Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

Cap.36 ¿SERÁ POSIBLE QUE … ?

POV EDWARD

-Sé perfectamente que no estoy a tu altura Edward, sé que soy una simple y común mujer sin gracia ni bellaza, ni siquiera tengo cualidades. Es lógico que lo hallas visto. Sin embargo… tu familia ha sido tan buena conmigo y yo he sido tan mala. Les he hecho daño a todos, empezando por ti. Yo jamás hubiera querido lastimarlos y sin embargo lo hice-sus sollozos a veces le impedian decir una frase completa.

-¿Pero que estas diciendo?-Entonces comprendí en un instante lo que sucedia. Y la ira se apoderó de mi, no podia permitir que Bella cargara con mis culpas.-¿Crees que todo lo que ha sucedido es por tu culpa?-ella con sus ojos nublados por las lágrimas mostró sorpresa al escuchar mis palabras.

-Pues si… es la verdad absoluta.

¿Cómo podia pensar ella semejante tonteria? Bella es el ser más puro que he visto jamás y tenía que dejárselo en claro. Era el momento de decir la verdad. Me levanté de la cama y fui hacia la mesa, mientras ella trataba de atisbar entre la oscuridad.

-¡Bella, tú no tienes la culpa de nada! sólo has traido bondad y alegria a nosotros, a mi desde que te conocí... Pero fui tan ciego y tan estúpido que lo eché a perder.

Con un gesto rápido de la mano, agitaba violentamente el aire, estaba tan enfurecido de lo que era y de lo que había provocado, que no la vi, cuando se levantó.

-Tú sabes bien que soy un mostruo Bella, soy un ser…-cai de rodillas ante mis propias palabras, no quiero perderla pero no tardará en suceder.- despreciable. Soy…-tomé aire para decir lo que diria.

- un vampiro.

Sólo el silencio me respondió pues yo estaba de espaldas a ella, no tenia cara para verla de frente. Cada palabra dicha, me alejaba más y más de ella, irremediablemente para siempre.

Soy un vampiro Bella, por eso mi piel es fria como el hielo, mi voz, mi aroma, es algo que te atraen porque soy el mejor depredador del mundo. Pero a pesar de eso… no bebo sangre humana. Puedo salir al sol, pero me descubriría ya que mi piel brilla ante la luz solar, por eso cuando hay sol no puedo salir.- Le conté lo que sucedió cuando salió a buscarme, que pasaron dias sin que pudiera salir de la fiebre, de que estuve junto a ella, con todo detalle. Quería que supiera que cuando menos, esos dias, los de mayor peligro para ella, estuve ahi, arrepentido y desgarrado de dolor. No por chantaje, solo quería que supiera cuanto me importaba, cuanto la amaba.

- Y en resumen, eso es lo que soy.-esperé nervioso y ansioso alguna palabra suya, no tenia el valor de verla. Y entonces, sentí su mano en mi hombro. Un estremecimiento me recorrió y al voltear mi rostro la ví, me estaba buscando a tientas y por fin me encontró, se arrodilló a mi lado. Y luego de un suspiro…

-Necesito saber una sola cosa Edward, ¿Tú… me… amas?-estaba verdaderamente perplejo, yo esperaba que ella saliera huyendo despavorida y gritando a todo pulmón y sin embargo estaba mas tranquila como si le hubiera dicho que la luna es redonda.

-No sabes cuanto Isabella, jamás tendrás idea de cuanto te amo-sus manitas se posaron a cada lado de mi cara y su rostro se acercó al mío.

-Yo tambien te amo Edward Cullen, te amo con todas las fuerzas de mi ser y no me importa nada más. No me importa saber cómo es tu rostro, no me importa saber cómo es tu fisico, ni lo que puedas hacer, lo que importa es que me amas y yo te amo, y estuviste conmigo en los momentos mas dificiles de mi vida. Y te suplico ¡que no me dejes por favor! - la abracé con amor y sorpresa mientras una calidez exquisita me inundaba.

¡Bella me ama!

-¡Soy yo el que te suplica que no te vayas! por favor, si tú me dejas, moriré de tristeza. No puedo vivir sin ti… mi Bella-escuché su jadeo y luego nos fundimos en un beso desesperado pero tierno e infinitamente dulce. Ella queria estar conmigo, ella me ama. Esto es el cielo. Con avidez nos besamos mientras nuestras manos acariciaban nuestros rostros grabando en ellas nuestras faccíones, a pesar de sus profundas ojeras por estar enferma, seguia siendo un ángel bajado del cielo.

La tomé entre mis brazos delicadamente y la llevé a la cama, no queria que se enfriara demasiado y que por mi culpa se volviera a enfermar. Al depositarla en la cama, ella se sujetó de mi cuello con fuerza.

-¡No te vayas Edward, quedate aquí conmigo!-ella pensaba que yo me iría, seguia teniendo miedo, pero mi muerto corazón estaba exultante de alegria. ¿Cómo podia ser eso posible? No lo sabia, pero en estos momentos ni siquiera me importaba. La felicidad es lo que me embargaba totalmente.

-Nunca me alejaré de ti, a menos que tú lo quieras Bella.-Y volví a besarla. Esta era una tortura dulcisisima, que con gusto lo haria por toda la eternidad. Su corazón latía frenetico y el rubor en sus mejillas, era simplemente delicioso.

-¡Te amo Edward! ¡Te amo!-escuchar esas palabras de su voz, me inundaban de alegria, felicidad y placer. Seguí besandola porque eso era lo que había deseado desde hacia mucho tiempo, me había hecho muchisima falta, y ahora que todo se había aclarado era por fin, feliz.

Besé sus dulces labios, recorrí su mejilla, su pómulo, la hondonada de su oído, recorrí su cuello con deleite, y sus gemidos de placer, me llevaban a altas cumbres de dicha. Sin embargo eso no fue nada en comparación a lo que sentí cuando me dijo:

-Quiero ser tuya... Edward-la envolví en mis brazos y nos fundimos en un beso lleno de amor y desespero, pues ahora que por fin sabiamos que no podiamos estar el uno sin el otro, y a sabiendas de que jamás podría hacerle daño… tal vez así fuera.

Mis manos empezaron a desabrochar su bata poco a poco mientras ella se estremecía en mi brazos, pensé que mi gélido contacto la haría desistir y que se arrepintiera de lo que estaba haciendo. Retiré mi mano,

-No te detengas Edward… por favor, sigue-sus gemidos se hicieron muy voluptuosos y yo me estaba llenando de una sensación nueva y poderosa, algo corria por mis venas, algo parecido al fuego, que me hacia arder por dentro y por fuera, mientras Bella empezó a tratar de quitarme la ropa, cosa que por supuesto logró con mi ayuda, para ese momento yo había prendido más fuego en la chimenea no quiero que pase frío, cuando menos mantener cálido el lugar.

Minutos despues, ambos estábamos desnudos y yo besaba con deleite a mi esposa, quien me sujetaba de la espalda y no parecía dispuesta a que me separara ni un centímetro de ella. Claro que yo estaba totalmente de acuerdo con ella.

Escucharla gemir de placer y pedir más fue algo difícil de asimilar, ya que estaba en el paroxismo del placer, mis manos recorrieron su suave y calida piel, sus sedosos cabellos, sus brazos nivéos y su estrecha cintura, estaba por poseer al ángel mas hermoso que nunca hubiera imaginado.

-Abrazame más fuerte… Edward-eran palabras entrecortadas que ella me decia. Y que para mi, eran las ordenes más sublimes que nunca iria a negar. Si ella queria placer, le daria placer, y amor, muchisimo amor.

-Te amo Bella.-un gruñido apasionado se escapó de mi pecho, pensé que tal vez la asustaria y sin embargo, fue todo lo contrario, estaba llegando a limites insospechados de placer a su lado. No hubo parte de su hermoso y perfecto cuerpo que no hubiera besado ó acariciado. Su piel sabia tan deliciosamente sensual, su aroma se mezclaba con otro, formando un perfume de insospechadas proporciones, entonces todo sucedió al mismo tiempo.

Mis ojos se oscurecieron, Bella se repegó contra mi cuerpo esperando y gimiendo, y mis impulsos hicieron que mi boca se llenara de ponzoña, poco a poco, con delicadeza entré en ella. Un jadeo, un rápido latir de su corazón, y luego:

-Te amo Edward, hazme tuya-y sólo bastó eso para que una poderosa sensación inundara todo mi cuerpo, me sentía extraño, pero dichoso, la ponzoña se alojó en mi boca, pero no quería morderla, eso no. Sin embargo una fuerza desconocida se iba adueñando de mi, cada vez que entraba en Bella, la sensación era demoledoramente excitante y no pude evitar moverme más rápido. Para mi sólo pasaron segundos pero ya había pasado más de dos horas, cuando finalmente la sensación se convirtió en lava volcánica que fluía a traves de mi. Una y otra vez escuché a Bella, gemir y gritar apasionadamente mientras los orgasmos iban y venían.

Finalmente cuando llegó mi turno, un ansiapoderosa, irresistible de morder, se apoderó de mi, no deseaba hacerlo, resistí todo lo que pude pero finalmente derrotado porque no pude con esto, abrí mi boca y… mordí.


No me digan que no son felices con este capitulo. Yo si, estos dos ya lo merecian. Dejo solo este fic y el de Por amor, mañana actualizo los demás.

Bueno, solo una noticia mas: Estreno un fic, pero este fic no es uno cualquiera, esta dedicado a unas amiguitas que estan pasando un periodo difícil, para ellas y todas las que se sientan identificadas con el fic, esta dedicado por completo a ustedes.

Me siento sumamente honrada de poder escribirles esto. Ojala y les guste: Por Amor…

Pronto tendrán el video.

Besos

mIL GRACIAS A: jj vulturi,crister,caresme hermosa, corazon de cristal27, Azereth, Carol,Pris, monica morales, mnikilla, anyelin, alessa withlockbrandon, denis,Ilse,Lore, besos hermosas por comentar