y mirarla fijamente a los ojos. La idol estaba temblorosa al ver a su amiga así y más aun sabiendo lo que había hecho hace poco frente a todos en aquel restaurante.

Lágrimas bajaban por sus mejillas cayendo en su ropa. Tenía miedo.

Ella tenía miedo de haber arruinado todo.

Te amo Run –

Los labios de Riko y los de Run se unieron siendo la castaña quien decidió juntarlos. Aquel beso transmitió los sentimientos de Rito por ella y el corazón de la joven princesa sentía tranquilidad. Ambas cerraron poco a poco los ojos profundizando aún más aquel beso y dejando fluir las emociones.

Después de unos segundos ambas se separaron totalmente sonrojadas y mirándose con ternura.

Rito –

Run no podía creer que después de todo este tiempo, el chico que amaba correspondía a sus sentimientos.

Bueno, en realidad soy Riko en estos momentos. – Contestó la castaña riendo un poco. – Te amo en verdad, Run. –

¡Rito! – Gritó ella abrazando fuertemente a la castaña quien por poco pierde el equilibrio. - ¡Te amo! –

Dicho eso Riko recibió una lluvia de besos por parte de su amiga haciendo que se sonrojara a más no poder de vergüenza.

Por favor para. –

Por otro lado las chicas quienes vieron todo estaban felices por lo que pasó y habían grabado todo para después mostrárselo a ambos. Todas estaban enternecidas con lo que sucedió y en verdad era una bella historia.

Que hermoso. – Dijo Yui con un pañuelo mientras se limpiaba las lágrimas.

Es verdad. – Expresó Haruna de la misma manera. - ¿Qué opinas, Lala-san? –

La hermosa princesa heredera al trono del imperio Deviluke miraba la pantalla con una sonrisa.

Rito. – Habló ella en voz baja. – Gracias. –